{"id":317692,"date":"2019-12-20T18:24:42","date_gmt":"2019-12-20T21:24:42","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=317692"},"modified":"2020-02-18T18:20:02","modified_gmt":"2020-02-18T21:20:02","slug":"una-fauna-guardada-en-cajones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-fauna-guardada-en-cajones\/","title":{"rendered":"Una fauna guardada en cajones"},"content":{"rendered":"<p>Durante el incendio que arras\u00f3 el Museo Nacional, cient\u00edficos que no se conformaban con ver el trabajo de tantas vidas (pasadas, presentes y futuras) convertirse en humo enfrentaban a los bomberos para salvar lo que les fuese posible. Uno de ellos era el icti\u00f3logo (especialista en peces) Paulo Buckup, quien entr\u00f3 en el palacio que ard\u00eda. \u201cRecuperamos el 80% de los tipos de moluscos\u201d, comenta la bi\u00f3loga Cristiana Serejo, experta en crust\u00e1ceos y vicedirectora del museo. Los tipos son los ejemplares que se emplean para la descripci\u00f3n de cada especie y constituyen de este modo su propia definici\u00f3n: el holotipo es el esp\u00e9cimen seleccionado como modelo y los paratipos pueden representar algo de la variaci\u00f3n dentro de cada especie. Por eso son piezas claves en una colecci\u00f3n cient\u00edfica que en general quedan guardadas por separado.<\/p>\n<p>Las colecciones de moluscos, ar\u00e1cnidos e insectos tambi\u00e9n estaban en el palacio y hay pocas esperanzas de que algo m\u00e1s se haya salvado aparte de los tipos de moluscos, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/20\/el-dolor-de-la-perdida\/#info_Museo_272_ES\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">que caben en un armario y est\u00e1n guardados en la construcci\u00f3n anexa al palacio<\/a>. All\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1n las colecciones de crust\u00e1ceos, equinodermos (el grupo que incluye a las estrellas de mar), celenterados (como las medusas) y esponjas de mar. Pero el laboratorio de Serejo se perdi\u00f3. \u201cHab\u00eda mucho material all\u00e1\u201d, se lamenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_317705\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2000px-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317705 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2000px-6.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1333\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2000px-6.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2000px-6-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2000px-6-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2000px-6-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Diogo Vasconcellos  <\/span><\/a> Museo Nacional: lotes de la colecci\u00f3n de cnidarios en el Departamento de Invertebrados<span class=\"media-credits\">Diogo Vasconcellos  <\/span><\/p><\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/20\/carreras-que-quedaron-comprometidas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El \u00e1rea de zoolog\u00eda del Museo Nacional, que alberga un programa de posgrado, se divide en tres departamentos, cada uno con sus docentes y estudiantes: Entomolog\u00eda, Invertebrados y Vertebrados, con un total de 49 docentes, 73 doctorandos y 38 estudiantes de maestr\u00eda<\/a>. Las colecciones de investigaci\u00f3n consisten en series de animales preservados de acuerdo con las t\u00e9cnicas adecuadas para cada grupo: los insectos suelen almacenarse en gavetas, pinchados con alfileres especiales; las pieles de mam\u00edferos se rellenan con algod\u00f3n y se estiran en gavetas junto con sus respectivos cr\u00e1neos, y a veces con esqueletos enteros; y peces, reptiles y anfibios van en frascos con alcohol. Sea cual sea el formato, son registros de la fauna que permiten reconstruir la biodiversidad en el transcurso del tiempo y del espacio.<\/p>\n<p>El siglo XIX fue especialmente importante en la formaci\u00f3n de su patrimonio, cuando el Museo Nacional les sirvi\u00f3 de base a los naturalistas que viajaban por el pa\u00eds. Luego de ello, generaciones de investigadores siguieron haciendo sus aportes, con hitos importantes como la Comisi\u00f3n Rondon, que recorri\u00f3 la Amazonia a comienzos del siglo pasado y contribuy\u00f3 con la colecci\u00f3n de vertebrados. M\u00e1s recientemente, a comienzos de la d\u00e9cada de 2000, investigadores del Departamento de Invertebrados (Cristiana Serejo entre ellos) tomaron parte en el Programa de Evaluaci\u00f3n del Potencial Sostenible de Recursos Vivos en la Zona Econ\u00f3mica Exclusiva (Revizee), estudiando los organismos marinos entre Bah\u00eda y el norte de R\u00edo de Janeiro. La colecci\u00f3n resultante se preserv\u00f3 en el anexo.