{"id":322146,"date":"2020-01-21T15:17:37","date_gmt":"2020-01-21T18:17:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=322146"},"modified":"2020-01-24T18:53:23","modified_gmt":"2020-01-24T21:53:23","slug":"antonio-drauzio-varella-palabra-de-medico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/antonio-drauzio-varella-palabra-de-medico\/","title":{"rendered":"Ant\u00f4nio Drauzio Varella: Palabra de m\u00e9dico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-0-700px-abre-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"1052\" class=\"alignright size-full wp-image-322147\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-0-700px-abre-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-0-700px-abre-1.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-0-700px-abre-1-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-0-700px-abre-1-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>Fue en 1983, cuando realizaba una pasant\u00eda en el Sloan Kettering Memorial Hospital de Nueva York, que Drauzio Varella se percat\u00f3 de que el sida golpear\u00eda con fuerza a Brasil. Pese a que ya ten\u00eda 10 a\u00f1os de experiencia en oncolog\u00eda y estaba acostumbrado a ver enfermos en estado grave, los pacientes seropositivos que vio en Estados Unidos lo impresionaron. Todos eran j\u00f3venes, muchos de ellos artistas e intelectuales. \u201cEsa experiencia me conmovi\u00f3 inmensamente\u201d, recuerda. \u201cTuve una sensaci\u00f3n exacta de la tragedia que sobrevendr\u00eda\u201d. Empez\u00f3 a estudiar sobre el tema. Cuando regres\u00f3 a Brasil, era el \u00fanico onc\u00f3logo con experiencia en sarcoma de Kaposi extendido, un tipo raro de c\u00e1ncer, com\u00fan en los pacientes con sida. Como los infect\u00f3logos ten\u00edan escasa experiencia con la nueva enfermedad, el propio Varella comenz\u00f3 a ocuparse de los casos de sida en el Hospital del C\u00e1ncer en S\u00e3o Paulo, provenientes de todo Brasil.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en el marco de un congreso m\u00e9dico en Estocolmo, Suecia, luego de un amplio debate sobre la epidemia de sida, el onc\u00f3logo repar\u00f3 en otro aspecto de la enfermedad, el prejuicio, y empez\u00f3 a pensar al respecto de c\u00f3mo enfrentarlo. \u201cEn aquella \u00e9poca la ignorancia era abismal. \u00bfEsto est\u00e1 sucediendo en Brasil y nadie va a decir nada?\u201d Entonces \u00e9l despunt\u00f3 con una actividad que lo convertir\u00eda en el m\u00e9dico m\u00e1s conocido del pa\u00eds, primero por la radio y luego por la televisi\u00f3n, los peri\u00f3dicos impresos, los libros e internet.<\/p>\n<p>Su trabajo de comunicaci\u00f3n, al que califica como una actividad educativa a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n masivos, abarca una infinidad de tem\u00e1ticas, que a veces trascienden lo concerniente a la salud. La controversia no le asusta: a sus 76 a\u00f1os, consciente de que la vida es finita, se arroga el derecho de decir lo que piensa. En sus textos y en sus manifestaciones p\u00fablicas, Varella aboga por el derecho al aborto y por la despenalizaci\u00f3n de las drogas, y hace hincapi\u00e9 en la ineficacia de la pol\u00edtica de encarcelamiento masivo como forma de combatir la violencia.<\/p>\n<p>Este onc\u00f3logo paulistano est\u00e1 casado con la actriz Regina Braga desde 1981, es padre de dos hijas de su primer matrimonio y abuelo de dos nietas, y reparte su tiempo entre los pacientes, la comunicaci\u00f3n y la escritura, que es para \u00e9l una fuente de felicidad. En esta entrevista, Varella relata sus actividades de investigaci\u00f3n, se queja de la escasa importancia que le asigna la poblaci\u00f3n al Sistema \u00danico de Salud (SUS) y habla de su trabajo de comunicaci\u00f3n y de sus fuertes lazos con el mundo carcelario, en donde aprendi\u00f3 a paladear la <em>cacha\u00e7a<\/em>.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><br \/>\n<strong>Edad <\/strong>76 anos<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nOncolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n <\/strong><br \/>\nMiembro del cuerpo cl\u00ednico del Hospital S\u00edrio-Liban\u00eas, en S\u00e3o Paulo<br \/>\n<strong>Estudios <\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en medicina otorgado por la Universidad de S\u00e3o Paulo (1967)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n <\/strong><br \/>\n16 art\u00edculos cient\u00edficos y 16 libros, entre los cuales se cuenta Esta\u00e7\u00e3o Carandiru<\/div>\n<p><strong>Entre todas sus actividades, de hecho la menos conocida es la relacionada con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica \u00bfDe qu\u00e9 se trata la que realiz\u00f3 con plantas de la Amazonia?<\/strong><br \/>\nEl fin de semana de la masacre de Carandiru, en octubre de 1992, organizamos un seminario sobre biotecnolog\u00eda en sida y c\u00e1ncer en un hotel de S\u00e3o Paulo. La biotecnolog\u00eda era algo incipiente y era el \u00e1rea m\u00e1s candente de la biolog\u00eda. En Brasil no hab\u00eda casi nada y pretend\u00edamos atraer a profesionales de primera l\u00ednea para llamar la atenci\u00f3n al respecto de ese campo. Convers\u00e9 con un amigo que ten\u00eda en la Cleveland Clinic, Ron Bukowski, acerca de c\u00f3mo organizar un curso. \u00c9l me dijo: \u201cBrasil se encuentra fuera del itinerario internacional. Si te propones convocar gente desde all\u00ed, debes ofrecerles un paseo, un fin de semana en la playa&#8230;\u201d Como la Unip [Universidade Paulista] dispon\u00eda de un barco en la Amazonia, el Escola da Natureza, una <em>gaiola<\/em> [una embarcaci\u00f3n con motor tosca, sin divisiones y con escasas comodidades] amaz\u00f3nica t\u00edpica, pens\u00e9 y dije: \u201c\u00bfY si invitara a la gente a dar un paseo all\u00ed?