{"id":322676,"date":"2020-01-13T16:01:57","date_gmt":"2020-01-13T19:01:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=322676"},"modified":"2020-01-16T16:45:08","modified_gmt":"2020-01-16T19:45:08","slug":"pedro-fernando-da-costa-vasconcelos-el-retorno-de-la-fiebre-amarilla-y-del-zika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/pedro-fernando-da-costa-vasconcelos-el-retorno-de-la-fiebre-amarilla-y-del-zika\/","title":{"rendered":"Pedro Fernando da Costa Vasconcelos: El retorno de la fiebre amarilla y del Zika"},"content":{"rendered":"<p>En 1977, al ingresar en la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Par\u00e1, Pedro Da Costa Vasconcelos anhelaba convertirse en cardiocirujano, pero desisti\u00f3 al presenciar en una cirug\u00eda y darse cuenta de que no lograr\u00eda hacer nada parecido. En el cuarto a\u00f1o de la carrera inici\u00f3 una pasant\u00eda en virolog\u00eda en el Instituto Evandro Chagas (IEC), un organismo vinculado al Ministerio de Salud y uno de los centros de estudio m\u00e1s importantes en enfermedades tropicales de Brasil, y ya no se alej\u00f3 nunca m\u00e1s de esa \u00e1rea. Comenz\u00f3 sus investigaciones bajo la tutela de la vir\u00f3loga Am\u00e9lia Paes de Andrade Travassos da Rosa (1937-2017), quien dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde volver\u00eda a supervisarlo en el posdoctorado en el Departamento M\u00e9dico de la Universidad de Texas (UTMB), en Estados Unidos. Ni bien se gradu\u00f3 como m\u00e9dico fue contratado por el IEC, en 1983, y colabor\u00f3 en el diagn\u00f3stico de los primeros casos de dengue en Brasil, detectados en la localidad de Boa Vista, estado de Roraima, y se especializ\u00f3 en el estudio de los arbovirus, los virus transmitidos por insectos, tales como el de la fiebre amarilla y el del Zika. En la entrevista que se lee a continuaci\u00f3n, que \u00e9l concediera en el mes de agosto, sostiene que ambas enfermedades volver\u00e1n a asolar al pa\u00eds.<\/p>\n<p>En 2015, su grupo de investigaci\u00f3n en el IEC aisl\u00f3 el virus del Zika del cerebro de un beb\u00e9 con microcefalia, hijo de una mujer del estado de Cear\u00e1 infectada durante su embarazo. Con base en ese trabajo, el Ministerio de Salud emiti\u00f3 un comunicado que establec\u00eda una asociaci\u00f3n entre la infecci\u00f3n por el virus Zika y la microcefalia. Al a\u00f1o siguiente, la epidemia se expandi\u00f3 por Am\u00e9rica y Da Costa Vasconcelos represent\u00f3 a Brasil en el comit\u00e9 de emergencia de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) que estudiaba el tema.<\/p>\n<p>Nacido en la localidad de Monte Alegre, a 600 kil\u00f3metros de Bel\u00e9m (Par\u00e1), Da Costa Vasconcelos tiene hoy 61 a\u00f1os y est\u00e1 casado con Helena Baldez, con quien tiene tres hijos: Pedro, procurador aut\u00e1rquico del estado; Beatriz, fisioterapeuta; y Barbara, m\u00e9dica.<\/p>\n<p>En un per\u00edodo de casi cuatro d\u00e9cadas, Vasconcelos particip\u00f3 en la identificaci\u00f3n y descripci\u00f3n de m\u00e1s de 100 especies de virus. Desde 2014 es el director del IEC, y form\u00f3 parte de un grupo de investigaci\u00f3n que dilucid\u00f3 la acci\u00f3n del virus de la fiebre amarilla en los monos, facilitando la comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos verificados en las personas afectadas por esa enfermedad para la que a\u00fan no hay tratamiento.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 61 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nVirolog\u00eda<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en medicina otorgado por la Universidad Federal de Par\u00e1 (1982), especializaci\u00f3n en medicina tropical en la Universidad de S\u00e3o Paulo (1987) y doctorado en la Universidad Federal de Bah\u00eda (1999)<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nInstituto Evandro Chagas<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><br \/>\nAlrededor de 280 art\u00edculos cient\u00edficos, 62 cap\u00edtulos de libros y 6 libros publicados. Dirigi\u00f3 32 tesinas de maestr\u00eda y 21 tesis doctorales<\/div>\n<p><strong>\u00bfLa fiebre amarilla va a volver?