{"id":322079,"date":"2020-01-21T15:16:43","date_gmt":"2020-01-21T18:16:43","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=322079"},"modified":"2020-01-21T15:35:11","modified_gmt":"2020-01-21T18:35:11","slug":"cuando-la-luz-se-curvo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-la-luz-se-curvo\/","title":{"rendered":"Cuando la luz se curv\u00f3"},"content":{"rendered":"<p>Ning\u00fan eclipse solar tuvo tantas repercusiones en la historia de la ciencia como el del 29 de mayo de 1919, fotografiado y analizado al mismo tiempo por dos equipos de astr\u00f3nomos brit\u00e1nicos. Uno de ellos fue enviado a la ciudad de Sobral, en el interior del estado brasile\u00f1o de Cear\u00e1; el otro, a la isla Pr\u00edncipe Eduardo, por aquel entonces un territorio portugu\u00e9s en la costa de \u00c1frica Occidental. El objetivo era verificar si la trayectoria de la luz estelar se desviar\u00eda al pasar por una regi\u00f3n con un fuerte campo gravitacional, en este caso alrededor del Sol, y cu\u00e1l ser\u00eda el tama\u00f1o de esta alteraci\u00f3n en caso de que pudiera medirse tal fen\u00f3meno. Salvo alg\u00fan imprevisto, las expediciones trabajaban con tres posibles resultados: que la luz no cambiar\u00eda su trayectoria a causa de la gravedad, que el desv\u00edo efectivamente ocurrir\u00eda, seg\u00fan c\u00e1lculos realizados por otros f\u00edsicos a partir de la teor\u00eda de la gravitaci\u00f3n universal del brit\u00e1nico Isaac Newton (1643-1727), y que ese desv\u00edo se dar\u00eda de acuerdo a las predicciones del f\u00edsico alem\u00e1n Albert Einstein (1879-1955) en la teor\u00eda general de la relatividad, un valor de aproximadamente el doble que el que obtuvieron los seguidores de Newton. Seis meses despu\u00e9s, las fotos y los c\u00e1lculos publicados por los brit\u00e1nicos sobre el fen\u00f3meno le dieron la raz\u00f3n a Einstein.<\/p>\n<p>Esta empresa es considerada como la primera prueba experimental de la teor\u00eda de la relatividad general, publicada cuatro a\u00f1os antes por Einstein, seg\u00fan la cual la materia y la energ\u00eda distorsionan la malla del espacio-tiempo y, en consecuencia, la trayectoria de la luz que viaja a trav\u00e9s de la misma. Al comprobarse las ideas del espacio-tiempo curvo de Einstein, los resultados de las observaciones del eclipse cambiaron la concepci\u00f3n que se ten\u00eda sobre el Universo. Tal corroboraci\u00f3n tambi\u00e9n contribuy\u00f3 para reconocer al f\u00edsico alem\u00e1n como uno de los cient\u00edficos m\u00e1s respetados y conocidos del siglo XX.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/21\/bajo-la-sombra-de-los-britanicos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Bajo la sombra de los brit\u00e1nicos<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/21\/daniel-kennefick-la-importancia-de-sobral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Daniel Kennefick: La importancia de Sobral<\/a><\/div>\n<p>Despu\u00e9s de haber pasado 100 a\u00f1os desde aquel eclipse, es consenso dentro de la comunidad cient\u00edfica que la relatividad general predice con mayor precisi\u00f3n el cambio de trayectoria (deflexi\u00f3n) de la luz de las estrellas que los c\u00e1lculos realizados a partir de la teor\u00eda de la gravedad newtoniana. Sin embargo, durante d\u00e9cadas, los astrof\u00edsicos, f\u00edsicos e historiadores de la ciencia debatieron si los datos obtenidos en las observaciones de 1919 eran lo suficientemente s\u00f3lidos como para respaldar las ideas de Einstein tal como efectivamente sucedi\u00f3. Algunos cr\u00edticos argumentaron que las mediciones no habr\u00edan sido lo suficientemente precisas como para decidir cu\u00e1l de las dos teor\u00edas estaba correcta; otros sostuvieron que el astr\u00f3nomo brit\u00e1nico Arthur Stanley Eddington (1882\u20131944), director del Observatorio de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido y jefe de la expedici\u00f3n enviada para observar el eclipse en la isla Pr\u00edncipe Eduardo, habr\u00eda descartado deliberadamente datos favorables a la teor\u00eda de Newton producidos en Sobral. \u201cEddington era un entusiasta de las ideas de Einstein y estaba ansioso por generar un gesto que reconciliase al Reino Unido con Alemania, dentro del contexto de final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n experimental de su teor\u00eda\u201d, afirma el f\u00edsico Luiz Nunes de Oliveira, del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos, Universidad de S\u00e3o Paulo (IFSC-USP). \u201cSin embargo, no existen evidencias de que haya existido una manipulaci\u00f3n de los datos.