{"id":319027,"date":"2020-01-06T18:59:01","date_gmt":"2020-01-06T21:59:01","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=319027"},"modified":"2020-01-13T16:29:33","modified_gmt":"2020-01-13T19:29:33","slug":"sin-lugar-para-las-cientificas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sin-lugar-para-las-cientificas\/","title":{"rendered":"Sin lugar para las cient\u00edficas"},"content":{"rendered":"<p>Las mujeres que inician un doctorado en las \u00e1reas de ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1tica (Stem, en ingl\u00e9s) registran una propensi\u00f3n a terminar sus investigaciones un 12% menor en comparaci\u00f3n con los varones. Esa es la conclusi\u00f3n que se desprende de un estudio que llev\u00f3 a cabo el Departamento Nacional de Investigaciones Econ\u00f3micas de Estados Unidos (NBER, por sus siglas en ingl\u00e9s) que implic\u00f3 un an\u00e1lisis de los datos de 2.541 estudiantes que ingresaron en 33 programas de posgrado en seis universidades del estado de Ohio, entre 2005 y 2009. Los resultados tambi\u00e9n indican que la probabilidad de que ellas concluyan el posgrado se incrementa en hasta 1 punto porcentual por cada aumento de un 10% en la proporci\u00f3n de mujeres que inician un doctorado en algunas de esas \u00e1reas.<\/p>\n<p>Estos hallazgos parecen encontrarse alineados con otros datos, como los que divulg\u00f3 en 2017 la ONU Mujeres, una entidad de las Naciones Unidas para la igualdad de g\u00e9nero y el empoderamiento femenino. En el estudio <em>Cracking the code: Girl\u2019s and women\u2019s education in science, technology, engineering and mathematics<\/em>, se comprob\u00f3 que el 74% de las mujeres sienten inter\u00e9s por la ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1tica. Sin embargo, tan solo un 30% de ellas se convierten en investigadoras en esas \u00e1reas. Para aquellas que ingresaron al mercado laboral, los datos apuntan que el 27% sienten que no est\u00e1n evolucionando en sus carreras, mientras que un 32% desisten en el curso del a\u00f1o posterior a su graduaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un estudio efectuado en Australia en 2016 por el Departamento de Innovaci\u00f3n, Industria, Ciencia e Investigaci\u00f3n del gobierno constat\u00f3 que tan solo el 16% de los profesionales que se desempe\u00f1an en las \u00e1reas Stem son mujeres, de las cuales el 31% piensan en dejar su trabajo en un plazo de cinco a\u00f1os. De acuerdo con datos de la Sociedad de Ingenieras del pa\u00eds, m\u00e1s de la mitad de las mujeres que ingresan en esas \u00e1reas abandona la carrera en el t\u00e9rmino de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Las \u00e1reas Stem representan uno de los sectores de la econom\u00eda y del mercado laboral con mayor crecimiento en el mundo, seg\u00fan informa la f\u00edsica M\u00e1rcia Cristina Bernardes Barbosa, profesora titular del Instituto de F\u00edsica de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (IF-UFRGS), quien desde hace al menos 15 a\u00f1os estudia la subrepresentaci\u00f3n de las mujeres en esas \u00e1reas. En Brasil, si bien ellas son mayor\u00eda en las universidades, la implicaci\u00f3n femenina es incipiente. Las diferencias de g\u00e9nero en la educaci\u00f3n, palpables desde la ense\u00f1anza b\u00e1sica, se tornan m\u00e1s evidentes en los niveles m\u00e1s altos de la educaci\u00f3n. El informe de la ONU hace hincapi\u00e9 en que las chicas comienzan a perder inter\u00e9s por las \u00e1reas Stem ni bien entran a la escuela. Esta tendencia se acent\u00faa en la ense\u00f1anza media, de manera tal que, actualmente, en la educaci\u00f3n superior, las mujeres representan tan solo el 35% del total de matriculados en las carreras Stem en todo el mundo.