{"id":323490,"date":"2020-01-20T15:52:14","date_gmt":"2020-01-20T18:52:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=323490"},"modified":"2020-01-20T15:52:14","modified_gmt":"2020-01-20T18:52:14","slug":"el-cocodrilo-con-cuernos-del-estado-de-acre-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-cocodrilo-con-cuernos-del-estado-de-acre-en-brasil\/","title":{"rendered":"El cocodrilo con \u201ccuernos\u201d del estado de Acre, en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>Un cocodrilo de apariencia singular vivi\u00f3 entre 11 millones y 8,5 millones de a\u00f1os atr\u00e1s en una parte de lo que actualmente corresponde al sudoeste de la Amazonia brasile\u00f1a. Con un cr\u00e1neo de casi 60 cent\u00edmetros (cm) de ancho y 3 a 4 metros (m) de extensi\u00f3n del hocico a la cola, ten\u00eda el tama\u00f1o de un caim\u00e1n negro (<em>Melanosuchus niger<\/em>), la mayor especie viva de ese grupo de reptiles en Am\u00e9rica del Sur, y probablemente se alimentaba de peces, moluscos, serpientes y mam\u00edferos de mediano porte, adem\u00e1s de tortugas. Su caracter\u00edstica m\u00e1s impresionante la constitu\u00edan, empero, las dos protuberancias que presentaba sobre la cabeza, similares a los cuernos de una jirafa. A causa de esas prominencias de casi 5 cm de altura, los cient\u00edficos brasile\u00f1os que describieron la nueva especie en un art\u00edculo publicado en enero en el <em>Journal of Vertebrate Paleontology<\/em> le dieron el nombre cient\u00edfico de <em>Acresuchus pachytemporalis<\/em>, algo as\u00ed como cocodrilo de Acre con sienes espesas.<\/p>\n<p>Las protuberancias en la parte alta del cr\u00e1neo no son una exclusividad de esa especie de cocodriliano, grupo de reptiles que surgi\u00f3 hace poco m\u00e1s de 200 millones de a\u00f1os. Algunas especies extintas, como las del g\u00e9nero <em>Mourasuchus<\/em>, y otras actuales, como el cocodrilo cubano (<em>Crocodylus rhombifer<\/em>), tambi\u00e9n las presentan. \u201cLas protuberancias de <em>Acresuchus<\/em>, sin embargo, son las m\u00e1s grandes ya observadas en cocodrilianos vivos o extintos\u201d, afirma la paleont\u00f3loga Annie Schmaltz Hsiou, de la Universidad de S\u00e3o Paulo, <em>campus<\/em> de Ribeir\u00e3o Preto (USP-RP), una de las autoras del art\u00edculo que describe la nueva especie.<\/p>\n<p>\u201cSospechamos que las prominencias del cr\u00e1neo de <em>Acresuchus<\/em> ser\u00edan una caracter\u00edstica que distingu\u00eda a machos de hembras y podr\u00edan usarse para la comunicaci\u00f3n durante el cortejo\u201d, relata el paleont\u00f3logo Giovanne Cidade, estudiante de doctorado bajo orientaci\u00f3n de Annie Schmaltz Hsiou y coautor del art\u00edculo sobre <em>Acresuchus<\/em>.<\/p>\n<p>El cr\u00e1neo utilizado para describir la nueva especie est\u00e1 casi completo. El paleont\u00f3logo Jonas Pereira de Souza Filho, de la Universidad Federal do Acre (UFAC), lo encontr\u00f3 en 1989 durante una excavaci\u00f3n en la orilla oriental del r\u00edo Acre, en el municipio de Senador Guiomard, a 30 kil\u00f3metros al sur de la capital, Rio Branco. Adem\u00e1s de ese, hay 10 cr\u00e1neos fosilizados de <em>Acresuchus<\/em> m\u00e1s, pero menos \u00edntegros; nueve fueron recolectados en Acre y uno en Amazonas. El paleont\u00f3logo Marcos Bissaro Junior, del grupo de Ribeir\u00e3o Preto, dat\u00f3 granos microsc\u00f3picos del mineral zirc\u00f3n oriundos de la capa geol\u00f3gica de dos sitios en los que fueron encontrados los f\u00f3siles. El resultado indica que el ejemplar del estado de Amazonas ser\u00eda m\u00e1s antiguo. Habr\u00eda