{"id":317739,"date":"2019-12-20T18:25:57","date_gmt":"2019-12-20T21:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=317739"},"modified":"2020-02-18T18:20:08","modified_gmt":"2020-02-18T21:20:08","slug":"las-raices-del-conocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-raices-del-conocimiento\/","title":{"rendered":"Las ra\u00edces del conocimiento"},"content":{"rendered":"<p>Durante sus primeros 13 a\u00f1os como docente del Departamento de Bot\u00e1nica del Museo Nacional, Andrea Costa cambi\u00f3 del lugar el herbario tres veces. \u201cNecesit\u00e1bamos trasladar la colecci\u00f3n de una sala a otra siempre que ten\u00edamos que hacer espacio para la realizaci\u00f3n de obras en el piso o en el techo\u201d, comenta. La construcci\u00f3n reun\u00eda buenas caracter\u00edsticas para la preservaci\u00f3n de las plantas deshidratadas, las llamadas exsicatas: salas amplias y aireadas, con grandes ventanas. Pero con frecuentes goteras. \u201cDesde 1995, el palacio fue siempre un obrador\u201d. En 2008, el departamento fue trasladado a un edificio nuevo en el Huerto Bot\u00e1nico, manteniendo a salvo tanto la colecci\u00f3n como las actividades de investigaci\u00f3n y del programa de posgrado.<\/p>\n<p>Fundado en 1831, el herbario del Museo Nacional es el m\u00e1s antiguo de Brasil y uno de los m\u00e1s significativos, detr\u00e1s \u00fanicamente <a href=\"#box_JardinBot_272_ES\">del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de R\u00edo de Janeiro<\/a>. Son alrededor de 600 mil ejemplares, 8 mil tipos (holotipos y paratipos, <em>lea el reportaje en la p\u00e1gina 64<\/em>) y algunas colecciones hist\u00f3ricas que fueron resultado de expediciones de naturalistas. Posee incluso exsicatas con el sello de Pedro II y de la princesa Isabel, ambos entusiastas de la ciencia. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/05\/15\/la-princesa-y-las-plantas-de-la-sierra\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En 1872, la joven princesa particip\u00f3 en una expedici\u00f3n a las monta\u00f1as de Itatiaia encabezada por el bot\u00e1nico franc\u00e9s Auguste Glaziou<\/a> (1828-1906). \u201cEra el paisajista del Emperador\u201d, comenta Costa: \u201csus proyectos inclu\u00edan dibujos sinuosos que imitaban a la naturaleza\u201d. Fue el responsable de proyecto paisaj\u00edstico de la Quinta da Boa Vista, en donde est\u00e1 el Museo Nacional.<\/p>\n<p>Parte del material que \u00e9l recolect\u00f3 form\u00f3 parte de una exposici\u00f3n, desmontada y guardada en forma segura a comienzos de este a\u00f1o. Por eso el incendio casi no destruy\u00f3 material bot\u00e1nico. Casi. \u201cDescubrimos que 10 semillas estaban prestadas en un laboratorio que realizaba tomograf\u00edas para un estudio de tridimensionalidad\u201d, comenta el bot\u00e1nico Ruy Jos\u00e9 Valka Alves, curador del herbario. \u201cUna de ellas era de un coco muy raro de las islas Seychelles, obtenido en car\u00e1cter de trueque en el siglo XIX\u201d. Aparte de ser una especie amenazada, vale miles de d\u00f3lares en el mercado chino de medicina alternativa, seg\u00fan el investigador.<\/p>\n<p>Varios naturalistas que anduvieron por Brasil hicieron aportes a este patrimonio, incluso el alem\u00e1n Karl Friedrich Philipp von Martius (1794-1868), quien emple\u00f3 material depositado en el Museo Nacional en la elaboraci\u00f3n de la <em>Flora brasiliensis<\/em>, uno de los principales hitos de la taxonom\u00eda de plantas del pa\u00eds. Esas empresas normalmente resultaban en recolecciones de las cuales sus duplicados quedaban depositados en el Museo Nacional, y el resto se llevaba a herbarios europeos. \u201cNo hab\u00eda bot\u00e1nicos ac\u00e1, entonces todo se estudiaba y se describ\u00eda all\u00e1\u201d, dice Costa.<\/p>\n<blockquote><p>Las colecciones del Museo Nacional no est\u00e1n compuestas solo por objetos: cada muestra posee una historia<\/p><\/blockquote>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, la digitalizaci\u00f3n de espec\u00edmenes vegetales en im\u00e1genes de alta definici\u00f3n apunta a rescatar ese material depositado en herbarios del exterior en el marco del proyecto Reflora. La parte de la colecci\u00f3n de Glaziou depositada en el Museo de Historia Natural de Par\u00eds est\u00e1 en esa colecci\u00f3n digital. La parte que qued\u00f3 en el Museo Nacional ya se ha digitalizado parcialmente y entrar\u00e1 en el banco de datos disponible para su consulta en el todo el mundo. Es uno de los proyectos que ampl\u00edan el alcance de la colecci\u00f3n constantemente visitado por investigadores del mundo. A\u00fan queda mucho trabajo por hacerse: tan solo un 20% de los datos herbario aproximadamente ha sido informatizado.