{"id":322558,"date":"2020-01-21T15:23:07","date_gmt":"2020-01-21T18:23:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=322558"},"modified":"2020-01-21T15:44:55","modified_gmt":"2020-01-21T18:44:55","slug":"la-salud-global-en-movimiento-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-salud-global-en-movimiento-2\/","title":{"rendered":"La salud global en movimiento"},"content":{"rendered":"<p>La migraci\u00f3n es un fen\u00f3meno global que afecta a una de cada siete personas en el mundo y dif\u00edcilmente se podr\u00e1 refrenar mediante leyes o muros. La garant\u00eda de los derechos de los migrantes, en particular el acceso a la salud, es necesaria para que todos, incluso la sociedad que los recibe, se beneficien con ese movimiento. Esta es la principal conclusi\u00f3n que se desprende del informe sobre migraci\u00f3n y salud que acaba de divulgar la revista cient\u00edfica brit\u00e1nica <em>The Lancet<\/em> en alianza con la University College London (UCL), en Inglaterra. Con base en evidencias obtenidas en una extensa revisi\u00f3n de estudios sobre el tema, en dicho documento se cuestionan estereotipos y se pone en evidencia la brecha que existe entre los servicios sanitarios disponibles para los migrantes y sus reales necesidades.<\/p>\n<p>La distancia entre lo que practican los Estados nacionales actualmente y las normas internacionales que aseguran est\u00e1ndares m\u00ednimos de dignidad humana constituye el marco a partir del cual trabaja la Comisi\u00f3n UCL-Lancet, que congrega no solo especialistas en salud, sino tambi\u00e9n en sociolog\u00eda, pol\u00edtica, derecho y antropolog\u00eda. \u201cEs uno de los mayores esfuerzos realizados hasta este momento en el terreno de la migraci\u00f3n humana y la salud\u201d, afirma el m\u00e9dico y epidemi\u00f3logo Mauricio Barreto, profesor jubilado de la Universidad Federal de Bah\u00eda y coordinador del Centro de Integraci\u00f3n de Datos y Conocimientos para la Salud de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Cidacs-Fiocruz), con sede en la ciudad de Salvador. Barreto fue el \u00fanico brasile\u00f1o entre los m\u00e1s de 20 expertos que integran la comisi\u00f3n, y comenta que el objetivo consisti\u00f3 en sistematizar el conocimiento producido en un \u00e1rea cuyo objeto todav\u00eda tiene poca visibilidad cient\u00edfica: \u201cSe trata de una poblaci\u00f3n muy fluida, que no despierta grandes intereses de investigaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Fueron 258 millones de migrantes internacionales en 2017. 80 millones en Asia, 78 millones en Europa y 58 millones en Am\u00e9rica del Norte<\/p><\/blockquote>\n<p>En 2018, 1.000 millones de personas se encontraban en tr\u00e1nsito o establecidas en sitios ubicados fuera de su lugar de origen, tanto en sus propios pa\u00edses o en el exterior. Y la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) estimaba en 7.600 millones la poblaci\u00f3n mundial en 2017. Los migrantes internacionales, a diferencia de lo que sugiere el sentido com\u00fan, constituyen la menor parte de ese contingente: en 2017 eran 258 millones, distribuidos fundamentalmente en Asia (80 millones), en Europa (78 millones) y en Am\u00e9rica del Norte (58 millones), seg\u00fan datos de la ONU. Pese a la predominancia del tr\u00e1nsito local, hay mucha m\u00e1s informaci\u00f3n disponible sobre el internacional, puesto que los flujos internos no implican controles migratorios. Justamente por eso, la mayor parte de los estudios a los que se hace menci\u00f3n en el informe ata\u00f1e a personas que viven como extranjeras.<\/p>\n<p>\u201cLa salud de los que migran generalmente refleja las circunstancias de la migraci\u00f3n\u201d, afirman los autores en el informe. Mientras que los migrantes profesionalmente calificados y bien remunerados tienden a exhibir mejores condiciones de salud que los habitantes de la sociedad que los recibe, aquellos que son contratados para ejercer funciones de escasa calificaci\u00f3n y baja remuneraci\u00f3n tienden a ser m\u00e1s susceptibles a los riesgos ocupacionales y reciben una atenci\u00f3n m\u00e9dica insuficiente. En estudios citados en esa investigaci\u00f3n se muestra, por ejemplo, que en Estados Unidos los operarios latinos de la construcci\u00f3n civil est\u00e1n dos veces m\u00e1s sujetos a morir como consecuencia de accidentes de trabajo que los dem\u00e1s obreros del sector.