{"id":309212,"date":"2019-11-21T15:23:50","date_gmt":"2019-11-21T18:23:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=309212"},"modified":"2019-12-10T16:32:18","modified_gmt":"2019-12-10T19:32:18","slug":"habia-mas-gente-en-la-selva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/habia-mas-gente-en-la-selva\/","title":{"rendered":"Hab\u00eda m\u00e1s gente en la selva"},"content":{"rendered":"<p>El descubrimiento reciente de 81 sitios arqueol\u00f3gicos precolombinos que aparentemente estuvieron densamente poblados en una zona del sur de la Amazonia que se juzgaba inhabitada o poco poblada entre mediados del siglo XIII y el comienzo del XVI refuerza una hip\u00f3tesis planteada por buena parte de los arque\u00f3logos durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os: la de que la gran selva tropical, que se extiende por tierras brasile\u00f1as y de otros ocho pa\u00edses, albergaba sociedades complejas y una numerosa poblaci\u00f3n antes de la llegada de los europeos a Am\u00e9rica. Las cifras var\u00edan enormemente, pero las estimaciones actuales m\u00e1s aceptadas apuntan entre 8 y 10 millones de ind\u00edgenas, un contingente similar al de los incas que ocuparon en los Andes un \u00e1rea mucho menor durante el per\u00edodo precolonial, y no un m\u00e1ximo de 2 millones de personas, tal como sosten\u00eda la estadounidense Betty Meggers (1921-2012), pionera de la arqueolog\u00eda amaz\u00f3nica, para quien la regi\u00f3n era un gran vac\u00edo poblacional.<\/p>\n<div id=\"attachment_309226\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_03_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309226 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_03_267.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1125\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_03_267.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_03_267-250x188.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_03_267-700x525.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_03_267-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Cabral  <\/span><\/a> Monumentos precolombinos hechos de piedra, encontrados cerca de la costa de Amap\u00e1<span class=\"media-credits\">Mariana Cabral  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Los nuevos sitios se sit\u00faan en la cuenca del Tapaj\u00f3s, en el norte de Mato Grosso, en un \u00e1rea relativamente plana de tierra firme, libre de inundaciones, puntuada por suaves elevaciones de 100 a 300 metros (m). Las regiones de tierra firme, tambi\u00e9n denominadas \u00e1reas de interfluvios, representan al menos el 70% de los 5,5 millones de kil\u00f3metros cuadrados (km\u00b2) de la Amazonia. Normalmente, no son objeto de b\u00fasquedas arqueol\u00f3gicas. Y la raz\u00f3n de esto es sencilla: esas \u00e1reas est\u00e1n fuera de las llanuras de inundaci\u00f3n, las vegas en los alrededores de los r\u00edos, que son las zonas m\u00e1s f\u00e9rtiles y con mayor riqueza natural. \u00a0En teor\u00eda, la mayor parte de las antiguas poblaciones precoloniales se habr\u00eda concentrado en las vegas, pues la tierra firme ser\u00eda muy pobre en recursos para su supervivencia. &#8220;Las \u00e1reas de interfluvios siempre han sido soslayadas, pero nuestro estudio indica que las mismas pod\u00edan albergar grandes concentraciones humanas&#8221;, comenta el arque\u00f3logo brasile\u00f1o Jonas Greg\u00f3rio de Souza, quien realiza una pasant\u00eda de posdoctorado en la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, y es el primer autor del estudio sobre los sitios de Tapaj\u00f3s, publicado en marzo en la revista cient\u00edfica <em>Nature Communications<\/em>.