{"id":323431,"date":"2020-01-20T15:44:44","date_gmt":"2020-01-20T18:44:44","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=323431"},"modified":"2020-02-18T18:47:51","modified_gmt":"2020-02-18T21:47:51","slug":"comunicacion-cientifica-sin-barreras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/comunicacion-cientifica-sin-barreras\/","title":{"rendered":"Comunicaci\u00f3n cient\u00edfica sin barreras"},"content":{"rendered":"<p>Alrededor de 2,3 millones de trabajos cient\u00edficos de todas las \u00e1reas del conocimiento salieron publicados solamente en el a\u00f1o de 2016 en revistas de buena reputaci\u00f3n clasificadas en la base de datos Scopus. El acceso a tal volumen de informaci\u00f3n, fundamental para que los investigadores sigan de cerca los descubrimientos y novedades en sus \u00e1reas y logren colaborar en el avance del conocimiento, podr\u00e1 verse ampliado y facilitado si se llega a propagar un plan lanzado en septiembre por agencias de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de 14 pa\u00edses, en su mayor\u00eda europeos. La l\u00f3gica del llamado Plan S es sencilla: si una investigaci\u00f3n es financiada de alguna forma con dinero p\u00fablico \u2013lo cual ocurre con la gran mayor\u00eda de las investigaciones en ciencia b\u00e1sica\u2013, su resultado deber\u00e1 divulgarse en una revista cient\u00edfica o en una plataforma en internet, a las cuales cualquier persona tenga acceso sin pagar nada por hacerlo. De este modo, crecen las probabilidades de llevar sin restricciones el conocimiento innovador a la sociedad que, despu\u00e9s de todo, ha patrocinado su desarrollo.<\/p>\n<p>La iniciativa entrar\u00e1 en vigencia en 2020 y la lidera la Comisi\u00f3n Europea \u00a0\u2013que la adoptar\u00e1 en su nuevo programa multilateral de financiaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n, el Horizon Europe, con un presupuesto de m\u00e1s de 100 mil millones de euros\u2013 y un grupo de agencias de 14 pa\u00edses, entre ellas instituciones filantr\u00f3picas como el Wellcome Trust, en el Reino Unido, y la Fundaci\u00f3n Bill y Melinda Gates, en Estados Unidos. Las instituciones proponentes financian el 3,5% de la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial, que es una participaci\u00f3n modesta para generar una transformaci\u00f3n radical. Por ello, buscan aliados para dar al plan mayor alcance mundial. Ya han conseguido un aliado de peso: la Academia de Ciencias de China. \u201cDesde el anuncio del plan, varios financiadores y naciones expresaron su inter\u00e9s y apoyo a \u00e9l, reconociendo la necesidad de establecer el acceso abierto inmediato. \u201cEstamos en un momento de construcci\u00f3n global\u201d, declar\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> uno de los mentores de la iniciativa, el holand\u00e9s Robert-Jan Smits, consejero s\u00e9nior en Acceso Abierto de la Comisi\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Resulta f\u00e1cil abogar por que el conocimiento generado con la ayuda de dinero p\u00fablico sea r\u00e1pidamente compartido. Pero llevar esa idea a la pr\u00e1ctica requiere una ingenier\u00eda compleja para no debilitar el rol crucial desempe\u00f1ado por las revistas en el desarrollo cient\u00edfico. Cada <em>paper<\/em> debe ser analizado por editores e investigadores que conocen el tema abordado, en la denominada revisi\u00f3n por pares. Estos proponen perfeccionamientos y recomiendan (o no) la publicaci\u00f3n de un trabajo, en lo que se considera, por parte de cient\u00edficos, instituciones y agencias, como un cribado de la calidad de los resultados obtenidos. La cuesti\u00f3n es que evaluar un trabajo y publicarlo, en papel o en l\u00ednea, cuesta dinero. Uno de los medios consagrados para costear ese proceso es la venta de suscripciones de revistas o el cobro por los accesos a art\u00edculos en internet, en un modelo comercial que ha orientado buena parte de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica en el planeta y creado los conglomerados de medios.