<\/strong><br \/>\nEs probable, principalmente en S\u00e3o Paulo, en R\u00edo de Janeiro y en\u00a0 Paran\u00e1, a causa de la dispersi\u00f3n del virus en esos estados. Se registraron relatos de muertes de monos por fiebre amarilla incluso durante el invierno en el litoral paulista, y eso es se\u00f1al de que el virus sigue disemin\u00e1ndose. La vacunaci\u00f3n fue inferior a lo esperado en buena parte de esos estados, que antes no eran \u00e1reas con registros de fiebre amarilla silvestre. Ahora se est\u00e1 vacunando en todo el pa\u00eds, incluso en el nordeste, donde la vacunaci\u00f3n no era obligatoria.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodos los habitantes del pa\u00eds deber\u00edan vacunarse?<\/strong><br \/>\nLa vacunaci\u00f3n debe hacerse en forma prudente, pero desde mi punto de vista todo el pa\u00eds deber\u00eda vacunarse. Esto es algo que vengo sosteniendo desde los episodios que se suscitaron en Minas Gerais en la d\u00e9cada de 1990. La universalidad de la vacunaci\u00f3n estaba programada para alrededor del a\u00f1o 2000. Ese era el deseo del comit\u00e9 t\u00e9cnico asesor del Programa Nacional de Inmunizaciones y del ministro de Salud de aquella \u00e9poca, Jos\u00e9 Serra, pero ocurrieron los dos primeros casos fatales de enfermedad viscerotr\u00f3pica aguda asociada a la vacuna, y eso hizo que se frenara la vacunaci\u00f3n. Hasta entonces la vacuna contra la fiebre amarilla era impecable, nadie estaba en contra de ella. La enfermedad viscerotr\u00f3pica es igual a la fiebre amarilla adquirida naturalmente. La diferencia es que en el primer caso observamos una concentraci\u00f3n de virus muy alta en la sangre, en los ri\u00f1ones, en el coraz\u00f3n y en el bazo de las personas fallecidas. Se estima que habr\u00eda un caso de enfermedad viscerotr\u00f3pica aguda por cada entre 500 mil a 1 mill\u00f3n de personas vacunadas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 estado se encuentran sus estudios sobre la fiebre amarilla?<\/strong><br \/>\nJunto a una alumna de doctorado, Milene Silveira Ferreira, estoy concluyendo un estudio sobre la evoluci\u00f3n de la enfermedad entre los monos del g\u00e9nero <em>Saimiri<\/em> (conocidos como monos ardilla), para entender por qu\u00e9 un paciente que est\u00e1 bien de repente empeora y muere. Inducimos una infecci\u00f3n intrad\u00e9rmica en los monos, simulando la picadura de un mosquito, y observamos que las c\u00e9lulas dendr\u00edticas acogen al virus y lo conducen hasta el ganglio linf\u00e1tico [son los ganglios que intervienen en la defensa del organismo contra los agentes causantes de enfermedades] m\u00e1s pr\u00f3ximo. Una vez all\u00ed, el virus se topa con los linfocitos T CD4 y se replica en el interior de ellos, provocando su ruptura y liber\u00e1ndose miles de copias del virus. Esas copias inundan el sistema linf\u00e1tico y el torrente sangu\u00edneo. Se trata de la viremia, que coincide con el per\u00edodo febril y se produce durante los primeros cinco d\u00edas. Luego de eso, el virus se asienta en los \u00f3rganos, principalmente en el h\u00edgado, pero tambi\u00e9n son afectados el bazo, el coraz\u00f3n y los ri\u00f1ones. En los ri\u00f1ones se produce una necrosis tubular aguda, que conduce a una disminuci\u00f3n o incluso a un cese del proceso urinario. En el coraz\u00f3n, se registra la muerte de c\u00e9lulas musculares, lo que tal vez sea la causa de las muertes s\u00fabitas durante la fase tard\u00eda de la enfermedad. En el h\u00edgado, se produce la muerte de las c\u00e9lulas de Kupffer, que protegen contra los microorganismos, y tambi\u00e9n mueren los hepatocitos, responsables de la mayor\u00eda de las funciones del h\u00edgado. Entre los monos, esa lesi\u00f3n se asemeja a la de las hepatitis fulminantes y est\u00e1 m\u00e1s diseminada que la lesi\u00f3n que se observa en los casos de fiebre amarilla en los seres humanos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 les ocurri\u00f3 a los monos de su experimento?