{"id":312515,"date":"2019-12-17T16:16:18","date_gmt":"2019-12-17T19:16:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=312515"},"modified":"2019-12-17T16:16:18","modified_gmt":"2019-12-17T19:16:18","slug":"entre-la-transgresion-y-el-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-la-transgresion-y-el-arte\/","title":{"rendered":"Entre la transgresi\u00f3n y el arte"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_312537\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-312537 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_04.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"3005\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_04.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_04-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_04-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_04-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> <em>Pixos, pichos<\/em> y grafitis, autorizados o no, pueden observarse en lugares ins\u00f3litos y de gran visibilidad en la ciudad de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>El \u201c<em>pixo<\/em>\u201d, una representaci\u00f3n gr\u00e1fica que fluct\u00faa entre letras y s\u00edmbolos, es un elemento visual que impregna el paisaje urbano paulistano. Puede observarse en marquesinas, muros, casas y edificios, tanto comerciales como residenciales. En el marco de un proyecto de investigaci\u00f3n concluido recientemente, el antrop\u00f3logo Alexandre Barbosa Pereira, docente de la carrera de ciencias sociales en la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), campus de Guarulhos, analiz\u00f3 las \u201c<em>pixa\u00e7\u00f5es<\/em>\u201d plasmadas en diversas zonas de la ciudad desde los a\u00f1os 1980. En esa hoja de ruta, constat\u00f3 c\u00f3mo los j\u00f3venes de la periferia implicados en esa actividad, que se caracteriza como un g\u00e9nero de arte urbano cuya esencia radica en ir m\u00e1s all\u00e1 de las reglas del espacio p\u00fablico, lograron obtener reconocimiento en circuitos art\u00edsticos nacionales y extranjeros, a pesar de la relaci\u00f3n de tensi\u00f3n permanente con el Estado y sus esferas institucionales.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos cuatro a\u00f1os, mediante un proyecto financiado por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), Pereira mape\u00f3 las pr\u00e1cticas culturales juveniles en Santos y en S\u00e3o Paulo, haciendo hincapi\u00e9 en la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em> paulistana, y parte de sus resultados est\u00e1n plasmados en el libro que publicar\u00e1 a fines de este a\u00f1o. En esa obra, el investigador explica que los integrantes del movimiento diferencian los conceptos de <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em> (con \u201cx\u201d) y <em>picha\u00e7\u00e3o<\/em> (con \u201cch\u201d) [ambos se pronuncian igual, con sonido de sh en portugu\u00e9s]. Mientras que la graf\u00eda con \u201cch\u201d alude a frases e inscripciones legibles, el vocablo con \u201cx\u201d se refiere a una tipograf\u00eda que tan s\u00f3lo entienden los integrantes de ese movimiento. Adem\u00e1s, implica una articulaci\u00f3n en grupos, mayoritariamente de la periferia de la ciudad, que buscan lugares con gran visibilidad y acceso dif\u00edcil para dejar marcas individuales o colectivas y, con ello, cuestionan la manera en que se estructura el paisaje urbano. Cualquier tipo de <em>picha\u00e7\u00e3o<\/em> (o <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em>) est\u00e1 considerada como un delito ambiental, seg\u00fan lo estipula la Ley Federal n\u00ba 9.605\/ 98. Adem\u00e1s de una multa, est\u00e1 prevista una pena de tres meses a un a\u00f1o de prisi\u00f3n para los autores de <em>picha\u00e7\u00e3o<\/em> y grafitis (<em>lea el glosario<\/em>) no autorizados. Las sanciones son mayores cuando involucran a construcciones declaradas como patrimonio hist\u00f3rico.