<\/p>\n<p><\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x800\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\"><br \/>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-1-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1267x1367\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-1-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-1-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-1-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial creci\u00f3 exponencialmente y el advenimiento de la internet hizo palpable la posibilidad de agilizar y remover barreras a la divulgaci\u00f3n de trabajos de investigadores. Surgieron las revistas de acceso abierto, cuyo contenido es franqueado a los lectores en la web, que se financian con tasas cobradas a los autores y eventualmente reciben subsidios de agencias o sociedades cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Las editoriales tradicionales est\u00e1n reaccionando a esa competencia y a la presi\u00f3n por divulgar libremente su contenido. Algunas han creado sus propios t\u00edtulos de acceso abierto, otras empezaron a permitir que los autores divulguen copias de sus art\u00edculos en internet luego de un per\u00edodo de acceso cerrado, de seis meses a un a\u00f1o. Pero una parte significativa apost\u00f3 a un sistema h\u00edbrido, en el que los art\u00edculos quedan disponibles para los suscriptores, pero el autor puede pagar una tasa extra para que su trabajo se divulgue sin restricciones en sitios web. El n\u00famero de revistas h\u00edbridas aument\u00f3 de 2 mil, en 2009, a casi 10 mil, en 2016, seg\u00fan un estudio del finland\u00e9s Bo-Christer Bj\u00f6rk, de la Escuela de Econom\u00eda Hanken, en Helsinki, Finlandia. Buena parte de esas publicaciones pertenecen a grandes editoriales, como Elsevier, Wiley y Springer-Nature. El Plan S busca cambiar ese escenario: quiere que los investigadores recurran a peri\u00f3dicos cient\u00edficos de acceso abierto y admite incluso incentivar la creaci\u00f3n de nuevas revistas de ese tipo en las disciplinas en las que sean escasas (el \u00e1rea de qu\u00edmica constituir\u00eda un ejemplo). Habr\u00e1 tambi\u00e9n criterios para definir qu\u00e9 revistas y plataformas de acceso abierto estar\u00e1n aptas a publicar art\u00edculos. El objetivo es alejar a los investigadores de las revistas predatorias, medios de acceso abierto m\u00e1s preocupados por cobrar tasas que por hacer una rigurosa revisi\u00f3n por pares.<\/p>\n<p>Las revistas h\u00edbridas no podr\u00edan utilizarse entonces, puesto que, para los art\u00edfices del Plan S, el cobro simult\u00e1neo de la suscripci\u00f3n y la tasa para divulgaci\u00f3n en la web resulta abusivo. Las editoriales no est\u00e1n de acuerdo. \u201cHabr\u00e1 implicaciones profundas relacionadas a la econom\u00eda de la ciencia y a la din\u00e1mica de diseminaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n\u201d, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/13\/magdalena-skipper-la-labor-de-difundir-la-ciencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">asever\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en diciembre la editora jefa de la revista <em>Nature<\/em>, Magdalena Skipper<\/a>. \u201cEso no solo significa que todas las revistas tendr\u00edan que pensar en un nuevo modelo de negocios, sino que todo autor que publicara tendr\u00eda que pagar o encontrar financiaci\u00f3n para que su trabajo pudiera estar disponible, sin restricciones.\u201d<\/p>\n<p><div class=\"box\"><strong>EL PLAN S<br \/>\nQu\u00e9 es<\/strong><br \/>\nEs una iniciativa lanzada por agencias de 14 pa\u00edses propone que toda investigaci\u00f3n con financiaci\u00f3n p\u00fablica se divulgue en acceso abierto<\/p>\n<p><strong>Puesta en marcha <\/strong><br \/>\n1\u00ba de enero de 2020<\/p>\n<p><strong>Ambici\u00f3n <\/strong><br \/>\nCrear una alianza con agencias de m\u00faltiples pa\u00edses, estableciendo un sistema de acceso abierto de alcance mundial<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 est\u00e1 en juego<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Para las agencias y las universidades<\/strong><br \/>\nVan a pagar las tasas de publicaci\u00f3n en revistas de acceso abierto y sus costos tienden a aumentar. La negociaci\u00f3n con las editoriales depender\u00e1 de la adhesi\u00f3n de m\u00e1s pa\u00edses al plan<\/li>\n<li><strong>Para las editoriales y las sociedades cient\u00edficas<\/strong><br \/>\nEst\u00e1 en jaque el modelo de negocios basado en el cobro de