vivido hace cerca de 11 millones de a\u00f1os, mientras que la edad de los ejemplares de Acre ser\u00eda de 8,5 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Durante los 30 a\u00f1os en los que el primer f\u00f3sil de <em>Acresuchus<\/em> permaneci\u00f3 en la colecci\u00f3n de la UFAC aguardando un an\u00e1lisis detallado, se sugirieron otros dos nombres para la especie. En un congreso en 1991, Souza Filho y el paleont\u00f3logo franc\u00e9s Jean Bocquentin-Villanueva lo llamaron <em>Caiman niteroiensis<\/em>, o caim\u00e1n de Niter\u00f3i, en referencia a la localidad de Niter\u00f3i, en Senador Guiomard, donde se encontr\u00f3 el cr\u00e1neo. En su doctorado, que defendi\u00f3 en 1998, Souza Filho cambi\u00f3 el nombre a <em>Caiman pachytemporalis<\/em>, a causa de las protuberancias en la cabeza. Ninguno de los nombres se hizo v\u00e1lido porque no fueron publicados en un peri\u00f3dico cient\u00edfico, como exige el C\u00f3digo Internacional de Nomenclatura Zool\u00f3gica.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis de 187 caracter\u00edsticas anat\u00f3micas de 93 especies vivas y extintas de cocodrilianos indic\u00f3 que <em>Acresuchus<\/em>, un predador de tama\u00f1o medio, ser\u00eda el pariente m\u00e1s cercano del gigantesco y extinto <em>Purussaurus<\/em>, el mayor cocodrilo conocido, que pod\u00eda alcanzar los 12,5 m. Como el <em>Acresuchus<\/em> parece haber surgido antes que el <em>Purussaurus<\/em>, los investigadores consideran que el primero es una forma de transici\u00f3n entre los cocodrilianos menores y los mayores.<\/p>\n<div id=\"attachment_323491\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-051_Jacar\u00e9-com-chifre_276-0-1140px-abre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323491 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-051_Jacar\u00e9-com-chifre_276-0-1140px-abre.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-051_Jacar\u00e9-com-chifre_276-0-1140px-abre.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-051_Jacar\u00e9-com-chifre_276-0-1140px-abre-250x138.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-051_Jacar\u00e9-com-chifre_276-0-1140px-abre-700x387.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-051_Jacar\u00e9-com-chifre_276-0-1140px-abre-120x66.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gerry Zambonini\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> El cocodrilo cubano, que realiza movimientos con la cabeza para exhibir las protuberancias de su cr\u00e1neo durante el ritual de apareamiento<span class=\"media-credits\">Gerry Zambonini\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Diversidad de especies y formas<\/strong><br \/>\nLa descripci\u00f3n oficial de <em>Acresuchus<\/em> eleva a 31 la cantidad de especies de esos predadores que vivieron en Am\u00e9rica del Sur en el Mioceno, entre 23 millones y 5,3 millones de a\u00f1os atr\u00e1s. De esas, solo una \u2013el yacar\u00e9 overo (<em>Caiman latirostris<\/em>)\u2013 sobrevivi\u00f3 hasta los d\u00edas actuales. Adem\u00e1s de esta, otras cinco especies m\u00e1s recientes de esos reptiles existen hoy en d\u00eda en Brasil. \u201cEl registro f\u00f3sil indica que el Mioceno fue la \u00e9poca geol\u00f3gica en la que los cocodrilianos alcanzaron el auge de la diversidad y variedad de formas\u201d, comenta Cidade. En una revisi\u00f3n publicada en diciembre de 2018 en el <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>, antes de la descripci\u00f3n de <em>Acresuchus<\/em>, Cidade contabilizaba 30 especies de cocodrilianos en Am\u00e9rica del Sur en el Mioceno.