{"id":309428,"date":"2019-11-21T15:46:32","date_gmt":"2019-11-21T18:46:32","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=309428"},"modified":"2019-12-10T16:32:05","modified_gmt":"2019-12-10T19:32:05","slug":"espacio-libre-para-crear","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/espacio-libre-para-crear\/","title":{"rendered":"Espacio libre para crear"},"content":{"rendered":"<p>En una soleada tarde de s\u00e1bado, en abril, el dise\u00f1ador Sandro Friedland, de 42 a\u00f1os, entr\u00f3 en una casa de fondos en el barrio paulistano de Pinheiros dispuesto a dominar los secretos de la impresora 3D. Poco tiempo despu\u00e9s lleg\u00f3 la desarrolladora Gabriela Freitas, 26, quien quer\u00eda consejos para participar en Capture the Flag, una competencia que implica la resoluci\u00f3n de desaf\u00edos relacionados con la seguridad de la informaci\u00f3n. En la puerta que da acceso a la casa no hay una placa de identificaci\u00f3n. S\u00f3lo el discreto grafiti de un paraguas en la fachada indica la actividad local: all\u00ed funciona el Garoa Hacker Club, el primer y m\u00e1s famoso <em>hackerspace<\/em> \u2013o laboratorio <em>hacker<\/em>\u2212 de Brasil, entre alrededor de 30 que se encuentran en actividad en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sandro y Gabriela no est\u00e1n all\u00ed trabajando ni estudiando. En un &#8220;laboratorio comunitario para amantes de la tecnolog\u00eda&#8221; \u2013tal como el Garoa es definido por sus miembros\u2212 no hay fronteras bien definidas entre trabajo, estudio y ocio.\u00a0 \u201c&#8221;El conocimiento es libre&#8221;, dice el analista de sistemas Lucas Vido, de 27 a\u00f1os, tesorero del club, verbalizando uno de los conceptos m\u00e1s caros a la \u00e9tica <em>hacker<\/em>. &#8220;La cultura <em>hacker<\/em> tiene tres caracter\u00edsticas marcadas: libertad, en el sentido de autonom\u00eda, libre acceso y libre circulaci\u00f3n de informaciones, de ah\u00ed la importancia de usar <em>software<\/em> y <em>hardware<\/em> de c\u00f3digo abierto, aprendizaje por la pr\u00e1ctica y la cooperaci\u00f3n&#8221;, define el ingeniero de producci\u00f3n Victor Macul, de 27 a\u00f1os, docente del Insper y doctorando en ingenier\u00eda de producci\u00f3n en la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Poli-USP).<\/p>\n<p>En los <em>hackerspaces <\/em>es posible encontrar diferentes tipos de proyectos: desarrollo de robots, maratones de programaci\u00f3n, charlas, minicursos y mucho intercambio de experiencias. Las actividades de Garoa y de otros espacios similares son pagas con las cuotas mensuales de los integrantes de las asociaciones de <em>hackers<\/em> o, cuando es el caso, por la universidad a la que est\u00e1n vinculadas.<\/p>\n<div id=\"attachment_309433\" style=\"max-width: 1110px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker2_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309433 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker2_267.jpg\" alt=\"\" width=\"1100\" height=\"732\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker2_267.jpg 1100w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker2_267-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker2_267-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker2_267-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Visi\u00f3n externa del ABC Makerspace, en la localidad paulista de S\u00e3o Bernardo do Campo, que fue &#8220;impreso&#8221; en madera contrachapada y luego encajado<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para los frecuentadores de los <em>hackerspaces<\/em>, la palabra <em>hacker<\/em> mantiene su v\u00ednculo con el significado original, nacido en la d\u00e9cada de 1950 en Estados Unidos, y relacionado con la experimentaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. No tiene, por lo ende, ninguna asociaci\u00f3n con &#8220;delincuente digital&#8221;, tal como puede indicar el sentido com\u00fan. Lucas Vido dice que <em>hackear<\/em> es &#8220;tomar algo que ya existe y darle un uso innovador&#8221;. Un buen ejemplo de esta cultura est\u00e1 en Natal, en el estado Rio Grande do Norte. Jerimum Hackerspace, creado en 2017 inspirado en Garoa, desarroll\u00f3 recientemente un marcador de presi\u00f3n arterial utilizando Arduino, una vers\u00e1til plataforma de c\u00f3digo abierto de prototipado electr\u00f3nico, presencia obligatoria en todo <em>hackerspace<\/em>. &#8220;Arduino es barato, de <em>hardware<\/em> libre [la placa puede ser copiada sin problemas] y con mucha informaci\u00f3n disponible en internet&#8221;, explica Ana Clara Nobre, de 26 a\u00f1os, estudiante de tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte, analista de infraestructura y una de las fundadoras del espacio. &#8220;Hemos elaborado un medidor de presi\u00f3n m\u00e1s barato que el que se vende en las farmacias y que tambi\u00e9n permite visualizar los cambios a trav\u00e9s de un gr\u00e1fico&#8221;, se entusiasma al hablar la analista, quien tambi\u00e9n es coordinadora de PotiLivre, Comunidad de <em>Software<\/em> Libre de Rio Grand do Norte.<\/p>\n<p>Los <em>hackerspaces<\/em> no tienen compromiso con resultados que vayan a las oficinas de patentes y a las g\u00f3ndolas de los supermercados. Nuevas tecnolog\u00edas pueden incluso surgir en esos espacios, pero quienes frecuentan un <em>hackerspace<\/em> est\u00e1n mucho m\u00e1s interesados en el proceso que en el final. Lo que no impide que, eventualmente, los asociados de un <em>hackerspace<\/em> se unan en pos de proyectos con resultados m\u00e1s pr\u00e1cticos e inmediatos.<\/p>\n<div id=\"attachment_309437\" style=\"max-width: 922px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker3_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309437 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker3_267.jpg\" alt=\"\" width=\"912\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker3_267.jpg 912w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker3_267-250x191.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker3_267-700x535.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker3_267-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 912px) 100vw, 912px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Lucas Vido construye un robot observado por Fernando Guisso: Garoa fue la primera asociaci\u00f3n de hackers de Brasil, creada en 2009<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunos de estos proyectos pueden estar relacionados con agendas sociales o comunitarias. Fue lo que descubri\u00f3 la periodista Beatriz Martins, de 58 a\u00f1os, investigadora asociada en el Laboratorio Interdisciplinario de informaci\u00f3n y conocimiento, vinculado al Instituto Brasile\u00f1o de Informaci\u00f3n en Ciencia y Tecnolog\u00eda (Ibict) y a la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro. &#8220;Destaco algunos ejemplos: el proyecto de reciclado de basura electr\u00f3nica desarrollado por el LabHacker, de Santiago [Rio Grande do Sul]; el indexador de datos p\u00fablicos Peba, que permite el acceso a gastos de diputados federales, proyectado por el Teresina Hacker Club [Piau\u00ed]; el proyecto Monitora Cerrado, del Calango Hacker Club, de Brasilia, para la medici\u00f3n del \u00edndice de humedad, algo cr\u00edtico en la regi\u00f3n, y los proyectos de permacultura y producci\u00f3n cultural alternativa promovidos por Baia Hacker, de Itu y Porto Feliz [S\u00e3o Paulo] &#8220;, informa.<\/p>\n<blockquote><p>Nuevas tecnolog\u00edas pueden surgir en esos lugares, pero quienes frecuentan un hackerspace est\u00e1n m\u00e1s interesado en el proceso que en el fin.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Un laboratorio comunitario<\/strong><br \/>\nLos <em>hackerspaces<\/em> se distinguen de otras iniciativas de laboratorio comunitario, como <em>makerspaces<\/em> y <em>fablabs<\/em>, que son m\u00e1s bien dirigidas hacia la ejecuci\u00f3n de proyectos. Los l\u00edmites entre ambos tipos de espacio no est\u00e1n bien definidos, por lo que Beatriz Martins eligi\u00f3 trabajar con <em>hackerspaces<\/em> autoidentificados. &#8220;En esos espacios hay una variedad de sesiones de discusi\u00f3n en las que se debaten temas diversos y no s\u00f3lo los relacionados con la tecnolog\u00eda. En seis de los espacios que respondieron al cuestionario de la investigaci\u00f3n hay encuentros orientados a cuestiones de g\u00e9nero&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>\u201cCuando estamos hablando, no hay un tema limitado. Y no existe profesor y alumno, s\u00f3lo intercambio&#8221;, testimonia Ana Clara, de Jerimum. Sebasti\u00e3o Santiago Barretto, de 64 a\u00f1os, ingeniero electr\u00f3nico graduado en 1976 en la Poli-USP, es uno de los participantes que se alterna en el papel de profesor experimentado y alumno curioso. Frecuentador