{"id":312337,"date":"2019-12-17T16:00:31","date_gmt":"2019-12-17T19:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=312337"},"modified":"2019-12-17T16:00:31","modified_gmt":"2019-12-17T19:00:31","slug":"un-menu-mas-variado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-menu-mas-variado\/","title":{"rendered":"Un men\u00fa m\u00e1s variado"},"content":{"rendered":"<p>Hace alrededor de 10 mil a\u00f1os, el desarrollo de la agricultura result\u00f3 determinante para el \u00e9xito ecol\u00f3gico de la especie humana, propiciando la proliferaci\u00f3n de individuos y la ocupaci\u00f3n de extensas \u00e1reas del planeta. Con las hormigas ocurri\u00f3 un proceso similar, solo que eso fue mucho antes. M\u00e1s de 50 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, las hormigas de la tribu Attini desarrollaron la fungicultura (el concepto de tribu hace referencia a una clasificaci\u00f3n taxon\u00f3mica entre la definici\u00f3n de familia y la de g\u00e9nero). Comenzaron a utilizar hojas, flores, fragmentos de ramas y semillas como sustrato para el cultivo de hongos, la base de su alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De los 14 g\u00e9neros de hormigas que conforman la tribu Attini, las m\u00e1s exitosas desde el punto de vista ecol\u00f3gico son las popularmente conocidas como cortadoras de hojas, que pertenecen a los g\u00e9neros <em>Atta<\/em> y <em>Acromyrmex <\/em>(en Brasil se las denomina <em>sa\u00favas<\/em> y <em>quenqu\u00e9ns<\/em>, respectivamente). Estas proliferan en todo el continente americano y construyen nidos gigantescos, con millones de ejemplares, y algunos tan extensos que llegan a ser visibles en fotograf\u00edas tomadas por sat\u00e9lites desde el espacio.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, los ec\u00f3logos supusieron que el \u00e9xito de las hormigas cortadoras de hojas radicaba en el m\u00e9todo singular de cultivar su alimento. Las cortadoras se caracterizan por utilizar hojas verdes y frescas, reci\u00e9n cortadas con sus potentes mand\u00edbulas, como sustrato para sus jardines de hongos, mientras que el resto de las hormigas de la tribu Attini emplean hojas muertas y material org\u00e1nico en descomposici\u00f3n para producir su comida. Como en la naturaleza hay m\u00e1s hojas vivas que muertas, las cortadoras tendr\u00edan un mayor potencial de crecimiento poblacional que aquellas hormigas que dependen de la materia en descomposici\u00f3n para elaborar su alimento. La idea predominante era que, en ese sustrato verde, donde hay m\u00e1s nutrientes que en las hojas muertas, las cortadoras cultivaban tan solo un tipo de alimento: los hongos de la especie <em>Leucocoprinus gongylophorus<\/em>. Seg\u00fan la teor\u00eda m\u00e1s aceptada, las cortadoras de hojas habr\u00edan surgido en el transcurso de los \u00faltimos 19 millones de a\u00f1os y pasaron por un proceso de coevoluci\u00f3n simbi\u00f3tica con ese hongo, generando una relaci\u00f3n de fidelidad.<\/p>\n<p>Ahora, un estudio llevado a cabo por bi\u00f3logos brasile\u00f1os y estadounidenses que sali\u00f3 publicado en el mes de mayo en la revista <em>Molecular Ecology<\/em>, desestima esa concepci\u00f3n. \u201cLa noci\u00f3n de que cada grupo de hormigas cultivaba solamente una especie de hongo era una teor\u00eda consolidada. Pero nuestro estudio revela que las hormigas est\u00e1n abiertas a nuevas colaboraciones, y esos intercambios no alteran el \u00e9xito ecol\u00f3gico de las especies\u201d, dice el farmac\u00e9utico y bioqu\u00edmico Mauricio Bacci J\u00fanior, del centro de Estudios de Insectos Sociales de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Rio Claro, y uno de los l\u00edderes de la investigaci\u00f3n, que involucr\u00f3 a siete universidades. El estudio tuvo en cuenta datos ecol\u00f3gicos y tambi\u00e9n gen\u00e9ticos de m\u00e1s de 40 especies de hormigas cortadoras de hojas que habitan de norte a sur en todo el continente americano.