{"id":310079,"date":"2019-11-26T15:22:53","date_gmt":"2019-11-26T18:22:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=310079"},"modified":"2019-11-26T15:22:53","modified_gmt":"2019-11-26T18:22:53","slug":"para-renovar-las-defensas-del-organismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-renovar-las-defensas-del-organismo\/","title":{"rendered":"Para renovar las defensas del organismo"},"content":{"rendered":"<p>El estudio de las enfermedades raras a veces depende de grandes colaboraciones internacionales para obtener un cuadro m\u00e1s completo o un mejor abordaje terap\u00e9utico de una condici\u00f3n cl\u00ednica que acomete a un n\u00famero acotado de pacientes. \u00c9sa fue la t\u00f3nica que orient\u00f3 el trabajo de un equipo conformado por 83 investigadores de 38 centros m\u00e9dicos en 18 pa\u00edses, Brasil inclusive. El equipo de expertos cotej\u00f3 los resultados de dos abordajes a los que se aplic\u00f3 el tratamiento de una enfermedad autoinmune infrecuente y grave que se manifiesta solamente en los neonatos de sexo masculino y que se conoce por la sigla ipex (s\u00edndrome de inmunodesregulaci\u00f3n, poliendocrinopat\u00eda y enteropat\u00eda ligado al X). A causa de un defecto gen\u00e9tico, las c\u00e9lulas de defensa de esos beb\u00e9s atacan descontroladamente varios \u00f3rganos de su propio organismo.<\/p>\n<p>El primer abordaje, denominado trasplante de c\u00e9lulas madre hematopoy\u00e9ticas (de la m\u00e9dula \u00f3sea o del cord\u00f3n umbilical), procura dotar al ni\u00f1o de un nuevo sistema inmunol\u00f3gico, con c\u00e9lulas sanas que no manifiesten la enfermedad o bien, lo hagan en menor grado. El segundo, que se basa en el empleo de medicamentos inmunosupresores, intenta disminuir la actividad de las c\u00e9lulas defensivas, que, en el caso del ipex, en lugar de proteger al organismo contra las amenazas externas, se vuelven contra \u00e9l. Con base en 96 casos tratados entre 2000 y 2016 en los pa\u00edses que intervinieron en el estudio, el equipo constat\u00f3 que el \u00edndice de \u00e9xito de ambas terapias fue similar, aunque ligeramente mayor en el caso de los trasplantes. En alrededor de dos tercios de los pacientes, los tratamientos mejoraron la calidad de vida de los enfermos, seg\u00fan refiere un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en marzo de 2018 en la revista cient\u00edfica <em>Journal of Allergy and Clinical Immunology<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, el perfil de los pacientes que m\u00e1s se beneficiaron con la adopci\u00f3n de cada estrategia fue diferente. Un an\u00e1lisis retrospectivo de los casos \u201358 tratados con c\u00e9lulas madre y 34 con drogas inmunosupresoras\u2013 indic\u00f3 que el trasplante se revel\u00f3 como una mejor estrategia a largo plazo para los reci\u00e9n nacidos o aquellos ni\u00f1os que a\u00fan no ten\u00edan da\u00f1os en sus \u00f3rganos a causa del ipex. \u201cEl trasplante es mucho m\u00e1s caro que la terapia con inmunosupresores. Puede llegar a costar entre 200 mil y 500 mil reales y requiere de dos a cuatro meses de internaci\u00f3n\u201d, comenta la pediatra Juliana Fernandes, del Instituto del Ni\u00f1o en el Hospital de Cl\u00ednicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), quien particip\u00f3 en el estudio. \u201cEmpero, cuando resulta exitoso, los pacientes, al cabo de dos a\u00f1os ya no necesitan seguir tomado remedios ni volver a ser internados. Como contrapartida, aquellos a los cuales solamente se les brinda el tratamiento inmunosupresor, probablemente deber\u00e1n ser hospitalizados nuevamente\u201d.