{"id":316930,"date":"2019-12-19T15:25:29","date_gmt":"2019-12-19T18:25:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=316930"},"modified":"2019-12-19T15:25:29","modified_gmt":"2019-12-19T18:25:29","slug":"una-teoria-en-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-teoria-en-movimiento\/","title":{"rendered":"Una teor\u00eda en movimiento"},"content":{"rendered":"<p>El naturalista brit\u00e1nico Charles Darwin (1809-1882) no sab\u00eda qu\u00e9 era un gen cuando describi\u00f3 en 1859 su teor\u00eda de la evoluci\u00f3n por medio de la selecci\u00f3n natural en el libro <em>El origen de las especies<\/em>. Pero entend\u00eda que las caracter\u00edsticas se transmit\u00edan de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, y plante\u00f3 sugerencias que a\u00fan hoy se estudian, y que paulatinamente fueron comprendi\u00e9ndose. La estructura de la mol\u00e9cula de ADN reci\u00e9n se descubrir\u00eda en 1953, y con ella la capacidad de transmisi\u00f3n hereditaria, torn\u00e1ndose la protagonista de ese proceso de transformaci\u00f3n, diversificaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de las especies.<\/p>\n<p>Durante las d\u00e9cadas posteriores los mecanismos se diversificaron y las ramas del \u00e1rbol de la vida se entrecruzaron volvi\u00e9ndose menos jer\u00e1rquicas. Algunos planteos \u2013pol\u00e9micos\u2212 sostienen que al ADN no lo modifican solamente mutaciones aleatorias y que no solo la informaci\u00f3n que contiene su secuencia es lo que se transmite a los descendientes. En los \u00faltimos a\u00f1os, el enfoque denominado s\u00edntesis evolutiva extendida (EES, por sus siglas en ingl\u00e9s), est\u00e1 organizando una propuesta que no refuta el conocimiento vigente, m\u00e1s bien ampl\u00eda lo que este abarca y, en ciertos casos, admite v\u00edas de doble sentido all\u00ed donde tradicionalmente se ha considerado un determinismo unidireccional. Desde esa perspectiva, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">el desarrollo de un organismo en el curso de su vida tiene una importancia en su construcci\u00f3n que trasciende aquello que estaba programado gen\u00e9ticamente<\/a>. La interacci\u00f3n entre un organismo y el ambiente pasa a analizarse a partir de sus efectos mutuos, y ya no solo como una adaptaci\u00f3n a algo preestablecido. Para los expertos, estos son temas relevantes desde hace d\u00e9cadas, pero la EES los considera causas de la evoluci\u00f3n, mientras que en el enfoque tradicional ellos ser\u00edan consecuencias, de acuerdo con un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en 2015 en la revista <em>Proceedings of the Royal Society B<\/em>. \u201cSe trata de otra manera de concebir los mecanismos evolutivos, con un conjunto diferente de expectativas y previsiones\u201d, define el evolucionista Kevin Laland, de la Universidad de Saint Andrews, en Escocia, autor principal del art\u00edculo.<\/p>\n<p>En un texto reproducido en marzo de este a\u00f1o en el peri\u00f3dico <em>Folha de S.Paulo<\/em>, Laland compara el camino evolutivo con el que recorre una persona que pasea a varios perros y es tironeada en todas direcciones por las correas de longitudes diferentes. Las numerosas fuerzas que intervienen en la evoluci\u00f3n, seg\u00fan \u00e9l, incluyen la selecci\u00f3n natural, pero no se restringen solo a ella. \u201cLa EES es una herramienta para pensarlo\u201d, le dijo a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Seg\u00fan figura en el sitio web de la iniciativa, actualmente hay 22 proyectos que se dedican a testear las hip\u00f3tesis que diferencian la EES de la teor\u00eda tradicional. \u201cPasar\u00e1n d\u00e9cadas hasta que podamos sintetizar un nuevo andamiaje conceptual\u201d.