{"id":309299,"date":"2019-11-21T15:34:49","date_gmt":"2019-11-21T18:34:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=309299"},"modified":"2019-11-22T16:58:30","modified_gmt":"2019-11-22T19:58:30","slug":"cristiana-simao-seixas-como-medir-el-valor-de-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cristiana-simao-seixas-como-medir-el-valor-de-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"Cristiana Sim\u00e3o Seixas: C\u00f3mo medir el valor de la naturaleza"},"content":{"rendered":"<p>A finales de marzo, investigadores y autoridades de 129 pa\u00edses participaron en Medell\u00edn, Colombia, en la 6\u00aa Plenaria de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosist\u00e9micos (IPBES), un panel vinculado a las Naciones Unidas que apunta a organizar el conocimiento cient\u00edfico y otras formas de conocimiento sobre la biodiversidad y los beneficios que \u00e9sta proporciona a la vida humana en el planeta. Los informes sobre la degradaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n de \u00e1reas y la situaci\u00f3n de la biodiversidad en cuatro regiones se aprobaron en el plenario. La organizaci\u00f3n de las informaciones cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n directa de 25 investigadores brasile\u00f1os, que en julio divulgar\u00e1n otro diagn\u00f3stico, en ese caso espec\u00edfico sobre la situaci\u00f3n del pa\u00eds, y coordinado por los bi\u00f3logos Carlos Joly, de la Universidad de Campinas (Unicamp), y F\u00e1bio Scarano, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Cristiana Sim\u00e3o Seixas, de 47 a\u00f1os, tuvo un rol destacado en ese grupo. Fue una de las coordinadoras del Diagn\u00f3stico de las Am\u00e9ricas del IPBES, un documento que mape\u00f3 la velocidad de la p\u00e9rdida de la biodiversidad en el continente y sus impactos sobre la calidad de vida humana, y sugiri\u00f3 estrategias tendientes a frenar el proceso. Sim\u00e3o Seixas es investigadora del N\u00facleo de Estudios e Investigaciones Ambientales (Nepam) de la Unicamp, y ha venido trabajando durante los \u00faltimos a\u00f1os con un tema de investigaci\u00f3n que se ubica en el centro de las preocupaciones de la plataforma: las interacciones entre la conservaci\u00f3n de la biodiversidad y desarrollo econ\u00f3mico y social. Criada en la zona rural del interior paulista, la bi\u00f3loga se interesa por el tema desde que escogi\u00f3 su carrera en biolog\u00eda y su maestr\u00eda en ecolog\u00eda, realizadas en la Unicamp, y pas\u00f3 a desarrollarlo durante su doctorado en Gesti\u00f3n Ambiental y de Recursos Naturales en la Universidad de Manitoba, en Canad\u00e1, concluido en 2002. En la siguiente entrevista, expone las conclusiones del diagn\u00f3stico, explica la importancia de los conocimientos tradicionales y muestra por qu\u00e9 hay que contabilizar tambi\u00e9n los valores inmateriales de la biodiversidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se evalu\u00f3 en el diagn\u00f3stico de las Am\u00e9ricas?<\/strong><br \/>\nEl enfoque del diagn\u00f3stico no consisti\u00f3 simplemente en mostrar que estamos perdiendo biodiversidad. Eso todo el mundo ya lo sabe. El objetivo fue apuntar la velocidad de ese proceso y c\u00f3mo la contribuci\u00f3n de la biodiversidad y de los servicios ecosist\u00e9micos a la calidad de vida de las personas viene cambiando. A partir de eso, planteamos escenarios y opciones de pol\u00edticas tendientes a tratar de frenar la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su dimensi\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLos datos muestran que el 95% de las praderas en Am\u00e9rica del Norte ya se han convertido en \u00e1reas dominadas por la acci\u00f3n humana. Lo propio vale para el 88% del Bosque Atl\u00e1ntico, el 70% de los pastizales del R\u00edo de la Plata, incluyendo las Pampas, el 50% del Cerrado, el 17% de la selva amaz\u00f3nica y as\u00ed sucesivamente. En algunas regiones, la biodiversidad disminuye muy r\u00e1pidamente. Sin embargo, Am\u00e9rica posee el 40% de la llamada biocapacidad global, que es la posibilidad de proveer servicios y beneficios para la humanidad. Esto se mide seg\u00fan el potencial ecol\u00f3gico de los ecosistemas del