{"id":315927,"date":"2019-12-17T15:15:09","date_gmt":"2019-12-17T18:15:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=315927"},"modified":"2019-12-17T19:03:06","modified_gmt":"2019-12-17T22:03:06","slug":"amenazas-a-los-monos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/amenazas-a-los-monos\/","title":{"rendered":"Amenazas a los monos"},"content":{"rendered":"<p>Aproximadamente el 60% de las especies de primates del mundo, incluidos chimpanc\u00e9s y orangutanes corre riesgo de extinci\u00f3n debido a la reducci\u00f3n de h\u00e1bitat causada por la expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas y, en menor escala, por la explotaci\u00f3n maderera y la caza de animales silvestres. Si los gobiernos locales y los organismos internacionales no hacen nada en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, esos primates, que en algunos casos ya presentan una disminuci\u00f3n poblacional significativa, pueden desaparecer hasta finales de este siglo. Esta advertencia surge de un estudio desarrollado por un grupo internacional de 72 expertos en primates, entre ellos investigadores de diversas instituciones de Brasil.<\/p>\n<p>Los cuatro pa\u00edses en situaci\u00f3n m\u00e1s delicada son justamente los que concentran la mayor cantidad de especies. Indonesia, Madagascar, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC) y Brasil albergan dos tercios de las 439 especies de monos conocidas en el mundo, de acuerdo con un mapeo publicado en junio en la revista <em>PeerJ<\/em>. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Brasil tiene 102 especies de primates; y el 39% de ellas se encuentra bajo amenaza de extinci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p>En el estudio, los investigadores analizaron datos de la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (IUCN) sobre el estatus de conservaci\u00f3n de las especies de primates en el mundo y del Global Forest Watch, que lleva a cabo un trabajo de seguimiento de la expansi\u00f3n o retracci\u00f3n de los bosques. Utilizaron asimismo informaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci\u00f3n (FAO) sobre la din\u00e1mica de expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas y de la Convenci\u00f3n sobre el Comercio Internacional de Especies de la Flora y de la Fauna Salvajes Amenazadas de Extinci\u00f3n (Cites).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3667\" height=\"3453\" class=\"aligncenter size-full wp-image-315954\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-11.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-11.jpg 3667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-11-250x235.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-11-700x659.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-11-120x113.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 3667px) 100vw, 3667px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas constituye la principal amenaza a la conservaci\u00f3n de esos animales en todos los pa\u00edses analizados. De 1990 a 2010, alrededor de 1,5 mill\u00f3n de kil\u00f3metros cuadrados de las \u00e1reas con presencia de monos se destinaron a la agricultura, poniendo en riesgo a muchas especies en Brasil y en Indonesia. Durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, esos pa\u00edses han perdido 46,4 millones y 23 millones de hect\u00e1reas (ha) de cobertura forestal, respectivamente. En el mismo per\u00edodo, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo registr\u00f3 una p\u00e9rdida de aproximadamente 10 millones de ha de \u00e1rea forestal. En Madagascar ese n\u00famero fue de 2,7 millones de ha.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias de la deforestaci\u00f3n, seg\u00fan los investigadores, es la transformaci\u00f3n de \u00e1reas continuas de bosque en trechos aislados. Ese efecto, llamado fragmentaci\u00f3n, est\u00e1 obstruyendo las rutas de dispersi\u00f3n usadas por ciertos tit\u00edes (<em>Callicebus<\/em> spp.) para migrar de un sitio a otro en las selvas del sur del estado de Rond\u00f4nia, en Brasil, por ejemplo.<\/p>\n<p>\u201cLos primates mantienen una amplia y compleja red de interacciones ecol\u00f3gicas en las selvas tropicales, actuando en la dispersi\u00f3n de semillas de \u00e1rboles grandes, cazando algunos animales y sirviendo de presa para otros\u201d, explica el bi\u00f3logo J\u00falio C\u00e9sar Bicca Marques, de la Escuela de Ciencias de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS). \u201cLa reducci\u00f3n de las poblaciones de esos animales desestructurar\u00eda los sistemas ecol\u00f3gicos que habitan, con impactos en el proceso de regeneraci\u00f3n de los bosques\u201d, subraya el investigador, uno de los autores del estudio publicado en la <em>PeerJ<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3667\" height=\"3514\" class=\"aligncenter size-full wp-image-315958\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12.jpg 3667w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12-250x240.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12-700x671.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/270_infos_es-12-120x115.