{"id":316852,"date":"2019-12-19T15:23:19","date_gmt":"2019-12-19T18:23:19","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=316852"},"modified":"2019-12-23T13:30:26","modified_gmt":"2019-12-23T16:30:26","slug":"arte-sintetizado-en-laboratorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/arte-sintetizado-en-laboratorio\/","title":{"rendered":"Arte sintetizado en laboratorio"},"content":{"rendered":"<p>Ejemplares de libros que se ocupan del esfuerzo humano por dominar la naturaleza, como por ejemplo <em>De natura deorum<\/em>, del orador romano Marco Tulio Cicer\u00f3n (106 a.C.- 43 a.C.) le sirven de banquete a una colonia de hongos de la especie <em>Phisarum polycephalum<\/em>, un tipo de moho amarillento. El avance del hongo sobre las p\u00e1ginas es registrado por una c\u00e1mara conectada a un sistema de visi\u00f3n artificial (por computadora) y alimenta un algoritmo de inteligencia artificial que, simult\u00e1neamente, estropea un banco de datos: el resultado es que los hongos pareciera que tambi\u00e9n \u201ccomen\u201d lentamente los registros digitales. Todo este experimento, divulgado en una cuenta de Twitter, forma parte de la instalaci\u00f3n art\u00edstica <em>Culturas degenerativas<\/em>, en cartel hasta el 23 de septiembre en el Brighton Digital Festival, en Inglaterra. \u201cLa manipulaci\u00f3n de organismos vivos o de algoritmos permite que el arte plantee debates est\u00e9ticos y conceptuales con base en conocimientos y modos de actuar de nuestro tiempo\u201d, dice el artista brasile\u00f1o Cesar Baio, coautor de la obra junto a Lois (The League of Imaginary Scientist), un colectivo art\u00edstico con sede en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Baio, docente del Instituto de Artes de la Universidad de Campinas (Unicamp), se desempe\u00f1a en un \u00e1rea transdisciplinaria a la que se conoce con el nombre de arteciencia, que recientemente cobr\u00f3 notoriedad y utiliza metodolog\u00edas, equipamientos y conceptos cient\u00edficos no solo como herramientas para el proceso de la creaci\u00f3n art\u00edstica, sino tambi\u00e9n como formas de expresi\u00f3n. \u00c9l tambi\u00e9n es uno de los fundadores del laboratorio de Investigaci\u00f3n en Arte, Ciencia y Tecnolog\u00eda de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC), que desde 2015 promueve proyectos de ese tipo. \u201cSe trata de una estructura que agrupa a cient\u00edficos de varias \u00e1reas, tales como la filosof\u00eda, biolog\u00eda y computaci\u00f3n, que est\u00e1n interesados en articular diversos campos del conocimiento\u201d, dice.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n del laboratorio, relata, se inspir\u00f3 en iniciativas tales como el Laboratorio Symbiotica, de la Universidad del Oeste de Australia, creado en 1996 por el dise\u00f1ador finland\u00e9s Oron Catts, famoso por utilizar c\u00e9lulas madre y cultivos de tejidos vivos como materia prima para sus obras. \u201cSi bien se encuentra inserto en una universidad de investigaci\u00f3n intensiva, el Symbiotica tiene libertad para promover trabajos art\u00edsticos independientes\u201d, le dijo Catts a la revista <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cLos artistas pueden hacer residencia en otros laboratorios de la universidad y cuentan con acceso a los mismos equipamientos y recursos tecnol\u00f3gicos que utiliza cualquier investigador de la instituci\u00f3n. Esta es una manera de liberar esas herramientas de las agendas un tanto estrictas de la ciencia y de las ingenier\u00edas para que puedan utilizarse en contextos culturales m\u00e1s cr\u00edticos\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_316861\" style=\"max-width: 1910px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1920px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-316861 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1920px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1900\" height=\"1900\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1920px-1.jpg 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1920px-1-250x250.