suscripciones o de tasas extras para el acceso abierto. Estas afirman que el Plan S puede inviabilizar revistas<\/li>\n<li><strong>Para los investigadores<\/strong><br \/>\nNo podr\u00e1n publicar art\u00edculos en revistas de impacto que no se adecuen al Plan S. Pero los investigadores de universidades y de empresas tendr\u00e1n acceso a contenidos cient\u00edficos sin tener que pagar por ello<br \/>\n<\/div><\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#box_principiosPlanS_276_ESP\">El Plan S tiene 10 puntos. El principal de ellos determina que los art\u00edculos se publiquen sin restricciones de derechos autorales, bajo una licencia que permita que se lo comparta, siempre y cuando se cite la fuente<\/a>. En noviembre, se abri\u00f3 a consulta p\u00fablica una gu\u00eda que desmenuza detalles de su implementaci\u00f3n. El documento muestra alguna flexibilidad, al proponer que el modelo h\u00edbrido no se extinga repentinamente. Ser\u00e1 posible utilizar tales revistas en una etapa de transici\u00f3n, desde que estas presenten un plan para adecuarse al nuevo modelo y permitan la publicaci\u00f3n inmediata de una copia de los art\u00edculos en un repositorio abierto. Muchas editoriales de revistas de acceso restringido o h\u00edbrido ya admiten divulgar sus art\u00edculos en repositorios, aunque exigen el cumplimiento de un embargo. \u201cAhora, queremos asegurar el acceso instant\u00e1neo a esos contenidos\u201d, alega Robert-Jan Smits.<\/p>\n<p>Dos puntos del plan tratan de los costos de publicaci\u00f3n. Uno de ellos determina que las tasas de procesamiento de art\u00edculos, las APC, sean siempre cubiertas por las agencias financiadoras o por universidades, no por investigadores individuales. El otro prev\u00e9 que esas tasas est\u00e9n estandarizadas y tengan un l\u00edmite m\u00e1ximo. El objetivo es controlar gastos. Actualmente el valor de las APC, que cubren los costos de revisi\u00f3n y publicaci\u00f3n de los art\u00edculos, var\u00eda considerablemente: puede ir de 1,5 mil a 5 mil d\u00f3lares por <em>paper<\/em>, en el caso de muchas revistas h\u00edbridas. El l\u00edmite que se propone adoptar a\u00fan no ha sido definido, pero la discusi\u00f3n gira en este momento alrededor de un valor entre los 2,5 mil y los 3 mil d\u00f3lares, conforme al n\u00famero medio de citas \u2013el factor de impacto\u2013 de cada publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existe el temor de que la cuenta quede muy alta para las agencias de fomento, que se har\u00edan cargo de buena parte de las APC. Fue lo que ocurri\u00f3 en el Reino Unido, que adopt\u00f3 en 2014 una estrategia de acceso abierto que alcanz\u00f3 a trabajos financiados por 107 instituciones vinculadas a sus Consejos de Investigaci\u00f3n (RCUK, en ingl\u00e9s). Un estudio publicado en 2016 por la consultor\u00eda brit\u00e1nica Jisc muestra que el n\u00famero de APC pagadas en el Reino Unido se duplic\u00f3 entre 2013 y 2014. Despu\u00e9s de eso, de acuerdo con el mismo estudio, volvi\u00f3 a subir, con un aumento del 6% entre 2015 y 2016.<\/p>\n<p><a name=\"box_principiosPlanS_276_ESP\"><\/a>La adhesi\u00f3n de nuevos pa\u00edses al Plan S depende de la definici\u00f3n de los costos. \u201cNo vamos a comprometernos con el plan si los montos son muy altos\u201d, declar\u00f3 a la revista <em>Science<\/em> V\u00e9ronique Halloin, secretaria general de los Fondos para la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (FNRS), una agencia de fomento belga. Los obst\u00e1culos ser\u00edan m\u00e1s grandes en los pa\u00edses pobres, que tendr\u00edan dificultades de canalizar m\u00e1s dinero para sostener los costos de publicaci\u00f3n. \u201cEl Plan S naci\u00f3 en Europa y no puede sencillamente trasplantarse a pa\u00edses en desarrollo\u201d, afirm\u00f3 Arul George Scaria, investigador del Centro para la Innovaci\u00f3n, la Propiedad Intelectual y la Competencia de la Universidad Nacional de Derecho de la India, en una entrevista al blog del periodista brit\u00e1nico Richard Poynder.