{"id":317466,"date":"2019-12-20T18:12:20","date_gmt":"2019-12-20T21:12:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=317466"},"modified":"2020-02-18T18:18:53","modified_gmt":"2020-02-18T21:18:53","slug":"estrategias-para-mantener-museos-sanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estrategias-para-mantener-museos-sanos\/","title":{"rendered":"Estrategias para mantener museos sanos"},"content":{"rendered":"<p>Los directivos del Museo Paulista de la Universidad de Sao Paulo (MP-USP), el popular Museo del Ipiranga, invitaron a expertos de pa\u00edses tales como Canad\u00e1, M\u00e9xico y Portugal a discutir las posibles estrategias tendientes a asegurar la sostenibilidad econ\u00f3mica de los museos brasile\u00f1os y a ayudarlos a afrontar los retos de la gesti\u00f3n. Se trata de un seminario internacional, programado para llevarse a cabo en la ciudad de S\u00e3o Paulo entre los d\u00edas 17 y 18 de octubre, que se organiz\u00f3 antes del incendio del Museo Nacional, pero esta tragedia y la percepci\u00f3n de que muchos museos en el pa\u00eds viven en una situaci\u00f3n precaria y vulnerable le imprimieron ribetes de urgencia al debate.<\/p>\n<p>Se invit\u00f3 al canadiense Norman Vorano, investigador de la Queen\u2019s University, quien fue curador de la colecci\u00f3n de arte contempor\u00e1neo inuit en el Museo Canadiense de Historia, a hablar sobre los modelos adoptados especialmente por los museos universitarios de su pa\u00eds. Canad\u00e1 cuenta con museos con experiencias exitosas de sostenibilidad, como el Mus\u00e9e de la Civilisation en Quebec, que recibe un mill\u00f3n de visitantes al a\u00f1o, incluidos 160 mil ni\u00f1os. \u00a0El a\u00f1o pasado, unos 2.700 museos canadienses sin fines de lucro obtuvieron ingresos por 2.500 millones de d\u00f3lares canadienses, equivalentes a 7.200 millones de reales, el 49% proveniente de agencias p\u00fablicas, el 21% de donaciones privadas y actividades comerciales y el resto mediante el cobro de las entradas.<\/p>\n<div id=\"attachment_317479\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317479 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-1.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-1-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o  Ramos Chaves<\/span><\/a> Una parte de la colecci\u00f3n del Museo Paulista ya ha sido retirada y trasladad a inmuebles alquilados por la USP<span class=\"media-credits\">L\u00e9o  Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tales enfoques interesan al Museo Paulista en un momento en que la instituci\u00f3n est\u00e1 experimentando una gran transformaci\u00f3n. Cerrado desde 2013 debido a problemas de infiltraci\u00f3n de agua en las paredes de algunas salas, el edificio inaugurado hace 123 a\u00f1os volver\u00e1 a abrirse solo en 2022, en la celebraci\u00f3n del bicentenario de la Independencia de Brasil, tras somet\u00e9rselo a un proceso de modernizaci\u00f3n y restauraci\u00f3n cuyo costo est\u00e1 estimado en alrededor de 80 millones de reales. En los \u00faltimos meses, toda su colecci\u00f3n, compuesta por miles de objetos, muebles y obras de arte de importancia hist\u00f3rica, muchos de ellos del siglo XIX, ha sido trasladad a inmuebles alquilados por la USP, donde permanecer\u00e1n hasta que se construya un edificio capaz de albergar a todos los art\u00edculos.<\/p>\n<p>El palacio donde funciona el museo, cuando se reabra, solo debe albergar exposiciones. Un equipo de USP est\u00e1 mapeando el potencial de recaudaci\u00f3n de fondos para promover la reforma y asegurarse de que el MP obtenga otras fuentes de financiamiento permanentes, adem\u00e1s del presupuesto anual de 10 millones de reales de la universidad para garantizar un mantenimiento adecuado. &#8220;Estamos mapeando todas las opciones posibles para recaudar recursos p\u00fablicos y privados, desde agencias p\u00fablicas hasta empresas y donantes individuales, para as\u00ed revitalizar el museo&#8221;, dice el economista Rudinei Toneto J\u00fanior, docente de la USP en Ribeir\u00e3o Preto y