<\/p>\n<div id=\"attachment_317693\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317693 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-7.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1793\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-7.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-7-250x374.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-7-700x1046.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-7-120x179.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jo\u00e3o Alves de Oliveira\/ Museo Nacional<\/span><\/a> Ratas enviadas por el Servicio Nacional de Peste en la d\u00e9cada de 1940<span class=\"media-credits\">Jo\u00e3o Alves de Oliveira\/ Museo Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p>Otras colecciones no tuvieron la misma suerte. La entomol\u00f3gica estaba en el tercer piso, que se desmoron\u00f3 en el incendio. \u201cTen\u00edamos mariposas del final del siglo XIX y una gran cantidad de material que a\u00fan no hab\u00eda sido incorporado a la colecci\u00f3n\u201d, comenta la curadora C\u00e1tia Mello-Patiu, entom\u00f3loga especialista en la biolog\u00eda y la clasificaci\u00f3n de algunas familias de moscas. Es un tipo de trabajo que depende del examen de largas series de espec\u00edmenes, donde cada detalle de los animales es computado para caracterizar a la especie. \u201cMucho ya se hab\u00eda publicado sobre la colecci\u00f3n\u201d, comenta la investigadora. \u201cEse conocimiento representa aquello que el material puede revelar en el tiempo y en el espacio, incluso de los lugares que perdieron su vegetaci\u00f3n original debido al crecimiento de las ciudades y a otros factores.\u201d<\/p>\n<p>Mas ella no se deja abatir. Comenta que varias instituciones ya se han puesto a disposici\u00f3n para donar material. \u201cEs posible recomenzar una colecci\u00f3n\u201d, afirma. \u201cCon el conocimiento que tenemos actualmente, la misma puede ser incluso mejor que la que se perdi\u00f3\u201d. Sucede que los estudios anteriores permiten saber d\u00f3nde existe una mayor diversidad y cu\u00e1les son los sitios a\u00fan desconocidos, de manera tal que sea posible pensar en una colecci\u00f3n m\u00e1s representativa, aunque los registros perdidos sean irreemplazables.<\/p>\n<div id=\"attachment_317721\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317721 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-4.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-4.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-4-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-4-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-4-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Colecci\u00f3n de aves del MZ-USP: diversidad preservada en cajones<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>A salvo <\/strong><br \/>\nAfortunadamente, fue mucho lo que se salv\u00f3. Desde la d\u00e9cada de 1980 hab\u00eda un plan para retirar las colecciones del interior del palacio, inseguro a cauda de su edad y el estilo de su construcci\u00f3n. Los vertebrados fueron trasladados en 1995 a una edificaci\u00f3n situada en el Huerto Bot\u00e1nico construido especialmente para albergarlos. El mastozo\u00f3logo (especialista en mam\u00edferos) Marcelo Weksler comenta que el Departamento de Vertebrados perdi\u00f3 material que estaba expuesto en el palacio, como un esqueleto entero de ballena yubarte. \u201cEn mam\u00edferos, perdimos alrededor de 500 ejemplares de un total de 100 mil\u201d, comenta. Como jefe del departamento, \u00e9l est\u00e1 preocupado en adquirir un sistema antiincendio mejor y contar con instalaciones el\u00e9ctricas m\u00e1s seguras. Las condiciones de trabajo en el Huerto Bot\u00e1nico padecen tambi\u00e9n otras tribulaciones, pues los edificios remanentes abrieron sus espacios para recibir a los colegas desalojados del palacio.<\/p>\n<p>Weksler estudia taxonom\u00eda e identificaci\u00f3n de roedores que act\u00faan como reservorios de zoonosis. \u201cEs importante determinar los l\u00edmites de la distribuci\u00f3n de las especies para identificar reservorios de virus causantes de enfermedades\u201d, explica. En la pr\u00e1ctica, este trabajo implica recorrer una serie de museos de zoolog\u00eda para examinar pieles y cr\u00e1neos de ratitas que, vivas, cabr\u00edan en la palma de la mano. Cada medida, cada pliegue de los dientes puede guardar informaci\u00f3n que permite distinguir una especie de otra, sumada a los an\u00e1lisis de ADN. Una de las misiones de Weksler, quien est\u00e1 desde hace ocho a\u00f1os en el Museo Nacional, al principio como investigador visitante, consisti\u00f3 en montar el laboratorio de investigaci\u00f3n molecular en biodiversidad.