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-3-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x700\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-3-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-3-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-3-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Los costos, de todos modos, probablemente aumentar\u00e1n en un primer momento, observa Abel Packer, coordinador de la biblioteca cient\u00edfica virtual SciELO Brasil (Scientific Electronic Library Online). Una estimaci\u00f3n de la Sociedad Max Planck, de Alemania, revel\u00f3 que las bibliotecas acad\u00e9micas del mundo gastan con suscripciones 7,6 mil millones de euros al a\u00f1o (lo equivalente a 32 mil millones de reales) para el uso de sus alumnos e investigadores. En Brasil, est\u00e1n creciendo las inversiones del Portal de Peri\u00f3dicos Cient\u00edficos de la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), que asegura el acceso gratuito a m\u00e1s de 45 mil t\u00edtulos. En 2016, ese organismo gast\u00f3 357 millones de reales con suscripciones de revistas; en 2018, ese valor ascendi\u00f3 a 402 millones. En una nota oficial, la Capes asevera que no pretende suspenderlas. Tales costos tienden a desaparecer si el Plan S llega a resultar, porque la producci\u00f3n cient\u00edfica quedar\u00e1 abierta en internet. Transitoriamente, sin embargo, ser\u00eda necesario pagar por suscripciones y tambi\u00e9n por las APC de los nuevos art\u00edculos. Para Robert-Jan Smits, ser\u00e1 posible ahorrar el dinero antes destinado a suscripciones y direccionarlo a las APC. \u201cLas bibliotecas podr\u00edan renegociar los contratos asegurando que parte de los recursos destinados a suscripciones se asignaran para financiar el acceso abierto\u201d, sugiere.<\/p>\n<p>Abel Packer recomienda que Brasil piense en la creaci\u00f3n de un fondo para pagar las tasas de procesamiento. \u00c9l estima que el costo anual del pa\u00eds con APC podr\u00e1 variar de 75 a 100 millones de d\u00f3lares, en el caso de que todas las revistas indexadas a la base Web of Science se publiquen en acceso abierto con el cobro de tasas. Para hacer el c\u00e1lculo, Packer consider\u00f3 un costo medio entre 1,5 mil y 3 mil d\u00f3lares por APC. Brasil est\u00e1, empero, bien posicionado para la adopci\u00f3n del Plan S. Un estudio de la consultor\u00eda Scimago mostr\u00f3 que el 82,3% de las revistas cient\u00edficas del pa\u00eds eran de acceso abierto en 2016 (el promedio mundial era del 13%). Ello se debe a la biblioteca SciELO, un programa financiado desde 1997 por la FAPESP, con el apoyo de la Capes y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), que re\u00fane actualmente 293 peri\u00f3dicos cient\u00edficos de acceso abierto de Brasil disponibles en la web. Para el coordinador de la biblioteca virtual, el plan puede favorecer la b\u00fasqueda de revistas de acceso abierto de Brasil que tengan calidad. \u201cEs plausible imaginar que las revistas de Brasil que est\u00e1n en la SciELO, presentes en las bases Web of Science y Scopus, y que publiquen en ingl\u00e9s, empezar\u00e1n a recibir m\u00e1s art\u00edculos de otros pa\u00edses\u201d, aduce.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x833\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>El documento que detalla el Plan S pide que las editoriales sean transparentes respecto a los costos y criterios empleados para definir las APC. \u201cEso puede ser m\u00e1s eficiente que limitar los precios, pues estimular\u00eda la competencia entre las editoriales\u201d, considera el ling\u00fcista belga Johan Rooryck, de la Universidad de Leiden, en Holanda, y director de la Fair Open Access Alliance (Foaa), una organizaci\u00f3n que ayuda a las revistas a introducir el modelo de acceso abierto. Las editoriales rechazan esa posibilidad. Tom Heller, vicepresidente de Comunicaciones Globales de Elsevier, advierte que ninguna empresa comparte los datos sobre los costos de sus productos. \u201cSon informaciones privadas y confidenciales\u201d, se\u00f1ala Heller, enfatizando que Elsevier divulga \u00fanicamente informes anuales con los gastos e ingresos operativos.