\u00a0 Con la ayuda de im\u00e1genes de sat\u00e9lites e idas a campo, De Souza y colegas brit\u00e1nicos de Exeter y brasile\u00f1os de la Universidad Federal de Par\u00e1 (UFPA), de la Universidad del Estado de Mato Grosso (Unemat) y del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, por sus siglas en portugu\u00e9s) identificaron en el Tapaj\u00f3s 104 construcciones o dibujos geom\u00e9tricos excavados en el suelo, los llamados geoglifos. Son fosas y zanjas generalmente de formato circular, con di\u00e1metros que var\u00edan de 11 m a 363 m, dentro de las cuales hay, en algunos casos, restos de antiguas viviendas. Tambi\u00e9n fueron encontrados en el \u00e1rea, situada entre los r\u00edos Aripuan\u00e3, Juruena y Teles Pires, piezas de cer\u00e1mica, trazas de caminos que un\u00edan las aldeas y tramos con tierra negra, un suelo m\u00e1s oscuro formado con desechos org\u00e1nicos acumulados donde hubo ocupaciones humanas prolongadas.<\/p>\n<div id=\"attachment_309230\" style=\"max-width: 1003px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_02_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309230 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_02_267.jpg\" alt=\"\" width=\"993\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_02_267.jpg 993w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_02_267-250x63.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_02_267-700x176.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_02_267-120x30.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 993px) 100vw, 993px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jos\u00e9 Iriarte <\/span><\/a> Zanja excavada en sitio arqueol\u00f3gico en la cuenca del Tapaj\u00f3s<span class=\"media-credits\">Jos\u00e9 Iriarte <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El cintur\u00f3n de la ocupaci\u00f3n humana<\/strong><br \/>\nEl descubrimiento de ese tipo de sitios prehist\u00f3ricos, puntuados por geoglifos o por extensas zanjas excavadas en la tierra, dej\u00f3 de ser algo in\u00e9dito en la Amazonia durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Hay decenas de lugares con esas formas geom\u00e9tricas en la selva tropical, desde la frontera de Bolivia con el estado de Acre, donde las figuras tambi\u00e9n pueden exhibir formas cuadradas o hexagonales, hasta la regi\u00f3n del Alto Xing\u00fa, tambi\u00e9n en el norte de Mato Grosso. Sitios precolombinos rodeados por zanjas o empalizadas tambi\u00e9n existen en la confluencia de los r\u00edos Negro y Solim\u00f5es, a unos 30 km de Manaos, en el estado de Amazonas, en Amap\u00e1 y la Guayana Francesa. La diferencia del nuevo descubrimiento reside en la ubicaci\u00f3n de las aldeas. &#8220;Enfocamos nuestra investigaci\u00f3n en el Tapaj\u00f3s justamente porque esa \u00e1rea est\u00e1 entre los geoglifos de Acre y los sitios del Xing\u00fa. &#8220;Quer\u00edamos saber si en esa nueva regi\u00f3n tambi\u00e9n habr\u00eda sitios similares&#8221;, explica De Souza. &#8220;Los sitios del Tapaj\u00f3s no son id\u00e9nticos a los de Acre o del Xing\u00fa. Parecen pertenecer a otra tradici\u00f3n cultural, pero que ciertamente est\u00e1 relacionada con estas dos \u00e1reas.\u201d<\/p>\n<p>Los autores afirman que, si se las observa en conjunto con los sitios de Bolivia, Acre y del Xing\u00fa, las huellas de la presencia humana en el Tapaj\u00f3s forman parte de un cintur\u00f3n de 1.800 km de largo, con evidencias de ocupaci\u00f3n humana en el sur de la Amazonia en el per\u00edodo precolonial. Aunque hay diferencias regionales, un gran rasgo de comportamiento unir\u00eda a los habitantes de la parte meridional de la selva: estos pueblos desaparecidos, que vivir\u00edan en poblados fortificados, han dejado marcas en el suelo de su presencia. &#8220;Hace 10 a\u00f1os, preve\u00eda que tambi\u00e9n deber\u00eda haber geoglifos en la cuenca del Tapaj\u00f3s y eso se ha confirmado ahora&#8221;, afirma el paleont\u00f3logo Alceu Ranzi, exprofesor de las universidades Federal de Acre (Ufac) y de Santa Catarina (UFSC). Coautor del nuevo estudio, Ranzi fue uno de los primeros en identificar, hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, esas grandes figuras geom\u00e9tricas en territorio acreano. De acuerdo con proyecciones y c\u00e1lculos de ocupaci\u00f3n poblacional realizados por De Souza y sus colegas, entre 500 mil y 1 mill\u00f3n de ind\u00edgenas habr\u00edan vivido en ese cintur\u00f3n en hasta 1.500 aldeas entre los a\u00f1os 1250 y 1500. El \u00e1rea de esa franja equivale a 400 mil km\u00b2, tan s\u00f3lo el 7% de toda la cuenca amaz\u00f3nica.