\u201d. Entonces me contest\u00f3: \u201cPodr\u00edas llevar all\u00ed a quien quisieras, incluso a Robert Gallo\u201d. En esa \u00e9poca, Gallo estaba merecidamente en la cima en lo concerniente al sida. Realizamos el seminario con m\u00e1s de 20 invitados, Gallo inclusive, que se transmiti\u00f3 a 20 auditorios de varias ciudades v\u00eda Embratel [la antigua estatal Empresa Brasile\u00f1a de Telecomunicaciones], con el patrocinio de la Unip, con la cual yo ten\u00eda un nexo informal.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY de ese viaje surgi\u00f3 un proyecto?<\/strong><br \/>\nDesde el barco no se avista una planta igual a otra en las orillas. Al observar esa biodiversidad, Gallo pregunt\u00f3: \u201cDesde un punto de vista biol\u00f3gico, \u00bfustedes est\u00e1n haciendo aqu\u00ed alg\u00fan estudio de <em>screening <\/em>[cribado]?\u201d. Lo que \u00e9l quer\u00eda saber era si se estaban analizando y testeando sistem\u00e1ticamente extractos de plantas en enfermedades. Eso qued\u00f3 d\u00e1ndome vueltas en la cabeza. Como dispon\u00edamos de la infraestructura necesaria, podr\u00edamos encarar un proyecto. Fui y convers\u00e9 con [Jo\u00e3o Carlos] Di Genio, el due\u00f1o del colegio Objetivo y de la Unip. Con \u00e9l manten\u00eda un contacto meramente ocasional, pero es alguien con una caracter\u00edstica peculiar: percibe en seguida las cosas que son interesantes, y no hay necesidad de darle demasiadas explicaciones. \u201c\u00bfC\u00f3mo quieres hacerlo?\u201d, me pregunt\u00f3. En primera instancia tendremos que aprender, le expliqu\u00e9. Me puse en contacto con Gordon Cragg, jefe del sector de productos naturales del National Cancer Institute [NCI], que cuenta con el mayor proyecto de <em>screening <\/em>del mundo para el c\u00e1ncer. Fui a verlo y \u00e9l me dijo que hab\u00edan perdido el inter\u00e9s en Brasil a causa de las acusaciones de biopirater\u00eda. Pero me ofreci\u00f3 soporte t\u00e9cnico: pod\u00edamos enviar personal al que ellos capacitar\u00edan. Tendr\u00edamos que aprender a realizar la extracci\u00f3n y luego ser\u00eda necesario efectuar un trabajo de taxonom\u00eda riguroso, pues si uno se equivoca al clasificar una planta est\u00e1 todo perdido. El cient\u00edfico m\u00e1s respetado del \u00e1rea de la taxonom\u00eda de plantas amaz\u00f3nicas, Douglas Daly, trabajaba en el New York Botanical Garden. Sal\u00ed del NCI y me fui a Nueva York para conocerlo. Me top\u00e9 con un estadounidense hablando en portugu\u00e9s con un acento propio de un <em>caboclo<\/em>, un cholo amaz\u00f3nico: \u201c<em>Rapaaaaiz&#8230;<\/em>\u201d [muchaaacho]. Enamorado de Brasil, \u00e9l llevaba adelante un proyecto junto a la Universidad Federal de Acre. Montamos un herbario, enviamos a Ivana Sufredini, una muchacha reci\u00e9n egresada de la Universidad de S\u00e3o Paulo [USP], quien aprendi\u00f3 todo lo concerniente a las t\u00e9cnicas de extracci\u00f3n. Ella regres\u00f3 ac\u00e1 y mont\u00f3 el laboratorio, luego viaj\u00f3 nuevamente al NCI para testear los extractos en linajes tumorales que ellos nos cedieron para realizar estudios.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 tal sali\u00f3 esa experiencia?<\/strong><br \/>\nFue una epopeya. Para recolectar las plantas se necesitaba contar con una licencia que otorgaba el Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables, el Ibama. En aquella \u00e9poca, eso era una desgracia. Uno entregaba el proyecto y este ca\u00eda en un agujero negro. Fueron varios a\u00f1os as\u00ed. Recolectamos todo lo que pod\u00edamos. Hoy en d\u00eda la Unip cuenta con la mayor colecci\u00f3n de extractos de la selva amaz\u00f3nica, con 2.200 muestras. Llegamos a obtener cinco extractos con actividad antineopl\u00e1sica intensa, que se est\u00e1n estudiando. Se trata de un proyecto de investigaci\u00f3n muy interesante, que tambi\u00e9n cont\u00f3 con financiaci\u00f3n de la FAPESP. Hemos producido y publicado bastante.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se decidi\u00f3 por la oncolog\u00eda como especialidad?<\/strong><br \/>\nMe gradu\u00e9 en la USP en 1967. Comenc\u00e9 la residencia en salud p\u00fablica, pero eso me desanim\u00f3, era todo muy te\u00f3rico. Yo quer\u00eda poner manos a la obra, trabajar en un centro de salud. En parasitolog\u00eda fui alumno de Luis Rey, una de las mayores eminencias brasile\u00f1as en paludismo. A \u00e9l lo exoneraron del cargo en la universidad en 1964, junto a Erney Plessmann de Camargo y Luiz Hildebrando Pereira da Silva. Yo los admiraba mucho a los tres. Arm\u00e9 un movimiento y elegimos a Luiz Hildebrando como padrino de graduaci\u00f3n. Como la direcci\u00f3n de la facultad se neg\u00f3 a participar del acto de colaci\u00f3n, el mismo fue extraoficial. Luiz Rey regres\u00f3 a Brasil en 1969 y lo contrataron en la Facultad de Salud P\u00fablica, pero le exigieron hacer la carrera de salud p\u00fablica, entonces se convirti\u00f3 en compa\u00f1ero m\u00edo. Pens\u00e9: \u201cEste tipo reconocido a nivel mundial est\u00e1 sentado ac\u00e1 cursando esta carrera. No quiero un futuro as\u00ed para m\u00ed\u201d. La Secretar\u00eda de Salud hab\u00eda implementado los cargos de m\u00e9dicos salubristas, pero los sueldos eran iguales al valor de mi alquiler, y yo ya estaba casado. Era la \u00e9poca de la dictadura, daba clases en un cursillo preuniversitario nocturno y cuando sal\u00eda de all\u00ed me encontraba con los empleados del peri\u00f3dico <em>Jornal da Tarde<\/em> y