<\/p>\n<p>Por ahora son sugerencias en fase de verificaci\u00f3n, una etapa imprescindible para la modificaci\u00f3n de conceptos cient\u00edficos. Mientras que algunos estudiosos del \u00e1rea vislumbran indicios convincentes, otros no avistan novedades. \u201cNo debemos apurarnos a plantear una nueva teor\u00eda antes de saber si el esquema tradicional podr\u00eda adecuarse a los nuevos resultados\u201d, dice el evolucionista Douglas Futuyma, de la Universidad Stony Brook, en Nueva York. En 2016, \u00e9l asisti\u00f3 a un simposio organizado por Laland y otros colegas en Londres, en calidad de opositor, y valora ese tipo de intercambio. Pero est\u00e1 lejos de haberse convencido. \u201cBuena parte de lo que dicen ellos est\u00e1 contemplado dentro de la teor\u00eda evolutiva desde hace mucho tiempo\u201d. \u00c9l hace referencia a toda una diversidad de estudios sobre las conexiones entre desarrollo y evoluci\u00f3n, por ejemplo, que se gan\u00f3 el mote de <em>evo-devo<\/em> [de la expresi\u00f3n en ingl\u00e9s <em>evolutionary developmental<\/em>] (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 152<\/em>).<\/p>\n<p>Ese debate, que a nivel mundial es reciente, a\u00fan no gan\u00f3 muchos adeptos en Brasil. Entre los interesados figuran los bi\u00f3logos Hilton Japyass\u00fa, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA) y Eduardo Ottoni, del Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), que estudian los aspectos evolutivos de la cultura y del comportamiento. Otros indagan en los aspectos de la evoluci\u00f3n antes inaccesibles debido a limitaciones t\u00e9cnicas o conceptuales, sin preocuparse por remodelados te\u00f3ricos como ejemplos por seguirse.<\/p>\n<blockquote><p>Los trabajos se\u00f1alan a la epigen\u00e9tica como una interfaz entre el medio ambiente y la biolog\u00eda de las abejas<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>M\u00e1s que una secuencia<\/strong><br \/>\nUn fen\u00f3meno que cobra relevancia es la epigen\u00e9tica, que altera la producci\u00f3n de ARN o prote\u00ednas por los genes al regular su actividad a lo largo de la vida del organismo, sin que se modifique la secuencia del ADN. Se trata de un funcionamiento regulatorio din\u00e1mico que depende de una red de mol\u00e9culas perfeccionada en el curso de la evoluci\u00f3n, bajo control gen\u00e9tico.<\/p>\n<p>La epigen\u00e9tica, un campo bastante estudiado en d\u00e9cadas recientes, ahora parece estar detr\u00e1s de algo que para Darwin era un misterio, hasta el punto que, desde su perspectiva, pone en riesgo la teor\u00eda en su totalidad: la divisi\u00f3n reproductiva en las colonias de abejas. Si (en consonancia con la selecci\u00f3n natural) aquel que deja m\u00e1s descendientes adquiere mayor representatividad en una poblaci\u00f3n y difunde sus caracter\u00edsticas, \u00bfc\u00f3mo es posible que haya sociedades en las que tan solo una hembra se reproduce, con la ayuda de compa\u00f1eras est\u00e9riles? Darwin lo justific\u00f3 pensando en la supervivencia de la colmena como una unidad y, posteriormente, ese parentesco pr\u00f3ximo entre las integrantes de la colonia se convirti\u00f3 en la explicaci\u00f3n m\u00e1s aceptada. Ahora la epigen\u00e9tica irrumpe en esa ecuaci\u00f3n como mecanismo de interacci\u00f3n entre el medio ambiente y el ADN para definir, entre un grupo de larvas gen\u00e9ticamente similares, cu\u00e1l se transformar\u00e1 en reina y cu\u00e1l en obrera.<\/p>\n<p><strong>Genes y ambiente<\/strong><br \/>\nLos grupos de los genetistas Klaus Hartfelder y Zil\u00e1 Sim\u00f5es, del campus de Ribeir\u00e3o Preto de la USP, han estudiado la actividad diferenciada de los genes por metilaci\u00f3n, uno de los mecanismos principales de la epigen\u00e9tica. Al analizar el genoma de la especie <em>Melipona scutellaris<\/em>, una abeja sin aguij\u00f3n nativa de Brasil, el bi\u00f3logo Carlos Cardoso-J\u00fanior, alumno de doctorado en el grupo de Hartfelder, verific\u00f3 que las larvas presentan interferencias en muchos tramos del ADN y por eso se lo considera hipermetilado. Ese patr\u00f3n se desvanece s\u00fabitamente en la transici\u00f3n del estado larval a pupa, cuando las obreras pasan a tener un