director de la Oficina de Alianzas de la universidad, un \u00f3rgano creado en 2018 con la misi\u00f3n de permitir el ingreso de dinero privado en proyectos de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>La historiadora Solange Lima, directora del MP, ve con optimismo la perspectiva de renovar el museo a trav\u00e9s de donaciones privadas. &#8220;No ser\u00e1n pocas las empresas interesadas en asociar su imagen a un museo que fue el m\u00e1s visitado del pa\u00eds y es parte del imaginario de la poblaci\u00f3n&#8221;, dice. La gran dificultad, advierte, residir\u00e1 en asegurar el financiamiento para el per\u00edodo posterior a la reforma. &#8220;Estamos conociendo las experiencias internacionales y aunque no hay un modelo \u00fanico, es posible ver que los buenos museos universitarios tienen m\u00faltiples fuentes de recursos, y muchos de ellos recurren a diferentes agencias de financiamiento p\u00fablico, fondos del patrimonio y campa\u00f1as de donaci\u00f3n&#8221;, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_317487\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317487 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-3.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-3.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-3-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-3-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-3-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o  Ramos Chaves<\/span><\/a> Otra parte permanece guardada en las salas del edificio hist\u00f3rico<span class=\"media-credits\">L\u00e9o  Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Fondos complementarios<\/strong><br \/>\nLima menciona el ejemplo del Museo Pitt Rivers, vinculado a la Universidad de Oxford en Inglaterra. Con una colecci\u00f3n de m\u00e1s de 600 mil piezas arqueol\u00f3gicas, el 34% es girado por la universidad. Otro 40% proviene de agencias gubernamentales como el Consejo de Financiaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior del Reino Unido. El resto de los ingresos llega bajo la forma de fondos de donaci\u00f3n y actividades comerciales.\u00a0 &#8220;Las colecciones que manejamos son en gran medida propiedad de la universidad, que se beneficia con nuestros programas de ense\u00f1anza y exposiciones de gran valor hist\u00f3rico e impacto social&#8221;, dice la muse\u00f3loga Laura van Broekhoven, directora del Pitt Rivers. Seg\u00fan ella, los museos arqueol\u00f3gicos como este tienen algunas dificultades para recaudar fondos. Por esta raz\u00f3n, la pol\u00edtica de seguridad del museo ha instituido un Fondo de Riesgo, un tipo de reserva de emergencia, para cubrir gastos inesperados y reparaciones.<\/p>\n<p>Si bien las universidades y las agencias de financiaci\u00f3n p\u00fablica son fundamentales para la operaci\u00f3n diaria de los museos, y las empresas privadas a menudo patrocinan exposiciones, las donaciones individuales constituyen un complemento importante para mantener las instituciones y ampliar sus fondos. En Brasil, sin embargo, cautivar a las personas f\u00edsicas no es precisamente una tarea f\u00e1cil. Una encuesta realizada en 2016 por el Instituto para el Desarrollo de la Inversi\u00f3n Social (Idis) mostr\u00f3 que los brasile\u00f1os no reh\u00fayen la donaci\u00f3n (el 77% de los encuestados contribuy\u00f3 a una causa o instituci\u00f3n en el a\u00f1o anterior), pero rara vez colaboran con los museos. \u201cLos brasile\u00f1os tienden a adoptar un enfoque m\u00e1s inmediato y de bienestar: deciden donar dinero cuando se encuentran con personas o instituciones en una situaci\u00f3n de emergencia, v\u00edctimas de desastres u otros sufrimientos. Pero la sensibilidad ya no es tan grande cuando se trata de donar a proyectos a largo plazo como la preservaci\u00f3n del patrimonio cultural\u201d, dice la economista Paula Jancso Fabiani, directora presidente del Idis.