<\/strong><br \/>\nMuri\u00f3 tan s\u00f3lo uno de los 10 infectados. Estamos estudiando 30 marcadores del sistema inmunitario, entre c\u00e9lulas, citocinas y quimiocinas [mol\u00e9culas que activan las c\u00e9lulas de defensa], para identificar algo que marque si el animal evolucionar\u00e1 hacia su muerte o su recuperaci\u00f3n. La viremia sigue alta hasta el quinto d\u00eda y luego cae dr\u00e1sticamente. Para el sexto d\u00eda, las lesiones hep\u00e1ticas son muy intensas, cuando parad\u00f3jicamente disminuye la concentraci\u00f3n del virus en sangre y comienzan a hacer su aparici\u00f3n los anticuerpos. El agravamiento de las lesiones probablemente ocurre por acci\u00f3n de las c\u00e9lulas de defensa y la liberaci\u00f3n de citocinas y quimiocinas. Eso tambi\u00e9n sucede en las personas que desarrollan la forma grave y fallecen entre el s\u00e9ptimo y el d\u00e9cimo d\u00eda. En estos animales no advertimos lesiones cerebrales, que son relativamente comunes en los seres humanos. Lo que observamos en el an\u00e1lisis de los tejidos se conoce desde fines del siglo XIX, pero hay mucha informaci\u00f3n nueva sobre el aspecto inmunol\u00f3gico. Por ejemplo, no se conoc\u00eda el compromiso del endotelio vascular del h\u00edgado, que es muy intenso y podr\u00eda estar vinculado con la activaci\u00f3n de citocinas y quimiocinas. Tampoco se conoc\u00eda la implicaci\u00f3n de las c\u00e9lulas de los ductos biliares, que expresan ant\u00edgenos virales. Este fen\u00f3meno es muy evidente en los casos de dengue y de zika. En dos art\u00edculos de publicaci\u00f3n reciente, mostramos que en los beb\u00e9s con microcefalia que murieron, la muerte de las c\u00e9lulas del sistema nervioso activa citocinas y un conjunto multiproteico denominado inflasoma. Notamos que el inflasoma induce una marcada destrucci\u00f3n en las \u00e1reas infectadas del cerebro.<\/p>\n<blockquote><p>El tr\u00e1nsito intenso de personas por el mundo constituye un mecanismo que facilita la dispersi\u00f3n de los virus<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se explica el regreso del sarampi\u00f3n y otras enfermedades que estaban controladas?<\/strong><br \/>\nLa dificultad para controlar las epidemias de enfermedades antiguas, tales como el sarampi\u00f3n o el dengue, o evitar la introducci\u00f3n en el pa\u00eds de virus provenientes de otras latitudes, como es el caso del chikungu\u00f1a y virus del Zika, tiene varias causas. Una de ellas es el desplazamiento cada vez m\u00e1s intenso y veloz de personas de un lado a otro del planeta. Ese es un mecanismo poderoso para la difusi\u00f3n de enfermedades, que no logra impedirse. En Brasil, donde la estructura de salud y el sistema de vigilancia sanitaria a\u00fan son defectuosos y pasivos, eso es casi imposible. Hay un problema adicional, que es el bajo nivel educativo de la poblaci\u00f3n, que propicia la difusi\u00f3n de enfermedades porque la gente evita la atenci\u00f3n m\u00e9dica, algo que podr\u00eda llevar a la detecci\u00f3n precoz de los casos. La epidemia de chikungu\u00f1a fue un buen ejemplo de eso. Todos sab\u00edan que iba a llegar y cuando lo hizo, el pa\u00eds no tuvo la eficiencia ni reaccion\u00f3 r\u00e1pidamente para controlar los dos brotes, que comenzaron simult\u00e1neamente en Bah\u00eda y en Amap\u00e1.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 no hubo una reacci\u00f3n r\u00e1pida?<\/strong><br \/>\nNoto una desarticulaci\u00f3n entre los poderes p\u00fablicos federales, estaduales y municipales. El Sistema \u00danico de salud, el SUS, es uno de los mejor organizados del mundo, pero deber\u00eda ocuparse de esas deficiencias, en la mayor\u00eda de los casos cr\u00f3nicas. En S\u00e3o Paulo el sistema de salud est\u00e1 m\u00e1s organizado. En la Amazonia, los estados enfrentan dificultades a causa de las distancias y de la falta de infraestructura. Los estados de Par\u00e1 y Amazonas son enormes, suman alrededor del 30% del territorio brasile\u00f1o, con \u00e1reas a las cuales solo puede llegarse en helic\u00f3ptero, avi\u00f3n o barco. Resultan dif\u00edciles el monitoreo y la vacunaci\u00f3n en esos estados. Adem\u00e1s, los equipos de los organismos p\u00fablicos de salud se han reducido bastante. En el Instituto Evandro Chagas, el \u00faltimo concurso para la contrataci\u00f3n de personal se realiz\u00f3 en 2010, cuando est\u00e1bamos por colapsar por falta de empleados, y ahora muchos ya est\u00e1n en condiciones de jubilarse.