<\/p>\n<blockquote><p>Un estudio tambi\u00e9n refuerza la hip\u00f3tesis de que las hormigas cortadoras se originaron en Am\u00e9rica del Sur<\/p><\/blockquote>\n<p>Bacci J\u00fanior explica que el hongo <em>L. gongylophorus<\/em>, que se cre\u00eda que era espec\u00edfico en los nidos de las <em>Atta <\/em>y <em>Acromyrmex<\/em>, se encontr\u00f3 tambi\u00e9n en colonias del g\u00e9nero <em>Trachymyrmex<\/em>, que tambi\u00e9n pertenece a la tribu Attini, aunque observan un comportamiento intermedio entre las cortadoras y las no cortadoras: estas utilizan tanto hojas verdes como materia org\u00e1nica en descomposici\u00f3n como sustrato de cultivo. \u00c9l tambi\u00e9n pondera que al hongo que llevaba el mismo nombre de las hormigas <em>Trachymyrmex<\/em> (precisamente porque se lo consideraba un cultivo exclusivo de ese g\u00e9nero) tal vez deba renombr\u00e1rselo, al hab\u00e9rselo identificado recientemente en los nidos de las hormigas <em>Atta laevigata<\/em>, la cortadora de hojas conocida popularmente como hormiga culona (y en Brasil, como <em>sa\u00fava cabe\u00e7a-de-vidro<\/em>). \u201cLlegamos a la conclusi\u00f3n de que el \u00e9xito ecol\u00f3gico de las hormigas \u2013y consecuentemente tambi\u00e9n su impacto destructivo sobre la agricultura\u2013 no puede atribuirse a la cosecha de un superhongo espec\u00edfico\u201d, dice el bi\u00f3logo Ulrich Mueller, de la Universidad de Texas y coautor del trabajo.<\/p>\n<p>\u201cExiste un \u2018comercio\u2019 subterr\u00e1neo de hongos. Las hormigas hacen lo mismo que nosotros con los productos agr\u00edcolas: intercambian especies de hongos entre s\u00ed y seleccionan a aquellas que son m\u00e1s nutritivas\u201d, compara Bacci J\u00fanior. \u201cEn una misma regi\u00f3n, a pocos kil\u00f3metros de distancia, puede hallarse a una misma especie de hormiga cultivando especies distintas de hongos\u201d. La relaci\u00f3n hormiga-hongo es simbi\u00f3tica (ambos se benefician), pero todav\u00eda se conoce poco al respecto de las complejas interacciones existentes en el nido. El investigador de la Unesp comenta que el cultivo de esos hongos es de lento crecimiento en laboratorio. \u201cLa hormiga los cultiva muy bien, a\u00fan tenemos mucho que aprender de ella\u201d.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de la <em>Molecular Ecology<\/em> cita estudios anteriores con resultados similares. El m\u00e1s sorprendente fue una investigaci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en 2015, que cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Bacci y Mueller. \u201cHallamos en la Amazonia a la hormiga <em>Apterostigma megacephala<\/em>, una especie rara que generalmente cultiva uno de los hongos m\u00e1s primitivos de vida libre conocidos, produciendo y aliment\u00e1ndose del hongo de las hormigas cortadoras, el <em>L. gongylophorus<\/em>\u201d, relata el bi\u00f3logo Heraldo de Vasconcelos, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU), uno de los autores de la investigaci\u00f3n. \u201cLa contribuci\u00f3n m\u00e1s interesante de ese trabajo fue que present\u00f3 gran cantidad de evidencias de que el proceso coevolutivo entre las cortadoras y ese hongo fue m\u00e1s incierto de lo que se imaginaba\u201d, declara Vasconcelos.<\/p>\n<p>Sin embargo, no se trata tan s\u00f3lo de la habilidad para cultivar distintas especies de hongos lo que define el \u00e9xito ecol\u00f3gico de esas hormigas. Su capacidad de mantener colonias tan numerosas en \u00e1reas con clima, vegetaci\u00f3n y suelo diversos depende tambi\u00e9n de otros dos factores: sus h\u00e1bitos de higiene meticulosos y la cooperaci\u00f3n con bacterias que eliminan hongos nocivos para el hormiguero. \u201cEstas hormigas son muy cuidadosas y realizan asepsia de cada hoja que traen al nido, extrayendo las esporas de hongos que compiten con los que ellas cultivan\u201d, comenta el entom\u00f3logo Odair Correa Bueno, docente de la Unesp en el campus de Rio Claro.<\/p>\n<div id=\"attachment_312352\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-2-1200px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-312352 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-2-1200px.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1800\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-2-1200px.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-2-1200px-250x375.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-2-1200px-700x1050.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-2-1200px-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alexander Mikheyev <\/span><\/a> Una hormiga cortadora de la especie Atta texana en su \u201cjard\u00edn\u201d de hongos<span class=\"media-credits\">Alexander Mikheyev <\/span><\/p><\/div>\n<p>En un experimento realizado en forma conjunta con el bi\u00f3logo Andr\u00e9 Rodrigues, experto en hongos, Bueno y su equipo infectaron colonias de la especie <em>Atta sexdens<\/em> con el hongo del g\u00e9nero <em>Syncephalastrum<\/em>. Las obreras, ni bien identificaban ejemplares del organismo nocivo, los retiraban y trasladaban a una zona de descarte, seg\u00fan refiere el art\u00edculo publicado en 2017 en la revista <em>Pest Management Science<\/em>. Cuando se extra\u00edan las obreras la colonia se enfermaba.