{"id":305676,"date":"2019-10-09T18:31:27","date_gmt":"2019-10-09T21:31:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=305676"},"modified":"2019-11-21T16:02:20","modified_gmt":"2019-11-21T19:02:20","slug":"un-ambiente-diverso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-ambiente-diverso\/","title":{"rendered":"Un ambiente diverso"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans_266.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"vertical\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans_266.jpg\" alt=\"\" \/><\/a>La conquista de derechos por parte de las personas transg\u00e9nero empieza a reverberar en las universidades brasile\u00f1as. Algunas de \u00e9stas est\u00e1n creando pol\u00edticas de inclusi\u00f3n, acogida y permanencia de alumnos e investigadores cuya identidad de g\u00e9nero se opone a la de su sexo biol\u00f3gico, siguiendo el ejemplo de lo que ocurre en distintas instituciones del mundo. El caso m\u00e1s reciente es el de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), que en 2017 asegur\u00f3 a docentes, personal t\u00e9cnico y administrativo y alumnos transg\u00e9nero, incluso visitantes y participantes en eventos, el derecho de uso de su nombre social en registros laborales y acad\u00e9micos y en eventos p\u00fablicos y oficiales. En el caso de documentos para uso externo, tales como expedientes acad\u00e9micos, actas de graduaci\u00f3n, diplomas y declaraciones, el nombre social preceder\u00e1 al nombre civil, que aparecer\u00e1 entre par\u00e9ntesis.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de la Unesp se suma a otras iniciativas recientes, tales como la de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA) y la Universidad de Piau\u00ed (UESPI), que en 2014 aprobaron resoluciones que permiten el uso de su nombre social a estudiantes cuyo registro civil no refleje el g\u00e9nero con el que se identifican. M\u00e1s recientemente, este derecho les fue garantizado a alumnos de la educaci\u00f3n b\u00e1sica. En enero, el Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC) homolog\u00f3 una norma que autoriza a estudiantes transg\u00e9nero a efectuar su inscripci\u00f3n y registro utilizando sus nombres sociales \u2013si son menores de edad, la solicitud deben efectuarla los responsables. Desde 2011, el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil permite que travestis y transexuales usen sus nombres sociales en el curr\u00edculum Lattes. Hace algunos a\u00f1os, la FAPESP afront\u00f3 con un caso de un exbecario que, tras cambiar de sexo, pidi\u00f3 judicialmente el cambio de nombre en las bases de datos de la Fundaci\u00f3n. En febrero, el Consejo T\u00e9cnico Administrativo de la FAPESP aprob\u00f3 un dictamen que normaliza la adopci\u00f3n del nombre social en sus registros acad\u00e9micos.<\/p>\n<div id=\"attachment_305687\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans02_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305687 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans02_266.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"624\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans02_266.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans02_266-250x195.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans02_266-700x546.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans02_266-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Amanda Fernandes<\/span><\/a> El caso de la f\u00edsica Daniela Mour\u00e3o inspir\u00f3 la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n que aprob\u00f3 el uso del nombre social por parte de alumnos y alumnas y docentes de Unesp<span class=\"media-credits\">Amanda Fernandes<\/span><\/p><\/div>\n<p>El uso del nombre social es una reivindicaci\u00f3n antigua de travestis y transexuales, que lo consideran esencial para el reconocimiento de su identidad. En la Unesp, una de las participantes en la comisi\u00f3n responsable de la resoluci\u00f3n aprobada por el Consejo Universitario fue una investigadora transg\u00e9nero, la f\u00edsica Daniela Mour\u00e3o, docente de la Facultad de Ingenier\u00eda, en su campus de Guaratinguet\u00e1. Seg\u00fan ella, la norma ser\u00e1 aplicada en cambios de nombres masculinos a femeninos o viceversa y no se extiende a los apellidos. \u201cQueremos evitar que se la emplee en chistes, novatadas o protestas ideol\u00f3gicas\u201d, afirma.