<\/p>\n<blockquote><p>Los migrantes que estudian o trabajan colaboran positivamente con la econom\u00eda de los pa\u00edses de destino<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero no solo las condiciones de trabajo influyen sobre esa ecuaci\u00f3n. Entre los factores consignados por la Comisi\u00f3n UCL-Lancet se encuentran tambi\u00e9n los \u00e9tnicos e identitarios. Los autores del informe entienden que la discriminaci\u00f3n constituye \u201cuna combinaci\u00f3n de prejuicios contra el otro y el miedo a perder algo\u201d, que trae aparejadas consecuencias directas para la salud. Un art\u00edculo publicado en 2017 en el <em>International Journal of Epidemiology<\/em> se\u00f1al\u00f3 la correlaci\u00f3n entre la persecuci\u00f3n sufrida por trabajadores latinoamericanos en el estado de Iowa, en Estados Unidos, en 2008, y el mayor riesgo, en esa comunidad, del nacimiento de beb\u00e9s con el peso situado por debajo de lo recomendable. En un estudio desarrollado en Sidney, en Australia, con refugiados temporales u permanentes, se discutieron las consecuencias ps\u00edquicas negativas de vivir en condiciones inciertas.<\/p>\n<p><strong>Los migrantes como una carga<\/strong><br \/>\nLos investigadores de la iniciativa UCL-Lancet se dedican a escrutar algunos de los principales mitos asociados a la migraci\u00f3n, estereotipos equivocados que, seg\u00fan declaran, han sido \u201cutilizados para obtener r\u00e9ditos pol\u00edticos\u201d y terminaron granje\u00e1ndose la aceptaci\u00f3n p\u00fablica. Con base en estudios de diferentes \u00e1reas del conocimiento, en el informe se cuestionan cinco formulaciones respecto a los migrantes que, aunque son comunes y corrientes, no han sido comprobadas mediante evidencias: la de que sobrecargan a las naciones desarrolladas, la de que constituir\u00edan un fardo para los servicios de salud, la de que transmitir\u00edan enfermedades, la de que tendr\u00edan altas tasas de fertilidad y la de que perjudicar\u00edan la econom\u00eda de los pa\u00edses que los reciben.<\/p>\n<blockquote><p>La tasa de fecundidad entre mujeres es de 2,1 y exhibe una tendencia a la baja<\/p><\/blockquote>\n<p>En respuesta a la primera de ellas, la comisi\u00f3n \u2013cuya actuaci\u00f3n tuvo inicio en 2016, es decir, un a\u00f1o despu\u00e9s del comienzo de lo que por convenci\u00f3n se denomin\u00f3 \u201ccrisis migratoria en Europa\u201d\u2013 muestra que la mayor variaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n de refugiados se dio, en realidad, en pa\u00edses de medianos o escasos ingresos, seg\u00fan el Banco Mundial, aquellos con un PIB per c\u00e1pita inferior a 12.235 d\u00f3lares al a\u00f1o. Este dato es corroborado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur): seg\u00fan la instituci\u00f3n, el 85% de los refugiados est\u00e1n en pa\u00edses en desarrollo; en 2017, Turqu\u00eda era el pa\u00eds que m\u00e1s refugiados albergaba en el mundo, con 3,5 millones, el equivalente casi al 14% del total. Los pa\u00edses m\u00e1s sobrecargados hoy en d\u00eda con la migraci\u00f3n son aquellos que se encuentran en desarrollo. Pero el mundo desarrollado sostiene un discurso en el cual figura como la mayor v\u00edctima de ese flujo\u201d, asevera la jurista Deisy Ventura, docente de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP).<\/p>\n<p>En general, tal como exponen los investigadores de la UCL-Lancet, el porcentaje mundial de inmigrantes internacionales experiment\u00f3 pocas variaciones entre 1990 y 2017, subiendo del 2,9% al 3,4%. De este modo, aunque la migraci\u00f3n hacia los pa\u00edses de altos ingresos pas\u00f3 del 7,6% al 13,4% en ese mismo per\u00edodo, la mayor parte de los migrantes vive en pa\u00edses de medianos y bajos ingresos. Adem\u00e1s, entre aquellos que se trasladan a pa\u00edses ricos se ubican los trabajadores que contribuyen positivamente con la econom\u00eda y estudiantes que costean su propia formaci\u00f3n y, tras culminarla, regresan a sus pa\u00edses de origen, categor\u00edas que suman 155,1 millones, o el 60%, de los migrantes internacionales.