<\/p>\n<p><strong>Su grupo fue el primero en aislar el virus del Zika en la epidemia reciente. \u00bfC\u00f3mo lo hicieron?<\/strong><br \/>\nEfectivamente, fuimos los primeros en aislarlo, pero G\u00fabio Campos, docente de la Universidad Federal de Bah\u00eda, utilizando biolog\u00eda molecular, fue el primero en describirlo, afirmando que el Zika era el responsable de los casos de las afecciones febriles en ese estado. Nosotros est\u00e1bamos investigando esa posibilidad a ra\u00edz de los casos que se hab\u00edan registrado en Rio Grande do Norte. Al final de febrero de 2015, el profesor Kleber Luz, infect\u00f3logo de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte se comunic\u00f3 conmigo y me describi\u00f3 casos extra\u00f1os que ocurr\u00edan all\u00e1, que no cre\u00edan que fuera dengue, y me preguntaron si pod\u00edan enviarme muestras para que las analizara en Bel\u00e9m. Lo hicieron, y no era dengue. Tampoco era chikungu\u00f1a, que tambi\u00e9n estaba circulando. \u00c9l sospechaba que pudiera ser zika, pero no ten\u00edamos los reactivos para realizar los test. G\u00fabio hab\u00eda regresado de su doctorado en Argentina y ten\u00eda reactivos para un mont\u00f3n de virus. A comienzos de abril, divulg\u00f3 el resultado. Fueron dos semanas de diferencia. Despu\u00e9s que nos llegaron los reactivos, el Ministerio de Salud nos pregunt\u00f3 si est\u00e1bamos en condiciones de testarlo y les respond\u00ed: \u201cAhora s\u00ed\u201d. En dos semanas aislamos el virus de un paciente de Para\u00edba y lo cedimos a otros grupos. Como somos un laboratorio de referencia a nivel nacional y colaboramos con la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud, la Opas, y la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, la OMS, le enviamos muestras a la Fiocruz [Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz] en R\u00edo de Janeiro y en Minas Gerais, a la UFMG [Universidad Federal de Minas Gerais], a la USP [Universidad de S\u00e3o Paulo], a Singapur, Australia, Corea del Sur y Estados Unidos. Los trabajos resultantes fueron incre\u00edbles. Luego lo aislamos tambi\u00e9n de un beb\u00e9 de Cear\u00e1, que nos permiti\u00f3 mostrar por primera\u00a0 vez, la conexi\u00f3n entre la microcefalia y las lesiones cerebrales causadas por el virus, a fines de noviembre de 2015. Con base en ese trabajo, el ministerio divulg\u00f3 una nota confirmando la asociaci\u00f3n entre el zika y la microcefalia. Eso fue antes del estudio que sali\u00f3 publicado en el <em>New England Journal of Medicine<\/em>, en el cual un equipo de Eslovenia analiz\u00f3 el material proveniente de un beb\u00e9, hijo de una mujer que qued\u00f3 embarazada durante sus vacaciones en Natal, Rio Grande do Norte, y se realiz\u00f3 un aborto quir\u00fargico en el octavo mes de gestaci\u00f3n, que en ese pa\u00eds est\u00e1 permitido para el caso de la microcefalia.<\/p>\n<div id=\"attachment_322685\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322685 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"759\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-2-1140px-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-2-1140px-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-2-1140px-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Cola para vacunarse contra la fiebre amarilla en la ciudad de S\u00e3o Paulo, en enero de 2018<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfSe refut\u00f3 la conclusi\u00f3n de que el virus del Zika podr\u00eda causar microcefalia?