{"id":310006,"date":"2019-11-26T15:16:57","date_gmt":"2019-11-26T18:16:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=310006"},"modified":"2019-12-17T15:25:30","modified_gmt":"2019-12-17T18:25:30","slug":"igor-pacca-en-busca-de-los-secretos-del-interior-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/igor-pacca-en-busca-de-los-secretos-del-interior-de-la-tierra\/","title":{"rendered":"Igor Pacca: En busca de los secretos del interior de la Tierra"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"924\" class=\"alignright size-large wp-image-310013\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-1-700x924.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-1-700x924.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-1-250x330.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-1-120x158.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>Si hay algo que no puede decirse luego de una charla con Igor Pacca es que su discurso sea autorreferenciado, aun cuando el pedido inicial de los entrevistadores haya sido que describiera su trayectoria personal y profesional. Con delicadeza, a sus 88 a\u00f1os, Pacca recuerda a los profesores que admira y a aquellas personas que lo guiaron y lo ayudaron en la creaci\u00f3n del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG-USP), del cual fue uno de los primeros docentes, all\u00e1 por la d\u00e9cada de 1970, jefe del Departamento de Geof\u00edsica durante 10 a\u00f1os no consecutivos y director, entre 1993 y 1997. Con placer, se explaya sobre el interior de la Tierra, aludiendo al siempre inquieto campo magn\u00e9tico del planeta, que es el fundamento de su \u00e1rea de trabajo, el paleomagnetismo, el estudio de la evoluci\u00f3n y los cambios de polaridad del campo magn\u00e9tico, con base en el registro de \u00f3xidos de hierro y otros materiales ferromagn\u00e9ticos preservados en el interior de las rocas. Se trata de una forma de conocer la historia de la Tierra y los desplazamientos de los continentes. Pacca y sus equipos demostraron que los bloques rocosos que actualmente separan a la Amazonia del centro-oeste y del nordeste brasile\u00f1o ya estuvieron separados por un oc\u00e9ano, estaban unidos con otros bloques de lo que hoy es Am\u00e9rica del Norte y todos se hallaban cerca del actual Polo Sur.<\/p>\n<p>Su esposa, Jesu\u00edna Pacca, y su \u00fanico hijo, S\u00e9rgio, son docentes de la USP, ella en el Instituto de F\u00edsica y \u00e9l en la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades. Cuando puede, Pacca re\u00fane a la familia en su chacra en Serra Negra, en el interior paulista, donde cultiva caf\u00e9 para consumo personal. Las fotograf\u00edas expuestas frente a uno de los armarios de su despacho en el IAG, adonde va casi todos los d\u00edas, retratan lugares que visit\u00f3 en sus expediciones de campo y un laboratorio del IAG en el Parque del Estado, la sede antigua, en el cual trabaj\u00f3. Dos im\u00e1genes llaman la atenci\u00f3n: son de \u00e9l felicitando a dos expresidentes, Fernando Henrique Cardoso y Luiz In\u00e1cio Lula da Silva. \u201cNo tengo prejuicios\u201d, comenta antes de explicar que conoci\u00f3 al primero en 1998, cuando recibi\u00f3 el t\u00edtulo de Comendador de la Orden Nacional del M\u00e9rito Cient\u00edfico, y al segundo en 2007, cuando recibi\u00f3 otro premio, la Gran Cruz, tambi\u00e9n de esa Orden.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 88 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nGeof\u00edsica<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1959) y doctorado (1969) en F\u00edsica en la USP<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de S\u00e3o Paulo (USP)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><br \/>\nAlrededor de 41 art\u00edculos cient\u00edficos y 6 cap\u00edtulos de libros<\/div>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 le gusta estudiar el interior de la Tierra?