<\/p>\n<p>De acuerdo con Mour\u00e3o, uno de los principales desaf\u00edos para la inclusi\u00f3n de los transg\u00e9nero en la educaci\u00f3n superior es su aceptaci\u00f3n por parte de los compa\u00f1eros y profesores. Por eso, la Unesp tambi\u00e9n cre\u00f3 otras pol\u00edticas de est\u00edmulo a la acogida, como el proyecto \u201cEducar para la diversidad\u201d, lanzado a principios de a\u00f1o. \u201cLa iniciativa prev\u00e9 la implicaci\u00f3n de todos los sectores de Unesp y la realizaci\u00f3n de charlas y debates para la promoci\u00f3n del respeto y de la institucionalizaci\u00f3n del combate a la violencia contra minor\u00edas en la instituci\u00f3n\u201d, explica la f\u00edsica.<\/p>\n<p>Daniela Mour\u00e3o us\u00f3, hasta hace dos a\u00f1os, su nombre masculino, que no le gusta mencionar, pero dice que siempre se percibi\u00f3 como mujer. En 2016, inici\u00f3 el proceso de cambio de g\u00e9nero. \u201cPor no entender y pensar que era una aberraci\u00f3n, siempre lo mantuve todo escondido\u201d, comenta. \u201cCon el tiempo, el miedo se sum\u00f3 a la verg\u00fcenza y a la idea de ser portadora de una enfermedad que nos arruinar\u00eda la vida a m\u00ed y a mi familia\u201d, comenta. Todav\u00eda con la identidad masculina, Daniela se gradu\u00f3 en f\u00edsica, obtuvo su maestr\u00eda y su doctorado, este \u00faltimo en ingenier\u00eda y tecnolog\u00eda espaciales en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, por sus siglas en portugu\u00e9s). Trabaj\u00f3 dos a\u00f1os como profesor visitante en el Instituto de F\u00edsica de la Universidad de Brasilia (UnB) antes de ingresar a la Unesp en 2009 como profesor asistente.<\/p>\n<p>Los problemas relacionados con su transexualidad se intensificaron en 2014. En ese entonces desarroll\u00f3 una depresi\u00f3n, lo que la apart\u00f3 de las actividades profesionales. Con ayuda psicol\u00f3gica, se decidi\u00f3 por el cambio. Volvi\u00f3 al trabajo a finales de 2016, ya con la identidad femenina. \u201cPara mi sorpresa, no hubo reacciones negativas o prejuiciosas, lo que me alent\u00f3 a seguir adelante\u201d, comenta. Ella inici\u00f3 el proceso de alteraci\u00f3n institucional del nombre tras conversar con el jefe de su departamento y con la prorrectora de Grado. De esas charlas surgi\u00f3 la idea de formar una comisi\u00f3n que m\u00e1s tarde establecer\u00eda las nuevas normas de la Unesp. Desde la aprobaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n hubo varias solicitudes por parte de los estudiantes.<\/p>\n<p>Situaciones como \u00e9sta todav\u00eda no son muy comunes en Brasil. \u201cLos ambientes educativos en buena medida no est\u00e1n preparados para v\u00e9rselas con las distintas formas de expresi\u00f3n que la sexualidad puede asumir\u201d, afirma Keila Simpson, presidenta de la Asociaci\u00f3n Nacional de Travestis y Transexuales (Antra), quien articula casi 200 instituciones brasile\u00f1as con acciones orientadas a la promoci\u00f3n de la ciudadan\u00eda de esa poblaci\u00f3n. Seg\u00fan Simpson, se estima que el 80% de los travestis y transexuales que abandonan la educaci\u00f3n secundaria en el mundo est\u00e1n en Brasil. \u201cLa dificultad de entrar a la universidad es el fin de un recorrido de exclusi\u00f3n que sufre esa poblaci\u00f3n durante toda su trayectoria escolar\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_305691\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans03_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305691 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans03_266.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"792\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans03_266.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans03_266-250x198.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans03_266-700x554.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans03_266-120x95.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves  <\/span><\/a> En febrero, Amara Moreira se convirti\u00f3 en la primera travesti en obtener el t\u00edtulo de doctora en la Unicamp con su nombre social<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Resulta dif\u00edcil evaluar el contingente de transg\u00e9neros que logran ingresar a la educaci\u00f3n superior, pues la mayor\u00eda no se matriculan usando su nombre social. \u00c9se fue el caso de Amara Moreira, quien se define como travesti y en febrero se convirti\u00f3 en la primera persona en obtener el t\u00edtulo de doctora en la Universidad de Campinas (Unicamp) usando su nombre social. \u201cEmpec\u00e9 mi transici\u00f3n a los 29 a\u00f1os, durante el primer a\u00f1o del