{"id":323191,"date":"2020-01-16T13:28:36","date_gmt":"2020-01-16T16:28:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=323191"},"modified":"2020-01-20T16:49:40","modified_gmt":"2020-01-20T19:49:40","slug":"nei-braz-lopes-un-diccionarista-heterodoxo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nei-braz-lopes-un-diccionarista-heterodoxo\/","title":{"rendered":"Nei Braz Lopes: Diccionarista heterodoxo"},"content":{"rendered":"<p>El africanista autodidacta Nei Braz Lopes ha publicado siete diccionarios y una enciclopedia sobre lenguas y culturas africanas. Su producci\u00f3n supera las 30 mil entradas. Alrededor de 250 de estos registros integran el <em>Dicion\u00e1rio banto do Brasil<\/em>, de 1999, y se incorporaron al <em>Dicion\u00e1rio Houaiss da l\u00edngua portuguesa<\/em>, elaborado por Ant\u00f4nio Houaiss. En 2016, su <em>Dicion\u00e1rio da hist\u00f3ria social do Samba<\/em>, elaborado en coautor\u00eda con Luiz Antonio Simas, en el cual propone una nueva lectura historiogr\u00e1fica de la g\u00e9nesis de este g\u00e9nero musical en Brasil, gan\u00f3 el Premio Jabuti en la categor\u00eda de Teor\u00eda\/ Cr\u00edtica Literaria, Diccionarios y Gram\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Nacido en 1942 en el barrio de Iraj\u00e1, un suburbio de R\u00edo de Janeiro, Lopes es el m\u00e1s joven de 13 hermanos. Se gradu\u00f3 en 1966 en la Facultad Nacional de Derecho de la antigua Universidad de Brasil, actual Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), pero, unos a\u00f1os despu\u00e9s de graduarse decidi\u00f3 abandonar la carrera jur\u00eddica para dedicarse a la m\u00fasica popular, a la literatura y a los estudios sobre \u00c1frica. Desde que comenz\u00f3 a componer profesionalmente en 1972, ha grabado canciones de artistas tales como Ivan Lins, Chico Buarque, Dudu Nobre, Jo\u00e3o Bosco, Fatima Guedes y Martinho da Vila. Compuso con Wilson Moreira (1936-2018) y escribi\u00f3 letras en obras del director Moacir Santos (1926-2006), reverenciado por varias generaciones de m\u00fasicos brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Preocupado por el sesgo did\u00e1ctico de su producci\u00f3n intelectual, Lopes aboga por una ense\u00f1anza de la historia africana en las escuelas brasile\u00f1as que se base en la ascendencia del continente y no en la trata atl\u00e1ntica y en la esclavitud. En su interpretaci\u00f3n, el enfoque actual aleja el inter\u00e9s del p\u00fablico joven por el tema. En la siguiente entrevista, el investigador aborda su producci\u00f3n intelectual, su experiencia como novelista y compositor de m\u00fasica popular y su militancia por la causa negra.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 76 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nEstudios africanos<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nLicenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la UFRJ<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n37 libros, incluidos siete diccionarios y una enciclopedia<\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que \u00c1frica se convirti\u00f3 en su objeto de investigaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nSoy el menor de 13 hermanos, todos fallecidos. El mayor tendr\u00eda 100 a\u00f1os. Mi madre, Eurydice de Mendon\u00e7a Lopes, era ama de casa, y mi padre, Luiz Braz Lopes, trabajaba como alba\u00f1il. Fui el \u00fanico que termin\u00f3 la educaci\u00f3n b\u00e1sica y, m\u00e1s tarde, la educaci\u00f3n superior. Cuando decid\u00ed dejar la profesi\u00f3n de abogado, fue un esc\u00e1ndalo. El hecho de que mi padre naci\u00f3 en 1888, tres meses antes de la abolici\u00f3n, fue fundamental para despertar mi inter\u00e9s en los estudios africanos. \u00c9l fue un referente para m\u00ed y para mis hermanos, y muri\u00f3 en la v\u00edspera de mi cumplea\u00f1os de 18. Nunca supe detalles de su