{"id":305812,"date":"2019-10-09T18:35:31","date_gmt":"2019-10-09T21:35:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=305812"},"modified":"2019-10-09T18:35:31","modified_gmt":"2019-10-09T21:35:31","slug":"corazones-cambiados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/corazones-cambiados\/","title":{"rendered":"Corazones cambiados"},"content":{"rendered":"<p>El 26 de mayo se cumplen 50 a\u00f1os desde que se realiz\u00f3 el primer trasplante de coraz\u00f3n en Brasil. Por falta de medicamentos que evitaran el rechazo del organismo al \u00f3rgano, el primer paciente vivi\u00f3 tan s\u00f3lo 28 d\u00edas despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, pero el conocimiento adquirido durante cinco d\u00e9cadas y el desarrollo de nuevas drogas permiten que, en la actualidad, la mitad de las personas trasplantadas tenga una sobrevida de al menos 10 a\u00f1os tras recibir un coraz\u00f3n mejor que el que ten\u00edan. La cifra anual de trasplantes ha crecido y lleg\u00f3 a 380 en 2017: es un r\u00e9cord, pero todav\u00eda se ubica lejos de los 1.600 necesarios para atender la demanda del pa\u00eds. Estados Unidos realiz\u00f3 3.190 cirug\u00edas de este tipo en 2016, aunque tampoco dio cuenta de toda su demanda.<\/p>\n<p>\u201cPocas intervenciones m\u00e9dicas rehabilitan tanto como el trasplante card\u00edaco\u201d, afirma el cardi\u00f3logo Fernando Bacal, director del n\u00facleo de trasplantes del Instituto del Coraz\u00f3n de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (InCor-FM-USP), el centro m\u00e1s activo en esa \u00e1rea, con 69 de dichas cirug\u00edas realizadas en 2017. \u201cAntes del trasplante, los pacientes sienten que les falta el aire incluso en reposo, tienen dificultades para ducharse y presentan una baja esperanza de vida. Despu\u00e9s, pueden hasta hacer deportes.\u201d<\/p>\n<p>Al igual que hace 50 anos, el trasplante sigue recomend\u00e1ndosele a personas con insuficiencia card\u00edaca irreversible y resistente a cualquier tratamiento, \u201cpero s\u00f3lo cuando el organismo todav\u00eda est\u00e1 en condiciones de reaccionar\u201d, resalta el cirujano F\u00e1bio Jatene, director del sector de cirug\u00eda cardiovascular del InCor. \u201cEs importante mostrar que se trata de una forma eficiente de tratamiento, para que el n\u00famero de donantes siga creciendo.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1950\" height=\"1636\" class=\"aligncenter size-full wp-image-305833\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP.png 1950w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP-250x210.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP-700x587.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP-120x101.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1950px) 100vw, 1950px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Entre 1968 y 2016, se realizaron 3.984 trasplantes de coraz\u00f3n en Brasil, un total superado, durante el mismo per\u00edodo, por los de ri\u00f1\u00f3n (80.894) e h\u00edgado (21.451), de acuerdo con la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Trasplantes de \u00d3rganos (ABTO). Actualmente, el trasplante es la quinta cirug\u00eda card\u00edaca m\u00e1s com\u00fan, con un 1,6% del total de los 1.722 pacientes operados en 17 hospitales de 10 estados del pa\u00eds entre agosto de 2014 y diciembre de 2016, seg\u00fan un estudio de 2017 de la <em>Revista Brasileira de Cirurgia Cardiovascular<\/em>. En este relevamiento, la cirug\u00eda de revascularizaci\u00f3n del miocardio, m\u00e1s conocida como baip\u00e1s vascular, aparece como la m\u00e1s frecuente, con el 48,8% del total, seguida de la cirug\u00eda de implantaci\u00f3n de v\u00e1lvulas, con el 23,9%.<\/p>\n<p>Todav\u00eda existen problemas. \u201cFaltan donantes y centros m\u00e9dicos para realizar trasplantes en el pa\u00eds\u201d, dice el cardi\u00f3logo Roberto Kalil Filho, director general del InCor. Solamente en cuatro estados \u2013S\u00e3o Paulo, Minas Gerais, Pernambuco y Distrito Federal\u2013 hay centros m\u00e9dicos que realizan m\u00e1s de 30 cirug\u00edas de ese tipo al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de una compleja estructura log\u00edstica, uno de los obst\u00e1culos para el aumento de la cantidad de donantes de \u00f3rganos \u2013no solo de coraz\u00f3n\u2013 es la alta tasa de negativa familiar, del 44% en 2015, seg\u00fan la ABTO. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/07\/15\/el-arte-de-dar-malas-noticias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Una de las razones para ello puede ser la falta de preparaci\u00f3n de los equipos m\u00e9dicos a la hora de explicar el concepto de muerte encef\u00e1lica a las familias<\/a>, tal como lo indica un estudio de 2015 de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo. Otras barreras ser\u00edan las fallas en la identificaci\u00f3n y la notificaci\u00f3n de potenciales donantes, las contraindicaciones m\u00e9dicas y las dificultades de transporte entre hospitales.<\/p>\n<p>Los tres primeros trasplantes, realizados en 1968 y 1969 en el Hospital de Cl\u00ednicas (HC) de la FM-USP, favorecieron la formaci\u00f3n y el reconocimiento de profesionales del \u00e1rea m\u00e9dica, de instituciones y de empresas. \u201cEl InCor es fruto de Jo\u00e3o Boiadeiro\u201d, dice, a los 80 a\u00f1os, el cirujano card\u00edaco Domingo Marcolino Braile, en referencia al apodo de Jo\u00e3o Ferreira da Cunha, originario de Mato Grosso, el primer brasile\u00f1o y la 17\u00aa persona del mundo en cambiar de coraz\u00f3n, a los 23 a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_305825\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao02_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305825 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao02_266.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"770\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao02_266.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao02_266-250x193.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao02_266-700x539.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao02_266-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Divulgaci\u00f3n HC-USP\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar  <\/span><\/a> Un equipo m\u00e9dico observa al paciente sometido al primer trasplante de coraz\u00f3n en Brasil, realizado en el Hospital de Cl\u00ednicas de la USP en 1968<span class=\"media-credits\">Divulgaci\u00f3n HC-USP\/ Reproducci\u00f3n Eduardo Cesar  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Su operaci\u00f3n ocurri\u00f3 cinco meses despu\u00e9s de que el cirujano sudafricano Christiaan Barnard (1922-2001) realizara el primer trasplante card\u00edaco del planeta, en un hospital de la Universidad de Ciudad del Cabo, en Sud\u00e1frica, el 3 de diciembre de 1967, aplicando t\u00e9cnicas aprendidas con el cirujano estadounidense Norman Edward Shumway (1923-2006) en la Universidad de Stanford, Estados Unidos. El paciente de Barnard, Louis Washkanski \u2013quien hoy dif\u00edcilmente pasar\u00eda por ese tipo de operaci\u00f3n por tener presi\u00f3n alta en las arterias de los pulmones\u2013 sobrevivi\u00f3 18 d\u00edas tras la cirug\u00eda. Aun as\u00ed, el primer trasplante tuvo una repercusi\u00f3n internacional inmediata.<\/p>\n<p>El impacto del trasplante de Jo\u00e3o Boaideiro tambi\u00e9n fue grande en Brasil, que fue el sexto pa\u00eds en hacer este tipo de operaci\u00f3n, despu\u00e9s de Sud\u00e1frica, Estados Unidos, la India, Francia y el Reino Unido. El cirujano Euryclides de Jesus Zerbini (1912-1993) comand\u00f3 el equipo que realiz\u00f3 la cirug\u00eda, concluida en la ma\u00f1ana de d\u00eda 26 de mayo de 1968 en el Hospital de Cl\u00ednicas de la USP. \u201cZerbini luchaba por el Instituto del Coraz\u00f3n desde hac\u00eda por lo menos 10 a\u00f1os, pero no sal\u00eda del papel\u201d, escribi\u00f3 el m\u00e9dico cirujano Euclydes Marques, asistente de Zerbini en la d\u00e9cada de 1960, en el libro <em>A face oculta dos transplantes<\/em>. Enseguida despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica, se liberaron los recursos para construir el InCor. El edificio r\u00e1pidamente empez\u00f3 a levantarse y se inaugur\u00f3 en 1975.