<\/strong><br \/>\nPorque es fascinante, hay mucho por descubrir. Y, por supuesto, no es mucho lo que logramos observar. Las perforaciones m\u00e1s profundas apenas llegan a los 13 kil\u00f3metros [km]; a mayor profundidad las brocas diamantadas se ablandan, se rompen o se tuercen. Generalmente, las mediciones son indirectas. Cuando se hace una perforaci\u00f3n para extraer petr\u00f3leo se puede obtener mucha informaci\u00f3n sobre el interior de la Tierra. Una fuente de informaci\u00f3n importante la constituyen las ondas s\u00edsmicas, generadas por los temblores de tierra, cuya velocidad depende de la variaci\u00f3n en la densidad de las capas internas del planeta. Los par\u00e1metros el\u00e1sticos de las rocas y la atracci\u00f3n gravitatoria colaboran para vislumbrar la distribuci\u00f3n de la masa en el interior de la Tierra. A\u00fan queda mucho por conocer. En 1910, el geof\u00edsico croata Andrija Mohorovi\u010di\u0107 [1857-1936] propuso la primera superficie de separaci\u00f3n del interior de nuestro planeta, denominada Moho, situada entre la corteza y el manto, a 10 km de profundidad en los oc\u00e9anos y a 40 km en los continentes. Otra discontinuidad aparece a alrededor de 3 mil km de profundidad, separando el manto del n\u00facleo. Esa separaci\u00f3n es fant\u00e1stica, porque es muy dr\u00e1stica. No s\u00f3lo hay cambios en la presi\u00f3n y en la densidad, sino tambi\u00e9n en los materiales, de las rocas s\u00f3lidas que componen el manto, compuestas principalmente por silicatos de hierro y magnesio, al hierro l\u00edquido del n\u00facleo, que es l\u00edquido porque alcanz\u00f3 la temperatura de fusi\u00f3n, que depende de la presi\u00f3n. En la superficie de la Tierra, a nivel del mar, la temperatura de fusi\u00f3n del hierro es de 1.500 grados Celsius [\u00baC]. Los tres estados de la materia tambi\u00e9n se denominan estados de agregaci\u00f3n, lo cual significa que en los s\u00f3lidos, los \u00e1tomos se encuentran mucho m\u00e1s juntos que en los gases y, por lo tanto, una presi\u00f3n de megaatm\u00f3sferas puede superar a la acci\u00f3n de la temperatura, que intenta desordenar y separar los \u00e1tomos. Pero en el n\u00facleo interno la presi\u00f3n es tan alta que supera a la acci\u00f3n de la temperatura. En el n\u00facleo tambi\u00e9n existe una peque\u00f1a cantidad de alg\u00fan elemento qu\u00edmico m\u00e1s liviano que el hierro. Podr\u00eda ser hidr\u00f3geno, carbono, potasio, no sabemos qu\u00e9 es. Si fuera s\u00f3lo hierro, la masa del n\u00facleo y por ende, la de la Tierra, ser\u00edan mucho mayores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surge el campo magn\u00e9tico del planeta, su objeto de trabajo?<\/strong><br \/>\nEl campo magn\u00e9tico surge a partir del n\u00facleo. La idea que sostiene que la Tierra es un inmenso im\u00e1n bipolar es bastante antigua, del siglo XIII, pero hasta ahora los procesos de generaci\u00f3n de ese campo magn\u00e9tico no se han comprendido completamente. La energ\u00eda necesaria para generar el campo geomagn\u00e9tico podr\u00eda ser proveniente de la convecci\u00f3n, que se produce por la variaci\u00f3n de la temperatura en las capas internas de la Tierra. Es similar al movimiento del agua hirviendo en una cacerola, el agua que se calienta sube y la que se enfr\u00eda baja, formando c\u00e9lulas de convecci\u00f3n. En realidad, es m\u00e1s complicado, porque en el caso de la Tierra la convecci\u00f3n depende de la variaci\u00f3n de la temperatura y de la composici\u00f3n de los materiales. La rotaci\u00f3n de la Tierra tambi\u00e9n incide. Los modelos te\u00f3ricos del campo geomagn\u00e9tico se denominan modelos de d\u00ednamo, como los que se usan en las m\u00e1quinas el\u00e9ctricas, con un im\u00e1n y una bobina, para convertir la energ\u00eda mec\u00e1nica en el\u00e9ctrica. En el interior de la Tierra, muchos d\u00ednamos, algunos m\u00e1s fuertes y otros m\u00e1s d\u00e9biles, transforman la energ\u00eda mec\u00e1nica de la rotaci\u00f3n en energ\u00eda electromagn\u00e9tica. Por eso es que el campo magn\u00e9tico de la Tierra se desplaza siempre por su interior y exterior.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha demostrado el paleomagnetismo acerca de la historia del globo terrestre?