continente, por la contribuci\u00f3n de tecnolog\u00edas y por la capacidad de absorber los desechos de la producci\u00f3n econ\u00f3mica. El continente americano tiene el 13% de la poblaci\u00f3n del mundo y el 40% de la capacidad global de producir servicios para la humanidad. Al mismo tiempo, tenemos el 22,8% de la huella ecol\u00f3gica del mundo, lo que es evidentemente desproporcionado. La huella ecol\u00f3gica es el impacto que la producci\u00f3n econ\u00f3mica y el desarrollo de los pa\u00edses causa a los ecosistemas. Ella contin\u00faa creciendo en Am\u00e9rica del Sur, en el Caribe, en Centroam\u00e9rica. Pero en Estados Unidos y Canad\u00e1, aunque sean responsables de dos tercios de la huella ecol\u00f3gica del continente, la tendencia apunta una disminuci\u00f3n. \u00c9sta es la buena noticia: es posible frenar ese proceso.<\/p>\n<blockquote><p>No hay una parte del mundo que no haya sido tocada por la acci\u00f3n humana. Esto no existe ni en polo Norte<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo hacerlo?<\/strong><br \/>\nEl diagn\u00f3stico muestra aqu\u00ed y all\u00e1 iniciativas que est\u00e1n logrando frenar en algunas \u00e1reas. Es necesario aprender de los ejemplos que est\u00e1n funcionando. Hay un crecimiento econ\u00f3mico desordenado, expansi\u00f3n de la producci\u00f3n agropecuaria, de la miner\u00eda y de la contaminaci\u00f3n, adem\u00e1s del cambio clim\u00e1tico. Pero tambi\u00e9n hay iniciativas, a\u00fan a peque\u00f1a escala, de agricultura sostenible, pr\u00e1cticas sostenibles de manejo de agua, de bosques, de la pesca, de la caza, etc. En ese sentido, tenemos mucho que aprender con las poblaciones tradicionales e ind\u00edgenas. El diagn\u00f3stico apunta que Am\u00e9rica es una regi\u00f3n no s\u00f3lo altamente biodiversa, sino tambi\u00e9n culturalmente diversa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 se debe la ca\u00edda en la huella ecol\u00f3gica de Am\u00e9rica del Norte?<\/strong><br \/>\nNo se puede decir exactamente, pero hay cambios en el comportamiento humano y en el patr\u00f3n de consumo. La agricultura org\u00e1nica crece, tenemos agrobosques, menor uso de insecticidas y legislaciones que controlan residuos industriales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY en Am\u00e9rica del Sur? \u00bfCu\u00e1l es el potencial para reducir?<\/strong><br \/>\nEl aumento de nuestra huella ecol\u00f3gica tiene que ver con muchas personas saliendo de la l\u00ednea de pobreza y consumiendo m\u00e1s. Esto tiene el lado bueno, que es la cuesti\u00f3n socioecon\u00f3mica. Hay un dato importante que analizar: el de la reserva ecol\u00f3gica de cada pa\u00eds, que es la biocapacidad menos la huella ecol\u00f3gica. En Estados Unidos, el balance es negativo. En Brasil es bastante positivo y el potencial para promover un desarrollo sostenible es grande.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo andan juntas la diversidad cultural y la biol\u00f3gica? <\/strong><br \/>\nLa propuesta del IPBES consiste en proporcionar el mejor conocimiento disponible para la toma de decisiones. Esto depende de la ciencia y del conocimiento de las comunidades ind\u00edgenas o tradicionales. Las poblaciones que viven en un ecosistema entienden c\u00f3mo funciona. \u00a0Hay un sistema de valores y de conocimiento acoplado al sistema biof\u00edsico. Estas poblaciones pueden ense\u00f1ar a conducir ecosistemas de manera sostenible, sacando el m\u00e1ximo provecho de \u00e9l, sin destruirlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es posible incorporar este tipo de conocimiento al diagn\u00f3stico?<\/strong><br \/>\nIncorporamos estos ejemplos en la forma de estudios de caso. Por definici\u00f3n, ese conocimiento es local. Hemos hecho un esfuerzo para recoger trabajos etnogr\u00e1ficos, antropol\u00f3gicos y etnobiol\u00f3gicos, que muestran, por ejemplo, de qu\u00e9 manera las poblaciones ind\u00edgenas vienen manejando la caza de forma sostenible por siglos. En los estudios, tambi\u00e9n se mostr\u00f3 que las poblaciones ind\u00edgenas en el alto r\u00edo Negro crearon nuevas variedades de yuca, por medio de manejo y cruzamientos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"815\" class=\"aligncenter size-full wp-image-309313\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-2.