me quedaba conversando con ellos hasta la madrugada. Un d\u00eda me encontr\u00e9 con Vicente Amato Neto, un infect\u00f3logo aclamado por mi promoci\u00f3n. Le coment\u00e9 que no sab\u00eda qu\u00e9 elegir y \u00e9l me sugiri\u00f3 que estudiara las enfermedades infecciosas, relacionadas con la salud p\u00fablica. Me invit\u00f3 a realizar una pasant\u00eda en el Hospital del Servidor P\u00fablico. Ah\u00ed fue cuando empec\u00e9 a interesarme, por recomendaci\u00f3n suya, por los aspectos inmunol\u00f3gicos de las enfermedades infecciosas. La inmunolog\u00eda moderna estaba logrando grandes avances al comienzo de la d\u00e9cada 1970. Por ese entonces, Alois Bianchi, el mejor pediatra que hayamos tenido, me invit\u00f3 a dar una clase de inmunolog\u00eda en el Hospital del C\u00e1ncer. Acept\u00e9 y termin\u00e9 qued\u00e1ndome all\u00ed.<\/p>\n<blockquote><p>A partir de los estudios con plantas de la Amazonia, obtuvimos cinco extractos con acci\u00f3n antineopl\u00e1sica intensa que est\u00e1n estudi\u00e1ndose<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 tema comenz\u00f3 a trabajar ah\u00ed?<\/strong><br \/>\nEn aquella \u00e9poca se puso en marcha un experimento con el uso de la BCG [la vacuna contra la tuberculosis] para el tratamiento del melanoma maligno. Cuando di la clase, la gente de la cl\u00ednica m\u00e9dica vino a pedirme ayuda. Eso era algo nuevo, nadie sab\u00eda nada sobre inmunolog\u00eda del c\u00e1ncer. Como ya estaba leyendo sobre el tema, dije que si ten\u00edan un caso de melanoma me gustar\u00eda verlo. Empec\u00e9 a ir una ma\u00f1ana por semana y estudi\u00e9 algunos casos de melanoma. Uno de ellos era el de un se\u00f1or que hab\u00eda tenido melanoma en el brazo y comenz\u00f3 a tener n\u00f3dulos que se le diseminaron. Propuse probar un tratamiento con BCG oral para ver qu\u00e9 suced\u00eda. Las lesiones empezaron a ponerse rojizas. Tom\u00e9 una fotograf\u00eda de una de ellas. Cuando pas\u00f3 un tiempo m\u00e1s, se volvieron muy rojas y empezaron a remitirse. Algunos meses despu\u00e9s desaparecieron completamente dejando un manch\u00f3n blanco en su lugar, caracter\u00edstico de la remisi\u00f3n del melanoma. Fue asombroso. Despu\u00e9s tuvimos otros casos y los publicamos en la revista <em>Cancer<\/em>, en 1981, en lo que fue el primer trabajo brasile\u00f1o publicado en esa revista. En dos oportunidades present\u00e9 esos resultados en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, que era la meca de la oncolog\u00eda mundial. Fue una de las primeras demostraciones cient\u00edficas de casos bien estudiados, con im\u00e1genes, que daban cuenta de la posibilidad de implementar un est\u00edmulo inmunol\u00f3gico que provoque el rechazo tumoral a distancia. As\u00ed fue como me convert\u00ed en onc\u00f3logo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo pas\u00f3 de la oncolog\u00eda al sida?<\/strong><br \/>\nAl final de 1981 vino de visita a Brasil Joe Burchenal, el jefe de la divisi\u00f3n de oncolog\u00eda del Memorial. En un almuerzo, \u00e9l coment\u00f3 que en Nueva York se hab\u00edan detectado casos de neumon\u00eda por <em>Pneumocystis carinii<\/em> en j\u00f3venes aparentemente no inmunodeprimidos. Simult\u00e1neamente, en San Francisco aparecieron casos de sarcoma de Kaposi en j\u00f3venes, coincidentemente homosexuales, al igual que los de Nueva York. Fui a consultar al Morbidity and Mortality Report de los CDCs [Centers for Disease Control and Prevention, en Estados Unidos], le\u00ed la descripci\u00f3n de los casos y me llamaron mucho la atenci\u00f3n. Ten\u00edamos una enfermedad causada por un agente infeccioso, probablemente un virus, que provocaba deficiencia inmunol\u00f3gica, enfermedades infecciosas oportunistas, c\u00e1ncer \u2013sarcoma de Kaposi extendido\u2013 en j\u00f3venes homosexuales. Fui al Memorial en 1983 y me qued\u00e9 tres meses. All\u00e1 estaba Susan Krown, una investigadora que trabajaba con interfer\u00f3n en los casos de sarcoma de Kaposi. Qued\u00e9 asombrado al comprobar que todos los pacientes eran j\u00f3venes, la mayor\u00eda intelectuales, escritores, periodistas, pintores. Empec\u00e9 a estudiar como loco. Cuando regres\u00e9 a Brasil era el \u00fanico onc\u00f3logo con experiencia en sarcoma de Kaposi extendido. Empec\u00e9 a tratar los primeros casos. Los infect\u00f3logos ten\u00edan poca experiencia. En el Hospital del C\u00e1ncer trat\u00e9 a pacientes de todo Brasil. Qued\u00e9 absorbido por la epidemia del sida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue en ese entonces cuando comenz\u00f3 con su labor de comunicaci\u00f3n sobre la salud?<\/strong><br \/>\nEn aquella \u00e9poca la ignorancia era terrible. Todos se refer\u00edan a la afecci\u00f3n como \u201cla peste rosa\u201d, atribuy\u00e9ndosela a los homosexuales, lo que significaba que tanto las mujeres como los varones heterosexuales no corr\u00edan riesgos, o aquellos que se inyectaban drogas. Mientras estaba en Nueva York, me di cuenta de que en Brasil iba a ser una tragedia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hizo?<\/strong><br \/>\nYo era muy amigo de Fernando Vieira de Mello [1929-2001], director de la radio Jovem Pan, un periodista maravilloso. \u00c9l me dijo: \u201cTienes que hacer una entrevista en la radio, no sirve de nada que hables solo conmigo\u201d. Me resist\u00ed bastante. En aquella \u00e9poca, los m\u00e9dicos que hablaban en los medios masivos de comunicaci\u00f3n estaban mal vistos. Conced\u00ed una extensa entrevista, que editaron por partes y la fueron insertando en la programaci\u00f3n. Me quej\u00e9: \u201cNo pueden hacer algo as\u00ed, voy a quedar muy mal frente a mis colegas, yo soy un m\u00e9dico pretendidamente serio\u201d. \u00c9l me respondi\u00f3: \u201c\u00bfQuieres quedar bien con tus colegas o transmitirle informaci\u00f3n a la gente?