<\/p>\n<p>Una petici\u00f3n en internet, con m\u00e1s de 1.600 firmas, incluidas las de ganadores del premio Nobel, califica al Plan S como \u201cun riesgo para la ciencia\u201d. \u201cPuede restringir el acceso a m\u00e1s del 80% de las revistas\u201d, alerta la bioqu\u00edmica Lynn Kamerlin, de la Universidad de Uppsala, en Suecia, que es la coordinadora de la petici\u00f3n. Ella se basa en un estudio de 2017 de Universities UK, que re\u00fane instituciones de educaci\u00f3n superior e investigacion brit\u00e1nicas, <a href=\"#info_PlanS276_ESP\">seg\u00fan el cual la proporci\u00f3n de revistas h\u00edbridas salt\u00f3 de un 36,2%, en 2012, a un 45%, en 2016; mientras la de revistas cerradas decay\u00f3 de un 49,2% a un 37,7% en el mismo per\u00edodo<\/a>. Para Kamerlin, se desconsidera el hecho de que muchas publicaciones dependen de las suscripciones y que el cambio puede inviabilizar su supervivencia. Ser\u00eda el caso de las revistas producidas por asociaciones y sociedades cient\u00edficas, como la <em>Physical Review\u00a0Letters<\/em>, publicada por la Sociedad Estadounidense de F\u00edsica. En un comunicado, la instituci\u00f3n explic\u00f3 que sus gastos con edici\u00f3n y revisi\u00f3n por pares se cubren mayoritariamente con las suscripciones. De las 12 revistas que publica, solo tres son totalmente abiertas, el restante sigue el modelo h\u00edbrido.<\/p>\n<div id=\"attachment_323436\" style=\"max-width: 1410px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-11-1400px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323436 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-11-1400px.jpg\" alt=\"\" width=\"1400\" height=\"2100\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-11-1400px.jpg 1400w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-11-1400px-250x375.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-11-1400px-700x1050.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-11-1400px-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcel Swart<\/span><\/a> La bioqu\u00edmica sueca Lynn Kamerlin: \u201cEl plan representa un riesgo para la ciencia\u201d<span class=\"media-credits\">Marcel Swart<\/span><\/p><\/div>\n<p>La Sociedad de Gen\u00e9tica de Estados Unidos (GSA) prev\u00e9 que la adopci\u00f3n del Plan S puede reducir en un tercio sus ingresos. Dos revistas responden por el 65% del total de sus rendimientos. Esos recursos se utilizan para financiar iniciativas que no generan ingresos, como un programa de ayuda a investigadores en inicio de carrera. Un reportaje reciente de la revista <em>Science<\/em> mostr\u00f3 que las sociedades cient\u00edficas tienen desventajas respecto a las editoriales comerciales. \u201cLa m\u00e1s grande de ellas, Elsevier, publica m\u00e1s de 2.500 revistas, mientras las sociedades publican tan solo algunas docenas\u201d, destaca el reportaje. Bill Moran, editor de <em>Science<\/em>, sugiri\u00f3 que las revistas de calidad publicadas por sociedades cient\u00edficas queden fuera del Plan S, \u201cpor sus circunstancias y roles excepcionales en la comunicaci\u00f3n acad\u00e9mica\u201d. Publicada por la Asociaci\u00f3n Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), la revista <em>Science<\/em> es una de las revistas de mayor prestigio del mundo. \u201cNo ser\u00edamos econ\u00f3micamente sostenibles si las tasas de publicaci\u00f3n pagadas por los autores tuvieran que cubrir todos nuestros costos, alega Moran.<\/p>\n<p>De acuerdo con Kamerlin, los efectos del Plan S quiz\u00e1 sean menores para los <em>mega-journals<\/em>, revistas que tienen buenos resultados financieros con el cobro de las APC al publicar un gran volumen de <em>papers<\/em> en acceso abierto en la internet, como <em>Nature Communications<\/em> y <em>Scientific Reports. <\/em>\u201cExiste un buen n\u00famero de revistas financieramente estables con APC razonables\u201d, argumenta el genetista Michael Eisen, de la Universidad de California, en Berkeley, que es uno de los fundadores de la Public Library of Science (PLOS), editorial de una prestigiosa colecci\u00f3n de revistas de acceso abierto (la m\u00e1s importante de ellas, la <em>PLOS ONE<\/em>, cobra un APC de 1.595 d\u00f3lares). \u201cSabemos que el Plan S tendr\u00e1 impacto sobre las editoriales que siguen el modelo de suscripciones, pero queremos que los trabajos que financiamos, como los que tratan de problemas como el calentamiento global y el avance de epidemias puedan ser consultados libremente\u201d, explica Robert Kiley, director de Investigaci\u00f3n Abierta de Wellcome Trust. La agencia brit\u00e1nica dispone de un presupuesto de 1,14 mil millones de euros, de los cuales 9 millones se destina a tasas de publicaci\u00f3n en acceso abierto.