{"id":309318,"date":"2019-11-21T15:35:37","date_gmt":"2019-11-21T18:35:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=309318"},"modified":"2019-12-10T16:32:01","modified_gmt":"2019-12-10T19:32:01","slug":"las-metamorfosis-del-bosque-atlantico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-metamorfosis-del-bosque-atlantico\/","title":{"rendered":"Las metamorfosis del Bosque Atl\u00e1ntico"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_309319\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves_2677.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309319 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves_2677.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1500\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves_2677.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves_2677-250x375.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves_2677-700x1050.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves_2677-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ricardo Kuehn\/ Folhapress  <\/span><\/a> La arp\u00eda mayor, con 12 registros en la regi\u00f3n estudiada<span class=\"media-credits\">Ricardo Kuehn\/ Folhapress  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Los animales de gran tama\u00f1o son escasos y los peque\u00f1os se volvieron dominantes, pero pr\u00e1cticamente no ha habido extinciones globales en el Bosque Atl\u00e1ntico, de acuerdo con estudios realizados en la base de datos Atlantic Series, cuya elaboraci\u00f3n reuni\u00f3 a alrededor de 400 bi\u00f3logos, ec\u00f3logos e ingenieros forestales de Brasil y otros pa\u00edses. Al reunir informaci\u00f3n de colecciones biol\u00f3gicas de museos, art\u00edculos cient\u00edficos, recolecciones de campo, bases <em>online<\/em>, tesinas de maestr\u00eda, tesis doctorales, informes t\u00e9cnicos e inventarios de campo que hab\u00edan sido publicados \u2212o no\u2212, los investigadores observaron tambi\u00e9n la resiliencia \u2212capacidad de adaptaci\u00f3n\u2212 de las especies de mam\u00edferos de grande y peque\u00f1o porte y de aves ante la extrema fragmentaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico. La selva que acompa\u00f1a al litoral brasile\u00f1o y se interna en el interior de S\u00e3o Paulo y de Minas Gerais ocupa alrededor del 15% del \u00e1rea estimada hace cinco siglos, cuando comenz\u00f3 la colonizaci\u00f3n europea, y se encuentra dividida en cientos o fragmentos, la mayor\u00eda con menos de 1 kil\u00f3metro cuadrado. &#8220;Incluso con una reducci\u00f3n del 85% del \u00e1rea de Bosque Atl\u00e1ntico, no ha habido una extinci\u00f3n masiva, al menos no todav\u00eda&#8221;, dice el bi\u00f3logo Mauro Galetti, docente de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de R\u00edo Claro, y uno de coordinadores del trabajo. \u00a0&#8220;Hubo extinciones locales, como la del mono ara\u00f1a muriqui (<em>Brachyteles arachnoides<\/em>), que exist\u00eda en gran parte del Bosque Atl\u00e1ntico y hoy en d\u00eda es rar\u00edsimo, pero encontramos pocas extinciones globales entre las 2.000 especies ya estudiadas. Tres especies de aves -la lechuza marr\u00f3n, el mochuelo pernambucano (Glaucidium moorerorum), la tortolita alip\u00faprura (<em>Claravis geoffroyi<\/em>) y el contiguita reyezuelo (<em>Calyptura cristata<\/em>)\u2212 no se ven desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os y probablemente ya desaparecieron. Entre los anfibios, la \u00fanica especie considerada extinta es la rana <em>Phrynomedusa fimbriata<\/em>, vista \u00fanicamente en lo alto de la sierra de Paranapiacaba en 1896 y descrita en 1923.<\/p>\n<p><strong>Escasez de animales grandes<\/strong><br \/>\nLos estudios de Atlantic Series registraron una reducci\u00f3n de las poblaciones de mam\u00edferos y aves de gran tama\u00f1o. El jaguar o yaguaret\u00e9, el pecar\u00ed barbiblanco (<em>Tayassu pecari<\/em>), el perro venadero (<em>Speothos venaticus<\/em>), la arp\u00eda mayor (Harpia harpyja), los tucanes y los gavilanes forestales se volvieron raros en el Bosque Atl\u00e1ntico, a medida que perdieron territorio o fueron cazados. Como consecuencia de ello, subraya el ec\u00f3logo Milton Ribeiro, docente de la Unesp de Rio Claro, especies de \u00e1rboles de gran porte tienden a escasear, porque dependen de animales aventajados para llevar sus semillas tambi\u00e9n a grandes \u00e1reas donde puedan germinar con baja competencia con otros \u00e1rboles de la regi\u00f3n de la misma especie.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Fernando Lima, investigador de la Unesp y del Instituto de Investigaciones Ecol\u00f3gicas (Ip\u00ea), con colegas de otras instituciones de Brasil y Argentina, encontr\u00f3 grupos de al menos 50 jaguares tan s\u00f3lo en montes de Serra do Mar, del alto Paran\u00e1 y Paranapanema (oeste de S\u00e3o Paulo) y de Misiones, en Argentina. &#8220;Las poblaciones de yaguaret\u00e9s no llegan a 300 individuos, son pocas y est\u00e1n muy aisladas, lo cual perjudica la continuidad de la especie&#8221;, dice. Por ser escasos, los jaguares dejaron de ejercer el papel de predadores superiores de la cadena ecol\u00f3gica. Como consecuencia de ello, los competidores de tama\u00f1o medio, tales como el puma y el ocelote (<em>Leopardus pardalis<\/em>) ganan espacio, con efectos imprevisibles sobre las poblaciones de las habituales presas, como los carpinchos (<em>Hydrochoerus hydrochaeris<\/em>) y cerdos salvajes como los pecar\u00edes de collar (<em>Pecari tajacu<\/em>) y el pecar\u00ed barbiblanco (<em>Tayassu pecari<\/em>).