\u201d<\/p>\n<p>El astrof\u00edsico e historiador de la ciencia irland\u00e9s Daniel Kennefick, de la Universidad de Arkansas en Estados Unidos, tambi\u00e9n refuta las acusaciones de que Eddington habr\u00eda forzado los datos a favor de Einstein. \u201cAdem\u00e1s de no haber estado en Sobral y, por ende, no haber participado en la producci\u00f3n de los registros, Eddington tampoco particip\u00f3 en el an\u00e1lisis de los datos de esta expedici\u00f3n, lo que fue realizado por Frank Dyson (1868-1939) y sus subordinados en el Observatorio de Greenwich, Londres\u201d, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/21\/daniel-kennefick-la-importancia-de-sobral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">argumenta Kennefick, quien est\u00e1 publicando un libro sobre los 100 a\u00f1os del eclipse<\/a>.<\/p>\n<\/div><a name=\"#eclipse-int-esp\"><\/a><iframe id=\"eclipse-int-esp\" style=\"overflow: hidden; width: 100%; height: calc(100vh - 200px)\" data-ratio_760=\"0.312\" data-ratio_1190=\"1.718\" class=\"resizable\" data-ratio=\"1.85\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/revista_embeds\/eclipse-int-esp\/index.html?601079052\"  scrolling=\"no\" noborders><\/iframe><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Una regi\u00f3n del cielo con estrellas, a la que los astr\u00f3nomos denominan \u201ccampo estelar\u201d, cambia continuamente de posici\u00f3n. Pero la posici\u00f3n relativa entre sus estrellas es siempre la misma en una escala peque\u00f1a de tiempo, generalmente de meses. \u201cSi tomamos una foto hoy y otra dentro de tres meses, las estrellas del mismo campo se superponen perfectamente\u201d, explica el astr\u00f3nomo Augusto Damineli, de la USP. \u201cPero en el caso de un eclipse solar, la luz de las estrellas aparece ligeramente desplazada con relaci\u00f3n a la foto del mismo campo tomada de noche sin la presencia del Sol. Cuanto m\u00e1s cerca del Sol se encuentra una estrella, mayor ser\u00e1 la curvatura de la trayectoria de su luz durante el eclipse\u201d. Ese era el efecto, por aquel entonces previsto, pero a\u00fan no observado experimentalmente, que las expediciones brit\u00e1nicas lograron confirmar.<\/p>\n<p>En el libro <em>Opticks<\/em>, cuya primera edici\u00f3n es de 1704, Newton afirmaba que la trayectoria de la luz deb\u00eda ser torcida por la gravedad, pero no calcul\u00f3 de cu\u00e1nto ser\u00eda esta desviaci\u00f3n. Para \u00e9l, la gravedad era una fuerza que actuaba entre la materia de forma proporcional a la masa de los cuerpos e inversamente proporcional al cuadrado de su distancia. En aquella \u00e9poca, la naturaleza de la luz se desconoc\u00eda. Coexist\u00edan dos hip\u00f3tesis: que la luz estaba constituida por corp\u00fasculos (part\u00edculas) o que era un tipo de onda. Partiendo de la premisa de que la luz era corpuscular, incluso sin conocer su masa, el brit\u00e1nico John Michell (1724-1793) y el franc\u00e9s Pierre-Simon Laplace (1749-1827) calcularon, en forma independiente, los efectos de la gravedad sobre la luz a finales del siglo XVIII. A lo largo del siglo XIX se estableci\u00f3 que la luz era una onda de naturaleza electromagn\u00e9tica. \u201cDespu\u00e9s de que se consider\u00f3 que la luz era un tipo de onda, se volvi\u00f3 completamente incierto si pod\u00eda sufrir alg\u00fan efecto de la gravedad, pues, en tal caso, no ser\u00eda materia\u201d, comenta Daniel Vanzella, del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos (IFSC) de la USP. \u201cEsta pregunta qued\u00f3 sin respuesta durante m\u00e1s de 100 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Einstein comenz\u00f3 a ser conocido dentro de la comunidad cient\u00edfica al introducir en el a\u00f1o 1905 una nueva visi\u00f3n con relaci\u00f3n a la noci\u00f3n de espacio y tiempo. \u201cCon la publicaci\u00f3n de la llamada teor\u00eda de