<\/strong><br \/>\nEl paleomagnetismo colabora para deducir la deriva continental, las colisiones y las fusiones. Esos desplazamientos, que requieren de una gran cantidad de energ\u00eda, pueden brindar una idea de los procesos del interior de la Tierra. Una de mis investigaciones revel\u00f3 que el bloque de rocas que actualmente forma la Amazonia estaba separado de Goi\u00e1s y del nordeste brasile\u00f1o por mares, aproxim\u00e1ndose m\u00e1s a la porci\u00f3n sur del pa\u00eds y casi pegado a lo que luego ser\u00eda Am\u00e9rica del Norte. Otro estudio coordinado por tres geof\u00edsicos \u2013Wilbor Poletti, Gelvam Hartmann y Ricardo Trindade\u2013 aqu\u00ed en el IAG, bas\u00e1ndose en fragmentos de ruinas del sur de Brasil, determin\u00f3 la variaci\u00f3n del campo magn\u00e9tico terrestre hace 350 a\u00f1os (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/05\/01\/la-madre-tierra\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">75<\/a>\u00a0 y n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/04\/25\/memorias-magneticas-de-las-misiones-jesuiticas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">244<\/a><\/em>). Uno de los grandes descubrimientos en esa \u00e1rea es que la polaridad del campo magn\u00e9tico de la Tierra siempre est\u00e1 cambiando. Hace 700 mil a\u00f1os la polaridad era completamente opuesta, el norte estaba donde hoy es el sur, y viceversa. Nadie sabe por qu\u00e9. Hace algunos a\u00f1os, la mayor intensidad del campo magn\u00e9tico en el hemisferio norte era el Polo Norte, pero al d\u00eda de hoy ya no es as\u00ed. Hay un sitio en Siberia donde el campo magn\u00e9tico es m\u00e1s intenso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 estudiando actualmente?<\/strong><br \/>\nEstoy interesado en la relaci\u00f3n entre la rotaci\u00f3n de la Tierra y la frecuencia en las reversiones de la polaridad del campo geomagn\u00e9tico, que reflejan los movimientos del n\u00facleo externo. La rotaci\u00f3n de la Tierra est\u00e1 \u00edntimamente ligada al campo magn\u00e9tico y sus variaciones, que en los \u00faltimos millones de a\u00f1os no fueron peri\u00f3dicas. El problema es que la velocidad de rotaci\u00f3n no es constante y var\u00eda por muchos motivos, tales como el rozamiento de las mareas, por la interacci\u00f3n con la Luna. Adem\u00e1s, la Tierra no es r\u00edgida, aunque tampoco es el\u00e1stica, es decir, tarda en deformarse. La Luna se opone a la rotaci\u00f3n y, a causa de la atracci\u00f3n gravitatoria, genera una deformaci\u00f3n ac\u00e1 y all\u00e1, pero la deformaci\u00f3n m\u00e1xima s\u00f3lo ocurre cuando la Tierra gira un poco m\u00e1s, exactamente porque ella no es el\u00e1stica. Ese balance de fuerzas hace que el a\u00f1o tenga siempre la misma duraci\u00f3n, pero el d\u00eda var\u00eda. Una forma sencilla de conservar esa variaci\u00f3n: hace 400 millones de a\u00f1os, el a\u00f1o ten\u00eda 400 d\u00edas. Hoy la Tierra est\u00e1 girando lentamente, por lo tanto, el n\u00famero de d\u00edas es menor, y la Luna se encuentra cada vez m\u00e1s lejos. Hay otros factores que influyen sobre la rotaci\u00f3n de la Tierra. Cuando una placa tect\u00f3nica se sumerge desde la superficie hacia el interior de la Tierra, la distribuci\u00f3n de la masa se altera. Tambi\u00e9n puede cambiar cuando se derriten los glaciares y sube el nivel de los oc\u00e9anos. Es como una bailarina, que gira m\u00e1s lento cuando saca sus brazos hacia afuera y m\u00e1s r\u00e1pidamente cuando encoge los brazos, a causa del momento de inercia y de la conservaci\u00f3n del momento angular. Desgraciadamente, los datos sobre la variaci\u00f3n del nivel del mar a lo largo de millones de a\u00f1os son escasos, pero podemos tener una idea de dicha variaci\u00f3n y de la temperatura por medio de la proporci\u00f3n entre dos is\u00f3topos de ox\u00edgeno, <sup>16<\/sup>O y <sup>18<\/sup>O. El agua del mar contiene ambos is\u00f3topos, pero el <sup>16<\/sup>O, m\u00e1s liviano, se evapora con mayor facilidad cuando aumenta la temperatura. Por el contrario, el <sup>18<\/sup>O es el m\u00e1s com\u00fan cuando desciende la temperatura y el mar se enfr\u00eda. Midiendo la relaci\u00f3n entre los dos, en conchas antiguas, podemos saber si la temperatura subi\u00f3 o descendi\u00f3, o si el hielo estaba concentrado en los polos.