<\/p>\n<p>En el estudio recientemente divulgado por el NBERT se analiz\u00f3 al ambiente de los programas de doctorado en las \u00e1reas Stem y su contribuci\u00f3n a la desigualdad de g\u00e9nero. No se identificaron evidencias de que el desempe\u00f1o acad\u00e9mico de las estudiantes o las dificultades financieras contribuyan al mantenimiento de la subrepresentaci\u00f3n de las mujeres en esas carreras. Para Bruce Weinberg, docente de econom\u00eda en la Universidad Estadual de Ohio, en Columbus, y uno de los autores del trabajo, el problema parece subyacer en el hecho de que las carreras est\u00e1n compuestas mayoritariamente por varones, lo que contribuir\u00eda para la instauraci\u00f3n de un ambiente hostil para las mujeres, que en muchas ocasiones implica acoso sexual, humillaci\u00f3n, menosprecio o rechazo a las ideas manifestadas, por ejemplo, en reuniones de laboratorio. Seg\u00fan sus propias palabras en la revista <em>Science<\/em>, no ser\u00eda extra\u00f1o que tales situaciones contribuyan para que las estudiantes reh\u00fasen el contacto social.<\/p>\n<p>La directora del Programa de Estudios sobre Mujeres, G\u00e9nero y Sexualidad de la Universidad de Maine, en Estados Unidos, Susan Gardner, quien no particip\u00f3 en el estudio elaborado por el NBER, adhiere a esa misma l\u00ednea de pensamiento. Al comentar los resultados del trabajo en una entrevista que le concedi\u00f3 a la revista <em>Science<\/em>, ella explica que las estudiantes abandonan las carreras debido a factores que no se relacionan con su capacidad intelectual, sino por discriminaci\u00f3n y falta de apoyo, confianza y escasez de modelos femeninos en \u00e1reas con baja representaci\u00f3n de mujeres.<\/p>\n<blockquote><p>A las mujeres todav\u00eda se las considera desprovistas de las habilidades que se consideran necesarias para la producci\u00f3n de conocimiento cient\u00edfico, dice M\u00e1rcia Barbosa<\/p><\/blockquote>\n<p>En Brasil, el debate sobre la participaci\u00f3n de las mujeres en las \u00e1reas Stem tambi\u00e9n despierta la atenci\u00f3n de los investigadores. Ese es el caso de M\u00e1rcia Cristina Bernardes Barbosa, de la IF-UFRGS. Desde hace casi dos d\u00e9cadas ella desarrolla estudios con el prop\u00f3sito de analizar los obst\u00e1culos que dificultan o incluso impiden una mayor participaci\u00f3n de las mujeres en esas \u00e1reas del conocimiento. En uno de sus trabajos, que llev\u00f3 a cabo en forma conjunta con la soci\u00f3loga Betina Stefanello Lima, analista de coordinaci\u00f3n de programas acad\u00e9micos del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), luego de analizar datos del Censo de la Educaci\u00f3n Superior de 2010, constat\u00f3 que las mujeres son mayor\u00eda en 15 de las 20 carreras de grado con mayor n\u00famero de graduados recientes.<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, tambi\u00e9n son mayor\u00eda entre los alumnos de las universidades brasile\u00f1as y ya suman alrededor del 50% de los docentes en las instituciones p\u00fablicas, seg\u00fan ese mismo censo\u201d, subraya Barbosa. \u201cSin embargo\u201d, explica ella, \u201cese crecimiento no se distribuye en forma homog\u00e9nea entre las distintas disciplinas. La proporci\u00f3n de mujeres en las \u00e1reas de Stem es muy peque\u00f1a y va disminuyendo geom\u00e9tricamente a medida que avanzan en la carrera\u201d.<\/p>\n<p>Al analizar a los becarios de producci\u00f3n en investigaci\u00f3n (PQ) del CNPq entre 2001 y 2011, en las \u00e1reas de f\u00edsica y medicina, ellas notaron que el porcentaje de mujeres en el nivel m\u00e1s b\u00e1sico de f\u00edsica, PQ-2, es del 10%. Esa cifra cae al 5% en el nivel PQ-1A, reservado para los investigadores que demuestran excelencia prolongada en la producci\u00f3n cient\u00edfica y en la capacitaci\u00f3n de recursos humanos. Lo mismo se aplica para el caso de la medicina. El porcentaje de mujeres llega a casi un 40% en la categor\u00eda PQ-2, pero tambi\u00e9n desciende a la mitad (un 20%) en la PQ-1A.