{"id":315797,"date":"2019-12-17T15:11:16","date_gmt":"2019-12-17T18:11:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=315797"},"modified":"2019-12-19T15:34:52","modified_gmt":"2019-12-19T18:34:52","slug":"las-razones-de-la-caida-en-la-vacunacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-razones-de-la-caida-en-la-vacunacion\/","title":{"rendered":"Las razones de la ca\u00edda en la vacunaci\u00f3n en Brasil"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_315808\" style=\"max-width: 1527px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-315808 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1517\" height=\"2280\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-1.jpg 1517w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-1-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-1-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-1-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1517px) 100vw, 1517px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Algunas vacunas que integran el calendario nacional brasile\u00f1o de inmunizaci\u00f3n y que deben aplic\u00e1rsele a todo ni\u00f1o o ni\u00f1a<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el mes de agosto, Brasil inici\u00f3 una campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n infantil masiva contra el sarampi\u00f3n y la poliomielitis, en medio de un cuadro que causa aprehensi\u00f3n. Las tasas de inmunizaci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as contra 17 enfermedades \u2013entre ellas el sarampi\u00f3n\u2013 alcanzaron en 2017 los niveles m\u00e1s bajos en muchos a\u00f1os. El Ministerio de Salud y expertos en inmunolog\u00eda, epidemiolog\u00eda y salud p\u00fablica escuchados para este reportaje enumeran nueve razones para explicar la ca\u00edda abrupta en los guarismos. Los motivos van desde la percepci\u00f3n enga\u00f1osa de parte de la poblaci\u00f3n de que no es necesario vacunarse m\u00e1s porque las enfermedades han desaparecido hasta problemas con el sistema informatizado de registro de la vacunaci\u00f3n. Todas son causas plausibles y probables, am\u00e9n de que posiblemente operan juntas. Sin embargo, todav\u00eda no han sido cuantificadas, cosa que ayudar\u00eda a detectar y ejecutar acciones complementarias a las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n para volver a alcanzar los elevados niveles de inmunizaci\u00f3n del pasado.<\/p>\n<p>Una consecuencia de la reducci\u00f3n de la cantidad de ni\u00f1os y ni\u00f1as vacunados se hizo evidente con el brote de sarampi\u00f3n en los estados de Roraima y Amazonas. La tasa de cobertura de la vacuna triple viral, que protege contra la enfermedad y llegaba al 96% de los ni\u00f1os y ni\u00f1as en 2015, baj\u00f3 al 84% en 2017 y abri\u00f3 paso al regreso de la infecci\u00f3n en el pa\u00eds. Transmitido por el aire, su causante \u2013un virus del g\u00e9nero <em>Morbilivirus<\/em>\u2013 provoca fiebre alta, malestar, tos persistente y conjuntivitis, y deja manchas rojas por el cuerpo; ataca a las c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico y reduce durante un per\u00edodo largo las defensas del organismo, favoreciendo la aparici\u00f3n de infecciones secundarias que pueden matar. El virus del sarampi\u00f3n hab\u00eda sido eliminado de Brasil en 2016 y volvi\u00f3 ahora v\u00eda Venezuela. Desde febrero hasta el 23 de julio de este a\u00f1o, dej\u00f3 enfermas a 822 personas \u2013por estado, fueron 272 casos en Roraima, 519 en Amazonas, 14 en R\u00edo de Janeiro, 13 de Rio Grande do Sul, 2 en Par\u00e1, 1 en S\u00e3o Paulo y 1 en Rondonia\u2013 y caus\u00f3 5 muertes.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"> <strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/17\/tratamiento-desigual\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">&#8211; Tratamiento desigual<\/a><\/div>\n<p>El Ministerio de Salud reconoce la gravedad del problema. La soci\u00f3loga y epidemi\u00f3loga Carla Domigues, coordinadora general del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) del ministerio, afirm\u00f3 durante un evento realizado el 26 de julio en el Instituto de Infectolog\u00eda Em\u00edlio Ribas, en la ciudad de S\u00e3o Paulo, que el actual brote de sarampi\u00f3n \u201cpone de manifiesto nuestras inadecuadas coberturas de vacunaci\u00f3n y la urgente necesidad de mejorarlas\u201d.