infancia o de su vida. Su historia personal siempre fue nebulosa y muri\u00f3 antes de que yo madurara lo suficientemente como para poder conversar mejor al respecto. S\u00e9 que su partida de nacimiento inclu\u00eda los nombres de su padre y su madre, pero \u00e9l nunca dijo nada sobre ellos. Parec\u00eda que no los conoc\u00eda y creci\u00f3 un tanto suelto. Esta ignorancia fue decisiva en mi trayectoria intelectual, pues al estudiar \u00c1frica me di cuenta de que tambi\u00e9n quer\u00eda reconstruir mi propio pasado. Hace cinco a\u00f1os, el historiador Fl\u00e1vio dos Santos Gomes me dijo que estaba realizando una investigaci\u00f3n en iglesias del centro de R\u00edo de Janeiro para identificar los certificados de bautismo de negros que ocurrieron en el siglo XIX. Le dije que mi padre hab\u00eda sido bautizado en la iglesia de Nossa Senhora Lampadosa, cerca de la plaza Tiradentes. Y luego, en su investigaci\u00f3n, Flavio encontr\u00f3 el registro bautismal de mi padre y sus dos hermanas. Nunca supe que mi padre ten\u00eda hermanas. Eventos como este me movilizaron a\u00fan m\u00e1s para seguir investigando. Estoy casado con Sonia Regina Lopes desde 1982, tengo un hijo de mi primer casamiento y dos nietos. Mi hijo es profesor de educaci\u00f3n f\u00edsica, pero mis nietos acaban de empezar en carreras similares a la m\u00eda: el muchacho est\u00e1 estudiando historia en la Universidad Federal Rural de R\u00edo de Janeiro (UFRRJ) y mi hija, ciencias sociales en la UFRJ.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo y por qu\u00e9 decidi\u00f3 escribir diccionarios? <\/strong><br \/>\nTen\u00eda 12 \u00f3 13 a\u00f1os cuando me di cuenta de que las personas afrodescendientes, o afrobrasile\u00f1as, no ten\u00edan una representaci\u00f3n positiva en los medios de comunicaci\u00f3n. En general, me di cuenta de que solo aparec\u00edan en las noticias policiales o con un sesgo caricatural. Los artistas negros nunca se conoc\u00edan por sus nombres, solo por apodos como Chocolate, Jamel\u00e3o, Gasolina o Noite Ilustrada. En ese momento, comenc\u00e9 a coleccionar figuritas y recortes de revistas que mostraban a mis semejantes en condiciones favorables. M\u00e1s tarde, en 1981, sufr\u00ed un trauma importante, al perder a uno de mis hijos en un accidente en el mar. La forma que encontr\u00e9 de ocupar mi mente y tratar de superar esa p\u00e9rdida consisti\u00f3 en comenzar a leer mucho. Desde muy chico ten\u00eda un gran inter\u00e9s en \u00c1frica y empec\u00e9 a buscar en librer\u00edas y con libreros de viejos en el centro de R\u00edo de Janeiro obras que abordaran las historias, las culturas y los idiomas de ese continente. En ese momento, principalmente en las librer\u00edas de viejos se vend\u00edan grandes colecciones de libros de la \u00e9poca colonial, as\u00ed como informes compilados por funcionarios imperiales. Comenc\u00e9 a adquirir materiales con estas caracter\u00edsticas, sin saber que eran obras raras y que ser\u00edan importantes para el desarrollo de mi trabajo. Compr\u00e9 muchos diccionarios raros. Uno de los primeros, que lo tengo hasta el d\u00eda de hoy, fue una edici\u00f3n de tres tomos de un diccionario biling\u00fce franc\u00e9s-kikongo, un idioma del suroeste de \u00c1frica. A sabiendas de mi inter\u00e9s, los amigos que viajaban a \u00c1frica o Europa comenzaron a regalarme obras raras que encontraban. Actualmente tengo una biblioteca con unos 3.000 libros y una gran cantidad de diccionarios de idiomas africanos. Por otro lado, tambi\u00e9n me di cuenta de que los diccionarios funcionan como un medio did\u00e1ctico eficaz para difundir el conocimiento. Un libro de este g\u00e9nero, con referencias bien articuladas, permite que el tema pueda estudiarse m\u00e1s f\u00e1cilmente, ya que la informaci\u00f3n se condensa en entradas objetivas.