{"id":310344,"date":"2019-11-26T16:10:33","date_gmt":"2019-11-26T19:10:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=310344"},"modified":"2019-11-26T16:10:33","modified_gmt":"2019-11-26T19:10:33","slug":"canciones-de-cuna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/canciones-de-cuna\/","title":{"rendered":"Canciones de cuna"},"content":{"rendered":"<p>El inter\u00e9s de la psic\u00f3loga Silvia De Ambrosis Pinheiro Machado\u00a0 por el universo de las canciones de cuna es antiguo. Esa atracci\u00f3n surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1980, durante sus actividades en el campo de la psicoprofilaxis de la infancia, atendiendo a familias de reci\u00e9n nacidos y brindando orientaci\u00f3n para padres y educadores. \u201cLa convivencia con n\u00facleos familiares de distintas regiones, en el marco de la implementaci\u00f3n del programa de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica domiciliaria posnatal y la observaci\u00f3n del desarrollo de los beb\u00e9s en una etapa importante de la inserci\u00f3n de s\u00ed mismos en el mundo, me permitieron entrar en contacto con una rica tradici\u00f3n brasile\u00f1a\u201d, relata De Ambrosis. La investigaci\u00f3n para su tesis doctoral, que realiz\u00f3 alrededor de tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en el Departamento de Teor\u00eda Literaria y Literatura Comparada de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), le sirvi\u00f3\u00a0 como base para la redacci\u00f3n del libro que intitul\u00f3 <em>Can\u00e7\u00e3o de ninar brasileira: Aproxima\u00e7\u00f5es<\/em>, que public\u00f3 al final del a\u00f1o pasado la editorial Edusp. La elecci\u00f3n por el \u00e1rea de las letras tuvo que ver con su intenci\u00f3n de estudiar la canci\u00f3n de cuna \u201ccomo uno de los primeros objetos del arte y la cultura a los que se asoma el ser humano\u201d, dice De Ambrosis.<\/p>\n<p>La perdurabilidad y recurrencia de canciones y cuentos, as\u00ed como la presencia de figuras protectoras y otras que evocan temor despertaron la curiosidad en De Ambrosis, que en su investigaci\u00f3n fonogr\u00e1fica recopil\u00f3 canciones presentes en el recuerdo de padres, abuelos y educadores, en diversas ciudades de los estados de Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo. Al estudiar la bibliograf\u00eda brasile\u00f1a\u00a0 en lo concerniente a las nanas, dirigi\u00f3 su mirada hacia los aspectos formales de las composiciones, tales como la m\u00e9trica, el intercalado de versos y la sonoridad de las palabras. A partir de ah\u00ed, el enfoque de su trabajo se dividi\u00f3 en dos vertientes. M\u00e1s all\u00e1 del formato propiamente dicho de la canci\u00f3n de cuna, el g\u00e9nero musical en el que se insertan esas cancioncillas, la psic\u00f3loga tambi\u00e9n decidi\u00f3 estudiar la presencia de ese tipo de m\u00fasica en los ambientes familiares o en los jardines maternales.<\/p>\n<p>Las nanas han sido objeto de estudio en diversas \u00e1reas del conocimiento. En Brasil, el music\u00f3logo Renato Almeida (1895-1981), por ejemplo, estudi\u00f3 sus aspectos etnogr\u00e1ficos, mientras que Florestan Fernandes (1920-1995), se centr\u00f3 en los sociol\u00f3gicos. A partir de esas y otras investigaciones De Ambrosis pudo sacar provecho del estudio del repertorio, sus or\u00edgenes \u00e9tnicos y sociales, as\u00ed tambi\u00e9n como obtener pistas acerca de la sonoridad y sus implicaciones en las relaciones humanas en torno del reci\u00e9n nacido. \u201cLa canci\u00f3n de cuna tiene efecto no s\u00f3lo sobre el beb\u00e9, induci\u00e9ndolo al sue\u00f1o, sino tambi\u00e9n sobre los adultos, que encuentran en ese arrullo una oportunidad para expresar sus emociones y remembranzas remotas\u201d, dice la autora, refiri\u00e9ndose a los efectos de la repetici\u00f3n sonora sobre aqu\u00e9l que la canta y en quien la oye.<\/p>\n<p>Eso indujo a la investigadora a reflexionar, por ejemplo, sobre la presencia recurrente de la vocal \u201cu\u201d en diversos elementos de las nanas, como ocurre con las expresiones: sapo <em>cururu<\/em> (o <em>jururu<\/em>), <em>murucututu<\/em>, <em>tutu maramb\u00e1<\/em>, <em>angu<\/em>, <em>murundu<\/em>, <em>sussussu<\/em>, entre otras Las caracter\u00edsticas sonoras de tales vocablos, de origen ind\u00edgena, ya hab\u00edan sido abordadas previamente por Alfredo Bosi, cr\u00edtico literario y docente em\u00e9rito de la USP, y por Kaka Wer\u00e1 Jecup\u00e9, escritor y estudioso de la historia y de la cultura tup\u00ed, adem\u00e1s de M\u00e1rio de Andrade (1893-1945). La reiteraci\u00f3n de la \u201cu\u201d, explica De Ambrosis, es una alusi\u00f3n a los sonidos ancestrales que \u201cconectan a esa vocal con el ambiente nocturno de la selva\u201d. \u201cAl entonar palabras construidas con el sonido de la \u2018u\u2019 se activan funciones emocionales y, seg\u00fan la representaci\u00f3n, transmite a generaciones futuras los n\u00facleos