\u201d. Eso me dej\u00f3 dubitativo. Despu\u00e9s de unos d\u00edas volv\u00ed y le pregunt\u00e9 qu\u00e9 ten\u00eda que hacer. \u00c9l me explic\u00f3 que los mensajes que se transmiten por la radio tienen que ser breves, no deben superar los 2 minutos. Hay que hacer una presentaci\u00f3n. Y luego dirigir un mensaje conciso al grupo al que se desea llegar, no sirve hablarle a todo el mundo. \u201cSoy el doctor Drauzio Varella y te hablo a ti que eres joven y homosexual; a ti que te inyectas drogas en las venas\u201d. Hay un lenguaje distinto para cada grupo.<\/p>\n<div id=\"attachment_322155\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-2-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322155 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-2-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"670\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-2-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-2-1140px-1-250x147.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-2-1140px-1-700x411.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-2-1140px-1-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> El barco Escola da Natureza, de la Unip, que se utiliz\u00f3 para recolectar plantas en la Amazonia<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfY los colegas?<\/strong><br \/>\nNunca nadie me dijo nada. Me convenc\u00ed de que ese tipo de comunicaci\u00f3n era importante. Lo notaba en la calle con la gente coment\u00e1ndolo, conversando conmigo, gente sencilla. Pens\u00e9: \u201cEsto es lo que quiero hacer\u201d. Si hay alguno que piense que estoy queriendo hacerme famoso es problema suyo, no m\u00edo. Hoy en d\u00eda sigo escuchando que la gente dice que nac\u00ed para este trabajo, pero eso no es cierto. Se trata de un ejercicio. Ense\u00f1\u00e9 en el cursillo durante casi 20 a\u00f1os. Arranqu\u00e9 en el primer a\u00f1o de la facultad. Mi padre ten\u00eda cuatro hijos, dos empleos y yo no iba a poder estudiar en la facultad si no trabajaba. El cursillo preparatorio Objetivo, que ayud\u00e9 a fundar y al que le di su nombre, lleg\u00f3 a tener 25 divisiones con 400 alumnos. D\u00e1bamos la misma clase 25 veces por semana. Los adolescentes no se sosiegan ni en el cine, hay que mantener viva su atenci\u00f3n. Fue un largo proceso. No se trata de talento, hay que entrenarse.<\/p>\n<p><strong>\u00bfA partir del sida, c\u00f3mo fue a parar en Carandiru?<\/strong><br \/>\nEso fue a causa de la radio, me buscaron para hacer un video sobre el sida. Lo hicimos con una productora profesional, que film\u00f3 en la avenida Indian\u00f3polis, en S\u00e3o Paulo, punto de encuentro de travestis, en la zona de las meretrices y en la prisi\u00f3n. En Brasil tenemos las visitas \u00edntimas, y no se tomaba ninguna precauci\u00f3n para ayudar a aquellas mujeres, informarlas. Grabamos en la penitenciar\u00eda del estado y pas\u00e9 el d\u00eda all\u00ed. En la enfermer\u00eda hab\u00eda gente muriendo, con caquexia, una tragedia. Esa vivencia me dej\u00f3 muy impresionado. Desde que era chico me gustan las pel\u00edculas de presidiarios. Hay muchos a quienes nos atrae ese ambiente, conoc\u00ed a otros as\u00ed. Me pas\u00e9 los d\u00edas siguientes meditando sobre la c\u00e1rcel; mi esposa me dijo que nunca me hab\u00eda visto tan quieto. Luego de algunas semanas busqu\u00e9 al jefe del departamento m\u00e9dico del sistema penitenciario de S\u00e3o Paulo, Manoel Schechtman, y me ofrec\u00ed para realizar un trabajo voluntario. \u00c9l me dijo que el problema mayor estaba en la llamada Casa de Detenci\u00f3n de S\u00e3o Paulo, popularmente conocida como Carandiru, con m\u00e1s de 7 mil presos, donde nadie quer\u00eda trabajar. Fui a hablar con el director, Ismael Pedrosa [1935-2005] y pens\u00e9 as\u00ed: \u201cEn primer lugar tenemos que demostrar lo que sucede aqu\u00ed, cu\u00e1nta gente aqu\u00ed dentro est\u00e1 infectada\u201d. Y a partir de esa cifra definir qu\u00e9 se va a hacer.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo empez\u00f3?<\/strong><br \/>\nPropuse hacer una investigaci\u00f3n de los internos que recib\u00edan visitas \u00edntimas. Era una muestra significativa, 1.500 personas inscritas en el programa. Consegu\u00ed una donaci\u00f3n de los kits para efectuar los test y el trabajo de extracci\u00f3n pod\u00edan hacerlo los propios presos drogadictos, los <em>baqueiros <\/em>[derivaci\u00f3n para denominar a los cultores del <em>baque<\/em>, la inyecci\u00f3n de coca\u00edna] que saben encontrar las venas mejor que nadie. Me entrevist\u00e9 con el director y \u00e9l me trajo a unos cinco presos. Les pregunt\u00e9 si ten\u00edan experiencia. \u201cNosotros encontramos la vena con agujas torcidas, con esos materiales suyos hasta parece cosa de cobardes\u201d, respondi\u00f3 uno de ellos. Les extrajimos sangre a 1.492 personas. Hicimos las pruebas y el 17,3% estaban infectadas. De las travestis presas en la c\u00e1rcel desde hac\u00eda m\u00e1s de seis a\u00f1os, el 100% estaban infectadas. Comenc\u00e9 a apelar a esos datos para hablar con las autoridades. Lo m\u00ednimo que ten\u00edamos que hacer era repartir preservativos para las visitas \u00edntimas y aconsejar a las mujeres, derivarlas a los centros de salud. Pero nadie quiso saber nada.