{"id":322691,"date":"2020-01-13T16:05:25","date_gmt":"2020-01-13T19:05:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=322691"},"modified":"2020-01-14T13:31:16","modified_gmt":"2020-01-14T16:31:16","slug":"un-centro-que-vela-por-la-salud-en-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-centro-que-vela-por-la-salud-en-la-amazonia\/","title":{"rendered":"Un centro que vela por la salud en la Amazonia"},"content":{"rendered":"<p>Las lluvias intensas y permanentes de febrero de este a\u00f1o, uno de los meses de mayor pluviosidad en la Amazonia, afectaron las instalaciones de Alunorte, una refiner\u00eda de aluminio perteneciente al grupo noruego Norsk Hydro, instalada en la localidad de Barcarena, en el estado de Par\u00e1. Las precipitaciones incesantes inundaron \u00e1reas de la empresa y el agua acumulada escurri\u00f3 parcialmente por canales clandestinos hacia una regi\u00f3n selv\u00e1tica donde nacen riachos que surcan dos comunidades vecinas, Vila Nova y Bom Futuro, contaminando el agua de los pozos que se utiliza para consumo humano. Los pobladores dieron aviso a la Fiscal\u00eda del Estado y a la Procuraci\u00f3n Federal de la Naci\u00f3n que mandaron a investigadores del Instituto Evandro Chagas (IEC) para evaluar el impacto ambiental y los riesgos potenciales para la salud humana.<\/p>\n<p>El agua recogida de las calles, riachos, pozos y del predio de la empresa conten\u00eda niveles de aluminio y otros metales bastante superiores a los aceptables y era altamente alcalina, un indicador del vertido de efluentes al ambiente, seg\u00fan el informe t\u00e9cnico que documenta los an\u00e1lisis efectuados por el equipo del qu\u00edmico Marcelo de Oliveira Lima, de la Secci\u00f3n de Medio Ambiente (Samam) del IEC. En el documento, los investigadores recomendaron la distribuci\u00f3n de agua potable a la poblaci\u00f3n del \u00e1rea afectada y el monitoreo del agua de la regi\u00f3n mientras duraran las lluvias. La firma noruega contrat\u00f3 a una empresa independiente para realizar nuevos an\u00e1lisis y objet\u00f3 los resultados del IEC, aunque m\u00e1s tarde reconoci\u00f3 en una entrevista a la prensa el uso de conductos clandestinos para eliminar residuos y efluentes sin tratamiento en el ambiente.<\/p>\n<p>Ese accidente ambiental del comienzo del a\u00f1o es tan solo el m\u00e1s reciente investigado por la Samam. Esa \u00e1rea cient\u00edfica, creada en 1992 a instancias de la vir\u00f3loga Elisabeth de Oliveira Santos, es la m\u00e1s nueva de las ocho que integran el instituto, que es el centro m\u00e1s importante de investigaci\u00f3n y tratamiento de enfermedades tropicales y de salud ambiental de la Amazonia.<\/p>\n<div id=\"attachment_322704\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-3-2000px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322704 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-3-2000px.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1449\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-3-2000px.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-3-2000px-250x181.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-3-2000px-700x507.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-3-2000px-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">IEC  <\/span><\/a> Evandro Chagas (<em>en el microscopio<\/em>), acompa\u00f1ado (<em>a partir de la izq.