{"id":305577,"date":"2019-10-09T18:30:00","date_gmt":"2019-10-09T21:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=305577"},"modified":"2019-10-10T11:35:07","modified_gmt":"2019-10-10T14:35:07","slug":"elisa-pereira-reis-una-mirada-pionera-sobre-la-desigualdad-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/elisa-pereira-reis-una-mirada-pionera-sobre-la-desigualdad-social\/","title":{"rendered":"Elisa Pereira Reis: Una mirada pionera sobre la desigualdad social"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_EntrevistaAbre_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"1464\" class=\"alignright size-full wp-image-305586\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_EntrevistaAbre_266.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_EntrevistaAbre_266.jpg 1100w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_EntrevistaAbre_266-250x333.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_EntrevistaAbre_266-700x932.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_EntrevistaAbre_266-120x160.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>En un momento en el cual la tem\u00e1tica de la pobreza movilizaba a los investigadores de su \u00e1rea, la soci\u00f3loga pol\u00edtica Elisa Pereira Reis desarroll\u00f3 estudios innovadores sobre la desigualdad social. A partir de an\u00e1lisis comparativos de la situaci\u00f3n de diferentes naciones, sus trabajos han influenciado el modo de pensar el desequilibrio en la distribuci\u00f3n de recursos no s\u00f3lo en Brasil, sino tambi\u00e9n en el mundo. Al abocarse a las perspectivas que tienen las elites acerca del problema, Pereira Reis propici\u00f3 el desarrollo de una nueva comprensi\u00f3n sobre las disparidades sociales. En su concepci\u00f3n, constituyen la elite personas que ocupan altos cargos en determinadas instituciones, en el control de los recursos materiales y simb\u00f3licos. Es decir, no es solamente el dinero: tambi\u00e9n la capacidad de influenciar decisiones cimienta el poder de las elites.<\/p>\n<p>Descendiente de terratenientes, la brasile\u00f1a nacida en Arax\u00e1, Minas Gerais, est\u00e1 casada desde hace de cuatro d\u00e9cadas con el economista Eust\u00e1quio Jos\u00e9 Reis, investigador de la Direcci\u00f3n de Estudios y Pol\u00edticas Macroecon\u00f3micas del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea). A los 20 a\u00f1os, se gradu\u00f3 en sociolog\u00eda y pol\u00edtica en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad Federal de Minas Gerais (FCE-UFMG), en Belo Horizonte, y en 1979 defendi\u00f3 su doctorado en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT).<\/p>\n<p>Profesora titular de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), Pereira Reis actualmente concilia su tiempo entre dos proyectos de investigaci\u00f3n de amplitud global, actividades de pol\u00edtica cient\u00edfica y la docencia. \u201cUn momento en el que me siento constantemente desafiada es cuando doy clases. Mi primera experiencia docente se dio en el \u00faltimo a\u00f1o de mi carrera de grado, cuando le dict\u00e9 introducci\u00f3n a la sociolog\u00eda a un curso de ciencias sociales que pas\u00f3 el examen de ingreso de 1967 de la Facultad de Filosof\u00eda de la UFMG\u201d, cuenta. \u201cMe estoy jubilando de la UFRJ, pero quiero seguir dando clases, incluso en la carrera de grado\u201d. En la entrevista que puede leerse a continuaci\u00f3n, la investigadora habl\u00f3 sobre sus estudios al respecto de la desigualdad y sobre sus proyectos actuales.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 72 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nSociolog\u00eda pol\u00edtica<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nGraduada en sociolog\u00eda y pol\u00edtica en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UFMG (1967), doctora en ciencia pol\u00edtica por el MIT (1979)<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><br \/>\nAlrededor de 50 art\u00edculos cient\u00edficos y 11 libros escritos o compilados<\/div>\n<p><strong>Su trayectoria en la academia puede considerarse h\u00edbrida, pues sus reflexiones pasan tanto por la pol\u00edtica como por la sociolog\u00eda. \u00bfDe d\u00f3nde viene su inter\u00e9s por las ciencias sociales? <\/strong><br \/>\nSal\u00ed de la