<\/p>\n<div id=\"attachment_309323\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves02_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309323 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves02_267.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1795\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves02_267.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves02_267-250x197.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves02_267-700x551.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves02_267-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> El puma, adaptado a grandes y peque\u00f1as \u00e1reas de bosque<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La Atlantic Series re\u00fane informaci\u00f3n sobre las \u00e1reas de existencia y la abundancia de \u2212hasta ahora\u2212 296 especies de mam\u00edferos (de grande y peque\u00f1o porte, murci\u00e9lagos y primates), 832 de aves, 528 de anfibios y 279 de mariposas, con decenas de miles de registros geogr\u00e1ficos para cada grupo. Los trabajos cient\u00edficos resultantes de esta base de datos est\u00e1n public\u00e1ndose en la revista cient\u00edfica <em>Ecology<\/em>; las listas de especies con sus \u00e1reas de existencia y abundancia integran los anejos de cada trabajo y un sitio web creado por el grupo de la Unesp (bit.ly\/MataAtlanticA).<\/p>\n<p>Los estudios ponen en evidencia las especies m\u00e1s abundantes y las m\u00e1s raras. En el primer caso, entre los mam\u00edferos de gran porte registrados por trampas fotogr\u00e1ficas, el m\u00e1s com\u00fan en los montes es el perro dom\u00e9stico (<em>Canis familiaris<\/em>). En el segundo caso est\u00e1n, entre los monos, el tit\u00ed le\u00f3n de cara negra (<em>Leontopithecus caissara<\/em>), con 34 registros, y el capuchino rubio (<em>Sapajus flavius<\/em>), con 44 registros en todo el Bosque Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<blockquote><p>El cucharo blanco es el \u00e1rbol campe\u00f3n de dispersores: sus frutos alimentan a 38 especies de aves y mam\u00edferos<\/p><\/blockquote>\n<p>De los trabajos emergen tambi\u00e9n las relaciones entre los animales y las plantas. En junio de 2017, el primero de los seis art\u00edculos ya publicados present\u00f3 8.320 interacciones, en general ligadas a la alimentaci\u00f3n, entre 331 animales (aves, mam\u00edferos, peces, anfibios y reptiles) y 788 especies de plantas. Uno de los destacados fue un tipo de \u00e1rbol encontrado en laderas y m\u00e1rgenes de arroyos, el cucharo blanco (<em>Myrsine coriacea<\/em>). Esta especie ten\u00eda la mayor cantidad de dispersores: sus frutos atraen a 83 especies de animales, tales como grillos, pavas, monos aulladores, zorzales y otras aves. \u00a0El mono ara\u00f1a muriqui del sur (<em>Brachyteles arachnoides<\/em>) y el zorzal colorado (<em>Turdus rufiventris<\/em>) despuntaron como los frug\u00edvoros con las dietas m\u00e1s diversificadas, por alimentarse de los frutos de 137 y 121 especies de plantas respectivamente.\u00a0 &#8220;La dilucidaci\u00f3n de las relaciones entre fauna y flora, como frug\u00edvora, herb\u00edvora, la dispersi\u00f3n y la polinizaci\u00f3n, es fundamental para sostener la definici\u00f3n de grupos funcionales de especies que se utilizar\u00e1n en la restauraci\u00f3n forestal&#8221;, comenta el bi\u00f3logo Ricardo Rodrigues, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP), quien no particip\u00f3 en ese trabajo.<\/p>\n<p>El ec\u00f3logo Jean Paul Metzger, docente del Instituto de Biociencias de la USP y uno de los coautores de ese trabajo, remarca que esa base es tambi\u00e9n una materia prima abundante para los estudios sobre la variaci\u00f3n de las poblaciones, las \u00e1reas de existencia de especies y las interacciones entre comunidades de animales y plantas.\u00a0 &#8220;Con base en la reuni\u00f3n de estos datos, podemos poner a prueba una serie de nuevas hip\u00f3tesis: la relaci\u00f3n entre las extinciones de la fauna y la de los \u00e1rboles de gran porte, que lleva a la disminuci\u00f3n de la biomasa del bosque&#8221;, sugiere.<\/p>\n<p>&#8220;Con los datos de la Atlantic Series&#8221;, a\u00f1ade Galetti, &#8220;intentaremos entender de qu\u00e9 manera sobreviven las especies incluso ante una alt\u00edsima fragmentaci\u00f3n&#8221;. Seg\u00fan \u00e9l, la capacidad de los animales para adaptarse a espacios m\u00e1s peque\u00f1os, con luminosidad y clima diferentes a los habituales, la llamada plasticidad fenot\u00edpica y conductual, ha sido poco estudiada. El puma (<em>Puma concolor<\/em>) logra vivir en la selva, en plantaciones de eucalipto o entre ca\u00f1averales y alimentarse de animales de todo tipo: desde ratones a vacas. En cambio, el yaguaret\u00e9 (<em>Panthera onca<\/em>), aunque puede vivir en montes cerrados o abiertos como el Cerrado y la Caatinga, necesita grandes espacios y animales de gran porte como los tapires y los pecar\u00edes que pueda cazar.