<\/p>\n<blockquote><p>En el a\u00f1o 2017 se enviaron a los pa\u00edses de origen 613 mil millones de d\u00f3lares<\/p><\/blockquote>\n<p>Contra la idea de que los migrantes sobrecargar\u00edan los sistemas de salud de los pa\u00edses de destino, se pone de manifiesto que a menudo sucede lo contrario: los extranjeros fortalecen esos sistemas. M\u00e1s de un tercio de los m\u00e9dicos que trabajan en el Reino Unido, por ejemplo, completaron sus estudios en el exterior, y el 26% de los que act\u00faan hoy en d\u00eda en el sistema p\u00fablico brit\u00e1nico de salud son extranjeros. A partir de la revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de los estudios sobre est\u00e1ndares globales de mortalidad, la comisi\u00f3n arrib\u00f3 asimismo a la conclusi\u00f3n de que los migrantes que eligieron cruzar fronteras \u2013esto es, que no se vieron forzados a migrar\u2013 y pasaron a vivir en pa\u00edses de altos ingresos tienden a vivir m\u00e1s que la sociedad hospedera. Tal es el caso de quienes se mudan para estudiar, encuentran empleos mejores o se re\u00fanen con la familia, seg\u00fan par\u00e1metros que contemplan la mayor parte de las enfermedades clasificadas internacionalmente. Al considerar a m\u00e1s de 15 millones de personas de 92 pa\u00edses, el estudio muestra que entre esos migrantes internacionales son menores las tasas de mortalidad por c\u00e1ncer y enfermedades cardiovasculares y respiratorias que entre la poblaci\u00f3n de acogida.<\/p>\n<p>Con respecto a la salud de los migrantes, los autores del informe refutan la noci\u00f3n de que ser\u00edan transmisores de enfermedades, uno de los estereotipos m\u00e1s persistentes hist\u00f3ricamente, seg\u00fan estudios del \u00e1rea. El riesgo entre los inmigrantes y la sociedad hospedera es generalmente bajo, tal como los muestran las investigaciones sobre tuberculosis citadas en el informe, por ejemplo. Cabe acotar que los mayores flujos internacionales no son de quienes pretenden instalarse en otro pa\u00eds. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial del Turismo (OMT), hubo 1.400 millones de turistas que cruzaron fronteras en 2018, lo que representa cinco veces la poblaci\u00f3n migrante. \u201cSi consideramos que la circulaci\u00f3n de personas constituye una amenaza a la salud, \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda el verdadero riesgo?\u201d, se pregunta Ventura, se\u00f1alando la existencia de medidas internacionales para el control de enfermedades. Y recuerda el brote de \u00e9bola, que, entre 2014 y 2016, result\u00f3 en alrededor de 30 mil casos en \u00c1frica Occidental, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud: m\u00e1s de 40 pa\u00edses prohibieron la entrada de personas provenientes de esa regi\u00f3n, aunque exist\u00edan medidas como para asegurar que no estaban contaminadas. Para la comisi\u00f3n UCL-Lancet, el <em>screening<\/em> \u2013el cribado o tamizaci\u00f3n de enfermedades que se realiza en el control migratorio\u2013, que podr\u00eda constituir un importante instrumento para brindar tratamiento adecuado a las necesidades de aquellos que llegan a esos pa\u00edses, muchas veces da lugar a la xenofobia.<\/p>\n<blockquote><p>En las econom\u00edas avanzadas, cada aumento del 1% en la poblaci\u00f3n adulta migrante representa un aumento del 2% en el PIB per c\u00e1pita<\/p><\/blockquote>\n<p>Otro mito al que se le hace frente es el que indica que las migrantes tendr\u00edan tasas de fertilidad m\u00e1s elevadas que las nativas, lo que llevar\u00eda a esas comunidades a crecer a un ritmo m\u00e1s r\u00e1pido que la sociedad que las recibe. Estudios realizados en seis pa\u00edses \u2013Francia, Alemania, Espa\u00f1a, Suecia, Suiza y el Reino Unido\u2013 indican lo contrario. Con excepci\u00f3n de las mujeres turcas, las tasas promedio entre migrantes son inferiores a 2,1 y presentan una tendencia a la baja, es decir que apenas s\u00ed sobrepasan el nivel de reposici\u00f3n poblacional.