<\/p>\n<p>Lo que no sali\u00f3 tan bien fue el trasplante. Dieciocho d\u00edas despu\u00e9s de la cirug\u00eda, Jo\u00e3o Boiadeiro empez\u00f3 a presentar se\u00f1ales de que su organismo estaba rechazando el coraz\u00f3n que hab\u00eda recibido. El rechazo se agrav\u00f3, el \u00f3rgano implantado dej\u00f3 de funcionar y el paciente de Mato Grosso muri\u00f3 28 d\u00edas despu\u00e9s de la operaci\u00f3n. En septiembre de 1968, el equipo del InCor hizo su segundo trasplante, al paciente Hugo Orlandi, paulista de 48 a\u00f1os, quien falleci\u00f3 378 d\u00edas despu\u00e9s, tambi\u00e9n por rechazo del \u00f3rgano. \u201cEl arsenal de medicamentos para combatir el rechazo, en esa \u00e9poca, era bastante limitado\u201d, comenta Bacal. El tercer trasplantado, Clarismundo Pra\u00e7a, paulista de 52 a\u00f1os, no present\u00f3 rechazo, pero muri\u00f3 83 d\u00edas despu\u00e9s de la cirug\u00eda, realizada en enero de 1969, a causa de una infecci\u00f3n generalizada que empez\u00f3 en una herida quir\u00fargica.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de las dificultades para controlar el rechazo, que implicaba una baja sobrevida para las personas operadas, los trasplantes pr\u00e1cticamente dejaron de hacerse en todo el mundo hasta la d\u00e9cada de 1980. Lo que permiti\u00f3 su reanudaci\u00f3n fue el descubrimiento de la ciclosporina, un compuesto aislado de un hongo por el bioqu\u00edmico suizo Jean-Fran\u00e7ois Borel, y que se revel\u00f3 como un poderoso inmunosupresor, capaz de reducir las reacciones que causan el rechazo de los \u00f3rganos trasplantados. La ciclosporina fue pronto adoptada en los trasplantes, junto a los corticoides y la azatioprina, que eran los medicamentos aplicados hasta ese entonces. El InCor volvi\u00f3 a hacer trasplantes en 1985, un a\u00f1o despu\u00e9s de que el cirujano Ivo Nesralla realizara, en el Instituto de Cardiolog\u00eda de Rio Grande do Sul, el primer trasplante brasile\u00f1o de la era de la ciclosporina. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064-067_Transplante-cora\u00e7\u00e3o_266_ESP.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A partir de ese momento la cantidad de trasplantes de coraz\u00f3n empez\u00f3 a crecer continuamente<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_305829\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao03_266.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-305829 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao03_266.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1098\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao03_266.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao03_266-250x183.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao03_266-700x512.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/064_Coracao03_266-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> M\u00e1quina de circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea utilizada en cirug\u00edas card\u00edacas en las d\u00e9cadas de 1950 y 1960<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Transplantes en perros<\/strong><br \/>\nEuclydes Marques, de 82 a\u00f1os, record\u00f3 el tiempo en el que formaba parte del equipo que se aprestaba a realizar los primeros trasplantes card\u00edacos en personas. \u00c9l lideraba el grupo de estudiantes de medicina que hizo m\u00e1s de 100 trasplantes en perros en 1967 y 1968. \u201cZerbini apoyaba, pero medio de lejos, pues no cre\u00eda en la factibilidad de los trasplantes en aquella \u00e9poca\u201d, afirma Marques. \u201cSi los creyera posibles, habr\u00eda actuado antes\u201d. Fue reci\u00e9n al saber del primer trasplante en Sud\u00e1frica, seg\u00fan Marques, que el cirujano se interes\u00f3 por los trasplantes en canes, hizo algunos y despu\u00e9s otros en cad\u00e1veres hasta sentirse seguro.<\/p>\n<p>En su libro, Marques cuenta que \u00e9l hab\u00eda encontrado una candidata aparentemente adecuada para un trasplante, en 1967: una mujer de 36 a\u00f1os con un tumor en el coraz\u00f3n, denominado rabdomiosarcoma. Propuso la cirug\u00eda en una reuni\u00f3n con otros m\u00e9dicos, y Luiz Venere D\u00e9court (1911-2007) le pregunt\u00f3 cu\u00e1ntos perros hab\u00edan sobrevivido al trasplante. Marques tuvo que reconocer: ninguno. Al a\u00f1o siguiente, a la hora de contestar ante la misma pregunta de D\u00e9court, Christiaan Barnard, ya famoso, en visita al InCor, cont\u00f3 que ninguno de los perros que \u00e9l hab\u00eda operado sobreviviera. F\u00e1bio Jatene coment\u00f3: \u201cEl perro era un modelo empleado para entrenar la t\u00e9cnica quir\u00fargica, aunque no sobreviviera al final. Hace a\u00f1os que no utilizamos m\u00e1s a los perros con esa finalidad\u201d.