<\/strong><br \/>\nAlgunos dijeron que la causa de la microcefalia era el uso de una vacuna vencida, insecticidas y otras cosas que no pudieron comprobarse. A finales de octubre de aquel a\u00f1o, el ministerio convoc\u00f3 en un hotel de Brasilia a los actores principales involucrados en esa investigaci\u00f3n. Eran cl\u00ednicos de Pernambuco, Cear\u00e1, Rio Grande do Norte, S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro y otros estados. Se intentaba arribar a una conclusi\u00f3n para poder actuar en consecuencia. Cada d\u00eda que pasaba aumentaba el n\u00famero de casos y no se hab\u00eda llegado a una conclusi\u00f3n al respecto de las causas. Yo dije: \u201cSi me dan material cl\u00ednico bueno y bien conservado, dar\u00e9 un diagn\u00f3stico r\u00e1pidamente\u201d. Ah\u00ed tambi\u00e9n estaba Fernanda Montenegro de Carvalho Ara\u00fajo, vir\u00f3loga del Laboratorio Central de Salud P\u00fablica de Cear\u00e1, quien me dijo que me enviar\u00eda el material. Ella me envi\u00f3 muestras que se hab\u00edan extra\u00eddo de aqu\u00e9l beb\u00e9 el 18 de noviembre. Se hab\u00eda realizado la necropsia y dispon\u00edamos de material del cerebro, bazo, ri\u00f1\u00f3n, coraz\u00f3n, pulm\u00f3n y sangre del cord\u00f3n umbilical. Efectuamos la amplificaci\u00f3n del material viral de todos los tejidos, el an\u00e1lisis patol\u00f3gico y cultivamos el virus. La madre de esa criatura hab\u00eda padecido de lo que parec\u00eda ser dengue o una reacci\u00f3n al\u00e9rgica alrededor de la octava semana de embarazo. Ella entr\u00f3 en trabajo de parto y, como el beb\u00e9 no nac\u00eda, se le practic\u00f3 una ces\u00e1rea. El beb\u00e9 ten\u00eda una serie de malformaciones y muri\u00f3 poco despu\u00e9s de nacer. Realizamos los test y dio positivo para zika. Ten\u00eda el virus en todos los \u00f3rganos. El 28 de noviembre elaboramos un informe, y el Ministerio de Salud y la Opas lo publicaron el 1\u00ba de diciembre de 2015.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 el virus del Zika afect\u00f3 principalmente a mujeres pobres del nordeste?<\/strong><br \/>\nHay una serie de factores. El nordeste brasile\u00f1o siempre fue la regi\u00f3n con la mayor cantidad de casos notificados de dengue, salvo cuando se producen epidemias en estados m\u00e1s populosos, tales como Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro o S\u00e3o Paulo. Esto est\u00e1 asociado a una mayor infestaci\u00f3n por mosquitos. Si hay m\u00e1s mosquitos hay mayor proliferaci\u00f3n. Un virus que ingresa all\u00ed se multiplica en forma exponencial, que es lo que puede haber ocurrido con el Zika. El virus est\u00e1 all\u00ed donde abundan los mosquitos, que son los suburbios, donde escasea el saneamiento b\u00e1sico. Lo que me sorprende es que tenemos b\u00e1sicamente las mismas condiciones de falta de saneamiento en la periferia de las grandes ciudades en otras regiones donde se detectaron menos casos. Junto al vir\u00f3logo Maur\u00edcio Nogueira, de la Famerp [Facultad de Medicina de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, en el interior paulista] particip\u00e9 en la evaluaci\u00f3n de un estudio de monitoreo de la poblaci\u00f3n en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, donde casi no se registr\u00f3 microcefalia. La pediatra Consuelo Oliveira, investigadora del IEC, estudia dos casos de microcefalia en Bel\u00e9m, donde m\u00e1s de 150 mujeres se infectaron con Zika durante el embarazo y sus beb\u00e9s nacieron sin microcefalia, aunque se est\u00e1n detectando otras deficiencias, tales como problemas de aprendizaje y sordera.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa atenci\u00f3n de los beb\u00e9s que nacieron con microcefalia a causa del virus del Zika hoy es un problema?<\/strong><br \/>\nNo hay duda de que el pa\u00eds no brind\u00f3 toda la ayuda que deber\u00eda. Hizo mucho al principio, fue importante la decisi\u00f3n de la entonces presidenta, Dilma Rousseff, de liberar dinero para crear un fondo de emergencia para apoyar las investigaciones. Ricardo Barros, que era diputado antes de convertirse en ministro de Salud, aprob\u00f3 una enmienda parlamentaria de 500 millones de reales para luchar contra el Zika, pero ese dinero se acab\u00f3. Esos ni\u00f1os necesitar\u00e1n ayuda durante toda su vida. Necesitan de fisioterapia, terapia ocupacional, fonoaudiolog\u00eda, asistencia m\u00e9dica en neurolog\u00eda, pediatr\u00eda y otras especialidades. Vi documentales muy tristes que muestran que a\u00fan persiste la desestructuraci\u00f3n de esas familias. Muchos varones abandonaron a sus mujeres con los hijos enfermos. Esa gente necesita de ayuda gubernamental, principalmente del gobierno local.