<\/p>\n<p>Aparte de la merma en la aplicaci\u00f3n de la triple viral, que tambi\u00e9n previne contra las paperas y la rubeola, datos divulgados en junio por el ministerio mostraron una reducci\u00f3n importante en 2016 y 2017 en la aplicaci\u00f3n de otros nueve inmunizantes recomendados para el primer a\u00f1o de vida. Esas 10 vacunas est\u00e1n disponibles de forma gratuita en las unidades del Sistema \u00danico de Salud (SUS) y protegen contra 17 enfermedades causadas por virus y bacterias que, hasta hace 40 a\u00f1os, <a href=\"#box_Vacinas_270_ES\">mataban a miles de personas cada a\u00f1o en Brasil o dejaban a una parte con da\u00f1os irreversibles<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3667\" height=\"2826\" class=\"alignnone size-full wp-image-315820\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5.jpg 3667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5-250x193.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5-700x539.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 3667px) 100vw, 3667px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tras permanecer elevada durante m\u00e1s de una d\u00e9cada para algunos inmunizantes, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-5.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la cobertura de seis vacunas cay\u00f3 entre 18 y 21 puntos porcentuales en 2017, en comparaci\u00f3n con 2015<\/a>. Como resultado de ello, un 23% de los casi 3 millones de ni\u00f1os y ni\u00f1as que nacieron y cumplieron un a\u00f1o en 2017 no hab\u00eda recibido la protecci\u00f3n completa contra el virus de la poliomielitis, que puede provocar par\u00e1lisis permanente en las piernas y en los brazos. Una proporci\u00f3n similar qued\u00f3 susceptible a los virus de las hepatitis A y B, que da\u00f1an el h\u00edgado, y a las bacterias asociadas a infecciones graves tales como t\u00e9tanos, difteria, tos ferina y meningitis. Solamente la vacuna BCG, que estimula la producci\u00f3n de defensas contra bacterias que causan formas graves de tuberculosis y se aplica en dosis \u00fanica en las maternidades, alcanz\u00f3 los niveles de inmunizaci\u00f3n recomendados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). La cobertura recomendada es del 90% para la BCG y la vacuna contra el rotavirus, causante de diarrea severa. Para los dem\u00e1s inmunizantes, es del 95%.<\/p>\n<p>\u201cEs una reducci\u00f3n alarmante\u201d, afirma el inmun\u00f3logo Jorge Kalil Filho, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y miembro do Comit\u00e9 T\u00e9cnico Asesor en Inmunizaciones (CTAI), \u00f3rgano consultivo del ministerio que eval\u00faa las estrategias del PNI y orienta cambios en el calendario de vacunaci\u00f3n. \u201cEl programa brasile\u00f1o es uno de los m\u00e1s exitosos del mundo. Es muy malo para la imagen internacional del pa\u00eds permitir que las tasas de cobertura, que eran cercanas al 95%, caigan hasta cerca del 80%\u201d, explica el pediatra Alexander Precioso, director de ensayos cl\u00ednicos y farmacovigilancia del Instituto Butantan, una de las instituciones que producen en el pa\u00eds vacunas, sueros y otros compuestos inmunobiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> el 13 de julio, Carla Domingues afirma que, adem\u00e1s del sarampi\u00f3n, otra preocupaci\u00f3n actual es el riesgo del regreso de la poliomielitis. \u201cLa notificaci\u00f3n de un posible caso de par\u00e1lisis causada por el virus de la polio en Venezuela en abril provoc\u00f3 un susto\u201d, relata. An\u00e1lisis posteriores descartaron, en principio, al virus como causante de la par\u00e1lisis en un ni\u00f1o de 2 a\u00f1os y 9 meses, seg\u00fan el bolet\u00edn de junio de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3667\" height=\"2719\" class=\"alignnone size-full wp-image-315828\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-7.