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-5-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1117x650\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-5-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-5-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-5-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Mientras gobiernos, agencias y editoriales discuten los costos del Plan S, la comunidad cient\u00edfica trata de evaluar las posibles repercusiones de la iniciativa. En varias \u00e1reas, la preocupaci\u00f3n se relaciona con el derecho de elegir revistas altamente citadas para publicar sus trabajos. \u201cLos peri\u00f3dicos cient\u00edficos totalmente abiertos en las ciencias humanas son nuevos y la mayor\u00eda todav\u00eda no ha conquistado gran reputaci\u00f3n\u201d, afirm\u00f3 la antrop\u00f3loga Birgit Meyer, miembro de la Academia Real de Artes y Ciencias de Holanda, en un evento reciente. Profesora de la Universidad de Utrecht, Meyer muestra la tensi\u00f3n generada por la iniciativa entre alumnos de doctorado y tutores. \u201c\u00bfDebo indicar, como siempre lo he hecho, que ellos publiquen en revistas de impacto, aunque sean incompatibles con el Plan S?\u201d<\/p>\n<p>Muchos cient\u00edficos quieren mantener la libertad de publicar en t\u00edtulos como <em>Nature, Science, Cell <\/em>y<em> The Lancet<\/em>, que siguen el modelo h\u00edbrido. \u201cCuando el investigador tiene en sus manos un resultado impactante, optar\u00e1 por la revista de mayor prestigio posible, aunque tenga que pagar una tasa alta para publicar en acceso abierto\u201d, reflexiona el m\u00e9dico Jos\u00e9 Eduardo Krieger, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). \u201cPublicar en grandes revistas no solo satisface al ego del investigador, sino que adem\u00e1s genera reconocimiento entre sus pares y es un factor de progresi\u00f3n en la carrera\u201d, completa. \u201cTrato de presentar trabajos a publicaciones tradicionales, como el <em>American Journal of Physiology<\/em>, que es h\u00edbrido y llega a cobrar hasta 3 mil d\u00f3lares para poner el art\u00edculo disponible de forma abierta\u201d, ejemplifica. Para Krieger, el Plan S puede dar un impulso para que los par\u00e1metros de evaluaci\u00f3n, como el factor de impacto, se vean sustituidos por m\u00e9tricas alternativas.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-6-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1117x967\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-6-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-6-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-6-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>El neurocient\u00edfico Stevens Rehen, del Instituto D\u2019Or y de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), observa que muchos grupos del \u00e1rea de la salud, especialmente aquellos que estudian enfermedades epid\u00e9micas, ya le vienen dando importancia a la divulgaci\u00f3n de los datos y resultados de forma r\u00e1pida y abierta, acortando la distancia entre la informaci\u00f3n cient\u00edfica y el p\u00fablico. \u00c9 recuerda que a las revistas de mayor impacto les puede llevar hasta dos a\u00f1os publicar un <em>paper<\/em>, mientras que buenas revistas de acceso abierto, aunque tengan un factor de impacto m\u00e1s bajo, divulgan los art\u00edculos con agilidad. \u201cCasi siempre opto por publicar en revistas de acceso abierto, tales como <em>Scientific Reports, PLOS y PeerJ, <\/em>que son compatibles con el Plan S\u201d. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/05\/07\/revision-publica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Rehen tambi\u00e9n es un entusiasta de los <em>preprints<\/em>, trabajos divulgados para la discusi\u00f3n antes de pasar por la revisi\u00f3n por pares<\/a>. \u201cLo m\u00e1s importante es la validaci\u00f3n de los descubrimientos por parte de la comunidad cient\u00edfica, no la aprobaci\u00f3n de un editor que, en la mayor\u00eda de las veces, no es un experto en el tema\u201d, apunta Rehen.