la relatividad especial, el espacio y el tiempo dejaron de entenderse como absolutos\u201d, explica el astr\u00f3nomo Reinaldo Ramos de Carvalho, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe, por sus siglas en portugu\u00e9s), en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, estado de S\u00e3o Paulo. Seg\u00fan el f\u00edsico alem\u00e1n, el espacio pod\u00eda deformarse, encogerse y colapsar, formando agujeros negros, mientras que el tiempo pod\u00eda dilatarse. Sin embargo, esta versi\u00f3n incompleta de su teor\u00eda todav\u00eda daba el mismo resultado que la gravitaci\u00f3n newtoniana para la cuesti\u00f3n de la desviaci\u00f3n de la luz: 0,87 segundos de arco. Solamente despu\u00e9s de publicar la teor\u00eda de la relatividad general, en 1915, Einstein logr\u00f3 dar un paso m\u00e1s.<\/p>\n<p><a name=\"capa_INTER_ESP\"><\/a>Introdujo la idea de que la gravedad no era una fuerza intercambiada entre la materia, tal como dec\u00eda Newton, sino una especie de efecto colateral de una propiedad de la energ\u00eda: la de deformar el espacio-tiempo y todo lo que se propaga sobre \u00e9l, incluyendo ondas, tal como la luz. \u201cPara Newton, el espacio era plano. Para Einstein, con la relatividad general, se curvaba al encontrarse cerca de cuerpos con gran cantidad de energ\u00eda o de masa\u201d, comenta el f\u00edsico George Matsas, del Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica de la Universidade Estadual Paulista (IFT-UNESP). Con el espacio-tiempo curvo, el valor de deflexi\u00f3n de la luz calculado por Einstein pr\u00e1cticamente se duplic\u00f3, llegando a 1,75 segundos de arco.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/eclipse-esp-01-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x2733\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/eclipse-esp-01-desktop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/eclipse-esp-01-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/eclipse-esp-01-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p><strong>Sobral en el mapa del mundo<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la relatividad general, astr\u00f3nomos de diferentes pa\u00edses se comprometieron a tratar de detectar este fen\u00f3meno mediante la observaci\u00f3n de eclipses solares totales. Era posible fotografiar estrellas cercanas a la corona solar y, por ende, comprobar si su luz hab\u00eda cambiado de posici\u00f3n debido a la cercan\u00eda de la gran estrella. <a href=\"#capa_INTER_ESP\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sin embargo, ya sea por el mal tiempo o por las dificultades impuestas por la Primera Guerra Mundial, nadie logr\u00f3 obtener resultados que comprobaran las ideas de Einstein hasta el eclipse de 1919<\/a>.<\/p>\n<p>A mediados de 1918, cient\u00edficos brasile\u00f1os del Observatorio Nacional, con sede en R\u00edo de Janeiro, a sabiendas de que habr\u00eda un eclipse al a\u00f1o siguiente, descubrieron que la tranquila ciudad de Sobral, situada a 200 kil\u00f3metros de Fortaleza, en el nordeste de Brasil, reun\u00eda condiciones geogr\u00e1ficas bastante favorables para la observaci\u00f3n del fen\u00f3meno. Con esto en mente, el astr\u00f3nomo Henrique Charles Morize (1860-1930), director de la instituci\u00f3n, elabor\u00f3 un informe detallado sobre la regi\u00f3n y se lo envi\u00f3 a diversas instituciones cient\u00edficas del mundo, incluida la Real Sociedad Astron\u00f3mica de Londres.<\/p>\n<p>Frank Dyson, presidente de la Real Sociedad Astron\u00f3mica, hab\u00eda conocido las teor\u00edas de Einstein a trav\u00e9s de Arthur Eddington, secretario general de la instituci\u00f3n. Por ese entonces Eddington ocupaba un lugar destacado dentro de la comunidad astron\u00f3mica europea, seg\u00fan afirma el historiador de la ciencia Matthew Stanley, del Departamento de Historia de la Ciencia de la Universidad Harvard, en Estados Unidos. \u201cSu trabajo en cosmolog\u00eda estad\u00edstica le hab\u00eda ayudado a establecer una reputaci\u00f3n como cient\u00edfico creativo y talentoso, y a su trabajo con las estructuras estelares a\u00fan en los d\u00edas actuales se lo considera fundamental para el desarrollo de la astrof\u00edsica te\u00f3rica\u201d, escribi\u00f3 Stanley en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Isis<\/em> en 2003. \u201cTanto Eddington como Dyson sab\u00edan que el eclipse de mayo de 1919 ser\u00eda especial\u201d, comenta Nunes de Oliveira. \u201cEl Sol pasar\u00eda frente a un gran c\u00famulo estelar situado en la constelaci\u00f3n de Tauro y habr\u00eda muchas luces brillantes para observar\u201d. El eclipse iba a permitir que fuesen fotografiadas durante algunos minutos las estrellas del fondo del cielo cercanas al borde del sol, a una distancia de 150 a\u00f1os luz de la Tierra. Cada a\u00f1o luz equivale a 9,5 billones de kil\u00f3metros.