<\/p>\n<div id=\"attachment_322681\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-1-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322681 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-1-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1140\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-1-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-1-1140px-250x250.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-1-1140px-700x700.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/028-033_Entrevista_Pedro-Vasconcelos_274-1-1140px-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cynthia Goldsmith\/ CDC<\/span><\/a> Imagen tomada por microscop\u00eda electr\u00f3nica y coloreada artificialmente muestra copias del virus del Zika (<em>en azul<\/em>)<span class=\"media-credits\">Cynthia Goldsmith\/ CDC<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 fase se encuentra hoy la vacuna contra el Zika?<\/strong><br \/>\nYo me compromet\u00ed con quien entonces era el ministro de Salud, Marcelo Castro, a desarrollar la vacuna, pero no a realizar los ensayos cl\u00ednicos, que no son mi especialidad. En diciembre de 2015, Castro y despu\u00e9s Jos\u00e9 Agenor \u00c1lvares Silva, que en ese entonces era el secretario ejecutivo, me preguntaron si en nuestro instituto dispon\u00edamos de capacidad para producir una vacuna. \u201cLa tenemos\u201d, le respond\u00ed. \u201cEntonces, \u00bfusted podr\u00eda coordinarlo?\u201d, preguntaron. Dije que s\u00ed, siempre y cuando pudi\u00e9ramos asociarnos con una instituci\u00f3n europea o estadounidense, para lograr producirla con celeridad. No hab\u00eda ninguna instituci\u00f3n en Brasil que estuviera en condiciones de hacerlo con rapidez. Con la ayuda de una instituci\u00f3n estadounidense podr\u00edamos lograrlo en un a\u00f1o. En realidad, lo hicimos en menos de un a\u00f1o. En el encuentro en Manaos, en el que participaba cuando el ministerio fue a consultarme, hab\u00eda gente de la UTMB [Divisi\u00f3n M\u00e9dica de la Universidad de Texas], de los NIH [Institutos Nacionales de Salud] y de los CDCs [Centro de Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades]. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/06\/01\/robert-tesh-cazador-de-arbovirus\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Convers\u00e9 con el vir\u00f3logo Robert Tesh de la UTMB, donde yo hab\u00eda realizado un posdoctorado<\/a>. En ese entonces \u00e9l era investigador visitante especial en Brasil, tra\u00eddo por el gobierno federal. Le pregunt\u00e9 si la Universidad de Texas estar\u00eda interesada y \u00e9l me dijo que s\u00ed, y que hab\u00eda dos cient\u00edficos a los que podr\u00eda interesarles: Scott Weaver, quien estaba presente en el encuentro en Manaos, y Pei-Yong Shi. Scott dijo que ten\u00eda muchos compromisos y consider\u00f3 que Pei-Yong Shi era el m\u00e1s recomendable. Entonces convers\u00e9 con el investigador chino y planificamos una visita t\u00e9cnica a Texas, que se llev\u00f3 a cabo en enero de 2016. Junto a Daniele Medeiros y Bruno Tardelli, del IEC, definimos los t\u00e9rminos del acuerdo de cooperaci\u00f3n con dos empleados del Ministerio de Salud. En febrero, el ministro lo rubric\u00f3 y luego se hizo la transferencia de recursos, v\u00eda Opas, de Brasil para la UTMB. Medeiros y Tardelli estuvieron all\u00e1 un a\u00f1o y medio para desarrollar una vacuna. Comenzamos los estudios al final del mes de abril y en octubre ya ten\u00edamos los resultados iniciales de los virus quim\u00e9ricos, que ser\u00edan los candidatos m\u00e1s firmes para la producci\u00f3n de la vacuna. Ese trabajo sali\u00f3 publicado en la revista <em>Nature Medicine<\/em>, en enero de 2017. Despu\u00e9s realizamos otros