<\/p>\n<div id=\"attachment_309327\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves03_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309327 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves03_267.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1345\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves03_267.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves03_267-250x147.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves03_267-700x413.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves03_267-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar  <\/span><\/a> Los carpinchos, cuya cantidad puede aumentar a medida que los grandes depredadores van escaseando<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Gradualmente, el Bosque Atl\u00e1ntico se transforma en una selve de animales de peque\u00f1o porte, que se vuelven hiperdominantes. La hiperdominancia es una situaci\u00f3n en que pocas especies responden por al menos la mitad de los ejemplares de un determinado tipo de especie de un \u00e1rea. Entre las 124 especies de peque\u00f1os mam\u00edferos, las predominantes son la zarig\u00fceya brasile\u00f1a (<em>Didelphis aurita<\/em>) y la rata pigmea de patas negras (<em>Oligoryzomys nigripes<\/em>). &#8220;La hiperdominancia es un reflejo de la fragmentaci\u00f3n, porque las especies de ese tipo se adaptan a \u00e1reas peque\u00f1as, pero no sabemos hasta qu\u00e9 punto&#8221;, dice Galetti. &#8220;La posibilidad de ser un patr\u00f3n general de los bosques tropicales abre un enorme campo de investigaci\u00f3n, para entender c\u00f3mo una especie se vuelve hiperdominante&#8221;. Un estudio de <em>Science <\/em>de 2013 indic\u00f3 que, entre las estimadas 16 mil especies de \u00e1rboles de la Amazonia, 227 (un 1,4% del total) son hiperdominantes, mientras que otras 11 mil responden por tan s\u00f3lo el 0,1% del total.<\/p>\n<p><strong>Dos siglos de registros de aves<\/strong><br \/>\nCoordinado por el bi\u00f3logo Erica Hasui, docente de la Universidad Federal de Alfenas, Minas Gerais, el art\u00edculo sobre las aves, publicado en febrero de este a\u00f1o, ofrece una retrospectiva m\u00e1s amplia que otros estudios en la Atlantic Series. Re\u00fane 183.814 registros de 832 especies obtenidos entre 1815 y 2017 en 4.122 ubicaciones. Sobre la base de esta informaci\u00f3n, Hasui y el bi\u00f3logo Luis Fabio Silveira, curador de las colecciones ornitol\u00f3gicas del Museo de Zoolog\u00eda de la USP, observaron que la yacutinga (<em>Aburria jacutinga<\/em>), que en el a\u00f1o 1800 se extend\u00eda por los montes de casi todo el sudeste de Brasil, ahora s\u00f3lo vive en los mayores fragmentos de Bosque Atl\u00e1ntico, situados principalmente en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Este inventario contiene s\u00f3lo 12 registros de arp\u00eda mayor, en grandes \u00e1reas de Bosque Atl\u00e1ntico: el m\u00e1s antiguo fue en Cantagalo, en R\u00edo de Janeiro, en el a\u00f1o 1850, y el m\u00e1s reciente en Iporanga, en el interior de S\u00e3o Paulo, en 1992. Tambi\u00e9n hay registros del final del siglo XIX de especies hoy en d\u00eda raras en \u00e1reas de la ciudad de S\u00e3o Paulo, como la mosqueta de oreja negra (<em>Phylloscartes paulista<\/em>), un ave de hasta 10 cent\u00edmetros de largo, gris\u00e1cea, con pecho amarillento, que fue observada en los barrios de Santo Amaro y de Ipiranga, respectivamente, en 1897 y 1899.<\/p>\n<div id=\"attachment_309331\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves04_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309331 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves04_267.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1520\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves04_267.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves04_267-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves04_267-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/044_Aves04_267-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paulo Gil\/ZooSP <\/span><\/a> El tit\u00ed le\u00f3n de cara negra, el mono m\u00e1s raro del Bosque Atl\u00e1ntico, con 34 registros<span class=\"media-credits\">Paulo Gil\/ZooSP <\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante este a\u00f1o se publicar\u00e1n otros estudios de esta serie, que tratar\u00e1n de anfibios, mariposas, primates, hormigas, polinizadores y \u00e1rboles. Ante esta producci\u00f3n cient\u00edfica, el ec\u00f3logo finland\u00e9s Otso Ovaskainen, de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, quien en 2015 motiv\u00f3 a los bi\u00f3logos brasile\u00f1os a reunir sus datos, coment\u00f3: Es fant\u00e1stico que todos estos datos est\u00e9n ahora accesibles para investigadores que trabajan con ecolog\u00eda tropical. &#8220;Son especialmente relevantes para entender el impacto de los seres humanos sobre los ecosistemas por la fragmentaci\u00f3n forestal y de la defaunaci\u00f3n, por ejemplo&#8221;, dijo. &#8220;La posibilidad de combinar esta informaci\u00f3n de diferentes maneras es alentadora.