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 3667px) 100vw, 3667px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sobre la base de los datos recogidos, los investigadores desarrollaron un modelo computacional capaz de generar proyecciones sobre la expansi\u00f3n de las fronteras agr\u00edcolas hasta fines de este siglo en los cuatro pa\u00edses, y el impacto que tendr\u00eda sobre las especies de primates en esas regiones. El escenario m\u00e1s pesimista, basado en el actual ritmo de degradaci\u00f3n ambiental experimentado por ellos, estima que los h\u00e1bitats de los primates se encoger\u00e1n un 78% en Brasil, un 72% en Indonesia, un 62% en Madagascar y un 32% en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo hasta 2100. Seg\u00fan el estudio, Brasil tiene m\u00e1s que perder que los dem\u00e1s pa\u00edses porque el agronegocio aqu\u00ed es mucho m\u00e1s fuerte y tiene un car\u00e1cter m\u00e1s expansionista que en los otros pa\u00edses analizados.<\/p>\n<p>Para el m\u00e9dico veterinario Danilo Simonini Teixeira, investigador de la Universidad de Brasilia (UnB), los datos presentados en el estudio son pertinentes y plausibles. \u201cLas proyecciones se basan en informaciones de proyectos desarrollados desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os en los pa\u00edses evaluados, de modo que las estimaciones tienen fundamento y son confiables\u201d, destaca el investigador, que no particip\u00f3 del estudio en la <em>PeerJ<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_315942\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-315942 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"804\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-2.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-2-250x168.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-2-700x469.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-2-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Peter Gronemann\/ Flickr  <\/span><\/a> En Kalimantan, Indonesia, la miner\u00eda informal de oro constituye la principal amenaza contra el mono narigudo<span class=\"media-credits\">Peter Gronemann\/ Flickr  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una diversidad bajo amenaza<\/strong><br \/>\nLa situaci\u00f3n es particularmente preocupante en Madagascar e Indonesia, donde viven 148 de las 439 especies de primates del mundo. Alrededor del 90% de ellas muestra un r\u00e1pido declive poblacional. En Madagascar, la expansi\u00f3n de los campos ilegales de miner\u00eda de cobalto, n\u00edquel y oro en los bosques, inclusive en \u00e1reas de protecci\u00f3n ambiental, pone en risco a primates como el l\u00e9mur de cola anillada (<em>Lemur catta<\/em>), reconocibles por su cola de rayas negras y blancas y ojos saltones de tono anaranjado. En Kalimantan, Indonesia, la miner\u00eda informal de oro amenaza a los monos narigudos (<em>Nasalis larvatus<\/em>) y al taciturno gib\u00f3n gris (<em>Hylobates muelleri<\/em>). \u201cMuchos primates se capturan y se venden en las ciudades como mascotas, para el uso en la medicina tradicional o con fines m\u00edsticos\u201d, comenta Bicca Marques.<\/p>\n<p>Otro enemigo de los primates es la caza comercial o de subsistencia, que se expandi\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os en funci\u00f3n del crecimiento urbano cercano a sus h\u00e1bitats. Se estima que el 85% de las especies de monos son cazadas en Indonesia, el 64% en Madagascar, el 51% en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo y el 35% en Brasil. Es el caso de los monos ara\u00f1a (<em>Ateles geoffroyi<\/em>), frecuentemente abatidos en la Amazonia. En el Bosque Atl\u00e1ntico, los principales blancos son el mono capuchino de pecho amarillo (<em>Sapajus xanthosternos<\/em>) y el mono ara\u00f1a muriqu\u00ed del sur (<em>Brachyteles arachnoides<\/em>). En la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, la caza est\u00e1 diezmando a los gorilas (<em>Gorilla gorilla<\/em>) y los bonobos (<em>Pan paniscus<\/em>).<\/p>\n<p>\u201cLa caza es una pr\u00e1ctica con fuertes ra\u00edces culturales y m\u00e1s dif\u00edcil de fiscalizar que la deforestaci\u00f3n\u201d, asevera el bioantrop\u00f3logo Mauricio Talebi, del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), campus de Diadema, uno de los autores del estudio. \u00c9l explica que la caza reduce el potencial de reposici\u00f3n de las poblaciones de monos de ciclo reproductivo lento. \u201cEl tiempo para que las hembras de algunas especies alcancen el per\u00edodo f\u00e9rtil puede ser de hasta 15 a\u00f1os\u201d, resalta.<\/p>\n<div id=\"attachment_315938\" style=\"max-width: 2410px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-315938 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-1.jpg\" alt=\"\" width=\"2400\" height=\"1600\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-1.jpg 2400w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-1-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Mathias Appel\/ Flickr<\/span><\/a> Si no se hace nada, las poblaciones de l\u00e9mures de cola anillada pueden desaparecer hasta 2100<span class=\"media-credits\">Mathias Appel\/ Flickr<\/span><\/p><\/div>\n<p>La contaminaci\u00f3n por enfermedades infecciosas tambi\u00e9n favorece el declive de algunas especies de primates. Entre octubre de 2002 y enero de 2004, brotes de \u00e9bola mataron a m\u00e1s del 90% de los gorilas y casi el 80% de los chimpanc\u00e9s del Santuario de Fauna Lossi, en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo. En Brasil, de acuerdo con Talebi, desde 2016 el brote de fiebre amarilla que se abati\u00f3 sobre la regi\u00f3n Sudeste del pa\u00eds diezm\u00f3 a miles de monos, incluidas especies amenazadas, como el sau\u00e1 (<em>Callicebus personatus<\/em>) y el mono guariba (<em>Alouatta guariba mitans<\/em>).