experimentos, que fueron publicados en las revistas <em>Cell <\/em>y <em>Nature Communications<\/em>, mostrando la protecci\u00f3n lograda en hembras de rat\u00f3n pre\u00f1adas. Por \u00faltimo, este a\u00f1o publicamos en la revista <em>Cell Host &amp; Microbe<\/em> un cuarto art\u00edculo. En el mismo, revelamos que una vacuna alternativa administrada a hembras de rat\u00f3n pre\u00f1adas fue capaz de proteger a los fetos de las lesiones causadas por el Zika. Ah\u00ed cerramos nuestra participaci\u00f3n y le pasamos los prototipos a la Fiocruz. Se firm\u00f3 un acuerdo entre la Fiocruz, el ministerio y la UTMB para que el traspaso de la tecnolog\u00eda de producci\u00f3n de la vacuna fuera oficializado. Nosotros esper\u00e1bamos que los experimentos cl\u00ednicos comenzaran en 2018, pero no fue as\u00ed. El desarrollo cost\u00f3 lo que en la \u00e9poca correspond\u00eda a unos 10 millones de reales. El c\u00e1lculo de costos de los ensayos cl\u00ednicos y la producci\u00f3n de los primeros lotes oscila entre 80 y 120 millones de reales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl pa\u00eds dispone de los fondos y la capacidad para fabricar esa vacuna?<\/strong><br \/>\nEl ministerio ha garantizado los recursos. Ya se transfirieron 2 millones de d\u00f3lares asignados a la primera parte para la contrataci\u00f3n de una empresa capaz de seguir el protocolo de buenas pr\u00e1cticas de producci\u00f3n que se exige para los productos de uso humano. Se estaba negociando un desembolso de alrededor de 20 millones de reales para iniciar la producci\u00f3n de los lotes. Hay otros compuestos que podr\u00edan transformarse en vacunas que est\u00e1n en desarrollo, como una vacuna de ADN, por ejemplo, pero la respuesta no fue la esperada. La nuestra parece tener una mejor respuesta, si bien presenta un mayor riesgo de generar problemas en las gestantes. Siempre dijimos que la vacuna no es para embarazadas. Es para aplicarla antes de la edad f\u00e9rtil, en ni\u00f1as menores de 12 a\u00f1os. No tengo dudas de que el Zika volver\u00e1 a causar una epidemia. Como solo existe un serotipo del virus, se espera que haya otro brote cada cinco a diez a\u00f1os. Ya pasaron dos desde el primero. Por cierto que el impacto no va a ser igual que el anterior, pero podr\u00edan suscitarse muchos problemas, principalmente si se produjera una epidemia en \u00e1reas menos afectadas del nordeste o en otras regiones. Es cuesti\u00f3n de tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa Amazonia es el mayor reservorio natural de virus de Brasil?<\/strong><br \/>\nDe eso no tengo duda, y poca gente sabe que la Amazonia es el mayor reservorio del mundo de arbovirus, los virus transmitidos por insectos hemat\u00f3fagos [que se alimentan de sangre]. All\u00ed abundan los artr\u00f3podos hemat\u00f3fagos, que funcionan como vectores, y los hu\u00e9spedes intermedios, principalmente mam\u00edferos y aves, que pueden servir como hu\u00e9spedes primarios para esos virus. En el Evandro Chagas ya hemos aislado y caracterizado 220 arbovirus de la Amazonia. Una de nuestras l\u00edneas de investigaci\u00f3n es el estudio de la infecci\u00f3n con esos virus en forma experimental en roedores para saber cu\u00e1les presentan riesgos potenciales de causar enfermedades en humanos. Los virus amaz\u00f3nicos se encuentran en equilibrio con el ambiente y el riesgo de que se diseminen es menor, pero el desmonte y otras actividades humanas sobre el ecosistema podr\u00edan facilitar la dispersi\u00f3n de los virus hacia \u00e1reas habitadas y su transmisi\u00f3n a las personas. Lo ideal ser\u00eda no intervenir.<\/p>\n<blockquote><p>Los virus mayaro y oropouche de la Amazonia son los m\u00e1s riesgosos para los seres humanos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les arbovirus ya han sido reconocidos como potencialmente peligrosos para las personas?