de Garoa hace dos a\u00f1os, ya ha tenido oportunidades de compartir con otros compa\u00f1eros sus experiencias como integrante del equipo que particip\u00f3 en el proyecto Patinho Feio, en 1972, uno de los dos primeros ordenadores desarrollados en Brasil. El el otro, llamado Zezinho, se desarroll\u00f3 en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Aeron\u00e1utica (ITA), en 1961. &#8220;Es impresionante la cantidad de conocimiento que se adquiere escuchando las conversaciones en el laboratorio. Incluso quien no tiene mucha formaci\u00f3n acad\u00e9mica siempre contribuye. Una de las cosas que m\u00e1s me gustan en Garoa es quedarme a un costado montando algo mientras escucho las conversaciones que ruedan por all\u00e1 &#8220;, dice Barretto.<\/p>\n<div id=\"attachment_309441\" style=\"max-width: 1082px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker4_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309441 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker4_267.jpg\" alt=\"\" width=\"1072\" height=\"732\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker4_267.jpg 1072w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker4_267-250x171.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker4_267-700x478.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker4_267-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1072px) 100vw, 1072px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Usuarios sin v\u00ednculo formal con grupos de investigaci\u00f3n en un espacio inaugurado en abril en el Instituto de F\u00edsica de la USP<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Espacio libre de convivencia, ocio y discusi\u00f3n, el <em>hackerspace<\/em> es tambi\u00e9n un espacio de <em>networking<\/em>, que puede generar oportunidades laborales. Fue lo que sucedi\u00f3 con Victor Fragoso, de 21 a\u00f1os, estudiante de ciencia de la computaci\u00f3n en la Universidad Federal del ABC (UFABC) y expasante recientemente efectivizado en una empresa de componentes electr\u00f3nicos.\u00a0 &#8220;Yo frecuentaba el ABC Makerspace, en Santo Andr\u00e9, cuando un amigo apareci\u00f3 pidiendo que le recomendaran a alguien para hacer una pasant\u00eda en la empresa&#8221;, comenta. Ahora, con la agenda m\u00e1s apretada, Fragoso frecuenta el WikiLab, instalado en el campus de la UFABC de S\u00e3o Bernardo do Campo, en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo. El WikiLab es una consecuencia directa del ABC Makerspace, creado en 2014 y tambi\u00e9n funcionando en la UFABC, en un \u00e1rea cedida por la rector\u00eda, despu\u00e9s de pasar por otros espacios. Las actividades cuentan con el apoyo de los profesores S\u00e9rgio Amadeu da Silveira y Claudio Penteado, de la carrera de pol\u00edticas p\u00fablicas, y Jer\u00f4nimo Cordoni Pellegrini, de ciencia de la computaci\u00f3n. Los tres son coordinadores del Laboratorio de Tecnolog\u00edas Libres de la universidad.<\/p>\n<p>Todo el proceso de creaci\u00f3n del laboratorio de 40 metros cuadrados del ABC Makerspace, desde el proyecto inicial hasta el montaje final, fue colaborativo, y se utilizaron tecnolog\u00edas libres. &#8220;Adaptamos un proyecto de <em>wikihouse<\/em>, disponible en internet, que permite &#8216;imprimir&#8217; casas de madera contrachapada. El dise\u00f1o se hace en el ordenador y el c\u00f3digo se inserta en una m\u00e1quina que efect\u00faa el corte de las chapas de madera. Despu\u00e9s, basta con encajar las piezas&#8221;, explica Fragoso. El costo, de unos 70 mil reales, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/06\/28\/apoyo-multiplicado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">fue financiado a trav\u00e9s de la plataforma de <em>crowdfunding <\/em>Catarse<\/a>.