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1920px-1-700x700.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1920px-1-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cesar &amp; Lois<\/span><\/a> Los hongos avanzan sobre libros y corrompen textos digitales que abordan el control de la naturaleza por los seres humanos<span class=\"media-credits\">Cesar & Lois<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil, est\u00e1n surgiendo experiencias similares, tal como muestra un estudio que sali\u00f3 publicado en junio en la revista <em>Ci\u00eancia e Cultura<\/em>, que esboza un panorama de la producci\u00f3n acad\u00e9mica brasile\u00f1a en el campo del arteciencia. \u201cCon base en datos extra\u00eddos de la Plataforma Lattes y de Google, identificamos a 131 cient\u00edficos que se desempe\u00f1an en esa disciplina aqu\u00ed en Brasil\u201d, comenta el farmac\u00e9utico y core\u00f3grafo Jo\u00e3o da Silveira, investigador visitante de la Universidad Harvard, en Estados Unidos, y autor del art\u00edculo. De ese total, se evaluaron los 51 perfiles que se consideraban m\u00e1s relevantes en t\u00e9rminos de producci\u00f3n cient\u00edfica. Se analizaron aspectos tales como los lugares y \u00e1reas de formaci\u00f3n acad\u00e9mica, as\u00ed como de actuaci\u00f3n profesional teniendo tambi\u00e9n en cuenta el g\u00e9nero de los investigadores. Seg\u00fan las conclusiones del estudio, de esos 51 la mayor parte son mujeres (31). La mayor\u00eda de los cient\u00edficos evaluados (el 66,7%) trabajan en la regi\u00f3n sudeste, frente a un 11,8% en el centro-oeste, un 9,8% en el sur, un 9,8% en el nordeste y un 2% en la regi\u00f3n norte.<\/p>\n<p>Uno de los grupos identificados por el estudio est\u00e1 concentrado en el N\u00facleo de Arte y Nuevos Organismos (Nano) que funciona desde 2010 en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). \u201cNuestros proyectos lidian con organismos vivos y sistemas artificiales\u201d, explica el artista Guto N\u00f3brega, coordinador del nano, donde estudia formas de producci\u00f3n art\u00edstica a partir de las actividades de las plantas. En uno de sus proyectos m\u00e1s destacados, intitulado <em>BOT_anic<\/em>, una planta a la que se conoce por el nombre com\u00fan de potus (<em>Epipremnum Pinnatum<\/em>) es monitoreada y gu\u00eda los movimientos de un peque\u00f1o robot. \u201cCuando alguien respira cerca de la planta, se producen variaciones electrofisiol\u00f3gicas en la superficie de las hojas que los sensores registran. Los impulsos el\u00e9ctricos activan los motores del robot, que se desplaza en direcci\u00f3n a la persona\u201d, explica N\u00f3brega, quien con ello quiso despertar el debate sobre la sensibilidad de las plantas y la relaci\u00f3n entre humanos y m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>No es anormal que los museos de historia natural, planetarios y jardines bot\u00e1nicos alberguen exposiciones con im\u00e1genes e ilustraciones producidas por artistas e investigadores. Un buen ejemplo de ello es el colectivo ArtBio, que desde 2014 organiza la Muestra de Arte Cient\u00edfico Brasile\u00f1o, con fotograf\u00edas realizadas mediante microscopios. \u201cCiencia y arte son lenguajes que corren velos y descifran misterios. Cada obra de la muestra se abre al espectador no como una certeza absoluta, sino como ambig\u00fcedad en el acto de la contemplaci\u00f3n\u201d, dice el dise\u00f1ador De Aquino, uno de los organizadores de la muestra. Con todo, la conexi\u00f3n entre arte y ciencia no se circunscribe a iniciativas de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, acota Martin Grossmann, docente de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA-USP). \u201cLos campos en la frontera de la ciencia como son la biotecnolog\u00eda e inteligencia artificial han llamado la atenci\u00f3n de artistas y cient\u00edficos interesados en explorar nuevas posibilidades est\u00e9ticas\u201d, dice Grossmann.