<\/p>\n<p>El Plan S alienta el uso de <em>preprints<\/em> o prepublicaciones, que est\u00e1 consolidado en \u00e1reas como la f\u00edsica y la matem\u00e1tica, pero considera que ese modelo no reemplaza el sistema tradicional. Para Marcos Pimenta, docente de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de F\u00edsica (SBF), las directrices del plan probablemente no influyan en la popularidad de los <em>preprints<\/em>, aunque s\u00ed prev\u00e9 un impacto en un momento posterior, cuando los manuscritos son sometidos a la evaluaci\u00f3n de una revista y luego publicados. Seg\u00fan \u00e9l, muchos f\u00edsicos lanzan trabajos en forma de <em>preprint<\/em> en un repositorio de prestigio en el \u00e1rea, el arXiv, y m\u00e1s tarde divulgan la versi\u00f3n final en revistas cerradas que cobran tasas menores que las de acceso abierto. Recientemente, para publicar un art\u00edculo en acceso abierto en <em>Nature Communications<\/em>, Pimenta desembols\u00f3 cerca de 5 mil d\u00f3lares (18 mil reales), pagados con recursos de investigaci\u00f3n que recibe de la Capes.<\/p>\n<div id=\"attachment_323432\" style=\"max-width: 1610px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-1600px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323432 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-1600px.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1173\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-1600px.jpg 1600w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-1600px-250x183.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-1600px-700x513.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-4-1600px-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nikolay Doychinov\/ eu2018bg<\/span><\/a> Mentor del Plan S, el holand\u00e9s Robert-Jan Smits, de la Comisi\u00f3n Europea, quiere que el plan gane escala global<span class=\"media-credits\">Nikolay Doychinov\/ eu2018bg<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil, las agencias de fomento cubren los costos de las tasas de publicaci\u00f3n, aclara Alicia Kowaltowski, docente del Instituto de Qu\u00edmica de la USP. \u201cEl pago no se hace con recursos complementarios, sino con parte de la financiaci\u00f3n de las investigaciones\u201d, explica Kowaltowski, quien escribi\u00f3 una carta con cr\u00edticas al Plan S publicada en la revista <em>Science<\/em>. \u201cEn muchos casos, los investigadores tienen que elegir entre publicar en acceso abierto o comprar material de laboratorio. El Plan S puede comprometer proyectos cient\u00edficos con presupuestos restringidos\u201d, resalta. Para la investigadora, la meta de establecer un techo para las APC no es factible. \u201cDif\u00edcilmente las grandes editoriales reducir\u00e1n sus tasas en el plazo de menos de un a\u00f1o. Muchas revistas seguir\u00e1n cobrando precios exorbitantes\u201d, argumenta Kowaltowski, editora de la revista de acceso abierto <em>Redox Biology<\/em>, publicada por Elsevier.<\/p>\n<p><a name=\"info_PlanS276_ESP\"><\/a>En el \u00e1rea de las ciencias de la computaci\u00f3n, en cambio, el Plan S no parece que vaya a tener gran repercusi\u00f3n, opina Lisandro Zambenedetti Granville, presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Computaci\u00f3n (SBC). \u201cSolemos publicar en anales de congresos y conferencias. Ellos cobran una tasa de inscripci\u00f3n para cubrir los gastos de los eventos que tambi\u00e9n financia las publicaciones\u201d, explica Granville. \u201cTener el art\u00edculo aceptado permite que el autor presente su trabajo en el congreso, ante un p\u00fablico que podr\u00e1 ofrecer <em>feedbacks<\/em> en tiempo real\u201d, observa.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-7-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1117x1167\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-7-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-7-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-7-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>El plan plantea un desaf\u00edo a la forma de evaluaci\u00f3n que la Capes lleva a cabo de los programas de posgrado en Brasil. Este organismo cre\u00f3 el sistema Qualis de clasificaci\u00f3n de peri\u00f3dicos cient\u00edficos para monitorear la producci\u00f3n de docentes y alumnos de maestr\u00eda y doctorado. El Qualis tiene en cuenta indicadores como el Journal Impact Factor (JIF), que mide el n\u00famero promedio de citas