sagrados de las culturas ind\u00edgenas\u201d, analiza. Se trata de una caracter\u00edstica nacional tan persistente que incluso puede encontr\u00e1rsela en nanas contempor\u00e1neas, como en el caso de una canci\u00f3n que le hizo Caetano Veloso a un hijo suyo reci\u00e9n nacido, cuyo t\u00edtulo es \u201c<em>Tudo, tudo, tudo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><strong>Espanto<\/strong><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de las representaciones de origen ind\u00edgena, tambi\u00e9n se hacen presentes en las canciones brasile\u00f1as los personajes portugueses, tales como el <em>cuca<\/em> [cuco, coco, fantasma] y el <em>bicho-pap\u00e3o <\/em>[ogro, monstruo]. En las letras de las canciones se alternan representaciones amenazantes y de terror, como se evidencia en <em>Boi da cara preta<\/em> y <em>Nana nen\u00ea<\/em>, cuya funci\u00f3n ser\u00eda disciplinar el sue\u00f1o, as\u00ed como referencias a la presencia protectora de la madre, de santos y de \u00e1ngeles, garantes del sosiego necesario para poder dormir. El tr\u00e1nsito de la inquietud a la tranquilidad se encuentra directamente relacionado con la actitud del adulto cuando canta: mecer, abrazar, aupar y arrullar con la voz y con el calor corporal propio. \u201cEl beb\u00e9 no necesariamente tiene que entender la letra, pero se calma con el confort que le brinda la voz c\u00e1lida y familiar. Al mismo tiempo, se est\u00e1 insertando en la cultura en la que naci\u00f3 y en la que vive\u201d, explica De Ambrosis.<\/p>\n<p>Para ella, las canciones de cuna \u2013que se caracterizan por la monoton\u00eda y la reiteraci\u00f3n como rasgos distintivos\u2013 tambi\u00e9n matizan la melancol\u00eda de la madre durante el per\u00edodo puerperal y la manera de superarlo. La profesora Maria Teresa (Teca) Alencar de Brito, docente del Departamento de M\u00fasica de la Escuela de Comunicaciones y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP) coincide: \u201cDadas sus caracter\u00edsticas espec\u00edficamente musicales, las canciones de cuna de todo el mundo conservan un saber acerca de los cuidados en la primera infancia. Con toda raz\u00f3n, revelan respeto por los beb\u00e9s y su tiempo de desarrollo, atendiendo a la necesidad de inducirles sopor por medio de una construcci\u00f3n mel\u00f3dica suave. Sus efectos se recordar\u00e1n durante toda la vida\u201d.<\/p>\n<p>Al contrario de lo que ocurre con el sentido de la vista, por ejemplo, las capacidades auditivas de los beb\u00e9s ya se encuentran muy bien desarrolladas en los \u00faltimos meses de gestaci\u00f3n. \u201cLos est\u00edmulos por medio de la m\u00fasica, durante el \u00faltimo trimestre del embarazo, se recuerdan m\u00e1s tarde, brindando pruebas de la calidad de la percepci\u00f3n y de la memoria del beb\u00e9 en esa etapa\u201d, informa la musicoterapeuta Ambra Palazzi, del N\u00facleo de la Infancia y Familia (Nudif) del Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Adem\u00e1s, tal como revelan investigaciones que comprenden la grabaci\u00f3n de sonidos, el \u00e1mbito intrauterino es bastante ruidoso, en \u00e9l abundan los tonos graves provenientes de las funciones f\u00edsicas de la madre y tambi\u00e9n existe un acceso relativamente claro a los sonidos provenientes del exterior. La voz materna es lo m\u00e1s notorio, y se transmite tanto en forma auditiva como a nivel vibratorio. \u201cAl nacer, el beb\u00e9 ya cuenta con un rico repertorio de sonoridades\u201d, dice Teca. \u201cSin embargo, entre todos los est\u00edmulos auditivos a los que se ve sometido un beb\u00e9, la voz materna es la que m\u00e1s lo contiene\u201d, informa Ambra, haciendo hincapi\u00e9 en que el canto encuentra m\u00e1s respuestas que la palabra, pues logra involucrar y transmitir m\u00e1s emociones, apuntalando el v\u00ednculo con la madre. \u201cNo es casual que las canciones de cuna adopten estructuras similares y, a menudo, una misma escala pentat\u00f3nica en todo el mundo\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libro<\/strong><br \/>\nMACHADO, S. De A. P. <em>Can\u00e7\u00e3o de ninar brasileira: Aproxima\u00e7\u00f5es<\/em>. S\u00e3o Paulo: Edusp, 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las caracter\u00edsticas formales de las nanas inducen al sue\u00f1o y proveen un marco cultural y afectivo al beb\u00e9","protected":false},"author":38,"featured_media":267331,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[295],"coauthors":[137],"class_list":["post-310344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310344"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":310354,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310344\/revisions\/310354"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/267331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310344"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=310344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}