<\/p>\n<p>En un trabajo anterior, que tambi\u00e9n fue parte de un proyecto coordinado por el qu\u00edmico Jo\u00e3o Batista Fernandes, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), Bueno y Stelamaris B. Ribeiro hab\u00edan comprobado que las bacterias presentes en las hormigas cortadoras <em>Trachymyermex<\/em> producen compuestos que act\u00faan contra hongos invasores como los del g\u00e9nero <em>Escovopsis<\/em>, que compiten con los que ellas cultivan en los jardines de los hormigueros. \u201cLas hormigas cortadoras poseen una microbiota que les ayuda a defenderse contra otros organismos\u201d, comenta. \u201cPor eso es que hasta ahora no se ha podido hallar una estrategia de control biol\u00f3gico para esas hormigas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un antepasado sudamericano<\/strong><br \/>\nEl estudio publicado en la <em>Molecular Ecology<\/em> tambi\u00e9n apuntal\u00f3 la hip\u00f3tesis de que la especie antecesora de las cortadoras ser\u00eda una hormiga sudamericana. \u201cEl origen m\u00e1s probable de una especie es aquel sitio donde existe mayor biodiversidad. Esa es la raz\u00f3n del surgimiento de esa teor\u00eda\u201d, explica Bacci. Estudios realizados por el argentino Nikolai Kuznezov en 1963, y Harold Fowler, de la Unesp de Rio Claro, en 1983, sosten\u00edan que el origen de las hormigas cortadoras de hojas habr\u00eda sido la zona meridional de Am\u00e9rica del Sur (sur de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).<\/p>\n<p>En 2016, un estudio que public\u00f3 en la revista <em>PLOS ONE<\/em> el bi\u00f3logo Maykon Passos Cristiano, del Laboratorio de Gen\u00e9tica Evolutiva y de Poblaciones de la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop), arrib\u00f3 a una conclusi\u00f3n similar. \u201cEn t\u00e9rminos evolutivos, la primera especie de hormiga cortadora en separarse del resto de sus cong\u00e9neres de la tribu Attini habr\u00eda sido la <em>Acromyrmex striatus<\/em> (hormiga colorada podadora), que abunda en esos ambientes m\u00e1s secos y abiertos de Am\u00e9rica del Sur\u201d, dice Passos Cristiano.<\/p>\n<div id=\"attachment_312348\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignleft vertical\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-1-1200px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-312348 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-1-1200px.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1192\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-1-1200px.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-1-1200px-250x248.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-1-1200px-700x695.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/046-049_Sa\u00fava_269-1-1200px-120x119.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paul Davison\/ Universidad del Norte de Alabama<\/span><\/a> El hongo que cultivan las hormigas del g\u00e9nero Trachymyrmex (<em>arriba<\/em>), que se consideraba exclusivo de ese grupo, se hall\u00f3 entre las cortadoras de la especie Atta laevigata laborero<span class=\"media-credits\">Paul Davison\/ Universidad del Norte de Alabama<\/span><\/p><\/div>\n<p>Investigaciones recientes ven\u00edan testeando otra teor\u00eda: la que afirma que las hormigas cortadoras habr\u00edan surgido en ambientes m\u00e1s h\u00famedos, posiblemente la Amazonia o Am\u00e9rica Central. Esa es, por ejemplo, la hip\u00f3tesis que avala un estudio de 2017 efectuado por cient\u00edficos del Instituto Smithsonian, de Estados Unidos. Empero, para Mueller, lo exhaustivo del trabajo actual realizado en colaboraci\u00f3n con el grupo de la Unesp deja poco margen para la duda: \u201cNuestra extensa colecci\u00f3n de hongos de hormigas cortadoras abona fuertemente la hip\u00f3tesis de Kuznezov y Fowler\u201d, dice Mueller.<\/p>\n<p>Estas conclusiones surgen de estudios gen\u00e9ticos de las muestras de hongos recolectados desde Argentina hasta Estados Unidos. Tambi\u00e9n se usaron 2.500 muestras de m\u00e1s de 40 especies de hormigas cortadoras, conservadas en etanol a -80 \u00baC en los laboratorios de Bacci, en la Unesp, y de Mueller, en Austin, Texas. Para determinar la filogenia, es decir, la relaci\u00f3n evolutiva entre los individuos, se someti\u00f3 a las muestras a diversos test de secuenciaci\u00f3n del ADN. \u201cEsta metodolog\u00eda se utiliza con frecuencia en aquellos trabajos evolutivos que procuran entender las relaciones de parentesco y diversificaci\u00f3n de especies o linajes. Lo que hay que destacar de ese trabajo es la asombrosa cantidad de material biol\u00f3gico que se utiliz\u00f3\u201d, pondera Cristiano, de la Ufop, quien no particip\u00f3 en el art\u00edculo