de los art\u00edculos de una revista, y es com\u00fan que los t\u00edtulos de acceso abierto sean mal evaluados y desestimulados. El Plan S apoya la declaraci\u00f3n DORA (San Francisco Declaration on Research Assessment), que propuso en 2012 eliminar el uso del factor de impacto de revistas como indicador de la calidad de art\u00edculos. \u201cLas m\u00e9tricas de evaluaci\u00f3n han influenciado el comportamiento de los investigadores, sobre todo los que est\u00e1n en inicio de carrera, en el sentido de buscar revistas con alto factor de impacto, que en la mayor\u00eda de los casos son h\u00edbridas\u201d, se\u00f1ala Smits, de la Comisi\u00f3n Europea. \u201cEs necesario que haya un cambio cultural hacia un sistema que reconozca la calidad del trabajo y no en cu\u00e1l veh\u00edculo se divulga\u201d. La propuesta de implementaci\u00f3n del Plan S qued\u00f3 abierta a consulta hasta principios de febrero. Las instituciones responsables del plan har\u00e1n una revisi\u00f3n de las reglas, pudiendo acatar o refutar las sugerencias realizadas, y deben presentar una nueva versi\u00f3n durante la primavera del hemisferio norte<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Repositorio de las universidades p\u00fablicas estaduales de S\u00e3o Paulo<\/strong><\/p>\n<p><div id=\"attachment_323440\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-1500px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323440 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-1500px.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"993\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-1500px.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-1500px-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-1500px-700x463.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Acesso-aberto_276-2-1500px-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colin\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> The Maughan Library, la principal biblioteca de investigaci\u00f3n universitaria del King\u2019s College London, en Inglaterra<span class=\"media-credits\">Colin\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>En 2010, el Consejo Superior de la FAPESP aprob\u00f3 una pol\u00edtica que establece que los art\u00edculos resultantes de investigaciones financiadas por la Fundaci\u00f3n, y publicados en revistas internacionales indexados en bases como el <em>Web of Science<\/em>, deben archivarse en repositorios de acceso abierto, una vez vencido el per\u00edodo de embargo establecido por las revistas cient\u00edficas, en general de seis meses por lo menos. La iniciativa estimul\u00f3 la creaci\u00f3n, en 2013, del Repositorio de la Producci\u00f3n Cient\u00edfica del Consejo de Rectores de las Universidades P\u00fablicas Dependientes del Estado de S\u00e3o Paulo (Cruesp), abastecido con art\u00edculos, tesis y otros trabajos cient\u00edficos publicados por investigadores de las universidades de S\u00e3o Paulo (USP), de Campinas (Unicamp) y Estadual Paulista (Unesp). El repositorio re\u00fane archivos depositados en las tres universidades, que suman m\u00e1s de 1,2 millones de registros y pueden ser consultados por medio de una herramienta de b\u00fasqueda com\u00fan en el sitio web <a href=\"http:\/\/www.cruesp.sibi.usp.br\">www.cruesp.sibi.usp.br<\/a>.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La Comisi\u00f3n Europea y agencias de apoyo a la investigaci\u00f3n buscan aliados para implementar una iniciativa de acceso abierto de alcance mundial","protected":false},"author":421,"featured_media":276383,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[289],"coauthors":[740],"class_list":["post-323431","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-comunicacion","position_at_home-sumario","keywords-acceso-abierto"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323431","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323431"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325529,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323431\/revisions\/325529"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/276383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323431"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=323431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}