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos 40 a\u00f1os constituyen un per\u00edodo importante en t\u00e9rmino de agregados al herbario, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/20\/carreras-que-quedaron-comprometidas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">gracias a las recolecciones realizadas por los alumnos del posgrado en bot\u00e1nica, actualmente coordinado por Costa<\/a>. Son 30 estudiantes de maestr\u00eda y 37 doctorandos, dirigidos por 14 profesores, que ocupan el edificio del Huerto Bot\u00e1nico. \u201cContamos con cuatro puertas cortafuego, escaleras de emergencia y otras tecnolog\u00edas de protecci\u00f3n contra incendios.\u201d<\/p>\n<p>Cuando un bot\u00e1nico sale al campo, recoge ramas representativas de especies nativas del lugar, con flores y frutos siempre que es posible. Las muestras de las plantas se prensan en papel de diario y se secan en calentadores, para luego \u2013en el caso del Museo Nacional\u2013 guard\u00e1rselas en cajas de pl\u00e1stico acomodadas en armarios compactadores, material obtenido merced a una financiaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Vitae. \u201cAntes us\u00e1bamos cajas de metal.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNo siempre es posible identificar las muestras hasta el nivel de la especie, por eso algunas exsicatas se catalogan \u00fanicamente con el nombre del g\u00e9nero o el de la familia\u201d, comenta Costa. Este conocimiento se va perfeccionando a la medida que los investigadores profundizan los estudios sobre cada grupo y las identificaciones van ganando en precisi\u00f3n. \u201cMuchas otras informaciones est\u00e1n vinculadas a un nombre, tal como es el caso de la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica\u201d. La gen\u00e9tica tambi\u00e9n puede ayudar en el proceso de identificaci\u00f3n, aunque no resulta f\u00e1cil extraer ADN de las plantas secas.<\/p>\n<div id=\"attachment_317752\" style=\"max-width: 1810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1800px-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317752 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1800px-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1800\" height=\"1173\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1800px-2.jpg 1800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1800px-2-250x163.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1800px-2-700x456.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1800px-2-120x78.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Diogo Vasconcellos<\/span><\/a> Pedro II promov\u00eda la recolecci\u00f3n de plantas y montaba exposiciones con espec\u00edmenes disecados<span class=\"media-credits\">Diogo Vasconcellos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunas plantas revisten desaf\u00edos especiales, como las bromeli\u00e1ceas estudiadas por el grupo de Andrea. Pueden ser muy grandes y dif\u00edciles de prensar. Un art\u00edculo publicado este a\u00f1o en la revista <em>Phytotaxa<\/em> describe una especie de bromeli\u00e1cea llamada <em>Vriesea mourae<\/em>, de Serra da Bocaina, en la regi\u00f3n serrana ubicada en los municipios de Bananal en S\u00e3o Paulo, y Angra dos Reis, en R\u00edo de Janeiro. Con una distribuci\u00f3n acotada, esta planta es considerada actualmente amenazada. Espec\u00edmenes tipo fueron depositados en distintos herbarios. \u201c\u00a1Imag\u00ednese una palmera en un herbario, o un cactus!\u201d, exclama Costa.<\/p>\n<p>Un problema en el mantenimiento de un herbario lo constituye un peque\u00f1o cole\u00f3ptero, el mismo que invade despensas en busca de harinas y cereales. \u201cSe hace un fest\u00edn en las colecciones bot\u00e1nicas\u201d, dice Costa. Por eso el edificio huele a naftalina, que hasta recientemente era la \u00fanica arma disponible para combatirlo. Una pr\u00e1ctica menos agresiva a la nariz consiste en pasar peri\u00f3dicamente las exsicatas por un calentamiento a 70 grados Celsius (\u00b0C), que mata a las larvas y a los adultos, toda vez que algo entra en la colecci\u00f3n o vuelve a ella tras haber salido para la realizaci\u00f3n de estudios.