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos que trabajan en esa confluencia se quejan de la dificultad para obtener financiaci\u00f3n para sus proyectos. \u201cEn las agencias de fomento no existe un \u00e1rea o sub\u00e1rea espec\u00edfica para los estudios sobre las relaciones entre arte y ciencia y, por eso, resulta m\u00e1s dif\u00edcil articular un an\u00e1lisis adecuado para esa clase de proyecto\u201d, explica el artista visual y curador Pablo Gobira, docente del Programa de Posgrado en Artes de la Universidad del Estado de Minas Gerais (UEMG), uno de los fundadores, en 2013, del laboratorio de Po\u00e9ticas de Frontera. En su opini\u00f3n, un rasgo com\u00fan entre los artistas que hacen arteciencia es el esfuerzo para que el p\u00fablico tenga acceso a reflexiones propias del arte, algo que no siempre resulta viable. \u201cHoy en d\u00eda se puede realizar un dise\u00f1o en una placa de Petri vali\u00e9ndose de microorganismos modificados gen\u00e9ticamente, pero eso no significa que cualquier experimento est\u00e9tico devenga en arte\u201d, sostiene Gobira. Seg\u00fan \u00e9l, los procesos art\u00edsticos no solo implican creatividad, sino aquellos conceptos inherentes a la obra en s\u00ed misma.<\/p>\n<div id=\"attachment_316853\" style=\"max-width: 1610px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1600px-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-316853 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1600px-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"2400\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1600px-2.jpg 1600w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1600px-2-250x375.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1600px-2-700x1050.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-1600px-2-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Guto N\u00f3brega  <\/span><\/a> En la obra <em>BOT_anic<\/em>, una planta controla los movimientos de un peque\u00f1o robot que interact\u00faa con el p\u00fablico<span class=\"media-credits\">Guto N\u00f3brega  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Lejos de ser una novedad, la articulaci\u00f3n de la ciencia con el arte es conocida ya que ambos campos funcionaron a la par en el pasado. Leonardo da Vinci (1452-1519) y Michelangelo Buonarroti (1475-1564) produjeron grandes obras de anatom\u00eda de inter\u00e9s cient\u00edfico. \u201cEl empleo de la matem\u00e1tica y de la geometr\u00eda colabor\u00f3 para revolucionar la representaci\u00f3n de la perspectiva en las obras de arte del Renacimiento\u201d, destaca Grossmann. Durante la transici\u00f3n del siglo XIX al XX surgieron nuevas t\u00e9cnicas como la fotograf\u00eda, por ejemplo, que introdujeron campos de acci\u00f3n in\u00e9ditos para el arte.<\/p>\n<p>Desde entonces, otras \u00e1reas del conocimiento, como en el caso de las ingenier\u00edas, no solo se tornaron fuentes de inspiraci\u00f3n, sino que los artistas empezaron a adoptar sus m\u00e9todos de trabajo, tal como escribi\u00f3 Cristina Barros Oliveira, investigadora del Instituto de Historia del Arte de la Universidad Nova de Lisboa, en un art\u00edculo publicado en 2015. Algunos artistas, como el franc\u00e9s Marcel Duchamp (1887-1968) fueron pioneros en la experimentaci\u00f3n con nuevos materiales. Su obra <em>Le grand verre <\/em>(El gran vidrio), de 1915, que consta de dos placas de vidrio enormes \u2013en las cuales usa para su composici\u00f3n alambres de plomo, \u00f3leo y barniz\u2013, constituye un hito, dice Grossmann. Se cree que el primer artista que us\u00f3 organismos vivos en una exposici\u00f3n habr\u00eda sido el fot\u00f3grafo Edward Jean Steichen (1879-1973), de Luxemburgo. \u00c9l realiz\u00f3 un cruzamiento de diferentes especies de plantas del g\u00e9nero <em>Delphinium<\/em> cuyo resultado fueron nuevas variedades que fueron exhibidas en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York.