<\/em>) por Gladstone Deane, Felipe Nery Guimar\u00e3es, Bichat Rodrigues y Le\u00f4nidas Deane<span class=\"media-credits\">IEC  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En sus dos d\u00e9cadas y media de actividad, los equipos de la Samam estudiaron los efectos de la exposici\u00f3n al mercurio utilizado en miner\u00eda y al que puede hallarse naturalmente en el ambiente sobre la salud de pobladores ribere\u00f1os y abor\u00edgenes, adem\u00e1s de otros agentes infecciosos transmitidos por el agua. Sus investigadores trabajan en el programa de monitoreo de agrot\u00f3xicos del Ministerio de Salud y analizan el agua de las regiones norte, nordeste y centro-oeste brasile\u00f1as. En 2008, investigaron un accidente en Barcarena y descubrieron que la empresa Imerys, productora de caol\u00edn, un mineral rico en aluminio que se usa para el blanqueamiento del papel, derramaba efluentes sin tratamiento en los riachos de la regi\u00f3n, provocando la acidificaci\u00f3n de las aguas y destruyendo toda forma de vida. \u201cEl agua de algunos riachos, de tan limpia, se asemejaba a la de una piscina, a diferencia de las aguas con abundancia de sedimentos de esa regi\u00f3n de la Amazonia\u201d, recuerda el ingeniero qu\u00edmico Bruno Carneiro, vicejefe de la Samam.<\/p>\n<p>Esa fue una de las primeras divisiones en instalarse en los edificios del IEC en Ananindeua, un municipio vecino a la ciudad de Bel\u00e9m. En ese campus de 70 hect\u00e1reas actualmente funcionan casi 30 laboratorios de siete de las ochos secciones de investigaci\u00f3n del instituto, adem\u00e1s de los sectores de atenci\u00f3n m\u00e9dica, donde se realizan casi 25 mil an\u00e1lisis cl\u00ednicos y 4.700 diagn\u00f3sticos de enfermedades tropicales por a\u00f1o. A la vera de la autopista BR-316, que une a Bel\u00e9m con Macei\u00f3, la capital del estado de Alagoas, ese complejo tambi\u00e9n alberga las actividades educativas: un curso t\u00e9cnico en an\u00e1lisis cl\u00ednicos y las tres carreras de posgrado: la maestr\u00eda en epidemiolog\u00eda y monitoreo de la salud y la maestr\u00eda y el doctorado en virolog\u00eda. Solamente la Secci\u00f3n de Hepatitis qued\u00f3 en la sede original del IEC, el caser\u00f3n ubicado en el n\u00famero492 de la avenida Almirante Barroso, en Bel\u00e9m, a 15 kil\u00f3metros de Ananindeua. En esa mansi\u00f3n, el m\u00e9dico e investigador carioca Evandro Chagas (1905-1940), que a la saz\u00f3n ten\u00eda 31 a\u00f1os, instal\u00f3 en 1936 el primer centro brasile\u00f1o de investigaci\u00f3n de la salud en la Amazonia: el Instituto de Patolog\u00eda Experimental del Norte (Ipen). Dos a\u00f1os antes, otro m\u00e9dico carioca, Henrique de Azevedo Penna, hab\u00eda identificado los primeros casos de leishmaniasis visceral aut\u00f3ctonos de Brasil. Con apoyo de la Fundaci\u00f3n Rockefeller, de Estados Unidos, De Azevedo Penna trabajaba en Bah\u00eda estudiando casos de fiebre amarilla y analiz\u00f3 47 mil l\u00e1minas histol\u00f3gicas con muestras de h\u00edgado. En 41 de ellas, que dieron resultado negativo para el virus de la fiebre amarilla, se detect\u00f3 el par\u00e1sito causante de la leishmaniasis visceral, tambi\u00e9n denominada kala-azar [que significa fiebre negra en idioma hindi], cuya transmisi\u00f3n, por entonces, se circunscrib\u00eda a la India y el Mediterr\u00e1neo. Los casos se concentraban en las regiones nordeste y norte, inform\u00f3 De Azevedo Penna en noviembre de 1934 en la revista cient\u00edfica <em>Brasil M\u00e9dico<\/em>. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/02\/01\/los-vigias-de-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El M\u00e9dico Carlos Chagas (1879-1934), por entonces director del Instituto Oswaldo Cruz en R\u00edo de Janeiro, quien hab\u00eda descubierto la enfermedad que lleva su nombre, organiz\u00f3 una comisi\u00f3n para estudiar los casos de leishmaniasis en el pa\u00eds. El trabajo qued\u00f3 a cargo de su hijo mayor, Evandro<\/a>.