<\/p>\n<blockquote><p>La colecci\u00f3n entomol\u00f3gica estaba en el tercer piso del palacio, que se desmoron\u00f3 durante el incendio<\/p><\/blockquote>\n<p>En un art\u00edculo publicado en 2017 en la revista <em>American Museom Novitates<\/em>, Weksler y colaboradores redefinieron a la especie <em>Oligoryzomys mattogrossae<\/em>, una ratita nativa de los biomas Cerrado y Caatinga conocida por ser portador del hantavirus. El problema reside en que sol\u00eda confund\u00edrsela con otra especie, <em>O. microtis<\/em>. \u201cLa identificaci\u00f3n correcta es importante, como as\u00ed tambi\u00e9n la determinaci\u00f3n de d\u00f3nde existe, a los efectos de delinear acciones de prevenci\u00f3n de la enfermedad\u201d, explica el investigador. Aparte de redescribir la especie casi un siglo despu\u00e9s de su registro cient\u00edfico oficial, mediante an\u00e1lisis morfol\u00f3gicos, moleculares y cromos\u00f3micos, en el art\u00edculo tambi\u00e9n se mapea el \u00e1rea donde esos animales pueden encontrarse. Mientras que la especie <em>O. mattogrossae <\/em>vive en la vegetaci\u00f3n abierta del Cerrado y de la Caatinga, <em>O. microtis<\/em> es exclusiva de los bosques de la cuenca amaz\u00f3nica.<\/p>\n<p>En la participaci\u00f3n del Museo Nacional en proyectos ligados a endemias despunta el trabajo de Jo\u00e3o Moojen, responsable de la colecci\u00f3n de mam\u00edferos entre 1939 y 1985. Moojen coordin\u00f3 investigaciones en la d\u00e9cada de 1950 relacionadas con la peste bub\u00f3nica, transmitida por una bacteria que vive en pulgas de ratas y que puede causar epidemias en seres humanos. Esta enfermedad lleg\u00f3 al Brasil a finales del siglo XIX y se fij\u00f3 en \u00e1reas serranas del Nordeste. En 1941, cuando se cre\u00f3 el Servicio Nacional de Peste, Moojen recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n para dictar cursos sobre roedores y vio en el nordeste una oportunidad, comenta el mastozo\u00f3logo Jo\u00e3o Alves de Oliveira. \u201cLogr\u00f3 que los roedores y otros mam\u00edferos fuesen enviados al Museo Nacional\u201d. En cuatro a\u00f1os reuni\u00f3 alrededor de 60 mil espec\u00edmenes, una representaci\u00f3n considerada excesiva en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Gracias a los registros precisos, un cuidado que Moojen aprendi\u00f3 durante su doctorado en museos de zoolog\u00eda estadounidenses, hoy en d\u00eda es posible recuperar informaci\u00f3n valiosa, tal como el ambiente en que cada especie fue recolectada y su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica. \u201cLa tecnolog\u00eda avanza y actualmente pueden obtenerse m\u00e1s datos de los espec\u00edmenes disecados, el ADN de par\u00e1sitos, por ejemplo\u201d, explica Alves. \u201cEs un uso nuevo de la colecci\u00f3n que Moojen quiz\u00e1 no hubiera imaginado.\u201d<\/p>\n<blockquote><p>Un museo sin exposici\u00f3n es un museo sin alma; pero de tener \u00fanicamente esa parte, no produce conocimiento, dice De Pinna<\/p><\/blockquote>\n<p>Alves es responsable de la curadur\u00eda de ese material y estudia la estructura poblacional de las comunidades de roedores del nordeste de Brasil con base en el mismo. Particip\u00f3 en un estudio publicado en 2015 en la revista <em>Vector-Borne and Zoonotic Diseases<\/em>, en el cual se compararon roedores recolectados actualmente con los espec\u00edmenes depositados en el Museo Nacional para actualizar la taxonom\u00eda de los roedores relacionados con la peste en Am\u00e9rica del Sur. Pese a ya no ser tan letal, merced al acceso a los antibi\u00f3ticos, la peste bub\u00f3nica sigue estando presente en diversos pa\u00edses sudamericanos y debe ser monitoreada constantemente para que no resurjan epidemias.<\/p>\n<p>Existe material antiguo que a\u00fan no ha sido catalogado, pero en general a las nuevas recolecciones los investigadores las procesan y las registran enseguida. La informaci\u00f3n de los animales depositados en el Museo Nacional est\u00e1 informatiza pr\u00e1cticamente en su totalidad, y en parte se encuentra en bancos de datos disponibles en internet como el Sistema de Informaci\u00f3n sobre la Biodiversidad Brasile\u00f1a (SiBBr), una iniciativa de 2013 del gobierno federal viabilizada a trav\u00e9s del entonces Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n. En total, entre 350 mil y 400 mil entradas de plantas, vertebrados e invertebrados forman parte de esos repositorios p\u00fablicos. No es un proceso sencillo, pues aparte de que se necesita gente para computar los datos, debe verificarse todo. \u201cHay que tener cuidado a poner a disposici\u00f3n esos datos\u201d, advierte Weksler. \u201cEs esencial que la identificaci\u00f3n y todas las informaciones est\u00e9n correctas.