casa de mis padres a los 14 a\u00f1os para hacer el curso cient\u00edfico [la actual ense\u00f1anza media en Brasil] en Uberaba y prepararme para estudiar ingenier\u00eda. En los primeros meses del curso, sin embargo, me vi arrebatada por la cuesti\u00f3n de la justicia social y me met\u00ed en la pol\u00edtica estudiantil secundaria. Eso me estimul\u00f3 a optar por las ciencias sociales. Como a tantos otros de mi generaci\u00f3n, me motiv\u00f3 la idea de cambiar el mundo. Curs\u00e9 la carrera de grado en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UFMG, en Belo Horizonte. En ese momento, pensaba que ciencia pol\u00edtica, econom\u00eda y sociolog\u00eda eran un mismo campo de estudios. Hoy en d\u00eda me defino como perteneciente al \u00e1rea de la sociolog\u00eda pol\u00edtica, pero jam\u00e1s perder\u00e9 la marca de la ciencia pol\u00edtica en mi formaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 al MIT?<\/strong><br \/>\nRend\u00ed el examen de ingreso para la universidad en 1964. Siempre me gust\u00f3 estudiar a las personas que controlan recursos materiales y sus relaciones con el Estado. En mi tesina de maestr\u00eda trate de mostrar c\u00f3mo, en 1930, el Estado brasile\u00f1o subordin\u00f3 a la elite cafetalera para poder patrocinar a la elite industrial. Tuve una formaci\u00f3n cercana a la econom\u00eda pol\u00edtica, porque fui de la \u00faltima promoci\u00f3n de la carrera de sociolog\u00eda y pol\u00edtica que existi\u00f3 en la FCE. Tuve clases de derecho internacional, constitucional, econom\u00eda e historia del pensamiento econ\u00f3mico, pero no tuve asignaturas sobre pensamiento social, por ejemplo. La formaci\u00f3n era m\u00e1s <em>hard<\/em>, si se compara con las carreras de ciencias sociales. Las carreras de econom\u00eda eran mucho m\u00e1s politizadas que hoy en d\u00eda. Al ambiente de la facultad, en aquella \u00e9poca, puede consider\u00e1rselo leyendario, entre otros motivos, por la introducci\u00f3n pionera del sistema de becas por concurso para alumnos de grado, por las inversiones en libros y peri\u00f3dicos cient\u00edficos y por el funcionamiento intenso de las salas de lectura y de la biblioteca. Yo viv\u00eda sin familia en la ciudad y consideraba a la facultad como mi casa. Me gradu\u00e9 en 1967, a los 20 a\u00f1os. Al a\u00f1o siguiente, durante mi profesorado en sociolog\u00eda del desarrollo por el Instituto Latinoamericano de Doctrina y Estudios Sociales [Ilades], en Chile, conviv\u00ed con gente de todo el mundo y con muchos exiliados de las dictaduras latinoamericanas. La idea de producir estudios comparados, que tanto me agrada, parti\u00f3 de esa experiencia chilena. Cuando llegu\u00e9 al MIT<em>, <\/em>en 1972, para cursar el doctorado, la instituci\u00f3n contaba con pocas mujeres y extranjeros en la carrera de ciencia pol\u00edtica. Pronto empec\u00e9 a tener clases con profesores que eran mis referencias bibliogr\u00e1ficas, como Samuel Huntington, Hayward Alker, Daniel Lerner y Barrington Moore. Ser alumna de figuras de la bibliograf\u00eda es bueno porque uno desmitifica a la persona y pasa a creer que es posible llegar lejos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 estudi\u00f3 en el doctorado?<\/strong><br \/>\nEn el doctorado me dediqu\u00e9 a contestar por qu\u00e9 Brasil ten\u00eda tantas dificultades para consolidar la democracia. Para ello, elabor\u00e9 un estudio macrohist\u00f3rico que contempl\u00f3 el per\u00edodo que va desde la Abolici\u00f3n de la Esclavitud hasta la Revoluci\u00f3n de 1930. En \u00e9l, trat\u00e9 de mostrar con datos emp\u00edricos c\u00f3mo se crearon las condiciones para que Get\u00falio Vargas [1882-1954] llevara adelante su revoluci\u00f3n autoritaria. En la tesis, sostengo que la Revoluci\u00f3n de 1930 no fue burguesa, sino gestada por las elites agrarias durante la Rep\u00fablica Vieja, creando las condiciones para que Vargas instaurara una dictadura modernizante. En ese momento de mi doctorado, muchos investigadores de las ciencias sociales estaban preocupados por explicar por qu\u00e9 Brasil era autoritario. Muchos de nosotros, como Simon Schwartzman, Ot\u00e1vio Velho y Luiz Werneck Viana, desarrollaron tesis macrohist\u00f3ricas para entender la dictadura. \u00c9sa era la cuesti\u00f3n de la \u00e9poca. Nunca publiqu\u00e9 mi tesis, pero escrib\u00ed varios art\u00edculos que derivaron de ella. A uno de los m\u00e1s le\u00eddos, \u201cEl Estado nacional como ideolog\u00eda: El caso brasile\u00f1o\u201d (<em>Estudos Hist\u00f3ricos<\/em>, 1988), lo considero un texto precoz. En \u00e9l, trabaj\u00e9 con una idea in\u00e9dita de naci\u00f3n, que ya hab\u00eda sido abordada por Benedict Anderson [1936-2015] en su libro de 1985 <em>Naci\u00f3n y conciencia nacional<\/em>, que yo desconoc\u00eda.