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-7.jpg 3667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-7-250x185.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-7-700x519.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-7-120x89.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 3667px) 100vw, 3667px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Aun as\u00ed, existen motivos para inquietarse. Los n\u00fameros del ministerio indican que la proporci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as brasile\u00f1os inmunizados en 2017 contra la poliomielitis es la m\u00e1s baja desde 2000: en promedio, el 77% recibi\u00f3 las tres dosis inyectables indicadas para el primer a\u00f1o de vida. \u201cEs un problema nacional. La meta de vacunaci\u00f3n no se alcanz\u00f3 en 22 de las 27 unidades de la federaci\u00f3n\u201d, afirma la coordinadora del PNI. M\u00e1s grave a\u00fan: 312 municipios brasile\u00f1os (44 del estado de S\u00e3o Paulo) ten\u00edan menos de la mitad de los ni\u00f1os y ni\u00f1as inmunizados.<\/p>\n<p>Tales datos refuerzan la importancia de la campa\u00f1a actual, que prev\u00e9 la inmunizaci\u00f3n de 11,2 millones de ni\u00f1os y ni\u00f1as con edades entre 1 y 5 a\u00f1os contra la polio y el sarampi\u00f3n. \u201cEstaba planificada desde 2017\u201d, recuerda la pediatra Helena Sato, directora t\u00e9cnica de la Divisi\u00f3n de Inmunizaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo. \u201cCada cuatro o cinco a\u00f1os, repetimos esas campa\u00f1as para reducir a cero la proporci\u00f3n de ni\u00f1os sin la vacunaci\u00f3n de rutina\u201d.<\/p>\n<p>Iniciadas en 1980, las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n masiva contra la polio sacaron de circulaci\u00f3n en el pa\u00eds a la forma m\u00e1s agresiva (silvestre) del virus: el \u00faltimo caso de par\u00e1lisis infantil causado por el virus de la poliomielitis ocurri\u00f3 en 1989 en el estado de Para\u00edba. Sin embargo, las campa\u00f1as siguen siendo necesarias. \u201cEl virus silvestre es end\u00e9mico en Pakist\u00e1n, Afganist\u00e1n y Nigeria y el tr\u00e1nsito internacional de personas es grande\u201d, a\u00f1ade la pediatra.<\/p>\n<blockquote><p>Detectamos relatos de m\u00e9dicos que aconsejan a las personas a no vacunarse, atestigua Carla Domingues<\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando se confirm\u00f3 la ca\u00edda en la vacunaci\u00f3n, el ministerio, seg\u00fan el relato de Carla Domingues, tom\u00f3 las primeras medidas: alert\u00f3 a los gestores municipales y a las sociedades de especialistas del \u00e1rea de la salud. \u201cEn una reuni\u00f3n el 28 de junio con representantes de los estados y de los municipios, hablamos del peligro de la reintroducci\u00f3n de la polio y les exigimos a los gestores municipales estrategias para aumentar la vacunaci\u00f3n\u201d, asevera. \u201cTambi\u00e9n conversamos con consejos de clase y sociedades m\u00e9dicas, en especial las de pediatr\u00eda, inmunolog\u00eda e infectolog\u00eda, para que llamen la atenci\u00f3n de sus asociados hacia el problema. Son los m\u00e9dicos y dem\u00e1s profesionales de la salud los que deben recomendar la vacuna.\u201d<\/p>\n<p>Se trata de acciones iniciales \u2013y t\u00edmidas\u2013 tendientes a afrontar un problema reciente y de causas m\u00faltiples, todav\u00eda no totalmente esclarecidas. Carla Domingues y otros expertos enumeran nueve razones para justificar la ca\u00edda en la inmunizaci\u00f3n. No se conoce, empero, cu\u00e1nto contribuye cada una de ellas para el fen\u00f3meno. \u201cNadie lo sabe exactamente\u201d, reconoce el epidemi\u00f3logo Eliseu Waldman, docente de la Facultad de Salud P\u00fablica (FSP) de la USP.