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_317729\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317729 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-10.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1537\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-10.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-10-250x169.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-10-700x472.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-10-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> MZ-USP: un cascarudo recolectado en 1910 en donde actualmente es el Parque de la Independencia<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un primo paulistano<\/strong><br \/>\nEn S\u00e3o Paulo, el \u00e1rea de zoolog\u00eda del Museo Nacional tiene su paralelo en el Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MZ-USP), <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/20\/centros-de-produccion-de-conocimiento\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">situado en el Parque de la Independencia junto con el Museo Paulista, en el barrio de Ipiranga<\/a>,\u00a0y alberga alrededor de 8 millones de art\u00edculos. Al d\u00eda siguiente del incendio, el icti\u00f3logo M\u00e1rio de Pinna, director del MZ-USP, lleg\u00f3 al trabajo desolado y determinado. Recorri\u00f3 todas las dependencias y confisc\u00f3 tostadoras, cafeteras y todo aquello que pudiese constituir alg\u00fan riesgo a la seguridad. \u201cVan a tener que tomar caf\u00e9 en otro lugar.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#box_Butantan_272_ES\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El MZ-USP re\u00fane buenas condiciones de seguridad porque obtuvo fondos para la concreci\u00f3n de una reforma luego del incendio en el Instituto Butantan<\/a>. Las instalaciones el\u00e9ctricas se rehicieron, y se instalaron puertas cortafuego. Pero no en todo el museo. \u201cContamos actualmente con un plan aceptado por los bomberos para la realizaci\u00f3n de otras reformas, pero a\u00fan deben aprobarlo los organismos de patrimonio\u201d, explica.<\/p>\n<p>Las colecciones almacenadas en alcohol, como la de peces, cuentan con puertas cortafuego. Pero requieren de barreras de contenci\u00f3n que impidan que el fluido se escurra en caso de accidentes, para contener un eventual incendio. De Pinna explica que los docentes responsables de las colecciones definen qu\u00e9 es necesario, ya que existen particularidades que requieren distintas medidas de seguridad. Los 13 profesores del MZ-USP asumen alguna funci\u00f3n administrativa. El programa de posgrado hace cinco a\u00f1os se independiz\u00f3 en la estructura de la USP \u2013antes los estudiantes estaban vinculados al Instituto de Biociencias\u2013 y actualmente cuenta con 16 estudiantes de maestr\u00eda y 25 doctorandos. De Pinna hace hincapi\u00e9 en que, en 2017, la clasificaci\u00f3n internacional <em>Center for World University Rankings<\/em> destac\u00f3 a la USP como la mejor universidad del mundo en zoolog\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_317713\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317713 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-1.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-1-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Colecci\u00f3n de peces en frascos de alcohol<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aunque las condiciones son buenas, la edificaci\u00f3n \u2013concluida en 1940, la primera en S\u00e3o Paulo construida para ser museo\u2013 est\u00e1 lejos de ser perfecta. \u201cLos edificios antiguos son siempre problem\u00e1ticos\u201d, afirma De Pinna. \u201cPoseen estructuras de madera que sostienen los techos, y no hay nada que hacerle\u201d. Lo ideal, seg\u00fan dice, ser\u00eda trasladar las colecciones a un edificio nuevo, que ya deber\u00eda existir: en 2012 empez\u00f3 construirse la Plaza de los Museos en el campus de la USP, pero las obras fueron interrumpidas.