{"id":317829,"date":"2019-12-20T18:37:51","date_gmt":"2019-12-20T21:37:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=317829"},"modified":"2020-02-18T18:20:50","modified_gmt":"2020-02-18T21:20:50","slug":"los-caminos-de-la-reconstruccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-caminos-de-la-reconstruccion\/","title":{"rendered":"Los caminos de la reconstrucci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las llamas del incendio que destruy\u00f3 el Museo Nacional de Brasil atrajeron la atenci\u00f3n \u2013y la solidaridad\u2013 del mundo. Gobiernos, museos e instituciones de pa\u00edses tales como Alemania, Italia, Francia, Espa\u00f1a, Argentina, Estados Unidos y Canad\u00e1 r\u00e1pidamente se manifestaron ofreciendo su ayuda. La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco) envi\u00f3 a Brasil, con recursos de su Fondo de Emergencia para el Patrimonio, a una comisi\u00f3n multidisciplinaria conformada por expertos en gesti\u00f3n de desastres. Esa delegaci\u00f3n efectu\u00f3 visitas t\u00e9cnicas al lugar y evalu\u00f3 los da\u00f1os provocados por el fuego. El grupo, encabezado por la historiadora italiana Cristina Menegazzi, responsable del Programa de Salvaguardia de Emergencia del Patrimonio Cultural Sirio, en la oficina de la Unesco con sede en Beirut, en el L\u00edbano, ayudar\u00e1 a Brasil en la definici\u00f3n de los pr\u00f3ximos pasos tendientes a la recuperaci\u00f3n f\u00edsica del museo.<\/p>\n<p>\u201cExisten especialistas sumamente calificados en Brasil. Iremos a buscar a otros fuera del pa\u00eds para reforzar las capacidades locales y crear un consejo de expertos ligados a las universidades y al ministerio de Cultura, y un fondo internacional para la recuperaci\u00f3n del edificio y de los fragmentos de las colecciones encontrados entre los escombros\u201d, dijo Menegazzi. Luego de constatar que el 90% de la fachada sigue de pie, ella no ve motivo que impida la reconstrucci\u00f3n el palacio. \u201cHay muchos fragmentos, resto de estuco y de frescos de la construcci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El edificio se erguir\u00e1 en un modelo lo m\u00e1s cercano posible al original. Con 13.600 metros cuadrados distribuidos en tres pisos, ten\u00eda una arquitectura neocl\u00e1sica y una decoraci\u00f3n ecl\u00e9tica. \u201cPero no siempre fue as\u00ed. El palacio pas\u00f3 por sucesivas reformas para albergar a la familia real, desde que esta se mud\u00f3 a Brasil en 1808\u201d, comenta el arquitecto Ronaldo Foster Vidal, del Instituto Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Peritajes en Ingenier\u00eda (Ibape).<\/p>\n<div id=\"attachment_317834\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317834 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-1.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-1-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro <em>Debret e o Brasil \u2013 Obra Completa<\/em>\u2002<\/span><\/a> Una acuarela de Debret de 1817 muestra la casona despu\u00e9s de la primera gran reforma. A la derecha, el pabell\u00f3n en estilo neog\u00f3tico, obra del arquitecto John Johnston<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro <em>Debret e o Brasil \u2013 Obra Completa<\/em>\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>El edificio fue construido alrededor del a\u00f1o 1803 en estilo barroco por el tratante de esclavos Elias Antonio Lopes (1770-1815). Una obra firmada por el arquitecto Jos\u00e9 Domingos Monteiro (1765-?), con probable participaci\u00f3n de Jos\u00e9 da Costa e Silva (1747-1819), tambi\u00e9n arquitecto. \u201cTen\u00eda en ese entonces dos pisos\u201d, comenta Foster Vidal. \u201cPara adecuarse a los est\u00e1ndares de la nobleza, pas\u00f3 por un cambio de estilo y muchas ampliaciones hasta convertirse en la residencia oficial de los emperadores Pedro I y Pedro II\u201d. Con cada intervenci\u00f3n, el palacio fue adquiriendo l\u00edneas neocl\u00e1sicas inspiradas en el Palacio Nacional de Ayuda, en Lisboa.