<\/p>\n<p>El ministerio apuesta m\u00e1s a cinco razones: la percepci\u00f3n enga\u00f1osa de los padres de que no es m\u00e1s necesario vacunar a los hijos porque las enfermedades han desaparecido; el desconocimiento de cu\u00e1les son los inmunizantes que integran el calendario nacional de vacunaci\u00f3n, todos de aplicaci\u00f3n obligatoria; el miedo de que las vacunas causen reacciones perjudiciales al organismo; el recelo de que la cantidad elevado de vacunas sobrecargue el sistema inmunol\u00f3gico, y la falta de tiempo de las personas para ir a los centros de salud, que funcionan de 8:00 a 17:00 horas y \u00fanicamente los d\u00edas h\u00e1biles. Esos motivos son los m\u00e1s mencionados en los monitoreos realizados en municipios brasile\u00f1os luego de las campa\u00f1as nacionales. En el estado de S\u00e3o Paulo, por ejemplo, se visitaron 58 mil domicilios despu\u00e9s de la campa\u00f1a de 2017. \u201cEstos factores pueden interferir en la cobertura de vacunaci\u00f3n, pero no son los \u00fanicos\u201d, remarca Domingues. \u201cTambi\u00e9n detectamos relatos de m\u00e9dicos y otros profesionales de la salud que le aconsejan a la gente no vacunarse contra las enfermedades que no existen m\u00e1s en el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Algunos expertos interpretan la percepci\u00f3n de que no es m\u00e1s necesario vacunarse como efecto del \u00e9xito de las medidas de inmunizaci\u00f3n. En el siglo pasado, diferentes estrategias \u2013vacunaci\u00f3n de rutina, inmunizaci\u00f3n masiva o de bloqueo (para contener brotes)\u2013 eliminaron la fiebre amarilla urbana en 1942 y la viruela en la d\u00e9cada de 1970. Con la creaci\u00f3n del PNI en 1973, las acciones se volvieron sistem\u00e1ticas y ayudaron a poner fin a la polio y a reducir los casos de sarampi\u00f3n, tos ferina, t\u00e9tanos y formas graves de tuberculosis.<\/p>\n<p>\u201cGracias a la inmunizaci\u00f3n, no existen m\u00e1s casos de muchas de esas enfermedades y pasan entonces a prevalecer las noticias sobre eventos adversos de la vacunaci\u00f3n, que son raros\u201d, afirma Precioso, de Butantan, miembro de la Comisi\u00f3n Permanente de Asesoramiento en Inmunizaciones del estado de S\u00e3o Paulo. \u201cLas nuevas generaciones nunca vieron esas enfermedades y no les temen\u201d, reflexiona Kalil, de la USP, que tuvo compa\u00f1eros con polio en los a\u00f1os 1960.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3667\" height=\"3682\" class=\"size-full wp-image-315824 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6.jpg 3667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6-250x251.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6-700x703.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 3667px) 100vw, 3667px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El origen del problema, seg\u00fan el ministerio, no es la falta de vacunas, pese a que ocurrieron reducciones temporales de abastecimiento de algunos inmunizantes por problemas de producci\u00f3n. \u201cLas compras no disminuyeron. En Brasil, no hay recorte de recursos para la adquisici\u00f3n de vacunas\u201d, asevera Carla Domingues. El PNI integra una partida del presupuesto del ministerio que tiene ejecuci\u00f3n obligatoria\u201d.<\/p>\n<p>En 22 a\u00f1os, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-6.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">el gasto del programa con la compra de inmunobiol\u00f3gicos (vacunas, sueros y anticuerpos) creci\u00f3 44 veces<\/a>: de 94,5 millones de reales en 1995 a 4.200 millones de reales de 2017, un valor 30% superior al de 2015.\u00a0Durante ese per\u00edodo, aument\u00f3 el n\u00famero de dosis adquiridas para abastecer a la poblaci\u00f3n, que pas\u00f3 de 160 millones a 208 millones, y la diversidad de inmunizantes. Actualmente el programa atiende tambi\u00e9n a j\u00f3venes y adultos, ofreciendo 28 vacunas, que estimulan al organismo a producir defensas contra agentes infecciosos, adem\u00e1s de 13 sueros y cuatro anticuerpos, que neutralizan directamente a los microorganismos invasores o a los compuestos t\u00f3xicos que estos liberan.