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Glosario<\/strong><\/p>\n<p><strong>GRAFITI<\/strong><br \/>\nArte urbano que se caracteriza por sus dibujos practicados en forma legal o ilegal. Surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970, en Nueva York<\/p>\n<p><strong>MURALISMO<\/strong><br \/>\nGrafitis realizados con autorizaci\u00f3n de los responsables del inmueble. Su finalidad es decorativa<\/p>\n<p><strong>PICHA\u00c7\u00c3O<\/strong><br \/>\nEscritos en el paisaje urbano que incluyen declaraciones de amor y frases de protesta<\/p>\n<p><strong>PIXA\u00c7\u00c3O<\/strong><br \/>\nInscripciones que se repiten en distintos lugares de la ciudad. Aerosoles y rodillos son las herramientas m\u00e1s utilizadas<\/p>\n<p><strong>TAG<\/strong><br \/>\nT\u00e9rmino que se usa principalmente en Europa y en Estados Unidos para designar a las firmas que acompa\u00f1an a los grafitis<\/p>\n<p><strong>Fuente\u2002<\/strong>Gustavo Lassala, docente de la Universidad Mackenzie<\/div>\n<p>Estudioso del tema desde hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os, Pereira, que integra la Red de Investigaci\u00f3n Lusobrasile\u00f1a en Artes e Intervenciones Urbanas, explica que la <em>picha\u00e7\u00e3o<\/em>, con garabatos y frases escritas al azar, siempre existi\u00f3 en S\u00e3o Paulo, aunque reconoce que esa pr\u00e1ctica se intensific\u00f3 a partir de la d\u00e9cada de 1970, con versos po\u00e9ticos plasmados en los muros y manifestaciones en contra de la dictadura. Sin embargo, la aparici\u00f3n de la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em> es algo m\u00e1s reciente. Surgi\u00f3 en los a\u00f1os 1980, por influencia de movimientos tales como el <em>punk<\/em>, el <em>heavy metal<\/em>, el <em>hip hop<\/em> y los <em>skaters<\/em>. \u201cLas tipograf\u00edas de la <em>pixa\u00e7ao<\/em> paulistana se desarrollaron tomando como base el estilo rectil\u00edneo y puntiagudo que surgi\u00f3 en esa \u00e9poca\u201d, se\u00f1ala. Seg\u00fan el investigador, esa pr\u00e1ctica se difundi\u00f3 a partir de intercambios entre artistas callejeros de otras regiones del pa\u00eds. \u201cEn S\u00e3o Paulo, las <em>pixa\u00e7\u00f5es<\/em> son recurrentes, abarcan desde el centro hasta las periferias, algo que no es com\u00fan en otros municipios, donde esas marcas suelen circunscribirse a zonas espec\u00edficas, centrales o perif\u00e9ricas, seg\u00fan la ciudad en cuesti\u00f3n\u201d, explica. La predilecci\u00f3n por lugares cada vez m\u00e1s altos tambi\u00e9n habr\u00eda surgido en la ciudad y parece haber influido en el dise\u00f1o de las letras. En la capital de Minas Gerais, por ejemplo, la tipograf\u00eda posee un estilo propio, reflejo de influencias de las <em>pixa\u00e7\u00f5es<\/em> paulistas y cariocas, esta \u00faltima conocida como <em>xarpi<\/em>, dice la psic\u00f3loga Ludmilla Zago Andrade, doctora en estudios literarios por la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) quien desarroll\u00f3 un estudio etnogr\u00e1fico sobre los <em>pixadores<\/em> de Belo Horizonte (MG).<\/p>\n<p>Inicialmente plasmadas en el suelo o en muros, en la d\u00e9cada de 1990 las <em>pixa\u00e7\u00f5es<\/em> comenzaron a realizarse en lugares cada vez m\u00e1s altos, como por ejemplo, la c\u00faspide del edificio Italia y el edificio aleda\u00f1o a la terminal Bandeira de \u00f3mnibus, que a\u00fan conserva las inscripciones de Edmilson Macena de Oliveira (1975-1997) \u2013\u201cDI\u201d\u2013, al cual se lo considera uno de los m\u00e1s activos de S\u00e3o Paulo. Adem\u00e1s, las inscripciones, que nunca fueron claramente legibles, se tornaron cada vez m\u00e1s incomprensibles, adoptando un estilo de representaci\u00f3n gr\u00e1fica que solamente entienden los integrantes del propio movimiento. Entre 2001 y 2017, Pereira advirti\u00f3 que los grupos de <em>pixadores<\/em> y adeptos se esforzaban por mantener viva la memoria de aquellos que hicieron inscripciones en sitios emblem\u00e1ticos, evitando que sus <em>pixos<\/em> fuesen olvidados y guardando noticias de peri\u00f3dicos sobre esos episodios. \u201cA trav\u00e9s de la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em>, esos j\u00f3venes ganan presencia en el espacio urbano, del cual se sienten excluidos\u201d, explica Pereira. A partir de entonces, escribir sobre la firma de otro individuo, sobre todo si estuviera muerto, se convirti\u00f3 en una afrenta. \u201cEsos j\u00f3venes anhelan que se los vea y las generaciones futuras los recuerden por sus pr\u00e1cticas del <em>pixo<\/em>\u201d, dice el investigador, quien estima en 5 mil el n\u00famero de <em>pixadores<\/em> en la ciudad de S\u00e3o Paulo all\u00e1 por los a\u00f1os 2000.<\/p>\n<div id=\"attachment_312533\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-312533 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_03.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1331\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_03.