<\/p>\n<blockquote><p>El a\u00f1o tiene la misma duraci\u00f3n, pero el d\u00eda var\u00eda. Hace 400 millones de a\u00f1os, el a\u00f1o ten\u00eda 400 d\u00edas<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEl campo magn\u00e9tico interfiere en nuestro d\u00eda a d\u00eda?<\/strong><br \/>\nHay una regi\u00f3n en donde la intensidad del campo magn\u00e9tico es mucho menor, la Anomal\u00eda del Atl\u00e1ntico Sur, cuyo desplazamiento colaboramos a definir aqu\u00ed en el IAG. Los tripulantes de las estaciones espaciales deben protegerse de los rayos c\u00f3smicos con un blindaje pesado cuando atraviesan la anomal\u00eda. El campo magn\u00e9tico desv\u00eda a los rayos c\u00f3smicos provenientes del Sol o del exterior de la galaxia y tambi\u00e9n interfiere en el funcionamiento de los sat\u00e9lites de comunicaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted es un geof\u00edsico que comenz\u00f3 su carrera como f\u00edsico?<\/strong><br \/>\nCurs\u00e9 un doctorado en f\u00edsica de la radiaci\u00f3n c\u00f3smica con C\u00e9sar Lattes [1924-2005]. Mi director de tesis oficial era Celso Orsini [1929-2014], pero en la pr\u00e1ctica fue con Lattes con quien trabaj\u00e9 durante siete a\u00f1os. Dicen que nadie pudo trabajar nunca con \u00e9l durante tanto tiempo&#8230; \u00c9l era un genio, aunque muy imprevisible, no se ataba a compromisos, nos mandaba a Orsini y a m\u00ed en su lugar a las reuniones del CNPq [Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] en Brasilia. Lattes era docente e investigador en la UFRJ [Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro] y en el CBPF [Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas] y vino para la USP en 1960, invitado por M\u00e1rio Schenberg [1914-1990], quien era el jefe del Departamento de F\u00edsica de la facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras [la actual FFLCH] de la USP. Lattes no soportaba presentarse a concurso. Quiso presentarse a concurso en la Facultad Nacional de Filosof\u00eda, de R\u00edo de Janeiro. Orsini y yo llevamos la tesis, lo inscribimos, y \u00e9l no fue. M\u00e1s adelante, aqu\u00ed en la USP, \u00e9l insisti\u00f3 para que se abriera un concurso para calificar como docente en la Facultad de Filosof\u00eda, que todav\u00eda estaba en la calle Maria Ant\u00f4nia. Abrieron un concurso, y de nuevo Orsini y yo lo inscribimos, pero \u00e9l no se present\u00f3. Quien s\u00ed se inscribi\u00f3 y aprob\u00f3 fue Jayme Tiomno [1920-2011], pero no se qued\u00f3 mucho tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nComo docente de c\u00e1tedra, Tiomno recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n para impartir la clase inaugural del ciclo lectivo de 1969 en la USP. En esa \u00e9poca, el rector era M\u00e1rio Guimar\u00e3es Ferri [1918-1985], que estaba de viaje. El que apareci\u00f3 fue el vicerrector, Alfredo Buzaid [1914-1991], muy activo durante el r\u00e9gimen militar. Tiomno hab\u00eda trabajado en la Universidad de Brasilia y crey\u00f3 que esa era una buena oportunidad para despacharse acerca de todo lo que hab\u00eda padecido en la capital federal. Y realmente cont\u00f3 los problemas que hab\u00eda afrontado en Brasilia. Buzaid estaba all\u00ed y s\u00f3lo miraba de reojo. Ese mismo a\u00f1o, el vicerrector fue designado como ministro de Justicia por el gobierno de M\u00e9dici [1969-1974], hubo una andanada de cesant\u00edas y Tiomno fue uno de ellos. Durante toda esa \u00e9poca nefasta se fueron muchos profesores de F\u00edsica. Ven\u00edamos a trabajar y primero ten\u00edamos que pasar por un control policial, ni bien se ingresaba al campus.