<\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 1950, el equipo que compondr\u00eda el InCor fue fortaleciendo la investigaci\u00f3n y el desarrollo de aparatos y dispositivos utilizados en las cirug\u00edas card\u00edacas. Para incentivar esa \u00e1rea, Zerbini trajo de vuelta al HC a su exalumno Adib Jatene (1929-2014), cirujano, entonces en Uberaba, estado de Minas Gerais, reconocido tanto por su capacidad m\u00e9dica como por su habilidad para construir m\u00e1quinas. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/12\/01\/los-engranajes-de-la-vida-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En 1958, Jatene y Braile, cursando \u00e9ste el segundo a\u00f1o de medicina, construyeron la m\u00e1quina de circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea<\/a>, que funcionaba como pulm\u00f3n y coraz\u00f3n mec\u00e1nicos para mantener la sangre en movimiento durante las operaciones y que se utilizaba en las cirug\u00edas card\u00edacas y en los primeros trasplantes. Zerbini hab\u00eda importado una, pero era dif\u00edcil conseguir los repuestos. Fue \u00e9l tambi\u00e9n quien motiv\u00f3 al equipo del taller del HC a producir v\u00e1lvulas de control de flujo sangu\u00edneo, ya que el precio de las importadas era muy alto. Y ese anhelo de autonom\u00eda se mantiene. Instalada en el segundo subsuelo, la Divisi\u00f3n de Bioingenier\u00eda produce v\u00e1lvulas, cat\u00e9teres y chips de marcapasos, entre otros dispositivos, y, en car\u00e1cter experimental, un ventr\u00edculo artificial, utilizado como coraz\u00f3n provisorio con las personas que aguardan un trasplante.<\/p>\n<p>En 1961, Jatene se traslad\u00f3 al Instituto Dante Pazzanese, en donde cre\u00f3 el taller de bioingenier\u00eda para desarrollar instrumentos y aparatos. All\u00ed fabric\u00f3 el primer marcapasos nacional, que no avanz\u00f3 por la dificultad de obtener los componentes electr\u00f3nicos. En 1983, volvi\u00f3 al InCor para ocupar el puesto de profesor titular de Zerbini, reci\u00e9n jubilado. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/10\/26\/domingo-braile-innovaciones-quirurgicas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Braile, despu\u00e9s de graduado, volvi\u00f3 a su ciudad, S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, y form\u00f3 equipos de cirug\u00eda card\u00edaca<\/a>; y en 1983, su propia empresa, que produce v\u00e1lvulas card\u00edacas y otros dispositivos para cardiolog\u00eda y oncolog\u00eda. \u201cZerbini era muy modesto y dec\u00eda que le daba orgullo que sus alumnos hubieran llegado m\u00e1s lejos que \u00e9l\u201d, rememora Braile.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nD\u00c9COURT, L. V. e ZERBINI, E. J. Transplante de cora\u00e7\u00e3o humano: Considera\u00e7\u00f5es sobre tr\u00eas casos. <strong>Revista do Hospital das Cl\u00ednicas da Faculdade de Medicina de S\u00e3o Paulo<\/strong>. v. 25, n. 4, p. 207-26. jul.-ago. 1970.<br \/>\nGOMES, W. J. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC5409255\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The Brazilian registry of adult patient undergoing cardiovascular surgery, the BYPASS Project: Results of the first 1,722 patients<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Cirurgia Cardiovascular<\/strong>. v. 32, n. 2, p. 71-5. mar.-abr. 2017.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<\/strong><br \/>\nMARQUES, E. <strong>A face oculta dos transplantes<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Holos, 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s del primer trasplante card\u00edaco, la sobrevida ha aumentado, pero todav\u00eda faltan donantes ","protected":false},"author":17,"featured_media":305821,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-305812","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=305812"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":305843,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/305812\/revisions\/305843"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/305821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=305812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=305812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=305812"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=305812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}