material gen\u00e9tico caracterizado por el triple de metilaci\u00f3n que el de las reinas y los z\u00e1nganos. De esa manera, la porci\u00f3n del genoma afectado por la epigen\u00e9tica configura un modelo de funcionamiento de los genes determinante para la fisiolog\u00eda que diferencia las castas en esos insectos. En su vida adulta, la expresi\u00f3n de los genes de esas abejas pasa a estar controlada por alteraciones en las histonas, las prote\u00ednas que envuelven el ADN dentro de las c\u00e9lulas, lo cual es otro tipo de alteraci\u00f3n epigen\u00e9tica seg\u00fan el art\u00edculo publicado en 2017 en la revista <em>genetics and Molecular Biology<\/em>. Estos efectos son regulados por la alimentaci\u00f3n, que define las castas a la par de la herencia gen\u00e9tica cl\u00e1sica. \u201cLa modificaci\u00f3n de histonas es un proceso que permite ajustes r\u00e1pidos en la regulaci\u00f3n de la actividad g\u00e9nica como respuesta al ambiente\u201d, dice Hartfelder.<\/p>\n<p>Los estudios definen a la epigen\u00e9tica como una interfaz entre el ambiente, que incluye a la alimentaci\u00f3n y las condiciones clim\u00e1ticas, y la biolog\u00eda de las abejas. Se tard\u00f3 en reconocer la importancia de ese mecanismo en los invertebrados, puesto que en los genomas de los principales modelos para estudios gen\u00e9ticos en esa clase de animales \u2013la mosca <em>Drosophila melanogaster<\/em> y el nematodo helminto <em>Caenorhabditis elegans<\/em>\u2013 faltan los genes de metiltransferasas que metilan el ADN. Eso explica por qu\u00e9 los invertebrados quedaron tanto tiempo postergados en los estudios de epigen\u00e9tica, seg\u00fan Hartfelder.<\/p>\n<p>En el caso de los vertebrados, los roedores ayudan en los estudios del funcionamiento humano. Por medio de estudios con ratones, el grupo de la bi\u00f3loga V\u00e2nia D\u2019Almeida, del Departamento de Psicobiolog\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), investiga c\u00f3mo puede influir el ambiente en la gen\u00e9tica de las gestantes y en sus proles. \u201cLa deficiencia en vitaminas del complejo B altera la expresi\u00f3n de los genes ligados a la enfermedad de Alzheimer\u201d dice la bi\u00f3loga Vanessa Cavalcante-Silva. Ese resultado surge de su doctorado, que obtuvo en 2012 bajo la direcci\u00f3n de D\u2019Almeida, en el curso del cual someti\u00f3 a hembras pre\u00f1adas y a lactantes a una restricci\u00f3n nutricional y observ\u00f3 en las cr\u00edas una propensi\u00f3n a la p\u00e9rdida de memoria. Las alteraciones en la funci\u00f3n de los genes de riesgo para el alzheimer constituyen una se\u00f1al de advertencia, seg\u00fan lo expresa el art\u00edculo que public\u00f3 en 2014 en la revista <em>PLOS ONE<\/em>. Para el grupo, los resultados tornan a\u00fan m\u00e1s crucial la preocupaci\u00f3n de los m\u00e9dicos con respecto a la alimentaci\u00f3n de sus pacientes embarazadas.<\/p>\n<p>Un estudio efectuado por el grupo de la bi\u00f3loga Martha Bernardi, de la Universidad Paulista (Unip), revel\u00f3, por ejemplo, que <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/03\/19\/el-peso-a-traves-de-las-generaciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la dieta de las ratas durante el per\u00edodo de pre\u00f1ez puede afectar el perfil de activaci\u00f3n g\u00e9nica ligado a la obesidad no solo de las cr\u00edas<\/a>, sino tambi\u00e9n de las futuras cr\u00edas de estos. \u201cDurante el embarazo, tres generaciones est\u00e1n presentes\u00a0 y sujetas al influjo del ambiente\u201d, subraya D\u2019Almeida. \u201cLa madre, un feto femenino y los \u00f3vulos en formaci\u00f3n en los ovarios del mismo\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4000\" height=\"1317\" class=\"alignnone size-full wp-image-316943\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7.jpg 4000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7-250x82.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7-700x230.