<\/p>\n<p>\u201cLas paredes que resistieron al fuego son de piedra s\u00f3lida. Para erigir nuevas paredes, en la parte central de la construcci\u00f3n habr\u00e1 que trabajar en la fundaci\u00f3n probablemente con una t\u00e9cnica italiana denominada <em>pali radice<\/em>, elaborada para recuperar construcciones centenarias e hist\u00f3ricas\u201d, presume Foster Vidal. De acuerdo con el arquitecto, en lugar del conocido martinete, que produce mucha vibraci\u00f3n, podr\u00e1 utilizarse una l\u00e1mina helicoidal parecida a un sacacorchos para perforar el suelo. \u201cEsto permitir\u00eda la colocaci\u00f3n de nuevas columnas sobre las cuales se apoyar\u00edan las llamadas losas hongo, de aproximadamente 20 cent\u00edmetros de espesor, que no requieren de vigas. Se sostendr\u00e1n con pilares.\u201d<\/p>\n<p>La utilizaci\u00f3n de esta t\u00e9cnica permitir\u00eda que toda la infraestructura \u2013agua, luz y telefon\u00eda\u2013 quedase empotrada. \u201cCon los revestimientos del piso y del techo siguiendo el estilo de la \u00e9poca de la construcci\u00f3n, el edificio podr\u00eda quedar \u2018viejo como nuevo\u2019\u201d, bromea Foster Vidal. Seg\u00fan el arquitecto, el uso de losas hongo puede reemplazar perfectamente a las vigas del m\u00e9todo adoptado en la \u00e9poca de la construcci\u00f3n, con piezas de madera sosteniendo el piso. La reconstrucci\u00f3n del palacio ha quedado estimada en un valor ubicado entre los 70 y los 120 millones de reales.<\/p>\n<div id=\"attachment_317842\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317842 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"766\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-3.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-3-250x160.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-3-700x447.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-3-120x77.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span><\/a> Vista lateral del edificio entre 1858 y 1861<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>La elecci\u00f3n de los materiales que se utilizar\u00e1n en la obra es fundamental. \u201cHoy en d\u00eda contamos con la tecnolog\u00eda como para dotar de seguridad a los edificios hist\u00f3ricos. La madera, por ejemplo, puede tratarse con una pintura intumescente, que protege contra el fuego\u201d, explica el arquitecto Pedro Mendes da Rocha, responsable de la recuperaci\u00f3n del Museo de la Lengua Portuguesa, situado en el complejo de la Estaci\u00f3n Luz, en el centro de S\u00e3o Paulo, luego del incendio de diciembre de 2015.<\/p>\n<p>Al igual que en el Museo Nacional, all\u00ed tambi\u00e9n el fuego se propag\u00f3 debido a la gran cantidad de material inflamable de sus estructuras. \u201cPor eso reconstruimos el techo con madera certificada y de 2 cent\u00edmetros m\u00e1s en todas las dimensiones, que aguanta dos horas de fuego, tiempo suficiente como para que en una eventualidad se pueda retirar a todo el p\u00fablico del edificio\u201d, aclara Mendes da Rocha. Los sistemas que utilizan gases capaces de contener focos de incendio sin mojar ni da\u00f1ar objetos a su alrededor y sensores de calor y humo que se comunican v\u00eda wifi con el sistema de monitoreo constituyen algunos de los avances tecnol\u00f3gicos disponibles en el mercado. \u201cEl uso adecuado de las tecnolog\u00edas de protecci\u00f3n eleva el costo de la obra aproximadamente un 30%\u201d, estima Mendes da Rocha. \u201cNo es poco, pero, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el valor de una momia como la que se quem\u00f3 all\u00ed?\u201d<\/p>\n<p>Mendes da Rocha trabaja actualmente en las reformas de otros cinco museos, y ha venido investigado nuevas t\u00e9cnicas y soluciones en instituciones culturales consideradas ejemplos de excelencia en conservaci\u00f3n y seguridad, tales como la Fundaci\u00f3n Beyeler, en Basilea, Suiza, y el Museo del Louvre, en Par\u00eds, Francia. \u201cEn la Fundaci\u00f3n Beyeler existe una especie de manta de amianto debajo de cada banco, en cada sala, que se usa para contener el comienzo de focos de incendio, y hay socorristas entrenados, atentos y a disposici\u00f3n las 24 horas\u201d, explica. Inaugurado en 1793 en el antiguo palacio de la monarqu\u00eda francesa, el Louvre posee 2 mil extintores de incendio y 8 mil detectores de humo, y los bomberos est\u00e1n distribuidos por todas las alas para que, en caso de emergencia, puedan tener acceso r\u00e1pido a cualquier lugar del edificio.<\/p>\n<p>Cuando empez\u00f3 el incendio, el Museo Nacional ya se encontraba cerrado para el p\u00fablico, los bomberos no estaban m\u00e1s en \u00e9l y cuatro vigilantes se encargaban de la seguridad del edificio. Se supo despu\u00e9s que la edificaci\u00f3n nunca cont\u00f3 con la obligatoria Acta de Inspecci\u00f3n del Cuerpo de Bomberos, una certificaci\u00f3n de que se cumplen las normas de seguridad correspondientes.