<\/p>\n<p>Con base en datos consolidados en investigaciones anteriores, el informe muestra tambi\u00e9n que las migraciones no perjudican la econom\u00eda. M\u00e1s bien al contrario, en realidad: su beneficio econ\u00f3mico es calificado por los autores como \u201cconsenso absoluto\u201d entre los investigadores, aunque se lo admite poco p\u00fablicamente. En las econom\u00edas avanzadas, cada aumento del 1% en la poblaci\u00f3n adulta migrante representa un aumento del 2% en el PBI per c\u00e1pita. Asimismo, datos de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE) indican que los aportes que realiza esa poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de los impuestos son mayores que los beneficios recibidos, y que los flujos migratorios son responsables de equilibrar las oscilaciones en el mercado de trabajo, proveyendo mano de obra cuando se la requiere. Los pa\u00edses de bajos ingresos, por su parte, recibieron, seg\u00fan datos del Banco Mundial, alrededor de 450 mil millones de d\u00f3lares que enviaron los migrantes a sus naciones de origen, cifra que represent\u00f3 las tres cuartas partes de esos giros en 2017. En lo que concierne a Brasil, un estudio divulgado recientemente por el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea, en portugu\u00e9s) corrobora los beneficios econ\u00f3micos de la movilidad poblacional: <a href=\"#box_migracao_INTER_ESP\">sin el aporte de los inmigrantes no ib\u00e9ricos, desembarcados por estas tierras entre finales del siglo XIX y principios del XX, el ingreso per c\u00e1pita brasile\u00f1o ser\u00eda un 17% menor que el que se registra actualmente<\/a>.<\/p>\n<blockquote><p>Entre los migrantes, la franja de edad predominante es de 30 a 34 a\u00f1os. Y las mujeres corresponden al 48%<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>El tono local<\/strong><br \/>\nDebido a la escasez de estudios realizados en el \u00e1rea de salud y migraciones, Brasil contribuy\u00f3 poco para la revisi\u00f3n a cargo de la comisi\u00f3n. \u201cEl pa\u00eds no constituye el mayor enfoque de los estudios sobre migraciones y salud, entonces no fue el m\u00e1s relevante\u201d, afirma Barreto. Aunque varios pa\u00edses de bajos ingresos participaron a la hora suministrar el marco de las poblaciones investigadas en los trabajos, las discusiones del informe muchas veces presuponen la mirada de los pa\u00edses de altos ingresos sobre los m\u00e1s pobres. Pese a ello, las particularidades del contexto brasile\u00f1o permiten presumir que la publicaci\u00f3n contribuir\u00e1 con los debates sobre migraci\u00f3n en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><a name=\"box_migracao_INTER_ESP\"><\/a>De acuerdo con la encuesta intitulada \u201cLos peligros de la percepci\u00f3n\u201d, desarrollada por el Instituto Ipsos en 2018, Brasil es uno de los pa\u00edses que m\u00e1s sobreestima la presencia de los inmigrantes: los entrevistados cre\u00edan que conformaban el 30% de la poblaci\u00f3n, cuando en realidad corresponden al 0,4%. Distintos factores explican la alta visibilidad de un fen\u00f3meno que, en t\u00e9rminos de porcentaje, es peque\u00f1o, tal como lo aclara la soci\u00f3loga Rosana Baeninger, del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (IFCH-Unicamp) e investigadora del N\u00facleo de Estudios de Poblaci\u00f3n (Nepo). Adem\u00e1s de la amplia cobertura que realizan los medios y de la dimensi\u00f3n global del movimiento poblacional, surge el hecho de que la entrada m\u00e1s reciente de extranjeros a Brasil no se corresponde con las ra\u00edces hist\u00f3ricas del pa\u00eds. \u201cEntre los siglos XIX y XX, la migraci\u00f3n se bas\u00f3 en una pol\u00edtica de Estado y atrajo una poblaci\u00f3n europea, blanca y tenida como civilizada. Fue una pol\u00edtica que dio resultado y permaneci\u00f3 en el imaginario brasile\u00f1o sobre la inmigraci\u00f3n\u201d, afirma Baeninger. En los \u00faltimos a\u00f1os, empero, el pa\u00eds ha entrado en el circuito de la llamada migraci\u00f3n Sur-Sur. Alrededor de 370 mil personas, esto es, m\u00e1s del 40% de los inmigrantes internacionales registrados en Brasil entre 200 y 2015, eran latinoamericanos o caribe\u00f1os, seg\u00fan los datos tabulados en el marco del proyecto Observatorio de las Migraciones, del Nepo. \u201cEsos migrantes llegan a una sociedad hostil a la presencia no blanca y encima traen con ellos la cuesti\u00f3n de la migraci\u00f3n. Se sobreponen dos prejuicios, uno relacionado con la raza y otro con la condici\u00f3n migratoria desde pa\u00edses no europeos\u201d, sostiene la soci\u00f3loga.