<\/p>\n<p>Otros <em>hackerspaces<\/em> que funcionan dentro de las universidades tambi\u00e9n est\u00e1n abiertos a asistentes y eventos externos. Es el caso del Tarrafa Hacker Club, que opera en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Federal de Santa Catarina, en Florian\u00f3polis. &#8220;El Tarrafa surgi\u00f3 a mediados de 2012, a partir de la reuni\u00f3n de alumnos y exalumnos, predominantemente de las ingenier\u00edas, interesados en tecnolog\u00edas digitales y, sobre todo, en un enfoque de aprendizaje m\u00e1s pr\u00e1ctico, muy inspirado en el \u2018hazlo t\u00fa mismo\u2019\u201d, recuerda el arquitecto Diego Fagundes, de 33 a\u00f1os, uno de los dos fundadores, junto a la tambi\u00e9n arquitecta Erica Mattos, de 32. En ese entonces, el grupo, de 15 a 20 personas, ya organizaba algunos talleres y conferencias, sin espacio propio. Hasta que Fagundes ingres\u00f3 en la maestr\u00eda de arquitectura y urbanismo y articul\u00f3 una asociaci\u00f3n: la facultad ceder\u00eda el espacio y el Tarrafa dar\u00eda apoyo en asignaturas que involucraran interactividad y tecnolog\u00edas digitales. Y funcion\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_309445\" style=\"max-width: 934px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker5_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309445 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker5_267.jpg\" alt=\"\" width=\"924\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker5_267.jpg 924w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker5_267-250x142.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker5_267-700x397.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker5_267-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 924px) 100vw, 924px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gabriela Celani\/ Unicamp<\/span><\/a> International Design Center, del MIT, y laboratorio en la Universidad Columbia<span class=\"media-credits\">Gabriela Celani\/ Unicamp<\/span><\/p><\/div>\n<p>La m\u00e1s reciente de estas iniciativas de asociaci\u00f3n con la universidad es el Hackerspace del Instituto de F\u00edsica (IF) de la USP, inaugurado el mes pasado. Para ser instalado en la sala n\u00ba 100 del edificio principal del instituto, cont\u00f3 con la articulaci\u00f3n y el incentivo del profesor Alexandre Suide. &#8220;Hace mucho tiempo que los alumnos ped\u00edan un ambiente para desarrollar proyectos y actividades sin v\u00ednculo formal con grupos de investigaci\u00f3n o laboratorio acad\u00e9mico&#8221;, dice el f\u00edsico.<\/p>\n<p>El espacio ya naci\u00f3 con algunos equipos, tales como impresoras 3D, Arduinos y ordenadores heredados de un proyecto que fue interrumpido a\u00f1os atr\u00e1s, dejando material inactivo. En la lista de discusi\u00f3n del grupo ya existen cerca de 50 personas, pero la expectativa de los organizadores es que esa cifra llegue a al menos 200. Nuestro objetivo es que el grupo est\u00e9 abierto a cualquier persona, incluso para quien no es alumno de la USP&#8221;, dice el alumno del IF Danilo Lessa, de 24 a\u00f1os, uno de los fundadores del <em>hackerspace<\/em>. Suaide apoya la autonom\u00eda: &#8220;El lugar favorece un posible puente entre la universidad y personas con ideas creativas y no ortodoxas. En el IF hay varias materias y laboratorios de investigaci\u00f3n que pueden beneficiarse de ideas nacidas en el <em>hackerspace<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Formas de hacer ciencia<\/strong><br \/>\nVislumbrando nuevos modelos educativos o empresariales, varios investigadores se han centrado en las formas de hacer ciencias estimuladas por los <em>hackerspaces<\/em>, <em>makerspaces<\/em> y <em>fablabs<\/em>. En 2014, Cecilia Burtet concluy\u00f3 su tesina en administraci\u00f3n por la Universidad Federal de Rio Grande do Sul estudiando &#8220;los saberes desarrollados en las pr\u00e1cticas en un <em>hackerspace<\/em> de Porto Alegre&#8221;. &#8220;Mi \u00e1rea de investigaci\u00f3n en la maestr\u00eda era el aprendizaje organizacional. En este sector, las contribuciones del colectivo de <em>hackers<\/em> se refieren al aprendizaje basado en la pr\u00e1ctica ya la discordancia como impulsor del aprendizaje, ambientes sin reglas o jerarqu\u00edas dadas <em>a priori<\/em> &#8220;, ejemplifica la investigadora. Ahora, en el doctorado en administraci\u00f3n por la Universidad de Valle do Rio dos Sinos, Burtet investiga la relaci\u00f3n entre el Movimiento Maker, &#8220;que tuvo su origen en el movimiento de <em>hacker-spaces<\/em>&#8220;, y la innovaci\u00f3n en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_309449\" style=\"max-width: 1110px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker6_267.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-309449 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker6_267.jpg\" alt=\"\" width=\"1100\" height=\"549\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker6_267.jpg 1100w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker6_267-250x125.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker6_267-700x349.