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los cuidados son constantes. \u201cNo tengo una noche tranquila desde que me hice cargo de la colecci\u00f3n de aves\u201d, dice el ornit\u00f3logo Luis F\u00e1bio Silveira. Un aviso, fechado en 2012, est\u00e1 pegado en la puerta de una sala donde estudiantes trabajan para que el \u00faltimo que salga verifique las normas de seguridad. \u201cEl vigilante tiene una lista de todo lo que queda conectado en cada sala\u201d, comenta Silveira. \u201cDe ver una lucecita que no deber\u00eda estar encendida, est\u00e1 autorizado a desenchufar el cable\u201d. Y muestra una bandeja de picaflores arriba de la mesa: \u201cAlgod\u00f3n y plumas en cajones de madera. Un patrimonio muy fr\u00e1gil\u201d, resume.<\/p>\n<p>Silveira pone de relieve el valor de una colecci\u00f3n acumulada a largo plazo. En el marco de un proyecto, se est\u00e1n analizando is\u00f3topos estables en aves de la localidad de Piracicaba, en el interior paulista, para inferir su alimentaci\u00f3n durante los \u00faltimos 100 a\u00f1os, un recurso inimaginable hace pocos a\u00f1os. Incluso las etiquetas atadas en las patas de las aves pueden guardar informaci\u00f3n sorprendente, como el tinam\u00fa pardo (<em>Crypturellus obsoletus<\/em>) comprado en 1897 en el Mercado Municipal de la capital paulista. \u201cEn aquel tiempo la gente compraba esas aves en el mercado central para comerlas.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_317701\" style=\"max-width: 1810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1500px-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317701 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1500px-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1800\" height=\"1198\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1500px-3.jpg 1800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1500px-3-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1500px-3-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1500px-3-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Esqueletos de primates en el \u00e1rea expositiva en S\u00e3o Paulo, reinaugurada en 2015, tras la reforma y la reelaboraci\u00f3n<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Visibilidad<\/strong><br \/>\nMario de Pinna sostiene que no basta con hacer buenas investigaciones: hay que mostrarlas. De all\u00ed la importancia de contar con un \u00e1rea expositiva. \u201cUn museo sin exposiciones es un museo sin alma; pero de tener solo esa parte, no produce conocimiento\u201d. Para \u00e9l, esto les brinda a los ni\u00f1os que visitan el museo una perspectiva de lo que es la ciencia y el mundo natural que los rodea. \u201cSe vuelven mejores ciudadanos, con un intelecto m\u00e1s sofisticado\u201d. La bi\u00f3loga Maria Isabel Landim es responsable de la parte de extensi\u00f3n del MZ-USP, cuya galer\u00eda p\u00fablica fue completamente reformada a partir de 2011 y reinaugurada en 2015, con una exposici\u00f3n de larga duraci\u00f3n, rica en biodiversidad y evoluci\u00f3n. Parte del trabajo de pensar lo que el museo pretende mostrar implica incluir lo que se hace en la instituci\u00f3n, con la participaci\u00f3n de los docentes, los no docentes y los alumnos en la construcci\u00f3n de ese relato y en las soluciones tendientes a mostrar animales, que en ocasiones se erigen en desaf\u00edos en t\u00e9rminos expositivos, como en el caso de las termitas.<\/p>\n<p><a name=\"box_Butantan_272_ES\"><\/a>Landim tambi\u00e9n hace de la galer\u00eda su laboratorio y orienta a los alumnos de iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y de posgrado a estudiar las narrativas evolutivas en los museos de historia natural. El MZ-USP ofrece actividades que reproducen la investigaci\u00f3n cient\u00edfica dirigidas a ni\u00f1os, que puedan extraer ADN el examinar material en el microscopio. \u201cApuntamos a ganar corazones y mentes: la gente debe enterarse del valor de nuestra investigaci\u00f3n y de nuestra colecci\u00f3n para ayudar a cuidarlas\u201d, dice ella, quien tambi\u00e9n forma parte del equipo contra incendios.<\/p>\n<div id=\"attachment_317697\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317697 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-8.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1804\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-8.