<\/p>\n<blockquote><p>Trabajo con un concepto de elite que comprende a las personas que controlan los recursos materiales y simb\u00f3licos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo empezaron a interesarle los estudios sobre desigualdad?<\/strong><br \/>\nSegu\u00ed trabajando sobre la relaci\u00f3n entre gobierno y mercado, dispuesta a entender de qu\u00e9 manera los intereses econ\u00f3micos formaron parte de la construcci\u00f3n del Estado en Brasil. Poco a poco, mi enfoque fue cambiando a causa de la inquietud de estudiar la desigualdad. Siempre tuve una preocupaci\u00f3n macrohist\u00f3rica muy te\u00f3rica, diferentemente de la tradici\u00f3n de R\u00edo de Janeiro y de S\u00e3o Paulo. Pas\u00e9 a integrar el comit\u00e9 de teor\u00eda sociol\u00f3gica de la Asociaci\u00f3n Internacional de Sociolog\u00eda. En ese momento, hice la conversi\u00f3n de la ciencia pol\u00edtica a la sociolog\u00eda, y segu\u00ed centrada en las relaciones entre Estado, sociedad y mercado. En otra investigaci\u00f3n, cre\u00e9 una base de datos para mapear las relaciones de organizaciones no gubernamentales [ONG] con el gobierno. Apliqu\u00e9 cuestionarios en 300 ONG implicadas con pol\u00edtica social de cinco estados brasile\u00f1os y tambi\u00e9n en un grupo de beneficiarios de programas de esas organizaciones. Mi objetivo fue evaluar c\u00f3mo se relacionaban los dirigentes de esas instituciones con el Estado y el mercado y c\u00f3mo ve\u00edan los beneficiarios a esas organizaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 investiga actualmente?<\/strong><br \/>\nEstoy trabajando en dos frentes. Una investigaci\u00f3n es mi proyecto personal de estudiar la percepci\u00f3n de las elites sobre la pobreza y la desigualdad. La primera etapa de esa iniciativa la desarroll\u00f3 entre 1993 y 1995 un grupo del antiguo Instituto Universitario de Investigaciones de R\u00edo de Janeiro [Iuperj], el actual Instituto de Estudios Sociales y Pol\u00edticos (Iesp\/Uerj), como parte del proyecto intitulado \u201cElites estrat\u00e9gicas y consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, que se orient\u00f3 hacia el proceso de redemocratizaci\u00f3n en Brasil. Entr\u00e9 a ese equipo para hacerles preguntas a las elites sobre sus percepciones de la desigualdad. Realizamos un cuestionario con pol\u00edticos, bur\u00f3cratas, l\u00edderes empresariales y sindicales de todo el pa\u00eds. Despu\u00e9s, le di continuidad a esa investigaci\u00f3n en un proyecto desarrollado en colaboraci\u00f3n con colegas europeos, incluso el soci\u00f3logo holand\u00e9s Abram de Swaan, profesor em\u00e9rito de la Universidad de \u00c1msterdam. Montamos un grupo para investigar las percepciones de esas personas sobre la pobreza en Brasil, en Sud\u00e1frica, en las Filipinas, en Bangladesh y en Hait\u00ed. Elaboramos un cuestionario para entrevistar a 80 representantes de las elites en cada uno de esos pa\u00edses. Los resultados salieron publicados en 2005 en el libro <em>Elite perceptions of poverty and inequality<\/em>, que edit\u00e9 con Mick Moore, profesor del Institute of Development Studies de la Universidad de Sussex, en el Reino Unido<em>. <\/em>La obra fue bien recibida por los expertos, pero cobr\u00f3 visibilidad s\u00f3lo recientemente. En aquella \u00e9poca, la desigualdad no era la principal preocupaci\u00f3n de mis colegas, m\u00e1s centrados en analizar cuestiones relativas a la pobreza. Tuve dificultades para convencerlos de que era necesario incluir la palabra \u201cdesigualdad\u201d al t\u00edtulo de la obra. Hoy en d\u00eda, lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n en el libro es justamente el hecho de que trabaja con la idea de desigualdad. Acabo de volver de una mesa de doctorado en la London School of Economics and Political Science en la que la alumna analiz\u00f3 las percepciones que tiene el 1% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica de Londres de la desigualdad y de la pobreza. Ella elabor\u00f3 su tesis apoyada en ese libro que Mick Moore y yo editamos.