{"id":322796,"date":"2020-01-13T16:16:21","date_gmt":"2020-01-13T19:16:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=322796"},"modified":"2020-01-13T16:16:21","modified_gmt":"2020-01-13T19:16:21","slug":"estrellas-fuera-de-lo-comun-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estrellas-fuera-de-lo-comun-2\/","title":{"rendered":"Estrellas fuera de lo com\u00fan"},"content":{"rendered":"<p>El astr\u00f3nomo brasile\u00f1o Roberto Kalbusch Saito buscaba estrellas que aumentan de brillo en lapsos de tiempo regulares, astros importantes para determinar distancias en la galaxia, cuando encontr\u00f3 un objeto cuyo comportamiento inusual a\u00fan no sabe c\u00f3mo explicar. A ese astro enigm\u00e1tico, descrito en un art\u00edculo publicado en noviembre en la revista <em>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/em>, se le dio el nombre de WIT-07. Esas tres letras constituyen la abreviaci\u00f3n de <em>what is this<\/em>, una frase en ingl\u00e9s que significa <em>\u00bfqu\u00e9 es esto?<\/em> Ese numeral indica que es el s\u00e9ptimo objeto de comportamiento inesperado entre los casi 800 millones observados entre 2010 y 2018 con el telescopio Vista, apostado en Chile, con el que se realiza un mapeo tridimensional en alta resoluci\u00f3n del centro de la V\u00eda L\u00e1ctea.<\/p>\n<p>De los siete objetos detectados desde el Vista con alteraci\u00f3n anormal de su brillo, seis exhibieron un aumento inicial de la emisi\u00f3n de luz y despu\u00e9s se desvanecieron, lo cual llev\u00f3 al astr\u00f3nomo de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) y a sus colaboradores a imaginar que fuesen estrellas que sufrieron erupciones. La excepci\u00f3n estuvo constituida por WIT-01, el cual, tras ganar en luminosidad, no se lo observ\u00f3 m\u00e1s, posiblemente por haber padecido una muerte explosiva, de la cual restar\u00eda una estrella casi apagada. En tanto, WIT-07 se comport\u00f3 de un modo distinto. En lugar de brillar m\u00e1s, de tiempo en tiempo se oscurec\u00eda, como si un cuerpo denso pasase delante suyo y frenase as\u00ed la llegada de parte de su luz a la Tierra.<\/p>\n<p>Kalbusch Saito y sus colaboradores notaron que los eclipses sufridos por WIT-07 eran irregulares. Hab\u00eda reducciones variables de brillo con una frecuencia inconstante. Los eclipses estelares, provocados por el paso de un planeta por delante de una estrella o de una estrella menor adelante de la estrella principal, suelen tener una periodicidad fija y dejar una marca registrada en los gr\u00e1ficos denominados curvas de luz, que muestran de qu\u00e9 manera el brillo var\u00eda con el tiempo. Cada eclipse causa una disminuci\u00f3n de la luz que llega a la Tierra, seguida de un aumento del brillo, que sucede con la misma duraci\u00f3n e intensidad. \u201cEl paso de un cuerpo esf\u00e9rico, un planeta, por ejemplo, por delante de una estrella, genera un gr\u00e1fico en forma de U\u201d, explica Kalbusch Saito.<\/p>\n<p>Pero no es esto lo que sucede con WIT-07. Esa estrella, observada 85 veces en el transcurso de ocho a\u00f1os, aparentemente m\u00e1s antigua que el Sol y cuya masa se desconoce, exhibi\u00f3 al menos cuatro apagones de distinta intensidad y duraci\u00f3n. El m\u00e1s largo ocurri\u00f3 en 2012.<\/p>\n<div id=\"attachment_322801\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/066-067_Astro_274-1-800px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-322801 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/066-067_Astro_274-1-800px.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"564\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/066-067_Astro_274-1-800px.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/066-067_Astro_274-1-800px-250x176.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/066-067_Astro_274-1-800px-700x494.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/066-067_Astro_274-1-800px-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Kalbusch Saito, R. K. <em>et al<\/em>. <strong>MNRAS<\/strong>. 2019<\/span><\/a> La estrella WIT-07<span class=\"media-credits\">Kalbusch Saito, R. K. <em>et al<\/em>. <strong>MNRAS<\/strong>. 2019<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al final del mes de mayo de aquel a\u00f1o, la estrella empez\u00f3 a perder lentamente su brillo a lo largo de 48 d\u00edas. En julio exhibi\u00f3 una reducci\u00f3n abrupta del 80% de su luminosidad que se extendi\u00f3 durante 11 d\u00edas. Luego del eclipse, al cabo de pocos d\u00edas volvi\u00f3 a brillar como antes. \u201cWIT-07 es una de las estrellas que no se encuadran en ninguna categor\u00eda de astro con brillo variable\u201d, comenta Kalbusch Saito. \u00c9l mismo no arriesga una explicaci\u00f3n precisa acerca de la causa de los eclipses. Podr\u00edan ser restos de un sistema planetario reci\u00e9n formado, agrupamientos de polvo liberados por una estrella de poca masa o fragmentos de un planeta que padeci\u00f3 una colisi\u00f3n reciente. \u201cNo sabemos qu\u00e9 es eso que vemos\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Hasta ahora, tan s\u00f3lo dos otras estrellas han exhibido un comportamiento an\u00e1logo. La descripci\u00f3n de la primera, en el a\u00f1o 