doctorado en cr\u00edtica literaria\u201d, dice ella, cuya tesis, intitulada \u201cLa indeterminaci\u00f3n de sentidos en <em>Ulysses<\/em> de James Joyce\u201d, cont\u00f3 con la direcci\u00f3n de Suzi Frankl Sperber, docente del Instituto de Estudios de Lenguaje (IEL). \u201cTenemos que repensar el modelo de universidad que estamos construyendo, si se trata de un modelo que acoge a todo tipo de personas o si lo hace \u00fanicamente con aqu\u00e9llas que se adecuan a los est\u00e1ndares de g\u00e9nero considerados leg\u00edtimos por la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>Para combatir la violencia contra estudiantes lesbianas, gais, bisexuales y transg\u00e9nero (LGBT), en 2015 la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) cre\u00f3 una direcci\u00f3n dedicada a la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas de acogida y permanencia de esa poblaci\u00f3n. \u201cLa primera medida que tomamos fue la aprobaci\u00f3n de una resoluci\u00f3n que asegura el uso del nombre social a travestis y transexuales, incluso en los casos de estudiantes con menos de 18 a\u00f1os, y el uso de ba\u00f1os a partir de la identificaci\u00f3n de g\u00e9nero adoptada por cada uno\u201d, destaca la profesora Luciana Vieira, directora de pol\u00edticas LGBT de la UFPE. Otra medida fue la concesi\u00f3n de becas a alumnos LGBT para que trabajen en campa\u00f1as de concientizaci\u00f3n de no docentes y alumnos de la universidad o en la \u201cZona multicolor\u201d, un programa de tem\u00e1tica LGBT desarrollado en asociaci\u00f3n con el N\u00facleo de Televisi\u00f3n y Radio de la instituci\u00f3n. En el Hospital de Cl\u00ednicas de esa universidad tambi\u00e9n se cre\u00f3 un espacio de apoyo para transg\u00e9neros que pretenden iniciar el proceso de cambio de identidad, con seguimiento de endocrin\u00f3logos, psic\u00f3logos, fonoaudi\u00f3logos y cirujanos.<\/p>\n<p><strong>La experiencia del exterior<\/strong><br \/>\nEstudiantes de grado transg\u00e9nero enfrentan un ambiente especialmente adverso en ciertas \u00e1reas del conocimiento, seg\u00fan un estudio con 4 mil universitarios de 78 instituciones de educaci\u00f3n superior de Estados Unidos publicado en marzo en la revista <em>Scientific Reports<\/em>. A partir de informaciones de una encuesta nacional realizada con estudiantes LGBT en su primero y en su \u00faltimo a\u00f1o en la universidad, los investigadores verificaron que resultan un 8% m\u00e1s propensos a abandonar el \u00e1rea conocida como Stem (ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1tica) que sus compa\u00f1eros heterosexuales, posiblemente por sentirse excluidos. Datos de 2016 de la American Physical Society indicaban que, tambi\u00e9n en Estados Unidos, uno de cada cinco f\u00edsicos LGBT enfrenta exclusi\u00f3n y acoso en el trabajo. Los transg\u00e9nero eran los m\u00e1s afectados.<\/p>\n<p>La principal implicaci\u00f3n acad\u00e9mica de este fen\u00f3meno, seg\u00fan los autores del informe, es la exclusi\u00f3n de estudiantes e investigadores calificados. Esos trabajos tambi\u00e9n apuntan que los investigadores LGBT todav\u00eda conviven con comentarios homof\u00f3bicos, exclusi\u00f3n, estereotipos y expectativas de incapacidad dentro de la academia, aunque otro art\u00edculo, publicado en 2015 en la revista <em>Journal of Homosexuality<\/em>, ha sugerido que los cient\u00edficos estadounidenses LGBT se sent\u00edan m\u00e1s aceptados en su ambiente de trabajo que profesionales de otras \u00e1reas. El estudio tambi\u00e9n constat\u00f3 que los entrevistados que trabajaban en \u00e1reas con presencia mayor de mujeres, como las ciencias sociales, se sent\u00edan m\u00e1s integrados al ambiente acad\u00e9mico que sus pares que actuaban en \u00e1reas predominantemente masculinas, como las ingenier\u00edas.<\/p>\n<p>Muchas instituciones estadounidenses han invertido en pol\u00edticas de inclusi\u00f3n espec\u00edficas para ese grupo. Existen all\u00ed <em>rankings <\/em>de las universidades que ofrecen ba\u00f1os unisex en la mayor\u00eda de los edificios del campus, alojamientos apropiados, derecho al uso del nombre social y cobertura de gastos m\u00e9dicos referentes el proceso de cambio de g\u00e9nero. Una de las destacadas es la Universidad de Indiana, reconocida por ofrecer acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico a estudiantes transg\u00e9nero o en proceso de cambio de g\u00e9nero, orient\u00e1ndolos en la b\u00fasqueda de terapias. La instituci\u00f3n tambi\u00e9n es sede del