&#8221;<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Las consecuencias ecol\u00f3gicas de la defaunaci\u00f3n en el Bosque Atl\u00e1ntico (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88130\/consequencias-ecologicas-da-defaunacao-na-mata-atlantica\/?q=2014\/01986-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2014\/01986-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Mauro Galetti (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.425.755,83<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Nuevos m\u00e9todos de muestro y herramientas estad\u00edsticas de investigaci\u00f3n en biodiversidad: para integrar la ecolog\u00eda del movimiento con la ecolog\u00eda de poblaciones y comunidades (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85848\/novos-metodos-de-amostragem-e-ferramentas-estatisticas-para-pesquisa-em-biodiversidade-integrando-e\/?q=2013\/50421-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2013\/50421-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Milton Cezar Ribeiro (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.292.448,93<br \/>\n<strong>3.<\/strong> La conservaci\u00f3n de la biodiversidad en paisajes fragmentados de la Meseta Atl\u00e1ntica de S\u00e3o Paulo (Brasil) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/999\/conservacao-da-biodiversidade-em-paisagens-fragmentadas-no-planalto-atlantico-de-sao-paulo-brasil\/?q=1999\/05123-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 1999\/05123-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jean Paul Walter Metzger (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 1.323.617,08<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBELLO, C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ecy.1818\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atlantic frugivory: a plant\u2013frugivore interaction data set for the Atlantic Forest<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>, v. 98, n. 6, p. 1729, mar. 2017.<br \/>\nBOVENDORP, R. S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ecy.1893\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atlantic small\u2010mammal: a dataset of communities of rodents and marsupials of the Atlantic forests of South America<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>, v. 98, n. 8, p. 2226, ago. 2017.<br \/>\nLIMA, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ecy.1998\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atlantic-camtraps: a dataset of medium and large terrestrial mammal communities in the Atlantic Forest of South America<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>, v. 98, n. 11, p. 2979, nov. 2017.<br \/>\nMUYLAERT, R. D. L. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ecy.2007\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atlantic bats: a data set of bat communities from the Atlantic Forests of South America<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>, v. 98, n. 12, p. 3227, dez. 2017.<br \/>\nGON\u00c7ALVES, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ecy.2106\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atlantic mammal traits: a data set of morphological traits of mammals in the Atlantic Forest of South America<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>, v. 99, n. 2, p. 498, feb. 2018.<br \/>\nHASUI, E. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/esajournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ecy.2119\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Atlantic birds: a data set of bird species from the Brazilian Atlantic Forest<\/a>. <strong>Ecology<\/strong>, v. 99, n. 2, p. 497, feb. 2018.<br \/>\nSTEEGE, Hans ter <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/science.sciencemag.org\/content\/342\/6156\/1243092\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Hyperdominance in the Amazonian tree flora<\/a>. <strong>Science<\/strong>, v. 342, n. 6156, 1243092, oct. 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio referente a 2.000 especies registra el predominio de los animales de peque\u00f1o porte y una resistencia a la fragmentaci\u00f3n forestal","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293],"coauthors":[5968],"class_list":["post-309318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309318"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":312700,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309318\/revisions\/312700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309318"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=309318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}