<\/p>\n<p>A mediados de la d\u00e9cada de 1990, los avances en biotecnolog\u00eda dieron origen al bioarte, un movimiento art\u00edstico inspirado en t\u00e9cnicas de ingenier\u00eda gen\u00e9tica. \u201cLa manipulaci\u00f3n de la vida se transform\u00f3 en una nueva forma de creaci\u00f3n est\u00e9tica\u201d, dice el artista brasile\u00f1o Eduardo Kac, que est\u00e1 radicado desde hace 30 a\u00f1os en Estados Unidos y se desempe\u00f1a como docente en el School of the Art Institute of Chicago. El artista adquiri\u00f3 notoriedad en 1997, cuando implant\u00f3 un microchip en su propio cuerpo como parte de un experimento art\u00edstico que denomin\u00f3 <em>C\u00e1psula do tempo<\/em>. En 2000, gener\u00f3 sorpresa al crear, con la colaboraci\u00f3n de cient\u00edficos del Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n Agron\u00f3mica de Francia, una coneja albina llamada Alba, que emit\u00eda luz verde cuando se la expon\u00eda a una luz azul. Los investigadores hab\u00edan introducido en las c\u00e9lulas reproductivas de su madre un gen que produce una prote\u00edna verde fluorescente denominada GFP, que se extrae de un tipo de medusa. \u201cMi objetivo era crear un ser vivo que nunca haya existido en la naturaleza\u201d, dice Kac. La obra suscit\u00f3 controversia y alent\u00f3 el debate acerca de los l\u00edmites de la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica y del propio arte hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>En un manifiesto publicado el a\u00f1o pasado, Kac y otros artistas definen al bioarte como una forma de expresi\u00f3n art\u00edstica que utiliza como herramientas a prote\u00ednas, tejidos vivos y ADN. La artista portuguesa Marta de Menezes, una de las signatarias del manifiesto, advierte que el objetivo del bioarte no es ensalzar a la biotecnolog\u00eda. \u201cEl arte puede plantear controversias acerca de si determinada t\u00e9cnica debe emplearse o no y tambi\u00e9n pueden debatirse los aspectos \u00e9ticos en juego\u201d, dice Menezes. En trabajos recientes, ella experimenta con la herramienta de edici\u00f3n gen\u00e9tica CRISPR-Cas9, con potencial para corregir defectos gen\u00e9ticos asociados con enfermedades.<\/p>\n<div id=\"attachment_316865\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-2280px-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-316865 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-2280px-3.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1515\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-2280px-3.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-2280px-3-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-2280px-3-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/034-037_Bioarte_271-2280px-3-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Robertba\/ Ars Electronica<\/span><\/a> Las cianobacterias proliferan sobre las placas de computadora en una instalaci\u00f3n que exhibieron Hideo Iwasaki y Oron Catts en 2010<span class=\"media-credits\">Robertba\/ Ars Electronica<\/span><\/p><\/div>\n<p>La artista comenz\u00f3 a trabajar en esa \u00e1rea al final de los a\u00f1os 1990, cuando a\u00fan cursaba la carrera de artes pl\u00e1sticas en la Universidad de Lisboa y comenz\u00f3 a pintar telas alusivas a temas de la biolog\u00eda, tales como neuronas y c\u00e9lulas embrionarias. Su casamiento con un inmun\u00f3logo y la amistad con cient\u00edficos la empujaron a interesarse por los trabajos que se realizan en los laboratorios de biolog\u00eda. \u201cEmpec\u00e9 a escribirles a cient\u00edficos solicit\u00e1ndoles que me aceptasen como residente en sus laboratorios\u201d, relata Menezes, que hizo su estreno en 2000 con la instalaci\u00f3n <em>Nature?<\/em>, un gran invernadero que sirvi\u00f3 como h\u00e1bitat para mariposas vivas, inspirada en un estudio del bi\u00f3logo holand\u00e9s Paul Brakefield sobre los factores que interven\u00edan en la configuraci\u00f3n de las matrices de las alas de las mariposas.