<\/p>\n<p><strong>Y luego decidi\u00f3 hacer su propio diccionario&#8230;<\/strong><br \/>\nExactamente. Decid\u00ed elaborar un diccionario para identificar aqu\u00ed los vocablos del idioma portugu\u00e9s que se originan en el universo de los pueblos bant\u00faes, una denominaci\u00f3n que abarca cientos de idiomas y dialectos africanos. En Brasil, los idiomas kikongo, umbundo y quimbundo ejercieron una mayor influencia sobre el portugu\u00e9s debido a la procedencia, en mayor cantidad, de africanos con esos or\u00edgenes. Palabras tales como <em>bab\u00e1<\/em> [ni\u00f1era], <em>baia<\/em> [tabique], <em>ca\u00e7apa <\/em>[tronera], <em>cachimbo<\/em> [pipa], <em>dengo<\/em> [ma\u00f1a], <em>farofa<\/em> [fari\u00f1a condimentada], <em>fofoca<\/em> [chisme] y minoca [lombriz], por ejemplo, es probable que se originen en lenguas bant\u00faes, y el quimbundo puede haber sido el idioma que m\u00e1s contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n de nuestro vocabulario. Como resultado de este esfuerzo, en 1999 publiqu\u00e9 el <em>Dicion\u00e1rio banto do Brasil<\/em>, con m\u00e1s de 8.000 entradas. M\u00e1s tarde, en 2012, fue revisado en una nueva edici\u00f3n con el t\u00edtulo de <em>Novo dicion\u00e1rio brasileiro de banto<\/em>. En esa versi\u00f3n correg\u00ed equ\u00edvocos, agregu\u00e9 hip\u00f3tesis e increment\u00e9 la cantidad de entradas, incorporando palabras que tambi\u00e9n identifiqu\u00e9 en trabajos sobre remanentes de palenques [<em>quilombos<\/em>]. Al constatar la cantidad de palabras que se originan en lenguas bant\u00faes que circulan por todo Brasil, quer\u00eda demostrar la importancia de estas culturas en el contexto nacional. Por eso escribir diccionarios para m\u00ed tambi\u00e9n es una tarea pol\u00edtica.<\/p>\n<blockquote><p>Al estudiar \u00c1frica, me di cuenta de que tambi\u00e9n quer\u00eda reconstruir mi propio pasado<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue recibido ese primer diccionario?<\/strong><br \/>\nLa primera edici\u00f3n fue tildada como una obra <em>amateur<\/em> y poco realista. Algunos acad\u00e9micos dijeron que ese diccionario solo podr\u00eda ser producido por expertos. Pero posteriormente el libro tuvo un destino brillante.\u00a0 Poco antes de su muerte, Ant\u00f4nio Houaiss [1915-1999, lexic\u00f3logo, diplom\u00e1tico y cr\u00edtico literario] me llam\u00f3 para decirme si pod\u00eda incorporar 250 hip\u00f3tesis etimol\u00f3gicas que yo formulara a su <em>Dicion\u00e1rio Houaiss da l\u00edngua portuguesa<\/em>, publicado en 2001. En ese momento, yo manten\u00eda una relaci\u00f3n respetuosa con Houaiss, quien en 1987 hab\u00eda escrito el prefacio de mi libro de cuentos <em>Casos crioulos<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsta experiencia lo motiv\u00f3 a seguir escribiendo diccionarios?<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s del <em>Dicion\u00e1rio banto do Brasil<\/em>, se me ocurri\u00f3 la idea de producir otro, multidisciplinario, sobre la presencia de africanos en Brasil y en Am\u00e9rica. Luego, en 2004, publiqu\u00e9 la <em>Enciclop\u00e9dia brasileira da di\u00e1spora africana<\/em>, con aproximadamente 9.000 entradas que contienen informaci\u00f3n vinculada con la matriz cultural del mundo africano. Ese libro abarca varios temas, incluyendo biograf\u00edas de personajes, vestimenta, hechos hist\u00f3ricos y contempor\u00e1neos, accidentes geogr\u00e1ficos, flora y fauna, fiestas y entretenimientos, oficios y actividades.