<\/p>\n<p>\u201cEl calendario ahora es m\u00e1s complejo. Eran seis las vacunas para ni\u00f1os y ni\u00f1a en la d\u00e9cada de 1990. Hoy en d\u00eda son 14\u201d, comenta la m\u00e9dica salubrista Rita Barradas Barata, de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas del hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo. \u201cSi el pediatra no las orienta, las madres no saben cu\u00e1les son las vacunas que deben aplicarles sus hijos\u201d, sostiene la investigadora, quien realiz\u00f3 cuatro estudios sobre la cobertura de vacunaci\u00f3n en ciudades brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>En el m\u00e1s reciente, financiado por el ministerio, equipos coordinados por Barradas Barata y sus colaboradores analizaron en 2007 y 2008 el certificado de vacunas de 17.295 ni\u00f1os y ni\u00f1as de hasta un a\u00f1o y medio en 26 capitales de estados y en el Distrito Federal. La cuarta parte de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a reside en esas ciudades, donde uno de cada cinco ni\u00f1os o ni\u00f1as no hab\u00eda recibido todas las vacunas que deber\u00eda, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en 2012 en en<em> Journal of Epidemiology and Community Health<\/em>. La proporci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as con el esquema de vacunaci\u00f3n incompleto era significativamente mayor (un 22,8%) entre la parte m\u00e1s rica de la poblaci\u00f3n que entre los estratos m\u00e1s pobres (vari\u00f3 del 13,8% al 18,8%)<em>. <\/em>Esa relaci\u00f3n aparentemente contradictoria \u2013pues se espera que los padres m\u00e1s informados y con mejores condiciones financieras tengan m\u00e1s acceso a vacunas\u2013 se observ\u00f3 en ocho capitales, entre ellas las tres m\u00e1s populosas: R\u00edo de Janeiro, S\u00e3o Paulo y Belo Horizonte. \u201cEn las ciudades menores y con una red de asistencia p\u00fablica m\u00e1s precaria, los m\u00e1s ricos vacunan m\u00e1s a sus hijos porque viven en barrios provistos de centros de salud o porque tienen acceso a cl\u00ednicas particulares. En las ciudades m\u00e1s grandes, la red p\u00fablica es m\u00e1s amplia y mejor estructurada y los m\u00e1s pobres se vacunan m\u00e1s\u201d, observa la m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Los niveles de vacunaci\u00f3n parecen depender del v\u00ednculo de las familias con el servicio de salud. Bajo la direcci\u00f3n de Waldman, de la FSP-USP, la enfermera M\u00e1rcia Tauil realiz\u00f3 un seguimiento, de 2012 a 2014, de la cobertura de vacunaci\u00f3n de 2.612 ni\u00f1os y ni\u00f1as de Araraquara, ciudad del interior de S\u00e3o Paulo, atendidas en el \u00e1mbito p\u00fablico, en el privado o en ambos. La ciudad de 226 mil habitantes fue pionera en el pa\u00eds al implementar un sistema informatizado de registro de inmunizaci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1980. En su doctorado, concluido en 2017, la enfermera verific\u00f3 que los ni\u00f1os y ni\u00f1as atendidos \u00fanicamente en las unidades p\u00fablicas ten\u00edan mayores probabilidades de estar con el esquema de vacunaci\u00f3n al d\u00eda que aquellos que se atend\u00edan en cl\u00ednicas privadas o en una combinaci\u00f3n de ambas. \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el motivo? Un v\u00ednculo m\u00e1s fuerte con la unidad de salud. \u201cEn esos servicios, se da \u00e9nfasis a la capacitaci\u00f3n de los profesionales para que incentiven la vacunaci\u00f3n\u201d, concluye Waldman.<\/p>\n<div id=\"attachment_315816\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-315816 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-3.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-3.