<\/p>\n<p>M\u00e1rcia Barbosa, hasta hoy la primera y \u00fanica mujer en coordinar el comit\u00e9 de f\u00edsica y astronom\u00eda del CNPq, comenta que se acostumbr\u00f3 muy pronto a ser minor\u00eda en el sal\u00f3n de clases. \u201cEn una divisi\u00f3n con 40 alumnos, tan solo \u00e9ramos 4 mujeres. Al finalizar la carrera, en 1981, yo fui la \u00fanica en recibirme\u201d. Eso fue lo que la incit\u00f3 a desarrollar investigaciones sobre las disparidades de g\u00e9nero. En uno de sus estudios m\u00e1s recientes, que sali\u00f3 publicado en agosto de este a\u00f1o en la revista <em>Anais da Academia Brasileira de Ci\u00eancias<\/em>, ella y otras cient\u00edficas del IF y de la Escuela de Ingenier\u00eda de la UFRGS analizaron el perfil de los directivos de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias y constataron que de los 518 miembros, 449 son varones. En el campo de la f\u00edsica y astronom\u00eda, las mujeres suman tan solo el 6% de los participantes, al tiempo que entre los cient\u00edficos en la cumbre de su carrera ellas representan alrededor del 5%.<\/p>\n<p>\u201cA las mujeres a\u00fan se las considera desprovistas de las habilidades que ser\u00edan necesarias para la producci\u00f3n de conocimiento cient\u00edfico\u201d, comenta Barbosa. \u201cNo resulta extra\u00f1o que se enfrenten a prejuicios que se basan en los estereotipos que las definen como sensibles, emocionales, sin aptitud para el c\u00e1lculo o para la abstracci\u00f3n\u201d. Algunos pa\u00edses est\u00e1n comenzando a invertir en el desarrollo de estrategias de inclusi\u00f3n. El Ministerio de Ciencia de Canad\u00e1, por ejemplo, lanz\u00f3 en el mes de febrero de 2017 la campa\u00f1a Choose Science. El objetivo es brindar est\u00edmulo a las mujeres para que conozcan mejor y puedan optar por las \u00e1reas Stem. La Academia Australiana de Ciencias tambi\u00e9n est\u00e1 generando un plan para que, en el plazo de una d\u00e9cada, aumente el compromiso y la participaci\u00f3n de las mujeres. Organizaciones tales como Girls Who Code, Engineer Girl, Girls Can Code y @IndianGirlsCode, son algunos ejemplos de iniciativas para empoderar a las ni\u00f1as y mujeres a que exploren esos campos del conocimiento.<\/p>\n<p>En Brasil, ese movimiento a\u00fan es incipiente. Uno de los casos m\u00e1s conocidos es el del proyecto <a href=\"http:\/\/ufrgs.br\/meninasnaciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Chicas en la Ciencia<\/a>, una actividad de extensi\u00f3n del IF-UFRGS que se lanz\u00f3 hace cinco a\u00f1os con el objetivo de atraer j\u00f3venes para las carreras en Stem y estimular a las mujeres que ya eligieron esas carreras a perseverar y convertirse en agentes del desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de Brasil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La falta de apoyo y un ambiente hostil resultan claves en el escaso inter\u00e9s de las mujeres por las \u00e1reas Stem","protected":false},"author":346,"featured_media":288819,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1217],"tags":[295],"coauthors":[662],"class_list":["post-319027","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carreiras-es","tag-educacion","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/319027","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=319027"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/319027\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":319028,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/319027\/revisions\/319028"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/288819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=319027"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=319027"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=319027"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=319027"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}