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted sufri\u00f3 alg\u00fan tipo de persecuci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nYo no ten\u00eda mucha actividad en esa \u00e1rea. Pero fui a hablar varias veces con Schenberg, quien tambi\u00e9n hab\u00eda sido cesanteado y estaba en el DOPS [Departamento de Orden Pol\u00edtico y Social], para resolver un problema o conseguir su firma. Los docentes cesanteados ten\u00edan prohibida la entrada a la universidad y se los obligaba a jubilarse. Jos\u00e9 Goldemberg [presidente de la FAPESP desde 2015] y Oscar Sala [1922-2010, presidente de la FAPESP de 1985 a 1995] tambi\u00e9n eran docentes reconocidos, pero con escasa intervenci\u00f3n pol\u00edtica. Sala, incluso era extranjero, hab\u00eda nacido en Mil\u00e1n, Italia. Y adem\u00e1s de los profesores estaban los alumnos, con activa participaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<div id=\"attachment_310017\" style=\"max-width: 1583px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-310017 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1573\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-2.jpg 1573w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-2-250x153.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-2-700x427.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-2-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1573px) 100vw, 1573px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Serra Geral, en la regi\u00f3n del sur brasile\u00f1o, con 2 mil km2 y decenas de derrames bas\u00e1lticos<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 estudiar f\u00edsica?<\/strong><br \/>\nFue algo accidental. Yo fui un ni\u00f1o pobre y tuve que trabajar desde peque\u00f1o para ayudar a mi madre. Mi padre abandon\u00f3 a la familia cuando mi hermana ten\u00eda 5 a\u00f1os y yo estaba por nacer. Vivimos durante mucho tiempo en el centro de la ciudad, en la calle Asdr\u00fabal do Nascimento. Ah\u00ed fue que consegu\u00ed mi primer empleo formal registrado. A los 14 a\u00f1os, empec\u00e9 a trabajar como recadero en el departamento de construcciones de la empresa Light y despu\u00e9s pas\u00e9 a una empresa de tel\u00e9grafos, All America Cables and Radio Inc. Todo se hac\u00eda por medio del tel\u00e9grafo. La comunicaci\u00f3n no era inmediata, pero en 15 minutos, por los cables submarinos, llegaba la cotizaci\u00f3n de la bolsa de valores de Londres o de la de Nueva York. Entre la finalizaci\u00f3n del secundario [la actual ense\u00f1anza media] y la facultad, estuve un tiempo sin estudiar, ten\u00eda que ayudar a mi mam\u00e1. Rend\u00ed el examen de admisi\u00f3n para ingenier\u00eda, pero reprob\u00e9 en matem\u00e1tica. Como en la Facultad de Filosof\u00eda hab\u00eda un segundo examen, me inscrib\u00ed en la carrera de qu\u00edmica, pero hab\u00eda pocas vacantes de sobra a mitad de a\u00f1o y cancelaron el examen. Entonces rend\u00ed en f\u00edsica y entr\u00e9, en 1959, con un 10 en el examen oral y escrito de matem\u00e1tica. Fue algo accidental, pero al final me gust\u00f3 mucho.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo lleg\u00f3 a la geof\u00edsica?<\/strong><br \/>\nEn 1967, Lattes acept\u00f3 el cargo de profesor titular en el nuevo Instituto de F\u00edsica de la Unicamp [Universidad de Campinas], se mud\u00f3 a Campinas y el grupo de investigaci\u00f3n de la USP se disolvi\u00f3. Me interes\u00e9 por la geof\u00edsica para poder trabajar en un \u00e1rea que tuviera relaci\u00f3n con Brasil. En ese entonces me molestaba hacer ciencia que no tuviera que ver con el pa\u00eds, pero en Brasil no exist\u00eda la geof\u00edsica. El IAG todav\u00eda era un instituto complementario de la USP. Hab\u00eda venido a parar a la USP en 1955, porque uno de los directores se peleaba con todo el mundo, el instituto saltaba de una secretar\u00eda de Estado a otra y lleg\u00f3 un momento en que qued\u00f3 completamente hu\u00e9rfano. En 1968, cuando se realiz\u00f3 la reforma universitaria y se crearon los institutos de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n, el IAG se qued\u00f3 afuera. En F\u00edsica, hab\u00eda vacantes para docentes de geof\u00edsica, pero nunca se ocuparon. Comenc\u00e9 a ver cu\u00e1les eran los grandes temas que trataba la geof\u00edsica en sismolog\u00eda, un campo fundamental del saber, porque estudia c\u00f3mo es la Tierra por dentro, y gravimetr\u00eda, el estudio de la gravedad. Ya era amigo de Umberto Cordani, docente del Instituto