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"989\" class=\"aligncenter size-full wp-image-309234\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672-250x217.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672-700x607.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672-120x104.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a>Una \u201cciudad jard\u00edn\u201d<\/strong><br \/>\nQuiz\u00e1s el ejemplo m\u00e1s espectacular de este tipo de ocupaci\u00f3n en las franjas meridionales de la selva resida en los sitios arqueol\u00f3gicos situados en las tierras hoy en d\u00eda habitadas por el pueblo kuikuro, dentro de la reserva ind\u00edgena del Xing\u00fa, en el norte de Mato Grosso, al este de los nuevos hallazgos en el Tapaj\u00f3s. Junto a colegas brasile\u00f1os y dos indios de este grupo \u00e9tnico, el antrop\u00f3logo estadounidense Michael Heckenberger de la Universidad de Florida, describe en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Science<\/em> en 2003, un grupo de 19 aldeas circulares, la m\u00e1s grande protegido por fosas de hasta 5 m de profundidad y muros de empalizadas, interconectados por una malla de carreteras de tierra. Los investigadores estimaron que entre 2.500 y 5.000 personas pudieron haber residido en las aldeas m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>Estudioso desde hace tres d\u00e9cadas del Xing\u00fa, donde vivi\u00f3 y todav\u00eda pasa temporadas, el antrop\u00f3logo llama a este tipo de ocupaci\u00f3n &#8220;ciudad jard\u00edn&#8221;, un tipo de arquitectura amaz\u00f3nica que habr\u00eda florecido en el per\u00edodo precolonial. \u201cSer\u00eda una forma &#8216;gal\u00e1ctica&#8217; de urbanismo prehist\u00f3rico, sin un centro de mando, sino con aglomerados representando peque\u00f1as entidades pol\u00edticas independientes dentro de un sistema igualitario de poder regional &#8220;, explica Heckenberger.\u00a0 Uno de los rasgos de este tipo de ocupaci\u00f3n ser\u00eda la profunda integraci\u00f3n de los habitantes con los recursos de la selva, que no ser\u00eda simplemente mantenida intacta, como algo sagrado, sino manejada de manera tal de asegurar el sustento de sus pueblos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los trazados profundos en el suelo amaz\u00f3nico, la presencia de vastas poblaciones durante un largo per\u00edodo habr\u00eda dejado marcas sutiles en la selva tropical, tan tenues que, hasta hace poco, eran ignoradas o interpretadas como elementos de la configuraci\u00f3n natural del monte. Los estudios recientes realizados por bi\u00f3logos, ecologistas, ge\u00f3logos, bot\u00e1nicos, generalmente en asociaci\u00f3n con arque\u00f3logos, han sugerido que vastas porciones del bosque no son \u00e1reas v\u00edrgenes, no tocadas por el hombre, sino sectores del monte manejados por los indios a lo largo de generaciones para su sustento. Un art\u00edculo publicado en marzo de 2017 en <em>Science<\/em> indic\u00f3 que hab\u00eda una mayor concentraci\u00f3n y diversidad de \u00e1rboles que pueden ser fuente de alimentos cerca de los antiguos asentamientos humanos. Ese trabajo, cuya primera autora era la bi\u00f3loga Carolina Levis, doctoranda en el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa, por sus siglas en portugu\u00e9s) y en la Universidad de Wageningen, en Holanda, list\u00f3 85 especies vegetales que fueron usadas y domesticadas por los indios, tales como el aza\u00ed, la casta\u00f1a de monte y la hevea.<\/p>\n<div id=\"attachment_309238\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_04_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309238 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_04_267.