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>En junio de 2015, 35 pa\u00edses impon\u00edan alg\u00fan tipo de restricci\u00f3n a los portadores de VIH, seg\u00fan la UNAIDS<\/strong><\/p>\n<p>5 Prohib\u00edan completamente la entrada de seropositivos<br \/>\n4 exig\u00edan la prueba de VIH negativo incluso para cortos per\u00edodos de viaje<br \/>\n17 deportaban a extranjeros seropositivos <\/div>\n<p>Para Barreto, el hecho de que el informe se aboque a tratar los prejuicios relacionados con la migraci\u00f3n posibilita el ejercicio de una de las tareas m\u00e1s elementales de la ciencia: la de suministrar evidencias. \u201cEse informe, elaborado por un equipo con s\u00f3lida trayectoria acad\u00e9mica y sin visiones aprior\u00edsticas del objeto, muestra que las evidencias en general contrar\u00edan el sentido com\u00fan o no sostienen ciertas construcciones ret\u00f3ricas, como la de algunos grupos que se posicionan en contra de la cuesti\u00f3n migratoria\u201d, afirma. Ventura remarca la contribuci\u00f3n de este enfoque a las discusiones m\u00e1s generales: \u201cLa salud modifica los t\u00e9rminos del debate sobre las migraciones internacionales, pues hace que se reconozca al migrante como alguien cuya salud debe tenerse en cuenta. Esto empuja inmediatamente la discusi\u00f3n hacia el campo de la \u00e9tica y pone en evidencia la necesidad de acoger a esas personas\u201d, enfatiza. La revista <em>Lancet<\/em>, una de las m\u00e1s prestigiosas publicaciones cient\u00edficas del mundo en el \u00e1rea de la salud, propone intervenir en problemas contempor\u00e1neos a trav\u00e9s de sus comisiones. Adem\u00e1s de grupos que abordan temas tales como la obesidad y la enfermedad de Alzheimer, hay comisiones como la constituida en 2017 para estudiar las condiciones de salud de la poblaci\u00f3n local ante los conflictos en curso en Siria.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la OMS se\u00f1ala la importancia de la atenci\u00f3n dirigida a los migrantes y a los refugiados. En enero, la organizaci\u00f3n dio a conocer su propio informe, tambi\u00e9n basado en una revisi\u00f3n de la literatura sobre el tema. Estas iniciativas est\u00e1n en consonancia con los objetivos del Pacto Global para una Migraci\u00f3n Segura, Ordenada y Regular, un acuerdo promovido por la ONU a partir del cual m\u00e1s de 160 pa\u00edses declaran, desde diciembre, la intenci\u00f3n de seguir buenas pr\u00e1cticas relacionadas con la migraci\u00f3n. Este pacto es tenido por los investigadores de la Comisi\u00f3n UCL-Lancet como una \u201coportunidad sin precedentes\u201d para realizar acciones que tendientes mejorar el acceso de los migrantes a la salud.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>\u00bf\u201cNosotros\u201d sin \u201cellos\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s de 3 millones de extranjeros desembarcaron en Brasil entre 1872 y 1920, y encontraron, especialmente despu\u00e9s de la abolici\u00f3n de la esclavitud en 1888, una amplia oferta de trabajo. Y no quedan dudas en cuanto al aporte de esos inmigrantes al desarrollo nacional. Pero hasta el d\u00eda de hoy no se hab\u00eda intentado cuantificarlo.<\/p>\n<p>En el estudio intitulado<em> Brasil sem imigrantes<\/em>, Leonardo Monasterio y Daniel Lopes, investigadores del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea), utilizaron algoritmos para calcular cu\u00e1l ser\u00eda el ingreso per c\u00e1pita brasile\u00f1o si nunca hubiera existido la inmigraci\u00f3n no ib\u00e9rica. Para ello adoptaron dos metodolog\u00edas, que parten ambas de apellidos italianos, japoneses, germ\u00e1nicos y del Este europeo: en la primera, los investigadores se basaron en datos municipales para simular cu\u00e1l ser\u00eda el ingreso per c\u00e1pita en caso de que los descendientes de los inmigrantes no participaran del universo retratado por el Reporte Anual de Informaciones Sociales (Rais) del Ministerio de Trabajo (MTE), por el Registro \u00danico, del Ministerio de Ciudadan\u00eda, y por la base de societaria de la Secretar\u00eda de Ingresos Federales (<em>Receita Federal<\/em>). En la segunda, se concentraron solamente en los datos del Rais. Tras la aplicaci\u00f3n de ambas metodolog\u00edas, arribaron a la conclusi\u00f3n de que la merma ser\u00eda del 12,6% y del 17%, respectivamente.