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-2.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-2-250x179.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-2-700x500.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-2-120x86.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00bfHay otros destacados?<\/strong><br \/>\nNo hay uno que sea m\u00e1s representativo. Son casos \u00fanicos y cada uno tiene sus particularidades. El manejo de la yuca en el r\u00edo Negro, en la Amazonia brasile\u00f1a, es un ejemplo. Hay informes, ahora comprobados con im\u00e1genes de sat\u00e9lite, que mucho de lo que cre\u00edamos que eran bosques intactos en la Amazonia son en realidad \u00e1reas manejadas y dise\u00f1adas por las poblaciones que vivieron all\u00ed en otras \u00e9pocas, que explotaron, por ejemplo, los casta\u00f1os de monte. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/11\/21\/habia-mas-gente-en-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El hombre maneja esos ambientes hace miles de a\u00f1os<\/a>. No hay una parte del mundo que no haya sido intocada por la acci\u00f3n humana. Esto no existe ni en Polo Norte.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue reunir a investigadores de \u00e1reas diferentes para producir el diagn\u00f3stico?<\/strong><br \/>\nEs necesario entender c\u00f3mo funciona el IPBES. En cada diagn\u00f3stico, se abre una convocatoria a investigadores y personas interesadas. El 80% de los participantes deben ser designados por gobiernos \u2212en el caso de Brasil, por el ministerio de Relaciones Exteriores\u2212 y el 20% por la sociedad civil y el sector privado. Entonces, el IPBES lleva a cabo la selecci\u00f3n final. Aunque la propuesta es que exista una paridad entre investigadores de ciencias humanas y ciencias naturales, eso no fue posible. Las indicaciones eran predominantemente del \u00e1rea biol\u00f3gica. De este modo, la gran mayor\u00eda fue de bi\u00f3logos, ecol\u00f3logos, agr\u00f3nomos, cient\u00edficos del clima y hubo pocos economistas, soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos. Tambi\u00e9n se busc\u00f3 reunir a personas representativas de los diversos biomas y subregiones de las Am\u00e9ricas. Sin embargo, no hab\u00eda expertos en el \u00c1rtico. La soluci\u00f3n fue invitar a 50 autores contribuyentes, expertos que ayudan a escribir algunos p\u00e1rrafos sobre un tema determinado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo conciliar la preservaci\u00f3n de la biodiversidad con el desarrollo?<\/strong><br \/>\nEl diagn\u00f3stico deja claro que las \u00e1reas protegidas son muy importantes para la conservaci\u00f3n, pero insuficientes. Y que estrategias de restauraci\u00f3n son igualmente importantes para las \u00e1reas degradadas, pero no deben ser la pol\u00edtica principal. Necesitamos pensar en c\u00f3mo manejar de forma m\u00e1s sostenible las \u00e1reas que ya estamos explorando. \u00bfEs posible? Creo que s\u00ed. Hay que tener fuerza pol\u00edtica y lidiar con innumerables intereses, pero el diagn\u00f3stico presenta varias posibilidades. En el caso de la agricultura, hay conocimiento sobre c\u00f3mo aumentar la productividad en un \u00e1rea sin tener mucho impacto. Otro punto: es necesario generar m\u00e1s energ\u00eda, ya que la poblaci\u00f3n est\u00e1 creciendo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las opciones? Tal vez sea necesario construir hidroel\u00e9ctricas, s\u00ed. No debe v\u00e9rselas siempre como villanas. Pero se deben hacer hidroel\u00e9ctricas en \u00e1reas donde haya una ca\u00edda de agua grande y con poco impacto. Siempre hay opciones y, entre ellas, una combinaci\u00f3n que genera menos p\u00e9rdidas. Es necesario poner las diferentes opciones y las p\u00e9rdidas y ganancias en el papel, pero no vale contabilizar s\u00f3lo el valor econ\u00f3mico. Cuando una poblaci\u00f3n ind\u00edgena es desplazada de su \u00e1rea, no s\u00f3lo perdi\u00f3 el sost\u00e9n de la familia. Va a perder su cultura y conocimiento desarrollados localmente. Muchas poblaciones desplazadas acaban desapareciendo. Las Am\u00e9ricas concentran el 15% de las lenguas del mundo y casi dos tercios de ellas est\u00e1n bajo amenaza o en peligro de extinci\u00f3n. Hay mucha cultura desplazada por la construcci\u00f3n de represas, la explotaci\u00f3n de minerales y los conflictos de tierras.