<\/p>\n<blockquote><p>Una campa\u00f1a moviliz\u00f3 a 535 mil donadores y recaud\u00f3 1.800 millones de d\u00f3lares para el Smithsonian en Estados Unidos<\/p><\/blockquote>\n<p>Hay excepciones, como el Jard\u00edn Bot\u00e1nico de R\u00edo de Janeiro (JBRJ). Las contribuciones de los casi 2.000 miembros de la Asociaci\u00f3n de Amigos del Jard\u00edn Bot\u00e1nico, que pagan cuotas mensuales y obtienen acceso sin restricciones al \u00e1rea de visitas, sumaron 713 mil reales en 2017 y, de ser necesario, pueden ayudar a pagar reparaciones o reformas urgentes, de acuerdo con el economista S\u00e9rgio Besserman Vianna, director de la instituci\u00f3n. Todo el dinero recaudado de las entradas de aproximadamente 650 mil visitantes al a\u00f1o, y de actividades como una exposici\u00f3n de orqu\u00eddeas que reuni\u00f3 a 15 mil personas en una semana a finales de septiembre va al Tesoro Nacional, pues la instituci\u00f3n depende del Ministerio de Medio Ambiente.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, el Smithsonian Institution, que comprende 19 museos en Washington, ha ideado una estrategia a medida para recaudar fondos de personas f\u00edsicas. Una campa\u00f1a que moviliz\u00f3 a m\u00e1s de 535 mil donadores de 107 pa\u00edses entre 2014 y 2018 recaud\u00f3 m\u00e1s de 1.880 millones de d\u00f3lares en dinero privado. De este total, el 93% de los donantes donaron menos de 100 d\u00f3lares. Este monto se gastar\u00e1 en la organizaci\u00f3n de exposiciones, la compra de colecciones, reformas y la organizaci\u00f3n de actividades educativas. Se puede donar de diferentes maneras a los museos del Smithsonian. En el sitio web de la instituci\u00f3n, la parte interesada puede optar por realizar una contribuci\u00f3n \u00fanica o mensual. El monto m\u00ednimo es de 35 d\u00f3lares. El donador debe elegir a qu\u00e9 museo, centro de investigaci\u00f3n o programa institucional dar dinero. Otra opci\u00f3n es convertirse en miembro de un programa de patronato llamado Smithsonian Friends. En esta modalidad, los donadores ofrecen una cantidad anual que oscila entre mil y 25 mil d\u00f3lares. A cambio, obtienen beneficios que van desde el env\u00edo de cat\u00e1logos de exposiciones hasta cenas con directores y visitas a centros de investigaci\u00f3n que est\u00e1n cerrados al p\u00fablico. &#8220;Las contribuciones provienen directamente de personas, fundaciones y empresas&#8221;, dice Linda Thomas, portavoz del Smithsonian.<\/p>\n<div id=\"attachment_317475\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-0.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317475 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-0.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1216\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-0.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-0-250x133.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-0-700x373.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-0-120x64.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Diliff\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> El Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford (Inglaterra), uno de los m\u00e1s frecuentados del mundo, recibi\u00f3 un promedio de 713 mil visitantes anuales<span class=\"media-credits\">Diliff\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Filantrop\u00eda <\/strong><br \/>\nLa mayor\u00eda de los museos y organizaciones culturales de Estados Unidos son financiados por una combinaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos y filantrop\u00eda privada. &#8220;El 64% de los ingresos del Smithsonian provienen del gobierno federal porque se lo considera un museo nacional&#8221;, dice Thomas. Anunciado en marzo, el presupuesto p\u00fablico de la instituci\u00f3n para el ejercicio fiscal 2018 es de 1.000 millones de d\u00f3lares, valor que suma 96 millones de d\u00f3lares m\u00e1s de lo que se hab\u00eda solicitado. En 2017, la transferencia federal fue de 863 millones de d\u00f3alres. En 2016, la instituci\u00f3n inaugur\u00f3 el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana, y actualmente est\u00e1 realizando una importante reforma del Museo Nacional del Aire y del Espacio, que en mayo recibi\u00f3 una donaci\u00f3n de un mill\u00f3n de d\u00f3lares de una aerol\u00ednea. Al no cobrar entradas al p\u00fablico, el Smithsonian ha abierto otros frentes para recaudar fondos adem\u00e1s de las donaciones. En 2017, m\u00e1s de 200 millones de d\u00f3lares se generaron en los negocios que mantiene la instituci\u00f3n, tales como tiendas, cafeter\u00edas, contratos de arrendamiento y teatros. Otros 72 millones de dolares fueron el resultado de los ingresos de un fondo patrimonial compuesto por dotaciones de grandes donadores.