de Geociencias que cumpli\u00f3 una labor importante en los comienzos de la geof\u00edsica. Un d\u00eda, Cordani coment\u00f3 que un geof\u00edsico ingl\u00e9s, Kenneth Michael Creer, uno de los pioneros del paleomagnetismo, hab\u00eda empezado a instalar un laboratorio en Curitiba y lo dej\u00f3 inconcluso, pero dej\u00f3 el equipamiento ah\u00ed. En Inglaterra, Creer y Patrick Blackett [1897-1974], que fue presidente de la Royal Society, hab\u00edan comenzado a determinar la direcci\u00f3n del polo magn\u00e9tico en rocas de Europa con distintas edades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 descubrieron?<\/strong><br \/>\nVieron que el norte de las rocas no era el mismo que el de la Tierra. Como consideraron que ese misterio se aclarar\u00eda si trabajaban con rocas de m\u00e1s de un continente, durante la d\u00e9cada de 1960 Creer recolect\u00f3 muestras de rocas en Brasil, Argentina y Uruguay para estudiar el movimiento de los continentes. Eran tiempos de una disputa ac\u00e9rrima entre los fijistas, que dec\u00edan que los continentes eran fijos, y los movilistas, que sosten\u00edan que los continentes se desplazaban. La deriva continental era una idea antigua. Bastaba con fijarse en las costas de \u00c1frica y de Am\u00e9rica del Sur para notar que encajaban. En 1913, Alfred Wegener [1880-1930] public\u00f3 el libro intitulado <em>Die Entstehung der Kontinente und Ozeane<\/em> [<em>El origen de continentes y oc\u00e9anos<\/em>], pero exager\u00f3 en sus argumentos y, por esa y otras razones, no tuvo gran aceptaci\u00f3n en la \u00e9poca. La disputa sigui\u00f3 hasta la d\u00e9cada de 1970. Hablamos con Creer, \u00e9l cedi\u00f3 los equipamientos y fuimos a buscarlos con Cordani a Curitiba. Esencialmente eran bobinas de desmagnetizaci\u00f3n y de Helmholtz, que generan un campo magn\u00e9tico para eliminar el campo magn\u00e9tico de la Tierra, que es poco intenso, pero debe anularse para poder medir la magnetizaci\u00f3n de las rocas. Entonces montamos el laboratorio de paleomagnetismo en el Instituto de F\u00edsica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron sus primeros trabajos en ese campo?<\/strong><br \/>\nLuego de instalar el laboratorio, contratamos a un geof\u00edsico argentino, Daniel Valencio, que hab\u00eda trabajado con Creer en Inglaterra, y empezamos a trabajar. \u00c9l vino para ac\u00e1 y luego yo pas\u00e9 algunos meses en Argentina. El primer estudio fue sobre la polaridad de las rocas del archipi\u00e9lago de Abrolhos, algo que permiti\u00f3 conocer mejor la historia de la formaci\u00f3n de las islas, que comenz\u00f3 hace 60 millones de a\u00f1os y anteriormente era un tema que hab\u00eda estudiado Cordani. Ese estudio sali\u00f3 publicado en 1972 en la revista <em>Nature Physical Science<\/em>, y una muestra del gran inter\u00e9s por el \u00e1rea en esa \u00e9poca. Nos quedamos en F\u00edsica hasta 1972, cuando el IAG fue incorporado oficialmente como unidad educativa y de investigaci\u00f3n de la USP. Anteriormente, el IAG, que viene de la \u00e9poca del Imperio, todav\u00eda no ten\u00eda un destino concreto en la USP. Las posibilidades eran variadas, como por ejemplo, su incorporaci\u00f3n al Instituto de Geociencias, al Instituto de F\u00edsica o a la Escuela Polit\u00e9cnica, pero a quien era entonces el director del IAG, Abrah\u00e3o de Moraes [1917-1970], que era docente de c\u00e1lculo en la Poli, no le agradaba ninguna. Tuve la suerte de ser su alumno durante dos a\u00f1os. \u00c9l quer\u00eda que el IAG fuera un instituto educativo y de investigaci\u00f3n para desarrollar la astronom\u00eda, la geof\u00edsica y la meteorolog\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_310021\" style=\"max-width: 1551px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-310021 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1541\" height=\"1005\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-3.jpg 1541w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-3-250x163.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-3-700x457.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/028-033_Entrev-Igor-Pacca_268-3-120x78.