\u00a0 En la d\u00e9cada de 2000, todav\u00eda no ten\u00eda la respetabilidad que finalmente logr\u00e9 como africanista, por lo que el proyecto fue entregado a una editorial especializada. Con el pretexto de corregir mi investigaci\u00f3n, modificaron la informaci\u00f3n, caus\u00e1ndome una gran incomodidad. Despu\u00e9s de algunos enfrentamientos, lo hicimos bien y el libro finalmente se public\u00f3. Pero obras tales como los diccionarios requieren actualizaciones constantes y nuevas ediciones, lo que a\u00fan no he podido hacer con esa enciclopedia. De todos modos, sigo archivando informaci\u00f3n como para poder trabajar en una reimpresi\u00f3n actualizada en el futuro. La enciclopedia tiene 800 p\u00e1ginas y es un libro costoso. Despu\u00e9s de publicarlo, me di cuenta de que ten\u00eda que producir una versi\u00f3n m\u00e1s popular y le propuse al editor que elaborara el <em>Dicion\u00e1rio escolar afro-brasileiro<\/em>, para llegar a los estudiantes. En ese nuevo trabajo, publicado en 2006, dej\u00e9 de lado ciertas informaciones e inclu\u00ed otras m\u00e1s acordes con ese nuevo p\u00fablico. Otros diccionarios que he elaborado y que realmente me gustan son el <em>Dicion\u00e1rio liter\u00e1rio afro-brasile\u00f1o<\/em>, de 2007, y el <em>Dicion\u00e1rio da hinter\u00e2ndia carioca<\/em>, de 2012. Hinterlandia es un t\u00e9rmino utilizado para definir lugares aislados, y ese libro cubre entradas relacionadas con los suburbios de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>En sus diccionarios sobre la historia africana, usted incluye entradas inusuales, tales como &#8220;analfabetismo&#8221;, &#8220;aptitud deportiva en negros&#8221; o incluso &#8220;M\u00e1rio de Andrade&#8221;, junto a otras previsibles, tales como &#8220;africanismo&#8221; y &#8220;agregados&#8221;. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nCreo que mi sensibilidad, junto con mi experiencia de vida, me permite establecer estas relaciones aparentemente inusuales. Tengo el privilegio de experimentar una vida larga y circular en ambientes variados. Durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os viv\u00ed la vida diaria de las <em>escolas<\/em> de samba. Adem\u00e1s de la industria de la m\u00fasica y los medios intelectuales y literarios, transito por el universo de las religiones afrobrasile\u00f1as y afrocubanas. M\u00faltiples y diversas experiencias ampl\u00edan mi repertorio m\u00e1s all\u00e1 del universo puramente te\u00f3rico y me permiten establecer relaciones no obvias entre ciertos temas y entradas particulares. Por ejemplo, he incluido palabras sobre \u201cracismo\u201d y \u201csexismo\u201d en el <em>Dicion\u00e1rio de hist\u00f3ria social do samba<\/em> [2015], ya que s\u00e9 que estos t\u00e9rminos son relevantes en el contexto del libro, aunque la gente no imagina que los encontrar\u00e1 en una obra como esa. Al mismo tiempo, el libro contiene entradas sobre el \u201c<em>jogo do b<\/em>i<em>cho<\/em>\u201d [quiniela clandestina\/ juego de apuestas clandestinas] y la \u201cindustria fonogr\u00e1fica\u201d, que est\u00e1n m\u00e1s directamente relacionadas con el universo del samba. Me parece que este diccionario gan\u00f3 el Premio Jabuti precisamente porque re\u00fane esa informaci\u00f3n m\u00e1s obvia sobre el samba y abordajes inusuales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la propuesta historiogr\u00e1fica del <\/strong><strong>Dicion\u00e1rio de historia social do samba?<\/strong><br \/>\nAntes de que el samba se hiciera popular en R\u00edo de Janeiro, durante los primeros a\u00f1os del siglo XX, se lo practicaba de diferentes maneras en distintas regiones de Brasil. Estas vertientes se fusionaron para generar el tipo de samba que conocemos como \u201csamba carioca\u201d, que adquiri\u00f3 el estatus de g\u00e9nero popular nacional. En el libro buscamos mostrar c\u00f3mo se cre\u00f3 ese samba a partir de un proceso que comprendi\u00f3 la pr\u00e1ctica de ese g\u00e9nero musical en diferentes regiones de Brasil, deconstruyendo la idea de que fue concebido en la ciudad de R\u00edo, con el surgimiento de las primeras <em>escolas<\/em> de samba, en la d\u00e9cada de 1920. El universo del samba aparece incluso en los registros literarios. Euclides da Cunha [1866-1909], en <em>Os sert\u00f5es<\/em>, publicado en 1902, describe situaciones en las que el samba est\u00e1 presente en la Guerra de Canudos, por ejemplo. Aluisio Azevedo [1857-1913], en <em>O Corti\u00e7o<\/em>, de 1890, tambi\u00e9n formula esas descripciones. En \u00c1frica, el samba exist\u00eda mucho antes. En los diccionarios de kikongo, un idioma de Angola, la palabra \u201csamba\u201d se define como una forma musical. Por eso me parece err\u00f3neo pensar que todo comenz\u00f3 en R\u00edo, con la aparici\u00f3n de las <em>escolas<\/em> de samba.