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_03-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_03-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_03-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves <\/span><\/a> Una intervenci\u00f3n de Cripta Djan en la fachada de una galer\u00eda en el barrio de Barra Funda, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un punto de viraje<\/strong><br \/>\nLa investigaci\u00f3n de Pereira indica que la primera d\u00e9cada de este siglo representa un punto de inflexi\u00f3n en el universo de la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em>. Ese momento aparece como tel\u00f3n de fondo del documental <em>Pixo<\/em>, una realizaci\u00f3n de Jo\u00e3o Wainer, en 2009. El profesor Gustavo Lassala Silva, docente de la carrera de publicidad y propaganda de la Universidad Mackenzie, explica que fue en esa d\u00e9cada que el <em>pixo<\/em> dej\u00f3 de practicarse solamente en espacios p\u00fablicos y comenz\u00f3 a representarse en \u00e1mbitos de expresiones art\u00edsticas, tales como galer\u00edas, facultades de arquitectura y artes visuales, y empez\u00f3 a formalizar un di\u00e1logo con el mercado publicitario, del dise\u00f1o, de la moda, del arte y del cine.<\/p>\n<p>Un hito especial fue cuando en 2008, Rafael Guedes Augustaitiz, por entonces un alumno de 24 a\u00f1os en el semestre final de la carrera de artes visuales del Centro Universitario de Bellas Artes, invit\u00f3 a 40 compa\u00f1eros para que registraran sus firmas en las paredes de la instituci\u00f3n, como parte de su tesina de grado. La iniciativa, a la cual la prensa caratul\u00f3 como vandalismo, hizo que la direcci\u00f3n de la facultad resolviera expulsarlo. \u201cEsa intervenci\u00f3n constituy\u00f3 el primer evento espectacular promovido m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em> en muros e inaugur\u00f3 la posibilidad del ingreso de esa pr\u00e1ctica en el campo de las artes pl\u00e1sticas\u201d, analiza Pereira.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, otro grupo de <em>pixadores<\/em>, integrado por el propio Augustaitiz y por Djan Ivson \u2013\u201cCripta Djan\u201d\u2013, por entonces con 24 a\u00f1os, ingres\u00f3 a la Bienal Internacional de Artes, en S\u00e3o Paulo, y <em>pixou<\/em>, sin autorizaci\u00f3n, las paredes de un espacio vac\u00edo. Una de las integrantes de ese colectivo, Caroline Pivetta, tambi\u00e9n de 24 a\u00f1os, detenida en flagrancia, estuvo presa durante 53 d\u00edas, antes de ser condenada a cuatro a\u00f1os de prisi\u00f3n en r\u00e9gimen semiabierto. Pese a la repercusi\u00f3n negativa, dos a\u00f1os despu\u00e9s, el grupo formado por Augustaitiz y Cripta Djan fue invitado a participar de la nueva edici\u00f3n de la Bienal Internacional de Artes, exponiendo videos y brindando conferencias sobre sus actividades. En esa ocasi\u00f3n, tambi\u00e9n <em>pixaron<\/em>, sin autorizaci\u00f3n, la obra <em>Bandeira branca<\/em>, de Nuno Ramos, con la frase \u201clibere a los buitres\u201d (\u201c<em>liberte os urubu<\/em>\u201d, seg\u00fan la inscripci\u00f3n original). Sorprendido in fraganti, el grupo pas\u00f3 la noche en la comisar\u00eda, pero Ramos decidi\u00f3 no demandarlos y todos fueron liberados a la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n<div id=\"attachment_312529\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-312529 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_02.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1339\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_02.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_02-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_02-700x469.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/084_Picho_02-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves <\/span><\/a> Inscripci\u00f3n en un edificio de la calle Consola\u00e7\u00e3o alusiva al <em>pixador<\/em> famoso de la d\u00e9cada de 1990<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Para transponer barreras<\/strong><br \/>\nEn 2010, en otro de los hitos que marc\u00f3 el ingreso de esos <em>pixadores<\/em> en el universo de las artes, Djan fue invitado a participar en la Bienal de Berl\u00edn, ofreciendo <em>workshops<\/em> y exponiendo videos. Junto a otros <em>pixadores<\/em>, garabate\u00f3 la iglesia donde brindar\u00eda una charla y discuti\u00f3 con el curador, el artista polaco Artur Zmijewski, a quien le arroj\u00f3 pintura amarilla. Una vez m\u00e1s, ese episodio lleg\u00f3 a los medios de comunicaci\u00f3n, pero Djan no fue penalizado. Esos acontecimientos generaron controversia acerca del sitial del <em>pixo<\/em> en las