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-3-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-3-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-3-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Tomaz Silva \/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/a> Una ni\u00f1a recibe una dosis de refuerzo de la vacuna contra el virus de la poliomielitis, que causa la par\u00e1lisis infantil<span class=\"media-credits\">Tomaz Silva \/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>No se descartan como causas de la ca\u00edda en la vacunaci\u00f3n la influencia de noticias falsas que circulan en las redes sociales y una incipiente acci\u00f3n de grupos contrarios a la inmunizaci\u00f3n. Un reportaje de mayo de 2017 del peri\u00f3dico <em>O Estado de S.Paulo <\/em>identific\u00f3 en Facebook a cinco grupos brasile\u00f1os antivacunas con alrededor de 13 mil integrantes. \u201cMonitoreamos e intentamos dar una respuesta \u00e1gil a las <em>fake news<\/em>, pero creemos que todav\u00eda no existen grupos antivacunas como los del exterior\u201d, comenta Carla Domingues. En Europa y Estados Unidos, son m\u00e1s comunes los grupos que no adhieren a la vacunaci\u00f3n porque se basan en noticias falsas o alegan razones religiosas o filos\u00f3ficas. Un estudio publicado en junio en la revista <em>PLOS Medicine<\/em> expone que, de 2009 a 2016, pas\u00f3 de 12 a 18 la cantidad de estados de EE.UU. en los cuales los padres no vacunaban a los hijos por razones filos\u00f3ficas; en dichos estados, la proporci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as protegidos contra el sarampi\u00f3n, paperas y rubeola era menor que en los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Los movimientos antivacunas cobraron fuerza despu\u00e9s que el cirujano Andrew Wakefield public\u00f3 en 1998, en la respetada revista del \u00e1rea m\u00e9dica <em>Lancet<\/em>, un trabajo insinuando que la triple viral (contra el sarampi\u00f3n, las paperas y la rubeola) estar\u00eda asociada al autismo. Estudios posteriores refutaron esa conexi\u00f3n y mostraron que Wakefield pose\u00eda acciones de una empresa que propon\u00eda el uso de otra vacuna. Su licencia m\u00e9dica fue suspendida, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/03\/01\/manipulacion-de-datos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pero el da\u00f1o estaba hecho y el resultado fue el resurgimiento de brotes de sarampi\u00f3n en Europa<\/a>.<\/p>\n<p>Parte de la ca\u00edda en los guarismos de la cobertura de vacunaci\u00f3n en Brasil tambi\u00e9n se atribuye al cambio realizado en el sistema de inmunizaci\u00f3n, iniciado en 2012 y ampliado durante los dos \u00faltimos a\u00f1os. En el sistema anterior, los profesionales de las salas de vacunaci\u00f3n registraban en papel cada dosis suministrada a lo largo de cuatro semanas. A fin de mes, consolidaban los datos y los enviaban a la gerencia de control epidemiol\u00f3gico del municipio, que abastec\u00eda el Sistema de Informaci\u00f3n del SUS (DataSUS). Para ello, bastaba una computadora conectada a internet en cada uno de los 5.570 municipios.<\/p>\n<p>El Sistema de Informaci\u00f3n del Programa Nacional de Inmunizaciones (Sinpi), que sustituye al anterior, exigi\u00f3 la instalaci\u00f3n de computadoras en las 36,2 mil salas de vacunaci\u00f3n y la capacitaci\u00f3n de los empleados. El Sinpi registra el nombre y los datos personales de cada individuo vacunado y las dosis que recibi\u00f3. Dichas informaciones quedan disponibles para las salas de vacunaci\u00f3n y centros de salud de todo el pa\u00eds (algo importante para el caso de reacciones adversas), permitiendo recuperar f\u00e1cilmente los datos cuando se pierde el carnet de vacunaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hace posible que Brasilia tenga el registro casi en tiempo real de la cantidad de dosis aplicadas. El Sinpi est\u00e1 instalado en 24.388 salas de vacunaci\u00f3n (67,4% del total) de 5.257 municipios. Existen dos modalidades del sistema en operaci\u00f3n: la m\u00e1s reciente, <em>online<\/em>, con transmisi\u00f3n de datos en tiempo real; y la anterior, versi\u00f3n de <em>desktop<\/em>, en la cual el rellenado se hace <em>offline<\/em> y los datos se env\u00edan a fin de mes al DataSUS. Una de las dificultades es la necesidad de constantes perfeccionamientos y actualizaciones de la versi\u00f3n <em>desktop<\/em> en las salas que la utilizan. Ha habido asimismo problemas de transmisi\u00f3n de archivos en municipios que usan sistemas informatizados propios, lo que puede ocasionar diferencias entre los datos locales y los n\u00fameros consolidados a nivel nacional. \u201cNo sabemos cu\u00e1l es la contribuci\u00f3n de los problemas en el sistema para la ca\u00edda en los guarismos de la cobertura de vacunaci\u00f3n, pero eso no lo explica todo\u201d, asegura Helena Sato, que tambi\u00e9n integra el CTAI.