<\/p>\n<div id=\"attachment_323192\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-1-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323192 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-1-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1254\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-1-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-1-1140px-250x275.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-1-1140px-700x770.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-1-1140px-120x132.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> <em>R\u00edo de Janeiro, 18 de noviembre de 1997<br \/>Querido Nei Lopes:<\/p>\n<p>Perm\u00edteme agradecerte sinceramente el ejemplar de tu Dicion\u00e1rio Banto do Brasil, un notable paso al frente en la investigaci\u00f3n lexicogr\u00e1fica de los africanismos entre nosotros y que siempre ser\u00e1 consultado por el equipo que colabora conmigo en la elaboraci\u00f3n del gran diccionario. Estamos en la calle Vi\u00fava Lacerda 112 en Humait\u00e1 donde ser\u00e1s bienvenido cuando lo desees, y donde espero darte mi abrazo de agradecimiento y quiz\u00e1 recibir un segundo ejemplar del diccionario. Repito aqu\u00ed mis felicitaciones y mi agradecimiento como admirador y colega,<\/p>\n<p>Ant\u00f4nio Houaiss<\/em><span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfUsted trabaj\u00f3 solo en la elaboraci\u00f3n de diccionarios?<\/strong><br \/>\nAl principio produje mis trabajos de forma independiente, sin el apoyo de equipos o socios. Nunca he tenido fuentes de financiamiento para producirlos, aunque hubiera querido tenerlas. El m\u00e9todo ha consistido en desarrollar el diccionario y luego present\u00e1rselo a los editores. Para escribir el primero, el <em>Dicion\u00e1rio banto do Brasil<\/em>, recib\u00ed ayuda funcional de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro [UERJ], que est\u00e1 cerca de mi casa, en el barrio de Vila Isabel. En ese momento, yo no usaba una computadora, y un amigo, que era prorrector, consigui\u00f3 que el personal de la instituci\u00f3n me ayudara a digitalizar el material de la investigaci\u00f3n. Sin embargo, durante el proceso de redacci\u00f3n del <em>Dicion\u00e1rio da hist\u00f3ria social do samba<\/em>, me di cuenta de que era necesario dividir las tareas, porque hacer diccionarios es un trabajo duro.\u00a0 Tengo 76 a\u00f1os y no puedo esperar para publicar libros p\u00f3stumamente. Entonces lo invit\u00e9 a Luiz Antonio Simas, historiador y docente, a trabajar conmigo en el proyecto. En 2011, cuando publiqu\u00e9 el <em>Dicion\u00e1rio de antiguidade africana<\/em>, tuve la idea de elaborar otro, de historia de \u00c1frica, que se enfocase en el per\u00edodo m\u00e1s cr\u00edtico e importante para la afrobrasile\u00f1idad, es decir, la era de la esclavitud y el tr\u00e1fico negrero atl\u00e1ntico desde siglo XVII.\u00a0 Sin embargo, me di cuenta de que para llegar a ese per\u00edodo ser\u00eda necesario primeramente abordar el momento anterior, para mostrar las grandes civilizaciones e imperios que existieron en \u00c1frica durante los siglos del VII al XVI. Para esto, busqu\u00e9 un socio, el historiador Jos\u00e9 Rivair Macedo, docente de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. Juntos desarrollamos el <em>Dicion\u00e1rio da historia da \u00c1frica \u2212 s\u00e9culos VII a XVI<\/em>. Rivair Macedo estaba tan satisfecho con el resultado que le propuso a la UFRGS que me otorgase el t\u00edtulo de doctor <em>honoris causa<\/em>, cosa que se concret\u00f3 a finales de 2017.