{"id":305625,"date":"2019-10-09T18:30:48","date_gmt":"2019-10-09T21:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=305625"},"modified":"2019-10-09T18:30:48","modified_gmt":"2019-10-09T21:30:48","slug":"fronteras-del-etanol-de-cana-de-azucar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/fronteras-del-etanol-de-cana-de-azucar\/","title":{"rendered":"Fronteras del etanol de ca\u00f1a de az\u00facar"},"content":{"rendered":"<p>M\u00e1s de 100 naciones explotan la ca\u00f1a de az\u00facar, pero el desempe\u00f1o de Brasil en ese campo de la agroindustria es singular. El pa\u00eds es el mayor productor mundial, con 646 millones de toneladas cosechadas en la zafra de 2017\/2018, y los ingenios del pa\u00eds tienen un rendimiento elevado, fabricando az\u00facar y etanol a gran escala y recurriendo a la quema de residuos de ca\u00f1a para generar electricidad. Un grupo de investigadores del N\u00facleo Interdisciplinario de Planificaci\u00f3n Energ\u00e9tica de la Universidad de Campinas (Nipe-Unicamp) dedic\u00f3 los \u00faltimos cinco a\u00f1os a estudiar por qu\u00e9 el modelo adoptado en Brasil no tuvo el mismo \u00e9xito en otras naciones de clima tropical y cu\u00e1les ser\u00edan las condiciones necesarias para que Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica logren ampliar la producci\u00f3n de bioenerg\u00eda. \u201cLa formaci\u00f3n de una red robusta de pa\u00edses productores de etanol de ca\u00f1a es importante para consolidar el mercado de biocombustibles\u201d, explica el ingeniero agr\u00edcola Luis Cortez, docente de la Unicamp. \u201cEl objetivo de nuestro proyecto es generar conocimiento para orientar estrategias en esos pa\u00edses\u201d.<\/p>\n<p>Cortez es el l\u00edder de Lacaf (Bioenergy Contribution of Latin America &amp; Caribbean and Africa to the GSB Project), un proyecto tem\u00e1tico iniciado en 2013 y vinculado al Global Sustainable Bionergy (GSB), una iniciativa para discutir la viabilidad de la producci\u00f3n de biocombustibles a gran escala y a nivel mundial (<em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n<sup>os<\/sup> <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/08\/01\/soluciones-sostenibles\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">162<\/a><\/em> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/09\/01\/la-transicion-sera-suave\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>163<\/em><\/a>). El Lacaf se estructur\u00f3 para dar respuesta a tres preguntas. La primera es: \u00bfpor qu\u00e9 a un pa\u00eds latinoamericano o uno africano le interesar\u00eda producir etanol? \u201cLa experiencia de Brasil, que cre\u00f3 una industria del bioetanol y utiliza ese combustible para agreg\u00e1rselo a la gasolina, contesta en parte esa pregunta\u201d, afirma el ingeniero Luiz Horta Nogueira, investigador de la Universidad Federal de Itajub\u00e1 y del Nipe. \u201cPero hay un tel\u00f3n de fondo, que son las asimetr\u00edas en el desarrollo. Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica se est\u00e1n alejando de las sociedades industrializadas en Asia. La bioenerg\u00eda ayudar\u00eda a esas regiones a ganar aliento\u201d.<\/p>\n<p>La segunda pregunta del proyecto fue: \u00bfcu\u00e1nto etanol podr\u00eda producirse de modo sostenible? Los investigadores pusieron a prueba escenarios conservadores. En un art\u00edculo publicado en enero en la revista <em>Renewable Energy<\/em>, el grupo constat\u00f3 que pa\u00edses tales como Guatemala, Nicaragua y Cuba podr\u00edan reemplazar por etanol un 10% de la gasolina y entre 2% y 3% del gasoil que consumen solamente por medio de incrementos de productividad en ingenios y destiler\u00edas, sin necesitar ampliar el \u00e1rea plantada de ca\u00f1a de az\u00facar. Por su parte, Bolivia, con un peque\u00f1o avance de los ca\u00f1amelares sobre \u00e1reas de pastizales, lograr\u00eda sustituir un 20% de la gasolina y del di\u00e9sel y adem\u00e1s exportar etanol excedente. El uso del bagazo para producir electricidad podr\u00eda suplir las necesidades de un tercio del 11% de la poblaci\u00f3n boliviana que no tiene acceso a la electricidad.