<\/p>\n<div id=\"attachment_322084\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-1-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322084 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-1-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"783\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-1-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-1-1140px-1-250x172.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-1-1140px-1-700x481.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-1-1140px-1-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Observatorio Nacional <\/span><\/a> El telescopio de 13 pulgadas utilizado por los brit\u00e1nicos en el estado brasile\u00f1o de Cear\u00e1 para registrar el eclipse<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Observatorio Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Con la mirada dirigida al cielo<\/strong><br \/>\nPara verificar cu\u00e1l teor\u00eda estaba correcta, si la de Newton o la de Einstein, la Real Sociedad Astron\u00f3mica organiz\u00f3 las expediciones a regiones donde el fen\u00f3meno pod\u00eda observarse mejor. Eddington lider\u00f3 la ida a la isla Pr\u00edncipe Eduardo, a 300 kil\u00f3metros de la costa de \u00c1frica. El otro equipo, formado por dos miembros del Observatorio de Greenwich, Charles Davidson y Andrew Crommelin, coordinado por Dyson a distancia, se dirigi\u00f3 a Sobral.<\/p>\n<p>El equipo de Greenwich lleg\u00f3 a Brasil el 23 de marzo de 1919. Desembarcaron en el puerto de Bel\u00e9m, en el estado norte\u00f1o de Par\u00e1, donde permanecieron durante algunas semanas, mientras Henrique Morize, del Observatorio Nacional, terminaba los preparativos para la llegada de los brit\u00e1nicos a Sobral. Por cortes\u00eda del gobierno brasile\u00f1o, todos los equipos de investigaci\u00f3n pasaron por la aduana sin ser inspeccionados, seg\u00fan relataron los investigadores brit\u00e1nicos en un art\u00edculo publicado m\u00e1s tarde en la revista <em>Philosophical Transactions of the Royal Society<\/em>.<\/p>\n<p>Davidson y Crommelin llegaron con dos teles-copios refractantes, ambos acoplados a arreglos de espejos llamados celostatos, ensamblados para acompa\u00f1ar al Sol en su movimiento diario y proyectar su imagen de vuelta al equipo. El telescopio principal hab\u00eda sido retirado del Observatorio de Greenwich. Ten\u00eda un campo de visi\u00f3n muy amplio, lo cual, en teor\u00eda, iba a permitir que se fotografiasen m\u00e1s estrellas cercanas al Sol durante el eclipse. Su apertura era de 13 pulgadas, montada en un celostato de 16 pulgadas. El m\u00e1s peque\u00f1o era una especie de equipo de reserva. Ten\u00eda una apertura de 4 pulgadas y estaba acoplado a un celostato de 8 pulgadas. El astr\u00f3nomo jesuita brit\u00e1nico Aloysius Cortie (1859-1925) prest\u00f3 ese aparato.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos llegaron a Sobral el 30 de abril de 1919 y fueron recibidos por el alcalde de la ciudad, J\u00e1come de Oliveira. \u201cEntonces conocieron al coronel Vicente Saboya, quien hab\u00eda cedido una de sus casas para recibir a los visitantes extranjeros\u201d, dice el f\u00edsico Emerson Ferreira de Almeida, de la Universidad Estadual Vale do Acara\u00fa, en Sobral. \u201cLas observaciones se realizar\u00edan en el Jockey Club de la ciudad\u201d. Otras dos expediciones con equipos m\u00e1s modestos, una brasile\u00f1a y otra estadounidense, se unieron a los astr\u00f3nomos ingleses d\u00edas despu\u00e9s, en Sobral. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/21\/bajo-la-sombra-de-los-britanicos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Sin embargo, sus mediciones no ten\u00edan como objetivo verificar la validez de la teor\u00eda de la relatividad y no se utilizaron para comprobar las ideas de Einstein<\/a>.<\/p>\n<blockquote><p>Pese a las pol\u00e9micas, las conclusiones de Eddington y Dyson estaban correctas, tal como se lo comprob\u00f3 en las d\u00e9cadas siguientes<\/p><\/blockquote>\n<p>Del otro lado del Atl\u00e1ntico, Eddington y su equipo hab\u00edan desembarcado en el puerto de San Antonio, en la isla Pr\u00edncipe Eduardo, el 23 de abril de 1919. En el equipaje llevaban un telescopio que les hab\u00eda prestado el Observatorio de Cambridge, similar al m\u00e1s grande que fue enviado a Sobral. Pero el clima en la isla no estaba muy favorable. El cielo nublado perjudic\u00f3 la calidad de las im\u00e1genes tomadas. En algunas, las estrellas aparecieron m\u00e1s claras, en otras, desaparecieron en medio del cielo nublado. \u201cEl d\u00eda tambi\u00e9n amaneci\u00f3 nublado en Sobral\u201d, dice el astr\u00f3nomo Carlos Veiga, de la Coordinaci\u00f3n de Astronom\u00eda y Astrof\u00edsica del Observatorio Nacional. \u201cPero paulatinamente las nubes se fueron disipando y un destello de luz se abri\u00f3\u201d. Un poco antes de las 9 de la ma\u00f1ana, en la ciudad de Cear\u00e1, la Luna comenz\u00f3 a superponerse al Sol, cubri\u00e9ndolo por completo minutos m\u00e1s tarde. El eclipse dur\u00f3 5 minutos y 13 segundos.<\/p>\n<p>El equipo de Greenwich permaneci\u00f3 en Sobral hasta julio de ese a\u00f1o para fotografiar el mismo campo estelar por la noche, sin la influencia gravitacional del Sol. Eddington, quien se encontraba en la isla Pr\u00edncipe Eduardo, volvi\u00f3 a Inglaterra antes de que el equipo de Sobral hiciera lo propio, y produjo im\u00e1genes del mismo campo estelar, pero en el cielo de Oxford. Lo ideal habr\u00eda sido que las im\u00e1genes de comparaci\u00f3n se tomasen desde el mismo lugar de observaci\u00f3n del eclipse.<\/p>\n<p><strong>Resultados divergentes<\/strong><br \/>\nLos astr\u00f3nomos produjeron tres conjuntos de placas fotogr\u00e1ficas para medir la desviaci\u00f3n de la luz de las estrellas cercanas a la corona del Sol. En Sobral, el telescopio principal registr\u00f3 doce estrellas y el telescopio auxiliar, siete. El equipo enviado a la isla Pr\u00edncipe Eduardo capt\u00f3 cinco estrellas. Los tres lograron medir un cierto nivel de desviaci\u00f3n de la luz de las estrellas durante el eclipse, confirmando la idea que sosten\u00edan Newton y Einstein. Pero los resultados de cada equipo fueron diferentes, con m\u00e1rgenes de error tambi\u00e9n distintos. Dos de ellos favorecieron los c\u00e1lculos de Einstein mientras que el otro se acercaba m\u00e1s a las ideas de Newton.<\/p>\n<p>Los c\u00e1lculos m\u00e1s fiables se obtuvieron con base en las im\u00e1genes m\u00e1s n\u00edtidas capturadas del eclipse, captadas ir\u00f3nicamente con el telescopio m\u00e1s peque\u00f1o enviado a Sobral. El an\u00e1lisis de sus placas fotogr\u00e1ficas, realizado despu\u00e9s de que el equipo regres\u00f3 al Reino Unido, indic\u00f3 una deflexi\u00f3n de la luz de 1,98 segundos de arco (con 0,12 segundo de arco de error), m\u00e1s de lo que Einstein hab\u00eda calculado. Todas las im\u00e1genes producidas por el telescopio m\u00e1s grande utilizado en la ciudad de Cear\u00e1 estaban borrosas o desenfocadas. \u201cEsto posiblemente ocurri\u00f3 porque el Sol calent\u00f3 la disposici\u00f3n de los espejos, desregul\u00e1ndolos\u201d, sugiere el f\u00edsico Ramachrisna Teixeira, de la USP. A partir del an\u00e1lisis de este material, reconocidamente de calidad inferior, el equipo de Sobral encontr\u00f3 una manera de medir la desviaci\u00f3n de la luz y lleg\u00f3 a una deflexi\u00f3n de 0,87 segundos de arco en la trayectoria de la luz de las estrellas fotografiadas. El valor calculado se alineaba con las proyecciones basadas en la teor\u00eda gravitacional de Newton. Sin embargo, debido a la precariedad de las im\u00e1genes, el valor de la deflexi\u00f3n obtenido en los registros del telescopio m\u00e1s grande qued\u00f3 descartado en el an\u00e1lisis final de los brit\u00e1nicos.