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1541px) 100vw, 1541px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Pacca en un trabajo de campo en 1997 en Vila Bela da Sant\u00edssima Trindade, Mato Grosso<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se resolvi\u00f3 el destino del IAG?<\/strong><br \/>\nEn diciembre de 1970, a\u00fan no se hab\u00eda resuelto nada cuando Abrah\u00e3o falleci\u00f3, de repente. El rector era Miguel Reale [1910-2006], a quien le agradaba Abrah\u00e3o. Durante el sepelio, \u00e9l brind\u00f3 un discurso, al borde del sepulcro: \u201cEl instituto que tanto quer\u00edas, Abrah\u00e3o, voy a hacer lo que pueda para conseguirlo\u201d. Y el instituto se erigi\u00f3 entonces, como unidad de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n de la USP, en 1972. Los tres departamentos \u2013astronom\u00eda, geof\u00edsica y meteorolog\u00eda\u2013 se crearon en esa ocasi\u00f3n. En cuanto a la astronom\u00eda no hab\u00eda problema, era la actividad tradicional del instituto. Adem\u00e1s, tres alumnos que Abrah\u00e3o hab\u00eda enviado al exterior para hacer doctorados, Paulo Benevides Soares [1939-2017], Jos\u00e9 de Freitas Pacheco y S\u00edlvio Ferraz-Mello, ya hab\u00edan regresado e ingresaron inmediatamente al instituto. En meteorolog\u00eda, ya exist\u00eda la estaci\u00f3n meteorol\u00f3gica, que en esa \u00e9poca estaba en el Parque do Estado, en la zona sur de S\u00e3o Paulo, a\u00fan sin profesores. El director del instituto, Giorgio Giacaglia, trajo algunos extranjeros, pero eso no dio resultado. S\u00f3lo tuvo \u00e9xito cuando enviaron a Pedro Leite da Silva Dias [director actual del IAG] y Maria Assump\u00e7\u00e3o Dias, reci\u00e9n graduados en matem\u00e1tica, a realizar un doctorado en Estados Unidos para que despu\u00e9s asumieran como docentes e investigadores del \u00e1rea. En cuanto a la geof\u00edsica, no hab\u00eda nada. La universidad exig\u00eda que el departamento tuviera al menos cinco docentes, en tres categor\u00edas. Uno de ellos era el propio Giacaglia, profesor titular en la Poli, que hab\u00eda trabajado con geodesia din\u00e1mica. Vinieron dos ge\u00f3logos prestados de Geociencias, Cordani y Koji Kawashita. Yo me convert\u00ed en jefe del departamento, porque hab\u00eda hecho un doctorado en f\u00edsica y era el \u00fanico que estaba con dedicaci\u00f3n exclusiva. Contratamos a un auxiliar educativo, Francisco Hiodo y, por medio de Creer, conseguimos una vacante para un doctorado en Escocia, para donde mandamos a Marcelo Assump\u00e7\u00e3o, reci\u00e9n contratado, para que despu\u00e9s fuera docente aqu\u00ed. Yo ayudaba a elegir los nombres. Adem\u00e1s de ser jefe de departamento, daba clases de geof\u00edsica. El primer m\u00e1ster fue el de M\u00e1rcia Ernesto, en 1978. Ella hizo la iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y el m\u00e1ster conmigo, en paleomagnetismo. Ah\u00ed pudimos empezar a creer en el departamento. Ahora no va a desaparecer, est\u00e1 formando gente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo comenzaron las carreras en el IAG?<\/strong><br \/>\nPretend\u00edamos crear inmediatamente las carreras. La de meteorolog\u00eda fue m\u00e1s f\u00e1cil, porque esa era la vocaci\u00f3n del instituto, y arranc\u00f3 en 1975. La de geof\u00edsica fue m\u00e1s complicada. Tuvimos que enfrentar gran oposici\u00f3n de las asociaciones de ge\u00f3logos, que no quer\u00edan m\u00e1s competencia, al igual que los ingenieros de minas no quer\u00edan competencia cuando se crearon las carreras de geolog\u00eda en Brasil, al final de la d\u00e9cada de 1960, en una \u00e9poca en la que se descubri\u00f3 que el pa\u00eds pose\u00eda recursos minerales, pero no hab\u00eda mano de obra en cantidad y calidad necesaria. Logramos demostrar que las atribuciones de ge\u00f3logos y geof\u00edsicos eran diferentes y, finalmente, la carrera arranc\u00f3 en 1985. La carrera de grado en astronom\u00eda vino bastante despu\u00e9s, porque en los albores del instituto, los astrof\u00edsicos consideraban que no era necesaria una carrera formal y pod\u00edan arregl\u00e1rselas con alumnos de posgrado. Hoy en d\u00eda, las tres carreras y sus departamentos son s\u00f3lidos, tal vez sean los m\u00e1s firmes de Brasil, por la calidad, tanto de sus docentes como de sus alumnos. En geof\u00edsica avanzamos bastante con las colaboraciones internacionales. Ten\u00edamos planteos cient\u00edficos que les interesaban a cient\u00edficos extranjeros.