<\/p>\n<p>El historial de mecenazgo en Estados Unidos explica el \u00e9xito de los llamados fondos patrimoniales filantr\u00f3picos o <em>endowment<\/em>, conformados con recurso p\u00fablicos y privados, y que en muchos casos constituyen un patrimonio del cual las instituciones usan solo dividendos. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/05\/15\/para-desafiar-barreras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La Universidad Harvard fue la primera instituci\u00f3n educativa y de investigaci\u00f3n en el pa\u00eds en crear un fondo de este tipo en 1643<\/a>, cuyas ganancias se invierten en proyectos cient\u00edficos, infraestructura y becas. En 2017, el 74% de los fondos del Museo de Zoolog\u00eda Comparada de Harvard (MCZ) provino de fondos de esta naturaleza. \u201cEl apoyo federal otorgado a universidades privadas en Estados Unidos no garantiza recursos suficientes como para apoyar actividades b\u00e1sicas, como mantener colecciones. La mayor\u00eda de los recursos de Harvard provienen de <em>endowment<\/em>, que es el modelo est\u00e1ndar para universidades como la nuestra\u201d, declar\u00f3 el zo\u00f3logo Jim Hanken, director de MCZ, a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gestao-de-museus_272_es-desktop.png\" data-tablet_size=\"1140x1947\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gestao-de-museus_272_es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gestao-de-museus_272_es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gestao-de-museus_272_es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Los fondos de <em>endowment<\/em> est\u00e1n en el radar de los administradores de museos brasile\u00f1os desde hace alg\u00fan tiempo, y hay algunos proyectos de ley que abordan este tema en el Congreso. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/05\/15\/para-desafiar-barreras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Uno de ellos regula el funcionamiento de los fondos privados de donaci\u00f3n en las universidades<\/a>. Fue aprobado en la C\u00e1mara de Diputados y ahora est\u00e1 en el Senado. Una semana despu\u00e9s del incendio del Museo Nacional, el gobierno federal emiti\u00f3 decretos provisorios dirigidos a la gesti\u00f3n y a la financiaci\u00f3n de las instituciones muse\u00edsticas. El primero establece un marco regulatorio para recaudar fondos privados a trav\u00e9s de fondos patrimoniales. De aprob\u00e1rselo, los fondos podr\u00e1n recaudar, administrar y asignar donaciones de personas f\u00edsicas y corporaciones a programas, proyectos y otros fines de inter\u00e9s p\u00fablico, lo cual hasta ahora estaba prohibido para las instituciones p\u00fablicas federales.<\/p>\n<p>El segundo decreto crea la Agencia Nacional de Museos (Abram), que administrar\u00e1 los 27 museos que hasta ahora se encontraban bajo la responsabilidad del Instituto Brasile\u00f1o de Museos (Ibram). Tambi\u00e9n estar\u00e1 a cargo de esta agencia la reconstrucci\u00f3n del Museo Nacional.<\/p>\n<p>El muse\u00f3logo Marcelo Mattos de Ara\u00fajo, director del Ibram entre 2016 y agosto de 2018, advierte que la creaci\u00f3n de fondos patrimoniales solo tendr\u00e1 efectos a largo plazo. Esto se debe a que se requiere una cantidad s\u00f3lida para generar ingresos que se pueden invertir en actividades operativas de museos. &#8220;Puede llevar a\u00f1os y depende de que haya una considerable inversi\u00f3n inicial&#8221;, explica.