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo usted desarrolla la investigaci\u00f3n que resulta en los diccionarios? \u00bfDe d\u00f3nde viene su conocimiento del idioma?<\/strong><br \/>\nMe considero un bibli\u00f3mano. Por ejemplo, la investigaci\u00f3n para desarrollar y luego revisar el <em>Dicion\u00e1rio banto<\/em> <em>do Brasil<\/em> implic\u00f3 consultar bibliograf\u00edas de mi colecci\u00f3n, pero tambi\u00e9n conversaciones con personas que tuvieron contacto con idiomas y dialectos bant\u00faes, el estudio de canciones antiguas, consultas l\u00e9xicas de glosarios y otros diccionarios, atenci\u00f3n al habla de los <em>morros<\/em>, los <em>terreiros <\/em>religiosos, los bares y los trenes suburbanos. Es un trabajo de investigaci\u00f3n h\u00edbrido. Mi biblioteca est\u00e1 desorganizada y todav\u00eda no se ha catalogado nada. A menudo encuentro libros que ni siquiera recuerdo que los ten\u00eda. Mi colecci\u00f3n es el resultado de un inter\u00e9s directo en \u00c1frica. Y no me desv\u00edo de ese camino. A veces tengo ganas de estudiar otros temas, pero enseguida me doy por vencido, porque s\u00e9 que necesito concentrarme en este amplio universo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo eval\u00faa la forma en que se ense\u00f1a la historia de \u00c1frica en las escuelas brasile\u00f1as?<\/strong><br \/>\nPor lo general es malo dar clases sobre \u00c1frica para cursos con afrodescendientes, porque a nadie le importa. Los curr\u00edculos generalmente comienzan a abordar el tema desde la esclavitud, suponiendo que nuestros antepasados eran todos esclavos. Esto molesta mucho al p\u00fablico adolescente. Hace tres meses, di una charla sobre \u00c1frica en una escuela p\u00fablica en la periferia de R\u00edo de Janeiro. Me preocupaba c\u00f3mo esos estudiantes, que tienen un nivel de educaci\u00f3n poco desarrollado, recibir\u00edan mi discurso. As\u00ed que organic\u00e9 la charla para elevar la autoestima de los estudiantes, demostrando que no somos inferiores a otros pueblos y que tenemos una historia ancestral previa a la esclavitud.\u00a0 En las ense\u00f1anzas sobre \u00c1frica, es necesario descolonizar el pensamiento brasile\u00f1o, haciendo evidente c\u00f3mo los grandes centros europeos expoliaron el continente y que, hoy en d\u00eda, la realidad africana es el resultado de estas acciones. Hasta ahora, el discurso sobre la valorizaci\u00f3n de la identidad negra casi siempre se restringe a circuitos cerrados, en tesis acad\u00e9micas o entornos de militancia. Todav\u00eda no veo que este discurso se vuelva popular y creo que las clases enfocadas en valorar la autoestima de la poblaci\u00f3n negra pueden colaborar en este sentido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el t\u00e9rmino m\u00e1s apropiado para definir a la poblaci\u00f3n afrodescendiente en Brasil?<\/strong><br \/>\nEn la d\u00e9cada de 1980 no hab\u00eda claridad sobre este tema y la palabra \u201cnegro\u201d se consideraba peyorativa. Sin embargo, el movimiento negro decidi\u00f3 que era adecuada para abarcar el amplio universo de afrodescendientes en Brasil, independientemente del tono de su piel. El Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, IBGE, adopta las subdivisiones de \u201cnegros\u201d y \u201cpardos\u201d, que pueden facilitar la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas espec\u00edficas para esta parte de la poblaci\u00f3n. Seg\u00fan la definici\u00f3n que empleo, un negro es cualquier descendiente de africano que se asume a s\u00ed mismo o que tenga una marca de identidad notable. Yo, por ejemplo, tengo una piel m\u00e1s clara de lo habitual en alguien de color negro, pero mi familia es obviamente de ascendencia africana por el color de la piel. En Estados Unidos y en Cuba, por ejemplo, la definici\u00f3n se refiere a su origen, es decir, \u201cafrocubano\u201d o \u201cafroamericano\u201d, pero esto es m\u00e1s dif\u00edcil de poner en pr\u00e1ctica en Brasil.