<\/p>\n<p>Entre 2013 y 2014, desarroll\u00e9 el mismo estudio, con otro equipo de investigadores, para evaluar las percepciones de las elites en Brasil, en Sud\u00e1frica y en Uruguay. Se les aplicaron cuestionarios a 180 personas en cada uno de esos pa\u00edses. La idea era evaluar si con el paso del tiempo hubo cambios y cu\u00e1les eran. Todav\u00eda no publicamos los resultados del proyecto. Estoy atrasada con \u00e9l porque me compromet\u00ed en otra iniciativa grande, que me moviliza m\u00e1s actualmente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 el inter\u00e9s por las elites como objeto de investigaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEl concepto de elite comporta muchas definiciones. En lugar de adoptar, por ejemplo, un concepto formado por ingreso o riqueza, o notoriedad y celebridad, adopto un criterio posicional, es decir, de posici\u00f3n institucional. Con ello, supongo que aqu\u00e9llos que est\u00e1n en la cima de determinadas instituciones controlan los recursos materiales y simb\u00f3licos. Alrededor de los a\u00f1os 1990, despu\u00e9s de la dictadura, el escenario pol\u00edtico brasile\u00f1o estaba optimista. Hab\u00eda, sin embargo, una percepci\u00f3n de que la desigualdad era generalizada y de que no se hac\u00eda nada para cambiar ese panorama. Empez\u00f3 a preocuparme c\u00f3mo es posible convivir con esa situaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo organizamos nuestro pensamiento en una sociedad con tanta diferencia en t\u00e9rminos de perspectiva de vida? En ese entonces, ya se hab\u00edan hecho varios estudios sobre pobreza y estrategias de supervivencia en condiciones precarias. Pero yo no quer\u00eda abordar el asunto desde ese punto de vista. Quer\u00eda entender c\u00f3mo las personas que no son pobres conviven y justifican la existencia de la pobreza.<\/p>\n<div id=\"attachment_305582\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_Entrevista_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305582 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_Entrevista_266.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1202\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_Entrevista_266.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_Entrevista_266-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_Entrevista_266-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/022_Entrevista_266-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> La investigadora busca entender c\u00f3mo personas que no son pobres conviven con la miseria<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfY lo logr\u00f3? <\/strong><br \/>\nLa mayor parte de las personas que estudian pobreza y desigualdad sostienen que para reducir disparidades en la sociedad es necesario contar con la buena voluntad de las elites, apostando a la filantrop\u00eda para alcanzar ese objetivo. Yo acepto que la filantrop\u00eda puede ser un camino. Pero, en el proyecto, quise identificar los motivos que podr\u00edan despertar el inter\u00e9s de las elites en invertir en la reducci\u00f3n de las desigualdades. En la primera etapa de la investigaci\u00f3n, cuyos resultados se publicaron en 2005, identificamos, en l\u00edneas generales, que las elites de Brasil, Sud\u00e1frica, Filipinas, Bangladesh y Hait\u00ed entend\u00edan la pobreza y la desigualdad como problemas que las afectaban. Seg\u00fan los cuestionarios que aplicamos, prefer\u00edan proteger sus propiedades individualmente, invirtiendo en seguridad, muros, alarmas, pero sin aliarse al Estado. En un esfuerzo por entender c\u00f3mo la elite brasile\u00f1a se moviliza para hacer algo por los m\u00e1s necesitados, bas\u00e9 mi investigaci\u00f3n en el modelo de Swaan. \u00c9l sostiene que el Estado de Bienestar fue construido en Europa porque las elites pensaban que deber\u00edan implicar al gobierno en la protecci\u00f3n de sus intereses. Para Swaan, las elites act\u00faan reactivamente y apoyaron la creaci\u00f3n de ese Estado de bienestar social porque se sent\u00edan amenazadas. Durante la investigaci\u00f3n, constat\u00e9 que esa motivaci\u00f3n puede estar fundada en el miedo a la violencia o en la amenaza a los bienes materiales. Esto me permiti\u00f3 afirmar que el est\u00edmulo para reducir desigualdades puede ser tanto filantr\u00f3pico como defensivo. En la b\u00fasqueda de garantizar una posici\u00f3n en la esfera pol\u00edtica, intelectual, empresarial o en la burocracia, la elite necesita considerar que la desigualdad y la pobreza tambi\u00e9n le traen riesgos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue la constataci\u00f3n al respecto de Brasil?