<\/p>\n<p><strong>Pero usted insisti\u00f3&#8230;<\/strong><br \/>\nLa prisi\u00f3n es el lugar perfecto para divulgar ese tipo de informaci\u00f3n. \u00bfD\u00f3nde hay 7 mil delincuentes juntos? Ellos pasan un tiempo en prisi\u00f3n, vuelven a las calles, se esparcen por toda la ciudad y luego vuelven a la c\u00e1rcel. La informaci\u00f3n transmitida all\u00e1 puede difundirse por toda la ciudad, entre un grupo inalcanzable en el presidio. Le propuse al director realizar charlas sobre el sida. La Unip pon\u00eda la pantalla y el micr\u00f3fono. Organic\u00e9 dos o tres y not\u00e9 que no iba a dar resultados. Yo quer\u00eda hacer un trabajo sistem\u00e1tico, destinado a todos los presos. Entonces apareci\u00f3 el carcelero Valdemar Gon\u00e7alves y se ocup\u00f3 de organizarlo: a cada sesi\u00f3n asistir\u00eda una planta de un pabell\u00f3n. A las 8 de la ma\u00f1ana abr\u00edan primero esas celdas, los presos sal\u00edan y asist\u00edan todos. Eso se hac\u00eda antes de abrir los otros pisos, para que no se mezclaran. Hicimos una reuni\u00f3n con los presos que eran los jefes de limpieza de los pabellones. En ese entonces no exist\u00eda el PCC [el Primer Comando de la Capital, una organizaci\u00f3n delictiva brasile\u00f1a], los jefes de limpieza eran quienes comandaban la prisi\u00f3n. Ellos estaban viendo morir a la gente; para ellos la epidemia no era una teor\u00eda. Les explicamos que quer\u00edamos facilitarles informaci\u00f3n, pero no tendr\u00eda que haber ning\u00fan incidente. Si alguno mor\u00eda, nuestro trabajo se acababa. Ellos dijeron: \u201cPuede quedarse tranquilo, no va a pasar nada\u201d. Otro problema era sacar a los presos de la cama a las 7:50 a.m. No hay modo de que los malandras se despierten temprano. Ah\u00ed fue que a Gon\u00e7alves se le ocurri\u00f3 la idea de pasarles una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica. Cuando terminaba la charla, sal\u00edamos de la sala, \u201cpara no perder el respeto\u201d, y les pasaban la pel\u00edcula. Todo en un mismo paquete: se entraba, se cerraba la puerta y se quedaban hasta el final. Eso funcion\u00f3 maravillosamente bien. Fueron unos 10 a\u00f1os haciendo esas charlas.<\/p>\n<div id=\"attachment_322151\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-1-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322151 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-1-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"835\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-1-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-1-1140px-1-250x183.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-1-1140px-1-700x513.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-1-1140px-1-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Varella en una entrevista sobre paludismo con residentes del estado de Acre, para el programa Fant\u00e1stico, en 2018<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfY de ah\u00ed pas\u00f3 a la labor de atenci\u00f3n m\u00e9dica?<\/strong><br \/>\nCuando terminaba la charla, la gente me paraba en el pasillo. \u201cDoctor, mire como estoy&#8230;\u201d Formaban fila, parec\u00eda un patio de los milagros. Comenc\u00e9 a atender un d\u00eda por semana. Eso dur\u00f3 hasta 2002, cuando la c\u00e1rcel se cerr\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu relaci\u00f3n con el presidio sigue siendo estrecha?<\/strong><br \/>\nCarandiru era una prisi\u00f3n inolvidable. No solo lo digo yo: los carceleros, con los cuales todav\u00eda me sigo reuniendo, coinciden. A m\u00ed me gustaba particularmente andar ah\u00ed dentro solo, entrar a las celdas. En aquel ambiente me respetaban por el ejercicio de mi profesi\u00f3n. No era porque fuera valiente. La convivencia era permanente, directa. Los carceleros andaban por ah\u00ed, sub\u00edan, ingresaban a los calabozos. Siempre existieron bandas y la funci\u00f3n de ellos era impedir que se unieran. En cierta ocasi\u00f3n un carcelero me dijo: \u201cEl tema para ellos es tomar el poder dentro de la prisi\u00f3n; el nuestro desbaratarlos\u201d. Cuando se empezaban a juntar demasiado, sacaban a uno, trasladaban a otro, y as\u00ed ellos lograban controlarlo. El Pabell\u00f3n 8 albergaba a 1.200 reincidentes. Y hab\u00eda cinco o seis guardias cuid\u00e1ndolos. Ellos ten\u00edan un conocimiento asombroso de la naturaleza humana. Luego de la masacre, en 1992, la relaci\u00f3n cambi\u00f3. Cuando ocurre algo as\u00ed, es obvio que no volver\u00e1 a suceder. Nadie mandar\u00eda una semana despu\u00e9s a la PM [la Polic\u00eda Militar] a entrar nuevamente. Los presos empezaron a ganar espacio, poder. El estado fue obligado a retroceder, a ceder, y el poder no qued\u00f3 vacante. Inmediatamente fue ocupado: las bandas tomaron el control. Ese fue el comienzo del PCC.<\/p>\n<p><strong>Siguiendo con el sida, \u00bfcu\u00e1l es el rol actual de los medios de comunicaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nHabr\u00eda que direccionarlo espec\u00edficamente a las poblaciones de riesgo. A esta altura no puede ser que todav\u00eda existan prejuicios contra los homosexuales, los transg\u00e9neros&#8230; Hay cierta represi\u00f3n impl\u00edcita en el debate, no se habla con claridad, hay temor de ofender a las familias. \u00bfVamos a seguir preocupados con los prejuicios mientras en Brasil mueren 11 mil personas por a\u00f1o como consecuencia del sida?<\/p>\n<p><strong>Es algo similar a lo que ocurre con el aborto.<\/strong><br \/>\nEs lo mismo. En cierta ocasi\u00f3n particip\u00e9 en un encuentro junto al profesor Mario S\u00e9rgio Cortella y el joven rabino de R\u00edo, Nilton Bonder. Cuando le toc\u00f3 responder al rabino le preguntaron: \u201c\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tiene del tema del aborto?