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-7-120x40.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 4000px) 100vw, 4000px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Entre Darwin y Lamarck<\/strong><br \/>\nLos mecanismos epigen\u00e9ticos de regulaci\u00f3n, tal como se verifica en las abejas y en los roedores, han sido bastante estudiados y empiezan a ser reconocidos como parte del funcionamiento del ADN. Lo que todav\u00eda genera dudas es su importancia evolutiva. \u201cHace 10 a\u00f1os no se o\u00eda demasiado sobre esto\u201d, dice Futuyma, interesado en los hallazgos recientes sobre la herencia. \u201cAhora hay gente esbozando modelos de gen\u00e9tica poblacional para medir el impacto de la epigen\u00e9tica en la evoluci\u00f3n\u201d, relata. Todav\u00eda no es posible evaluar el alcance del fen\u00f3meno y su importancia a largo plazo aparte de los mecanismos ya afianzados: mutaciones en puntos del ADN al azar como fuente primordial de variabilidad, a lo que se suma la recombinaci\u00f3n entre las partes del genoma y los genes saltarines, que cambian de sitio.<\/p>\n<p>Laland refuta la objeci\u00f3n de que no se document\u00f3 la transmisi\u00f3n de marcadores epigen\u00e9ticos m\u00e1s all\u00e1 de unas pocas generaciones. \u201cEsa manera de pensar es err\u00f3nea, es como decir que algo necesita tener propiedades similares a las de los genes para que sea relevante\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, la regulaci\u00f3n epigen\u00e9tica del genoma siempre est\u00e1 activa y puede renovarse con cada generaci\u00f3n, de manera tal que la inc\u00f3gnita reside en entender c\u00f3mo los efectos transitorios pueden extenderse en el tiempo. \u201cSe le ha prestado demasiada\u00a0 atenci\u00f3n a las formas extragen\u00e9ticas de la herencia\u201d, dice, empleando una terminolog\u00eda que a\u00fan es pol\u00e9mica.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Al discutir la epigen\u00e9tica como impulso evolutivo, se vuelve a hablar de la teor\u00eda del franc\u00e9s Jean-Baptiste de Lamarck (1744-1829), conocida por la transmisi\u00f3n de caracter\u00edsticas adquiridas en el curso de la vida<\/a>. Y no solo de \u00e9l se habla, puesto que Darwin no negaba las ideas de su antecesor. \u201cEl aumento de tama\u00f1o \u2013dr\u00e1stico y heredado\u2013 de las ubres de vacas y cabras en aquellos pa\u00edses donde habitualmente se las orde\u00f1a, en comparaci\u00f3n con el estado de esos \u00f3rganos en otros pa\u00edses, constituye otro ejemplo del efecto del uso\u201d, escribi\u00f3 el brit\u00e1nico en <em>El origen de las especies<\/em>, cuya primera edici\u00f3n, de 1859, tradujeron nuevamente en Brasil, este a\u00f1o, las editoriales Ubu y Edipro, esta \u00faltima con prefacio y notas del bi\u00f3logo N\u00e9lio Bizzo, de la Facultad de Educaci\u00f3n de la USP. \u201cAdvi\u00e9rtase que esos cambios no solo ser\u00edan provocados por el ambiente, sino que se tornar\u00edan hereditarios, un modelo muy similar al que postulaba Lamarck\u201d, destaca Bizzo sobre ese aspecto en una de las notas en las cuales hace hincapi\u00e9 en la aceptaci\u00f3n de Darwin de otros mecanismos actuando en forma concomitante con la selecci\u00f3n natural (\u00e9l no se hubiera sorprendido con el ejemplo de los perros de Laland). A partir del primer semestre del a\u00f1o que viene tambi\u00e9n se podr\u00e1 leer en portugu\u00e9s la obra principal de Lamarck, intitulada <em>Filosof\u00eda zool\u00f3gica<\/em>, en proceso de traducci\u00f3n por la editorial Unesp. \u201cQueremos publicar textos cl\u00e1sicos relevantes del \u00e1mbito de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n\u201d, explica el fil\u00f3sofo J\u00e9zio Gutierre, editor ejecutivo. \u201cEl texto de Lamarck es una laguna en el archivo esencial para brindar una visi\u00f3n de conjunto a los investigadores que se aboquen al tema\u201d.