<\/p>\n<p>En \u00c1frica, los impactos ser\u00edan a\u00fan m\u00e1s diversos. Un <em>paper<\/em> publicado por el grupo en 2016 en <em>Frontiers in Energy Research<\/em> mostr\u00f3 que la expansi\u00f3n de la ca\u00f1a de az\u00facar en un 1% de las \u00e1reas de pasturas en Angola, Mozambique y Zambia generar\u00eda un volumen de combustible capaz de sustituir el 70% de la madera utilizada en cocinas de le\u00f1a que llenan de humo las casas y causan da\u00f1os a la salud. La quema de residuos de ca\u00f1a podr\u00eda ampliar en un 10% la generaci\u00f3n de electricidad en Mozambique, Malawi y Zambia, y en un 20% en Angola.<\/p>\n<p>Al responder la tercera pregunta \u2013\u00bfc\u00f3mo, entonces, ampliar la producci\u00f3n?\u2013, los investigadores constataron que no existe un camino \u00fanico, aunque el modelo de Brasil pueda servir de inspiraci\u00f3n. Colombia, Argentina, Guatemala y Paraguay adoptaron un sistema an\u00e1logo al brasile\u00f1o, con centrales productoras de gran porte produciendo etanol, az\u00facar y energ\u00eda. \u201cEsto de cierta forma costituye una comprobaci\u00f3n de que el modelo es sostenible\u201d, dice el ingeniero Manoel R\u00e9gis Leal, investigador del Nipe-Unicamp. Es cierto que la escala de producci\u00f3n no es comparable: se estima que Brasil es responsable de tres cuartas partes de la producci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar del continente, mientras los dem\u00e1s pa\u00edses comparten el 25% restante. \u201cPero regiones como el Valle del Cauca, en Colombia, con campos de ca\u00f1a irrigada, tienen una productividad elevada\u201d, informa Leal.<\/p>\n<p>Existen formas distintas de uso de la tierra en que la materia prima es producida. En Brasil, en promedio, un tercio de la ca\u00f1a se planta en propiedades del ingenio, otro tercio en tierra arrendada y el tercio final es adquirido de productores independientes. \u201cPero no todas las centrales productoras son as\u00ed y hay lugares, tales como la India y Tailandia, en los que el 100% de la ca\u00f1a es provista por peque\u00f1os productores\u201d, explica Leal.<\/p>\n<div id=\"attachment_305634\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/037_Etanol02_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305634 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/037_Etanol02_266.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1015\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/037_Etanol02_266.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/037_Etanol02_266-250x169.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/037_Etanol02_266-700x474.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/037_Etanol02_266-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Andres Garzon\/ Wikimedia Commons <\/span><\/a> Cultivo de ca\u00f1a en Valle del Cauca, en Colombia: alta productividad y modelo similar al de Brasil<span class=\"media-credits\">Andres Garzon\/ Wikimedia Commons <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Asistencia e insumos <\/strong><br \/>\nLos investigadores visitaron varios pa\u00edses, pero concentraron su an\u00e1lisis en dos de ellos: Mozambique y Colombia. \u201cColombia est\u00e1 bastante m\u00e1s avanzada, incluso con centros de investigaci\u00f3n para perfeccionar la producci\u00f3n\u201d, comenta Luis Cortez. En Mozambique, en cambio, el escenario es de estancamiento. Un caso excepcional es el de la azucarera Xinavane, en la provincia de Maputo. \u201cInstalada por los portugueses, la empresa estuvo paralizada durante la guerra civil [1977-1992] y m\u00e1s tarde fue reactivada por un grupo sudafricano. El ingenio implement\u00f3 un sistema en el cual peque\u00f1os productores proveen parte de la ca\u00f1a y reciben a cambio asistencia e insumos\u201d, explica Leal. Las dificultades en Mozambique, sostiene, tienen que ver con una estructura agraria compleja. \u201cLa tierra pertenece al gobierno y la cesi\u00f3n es intermediada por jefes tribales\u201d. Pese a ello, los indicadores econ\u00f3micos tienden a mejorar cuando se construye un ingenio. \u201cLas poblaciones pasan a tener acceso a m\u00e1s empleos y hay ganancias en infraestructura, incluyendo l\u00edneas de electricidad, hospitales y escuelas, afirma Leal.