publicado en la <em>Molecular Ecology<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLos estudios de tal envergadura solo pueden concretarse gracias al esfuerzo de equipos multidisciplinarios y multilaboratoriales, apelando a una amplia cooperaci\u00f3n internacional\u201d, resalta el entom\u00f3logo Jacques Hubert Charles Delabie, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA). Para \u00e9l, el acceso a muestras bien distribuidas geogr\u00e1ficamente en dos continentes, que han sido analizadas por cient\u00edficos de varias disciplinas, aporta certeza a las conclusiones. \u201cEste estudio conjuga todo el conocimiento que se haya publicado sobre esos temas y hay muchas publicaciones, dado que esta es un \u00e1rea extremadamente din\u00e1mica\u201d, dice.<\/p>\n<p><strong>Potencial comercial<\/strong><br \/>\nLa bi\u00f3loga Mariane Aparecida Nickele, quien realiza una pasant\u00eda de posdoctorado en la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), espera que tambi\u00e9n se realicen estudios tan minuciosos como ese con otros microorganismos que viven asociados con las hormigas. \u201cHay otros microorganismos que forman parte de ese sistema, tales como el hongo par\u00e1sito del g\u00e9nero <em>Escovopsis<\/em>, bacterias filamentosas como la <em>Pseudonocardia<\/em>, y la levadura negra del g\u00e9nero <em>Phialophora<\/em>\u201d, dice Nickele. Seg\u00fan la bi\u00f3loga, a\u00fan es necesario comprender el papel de esos microorganismos en la simbiosis con las hormigas, porque ellos podr\u00edan resultar \u00fatiles para el descubrimiento de nuevas mol\u00e9culas de inter\u00e9s m\u00e9dico o industrial. \u201cSi logramos entender la \u2018tecnolog\u00eda agr\u00edcola\u2019 de estas hormigas podremos producir en laboratorio sustancias qu\u00edmicas de inter\u00e9s comercial\u201d, dice Bacci. Sus hongos, seg\u00fan el investigador, logran transformar la biomasa vegetal en sustancias de la clase de los polioles, como son el sorbitol y el arabitol, que poseen alto valor de mercado y se utilizan, preponderantemente, como endulzantes artificiales.<\/p>\n<p>Para confirmar esas posibilidades deben efectuarse otros estudios. Seg\u00fan Bacci y Mueller, a\u00fan deben mapearse las poblaciones de hormigas cortadoras de Sudam\u00e9rica con la misma densidad que las de Am\u00e9rica Central y Am\u00e9rica del Norte, para generar un panorama completo de la biogeograf\u00eda de asociaciones entre hongos y hormigas en el continente. \u201cEstimamos que los mayores avances en la comprensi\u00f3n de la evoluci\u00f3n de la hormiga cortadora surgir\u00e1n a partir de estudios adicionales de especies de Am\u00e9rica del Sur\u201d, calcula Mueller.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Procesamiento de sustratos por hormigas Attini: Din\u00e1mica y cooperaci\u00f3n metab\u00f3lica con microorganismos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/89783\/processamento-de-substratos-por-formigas-attini-dinamica-e-cooperacao-metabolica-com-micro-organism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/25507-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Mauricio Bacci J\u00fanior (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 224.987,87<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Estudios integrados para el control de hormigas cortadoras (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/92189\/estudos-integrados-para-o-controle-de-formigas-cortadeiras\/?q=12\/25299-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 12\/25299-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jo\u00e3o Batista Fernandes (UFSCar); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 4.042.561,80 (para la totalidad del proyecto)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las hormigas cortadoras de hojas pueden cultivar y alimentarse de diversas especies de hongos y no solo de una, tal como se cre\u00eda","protected":false},"author":131,"featured_media":312344,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293],"coauthors":[440],"class_list":["post-312337","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=312337"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":312357,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312337\/revisions\/312357"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/312344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=312337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=312337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=312337"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=312337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}