<\/strong><br \/>\nHay dos virus con un gran potencial para causar enfermedad en humanos que son el mayaro y el oropouche. Cuando ocurren los desmontes y la gente construye asentamientos en la selva, generalmente se producen brotes y epidemias, principalmente de oropouche. Una colega, Raimunda do Socorro Azevedo, est\u00e1 confirmando datos que revelan un brote silencioso en el \u00c1rea Metropolitana de Bel\u00e9m, oculto por epidemias de dengue, zika y chikungu\u00f1a. El transmisor del oropouche es el insecto <em>Culicoides paraensis<\/em>, conocido popularmente en Brasil como <em>maruim<\/em>, el mosquito del manglar, que tambi\u00e9n se ha detectado en Bah\u00eda y en el sur del pa\u00eds, aunque no infectado. El peligro es que el virus viaje con un paciente en fase vir\u00e9mica hacia una regi\u00f3n donde ese insecto abunde, se inicie una transmisi\u00f3n local y entonces explote una epidemia. Experimentalmente, sabemos que el oropouche puede infectar al mosquito <em>Aedes aegypti<\/em>. Es posible que en el futuro, se produzca la urbanizaci\u00f3n de ese virus a partir de vectores cl\u00e1sicos, tales como el mencionado <em>A. aegypti<\/em> y el <em>A. albopictus<\/em>, y no por <em>Culicoides<\/em>. Aparte del oropouche, el mayaro, transmitido por el mosquito <em>Haemagogus janthinomys<\/em>, transmisor de la fiebre amarilla silvestre, ha causado brotes en zonas recientemente taladas. Sin embargo, con excepci\u00f3n de esos dos virus, la dispersi\u00f3n de los virus amaz\u00f3nicos es limitada. Los virus asociados a epidemias generalmente son ex\u00f3ticos, como es el caso del de la fiebre amarilla, que vino de \u00c1frica y, m\u00e1s recientemente, el del dengue, el del chikungu\u00f1a y el del Zika, tambi\u00e9n originarios de all\u00e1 y transportados de un lado a otro por personas infectadas que viajan en avi\u00f3n. Recientemente se produjo la introducci\u00f3n en el pa\u00eds del virus del Nilo Occidental. En 2015, describimos un caso humano de encefalitis causada por ese virus en el estado de Piau\u00ed y posteriormente aislamos el virus en equinos con encefalitis en el estado de Esp\u00edrito Santo. Particularmente, creo que el mayor potencial del virus del Nilo Occidental radica en provocar una epidemia veterinaria. Tambi\u00e9n est\u00e1 el virus de la encefalitis de San Luis, presente en toda Am\u00e9rica del Norte y del Sur, y que en las d\u00e9cadas de 1920 y 1930 caus\u00f3 muertes por encefalitis durante una epidemia en la ciudad de San Luis, estado de Misuri (EE.UU.). Realizamos los estudios gen\u00e9ticos y comprobamos que su potencial para generar una enfermedad grave es inmenso. En Brasil, no se han registrado casos de encefalitis humana a causa de ese virus, pero el monitoreo es deficiente si se lo compara con el de Estados Unidos o el de Canad\u00e1. En la Famerp, Maur\u00edcio Nogueira describi\u00f3 casos de meningitis causad por el virus de la encefalitis de San Luis durante la epidemia de dengue. Los virus ex\u00f3ticos han generado problemas m\u00e1s graves que los amaz\u00f3nicos, pero no creo que estos sean menos agresivos. La comprensi\u00f3n de c\u00f3mo act\u00faan y se distribuyen estos virus en el ecosistema amaz\u00f3nico son nuestras prioridades. Solamente el IEC posee muestras de esos virus y las condiciones necesarias para el desarrollo de estudios en ambientes naturales para entender los ciclos de transmisi\u00f3n y para efectuar test con animales en laboratorio que permitan conocer c\u00f3mo causan las enfermedades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Descubridor de 100 virus, Pedro Vasconcelos dice que la fiebre amarilla y el Zika volver\u00e1n","protected":false},"author":16,"featured_media":322677,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[298,311,316,329],"coauthors":[105,5968],"class_list":["post-322676","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322676"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322676\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323220,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322676\/revisions\/323220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/322677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322676"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=322676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}