<\/p>\n<blockquote><p>El abordaje de la historia del continente africano desde la esclavitud aparta al p\u00fablico joven<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 proyecto est\u00e1 trabajando actualmente?<\/strong><br \/>\nEstoy escribiendo el tercer diccionario sobre la historia de \u00c1frica, centr\u00e1ndome en el per\u00edodo de la esclavitud. Despu\u00e9s de eso concluyo, con Luiz Antonio Simas, un diccionario sobre religiosidad negra en Am\u00e9rica y agoto mi fase de diccionarios. Quiero dedicarme m\u00e1s intensamente a la ficci\u00f3n, una vertiente de mi trabajo que adquiere proyecci\u00f3n. Es una visibilidad merecida, porque con mi literatura tambi\u00e9n le doy voz al pueblo negro. En la historiograf\u00eda literaria brasile\u00f1a, hay pocos casos de protagonistas negros, y en mis libros el protagonismo no es solo con un personaje aislado, sino con toda una comunidad, como en <em>Rio Negro, 50<\/em>, que aborda la vida en la ciudad en la d\u00e9cada de 1950, o incluso en <em>O preto que falava i\u00eddiche<\/em> que acaba de salir. Este \u00faltimo sigue el viaje del personaje principal por varios lugares del mundo. Regresa a Brasil durante la Revoluci\u00f3n de 1930, sugiriendo que hubo un protagonismo negro en ese evento hist\u00f3rico. Por supuesto, es una invenci\u00f3n literaria, pero la idea est\u00e1 all\u00ed. Los primeros libros de ficci\u00f3n que publiqu\u00e9 ten\u00edan el universo del samba como ambiente central. Ahora tengo lista una novela sobre Baixada Fluminense, donde vivo hace 10 a\u00f1os. Viv\u00ed en los suburbios de R\u00edo toda mi vida, y despu\u00e9s de mudarme a Serop\u00e9dica, a unos 60 kil\u00f3metros de la capital, tuve una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de c\u00f3mo los gobernantes tratan a la periferia. La novela se llama <em>Agora serve o cora\u00e7\u00e3o<\/em> y narra una historia fant\u00e1stica de crimen, drogas, corrupci\u00f3n y pol\u00edtica, adem\u00e1s de abordar el tema de los evangelistas neopentecostales. Adem\u00e1s de la ficci\u00f3n, estoy asesorando la dramaturgia de una cadena de televisi\u00f3n que pretende cambiar su abordaje sobre temas como la identidad negra y las periferias. Es estimulante ver el reconocimiento de mi trabajo que llega tambi\u00e9n de otras maneras.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 definici\u00f3n de literatura afrodescendiente trabaja?<\/strong><br \/>\nDefino a la literatura afrodescendiente como la que les da el protagonismo a los personajes afrodescendientes. Pero hay personas que reivindican otros significados para este g\u00e9nero literario.\u00a0 Por ejemplo, a principios del siglo XX en Hait\u00ed surgi\u00f3 una generaci\u00f3n de escritores que escribieron en criollo haitiano. Es decir, autores que usaron una especie de dialecto local, usado oralmente, para hacer literatura escrita. En Brasil es distinto, no se puede pretender que una literatura afrodescendiente est\u00e9 escrita en un idioma espec\u00edfico, porque aqu\u00ed todos hablan en portugu\u00e9s. En Brasil, la identidad de la literatura afrobrasile\u00f1a se construye esencialmente de acuerdo con el rol principal que los escritores les asignan a los personajes negros.<\/p>\n<div id=\"attachment_323196\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323196 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"855\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-2-1140px-250x188.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-2-1140px-700x525.