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo cambiar los comportamientos?<\/strong><br \/>\nNo se va lejos sin promover una mayor concientizaci\u00f3n. Si se le pregunta a una persona cu\u00e1nto de su bienestar viene de la naturaleza, probablemente mencionar\u00e1 la alimentaci\u00f3n. En realidad, es la comida, el agua, la ropa que viste, el aire que respira. El bienestar de caminar en una plaza, en un parque, en un bosque, todo viene de la naturaleza. Con la vida en las ciudades, la gente ha ido perdiendo esa percepci\u00f3n. Adem\u00e1s, sus opciones de consumo generan impactos sobre la naturaleza sin darse cuenta de ello. La cuesti\u00f3n no es dejar de consumir, sino hacer un consumo consciente. \u00bfCu\u00e1l es el alimento que voy a comprar? \u00bfConozco el impacto que tuvo sobre la naturaleza? \u00bfVoy a comprar cualquier madera para construir mi casa o s\u00f3lo madera certificada? Estas opciones pueden ayudar a minimizar el impacto. Otro enfoque consiste en crear pol\u00edticas que organicen mejor el paisaje. Las plantas se dispersan, por ejemplo, por el viento o con la ayuda de los p\u00e1jaros. Necesitamos pensar en corredores ecol\u00f3gicos para la fauna y la flora, en incentivar a tener m\u00e1s polinizadores para aumentar la producci\u00f3n de cultivos agr\u00edcolas. Uno de los diagn\u00f3sticos aprobados anteriormente por el IPBES abord\u00f3 la polinizaci\u00f3n. Basado en \u00e9l, Francia cre\u00f3 una pol\u00edtica tendiente a poner plantas silvestres al borde de las carreteras, porque atraen a los insectos polinizadores y eso ayuda a aumentar la productividad de la agricultura.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl peso del agronegocio en la econom\u00eda brasile\u00f1a obstaculiza esas estrategias? <\/strong><br \/>\nSoy hija de un productor rural y no veo las divergencias entre el agronegocio y los ambientalistas como irreconciliables. En el diagn\u00f3stico brasile\u00f1o, fuimos a conversar con el sector productivo, con ind\u00edgenas, con organizaciones no gubernamentales. Hay mucha gente en el agronegocio que tiene conciencia ambiental y est\u00e1 produciendo de modo m\u00e1s sostenible. Hay muchos villanos tambi\u00e9n. El pa\u00eds necesita invertir en movilizaci\u00f3n de conocimiento. Ya generamos mucho conocimiento y ahora tenemos que llevarlo a los tomadores de decisiones y a los foros de debate. \u00bfC\u00f3mo se lo lleva al agricultor familiar y a las grandes empresas agropecuarias o las mineras? Un tomador de decisiones a menudo no se da cuenta de que el bienestar de \u00e9l y de sus electores est\u00e1 conectado a la naturaleza.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"851\" class=\"aligncenter size-full wp-image-309309\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-1.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-1.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-1-250x187.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-1-700x523.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/040-043_Entrevista-CristinaIPBES_267-1-120x90.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 no se considera que sea una prioridad la restauraci\u00f3n de \u00e1reas degradadas? <\/strong><br \/>\nSi la restauraci\u00f3n fuera la soluci\u00f3n, podr\u00edamos deforestar todo para restaurar m\u00e1s tarde. El perjuicio de ello ser\u00eda enorme. La restauraci\u00f3n es necesaria para \u00e1reas ya degradadas. Pero cuando restauramos, no es posible recuperar el 100% de los servicios y de los beneficios que la naturaleza provee ni la biodiversidad que exist\u00eda antes. Es posible restaurar la parte arb\u00f3rea de un monte degradado. En cuanto a la fauna, tanto la de los microorganismos del suelo como la de los p\u00e1jaros y mam\u00edferos, es otra conversaci\u00f3n. Tampoco se puede restaurar una parte inmaterial de la degradaci\u00f3n. Con mi familia podemos tener una relaci\u00f3n con un \u00e1rbol porque lo plant\u00f3 mi bisabuelo. Si alguien tala el \u00e1rbol, se puede incluso plantar otro en el lugar, pero el valor relacional nunca ser\u00e1 el mismo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 dice el diagn\u00f3stico sobre la competencia entre bioenerg\u00eda y alimentos por el uso de la tierra?