<\/p>\n<p><strong>Un producto de las exploraciones<\/strong><br \/>\n\u201cEsta siempre ha sido una instituci\u00f3n de grandes expediciones bot\u00e1nicas\u201d, afirma Costa. Un ejemplo de ello fue la carretera BR-364 en la Amazonia, en la d\u00e9cada de 1960. \u201cA medida que era abierta la ruta, los investigadores del Museo Nacional realizaban recolecciones\u201d. El resultado de ello fue una enorme colecci\u00f3n para el herbario. Est\u00e1 tambi\u00e9n el material reunido por el etn\u00f3logo \u00edtalo-brasile\u00f1o Adolpho Ducke (1876-1959), compartido con el Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, que enriqueci\u00f3 la representaci\u00f3n de plantas amaz\u00f3nicas en el Museo Nacional.<\/p>\n<p>Costa tambi\u00e9n destaca el trabajo del ec\u00f3logo Fernando Segadas-Vianna, especialista en ecolog\u00eda de la vegetaci\u00f3n costera \u2013la llamada restinga\u2013 que fue investigador del Museo Nacional hasta su muerte a mediados de la d\u00e9cada de 1990, y dej\u00f3 una colecci\u00f3n representativa. \u201cEs posible reconstruir una flora que ya no existe m\u00e1s, como la de la restinga de Copacabana\u201d. Actualmente, en el barrio completamente construido y ensanchado mediante un relleno, con la playa y el paseo adyacente frecuentados por multitudes, no quedan vestigios de la vegetaci\u00f3n que alguna vez creci\u00f3 sobre la arena. Entre 1965 y 1979, Segadas-Vianna encabez\u00f3 la producci\u00f3n de 23 tomos con el t\u00edtulo de <em>Flora ecol\u00f3gica das restingas do Sudeste do Brasil<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_317760\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-2280px-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317760 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-2280px-6.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1520\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-2280px-6.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-2280px-6-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-2280px-6-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-2280px-6-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Diogo Vasconcellos<\/span><\/a> Las muestras del herbario se encuentran protegidas en cajas de pl\u00e1stico<span class=\"media-credits\">Diogo Vasconcellos<\/span><\/p><\/div>\n<p>El a\u00f1o pasado, Ruy Jos\u00e9 Valka Alves pas\u00f3 15 d\u00edas manejando a trav\u00e9s de 6 mil kil\u00f3metros (km) por el estado de Tocantins. Encontr\u00f3 siete especies nuevas, y la descripci\u00f3n de seis de ellas ya ha sido remitida para su publicaci\u00f3n. Pero \u00e9l no trabaja \u00fanicamente con ramas deshidratadas: el Departamento de Bot\u00e1nica tambi\u00e9n posee una colecci\u00f3n de polen en l\u00e1minas para microscop\u00eda, una xiloteca (una colecci\u00f3n de madera) y algas, hongos y l\u00edquenes preservados en medio l\u00edquido.<\/p>\n<p>Valka Alves es experto en plantas de altura y en la flora de la isla de Trindade, parte de un archipi\u00e9lago volc\u00e1nico situado a 1.200 km de la costa del estado de Esp\u00edrito Santo que hace un siglo (1916) recibi\u00f3 a la primera expedici\u00f3n del Museo Nacional. En un art\u00edculo publicado este a\u00f1o en la revista <em>IAWA Journal<\/em>, \u00e9l y otros colegas analizaron la madera de un bosque misteriosamente muerto. \u201cLos viajeros del siglo XVII describ\u00edan una selva, los del siglo XVIII hac\u00edan referencia de \u00e1rboles muertos en pie y los del siglo XIX los vieron ca\u00eddos\u201d. Analizando la madera, fue posible arribar a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda al menos dos especies, y no tan solo una como se imaginaba. \u00c9l tambi\u00e9n dispuso botellas de boca ancha con un l\u00edquido dentro para capturar y preservar granos de polen y descubri\u00f3 \u2013en colaboraci\u00f3n con una palin\u00f3loga de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul y otros colegas\u2013 que esas peque\u00f1as part\u00edculas viajan a trav\u00e9s de las corrientes atmosf\u00e9ricas y pueden llegar desde Am\u00e9rica, de acuerdo con un art\u00edculo tambi\u00e9n de 2018 publicado en la revista <em>Brazilian Journal of Botany<\/em>. \u201cEncontramos hasta pelos de murci\u00e9lagos, y no hay murci\u00e9lagos en el archipi\u00e9lago.\u201d<\/p>\n<p><a name=\"box_JardinBot_272_ES\"><\/a>Las historias de Valka Alves, un entusiasta escalador de monta\u00f1as y explorador de lugares desconocidos, muestran que las colecciones del Museo Nacional no est\u00e1n compuestas \u00fanicamente por objetos. \u201cCada muestra de aquellas es sangre de un investigador que escal\u00f3 una monta\u00f1a. No se perdieron tan solo cosas: cada una de ellas ten\u00eda una historia.