<\/p>\n<p>Los estudios de caso sugieren que la viabilidad econ\u00f3mica del bioetanol est\u00e1 relacionada con la producci\u00f3n a gran escala. \u201cUn modelo basado solamente en la agricultura familiar no funciona. Ingenios de cierto porte garantizan la productividad adecuada\u201d, dice Luiz Horta Nogueira. Seg\u00fan \u00e9l, varios motivos explican la dificultad para que el bioetanol se consolide en otros pa\u00edses. \u201cUno de ellos es la limitaci\u00f3n de recursos para grandes proyectos. Pero tambi\u00e9n persiste un nivel de desinformaci\u00f3n alto\u201d, afirma. \u201cVenimos usando el etanol en motores de autom\u00f3viles desde hace d\u00e9cadas, pero en algunos pa\u00edses todav\u00eda se dice que el combustible provoca corrosi\u00f3n\u201d. La duda m\u00e1s recurrente implica la idea de que, si la tierra es usada para producir energ\u00eda, puede faltar espacio para producir alimento. \u201cEso no tiene sentido. En Mozambique, hicimos las simulaciones avanzando sobre el 1% de las tierras de pasturas\u201d, afirma. \u201cDesde la posguerra, la disponibilidad de alimentos por persona ha aumentado mucho. Hay problemas localizados asociados al ingreso, no a la falta de comida.\u201d<\/p>\n<p>Para compartir el conocimiento, el grupo realiz\u00f3 talleres en Estados Unidos y en Sud\u00e1frica e invit\u00f3 a investigadores y autoridades de varios pa\u00edses. \u201cPresentamos mapas y estudios de modelajes. El impacto fue positivo. Los colombianos nos invitaron a que volvamos\u201d, dice Cortez. Los resultados del proyecto se dar\u00e1n a conocer en un libro que publicar\u00e1 la editorial brit\u00e1nica Taylor &amp; Francis.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nContribuci\u00f3n de producci\u00f3n de bioenerg\u00eda por Am\u00e9rica Latina, Caribe y \u00c1frica al proyecto GSB-Lacaf-Cana-I (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/57703\/contribuicao-de-producao-de-bioenergia-pela-america-latina-caribe-e-africa-ao-projeto-gsb-lacaf-can\/?q=12\/00282-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 12\/00282-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Luis Augusto Barbosa Cortez (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.418.993,89.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nSOUZA, S. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0960148118300247\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sugarcane can afford a cleaner energy profile in Latin America &amp; Caribbean<\/a>. <strong>Renewable Energy<\/strong>. v. 121, p. 164-72. jun. 2018.<br \/>\nSOUZA, S. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fenrg.2016.00039\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Potential of sugarcane in modern energy development in Southern Africa<\/a>. <strong>Frontiers in Energy Research<\/strong>. v. 4. dic. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un proyecto delinea escenarios tendientes a aumentar la producci\u00f3n de biocombustibles en \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina","protected":false},"author":11,"featured_media":305630,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[276],"coauthors":[98],"class_list":["post-305625","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-bioenergia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=305625"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":305643,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305625\/revisions\/305643"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/305630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=305625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=305625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=305625"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=305625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}