<\/p>\n<p><a name=\"box_Vacinas_270_ES\"><\/a>En una nota enviada por su sector de prensa, el Ministerio de Salud afirma que \u201ctanto los municipios que utilizan el sistema anterior como los que usan el Sinpi presentan bajas coberturas de vacunaci\u00f3n\u201d. Carla Domingues argumenta que no hay modo de saber, desde el Ministerio de Salud, en Brasilia, qu\u00e9 ocurri\u00f3 en cada ciudad del pa\u00eds. Puede ser que las vacunas compradas por el ministerio y enviadas a los estados no hayan llegado y los padres entonces no hayan llevado a sus hijos a vacunarse. Tambi\u00e9n es posible que hayan llegado, que los municipios hayan vacunado y no se haya registrado o que se haya hecho todo bien y despu\u00e9s no se hayan logrado enviar los datos al Ministerio de Salud. \u201cCada municipio tiene que identificar qu\u00e9 fue lo que ocurri\u00f3\u201d, afirma Domingues. \u201cLo importante en este momento es que haya una movilizaci\u00f3n nacional para recuperar las coberturas elevadas y homog\u00e9neas. En S\u00e3o Paulo, Helena Sato y su equipo planifican realizar este a\u00f1o un estudio detallado para detectar d\u00f3nde est\u00e1n las personas no vacunadas y medir los factores que m\u00e1s influyen en la decisi\u00f3n de no aplicarse las vacuna.<\/p>\n<div id=\"attachment_315812\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-315812 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-2.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1808\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-2.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-2-250x198.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-2-700x555.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/018-024_CAPA-Vacina_270-2-120x95.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CDC  <\/span><\/a> Un ni\u00f1o se le aplica en Estados Unidos la vacuna contra la viruela, erradicada del mundo en 1978<span class=\"media-credits\">CDC  <\/span><\/p><\/div>\n<div class=\"box\"><strong>Entrenamiento para el combate<\/strong><\/p>\n<p>La acci\u00f3n de una vacuna en el sistema de defensa del organismo equivale al entrenamiento de un escuadr\u00f3n de combate. Ella prepara a una parte de ese grupo para identificar al potencial invasor, a otra para combatirlo y a una tercera para reconocerlo en el caso de que reaparezca.<\/p>\n<p>El sistema de defensa entra en acci\u00f3n cuando agentes infecciosos, tales como virus o bacterias, atraviesan la piel o las membranas de algunos \u00f3rganos y penetran en la sangre o en tejidos del cuerpo. La infecci\u00f3n activa inicialmente a las c\u00e9lulas dendr\u00edticas, que digieren a los invasores y les presentan sus pedazos a otras c\u00e9lulas, los linfocitos T. Los linfocitos T tipo CD4 activan a los linfocitos tipo CD8, que producen mol\u00e9culas contra el invasor y las c\u00e9lulas infectadas. Algunos de los linfocitos se multiplican y transmiten a sus descendientes la capacidad de reconocer y combatir a los invasores. Los linfocitos T se comunican con los linfocitos B, que producen anticuerpos espec\u00edficos contra los agentes causales de enfermedades o partes de ellos.<\/p>\n<p>Si el organismo logra enfrentar a los invasores por su cuenta, \u00bfpor qu\u00e9 tomar vacunas?<\/p>\n<p>Una raz\u00f3n indica que algunos agentes infecciosos que causan enfermedades graves y muchas veces letales, tales como el virus del sarampi\u00f3n y el de la fiebre amarilla, o bacterias que provocan meningitis, pueden reproducirse en forma mucho m\u00e1s r\u00e1pida que aquella en que el sistema de defensa es capaz de combatirlos. En estos casos, el sistema de defensa necesita ayuda externa: antibi\u00f3ticos o antivirales. No obstante, en algunos casos, esos medicamentos pueden no funcionar.