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Una s\u00edntesis del ipex<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nombre completo<\/strong><br \/>\nS\u00edndrome de inmunodesregulaci\u00f3n, poliendocrinopat\u00eda y enteropat\u00eda ligada al cromosoma X<\/p>\n<p><strong>Causa<\/strong><br \/>\nMutaciones en el gen forkhead box P3 (FOXP3), del cromosoma X, que impiden el desarrollo normal de un grupo espec\u00edfico de c\u00e9lulas de la sangre, los linfocitos T reguladores.  Como consecuencia, las c\u00e9lulas de defensa comienzan a atacar a otras c\u00e9lulas y \u00f3rganos<\/p>\n<p><strong>Incidencia en la poblaci\u00f3n\u2002<\/strong><br \/>\nDesconocida. Solamente afecta reci\u00e9n nacidos de sexo masculino<\/p>\n<p><strong>Manifestaciones<\/strong><br \/>\nDiabetes tipo 1, diarreas de larga duraci\u00f3n, reducci\u00f3n de la cantidad de hemat\u00edes en la sangre, de anticuerpos y de plaquetas; inflamaci\u00f3n y da\u00f1os en el h\u00edgado, en los ri\u00f1ones, en las articulaciones y en la gl\u00e1ndula tiroides<\/p>\n<p><strong>Tratamientos<\/strong><br \/>\nMedicamentos inmunosupresores o trasplante de c\u00e9lulas madre hematopoy\u00e9ticas (de m\u00e9dula \u00f3sea o del cord\u00f3n umbilical), con una eficacia del 70%<\/div>\n<p>Por eso, el empleo de la estrategia farmacol\u00f3gica, que deja al paciente m\u00e1s expuesto a contraer infecciones, se aconseja solamente en aquellos pacientes que ya presentan un compromiso en alg\u00fan \u00f3rgano (en esos casos, la adopci\u00f3n del trasplante produce malos resultados, seg\u00fan el estudio) o como alternativa para detener el progreso de la enfermedad previo al trasplante. La universidad paulista particip\u00f3 del estudio con cinco casos de ni\u00f1os con ipex en tratamiento desde 2008. Tres de los cinco chicos fueron trasplantados con c\u00e9lulas madre extra\u00eddas de la m\u00e9dula de sus padres o bien, como alternativa, del cord\u00f3n umbilical. Los trasplantes fueron costeados por el Sistema \u00danico de Salud (SUS).<\/p>\n<p>A veces, se necesita repetir el tratamiento para que sea exitoso. \u201cEn 2009, un ni\u00f1o de 2 a\u00f1os que pesaba 6 kilogramos padec\u00eda diabetes, hepatitis, anemia y da\u00f1os en los ri\u00f1ones a causa del ipex\u201d, relata Fernandes. El primer trasplante no trajo los resultados que se esperaban, pero el segundo, seis meses despu\u00e9s, result\u00f3 eficaz. De las afecciones iniciales, s\u00f3lo perdur\u00f3 la diabetes en el ni\u00f1o, que hoy tiene 13 a\u00f1os. Su hermano gemelo, que naci\u00f3 con la misma enfermedad, presentaba un estado menos grave, pero falleci\u00f3 a causa de una infecci\u00f3n severa antes de someterlo al procedimiento. El chico que sobrevivi\u00f3 tiene un hermano de 6 a\u00f1os, que tambi\u00e9n naci\u00f3 con ipex e igualmente fue trasplantado en dos oportunidades y la segunda fue exitosa. Ellos ahora est\u00e1n bien y los equipos de la USP los monitorean anualmente.<\/p>\n<p>Debido a que es raro, complejo y fatal, el ipex siempre gener\u00f3 incertidumbre entre los m\u00e9dicos. \u201cNo existen directrices gen\u00e9ricas y el tratamiento depende de la experiencia de cada centro m\u00e9dico\u201d, dice la pediatra italiana Federica Barzaghi, del Hospital San Rafael, en Mil\u00e1n, que coordin\u00f3 el estudio internacional. \u201cUn an\u00e1lisis de los resultados y una comparaci\u00f3n entre los dos tipos de tratamientos, con una muestra amplia de casos, no se hab\u00edan hecho nunca\u201d. La enfermedad es el resultado de ciertas mutaciones en un gen del cromosoma X, al cual se lo identifica como forkhead box P3 (FOXP3), que impide el funcionamiento normal de un grupo espec\u00edfico de c\u00e9lulas de la sangre, los linfocitos T reguladores.