{"id":323088,"date":"2020-01-16T13:13:55","date_gmt":"2020-01-16T16:13:55","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=323088"},"modified":"2020-01-16T13:14:46","modified_gmt":"2020-01-16T16:14:46","slug":"sin-culpas-ni-vigilancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sin-culpas-ni-vigilancia\/","title":{"rendered":"Sin culpas ni vigilancia"},"content":{"rendered":"<p>En lugar de destacar el castigo de la mala conducta o la creaci\u00f3n de organismos de control centralizados, el nuevo C\u00f3digo de Conducta para la Integridad Cient\u00edfica de Holanda, que entr\u00f3 en vigencia en octubre, valora la capacidad de las instituciones para resolver sus problemas de manera aut\u00f3noma y el debate permanente en el ambiente acad\u00e9mico sobre los errores y los comportamientos que pueden comprometer la integridad cient\u00edfica. \u201cEl enfoque no consiste en vigilar a los cient\u00edficos, sino en alentarlos a discutir los dilemas que viven sin culpa\u201d, escribi\u00f3 el epidemi\u00f3logo Lex Bouter, miembro del equipo que elabor\u00f3 el c\u00f3digo, en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Nature Index.<\/em> El documento de 30 p\u00e1ginas actualiz\u00f3 las directrices vigentes desde 2004. \u201cQueremos que nuestros investigadores puedan trabajar en un ambiente abierto, en el cual se sientan responsables y al mismo tiempo acompa\u00f1ados. La ciencia solo puede desarrollarse si las personas pueden compartir sus preocupaciones y discutir las fallas que cometen\u201d, dijo Bouter, docente de metodolog\u00eda cient\u00edfica en la Universidad Libre de \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>Es cierto que el documento contiene ideas de por s\u00ed bastante difunfididas, pero a su vez genera impacto al compilar recomendaciones que ayudan a las instituciones a producir estrategias abarcadoras y sin brechas. En uno de los cap\u00edtulos se enumera una lista de 61 buenas pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, tales como las de darles cr\u00e9ditos a todos los que participaron en el trabajo, evitar resultados exagerados, nunca publicar en revistas de baja calidad y nunca manipular citas de art\u00edculos. Una novedad con respecto al c\u00f3digo anterior la constituye una lista de 21 deberes que las universidades y las instituciones cient\u00edficas deben adoptar con respecto a la capacitaci\u00f3n y a la supervisi\u00f3n, la cultura de investigaci\u00f3n, la gesti\u00f3n de datos, la publicaci\u00f3n de resultados y los est\u00e1ndares \u00e9ticos (<em>lea en el recuadro<\/em>).<\/p>\n<p>La idea de que la mala conducta no es una desviaci\u00f3n individual, sino que est\u00e1 influenciada por el entorno y por la cultura en la que operan los investigadores ha venido ganando terreno en el debate internacional. En 2015, la Cuarta Conferencia Mundial sobre Integridad Cient\u00edfica, celebrada en R\u00edo de Janeiro, adopt\u00f3 este enfoque al analizar la responsabilidad de las instituciones en lo concerniente a la promoci\u00f3n de conductas de investigaci\u00f3n responsables (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 233<\/em>). En la sexta edici\u00f3n de dicha conferencia, programada para junio en Hong Kong, uno de los objetivos consistir\u00e1 en formular sugerencias que den sustentaci\u00f3n a un nuevo sistema de recompensas en la carrera de los investigadores. La intenci\u00f3n es proponer un modelo de evaluaci\u00f3n que no se limite al an\u00e1lisis de indicadores bibliom\u00e9tricos, como el n\u00famero de art\u00edculos y citas. \u201cEl nuevo c\u00f3digo asegura que los Pa\u00edses Bajos se mantendr\u00e1n al d\u00eda con los avances internacionales en el campo de la integridad cient\u00edfica\u201d, dijo Keimpe Algra, docente de filosof\u00eda en la Universidad de Utrecht durante la presentaci\u00f3n del documento.<\/p>\n<p>Producido por representantes de organizaciones tales como la Real Academia de Artes y Ciencias del pa\u00eds y la Asociaci\u00f3n de Universidades de los Pa\u00edses Bajos, entre otras, este c\u00f3digo est\u00e1 destinado a instituciones p\u00fablicas y privadas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y educaci\u00f3n superior y a publicaciones cient\u00edficas. Los responsables del documento aclaran que, si bien puede ser \u00fatil para toda la comunidad cient\u00edfica, no tiene la intenci\u00f3n de tener la fuerza de la legislaci\u00f3n o de convertirse en una referencia para las decisiones judiciales, como en muchos pa\u00edses. La decisi\u00f3n de seguir las reglas deben tomarla voluntariamente las instituciones. Del mismo modo, el c\u00f3digo propone que los investigadores discutan libremente equ\u00edvocos y pasos en falso y se ayuden mutuamente para seguir buenas pr\u00e1cticas. \u201cLo m\u00e1s importante en el c\u00f3digo es la necesidad de eliminar del sistema de recompensa acad\u00e9mica ese tipo de incentivo que genera comportamientos perversos, como el intercambio de citas entre investigadores, y fomentar un clima abierto en el cual los cient\u00edficos puedan discutir sus problemas sin temor a sufrir represalias\u201d, dice Bouter.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo final, el c\u00f3digo describe de qu\u00e9 manera deben lidiar las instituciones ante casos probados de mala conducta. La severidad del castigo debe ser proporcional a la falta cometida. El documento distingue entre la mala conducta en la investigaci\u00f3n que puede requerir una sanci\u00f3n rigurosa, incluido el despido del investigador deshonesto, y las las pr\u00e1cticas cuestionables y la mala conducta menor. Estas \u00faltimas pueden no merecer sanciones. Sin embargo, los investigadores deber\u00e1n discutir ampliamente los casos de menor gravedad para asegurarse de que no vuelvan a ocurrir, y los directivos institucionales deben tomar medidas concretas para prevenirlos.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/008-010_Boas-Praticas_275-0-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1100\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/008-010_Boas-Praticas_275-0-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/008-010_Boas-Praticas_275-0-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/008-010_Boas-Praticas_275-0-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El c\u00f3digo de conducta cient\u00edfica holand\u00e9s propone una discusi\u00f3n permanente sin temor a represalias sobre la integridad en la ciencia y destaca los deberes de las instituciones de investigaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":291074,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-323088","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323088"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323966,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323088\/revisions\/323966"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/291074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323088"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=323088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}