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_317740\" style=\"max-width: 1310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1300px-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317740 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1300px-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1300\" height=\"1733\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1300px-3.jpg 1300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1300px-3-250x333.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1300px-3-700x933.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/070-073_MN_Bot\u00e2nica_272-1300px-3-120x160.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jard\u00edn Bot\u00e1nico  <\/span><\/a> Chafariz das Musas, en el Jard\u00edn Bot\u00e1nico<span class=\"media-credits\">Jard\u00edn Bot\u00e1nico  <\/span><\/p><\/div>\n<div class=\"box\"><strong>Desde el jard\u00edn<\/strong><\/p>\n<p>El llamado arboreto \u2013un \u00e1rea con alrededor de 2.500\u00a0mil especies de todo el mundo, colecciones de plantas, lagos con vitorias regias e invernaderos con orqu\u00eddeas y bromeli\u00e1ceas\u2013, visitado por alrededor de 650 mil personas por a\u00f1o, constituye el \u00e1rea m\u00e1s visible y conocida del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de R\u00edo de Janeiro (JBRJ), una de las m\u00e1s antiguas instituciones cient\u00edficas del pa\u00eds creada en junio de 1808. En las edificaciones que rodean al\u00a0arboreto, el\u00a0JBRJ alberga el herbario, con alrededor de 850\u00a0mil plantas deshidratadas, que sirven de referencia para estudios en bot\u00e1nica, y colecciones de frutos secos y muestras de maderas.<\/p>\n<p>Trabajan all\u00ed 42 investigadores. Uno de los proyectos en marcha es el Herbario Virtual Reflora, actualmente con 3,2 millones de im\u00e1genes y descripciones de plantas aut\u00f3ctonas (<em>lea en<\/em>\u00a0Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/03\/13\/millones-de-plantas-online\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">229<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/12\/20\/la-mayor-diversidad-de-plantas-del-mundo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">241<\/a><\/em>). Otro ejemplo es el Jabot, un sistema de gesti\u00f3n de colecciones cient\u00edficas de herbarios, habilitado para uso de otras instituciones en 2016 y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/07\/22\/informacion-de-calidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">actualmente adoptado por 42 herbarios de universidades y centros de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os<\/a>.<\/p>\n<p>La biblioteca, creada en 1890 con base en las obras de Pedro II, re\u00fane actualmente 43 mil ejemplares, incluidas 1.680 obras raras. En el\u00a0JBRJ\u00a0se dictan carreras de maestr\u00eda y doctorado, en la Escuela Nacional de Bot\u00e1nica Tropical, actualmente con alrededor de 70 estudiantes. Al igual que otras instituciones, se aboca en la b\u00fasqueda de <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/20\/estrategias-para-mantener-museos-sanos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">alianzas con empresas p\u00fablicas o privadas para\u00a0reforzar y complementar los fondos de investigaci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Carlos Fioravanti<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El herbario instalado hace una d\u00e9cada en un edificio propio en la Quinta da Boa Vista se mantuvo intacto","protected":false},"author":3,"featured_media":317756,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282],"coauthors":[1601],"class_list":["post-317739","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","keywords-museo-nacional-de-brasil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=317739"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":317927,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317739\/revisions\/317927"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/317756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=317739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=317739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=317739"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=317739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}