<\/p>\n<p>El ec\u00f3logo M\u00e1rcio Port Carvalho, del Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo, recogi\u00f3, \u00e9l solo, a finales de diciembre de 2017, a <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/07\/22\/los-monos-dan-la-alarma-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">65 monos guariba muertos por el virus de la fiebre amarilla en el parque Huerto Forestal, en la zona norte de la cuidad de S\u00e3o Paulo<\/a>. \u201cEl riesgo de transmisi\u00f3n de enfermedades es preocupante en el caso de los primates que viven cerca de regiones densamente habitadas\u201d, explica Talebi. En Indonesia, muchos macacos cangrejeros (<em>Macaca fascicularis<\/em>) est\u00e1n muriendo por sarampi\u00f3n y rub\u00e9ola.<\/p>\n<p>Teixeira recuerda adem\u00e1s que el brote de fiebre amarilla en el estado de Rio Grande do Sul entre 2008 y 2009 diezm\u00f3 a m\u00e1s de 2 mil monos guariba y caray\u00e1 negros (<em>Alouatta caraya<\/em>). \u201cLa epidemia de 2016 y 2017 fue m\u00e1s preocupante\u201d, afirma Teixeira. \u201cTras d\u00e9cadas sin ser identificado en el Bosque Atl\u00e1ntico, el virus de la enfermedad lleg\u00f3 a la regi\u00f3n y puso en riesgo a algunas especies de monos ya amenazadas por otros factores\u201d. Para e m\u00e9dico veterinario, presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Primatolog\u00eda entre 2016 y 2017, es fundamental invertir en investigaciones y en la mejora de los servicios de vigilancia en salud, por medio de la expansi\u00f3n de los laboratorios de diagn\u00f3stico, para mitigar el impacto del virus en las poblaciones de primates en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_315946\" style=\"max-width: 1810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-315946 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1800\" height=\"2700\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-3.jpg 1800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-3-250x375.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-3-700x1050.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/048_Primatas_270-3-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paulo Gil\/ Archivo FPZSP <\/span><\/a> Si no se hace nada, las poblaciones de monos ara\u00f1a muriqu\u00ed del sur pueden desaparecer hasta 2100<span class=\"media-credits\">Paulo Gil\/ Archivo FPZSP <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLas enfermedades infecciosas representan un enorme desaf\u00edo para la conservaci\u00f3n de los monos en el mundo\u201d, destaca el primat\u00f3logo Paulo Henrique Gomes Castro, del Centro Nacional de Primates, en Bel\u00e9m. \u201cEsas poblaciones son sumamente vulnerables a los virus y sus posibles mutaciones. Aunque logremos desarrollar una vacuna apropiada para ellos, las dificultades de inmunizaci\u00f3n de las poblaciones silvestres ser\u00edan un desaf\u00edo\u201d, advierte el investigador, que no particip\u00f3 del estudio en la <em>PeerJ<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Acciones articuladas<\/strong><br \/>\nFrente a todo esto, los autores del estudio abogan por una articulaci\u00f3n entre diferentes sectores sociales, desde legisladores nacionales e internacionales hasta organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, en pro de la conservaci\u00f3n de los primates. \u201cLa creaci\u00f3n de \u00e1reas de protecci\u00f3n ambiental constituye la principal herramienta de conservaci\u00f3n\u201d, argumenta Talebi. Hoy en d\u00eda, tan solo un 17% de las \u00e1reas de presencia de primates en Indonesia y un 14% en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo est\u00e1n dentro de los l\u00edmites de las \u00e1reas de protecci\u00f3n ambiental; en Brasil y Madagascar ese n\u00famero se eleva al 38%.<\/p>\n<p>En Indonesia, un grupo de 25 investigadores ambientales, miembros de la Alliance of Leading Environmental Researchers and Thinkers (Alert), ya se articula en ese sentido. En julio, enviaron una carta al presidente del pa\u00eds pidiendo la suspensi\u00f3n de los planes de construcci\u00f3n de una central hidroel\u00e9ctrica en el norte de la isla de Sumatra con el argumento de que el proyecto, de costo estimado en 1.600 millones de d\u00f3lares, destruir\u00e1 el bosque Batang Toru, h\u00e1bitat del raro orangut\u00e1n de Tapanuli (<em>Pongo tapanuliensis<\/em>).<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nESTRADA, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6005167\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Primates in peril: The significance of Brazil, Madagascar, Indonesia and the Democratic Republic of the Congo for global primate conservation<\/a>. <strong>PeerJ<\/strong>. v. 6, p. 1-57. jun. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Alrededor del 60% de las especies de primates puede desaparecer hasta el final de este siglo, seg\u00fan un estudio","protected":false},"author":346,"featured_media":315950,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293,269],"coauthors":[662],"class_list":["post-315927","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=315927"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315927\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":316481,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315927\/revisions\/316481"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/315950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=315927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=315927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=315927"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=315927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}