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1503\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_04_267.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_04_267-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_04_267-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_04_267-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves  <\/span><\/a> \u00c1rboles como el casta\u00f1o de monte habr\u00edan sido manejados por los pueblos precolombinos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Casta\u00f1os alrededor de los sitios<\/strong><br \/>\nEn un trabajo de 2015 publicado en la revista cient\u00edfica <em>Proceedings of the Royal Society B<\/em>, un grupo de investigadores de Brasil y Estados Unidos mostr\u00f3 que los casta\u00f1os de monte parecen concentrarse en las \u00e1reas ricas en tierra negra que rodean a los sitios arqueol\u00f3gicos. Esta correlaci\u00f3n es m\u00e1s visible en <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018-023_CAPA-Arqueologia_2672.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">los antiguos asentamientos humanos que se ubicaban en el entorno de los r\u00edos Amazonas y Madeira<\/a> y, en menor escala, en el Tapaj\u00f3s. \u201cLos ind\u00edgenas precolombinos domesticaron el arroz en la Amazonia hace 4 mil a\u00f1os y moldearon partes del bosque plantando \u00e1rboles del caucho o hevea, casta\u00f1os de monte y otros cultivos&#8221;, comenta el arque\u00f3logo Eduardo G\u00f3es Neves, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MAE-USP), uno de los grandes expertos en la prehistoria de la regi\u00f3n y coautor del estudio. Para G\u00f3es Neves, el descubrimiento de los nuevos sitios en el Tapaj\u00f3s no es sorprendente. &#8220;En cualquier lugar de la Amazonia que cavamos, encontramos algo. Muchas \u00e1reas no estudiadas pueden haber acogido culturas complejas &#8220;, sugiere.<\/p>\n<p>Una zona en la que la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica comenz\u00f3 a desarrollarse hace poco m\u00e1s de 10 a\u00f1os es la costa norte del estado de Amap\u00e1, cerca de la frontera con la Guayana Francesa. Inicialmente, esa \u00e1rea llam\u00f3 la atenci\u00f3n a causa del sitio del Rego Grande, en el municipio de Cal\u00e7oene, situado 460 km al norte de la capital del estado, Macap\u00e1. Apodado Amazon Stonehenge (el c\u00edrculo conocido de piedras erigidas hace 4500 a\u00f1os en el sur de Inglaterra), el lugar es el hogar de un peque\u00f1o conjunto de megalitos, construcciones humanas hechas con grandes bloques de granito. La dataci\u00f3n por carbono 14 realizado por la pareja de arque\u00f3logos compuesta por Mariana Petry Cabral y John Darcy de Moura Saldanha, en ese entonces al servicio del Instituto de Investigaciones Cient\u00edficas y Tecnol\u00f3gicas del Estado de Amap\u00e1 (Iepa), indic\u00f3 que el sitio, probablemente utilizado con fines ceremoniales y tal vez funerarios, fue ocupado hace entre 700 y mil a\u00f1os, tambi\u00e9n antes de la colonizaci\u00f3n europea.<\/p>\n<p>Pese a haberse cambiado de Amap\u00e1, la pareja contin\u00faa adelante con los estudios en la regi\u00f3n, donde calcula que hay 500 sitios prehist\u00f3ricos. &#8220;Descubrimos cerca de Oiapoque antiguos asentamientos humanos protegidos por fosas excavadas en el suelo&#8221;, comenta De Moura Saldanha, quien defendi\u00f3 su doctorado sobre esa regi\u00f3n el a\u00f1o pasado en el MAE-USP. &#8220;All\u00ed exist\u00eda tambi\u00e9n la cultura de efectuar grandes movimientos de tierra.