<\/p>\n<div id=\"attachment_317467\" style=\"max-width: 1810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-1800px-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317467 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-1800px-5.jpg\" alt=\"\" width=\"1800\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-1800px-5.jpg 1800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-1800px-5-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-1800px-5-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-1800px-5-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o  Ramos Chaves<\/span><\/a> Un elefante africano recibe a los visitantes en el vest\u00edbulo del Museo de Historia Natural del Smithsonian Institution en Washington, Estados Unidos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o  Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Las organizaciones sociales<\/strong><br \/>\nEn la estela de la tragedia del Museo Nacional, tambi\u00e9n se discuti\u00f3 la capacidad real de las universidades p\u00fablicas para administrar y mantener econ\u00f3micamente sus instituciones museol\u00f3gicas de investigaci\u00f3n.\u00a0 &#8220;Se hace muy dif\u00edcil para una sola agencia p\u00fablica asumir todos los gastos de un museo, que es caro de mantener&#8221;, dice Carlos Roberto Ferreira Brand\u00e3o, director del Museo de Arte Contempor\u00e1neo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MAC-USP). El MAC es un caso peculiar, pues logr\u00f3 generar ingresos adicionales al aprovechar sus instalaciones, un edificio del arquitecto Oscar Niemeyer situado frente al Parque Ibirapuera. El alquiler de \u00e1reas de museos para dos restaurantes, un bar y una cafeter\u00eda aporta 600 mil reales adicionales al presupuesto anual de la instituci\u00f3n, que es de 23 millones de reales.<\/p>\n<p>En el caso del Museo Nacional, una soluci\u00f3n sugerida ser\u00eda transformarlo en una organizaci\u00f3n social (OS), un tipo de asociaci\u00f3n p\u00fablico-privada. En este esquema, la autoridad p\u00fablica transfiere la administraci\u00f3n de servicios a una entidad privada sin fines de lucro, una asociaci\u00f3n o una fundaci\u00f3n capaz de administrar el museo de manera m\u00e1s flexible que lo que se le permite a un organismo p\u00fablico.<\/p>\n<blockquote><p>Los buenos museos internacionales tienen m\u00faltiples fuentes de recursos, dice Solange Lima, del Museo Paulista<\/p><\/blockquote>\n<p>Una ley federal de 1998 regul\u00f3 las OS, y el estado de S\u00e3o Paulo se convirti\u00f3 en una referencia de aplicaci\u00f3n de este modelo en el campo de la cultura a principios de la d\u00e9cada de 2000. La Orquesta Sinf\u00f3nica del Estado de S\u00e3o Paulo (Osesp) fue la primera en migrar su estructura administrativa a una OS, la Fundaci\u00f3n Osesp, en 2005. Al a\u00f1o siguiente, fue el turno de la Pinacoteca de S\u00e3o Paulo, cuya gesti\u00f3n pas\u00f3 a manos de la Asociaci\u00f3n Pinacoteca Arte y Cultura (Apac). Fundada en 1992 como una sociedad civil de derecho privado, Apac ya ten\u00eda como misi\u00f3n apoyar el funcionamiento del museo, que enfrent\u00f3 problemas administrativos desde la d\u00e9cada 1980.\u00a0 &#8220;Cuando asum\u00ed la direcci\u00f3n de la Pinacoteca en 2002, los museos vinculados a la gobernaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo se encontraban en una situaci\u00f3n muy delicada&#8221;, dice Marcelo Ara\u00fajo, quien dirigi\u00f3 la instituci\u00f3n hasta 2012, cuando dej\u00f3 el cargo para dirigir la Secretar\u00eda de Cultura del Estado de S\u00e3o Paulo. &#8220;Hubo un problema grave con la falta de estructura de personal para contemplar las demandas del museo&#8221;, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_317483\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317483 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-2.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-2.