<\/p>\n<p>La capacidad del ambiente para impulsar procesos evolutivos tambi\u00e9n aparece en estudios recientes. Expuestas a antibi\u00f3ticos, una reacci\u00f3n denominada SOS eleva la tasa de mutaci\u00f3n en bacterias. \u201cMucha gente confunde esto con lamarckismo, pero las mutaciones son aleatorias, no instigadas por el ambiente\u201d, explica el bi\u00f3logo Rodrigo Galhardo, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP. Desde el punto de vista humano esto es problem\u00e1tico, porque da origen a bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>En experimentos con ciprofloxacina, un antibi\u00f3tico que se usa con frecuencia en infecciones urinarias e inductor de respuesta SOS, su grupo testea sustancias que inhiben la mutag\u00e9nensis, tal como se relata en el art\u00edculo publicado en 2017 en la revista <em>Antimicrobial Agents and Chemotherapy<\/em>. Otro f\u00e1rmaco, en este caso la amikacina, redujo la tasa de mutaci\u00f3n emergente de la respuesta SOS en <em>Pseudomonas aeruginosa<\/em>, una bacteria peligrosa porque causa infecciones hospitalarias. Ahora \u00e9l pretende hacer un estudio pormenorizado de los mecanismos de acci\u00f3n para entender por qu\u00e9 una sustancia interfiere en la actividad de otra. \u201cLo ideal ser\u00eda administrar el antibi\u00f3tico junto con un inhibidor de SOS\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4000\" height=\"1250\" class=\"alignnone size-full wp-image-316939\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6.jpg 4000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6-250x78.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6-700x219.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/271_infos_es-6-120x38.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 4000px) 100vw, 4000px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>La variabilidad biol\u00f3gica<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan la evolucionista estadounidense Sarah Otto, de la Universidad de British Columbia, en Canad\u00e1, y su doctoranda Linnea Sandell, los enfoques que permiten integrar organismo y medio ambiente cada vez tendr\u00e1n mayor relevancia en la investigaci\u00f3n gen\u00e9tica. En un comentario que publicaron en 2016 en la revista <em>Genetics<\/em>, con motivo del centenario de ese peri\u00f3dico, ellas apuntan que en los 100 a\u00f1os venideros habr\u00e1 una tendencia a integrar informaciones para comprender la diversidad de la vida. La capacidad inform\u00e1tica y las herramientas disponibles actualmente permiten la construcci\u00f3n de \u00e1rboles de la vida en los cuales las hip\u00f3tesis pueden testearse para anticipar transiciones evolutivas.<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, el bi\u00f3logo Thiago Rangel, de la Universidad Federal de Goi\u00e1s, utiliza modelos computacionales para estudiar el surgimiento de la biodiversidad de Am\u00e9rica del Sur. Mediante una divisi\u00f3n de la regi\u00f3n en cuatro zonas: Andes, Amazonia, Bosque Atl\u00e1ntico y Patagonia, recre\u00f3 los patrones de diversificaci\u00f3n de las especies en los \u00faltimos 800 mil a\u00f1os por medio de simulaciones por computadora. Todo virtual, aunque m\u00e1s tarde corroborado por comparaci\u00f3n con los datos emp\u00edricos de aves y mam\u00edferos existentes en la literatura cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Los resultados salieron publicados en la edici\u00f3n de julio de la revista <em>Science<\/em>, y apuntan a la cordillera de los Andes como la mayor cuna de especies del continente. El factor decisivo es la diversidad de h\u00e1bitats en un espacio relativamente peque\u00f1o, como consecuencia de un relieve abrupto sumado a una dram\u00e1tica diversidad clim\u00e1tica. \u201cLa Amazonia es una planicie clim\u00e1ticamente homog\u00e9nea; si se producen alteraciones que tornan al ambiente poco propicio para un organismo, este se encuentra a 2 mil kil\u00f3metros de un puerto seguro donde el clima se mantiene adecuado\u201d, explica Rangel. Esto har\u00eda de la Amazonia una tumba de las especies, pese a que la inmensidad de la selva le permite mantener una gran diversidad de organismos, en parte originados en las monta\u00f1as vecinas y como consecuencia de las barreras que determinan los grandes r\u00edos. \u201cEn los Andes, basta con caminar 10 pasos hacia arriba para escapar de las temperaturas alteradas\u201d. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/10\/01\/en-la-cima-de-la-montana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ese desplazamiento vertical a lo largo de un tiempo geol\u00f3gico propicia la especiaci\u00f3n, dado que las poblaciones pueden diferenciarse en forma aislada en picos distintos<\/a>.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva evolutiva en la escala amplia de una filogenia, el bi\u00f3logo Fabio Machado tambi\u00e9n estudi\u00f3 la diversificaci\u00f3n de los carn\u00edvoros en su doctorado, que llev\u00f3 a cabo en el Instituto de Biociencias de la USP bajo la supervisi\u00f3n del bi\u00f3logo Gabriel Marroig. El trabajo, que requiere la realizaci\u00f3n de recreaciones tridimensionales de cr\u00e1neos de diferentes especies para comparar c\u00f3mo var\u00edan las formas en conjunto, forma parte de la l\u00ednea de investigaci\u00f3n del laboratorio de Marroig, que estudia <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/04\/10\/teoria-en-construccion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">c\u00f3mo la organizaci\u00f3n de la anatom\u00eda restringe o facilita la evoluci\u00f3n de ciertas morfolog\u00edas<\/a>. Darwin ya contemplaba la existencia de \u201cleyes de variabilidad\u201d (correlaciones de crecimiento, como \u00e9l las defin\u00eda), que vinculan ciertas caracter\u00edsticas. Dos arcadas dentarias que no encajan, por ejemplo, no propician la supervivencia.<\/p>\n<p>Este tipo de concordancia entre el pensamiento de Darwin y los hallazgos actuales es una demostraci\u00f3n cabal de la capacidad del brit\u00e1nico, que Bizzo ensalza, para establecer conexiones inesperadas y sacar de ellas conclusiones y explicaciones que no se le hab\u00edan ocurrido a nadie. \u201cCada vez que leo <em>El origen de las especies<\/em>, descubro alguna otra cosa que \u00e9l ya hab\u00eda mencionado y yo no me hab\u00eda dado cuenta\u201d, dice machado, que confiesa que tiene un tatuaje con la imagen de Darwin. \u00c9l confiaba encontrar variabilidad en los cr\u00e1neos de carn\u00edvoros asociada a la diversidad de sus h\u00e1bitos alimentarios. Pero lo que descubri\u00f3 fue que los c\u00e1nidos \u2013la familia que agrupa a los perros y a los lobos\u2013 presentan una variaci\u00f3n mucho mayor que la de otros carn\u00edvoros. \u201cSu zona facial es m\u00e1s variable que en otros mam\u00edferos\u201d, dice el bi\u00f3logo, quien realiza una pasant\u00eda de posdoctorado en el Museo Argentino de Ciencias Naturales \u201cBernardino Rivadavia\u201d, en Buenos Aires. \u201cLos resultados indican que el hocico de los c\u00e1nidos se amold\u00f3, independiz\u00e1ndose del resto del cr\u00e1neo\u201d Ese es el tipo de alteraci\u00f3n en el patr\u00f3n de desarrollo que, de acuerdo con la s\u00edntesis evolutiva extendida, puede impulsar la adaptaci\u00f3n de los organismos de una manera mucho m\u00e1s dram\u00e1tica que lo que las mutaciones espec\u00edficas podr\u00edan conseguir.<\/p>\n<p>En simult\u00e1neo a la anatom\u00eda y a la biolog\u00eda, el comportamiento tambi\u00e9n cumple un rol destacado en las nuevas propuestas, y pasa a considerarse como cultura cuando las actividades innovadoras trascienden generaciones. Ellas pueden difundirse por aprendizaje en una poblaci\u00f3n, diferenci\u00e1ndola de otras, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/10\/16\/cultura-primate\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">tal como muestran los estudios con monos efectuados por el grupo de Eduardo Ottoni en la USP<\/a>. La base conceptual de eso se basa en la percepci\u00f3n de que las tradiciones, tal como la capacidad para romper frutos de c\u00e1scara dura y los m\u00e9todos empleados para ello, forman parte del paquete hereditario entre una generaci\u00f3n y otra de monos capuchinos. Ese contexto, de acuerdo con los cient\u00edficos que abonan la evoluci\u00f3n cultural, puede influir en los aspectos f\u00edsicos de los animales y alterar la base de la selecci\u00f3n natural.