<\/p>\n<div id=\"attachment_317846\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317846 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-4.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1343\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-4.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-4-250x147.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-4-700x412.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-4-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons  <\/span><\/a> El Palacio Nacional de Ayuda, construido en piedra y cal en Lisboa, sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n para la concreci\u00f3n de las primeras reformas del edificio<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Calificaci\u00f3n t\u00e9cnica<\/strong><br \/>\nLas dificultades que reviste la conservaci\u00f3n y el mantenimiento de los museos en Brasil no derivan de la escasez de conocimiento t\u00e9cnico sobre el tema. El pa\u00eds dispone de especialistas, incluso en el \u00e1rea de prevenci\u00f3n de incendios. Este es el caso de la arquitecta Rosaria Ono, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP), responsable de un estudio referente a locales de gran concentraci\u00f3n de p\u00fablico, como la discoteca Kiss, en la localidad de Santa Maria (Rio Grande do Sul), donde murieron 242 personas y 680 quedaron heridas a causa de un incendio que se produjo hace cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Con ese episodio como punto de partida, Ono investiga formas de minimizar las consecuencias de los incendios. Recientemente inici\u00f3 un mapeo t\u00e9cnico de las condiciones de los museos localizados en edificios hist\u00f3ricos del estado de S\u00e3o Paulo. Ya ha visitado 10 instituciones. \u201cEl gran reto reside es entender las caracter\u00edsticas de cada edificio y mapear las posibilidades de intervenci\u00f3n, a los efectos de aumentar la seguridad sin alterar su arquitectura\u201d, informa. Como casi todos fueron construidos con parte de la estructura en madera, una de las t\u00e9cnicas de protecci\u00f3n sugeridas es la compartimentaci\u00f3n de los espacios, con la creaci\u00f3n de barreras f\u00edsicas, tales como paredes o losas para la contenci\u00f3n de eventuales focos de incendio. \u201cComo retribuci\u00f3n a las instituciones que han abierto sus puertas para llevar a cabo la investigaci\u00f3n, les entregaremos a los directores sugerencias tendientes a mejorar la seguridad del patrimonio a corto, mediano y largo plazo.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_317838\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-317838 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-2.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1520\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-2.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-2-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-2-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/086-089_MN_Arquitetura_272-2280px-2-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Fraz\u00e3o\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/a> Cristina Menegazzi (<em>de vestido<\/em>), jefa de la misi\u00f3n de la Unesco, durante un recorrido por los escombros del palacio en donde funcionaba el Museo Nacional<span class=\"media-credits\">Fernando Fraz\u00e3o\/ Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>La arquitecta Sheila Walbe Ornstein, quien integra el mismo grupo de investigaci\u00f3n que Ono y tambi\u00e9n es profesora de la FAU, recuerda que la modernizaci\u00f3n de la infraestructura de los edificios hist\u00f3ricos que albergan colecciones f\u00edsicas relevantes resulta inevitable. \u201cEn el pasado no se pensaba ni en contar con una reserva de agua para contener incendios\u201d, ejemplifica. \u201cLa modernizaci\u00f3n contribuye a la preservaci\u00f3n y a la conservaci\u00f3n del propio\u00a0edificio, con su arquitectura de \u00e9poca, y de las colecciones que en ellos se exponen o se custodian\u201d. \u201cEn sus comienzos, las construcciones como la del Museo Nacional se iluminaban con velas y faroles\u201d, recuerda Jovanilson Faleiro de Freitas, ingeniero electricista