&#8221; Al otro lado de la frontera, en la Guayana Francesa, los arque\u00f3logos locales denominan a los sitios protegidos por fosas, generalmente situados en lugares m\u00e1s elevados, monta\u00f1as coronadas. De Moura Saldanha y Petry Cabral tambi\u00e9n encontraron otro tipo de estructura monumental asociada a pr\u00e1cticas ceremoniales y funerarias: c\u00edrculos formados por grandes troncos de madera que marcaban y delimitaban la presencia de pozos funerarios con sepulcros humanos, algunos en urnas antropom\u00f3rficas. No se sabe si los antiguos habitantes de la costa de Amap\u00e1 compart\u00edan las mismas tradiciones culturales de los pueblos que hicieron los geoglifos en Bolivia y en Acre y las zanjas y las construcciones geom\u00e9tricas del Xing\u00fa y del Tapaj\u00f3s. Sin embargo, existe un posible elemento de conexi\u00f3n, a pesar de la distancia geogr\u00e1fica. En los tiempos precolombinos, las tierras del litoral cercano a la Guayana Francesa estaban dominadas por tribus que hablaban mayoritariamente lenguas de la familia aruaque.<\/p>\n<div id=\"attachment_309242\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_05_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309242 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_05_267.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1306\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_05_267.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_05_267-250x327.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_05_267-700x914.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/018_Capa_05_267-120x157.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Science\/AAAS <\/span><\/a> La imagen de sat\u00e9lite muestra vestigios de aldeas precolombinas en el Xing\u00fa, en el norte de Mato Grosso, denominadas con la letra X y un numeral. Las l\u00edneas rojas indican el trazado de antiguas carreteras y plazas, y las negras, la ubicaci\u00f3n de las zanjas<span class=\"media-credits\">Science\/AAAS <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Fragmentaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica<\/strong><br \/>\nBuena parte de los sitios arqueol\u00f3gicos que registran extensos trabajos de movimiento de tierra, tales como los geoglifos de Acre y las antiguas aldeas del Xing\u00fa, se sit\u00faan en \u00e1reas que fueron ocupadas por hablantes de lenguas de las familias aruaque y tup\u00ed-guaran\u00ed. Seg\u00fan la ling\u00fcista Patience Epps, de la Universidad de Texas en Austin, las \u00e1reas en que estas dos familias predominan en la Amazonia suelen a no ser contiguas. \u201cDurante mucho tiempo, ese patr\u00f3n fue interpretado como un indicador de que exist\u00eda un relativo aislamiento entre los grupos de ind\u00edgenas, que ser\u00edan formados por peque\u00f1as poblaciones sin mucha interacci\u00f3n&#8221;, comenta Patience. &#8220;Pero sostengo que esa fragmentaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica podr\u00eda tambi\u00e9n entenderse como un resultado de la interacci\u00f3n de esos grupos, que ser\u00eda compatible con la visi\u00f3n de que hab\u00eda en esas \u00e1reas poblaciones densas y estructuras sociales complejas.<\/p>\n<p>Epps estudia de qu\u00e9 manera se relacionan y traban contacto los hablantes de las diferentes lenguas de la Amazonia, un tipo de cercan\u00eda que se expresa sobre todo por el pr\u00e9stamo de palabras de un idioma a otro y por similitudes gramaticales. Desde hace a\u00f1os, recaba datos sobre el l\u00e9xico y la gram\u00e1tica de cientos de lenguas de la regi\u00f3n. Se constat\u00f3, por ejemplo, que las lenguas de las familias aruaque y tup\u00ed-guaran\u00ed son las que m\u00e1s cedieron palabras o expresiones a otras lenguas. Algunos t\u00e9rminos o expresiones, como los que designan al ave garza o el numeral 4, est\u00e1n diseminados por toda la cuenca amaz\u00f3nica y son compartidos por varias lenguas. &#8220;Tenemos evidencias de este tipo de interacci\u00f3n en algunas \u00e1reas multiling\u00fc\u00edsticas como el Alto R\u00edo Negro y Xing\u00fa&#8221;, dijo la acad\u00e9mica. &#8220;En esas \u00e1reas, las diferencias entre las lenguas forman parte de c\u00f3mo los grupos marcan su lugar y su papel social dentro de un sistema interactivo mayor, como las diferentes partes de un gran engranaje.