2012, estuvo a cargo del astr\u00f3nomo estadounidense Eric Mamajek, docente de la Universidad de Rochester, en Estados Unidos, quien por entonces se encontraba trabajando en Chile. Mamajek analiz\u00f3 datos del Superwasp, un mapeo cuyo objetivo consisti\u00f3 en detectar planetas extrasolares, y registr\u00f3 el eclipse irregular de una estrella con una masa similar a la del Sol, pero mucho m\u00e1s joven: la estrella Swasp J140747.93-394542.6, o sencillamente J1407. Con sus 16 millones de a\u00f1os y situada a 420 a\u00f1os luz de la Tierra, dicha estrella exhibi\u00f3 un apag\u00f3n inusual de varios d\u00edas a comienzos de 2007. Ese evento culmin\u00f3 en abril con una merma del 95% de su brillo. En el art\u00edculo donde describen ese apag\u00f3n en la revista <em>The Astronomical Journal<\/em>, Mamajek y sus colaboradores sugieren que habr\u00eda sido causado por el paso de un planeta con anillos mucho m\u00e1s vastos y densos que los de Saturno por delante de J1407.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, la astr\u00f3noma estadounidense Tabetha Boyajian dio a conocer otra estrella poco com\u00fan. En el marco de una pasant\u00eda posdoctoral en la Universidad Yale, en Estados Unidos, la investigadora tuvo acceso a los datos de cuatro a\u00f1os de observaciones del sat\u00e9lite Kepler, de la Nasa, en busca de planetas similares a la Tierra en 150 mil estrellas. En simult\u00e1neo con el an\u00e1lisis autom\u00e1tico de los datos, Boyajian, cient\u00edficos de Estados Unidos y de Europa y otros casi 3.000 astr\u00f3nomos amateurs revisaron una por una las curvas de luz obtenidas por el Kepler. Y una les llam\u00f3 la atenci\u00f3n. Mostraba diez ocultaciones de una estrella similar al Sol situada en la constelaci\u00f3n de Cygnus, a 1.470 a\u00f1os luz de la Tierra.<\/p>\n<p>Los eclipses de esa estrella \u2013KIC 8462852, apodada Tabby star\u2013 tambi\u00e9n exhib\u00edan una duraci\u00f3n variable y una p\u00e9rdida de brillo que oscilaba del 0,5% al 22%. En el caso de que la mayor de las ocultaciones fuese causada por un planeta, \u00e9ste deber\u00eda de ser mil veces m\u00e1s grande que la Tierra, coment\u00f3 Boyajian, en la actualidad docente de la Universidad del Estado de Luisiana, en Estados Unidos, durante una conferencia TED en 2016. En el art\u00edculo donde describen las ocultaciones, publicado en 2015 en <em>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/em>, los autores plantearon distintas interpretaciones para este fen\u00f3meno. Las m\u00e1s plausibles, seg\u00fan ellos, ser\u00edan el paso de un enjambre con centenas a miles de cometas por delante de Tabby o de fragmentos liberados por la ruptura de un cuerpo rocoso de al menos 100 kil\u00f3metros de di\u00e1metro.<\/p>\n<p>\u201cSi bien existen muchas estrellas con brillo variable, no conozco otros casos con un patr\u00f3n de variaci\u00f3n an\u00e1logo al de estas tres estrellas\u201d, afirma el astr\u00f3nomo brasile\u00f1o M\u00e1rcio Catelan, docente de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile y coautor del estudio en el que se describe a la WIT-07. \u201cEstimo que estos son tan s\u00f3lo los primeros de un nuevo tipo de objetos variables, al que podr\u00eda d\u00e1rsele el nombre de Tabby-Bobby-Mamajek stars\u201d. Es posible que se encuentren otros objetos en el marco de nuevos estudios que se pondr\u00edan en marcha durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Por ahora, no se sabe cu\u00e1n distinta es WIT-07 con respecto a las otras dos estrellas. \u201cA\u00fan existe poca informaci\u00f3n sobre WIT-07\u201d, le coment\u00f3 Boyajian por correo electr\u00f3nico a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Tambi\u00e9n v\u00eda <em>e-mail<\/em>, Mamajek afirm\u00f3: \u201cParece ser m\u00e1s caliente y tener una masa mayor que las otras dos, pero no sabemos si es m\u00e1s joven o m\u00e1s antigua, o si tiene la misma edad\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nKALBUSCH SAITO, R. K. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/mnras\/article-abstract\/482\/4\/5000\/5162859?redirectedFrom=fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">VVV-WIT-07: Another Boyajian\u2019s star or a Mamajek\u2019s object?<\/a> <strong>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/strong>. v. 482, n. 4, p. 5000-9. 1\u00ba feb. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Son astros descubiertos en los \u00faltimos a\u00f1os que exhiben variaciones de brillo irregulares y constituyen un reto para los cient\u00edficos","protected":false},"author":16,"featured_media":322797,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274],"coauthors":[105],"class_list":["post-322796","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322796"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322796\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":322805,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322796\/revisions\/322805"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/322797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322796"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=322796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}