<\/strong><br \/>\nFue un tema inconcluso. Tanto la expansi\u00f3n de la ca\u00f1a de az\u00facar como la de la producci\u00f3n de alimentos pueden generar perjuicios si no se hacen de forma sostenible. El punto es que siempre hay ganancias y p\u00e9rdidas, y no s\u00f3lo para una regi\u00f3n determinada, sino tambi\u00e9n para lugares distantes donde ese producto ser\u00e1 llevado. Es necesario tomar todo esto en cuenta. En la cuesti\u00f3n del agua es lo mismo. Se gasta mucha agua para producir alimento. La tensi\u00f3n es entre la seguridad h\u00eddrica y la seguridad alimentaria. El agua no tuvo valor econ\u00f3mico en las tomas de decisiones durante siglos. S\u00f3lo hace poco, en una situaci\u00f3n de escasez, se empez\u00f3 a valorar el agua.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 lagunas se quedaron en el diagn\u00f3stico?<\/strong><br \/>\nSe ha descubierto mucho en t\u00e9rminos de biodiversidad y de funcionamiento de los ecosistemas. Los bancos de datos disponibles sobre datos socioecon\u00f3micos se basan en pa\u00edses, en divisiones geopol\u00edticas, mientras que la informaci\u00f3n sobre biodiversidad se refiere generalmente al bioma. Otra cuesti\u00f3n reside en que muchos estudios se realizan localmente, y sabemos muy poco sobre c\u00f3mo sus conclusiones pueden ser generalizadas. Tambi\u00e9n tenemos dificultades para correlacionar los beneficios de la naturaleza con la calidad de vida, incluyendo sus valores econ\u00f3micos e inmateriales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs trabajo para qu\u00e9 rama de investigaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEs un reto para los economistas, los antrop\u00f3logos y los soci\u00f3logos. Piense en las \u00e1reas verdes urbanas, en lo mucho que tener contacto con la naturaleza acerca a las personas y hace con que se sociabilicen. Esto aporta bienestar. Pero \u00bfc\u00f3mo se mide eso? Otra cuesti\u00f3n reside en comprender mejor la relaci\u00f3n entre vectores indirectos del cambio de la biodiversidad, como el crecimiento poblacional, el desarrollo insostenible, la falta de gobernanza efectiva, la desigualdad, con los vectores directos, como la deforestaci\u00f3n, el cambio clim\u00e1tico, la fragmentaci\u00f3n de h\u00e1bitat, la sobreexplotaci\u00f3n de los recursos. Podemos hacer pol\u00edticas para frenar la deforestaci\u00f3n, pero primero necesitamos entender las causas. En el fondo, ese proceso se acelera porque hay cada vez m\u00e1s gente en el mundo. Las Am\u00e9ricas tienen mil millones de habitantes y se espera que llegue a los 1.200 millones en 2050 y que el PIB del continente se duplique en el mismo per\u00edodo. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el impacto ambiental de eso si no optamos por un est\u00e1ndar de vida m\u00e1s sostenible en t\u00e9rminos de producci\u00f3n y consumo? Tal opci\u00f3n exige un cambio conductual en todos los niveles: del individuo a las grandes corporaciones, pasando, por supuesto, por las instituciones gubernamentales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La bi\u00f3loga que coordin\u00f3 el diagn\u00f3stico sobre la biodiversidad en el continente americano expone estrategias tendientes a reducir la velocidad de la p\u00e9rdida","protected":false},"author":11,"featured_media":309305,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,189],"tags":[275,278,293],"coauthors":[98],"class_list":["post-309299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-politica-ct","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309299"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":312699,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309299\/revisions\/312699"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/309305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309299"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=309299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}