<\/p>\n<p>A partir de 1936, Evandro Chagas recorri\u00f3 el nordeste para investigar casos de la enfermedad y al no tener \u00e9xito intent\u00f3 convencer a las autoridades locales para que instalaran un laboratorio para el estudio de la leishmaniasis visceral. Esa forma de la enfermedad es causada por un par\u00e1sito unicelular, el protozoario <em>Leishmania infantum chagasi<\/em>, que se aloja en las c\u00e9lulas de defensa del organismo y da\u00f1a el bazo, el h\u00edgado y la m\u00e9dula \u00f3sea. Si no se la trata, conduce a la muerte en la mayor\u00eda de los casos. \u201cEvandro Chagas estaba en Maranh\u00e3o y se aprestaba a regresar a R\u00edo, cuando en una despedida organizada por las autoridades locales conoci\u00f3 a un m\u00e9dico paraense que lo convenci\u00f3 para que fuera a Bel\u00e9m\u201d, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/13\/pedro-fernando-da-costa-vasconcelos-el-retorno-de-la-fiebre-amarilla-y-del-zika\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">relat\u00f3 el vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos, actual director del IEC, en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em><\/a> .<\/p>\n<div id=\"attachment_322696\" style=\"max-width: 1810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-1-1800px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322696 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-1-1800px.jpg\" alt=\"\" width=\"1800\" height=\"1196\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-1-1800px.jpg 1800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-1-1800px-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-1-1800px-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-1-1800px-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Irene Almeida<\/span><\/a> L\u00e1minas de la Colecci\u00f3n de Flebotom\u00edneos del Laboratorio de Leishmaniasis del IEC<span class=\"media-credits\">Irene Almeida<\/span><\/p><\/div>\n<p>La comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n de la leishmaniasis visceral se instal\u00f3 inicialmente a casi 100 km al oeste de Bel\u00e9m, en la zona rural de Abaetetuba, donde se hab\u00edan obtenido las muestras que hab\u00eda analizado Penna. En un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en octubre de 1936 en la revista <em>Science<\/em>, Evandro Chagas inform\u00f3 que los casos brasile\u00f1os eran similares a los de Asia y que la mayor parte de los afectados (el 70%) eran ni\u00f1os de hasta 10 a\u00f1os de edad. \u201cAl conocer a Chagas, el gobernador paraense Jos\u00e9 da Gama Malcher se entusiasm\u00f3 y cre\u00f3 el instituto, aportando incluso el soporte financiero y t\u00e9cnico para su instalaci\u00f3n\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Vasconcelos.<\/p>\n<p>Una ley estadual promulgada el 11 de noviembre de 1936 cre\u00f3 el Ipen, para el cual Evandro Chagas convoc\u00f3 a j\u00f3venes m\u00e9dicos y farmac\u00f3logos de la Facultad de Medicina y Cirug\u00eda de Par\u00e1 (la actual Universidad Federal de Par\u00e1). El objetivo era estudiar la frecuencia y la distribuci\u00f3n de la leishmaniasis visceral en la Amazonia e identificar a los transmisores del par\u00e1sito, para lo cual, el m\u00e9dico y entom\u00f3logo Oct\u00e1vio Mangabeira Filho (1912-1963) describi\u00f3 40 de las casi 400 especies de fleb\u00f3tomos y flebotominos, los insectos que transmiten el protozoario de la leishmaniasis al alimentarse con sangre. Chagas decidi\u00f3 investigar tambi\u00e9n otras enfermedades frecuentes en la Amazonia.<\/p>\n<p>En 1940, el instituto particip\u00f3 en una campa\u00f1a contra el paludismo en el nordeste, instalando un laboratorio para el diagn\u00f3stico de esa enfermedad e identificar a su transmisor, el mosquito <em>Anopheles gambiae<\/em>. Una de las personas involucradas fue el entom\u00f3logo estadounidense Otis Causey. Entonces, y a pedido del Ministerio de Educaci\u00f3n y Salud de la \u00e9poca, que buscaba brindarle soporte al plan de Get\u00falio Vargas de aumentar la integraci\u00f3n de las regiones norte y centro-oeste brasile\u00f1as con el resto del pa\u00eds, los cient\u00edficos del Ipen iniciaron expediciones de campo para identificar casos de malaria en los estados de Par\u00e1 y Amazonas. En noviembre de 1940, a los 35 a\u00f1os, el m\u00e9dico carioca falleci\u00f3 en un accidente a\u00e9reo cuando viajaba a S\u00e3o Paulo. Para homenajearlo, el gobernador de Par\u00e1 le impuso el nombre de Evandro Chagas al Ipen.