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-8-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-8-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-1200px-8-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> La colecci\u00f3n de insectos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<div class=\"box\"><strong>El Instituto Butantan rehace sus colecciones<\/strong><\/p>\n<p>El s\u00e1bado 15 de mayo de 2010, cuando un incendio destruy\u00f3 la mayor parte de su colecci\u00f3n biol\u00f3gica y del edificio que la albergaba, el Instituto Butantan vivi\u00f3 una situaci\u00f3n an\u00e1loga, aunque en una proporci\u00f3n mucho menor, a la del Museo Nacional. El incendio empez\u00f3 en una sala del Laboratorio de Herpetolog\u00eda y se perdi\u00f3 el 80% de los estimados 84 mil ejemplares de serpientes, mantenidos en frascos grandes con alcohol. Las llamas r\u00e1pidamente llegaron al Laboratorio de Artr\u00f3podos y consumieron el 35% de la colecci\u00f3n de ara\u00f1as y miri\u00e1podos.<\/p>\n<p>\u201cPerdimos muchos ejemplares a\u00fan sin nombres cient\u00edficos y de ambientes que no existen m\u00e1s, pues fueron ocupados por ciudades o represas\u201d, comenta el bi\u00f3logo Antonio Brescovit, director del Laboratorio Especial de Colecciones Zool\u00f3gicas. \u201cDurante tres a\u00f1os, hasta que el edificio nuevo qued\u00f3 listo, muchos investigadores y alumnos permanecieron sin tener un lugar donde trabajar y se dispersaron por el Instituto y por la USP. El rendimiento de los alumnos no fue el mismo que si todos hubiesen permanecido juntos\u201d. El instituto cuenta actualmente con 148 investigadores y 590 pasantes y estudiantes de posgrado.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_317725\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317725 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-9.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-9.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-9-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-9-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/064-069_Zoologia_272-2280px-9-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> La colecci\u00f3n de reptiles en el nuevo edificio, con protecci\u00f3n contra incendios<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>El nuevo edificio de las colecciones biol\u00f3gicas, construido con 5,5 millones de reales de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo e inaugurado en septiembre de 2013, cuenta con salas blindadas, con puertas cortafuego de cierre autom\u00e1tico, sistemas de liberaci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono, detectores de incendios y alarmas. Son dos bloques: uno que alberga a las colecciones y el otro de los laboratorios. El equipo se expandi\u00f3 de tres a seis investigadores trabajando en el edificio, donde est\u00e1n ahora las colecciones biol\u00f3gicas antes dispersas por el instituto, y la colecci\u00f3n trep\u00f3 de un mill\u00f3n de ejemplares antes del incendio a un mill\u00f3n y medio, en raz\u00f3n de los intercambios y las recolecciones de campo realizadas durante los \u00faltimos a\u00f1os. \u201cHoy en d\u00eda nuestra colecci\u00f3n es una de las m\u00e1s seguras y organizadas de Brasil\u201d, afirma Brescovit.<\/p>\n<p>El Instituto Butantan alberga cuatro museos: el Biol\u00f3gico, el Hist\u00f3rico y el de Microbiolog\u00eda dentro del Instituto, y el Museo de Salud P\u00fablica Em\u00edlio Ribas, incorporado en 2010, que se encuentra en el barrio de Bom Retiro. Todos se dedican a la realizaci\u00f3n de exposiciones, con un promedio anual de 350 mil visitantes, fundamentalmente estudiantes. De cumplirse el cronograma, a fin de a\u00f1o estar\u00e1n concluidas las refacciones del techo del Museo Biol\u00f3gico \u2013el m\u00e1s visitado, con serpientes, ara\u00f1as y otros animales vivos en sus respectivos cautiverios, con paredes de vidrio\u2013 y el cambio de ca\u00f1er\u00edas y de estanter\u00edas de madera por otras de metal en el Em\u00edlio Ribas. Ambos actualmente permanecen cerrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Carlos Fioravanti<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Museo Nacional y el Museo de Zoolog\u00eda de la USP albergan vastas colecciones de animales de dif\u00edcil preservaci\u00f3n","protected":false},"author":3,"featured_media":317709,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-317692","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-zoologia-es","keywords-museo-nacional-de-brasil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=317692"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":317967,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317692\/revisions\/317967"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/317709"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=317692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=317692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=317692"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=317692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}