<\/p>\n<p>Cuando esas c\u00e9lulas no funcionan correctamente, se genera un desequilibrio en el sistema de defensa del organismo y los linfocitos de otros tipos comienzan a atacar a las c\u00e9lulas del propio cuerpo, un rasgo t\u00edpico en las enfermedades autoinmunes. \u201cEl estudio intensivo del ipex potencia nuestro conocimiento acerca del sistema de defensa del organismo y asimismo al respecto de otras enfermedades de igual \u00edndole, porque nos posibilita determinar cu\u00e1n esenciales son las c\u00e9lulas T reguladoras para mantener la tolerancia celular y que no se ataque al resto de las c\u00e9lulas del propio cuerpo\u201d, explica la pediatra Magda Carneiro Sampaio, docente de la FM-USP y directora del Instituto del Ni\u00f1o. De acuerdo con un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en 2016, en la revista <em>Nature Reviews cardiology<\/em>, la disfunci\u00f3n de las c\u00e9lulas T reguladoras puede propiciar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, tales como ateroesclerosis, hipertensi\u00f3n, aneurisma a\u00f3rtico abdominal, hipertensi\u00f3n arterial pulmonar e infarto de miocardio.<\/p>\n<p>En el ipex, que re\u00fane s\u00edntomas de varias enfermedades autoinmunes, las fallas de los linfocitos T reguladores pueden causar, por orden de frecuencia, seg\u00fan los casos analizados en el estudio: diabetes tipo 1, a causa de los da\u00f1os en el p\u00e1ncreas; diarreas de extensa duraci\u00f3n; reducci\u00f3n del conteo de hemat\u00edes en sangre (provocando anemia), de anticuerpos (que provoca reacciones al\u00e9rgicas y manchas rojas en la piel) y de plaquetas (dificultando la coagulaci\u00f3n sangu\u00ednea); inflamaci\u00f3n y da\u00f1os en el h\u00edgado, en los ri\u00f1ones, en las articulaciones y en la gl\u00e1ndula tiroides; y ca\u00edda del cabello. Otra de las conclusiones que surgen del an\u00e1lisis de los 96 casos fue que los s\u00edntomas predominantes del s\u00edndrome son independientes del tipo de mutaci\u00f3n en el gen que controla la maduraci\u00f3n de los linfocitos T reguladores.<\/p>\n<p>\u201cLos dos tratamientos que se emplean en la actualidad para el IPEX todav\u00eda necesitan perfeccionarse, porque la eficiencia de cada uno de ellos llega como m\u00e1ximo al 70%, afirma Carneiro Sampaio. El esfuerzo colectivo en la evaluaci\u00f3n del s\u00edndrome tambi\u00e9n dej\u00f3 en evidencia que una cura definitiva, seg\u00fan Barzaghi, solamente podr\u00e1 alcanzarse si se logra corregir la falla gen\u00e9tica que causa la enfermedad: \u201cEsperamos que la terapia g\u00e9nica en breve sea posible para los ni\u00f1os con los casos m\u00e1s graves\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBARZAGHI, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0091674917318936\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Long-term follow-up of Ipex syndrome patients after different therapeutic strategies: An international multicenter retrospective study<\/a>. <strong>Journal of Allergy and Clinical Immunology<\/strong>. v. 141, n. 3, p. 1036-49. mar. 2018.<br \/>\nMENG, X.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/nrcardio.2015.169\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Regulatory T cells in cardiovascular diseases<\/a>. <strong>Nature Reviews Cardiology<\/strong>. v. 13, n. 3, p. 167-79. mar. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A largo plazo, el trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea constituye la mejor alternativa en casos de ipex, una rara enfermedad autoinmune infantil","protected":false},"author":17,"featured_media":310083,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-310079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310079"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":310092,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310079\/revisions\/310092"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/310083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310079"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=310079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}