<\/strong><br \/>\nEn la etapa de la investigaci\u00f3n desarrollada en 2013 y 2014, observ\u00e9 una postura diferente en Brasil. El pa\u00eds viv\u00eda un momento de prosperidad econ\u00f3mica y social y las elites se dieron cuenta de que, si hubiera redistribuci\u00f3n de ingresos, ellas tambi\u00e9n se beneficiar\u00edan, pues el mercado de consumo se volver\u00eda m\u00e1s din\u00e1mico y la mano de obra m\u00e1s calificada. As\u00ed, empezaron a apostar al progreso social como algo que tambi\u00e9n generaba beneficios para ellas mismas. Comparando los datos brasile\u00f1os con los de Sud\u00e1frica, notamos diferencias\u00a0 significativas. En el estudio original, las elites de los dos pa\u00edses pensaban de manera similar. Posteriormente, en Brasil, las personas que ocupaban esas posiciones siguieron considerando que el crecimiento econ\u00f3mico es lo m\u00e1s importante para la naci\u00f3n, pero reconocieron que, de haber progreso social para los m\u00e1s pobres, la posibilidad de avances econ\u00f3micos, para todos los grupos, aumentaba. Aqu\u00ed, las elites se posicionaron a favor de medidas econ\u00f3micas progresistas como el programa Bolsa Familia. En Sud\u00e1frica, segu\u00edan sosteniendo que primero ten\u00eda que crecer la econom\u00eda para despu\u00e9s redistribuir el ingreso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se trata el otro proyecto en el cual est\u00e1 trabajando?<\/strong><br \/>\nCon otros investigadores, coordino el desarrollo de un panel mundial para evaluar el progreso social en distintos pa\u00edses, sobre todo en los \u00faltimos 50 o 60 a\u00f1os. Tambi\u00e9n para mapear los problemas que nos afectan en el presente y las graves amenazas a la continuidad del progreso. La preservaci\u00f3n del medio ambiente, la cuesti\u00f3n de las armas qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas, el imperativo del crecimiento sostenible son algunos de los enormes retos con los que nos confrontamos. Formo parte del comit\u00e9 cient\u00edfico y coordino uno de los cap\u00edtulos, junto con el historiador holand\u00e9s Marcel van der Linden. El panel incluye a unos 300 investigadores y est\u00e1 siendo elaborado sin ayuda econ\u00f3mica de gobiernos porque quisimos mantener la autonom\u00eda al respecto de posibles presiones pol\u00edticas. Tres libros con los resultados de ese proyecto ser\u00e1n publicados en julio, por la Cambridge University Press. Adem\u00e1s, seis de nosotros que integramos la coordinaci\u00f3n del proyecto escribimos una peque\u00f1a obra, presentando los resultados del panel para el p\u00fablico no acad\u00e9mico y que tambi\u00e9n ser\u00e1 publicada por la Cambridge University Press este mismo a\u00f1o. La investigaci\u00f3n sobre las elites y el panel sobre progreso social son las dos actividades intelectuales que m\u00e1s me ocupan hoy.<\/p>\n<blockquote><p>Los est\u00edmulos para reducir las desigualdades pueden ser tanto filantr\u00f3picos como defensivos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEl panel identific\u00f3 alg\u00fan progreso social? <\/strong><br \/>\nClaro, no hay como negar que la humanidad ha experimentado inmensos progresos materiales, entre ellos mejoras en el campo de la salud y en la esperanza de vida. No obstante, esos logros no se distribuyen equitativamente y las condiciones miserables son la realidad de millones de personas. Hay tener en cuenta tambi\u00e9n cuestiones que ata\u00f1en a la igualdad y al reconocimiento de las diferencias. No hay duda, por ejemplo, de que en muchos contextos la dominaci\u00f3n patriarcal se ha reducido significativamente, pero mucho queda a\u00fan por hacerse. Miles de mujeres en el mundo todav\u00eda deben