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrev-Nei-Lopes_275-2-1140px-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Nei Lopes recibe el diploma de doctor <em>honoris<\/em> causa de manos del rector de la UFRGS<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se refleja su perfil de investigador independiente en su trayectoria?<\/strong><br \/>\nMe gradu\u00e9 en derecho y fui abogado por poco tiempo, pero no era un buen estudiante ni un buen abogado. Me gu\u00eda m\u00e1s la sensibilidad que la formaci\u00f3n te\u00f3rica. Mi b\u00fasqueda de conocimiento contempla el deseo de rescatar la autoestima del p\u00fablico que me interesa y no el responder a los anhelos de ciertas corrientes intelectuales. La afiliaci\u00f3n con las vertientes del pensamiento te\u00f3rico es importante para aquellos que desean seguir caminos acad\u00e9micos. Soy pr\u00e1ctico, quiero ver que el conocimiento que produzco llegue al p\u00fablico sobre el cual escribo. Por ejemplo, en t\u00e9rminos de historia africana, [el diplom\u00e1tico e historiador] Alberto da Costa e Silva, tambi\u00e9n africanista, es un gran referente para m\u00ed. Con base en sus estudios, el conocimiento sobre el continente se extendi\u00f3 por todo el pa\u00eds. Pero no tengo afiliaci\u00f3n te\u00f3rica con su pensamiento. A mediados de la d\u00e9cada de 1930, tanto en Brasil como en Cuba, hubo un momento de estudios africanos signado por la figura del folklorista o del etn\u00f3logo. Pertenecientes a las familias patriarcales, su inter\u00e9s en \u00c1frica se suscit\u00f3 por su contacto con los empleados que trabajaban en sus casas. Estos fueron los casos del [soci\u00f3logo e historiador] Gilberto Freyre [1900-1987] y la antrop\u00f3loga y escritora cubana Lydia Cabrera [1899-1991]. Ese perfil de erudito es diferente del intelectual que aborda cuestiones relacionadas con la identidad negra al ser un militante de la causa. Me considero un militante, no un militante tradicional, sino un activista, porque no estoy afiliado a organizaciones, tal como sucedi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1980, cuando los partidos pol\u00edticos ten\u00edan n\u00facleos espec\u00edficos para defender agendas referentes a la poblaci\u00f3n negra.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se alimentan los diferentes aspectos de su trabajo?<\/strong><br \/>\nLa ficci\u00f3n, los diccionarios y la composici\u00f3n musical convergen en el mismo camino. Al comienzo de mi carrera como compositor, tambi\u00e9n escrib\u00ed letras con el prop\u00f3sito de difundir la cultura matriz africana, pero el mercado no siempre acepta este tipo de trabajo. Por eso a veces necesito hacer producciones m\u00e1s comerciales. Cuando puedo incluir preguntas sobre la identidad negra en mi m\u00fasica, busco apoyo en mis libros. Al mismo tiempo, mi literatura se alimenta de la vivencia en los ambientes de la m\u00fasica y del samba. Antes, sol\u00eda decir que quien pagaba las cuentas de la casa del escritor era el sambista. Ahora ambos lados est\u00e1n equilibrados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El historiador del samba, compositor de m\u00fasica popular y experto en idiomas y culturas de \u00c1frica que escribi\u00f3 m\u00e1s de 30 mil entradas","protected":false},"author":601,"featured_media":291194,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[295,310,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-323191","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-educacion","tag-historia-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323191"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":324931,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323191\/revisions\/324931"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/291194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323191"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=323191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}