<\/p>\n<div id=\"attachment_322700\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322700 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-2-1140px-250x159.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-2-1140px-700x444.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/034-037_Instituto-Evandro-Chagas_274-2-1140px-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">IEC  <\/span><\/a> Vista a\u00e9rea del campus del IEC en Ananindeua<span class=\"media-credits\">IEC  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Con la muerte de su ide\u00f3logo, el instituto perdi\u00f3 algunos investigadores durante un per\u00edodo de crisis financiera. En 1942, pas\u00f3 a formar parte de la administraci\u00f3n federal, integrando el Servicio Especial de Salud P\u00fablica (Sesp), y a partir del a\u00f1o 2000, el IEC quedar\u00eda subordinado directamente al Ministerio de Salud. Producto de un acuerdo entre los gobiernos brasile\u00f1o y estadounidense, el Sesp ten\u00eda la funci\u00f3n de sanear \u201clas regiones productoras de materias primas estrat\u00e9gicas para los intereses militares de Estados Unidos, tales como el caucho de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica y el mineral de hierro y mica del Vale do Rio Doce\u201d, relatan en 2010 los investigadores Rog\u00e9rio Renovato y Maria Helena Bagnato en la revista <em>Educar em Revista<\/em>. La agencia tambi\u00e9n promov\u00eda la atenci\u00f3n m\u00e9dica a los trabajadores y la capacitaci\u00f3n de profesionales de la salud.<\/p>\n<p>En 1954 apareci\u00f3 un refuerzo importante. Luego de evaluar capitales brasile\u00f1as y de otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, la Fundaci\u00f3n Rockefeller patrocin\u00f3 la creaci\u00f3n de un centro en Bel\u00e9m para realizar estudios en virolog\u00eda. La Fundaci\u00f3n envi\u00f3 a Otis Causey para que coordinara los estudios sobre arbovirus, quien cont\u00f3 con la asistencia de su esposa, Calista Causey, como voluntaria y luego se le sumaron Robert Shope (1929-2004), Am\u00e9lia Travassos da Rosa (1937-2017) y Francisco de Paula Pinheiro. El centro, que se instal\u00f3 en el IEC, fue el punto de partida de lo que luego se convertir\u00eda en la actual Secci\u00f3n de Arbovirolog\u00eda y Fiebres Hemorr\u00e1gicas, que estudia los virus transmitidos por insectos, tales como los de la fiebre amarilla, dengue, zika y chikungu\u00f1a. En poco m\u00e1s de seis d\u00e9cadas, se aislaron y clasificaron 220 especies de virus en la Amazonia, de las cuales, al menos 110 eran desconocidas para la ciencia y 36 de ellas cusan enfermedades en los seres humanos.<\/p>\n<p>En el Sector de Arbovirolog\u00eda y Fiebres Hemorr\u00e1gicas, responsable de buena parte de los alrededor de 80 art\u00edculos cient\u00edficos publicados en los \u00faltimos dos a\u00f1os por los cient\u00edficos del IEC, est\u00e1n instalados dos laboratorios de bioseguridad nivel 3, uno por debajo de la categor\u00eda m\u00e1s alta de protecci\u00f3n, que se usan para trabajar con agentes infecciosos potencialmente letales. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/13\/pedro-fernando-da-costa-vasconcelos-el-retorno-de-la-fiebre-amarilla-y-del-zika\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En ellos se aisl\u00f3 en 2015 por primera vez el virus del Zika del cerebro de un beb\u00e9 con microcefalia<\/a>. En el laboratorio dedicado a experimentos con animales, se realizaron los test para la vacuna contra el Zika desarrollada por cient\u00edficos del IEC y de la Universidad de Texas.