<\/p>\n<blockquote><p>La geof\u00edsica me atrajo porque podr\u00eda trabajar en un \u00e1rea que tuviese relaci\u00f3n con Brasil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su trabajo cient\u00edfico del cual m\u00e1s se enorgullece?<\/strong><br \/>\nEl extenso trabajo sobre el magmatismo de Serra Geral, que se extiende por la regi\u00f3n del sur brasile\u00f1o, un sector de Paraguay, de Argentina y de Uruguay. Fue una labor conjunta con grupos italianos, principalmente con Enzo Piccirillo, de la Universidad de Padua y despu\u00e9s de Trieste, y Piero Comin-Chiaramonti, de Verona. Se trata de una meseta con decenas de derrames bas\u00e1lticos, que se extiende sobre una superficie de casi 2 mil km<sup>2<\/sup>. Hay lugares donde el espesor del basalto es de casi 2 km. Los ge\u00f3logos ya hab\u00edan estudiado la regi\u00f3n, pero hab\u00eda dos grandes inc\u00f3gnitas. La primera era la edad de los derrames bas\u00e1lticos, porque en la d\u00e9cada de 1970, cuando comenzamos a trabajar all\u00e1, el m\u00e9todo de dataci\u00f3n todav\u00eda era por potasio org\u00e1nico, con un margen de error muy alto. La otra versaba acerca de la rapidez con que se produjeron los derrames en esa regi\u00f3n. Los ge\u00f3logos pensaban que habr\u00eda sido un proceso largo. El paleomagnetismo logr\u00f3 develar las dos cosas. Descubrimos que los derrames en la regi\u00f3n comenzaron hace alrededor de 150 millones de a\u00f1os, con un apogeo hace 127 millones de a\u00f1os y luego fueron decreciendo. Tambi\u00e9n determinamos que fue relativamente r\u00e1pido. Seis derrames en menos de un mill\u00f3n de a\u00f1os es poco tiempo, considerando el volumen de lava. Era un volumen fant\u00e1stico, que sal\u00eda por fisuras del antiguo continente formado por Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica. Cuando los continentes eran muy grandes, el calor se acumulaba hasta fundir la lit\u00f3sfera, la capa m\u00e1s exterior de la Tierra y sal\u00eda. Ese trabajo en Serra Geral se extendi\u00f3 por unos 20 a\u00f1os y form\u00f3 a muchos mag\u00edsteres y doctores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted todav\u00eda realiza recolecciones de campo?<\/strong><br \/>\nMi viaje m\u00e1s reciente fue en 2008. Fui a Camer\u00fan, en \u00c1frica, y estuve un mes recolectando muestras de roca en el interior del pa\u00eds. Camer\u00fan tiene formaciones volc\u00e1nicas m\u00e1s o menos alineadas que vienen del oc\u00e9ano y penetran en el continente. Eso es algo muy relevante para quien estudia el paleomagnetismo de la Tierra. Tambi\u00e9n fue algo inolvidable por otro motivo. Cuando nos internamos en Camer\u00fan, cuya cultura es completamente diferente a la nuestra, uno de sus habitantes, al notar que una de las investigadoras de mi grupo trabajaba mucho, me pregunt\u00f3 si no se la cambiaba por algunas cabras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El f\u00edsico fue precursor de la investigaci\u00f3n en geof\u00edsica en Brasil y estudi\u00f3 los movimientos de los continentes a partir de la variaci\u00f3n del campo magn\u00e9tico del planeta ","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[295,304,309],"coauthors":[5968,740],"class_list":["post-310006","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-educacion","tag-fisica-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310006"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310006\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":310028,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310006\/revisions\/310028"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310006"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=310006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}