<\/p>\n<div id=\"attachment_322088\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-2-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322088 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-2-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-2-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-2-1140px-1-250x88.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-2-1140px-1-700x246.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Eclipse-Sobral_276-2-1140px-1-120x42.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Observatorio Nacional <\/span><\/a> Placas fotogr\u00e1ficas generadas por el equipo brasile\u00f1o en observaciones espectrosc\u00f3picas de la corona solar<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Observatorio Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>En la isla Pr\u00edncipe Eduardo, debido al mal tiempo, las im\u00e1genes de muchas estrellas quedaron inmersas en el halo difuso causado por la luz solar o cubiertas por la Luna. La turbulencia atmosf\u00e9rica afect\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la calidad de las fotograf\u00edas. Pese a las adversidades, Eddington logr\u00f3 analizarlas y compararlas con las fotos del mismo campo estelar obtenidas por \u00e9l mismo m\u00e1s tarde, en Oxford. El resultado fue una deflexi\u00f3n de 1,61 segundos de arco, con un margen de error de 0,30 segundo de arco, un valor ligeramente inferior al previsto por Einstein. \u201cEl mayor valor debe asign\u00e1rseles a los datos obtenidos con la lente de 4 pulgadas en Sobral. Con base en la superioridad de sus im\u00e1genes y de la mayor escala de fotograf\u00edas, se reconoci\u00f3 que estos [resultados] se mostraron mucho m\u00e1s confiables\u201d, afirmaron Dyson, Eddington y Davidson en un texto comunicado el 6 de noviembre de 1919, en el cual se anunci\u00f3 una conclusi\u00f3n favorable a las predicciones de Einstein durante la reuni\u00f3n de la Real Sociedad de Astronom\u00eda, en Londres.<\/p>\n<p>Pese a las pol\u00e9micas que surgieron m\u00e1s tarde, las conclusiones de Dyson y Eddington resultaron estar en lo cierto. Varios eclipses se observaron durante las d\u00e9cadas siguientes y las mediciones siempre apuntaron hacia una deflexi\u00f3n cercana a la calculada por Einstein. La confirmaci\u00f3n de su teor\u00eda ayud\u00f3 a expandir las perspectivas de investigaciones en el campo de la f\u00edsica, la astronom\u00eda y la cosmolog\u00eda. \u201cLas ideas del f\u00edsico alem\u00e1n fueron muy bien interpretadas por el f\u00edsico sovi\u00e9tico Alexander Friedmann [1888-1925] quien, apoy\u00e1ndose en Einstein, declar\u00f3 que las galaxias estaban alej\u00e1ndose de la Tierra porque el espacio-tiempo, es decir, el universo, estaba en expansi\u00f3n\u201d, resalta Ramos de Carvalho.<\/p>\n<p>La relatividad general tambi\u00e9n allan\u00f3 el camino hacia la difusi\u00f3n de conceptos importantes para la astrof\u00edsica, como el de la existencia de agujeros negros (regiones del espacio-tiempo extremadamente compactas, donde la gravedad es tan fuerte que ni la luz escapa) y el de las ondas gravitacionales, perturbaciones en la curvatura del espacio-tiempo que se propagan como ondas. Este \u00faltimo fen\u00f3meno se confirm\u00f3 reci\u00e9n a principios del 2016.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Publicado en abril de 2019<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La observaci\u00f3n del eclipse solar de 1919 en Brasil y en \u00c1frica suministr\u00f3 la primera prueba experimental de la validez de la teor\u00eda de la relatividad de Albert Einstein","protected":false},"author":13,"featured_media":322080,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[274,304,310],"coauthors":[101,662],"class_list":["post-322079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-astronomia-es","tag-fisica-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322079"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325652,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322079\/revisions\/325652"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/322080"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322079"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=322079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}