<\/p>\n<p><strong>Cultura y construcci\u00f3n<\/strong><br \/>\nLa modificaci\u00f3n del entorno por los organismos constituye un mecanismo crucial en la EES, que sostiene que dicha capacidad \u2013la construcci\u00f3n de un nicho\u2013 finalmente cumplir\u00eda un rol evolutivo. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/11\/08\/antes-del-primer-bocado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Los estudios llevados adelante por el bi\u00f3logo Hilton Japyass\u00fa, de la UFBA<\/a>\u00a0se revelaron como un caso perfecto para el debate de esos \u00edtems durante su pasant\u00eda de posdoctorado en Escocia junto a Kevin Laland, como pudo comprobarse en el debate que figura en un art\u00edculo de 2017 en la revista <em>Animal Cognition<\/em>. \u201cLas ara\u00f1as, o cualquier organismo que construya estructuras y mantenga una relaci\u00f3n \u00edntima con ellas, pueden modificar su cognici\u00f3n a partir de esos artefactos\u201d, define. Ese es el caso de la tela, que se convierte en una herramienta al procesar de modo adaptativo las informaciones sobre la presa capturada, afectando el comportamiento de la ara\u00f1a. Esto genera una v\u00eda de doble mano, donde ara\u00f1a y tela se modifican una a la otra. De acuerdo con Laland, los organismos que habitan en ambientes modificados pueden dejar sus construcciones, fruto del aprendizaje a lo largo de su vida, a sus descendientes y as\u00ed encauzar la propia evoluci\u00f3n, que ocurrir\u00eda en el marco de su propia construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los ejemplos presentados en este art\u00edculo ilustran los enfoques posibles solamente a partir de los avances t\u00e9cnicos y del conocimiento adquirido recientemente. Eso no significa que sus autores adhieran a uno u otro campo te\u00f3rico, incluso porque Darwin mismo ya demostr\u00f3 en el siglo XIX que la amplitud de pensamiento y de conexiones resulta mucho m\u00e1s productiva que levantar barreras. Para Japyass\u00fa, los cambios de percepci\u00f3n que representan las nuevas ideas deben sumarse a la teor\u00eda evolutiva, que podr\u00eda tornarse irreconocible. El debate a\u00fan llevar\u00e1 mucho tiempo y ya hay algunas fechas marcadas: los encuentros \u201cTalking evolution\u201d, que se llevar\u00e1 a cabo este mes (del 26 al 28 de septiembre) organizado por el Instituto Max Planck en la ciudad de Pl\u00f6n, en Alemania, y \u201cEvolution envolving\u201d, en abril de 2019 en Cambridge, Inglaterra. Laland es uno de los organizadores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios que ponen la mirada m\u00e1s all\u00e1 de los genes sugieren una nueva fisonom\u00eda de la diversificaci\u00f3n de las especies","protected":false},"author":3,"featured_media":316931,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,300,306],"coauthors":[1601],"class_list":["post-316930","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-evolucion","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=316930"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316930\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":316947,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/316930\/revisions\/316947"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/316931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=316930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=316930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=316930"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=316930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}