artes. \u201cLa obra de esos j\u00f3venes acab\u00f3 por aportar posibilidades de circulaci\u00f3n que jam\u00e1s habr\u00edan tenido si no fueran <em>pixadores<\/em>\u201d, refiere Pereira. \u00c9l cita como ejemplo el caso de Djan, que trabajaba como pintor de paredes en los suburbios de S\u00e3o Paulo. En 2016, \u00e9l y Augustaitiz realizaron exposiciones individuales en galer\u00edas de S\u00e3o Paulo y R\u00edo de janeiro. Ese mismo a\u00f1o, el trabajo de DI fue el tema central de una retrospectiva presentada en una galer\u00eda paulistana y form\u00f3 parte del documental <em>Pichar \u00e9 humano<\/em>, de Bruno Rodrigues. \u201cDI trabajaba como cadete administrativo para una oficina en el l\u00edmite entre S\u00e3o Paulo y Osasco. Lo asesinaron durante una reyerta en un bar y hoy no se lo recordar\u00eda si no fuera por la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em>\u201d, resalta el investigador.<\/p>\n<p>El proceso de ampliaci\u00f3n del debate acerca del <em>pixo<\/em> en los medios art\u00edsticos e institucionales gan\u00f3 un nuevo cap\u00edtulo este a\u00f1o, en el marco de la Bienal de Arquitectura de Venecia. Uno de los trabajos ideados por la curadur\u00eda del pabell\u00f3n brasile\u00f1o en la muestra es el mapa <em>The encryption of power<\/em>, que es una representaci\u00f3n gr\u00e1fica de la historia del <em>pixo<\/em> en una parte de la ciudad de S\u00e3o Paulo. El proyecto, resultado de una colaboraci\u00f3n entre el equipo curador, Djan Ivson, la Escola da Cidade, y las empresas Mapping-lab y Datazap, permite visualizar la ubicaci\u00f3n de 4 mil <em>pixa\u00e7\u00f5es<\/em> de los \u00faltimos 30 a\u00f1os, las multas aplicadas a sus autores cuando se los sorprend\u00eda <em>in situ<\/em>, y noticias sobre el tema. El mapa fue desarrollado con base en archivos de noticias y alrededor de 13 mil publicaciones en Instagram, que indicaban la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica de inscripciones realizadas a \u201c<em>pixo<\/em>\u201d, \u201c<em>picha\u00e7\u00e3o<\/em>\u201d y \u201c<em>xarpi<\/em>\u201d. De acuerdo con el arquitecto Marcelo Maia Rosa, uno de los curadores del pabell\u00f3n, el proyecto permite comprender el alcance del <em>pixo<\/em> en la ciudad en la cual, seg\u00fan \u00e9l, el movimiento tiene mayor presencia en comparaci\u00f3n con otras ciudades. \u201cEn los debates que entablamos con curadores de otros pa\u00edses, notamos que el <em>pixo<\/em> constituye una manifestaci\u00f3n peculiar de Brasil\u201d.<\/p>\n<p>Al reconocer la transgresi\u00f3n como parte intr\u00ednseca de la historia del urbanismo, Carlos Zibel, profesor jubilado de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP), recuerda que las excavaciones en Pompeya revelaron, en las paredes de la ciudad romana enterrada por la erupci\u00f3n del Vesubio en el a\u00f1o 79 de nuestra era, <em>picha\u00e7\u00f5es<\/em> en grafito y alquitr\u00e1n contra los senadores. \u201cLos idiomas del grafiti y del <em>pixo<\/em> pasaron a formar parte del repertorio del arte contempor\u00e1neo, pero eso no los absuelve de los estragos que la <em>pixa\u00e7\u00e3o<\/em> indebida genera en el espacio urbano. Justamente por su car\u00e1cter transgresor, los <em>pixadores<\/em> desempe\u00f1an un papel importante en el estudio de los l\u00edmites art\u00edsticos\u201d, concluye.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libro<\/strong><br \/>\nPEREIRA. A. B. <strong>Um rol\u00ea pela cidade de riscos: Leituras da pixa\u00e7\u00e3o em S\u00e3o Paulo<\/strong>. (En prensa).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En un estudio se analiza de qu\u00e9 manera el movimiento conocido como <em>picha\u00e7\u00e3o<\/em> en S\u00e3o Paulo desarroll\u00f3 un lenguaje propio de expresi\u00f3n y pas\u00f3 a formar parte de circuitos art\u00edsticos","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,273,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-312515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-artes-plasticas-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=312515"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":312543,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312515\/revisions\/312543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=312515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=312515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=312515"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=312515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}