\u201d. \u00c9l dijo: \u201cEn el juda\u00edsmo la vida comienza cuando nace una criatura\u201d. Listo. Hay algunos que creen que la vida comienza cuando el espermatozoide fecunda el \u00f3vulo. Tambi\u00e9n se podr\u00eda pensar que la vida humana se caracteriza por el funcionamiento del sistema nervioso central. Lo que no puede hacerse es imponer una misma manera de pensar. Hay mujeres que pierden la vida por no hacerse un aborto seguro.<\/p>\n<blockquote><p>El Sistema \u00danico de Salud, el SUS, fue la mayor revoluci\u00f3n en la historia de la salud brasile\u00f1a. No hay nada que pueda compar\u00e1rsele<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo m\u00e1s dif\u00edcil de resolver en la salud p\u00fablica brasile\u00f1a?<\/strong><br \/>\nLa organizaci\u00f3n. Tenemos las unidades b\u00e1sicas de salud [UBS] y un programa de salud p\u00fablica al cual se lo considera uno de los mejores del mundo, la denominada Estrategia de Salud de la Familia. Est\u00e1 el agente comunitario de salud, que vive en la zona, cobra un sueldo y es el responsable de las familias bajo su jurisdicci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay un auxiliar de enfermer\u00eda, una enfermera y un m\u00e9dico. Eso cubre actualmente a algo m\u00e1s del 60% de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, pero deber\u00eda atender al 100%. Cuando un habitante de la regi\u00f3n tiene un problema, la mayor\u00eda de las veces el equipo lo resuelve. Es algo similar a mi experiencia en las c\u00e1rceles. All\u00e1 no se cuenta con un laboratorio ni con aparatos de rayos X. De todos modos resuelvo alrededor del 90% de los casos por mi cuenta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTanto?<\/strong><br \/>\nPor supuesto, con la canasta b\u00e1sica de medicamentos disponible. Normalmente los problemas son sencillos. \u00bfCu\u00e1ntas veces enfermamos de gravedad? Una o dos veces en la vida, entre las personas relativamente normales. La gran mayor\u00eda de las veces, todo puede resolverse con la atenci\u00f3n primaria. Hoy en d\u00eda sabemos que un hospital con menos de 100 camas es inviable desde el punto de vista t\u00e9cnico y econ\u00f3mico. Pero la mayor\u00eda de los hospitales de Brasil disponen de 50 camas. Construirlos es f\u00e1cil. Luego hay que equiparlos y contratar a los m\u00e9dicos. Esos hospitales ser\u00e1n muy caros para una capacidad de atenci\u00f3n tan peque\u00f1a. Son inviables.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l es la soluci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nSe podr\u00eda transformar a los hospitales peque\u00f1os en centros de atenci\u00f3n ambulatoria. Si hay 12 ciudades m\u00e1s o menos cercanas, la mayor de ellas es la que debe contar con un hospital con 100 camas o m\u00e1s, con el cual deben colaborar todos los municipios, junto con el estado. Aquellos que necesiten realmente ir a un hospital ir\u00edan para all\u00e1. A grandes rasgos, en Brasil contamos con una estructura de salud estructurada. \u00bfQu\u00e9 se necesita? Aparte de una mejor organizaci\u00f3n, m\u00e1s dinero, porque el total de lo que se invierte es poco comparado con lo que se necesita.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo puede organizarse la salud?<\/strong><br \/>\nEn Brasil no hay una pol\u00edtica p\u00fablica de salud. En los \u00faltimos 10 a\u00f1os tuvimos 12 ministros de Salud. Eso sucede porque el cargo es moneda de intercambio entre los distintos partidos pol\u00edticos. En los gobiernos de los estados y municipales ocurre lo mismo. \u00bfC\u00f3mo organizar y establecer una pol\u00edtica de salud en esas condiciones? Tanto en el ministerio como en las secretar\u00edas estaduales y municipales hay gente muy competente. Cuando cae el ministro de Salud en Alemania, por ejemplo, \u00e9l se lleva consigo a los siete u ocho auxiliares que asumieron y cayeron con \u00e9l. El rol del ministro es determinar las pol\u00edticas para organizar la salud p\u00fablica. En Brasil, el ministro nombra una parva de gente en cargos de confianza, cambia a todos los directores de las autarqu\u00edas y de los hospitales. Aqu\u00ed ni siquiera podemos mostrarle a la sociedad cu\u00e1l es la importancia y la trascendencia del SUS.<\/p>\n<blockquote><p>Me agrada mucho hacer trabajos por internet, con textos y videos, porque llegan a un p\u00fablico inaccesible de otro modo<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l es?<\/strong><br \/>\nNo hay ning\u00fan pa\u00eds del mundo con m\u00e1s de 100 millones de habitantes que haya osado ofrecer salud p\u00fablica gratuita universal, es decir, para todos. Ninguno. Somos los \u00fanicos. La gente no lo sabe. Cuando se habla del SUS, suele decirse: \u201cEs una verg\u00fcenza, camillas en los pasillos, ni\u00f1os siendo atendidos en sillas en la recepci\u00f3n\u201d. Eso ocurre porque la asistencia primaria no funciona. Basta con observar las colas en las salas de emergencias. Si un m\u00e9dico atiende a todos les dar\u00e1 el alta al 80% o al 90%. Ellos van a atenderse ah\u00ed porque no los atienden en la UBS. En las guardias de emergencia de los hospitales el enfermo sabe que van a atenderlo, de una u otra manera.<\/p>\n<p><strong>La mayor\u00eda de esa gente se atiende por el SUS.