y coordinador de las C\u00e1maras Especializadas de Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica del Sistema del Consejo Federal de Ingenier\u00eda y Agronom\u00eda\/ Consejo Regional de Ingenier\u00eda y Agronom\u00eda (Confea\/ Crea). \u201cDesde ese entonces, muchas cosas han cambiado en el palacio. Lleg\u00f3 la iluminaci\u00f3n alimentada con gas y luego la electricidad, con cables revestidos con cart\u00f3n impregnado en bet\u00fan. Esta evoluci\u00f3n se erige como la pesadilla de todos los edificios hist\u00f3ricos, pues no se lleva a cabo la debida actualizaci\u00f3n de las instalaciones el\u00e9ctricas, lo cual pone en riesgo toda la edificaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Para garantizar la seguridad de esas instalaciones, el cableado actual, con medidas proporcionales a la energ\u00eda utilizada, pasa por ca\u00f1er\u00edas met\u00e1licas. En caso de sobrecarga, disyuntores desactivan autom\u00e1ticamente el sistema, evitando cortocircuitos. \u201cAdem\u00e1s de instalaciones adecuadas, el mantenimiento no puede hacerse una vez por d\u00e9cada\u201d, asevera Mendes da Rocha. Los museos necesitan contar con equipos t\u00e9cnicos aptos para cumplir normas y actualizar est\u00e1ndares de seguridad, incluso para las exposiciones aisladas, muchas veces con caracter\u00edsticas espec\u00edficas, que los edificios suelen recibir.<\/p>\n<p>Cuando se incendi\u00f3 Museo de la Lengua Portuguesa, nueve a\u00f1os despu\u00e9s de pasar por una gran reforma, albergaba una exposici\u00f3n itinerante. El accidente fue causado por un cortocircuito en donde estaba instalado un reflector. El fuego se propag\u00f3 r\u00e1pidamente porque el espacio estaba repleto de material escenogr\u00e1fico altamente inflamable: hamacas de dormir y 20 mil libros. \u201cEs sumamente importante contar un equipo encargado de la gesti\u00f3n de riesgos\u201d, constata Walbe Ornstein, quien se aproxim\u00f3 m\u00e1s a la realidad de los museos al hacerse cargo de la direcci\u00f3n del Museo Paulista de la USP, el Museo del Ipiranga, en 2012. Al comenzar su gesti\u00f3n, la arquitecta se depar\u00f3 con fisuras asociadas a la humedad en fachadas, tabiques y cielorrasos internos. La luz roja se encendi\u00f3 cuando el cielorraso de una de las salas, hecho de argamasa y madera \u2013por ende, sumamente pesado\u2013, tuvo que ser apuntalado para que no se desmoronase. \u201cEl museo afrontaba tambi\u00e9n problemas de accesibilidad y seguridad contra incendios\u201d, comenta. \u201cTras escuchar a los especialistas integrantes del equipo, la direcci\u00f3n del museo y su consejo deliberativo ponderaron los riesgos de la situaci\u00f3n y consideraron que ser\u00eda mejor cerrarlo para visitas en forma preventiva, hasta que las adecuaciones necesarias se implementasen\u201d, recuerda Walbe Ornstein, quien dej\u00f3 la direcci\u00f3n de la instituci\u00f3n en 2016. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/20\/estrategias-para-mantener-museos-sanos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Las obras estar\u00edan terminadas en el a\u00f1o 2022<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Brasil contar\u00e1 con el apoyo de expertos de la Unesco para erguir nuevamente el Palacio de S\u00e3o Crist\u00f3v\u00e3o mediante la aplicaci\u00f3n de modernas t\u00e9cnicas de seguridad","protected":false},"author":379,"featured_media":317830,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[272],"coauthors":[693],"class_list":["post-317829","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-arquitectura","position_at_home-sumario","keywords-museo-nacional-de-brasil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317829","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/379"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=317829"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317829\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":317929,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317829\/revisions\/317929"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/317830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=317829"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=317829"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=317829"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=317829"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}