<\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os 1960, un convenio celebrado entre la Sesp, la Fundaci\u00f3n Wellcome Trust y la Escuela de Medicina Tropical e Higiene de Londres, en Inglaterra, financi\u00f3 el arribo a Brasil de los parasit\u00f3logos Ralph Lainson (1927-2015) y Jeffrey Jon Shaw, dando comienzo a los estudios sobre leishmaniasis tegumentaria. Esa variante de la enfermedad, la m\u00e1s frecuente en el pa\u00eds, causa lesiones en la piel y puede destruir mucosas y cart\u00edlagos.<\/p>\n<blockquote><p>El instituto cuenta con alrededor de 100 investigadores y 500 t\u00e9cnicos y asistentes. Su presupuesto anual es de 110 millones de reales<\/p><\/blockquote>\n<p>Aparte de realizar investigaciones sobre otras enfermedades causadas por virus, bacterias y hongos, el IEC tambi\u00e9n produce anualmente alrededor de 25 mil roedores que se utilizan para el estudio de enfermedades y en los test precl\u00ednicos que se realizan en los centros de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os. A partir de 1978, el IEC alberga al Centro Nacional de Primates (Cenp), donde se cr\u00edan, para su preservaci\u00f3n e investigaciones, 25 especies de monos nativos de Am\u00e9rica y una de \u00c1frica, algunas de ellas bajo amenaza de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>El instituto cuenta con alrededor de 100 investigadores y 500 t\u00e9cnicos y asistentes, y se mantiene con un presupuesto anual de alrededor de 70 millones de reales que aporta el Ministerio de Salud. Adem\u00e1s, recibe otros 40 millones de reales de agencias estaduales y federales de financiaci\u00f3n para la realizaci\u00f3n de investigaciones. Cuando en septiembre de este a\u00f1o <em>Pesquisa FAPESP<\/em> visit\u00f3 el IEC para elaborar este art\u00edculo, el m\u00e9dico Fernando Tobias Silveira, experto en leishmaniasis y vicedirector del instituto se mostr\u00f3 preocupado por el futuro de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n m\u00e9dica, la solicitud de an\u00e1lisis de laboratorio y las actividades de investigaci\u00f3n aumentaron en los \u00faltimos a\u00f1os a la par del riesgo de faltante de profesionales calificados. Entre un 25% y un 30% de los cient\u00edficos y asistentes est\u00e1n en edad jubilatoria. El \u00faltimo concurso para la selecci\u00f3n de personal se realiz\u00f3 hace casi 10 a\u00f1os. \u201cEst\u00e1bamos al borde del colapso y, por entonces, logramos contratar alrededor de 300 personas\u201d, coment\u00f3 Silveira. \u201cNecesitar\u00edamos otras 200 para poder mantener el ritmo de trabajo actual\u201d.<\/p>\n<p>Pese a este panorama, hay una noticia alentadora. Este a\u00f1o, el IEC consigui\u00f3 que se desembolsaran 2 millones de reales para la reforma del caser\u00f3n de la calle Almirante Barroso. Luego de una licitaci\u00f3n complicada para la realizaci\u00f3n de las obras, el problema parece haberse superado. Si todo sale bien, en los pr\u00f3ximos a\u00f1os la sede original del IEC alojar\u00e1 al Museo Evandro Chagas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Instituto Evandro Chagas, fundado en 1936, constituye una referencia internacional en el estudio de enfermedades infecciosas y parasitarias e investiga problemas ambientales","protected":false},"author":16,"featured_media":322692,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,311],"coauthors":[105],"class_list":["post-322691","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322691"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322691\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323221,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322691\/revisions\/323221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/322692"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322691"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=322691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}