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis del estudio indica que, al desembarcar, los extranjeros ten\u00edan un capital humano mayor que el de los brasile\u00f1os, medido a partir de su capacidad de operar con n\u00fameros. En la investigaci\u00f3n, eso se evalu\u00f3 a trav\u00e9s de documentos hist\u00f3ricos que registraron la edad declarada por los extranjeros al desembarcar en los puertos brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLa literatura indica que las poblaciones que redondean los n\u00fameros con menos frecuencia en general tienen capacidades num\u00e9ricas m\u00e1s elevadas\u201d, aclara Monasterio. De este modo, cuanto mayor es la frecuencia de n\u00fameros redondeados, menor es su capacidad. Esta relaci\u00f3n se basa en la premisa de que la precisi\u00f3n con la que se tratan los n\u00fameros es proporcional a la complejidad de las situaciones en las que se los utiliza, tales como las transacciones comerciales. Este hecho se refleja en los datos de la d\u00e9cada del 1920, cuando, de acuerdo con el censo, el 23% de los brasile\u00f1os eran alfabetizados, ante el 52% de los extranjeros. En un pa\u00eds que se urbanizaba r\u00e1pidamente, ese mayor capital humano de los reci\u00e9n llegados hizo que estos se concentraran en actividades econ\u00f3micas m\u00e1s calificadas que los brasile\u00f1os.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Informe<\/strong><br \/>\nAbubakar I, Aldridge RW, Devakumar D, Orcutt M, Burns R, Barreto ML, Dhavan P, Fouad FM, Groce N, Guo Y, Hargreaves S, Knipper M, Miranda JJ, Madise N, Kumar B, Mosca D, McGovern T, Rubenstein L, Sammonds P, Sawyer SM, Sheikh K, Tollman S, Spiegel P y Zimmerman C; UCL\u2013Lancet Commission on Migration and Health. <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/commissions\/migration-health\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The UCL-Lancet Commission on Migration and Health: the health of a world on the move<\/a>. <strong>The Lancet<\/strong>, Vol. 392, n\u00ba 10164, 5 dic. 2018.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nFellmeth G, Rose-Clarke K, Zhao C,<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(18)32558-3\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Health impacts of parental migration on left-behind children and adolescents: a systematic review and meta-analysis<\/a>. <strong>The Lancet<\/strong>, Vol. 392, n\u00ba 10164, 5 dic. 2018.<br \/>\nAldridge RW, Nellums LB, Bartlett S, <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(18)32781-8\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Global patterns of mortality in international migrants: a systematic review and meta-analysis<\/a>. <strong>The Lancet<\/strong>, Vol. 392, n\u00ba 10164, 5 dic. 2018.<br \/>\nLopes, Daniel; Monasterio, Leonardo. <a href=\"http:\/\/www.ipea.gov.br\/portal\/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=34428&amp;Itemid=433\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Brasil sem imigrantes: estimativas de longo prazo baseadas em microdados<\/a>. Texto para discusi\u00f3n, Brasilia: Instituto de Investigaci\u00f3n Ec\u00f3mica Aplicada, n. 2435, nov. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo multidisciplinario revisa evidencias cient\u00edficas y cuestiona ciertos estereotipos sanitarios relacionados con las migraciones","protected":false},"author":657,"featured_media":322563,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1638],"coauthors":[1946],"class_list":["post-322558","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-demografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/657"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322558"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322558\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325661,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322558\/revisions\/325661"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/322563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322558"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=322558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}