luchar por el mero derecho a ir a la escuela, tal como lo muestran los ejemplos de Pakist\u00e1n y Afganist\u00e1n. La libertad religiosa es brutalmente negada a muchas minor\u00edas como la de los cristianos en Nigeria. Homosexuales son punidos con prisi\u00f3n y, seg\u00fan informes recientes, hasta con la pena capital en pa\u00edses como Sud\u00e1n, Ir\u00e1n, Arabia Saudita y Yemen. Adem\u00e1s, recientemente, asistimos al ascenso de tendencias autoritarias que amenazan conquistas democr\u00e1ticas que est\u00e1bamos acostumbrados a pensar como duraderas y en continua expansi\u00f3n. La crisis de la democracia que se viene configurando indica que necesitamos urgentemente encontrar nuevos formatos institucionales para asegurar la representaci\u00f3n y la participaci\u00f3n pol\u00edtica. La ola populista que crece en el mundo se alimenta de la insatisfacci\u00f3n de porciones significativas de la poblaci\u00f3n con el <em>establishment<\/em> pol\u00edtico, que ignora sus anhelos. En ese contexto, muchos se dejan seducir por las falsas promesas salvacionistas de liderazgos oportunistas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 Brasil en ese escenario?<\/strong><br \/>\nEn el caso de la sociedad brasile\u00f1a, es notable el divorcio entre la pol\u00edtica oficial y las demandas de la ciudadan\u00eda. El clima de frustraci\u00f3n se propaga, crecen resentimientos e intolerancias inviabilizando el di\u00e1logo y contribuyendo para el retroceso de varias conquistas sociales. La situaci\u00f3n en Brasil puede ser vista casi como una par\u00e1bola de lo que sucede en el mundo. Parece que tenemos dificultades de entender algo muy sencillo: si los derechos de que disfrutan algunos no se generalizan para todos, estamos hablando de privilegios y no de derechos. La pauta democr\u00e1tico-liberal por definici\u00f3n debe ser universal. La resistencia a incluir a nuevos sectores de la sociedad fomenta no solo la insatisfacci\u00f3n de los excluidos, sino tambi\u00e9n la defensa irracional de <em>statu quo<\/em> y muchas veces del propio retroceso. La consecuencia para todos es la p\u00e9rdida de la convivencia democr\u00e1tica. La magnitud de las desigualdades, por un lado, y la negaci\u00f3n del respeto a tantos, por el otro, han llevado a una grave crisis de la sociabilidad entre nosotros. Todos perdemos con el encogimiento de la solidaridad social. Pero que no se deduzca de la crisis del presente que estamos condenados a la decadencia y la barbarie. Lo que motiva la iniciativa del panel es justamente la convicci\u00f3n de que, como actores dotados de racionalidad y volici\u00f3n, tenemos el desaf\u00edo moral de pensar alternativas para asegurar que la ciencia, la tecnolog\u00eda y la innovaci\u00f3n sean aliadas efectivas en el avance de las conquistas sociales.<\/p>\n<p><strong>Usted tambi\u00e9n ha estado bastante involucrada en actividades de pol\u00edtica cient\u00edfica. \u00bfCu\u00e1les son?<\/strong><br \/>\nDesde 2013, soy vicepresidenta del International Social Science Council (ISSC). Exist\u00edan dos consejos hasta hace poco: el ISSC para las ciencias sociales y el International Council of Sciences<br \/>\n(ICSU)<em>, <\/em>que inclu\u00eda las llamadas ciencias duras. Esas dos organizaciones se est\u00e1n uniendo para formar un consejo \u00fanico, el International Science Council (ISC). En junio tendremos la primera asamblea de la nueva organizaci\u00f3n, que integra a todas las ciencias. La idea de unificar las organizaciones ocurri\u00f3 porque existe una percepci\u00f3n creciente de que tenemos que pensar los problemas sociales conjuntamente y no de forma separada, por disciplinas. Discutimos esa fusi\u00f3n durante dos a\u00f1os. A fines de 2017, concluimos la discusi\u00f3n para unificar los dos consejos en una nueva organizaci\u00f3n. \u00c9se fue un asunto del que me he ocupado mucho en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<blockquote><p>Brasil naci\u00f3 como Estado autoritario, pero no pienso que est\u00e1 condenado a seguir como tal<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Con una trayectoria de investigaci\u00f3n tan larga e intensa, \u00bfqu\u00e9 falta hacer todav\u00eda?