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-2-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-2-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-2-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Tomaz Silva\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/a> Inaugurado en 2015 en R\u00edo de Janeiro, el Museo del Ma\u00f1ana est\u00e1 administrado por una organizaci\u00f3n social y depende de los fondos de la Alcald\u00eda<span class=\"media-credits\">Tomaz Silva\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Ventajas y advertencias<\/strong><br \/>\nEsta dificultad se agrav\u00f3 con la extinci\u00f3n, durante la gobernaci\u00f3n de M\u00e1rio Covas (1995-2001), de Baneser (Banespa Technical and Administrative Services SA), una subsidiaria del antiguo banco estatal creada en 1973 que contrat\u00f3 mano de obra para organismos p\u00fablicos sin la necesidad de concurso. Baneser contrat\u00f3 a m\u00e1s de 18 mil empleados entre 1988 y 1995, pero fue desactivado por orden del Tribunal de Cuentas del Estado. Seg\u00fan Ara\u00fajo, la Pinacoteca contrat\u00f3 a 83 personas a trav\u00e9s de Baneser, de un total de 90 empleados. Esta situaci\u00f3n se extendi\u00f3 a todos los museos de la Secretar\u00eda de Cultura. &#8220;La necesidad de romper con Baneser alent\u00f3 al gobierno a buscar nuevas herramientas de gesti\u00f3n&#8221;, se\u00f1ala Ara\u00fajo. &#8220;Gracias a las organizaciones sociales, los 18 museos de la Secretar\u00eda pudieron profesionalizar sus equipos&#8221;.<\/p>\n<p>S\u00e9rgio Besserman Viana, director de JBRJ, ve ventajas en el modelo de OS y eval\u00faa la posibilidad de adoptarlo. &#8220;No resuelve todos los problemas, pero podr\u00eda facilitar la contrataci\u00f3n de nuevos investigadores&#8221;, dice. &#8220;Tenemos que ser creativos porque no hay un modelo de gesti\u00f3n general para las instituciones de investigaci\u00f3n&#8221;. Varios expertos ven problemas en la transferencia de la gesti\u00f3n de museos p\u00fablicos a entidades privadas.\u00a0 \u201cEn las \u00faltimas d\u00e9cadas, el estado ha asumido menos responsabilidades por la gesti\u00f3n cultural en el pa\u00eds. El problema con esto es que este modelo de OS se apoya en el discurso de la racionalizaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas, que aleja el factor pol\u00edtico de la toma de decisiones al colocar a una organizaci\u00f3n privada como intermediaria entre el gobierno y los ciudadanos &#8220;, dice el cient\u00edfico social Jos\u00e9 Ver\u00edssimo Rom\u00e3o Netto, investigador del N\u00facleo de Investigaci\u00f3n de Pol\u00edticas P\u00fablicas de la USP.<\/p>\n<p>Autor de trabajos sobre gesti\u00f3n cultural, Ver\u00edssimo Rom\u00e3o Netto sostiene que la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas en el \u00e1rea se erige como un agente importante para la promoci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Pero se\u00f1ala que, con el avance de las organizaciones sociales, la presi\u00f3n para generar ingresos puede llevar a la adopci\u00f3n de estrategias mercadol\u00f3gicas dirigidas a atraer inversiones que aseguren la visibilidad de los patrocinadores, dejando atr\u00e1s actividades como la documentaci\u00f3n y la conservaci\u00f3n de colecciones. &#8220;En este proceso, el objetivo de las organizaciones sociales es entregar un producto de manera r\u00e1pida y eficiente a los ciudadanos, que pasan a ser considerados como simples consumidores&#8221;, dice Netto.<\/p>\n<div id=\"attachment_317491\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317491 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-4.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-4.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-4-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-4-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/026-031_Gest\u00e3o-de-museus_272-2280px-4-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Exposici\u00f3n permanente <em>Do macaco ao homem<\/em> en el Museo Catavento de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Transparencia<\/strong><br \/>\nLa muse\u00f3loga Maria Cristina Oliveira Bruno, investigadora del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda (MAE) de la USP, considera que el contrato de gesti\u00f3n debe incluir una serie de exigencias transmitidas por el gobierno a la OS.