Instituto Kinsey, que desde 1947 promueve investigaciones sobre sexualidad, g\u00e9nero y reproducci\u00f3n humana. En otro frente, la ONG Campus Pride elabor\u00f3 una lista con 1<a href=\"https:\/\/www.campuspride.org\/tpc\/nondiscrimination\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">.036 universidades de Estados Unidos que adoptaron pol\u00edticas de promoci\u00f3n de un ambiente acad\u00e9mico m\u00e1s seguro para los estudiantes LGBT<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_305695\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans04_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305695 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans04_266.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1004\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans04_266.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans04_266-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans04_266-700x469.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/044_Trans04_266-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n<\/span><\/a> La investigadora de la Universidad de Michigan Lynn Conway en 1977, despu\u00e9s de la transici\u00f3n de g\u00e9nero<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El cambio de nombre<\/strong><br \/>\nPreocupada por la inclusi\u00f3n de los transg\u00e9nero en el ambiente cient\u00edfico, la National Science Foundation (NSF), que es la principal agencia de fomento a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica de Estados Unidos, organiz\u00f3 en 2015 una conferencia con la cient\u00edfica de la computaci\u00f3n Lynn Conway, una de las principales activistas transexuales de aquel pa\u00eds. Lynn trabaj\u00f3 en IBM en la d\u00e9cada de 1960 y fue despedida en 1968, al revelar que har\u00eda la transici\u00f3n de g\u00e9nero. Como mujer, recomenz\u00f3 la carrera actuando como programadora en Xerox, en 1973, donde desarroll\u00f3 el VLSI, un sistema que alberga millones de componentes electr\u00f3nicos en peque\u00f1os chips. En 1989, se convirti\u00f3 en profesora en la Universidad de Michigan y fue elegida para la Academia Nacional de Ingenier\u00eda de Estados Unidos por sus contribuciones relacionadas al VLSI. Otro caso conocido en aquel pa\u00eds es el de Joan Roughgarden, docente de la Universidad de Stanford, California y una de las m\u00e1s influyentes ec\u00f3logas del mundo. Roughgarden naci\u00f3 Jonathan y se decidi\u00f3 por el cambio de g\u00e9nero en 1998. Lo de adoptar un nombre con la misma letra inicial de la identidad anterior es frecuente entre investigadores e investigadoras transg\u00e9nero y procura evitar confusiones relacionadas con la autor\u00eda de la producci\u00f3n cient\u00edfica previa a la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEs imperativo pensar pol\u00edticas p\u00fablicas que apunten a corregir las desigualdades referentes a esa poblaci\u00f3n\u201d, afirma la psic\u00f3loga C\u00e1ssia Virg\u00ednia Bastos Maciel, prorrectora de Acciones Afirmativas y Asistencia Estudiantil de la UFBA. Ella explica que la inclusi\u00f3n de personas transg\u00e9nero ampl\u00eda la diversidad en el ambiente acad\u00e9mico y la posibilidad de producir conocimiento a partir de perspectivas y vivencias diferentes. \u201cTambi\u00e9n puede ayudar la creaci\u00f3n de estrategias y pol\u00edticas p\u00fablicas que mejoren las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n LGBT.\u201d Seg\u00fan Bastos Maciel, la inserci\u00f3n de este grupo en la universidad tambi\u00e9n es importante para ampliar la producci\u00f3n acad\u00e9mica sobre transg\u00e9neros, lo cual, por su parte, puede redundar en la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas destinadas a esa poblaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Universidades implementan pol\u00edticas de inclusi\u00f3n y acogida de estudiantes e investigadores transg\u00e9neros","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,330],"coauthors":[662],"class_list":["post-305676","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=305676"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":307398,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305676\/revisions\/307398"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=305676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=305676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=305676"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=305676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}