<\/strong><br \/>\nEl SUS fue lo m\u00e1s revolucionario en la historia de la salud brasile\u00f1a, No hay nada que pueda compar\u00e1rsele. Fui residente en el Hospital de Cl\u00ednicas de la Facultad de Medicina de la USP. En esa \u00e9poca funcionaba el INPS [el Instituto Nacional de la Seguridad Social] Todo asalariado con un trabajo formal ten\u00eda derecho a acceder al INPS. A aquellos que no lo ten\u00edan se los consideraba indigentes. No era algo te\u00f3rico: figuraba en la historia cl\u00ednica. Los cuentapropistas, los peones rurales, se atend\u00edan en los hospitales de caridad, como el hospital Santa Casa de Misericordia. En 1988 se incluy\u00f3 en la Constituci\u00f3n: \u201cLa salud es un derecho de todos y un deber del Estado\u201d. Aunque a m\u00ed no me agrada demasiado ese eslogan.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nEn primer lugar porque no dice de d\u00f3nde proviene el dinero. Y segundo porque infantiliza a la gente. El cuidado de la salud es un deber de cada ciudadano, en primera instancia. Debe asumirse esa responsabilidad. Cuando enferma y no est\u00e1 en condiciones de afrontar un tratamiento, el paciente puede ser atendido por el Estado. En Brasil todos tienen ese derecho. El sistema es h\u00edbrido, porque tambi\u00e9n tenemos una salud complementaria privada y paga. Ese sistema atiende a alrededor de 47 millones de personas. El resto, alrededor de 160 millones de individuos, depende del SUS. Las inversiones del sistema privado y del p\u00fablico est\u00e1n casi en un mismo nivel. La diferencia es que uno atiende a 47 millones y el otro a 160 millones. Incluso cuando uno cuenta con un seguro m\u00e9dico privado puede atenderse en el sistema p\u00fablico. En Chile, por ejemplo, se opta por uno o por el otro. El SUS es el mayor programa de distribuci\u00f3n de ingresos de la historia de Brasil. El programa Bolsa Familia de Brasil es un proyecto t\u00edmido si se lo compara con el SUS. Un ciudadano puede vivir en la calle y, si necesita un trasplante de h\u00edgado, puede hac\u00e9rselo en el HC en forma gratuita. \u00bfCu\u00e1nto tendr\u00eda que gastar para hac\u00e9rselo en un hospital privado? Es un sistema de disminuci\u00f3n de la desigualdad social. Nadie repara en esa arista del SUS.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo funciona su labor de escritura? \u00bfC\u00f3mo se prepara?<\/strong><br \/>\nLeo todo el tiempo. Hoy en d\u00eda eso es muy sencillo, recibimos informaci\u00f3n por todos lados. Me fui involucrando con la escritura. Escrib\u00ed <em>Esta\u00e7\u00e3o Carandiru<\/em>, que se public\u00f3 en 1999. Cuando el libro sali\u00f3 a la venta, se mantuvo durante cuatro a\u00f1os al tope de la lista de los m\u00e1s comprados y hasta ahora se han vendido 500 mil ejemplares. Creo que mi m\u00e9rito fue dar a conocer por primera vez la realidad de una c\u00e1rcel emblem\u00e1tica, como era Carandiru, siendo alguien que no estaba inmerso en ese universo. Ah\u00ed fue cuando descubr\u00ed mi pasi\u00f3n por la escritura. El periodismo tambi\u00e9n es un ejercicio muy interesante. Es todo un desaf\u00edo escribir para esos espacios, con plazos de entrega, sin firuletes. Y adem\u00e1s con comienzo, medio y fin. En un libro es distinto: uno puede divagar e incluso en ocasiones perderse en la escritura. El periodismo te impone un objetivo, y a m\u00ed me empez\u00f3 a gustar hacer eso.<\/p>\n<div id=\"attachment_322163\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-4-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322163 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-4-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-4-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-4-1140px-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-4-1140px-1-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-4-1140px-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Caio Guatelli \/ Folhapress<\/span><\/a> En el presidio Carandiru, en 2001, junto al grupo de rap Comunidade Carcer\u00e1ria&#8230;<span class=\"media-credits\">Caio Guatelli \/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfLa redacci\u00f3n le brinda un efecto terap\u00e9utico a usted?<\/strong><br \/>\nPiense en esto: me siento frente a una pared con una computadora y me quedo escribiendo. Se me ocurre una idea, estoy ah\u00ed poni\u00e9ndolo en palabras y de repente \u2013algunas veces ocurre esto\u2013 le encuentro una conexi\u00f3n, que hace que el texto quede bueno y a m\u00ed me deja contento. Me gan\u00e9 esa felicidad por mi cuenta, mirando a una pared en blanco. No existe felicidad igual en el mundo que nos rodea. Con una computadora a mano, se puede lograr ese estado. Cuando uno experimenta ese grado de felicidad, ya no para de escribir nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEntonces la escritura no es un proceso que se sufre?<\/strong><br \/>\nPara m\u00ed nunca lo fue. Los s\u00e1bados por la ma\u00f1ana voy al hospital, veo a los enfermos, corro para mi casa y me quedo escribiendo. Es un placer enorme. Antes del almuerzo me tomo una <em>cacha\u00e7a<\/em> para \u201cpotenciar\u201d el trabajo&#8230; Eso lo aprend\u00ed con la gente de la c\u00e1rcel. Antes de eso tomaba cerveza. Hasta que uno de ellos me dijo: \u201cDoctor, usted tiene que tomar <em>cacha\u00e7a<\/em> porque si se emborracha, van a decir que es <em>cachaceiro<\/em>, y si gasta dinero tomando <em>champagne<\/em>, tambi\u00e9n van a decir lo mismo. La cerveza, cuando hace calor, uno toma una botella, luego otra y cuando quiere acordar ya bebi\u00f3 de m\u00e1s. Con la <em>cacha\u00e7a<\/em> uno sabe con lo que est\u00e1 lidiando\u201d. Y es verdad, es m\u00e1s f\u00e1cil de controlar.<\/p>\n<p><strong>Con <\/strong><strong>cacha\u00e7a o sin ella igual se convirti\u00f3 en escritor&#8230;<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. Tengo esas dos columnas que escribo, en el peri\u00f3dico<em> Folha de S.Paulo<\/em> y en la revista<em> Carta Capital<\/em>. Para internet, uso el texto que redacto para <em>Folha<\/em> y lo resumo en dos minutos en YouTube, donde tengo un canal. A veces incluso en menos tiempo. Cuando reviso ya lo vieron 350 mil personas. Tengo videos con casi 2 millones de visualizaciones. Es otra realidad.