\u00a0 &#8220;Es el gobierno el que establece los objetivos y los plazos que debe cumplir la OS, que tambi\u00e9n necesita adoptar transparencia y rendir de cuentas&#8221;, dice el investigador. Marcelo Ara\u00fajo explica que el estado ha desarrollado mecanismos para identificar grupos que tienen la capacidad de administrar museos. &#8220;La mayor\u00eda de las organizaciones de gesti\u00f3n de museos en S\u00e3o Paulo eran antiguas asociaciones de amigos de estas instituciones, que obtuvieron suficiente experiencia y sinergia como para conocer las complejidades de la gesti\u00f3n&#8221;, dice. Una advertencia importante, seg\u00fan dice, apunta que, si bien las OS pueden buscar fuentes alternativas de fondos, son sensibles a las crisis financieras estatales y municipales. Tomemos el caso del museo interactivo de ciencias Catavento, vinculado a la Secretar\u00eda de Cultura. El a\u00f1o pasado, el estado transfiri\u00f3 el 62% de su presupuesto a Catavento Cultural and Educational, la OS que administra el museo. Los giros estatales disminuyeron en un 20% entre 2015 y 2017. En contraste, los fondos privados recaudados por la OS treparon de 1,37 millones de reales a 3 millones de reales en el mismo per\u00edodo. En R\u00edo, la administraci\u00f3n del Museo del Ma\u00f1ana tambi\u00e9n pertenece a una OS, el Instituto para o Desenvolvimento de Gest\u00e3o, que administra un presupuesto de 39 millones de reales. De este total, 12 millones de reales fueron transferidos por la Municipalidad de R\u00edo de Janeiro y 27 millones de reales provinieron de ingresos de taquilla, alquiler de espacios para eventos y donaciones corporativas.<\/p>\n<p>Solange Lima, del Museo Paulista de la USP, afirma que el prop\u00f3sito y la estructura de los museos universitarios tienen dificultades para encajar en el modelo OS. \u201cLos museos universitarios son instituciones que generan conocimiento. Justifican esta misi\u00f3n al mantener un cuerpo docente con la tarea de producir investigaci\u00f3n, ense\u00f1ar y brindar un tipo de divulgaci\u00f3n a la comunidad que va m\u00e1s all\u00e1 del entretenimiento proporcionado por un museo no universitario. Por lo tanto, es necesario buscar un modelo alternativo, que permita combinar la contribuci\u00f3n de la universidad con otras fuentes de recursos\u201d, explica. Ning\u00fan museo de la USP est\u00e1 dirigido por OS, pero la universidad utiliza otras modalidades para buscar socios privados. En el caso de la restauraci\u00f3n del MP, la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Universidad de S\u00e3o Paulo (Fusp) asumi\u00f3 la funci\u00f3n de presentarse en la emisi\u00f3n de pliegos de captaci\u00f3n de fondos a trav\u00e9s de incentivos fiscales como la Ley Rouanet.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><em>Colaboraron Carlos Fioravanti y Fabr\u00edcio Marques<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La sostenibilidad econ\u00f3mica y la administraci\u00f3n flexible se erigen como desaf\u00edos para los gestores de estas instituciones","protected":false},"author":421,"featured_media":317471,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[294,303],"coauthors":[740],"class_list":["post-317466","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-economia-es","tag-financiacion","keywords-museo-nacional-de-brasil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=317466"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317466\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":317901,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317466\/revisions\/317901"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/317471"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=317466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=317466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=317466"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=317466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}