<\/p>\n<p>La vacuna, al causar una versi\u00f3n mucho m\u00e1s leve de la infecci\u00f3n, que no debe perjudicar al organismo, prepara al sistema inmunol\u00f3gico para actuar m\u00e1s r\u00e1pidamente e impedir la multiplicaci\u00f3n del invasor.<\/p>\n<p>La primera vacuna la desarroll\u00f3, a finales del siglo XVIII, el m\u00e9dico ingl\u00e9s Edward Jenner (1749-1823) contra la viruela, una infecci\u00f3n letal y deformante que mat\u00f3 a millones de personas en el siglo XX. La vacunaci\u00f3n masiva elimin\u00f3 la viruela del mundo en la d\u00e9cada de 1970.<\/p>\n<p>Las aproximadamente 60 vacunas aprobadas para el uso humano protegen contra 26 enfermedades graves causadas por virus o bacterias. Cada a\u00f1o, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), esas f\u00f3rmulas evitan la muerte de dos millones de ni\u00f1os y ni\u00f1as de hasta cinco a\u00f1os. Pueden producirse con virus o bacterias debilitados o versiones menos agresivas; algunas usan el agente infeccioso muerto o parte de este. \u201cEn principio, ser\u00eda posible obtener una vacuna contra cualquier agente infeccioso\u201d, afirma el inmun\u00f3logo brasile\u00f1o Gabriel Victora, docente de la Universidad Rockefeller, en Estados Unidos. \u201cPor distintas razones, empero, todav\u00eda no se han logrado desarrollar vacunas contra muchos virus y bacterias agresivos ni contra protozoarios como los causantes de la malaria.\u201d<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nCobertura de vacunaci\u00f3n y factores asociados a la vacunaci\u00f3n incompleta en municipios de mediano porte, estado de S\u00e3o Paulo, Brasil (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/154348\/cobertura-vacinal-e-fatores-associados-a-vacinacao-incompleta-em-municipio-de-medio-porte-estado-de\/?q=14\/11714-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/11714-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Doctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Eliseu Alves Waldman (FSP-USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> M\u00e1rcia de Cantu\u00e1ria Tauil; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 109.950,44.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBARATA, R. C. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/jech.bmj.com\/content\/early\/2012\/01\/19\/jech-2011-200341.short\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Socioeconomic inequalities and vaccination coverage: Results of an immunization coverage survey in 27 Brazi\u00adlian capitals, 2007-2008<\/a>. <strong>Journal of Epidemiology and Community Health<\/strong>. v. 66, n. 10, p. 934-41. oct. 2012.<br \/>\nOLIVE, J. K. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosmedicine\/article?id=10.1371\/journal.pmed.1002578\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The state of the antivaccine movement in the United States: A focused examination of nonmedical exemptions in states and counties<\/a>. <strong>PLOS Medicine<\/strong>. <em>Online<\/em>. 12 jun. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Al menos nueve factores confluyen en la merma de la inmunizaci\u00f3n infantil y elevan el riesgo de que resurjan enfermedades graves","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[298,311,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-315797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica","position_at_home-sumario","keywords-vacuna"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=315797"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315797\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":317312,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315797\/revisions\/317312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=315797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=315797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=315797"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=315797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}