<\/p>\n<p><strong>Y aparecen muchos comentarios&#8230;<\/strong><br \/>\nHay de todo. Hay temas que son tab\u00fa, como lo es hablar del aborto. Es un asunto de salud p\u00fablica y no algo religioso. Cuando hablo, las reacciones son terribles. Tengo 76 a\u00f1os, empiezo a atisbar un horizonte m\u00e1s breve. No puedo estar ocup\u00e1ndome de aquellos que me insultan. Hay que exponer las ideas que tienen relevancia social. Cada vez que los ignorantes toman el poder, en las dictaduras, por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 es lo que hacen? Lo t\u00e1cito siempre es un \u201cabajo la cultura\u201d. A esta altura lo importante es mantenerse abierto al di\u00e1logo, a la multiplicidad de ideas. No puede implementarse la autocensura.<\/p>\n<div id=\"attachment_322159\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-3-1140px-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322159 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-3-1140px-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-3-1140px-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-3-1140px-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-3-1140px-1-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/026-033_Entrevista_Drauzio-Varella_279-3-1140px-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> &#8230;y durante un encuentro con amigos carceleros en 2018<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfEso tambi\u00e9n vale para los temas tab\u00fa?<\/strong><br \/>\nYo soy ateo. Los religiosos piensan y act\u00faan como si ostentaran el monopolio de la generosidad humana. Sabemos que existe la bondad entre los chimpanc\u00e9s y gorilas, que no rezan. \u00bfCu\u00e1l es el principio b\u00e1sico de toda religi\u00f3n? La creencia, lo que hay que creer. \u00bfY cu\u00e1l es el principio b\u00e1sico de la ciencia? Que no se puede creer en nada que no aporte experiencias y resultados que puedan reproducirse. Solo a partir de ah\u00ed podemos sacar conclusiones. La ciencia no es la \u00fanica forma de ver el mundo. Hay otras formas. Pero no veo c\u00f3mo conciliar ambas cosmovisiones porque son antag\u00f3nicas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted tiene un equipo de trabajo que escribe para el sitio web y graba videos?<\/strong><br \/>\nHay un grupo que comenz\u00f3 haciendo grabaciones conmigo y luego fund\u00f3 una agencia propia, Uzumaki, que ahora le presta servicios al portal. Esos lenguajes cambian con mucha rapidez, tenemos que tratar de estar al tanto. Me gusta mucho hacer esos trabajos por internet porque llegan a un p\u00fablico inalcanzable de otro modo. Hace unos d\u00edas estaba con mi mujer en un cine y hab\u00eda unos ni\u00f1os all\u00ed. De repente, una ni\u00f1a me mostr\u00f3 una fotograf\u00eda en su celular: \u201c\u00bfUsted es este que est\u00e1 ac\u00e1?\u201d. S\u00ed, claro, le respond\u00ed. \u201c\u00bfPodemos sacarnos una foto con usted?\u201d Son ni\u00f1os de entre 12 y 13 a\u00f1os, a quienes puedo llegar por internet, no por la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEst\u00e1 trabajando en alg\u00fan libro?<\/strong><br \/>\nEn efecto, pero reci\u00e9n estoy empezando. Se trata b\u00e1sicamente de recuerdos, pero el formato a\u00fan no lo he definido muy bien. Me resist\u00ed a ello durante bastante tiempo. Pero sucede lo siguiente: vamos por la vida haciendo distintas cosas, algunas salen bien y otras no. Muchas dependieron de m\u00ed mismo, de mi esfuerzo, de decisiones correctas que tom\u00e9. Otras no, dependieron de ciertas oportunidades.<\/p>\n<p><strong>Teme que el azar se transforme en un m\u00e9rito suyo&#8230;<\/strong><br \/>\nExacto. Cuando uno aparece por televisi\u00f3n se hace famoso. La televisi\u00f3n est\u00e1 llena de gente tonta porque los tipos acaban por creer que todo el reconocimiento es por m\u00e9rito personal. No se dan cuenta que si fuera otro el que estuviera all\u00ed ocurrir\u00eda lo mismo. Es algo muy mediocre llegar a la madurez plena y quedarse mir\u00e1ndose al espejo. Hay otras cosas m\u00e1s interesantes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay algo que quisiera haber hecho y a\u00fan no pudo?<\/strong><br \/>\nCuando contraje fiebre amarilla ten\u00eda 61 a\u00f1os. Hubo un momento en que, t\u00e9cnicamente, al ver los an\u00e1lisis, cre\u00ed que iba a morirme y entonces pens\u00e9: \u201c\u00bfQu\u00e9 me qued\u00f3 por hacer?\u201d. Bueno, todav\u00eda ten\u00eda mucho por hacer. Ahora, a esta altura de la vida, hice todo lo que necesitaba y lo que quer\u00eda, pero est\u00e1 claro que puedo hacer a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El onc\u00f3logo que trat\u00f3 los primeros casos de sida en Brasil apela a los medios para explicar los temas que considera relevantes sobre la salud p\u00fablica","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[289,316,329,330],"coauthors":[104,2526],"class_list":["post-322146","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-comunicacion","tag-medicina-es","tag-salud-publica","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322146"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":326345,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322146\/revisions\/326345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322146"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=322146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}