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/062_Hacker6_267-120x60.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gabriela Celani\/ Unicamp<\/span><\/a> Laboratorio en la Universidad Columbia, en Estados Unidos: incentivo a la experimentaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Gabriela Celani\/ Unicamp<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cMi impresi\u00f3n es que esos espacios han aumentado y seguir\u00e1n creciendo, principalmente dentro de ambientes de ense\u00f1anza &#8220;, dice el ingeniero de producci\u00f3n Victor Macul. Para \u00e9l, las escuelas de ingenier\u00eda, dise\u00f1o y arquitectura tienen una tendencia a valorar cada vez m\u00e1s el aprendizaje basado en proyectos, y para ello son necesarios laboratorios multidisciplinarios.\u00a0 &#8220;En 2017, form\u00e9 parte de la primera promoci\u00f3n de Fab Academy, un programa de capacitaci\u00f3n en fabricaci\u00f3n digital del Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT), que se form\u00f3 en Brasil&#8221;, comenta. &#8220;Ahora hay m\u00e1s personas capacitadas para ofrecer esa capacitaci\u00f3n por aqu\u00ed.&#8221;<\/p>\n<p>La arquitecta Gabriela Celani, docente de la Facultad de Ingenier\u00eda Civil, Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Campinas (FEC-Unicamp), apuesta por la inversi\u00f3n en laboratorios multidisciplinarios como camino hacia la innovaci\u00f3n y el esp\u00edritu emprendedor. Doctora en dise\u00f1o y computaci\u00f3n por el MIT, en 2002, regres\u00f3 a la instituci\u00f3n estadounidense a principios de este a\u00f1o para cursar un semestre sab\u00e1tico y se sorprendi\u00f3 con el crecimiento de las iniciativas <em>maker<\/em> por all\u00ed. Entre las m\u00e1s interesantes est\u00e1 el Proyecto Manus, que remite al lema del instituto Mens et Manus (del lat\u00edn, mente y mano). &#8220;Este proyecto apunta conectar los diversos laboratorios del MIT y posibilitar a los alumnos adquirir la experiencia de <em>hands on<\/em>, nuestro \u2018manos a la obra\u2019\u201d explica Gabriela.\u00a0 Para facilitar el acceso a cualquier laboratorio de la instituci\u00f3n se cre\u00f3 una aplicaci\u00f3n m\u00f3vil llamada Mobius. &#8220;Con \u00e9sta, el alumno puede saber, a cualquier hora del d\u00eda o de la noche, qu\u00e9 laboratorio est\u00e1 abierto y disponible para sus proyectos y programar el uso de equipos y la orientaci\u00f3n de monitores.&#8221;<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con Mar\u00eda Jos\u00e9 Pompeu Brasil, profesora jubilada del Instituto de F\u00edsica de la Unicamp, Gabriela Celani se est\u00e1 empe\u00f1ando en la creaci\u00f3n de una red de <em>makerspaces<\/em> en la Regi\u00f3n Metropolitana de Campinas, vinculada a las alcald\u00edas. &#8220;Estos espacios tienen un potencial de interdisciplinariedad que es una de las claves para la innovaci\u00f3n&#8221;, afirma. Mientras que el apoyo gubernamental no se concreta, Pompeu Brasil se aboca a un proyecto personal: est\u00e1 alquilando un espacio con sus propios recursos, cerca de la Unicamp, para la creaci\u00f3n de un <em>makerspace<\/em>. El mismo estar\u00e1 coordinado por ella en colaboraci\u00f3n con un exalumno, Claudecir Biazoli, actualmente profesor de f\u00edsica de la escuela secundaria. &#8220;Ser\u00e1 un espacio de difusi\u00f3n y producci\u00f3n cient\u00edfica y art\u00edstica abierto a toda la poblaci\u00f3n, desde la infancia hasta la tercera edad&#8221;, planea la profesora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los <em>hackerspaces<\/em>, lugares que re\u00fanen a aficionados por la tecnolog\u00eda, se multiplican en Brasil","protected":false},"author":131,"featured_media":309429,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[288,312,333],"coauthors":[440],"class_list":["post-309428","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia-es","tag-computacion","tag-innovacion","tag-tecnologia-de-la-informacion","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309428"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":309463,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309428\/revisions\/309463"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/309429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309428"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=309428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}