{"id":319078,"date":"2020-01-06T18:56:25","date_gmt":"2020-01-06T21:56:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=319078"},"modified":"2020-01-06T18:56:25","modified_gmt":"2020-01-06T21:56:25","slug":"el-bicentenario-de-ipanema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-bicentenario-de-ipanema\/","title":{"rendered":"El bicentenario de Ipanema"},"content":{"rendered":"<p>Hace 200 a\u00f1os, a\u00fan durante el per\u00edodo colonial brasile\u00f1o, una sider\u00fargica instalada en la regi\u00f3n de Sorocaba, en el interior paulista, lograba obtener arrabio por primera vez en el pa\u00eds. S\u00edmbolo de la Primera Revoluci\u00f3n Industrial, la obtenci\u00f3n de arrabio significa transformar en altos hornos calentados por combusti\u00f3n de carb\u00f3n, el mineral de hierro en hierro fundido. En estado l\u00edquido, este material se vierte en moldes para la producci\u00f3n de maquinarias y equipamientos diversos. La efem\u00e9ride se festej\u00f3 el 31 de octubre con una clase en el anfiteatro del Departamento de Ingenier\u00eda Metal\u00fargica y de Materiales de la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Poli-USP) y una ceremonia al d\u00eda siguiente en las instalaciones de la antigua F\u00e1brica de Hierro Ipanema. Una maqueta de la sider\u00fargica realizada mediante impresi\u00f3n 3D por Gabriel Faria, alumno de la escuela, sirvi\u00f3 de marco para las celebraciones.<\/p>\n<p>La empresa, creada por don Jo\u00e3o VI en 1810 con el nombre de Ipanema, junto con otras dos fundiciones en Minas Gerais \u2013Patriotica y Morro do Pilar\u2013 fue de importancia no solo para el desarrollo de la siderurgia y la metalurgia en el pa\u00eds, sino para la historia de Brasil (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n<sup>os<\/sup> <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/01\/15\/a-hierro-y-fuego-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">202<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/08\/26\/la-siderurgia-colonial-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">209<\/a><\/em>). \u201cElla marc\u00f3 el inicio de la Primera Revoluci\u00f3n Industrial en el pa\u00eds, proveyendo trapiches y engranajes de hierro fundido a m\u00e1s de 200 ingenios azucareros de S\u00e3o Paulo. En aquella \u00e9poca, la producci\u00f3n de az\u00facar era la actividad econ\u00f3mica principal del estado\u201d, evoca Fernando Landgraf, docente de la Poli-USP y presidente del directorio del Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas (IPT) entre 2012 y 2018.<\/p>\n<p>La f\u00e1brica era una planta sider\u00fargica compleja y concit\u00f3 la atenci\u00f3n internacional en su \u00e9poca. Estaba dotada de dos altos hornos y funcion\u00f3 de manera intermitente durante algo m\u00e1s de 100 a\u00f1os, produciendo miles de toneladas de hierro fundido durante el siglo XIX. Sus \u00faltimos d\u00edas de operaci\u00f3n fueron all\u00e1 por 1920. La usina fue la m\u00e1s exitosa de las tres instalaciones sider\u00fargicas inauguradas durante la \u00e9poca colonial. En el caso de Patriotica, esta funcion\u00f3 tan solo durante 20 a\u00f1os, con una escala de producci\u00f3n mucho menor y sin obtener arrabio, y Morro do Pilar fundi\u00f3 hierro solamente una vez, porque luego el horno se atasc\u00f3 y pas\u00f3 a producir por medio de otros m\u00e9todos menos productivos.<\/p>\n<p>Otro aporte relevante de Ipanema y de las dos f\u00e1bricas mineras fue la capacitaci\u00f3n de mano de obra especializada para un sector industrial naciente en el pa\u00eds. \u201cLas tres f\u00e1bricas funcionaron como escuelas. Formaron a una gran cantidad de t\u00e9cnicos en siderurgia y metalurgia, que fueron quienes llevaron adelante la industria del hierro en el pa\u00eds. Ipanema cumpli\u00f3 con el rol que se esperaba de ella\u201d, culmina Landgraf.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La sider\u00fargica pionera fue art\u00edfice del inicio de la Primera Revoluci\u00f3n Industrial en Brasil","protected":false},"author":23,"featured_media":319079,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[297],"coauthors":[116],"class_list":["post-319078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/319078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=319078"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/319078\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":319106,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/319078\/revisions\/319106"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/319079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=319078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=319078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=319078"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=319078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}