<\/p>\n<p>Aunque los indicios arqueol\u00f3gicos, bot\u00e1nicos y hasta ling\u00fc\u00edsticos son crecientes y compatibles con la existencia de una gran poblaci\u00f3n al menos en sectores de la Amazonia precolonial, la cuesti\u00f3n demogr\u00e1fica todav\u00eda permanece abierta. Si bien son cada vez m\u00e1s raros los arque\u00f3logos que piensan como Betty Meggers y a\u00fan consideran que la regi\u00f3n ha sido casi un desierto de gente antes de la llegada de los europeos, tampoco existen evidencias que den asidero a algunas estimaciones exageradas, como las de que los pueblos precolombinos de la Amazonia podr\u00edan haber refugiado a 50 millones de personas. &#8220;No creo que la etapa actual de las investigaciones nos permita efectuar generalizaciones para toda la Amazonia. &#8220;Ser\u00eda como generalizar la historia de un gran continente&#8221;, plantea la arque\u00f3loga boliviana Carla Jaimes Betancourt, de la Universidad de Bonn, en Alemania, que estudia sitios de su pa\u00eds natal. &#8220;Tenemos evidencias de la existencia grandes poblaciones y de una mayor densidad demogr\u00e1fica en algunas regiones, como el Xing\u00fa y Moxos [Bolivia]&#8221;, afirma Carla. &#8220;Pero tambi\u00e9n debemos admitir que algunas investigaciones, como las de [Dolores] Piperno [del Instituto de Investigaci\u00f3n Tropical Smithsonian], comprueban que existieron tambi\u00e9n \u00e1reas m\u00e1s vac\u00edas.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLa arqueolog\u00eda del Holoceno Medio y el comienzo de la domesticaci\u00f3n de paisajes en el suroeste de la Amazonia (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/98082\/a-arqueologia-do-holoceno-medio-e-o-inicio-da-domesticacao-de-paisagens-no-sudoeste-da-amazonia\/?q=17\/11817-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 17\/11817-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n &#8211; Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Eduardo G\u00f3es Neves (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 161.053,20.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nSOUZA, J. G. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-018-03510-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pre-Columbian earth-builders settled along the entire southern rim of the Amazon<\/a>. <strong>Nature Communications<\/strong>. 27 mar. 2018.<br \/>\nCLEMENT, C. R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/royalsocietypublishing.org\/doi\/full\/10.1098\/rspb.2015.0813\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The domestication of Amazonia before European conquest<\/a>. <strong>Proceedings of the Royal Society B<\/strong>. 22 jul. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nuevos sitios arqueol\u00f3gicos y evidencias de domesticaci\u00f3n de plantas dan sustento a la idea de que la Amazonia precolombina estaba densamente poblada","protected":false},"author":13,"featured_media":309213,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[267,270,271,275,282,289,293,308,309,310,324,330,331],"coauthors":[101],"class_list":["post-309212","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-agronomia-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-biodiversidad","tag-botanica-es","tag-comunicacion","tag-ecologia-es","tag-geografia-es","tag-geologia-es","tag-historia-es","tag-paleontologia-es","tag-sociologia-es","tag-sostenibilidad","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309212","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309212"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309212\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":312671,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309212\/revisions\/312671"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/309213"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309212"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=309212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}