<\/p>\n<p>El grupo de investigaci\u00f3n de Brakefield hab\u00eda desarrollado una t\u00e9cnica que no requiere de la manipulaci\u00f3n de genes para modificar el patr\u00f3n de las alas cuando el insecto a\u00fan se encuentra en el capullo. \u201cLas mariposas manipuladas presentaban patrones nunca antes vistos en la naturaleza y me di cuenta que eso ten\u00eda un potencial art\u00edstico\u201d, recuerda Menezes, que hizo una pasant\u00eda en el laboratorio del investigador. El procedimiento, seg\u00fan refiere, no es agresivo para las mariposas, porque ellas no tienen terminales nerviosas en las alas. El objetivo, dice Menezes, era indagar sobre el concepto de lo natural contra lo artificial. Ella recuerda que en una de las reuniones con el grupo de trabajo de Brakefield, hubo una discusi\u00f3n acerca de porqu\u00e9 el trabajo de ellos era ciencia y el de ella arte si la materia prima con la que trabajaban era la misma. \u201cLo que determina que mi trabajo sea arte no es el tipo de material que empleo, sino la tem\u00e1tica impl\u00edcita en mis obras\u201d.<\/p>\n<p>Pero en ocasiones el cient\u00edfico y el artista coexisten en un mismo individuo, como es el caso del bi\u00f3logo y bioartista japon\u00e9s Hideo Iwasaki, coordinador del Laboratory for Molecular Cell Network &amp; Biomedia Art de la Universidad Waseda, en Tokio. A partir de sus estudios que lleva a cabo desde hace a\u00f1os sobre la formaci\u00f3n de modelos de cianobacterias, a las cuales tambi\u00e9n se las conoce como algas azules, Iwasaki decidi\u00f3 incorporar su objeto de investigaci\u00f3n a las obras que produce. \u201cMe desenvuelvo tanto en la pr\u00e1ctica art\u00edstica como en las investigaciones cient\u00edficas para indagar el esp\u00edritu cr\u00edtico del concepto de la vida\u201d, dice Iwasaki. En 2010, junto a Catts, del Laboratorio Symbiotica, en Australia, idearon un proyecto al que llamaron <em>Biogenic timestamp<\/em>, en el cual trabajaron con un cultivo de cianobacterias, que obtienen energ\u00eda por medio de la fotos\u00edntesis. Las algas fueron dispuestas sobre una placa de una computadora, que viene sufriendo la acci\u00f3n de esos microorganismos hasta hoy.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sus ide\u00f3logos, las colonias se instalan en las superficies met\u00e1licas del <em>hardware<\/em>, lo cual representa la integraci\u00f3n entre los seres vivos y las tecnolog\u00edas. \u201cEl abordaje est\u00e9tico es una de las maneras de explorar los l\u00edmites entre el conocimiento cient\u00edfico y las nociones acerca de la vida. Los materiales biol\u00f3gicos son medios interesantes para plantear ese debate, pero lo m\u00e1s importante son los conceptos filos\u00f3ficos y \u00e9ticos vinculados con la obra\u201d, dice Iwasaki.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nSILVEIRA, J. R. A.<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/cienciaecultura.bvs.br\/scielo.php?pid=S0009-67252018000200013&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Arteci\u00eancia: Um retrato acad\u00eamico brasileiro<\/a>. <strong>Ci\u00eancia e Cultura<\/strong>. <em>Online<\/em>. v. 70, n. 2. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Artistas utilizan herramientas cient\u00edficas para crear obras e instalaciones ","protected":false},"author":421,"featured_media":316857,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[273],"coauthors":[740],"class_list":["post-316852","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-artes-plasticas-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=316852"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":316871,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316852\/revisions\/316871"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/316857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=316852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=316852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=316852"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=316852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}