<\/strong><br \/>\nCoordino el N\u00facleo Interdisciplinario de Estudios sobre la Desigualdad, el Nied, que existe desde hace 20 a\u00f1os. Realizamos una serie de investigaciones y me molestaba el hecho de jam\u00e1s haber estudiado la desigualdad de color en Brasil. Entonces en 2004, la soci\u00f3loga Mich\u00e8le Lamont, profesora en Harvard, me invit\u00f3 a tomar parte en un proyecto comparativo en esa \u00e1rea. La idea era entender c\u00f3mo los negros en los Estados Unidos, en Brasil y las minor\u00edas en Israel lidian con la desigualdad, los prejuicios y los estigmas. En Brasil, las investigaciones sobre este tema suelen concentrarse en el estudio de casos individuales y en historias de vida. Cuando recib\u00ed la invitaci\u00f3n, me sent\u00ed insegura, pues no soy experta en raza. Lamont propuso que yo trabajara con Graziella Moraes Silva, actualmente profesora en el Graduate Institute of International and Development Studies en Ginebra, Suiza, quien desarroll\u00f3 una tesis en Harvard comparando profesionales liberales negros en Brasil y en Sud\u00e1frica. Nos llev\u00f3 diez a\u00f1os concluir ese estudio y publicamos un libro a finales de 2016 presentando los resultados, intitulado: <em>Getting respect: Dealing with stigmatization and discrimination in the United States, Brazil and Israel<\/em> (Princeton University Press, 2016). Quiero publicar ese libro en Brasil, pero por ahora es solo un proyecto.<\/p>\n<p><strong>En el art\u00edculo intitulado \u201cEl Estado nacional como ideolog\u00eda: El caso brasile\u00f1o\u201d, usted destaca el hecho de que el autoritarismo est\u00e1 en la g\u00e9nesis del Estado brasile\u00f1o. Aun as\u00ed, \u00bfes posible construir un nuevo proyecto de naci\u00f3n? <\/strong><br \/>\n\u00c9se es un asunto que me moviliza mucho. Tengo un pie en la sociolog\u00eda macrohist\u00f3rica, pero no considero a la g\u00e9nesis de una sociedad como un \u201cpecado original\u201d. Si yo pensara que porque nacimos como Estado autoritario estamos condenados a seguir como tal, no habr\u00eda cursado ciencias sociales. Optamos por esa carrera cuando entendemos que es posible cambiar algo. A veces, los trabajos hist\u00f3ricos son le\u00eddos como si fueran testimonios de que tenemos un destino manifiesto autoritario. Y no lo tenemos. Elegimos las cosas. Es com\u00fan escuchar que, en Brasil, hay desigualdad de color actualmente porque tuvimos la esclavitud en el pasado. Estoy de acuerdo en que el origen del problema es \u00e9se, pero la desigualdad y los aspectos discriminatorios y elitistas de nuestra sociedad se recrean y se reactivan constantemente. La situaci\u00f3n no permanece igual espont\u00e1neamente. Necesitamos saber explicar por qu\u00e9 no cambia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ve usted la actual producci\u00f3n en ciencias sociales en Brasil?<\/strong><br \/>\nCuando era estudiante, aprend\u00ed que ten\u00eda que trabajar con distanciamiento del objeto de investigaci\u00f3n y que hab\u00eda que elegir temas con los cuales no mantuvi\u00e9ramos relaci\u00f3n afectiva. Pero eso fue cambiando y me rend\u00ed. Elegir un tema porque nos sensibiliza no es un problema. Tambi\u00e9n hace falta reconocer que todos queremos ser originales en la elecci\u00f3n de nuestros objetos, pero pienso que esa tendencia a veces es extremada y contribuye para generar una fragmentaci\u00f3n excesiva, que hace dif\u00edcil consolidar y generalizar resultados. El trabajo en equipo es fundamental para la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudiosa de las elites, la investigadora aboga por el desarrollo de proyectos comparativos para lograr una mejor comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos sociales   ","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[294,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-305577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-economia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=305577"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":307548,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305577\/revisions\/307548"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=305577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=305577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=305577"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=305577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}