<\/p>\n<p>\u201cHubo una explosi\u00f3n de diversidad de vida en el fin de esa \u00e9poca\u201d, aporta el paleont\u00f3logo argentino Mario Cozzuol, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). El ambiente era favorable al surgimiento de nuevas especies. En aquella \u00e9poca, los continentes ya ocupaban la posici\u00f3n actual, pero el paisaje sudamericano era distinto. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/07\/01\/el-superpantano-sudamericano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La parte central de los Andes estaba en ascensi\u00f3n y volcaba un gran volumen de sedimentos en la vasta llanura de r\u00edos anchos y aguas calmas que se extend\u00eda de Venezuela al norte de Argentina y hacia Uruguay<\/a>. Era un \u201csuperpantanal\u201d con \u00e1rea semejante a la de Europa, compuesto por lagos, pantanos, campos de gram\u00edneas y bosques esparcidos.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo de revisi\u00f3n publicado en 2010 en la revista <em>Earth-Science Reviews<\/em> con el ge\u00f3logo argentino Edgardo Latrubesse, de la Universidad de Tejas, en Estados Unidos, Cozzuol list\u00f3 224 g\u00e9neros de animales terrestres y acu\u00e1ticos, sin contar los peces, que habr\u00edan vivido en Am\u00e9rica del Sur sobre el final del Mioceno. Entre los grupos de mayor diversidad est\u00e1n los de los tat\u00fas y de los perezosos, con 62 g\u00e9neros, y el de los roedores, con 48. De 2012 a esta parte, el equipo de Hsiou describi\u00f3 tres nuevas especies de roedores del Mioceno, todas con alg\u00fan grado de parentesco con la actual pacarana.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Annie Hsiou, solo la combinaci\u00f3n de un ambiente adecuado y diversidad de animales permitir\u00eda la existencia de una variedad tan grande de cocodrilianos. \u201cEn t\u00e9rminos sencillos\u201d, completa Cozzuol, \u201cen aquel per\u00edodo hab\u00eda all\u00ed mucha comida disponible, de todos los tama\u00f1os posibles\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLos Squamata (Reptilia, Lepidosauria) del Cret\u00e1ceo y Terciario (Pale\u00f3geno\/Ne\u00f3geno) de las cuencas Bauru, Aiuruoca y Acre: Sistem\u00e1tica, evoluci\u00f3n y paleoambientes (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/46196\/os-squamata-reptilia-lepidosauria-do-cretaceo-e-terciario-paleogenoneogeno-das-bacias-bauru-a\/?q=11\/14080-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 11\/14080-0<\/a>); <strong>Programa<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigadora respon<\/strong>sable Annie Schmaltz Hsiou (USP-RP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 733.129,66 (para todo el proyecto).<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nSOUZA-FILHO, J. P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/scholar.google.com\/scholar_url?url=https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/02724634.2018.1528450&amp;hl=pt-BR&amp;sa=T&amp;oi=gsb&amp;ct=res&amp;cd=0&amp;d=14423092351350507328&amp;ei=E4EgXq2VBZWsmgHa4rBg&amp;scisig=AAGBfm1HVmaEGhpDkIO4ndLgxHjJdJpLEg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A new caimanine (Crodcodylia, Alligatoroidea) species from the Solim\u00f5es Formation of Brazil and the phylogeny of Caimaninae<\/a>. <strong>Journal of Vertebrate Paleontology<\/strong>. 29 ene. 2019.<br \/>\nBISSARO-J\u00daNIOR, M. C. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/scholar.google.com\/scholar_url?url=https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S003101821830405X&amp;hl=pt-BR&amp;sa=T&amp;oi=gsb&amp;ct=res&amp;cd=0&amp;d=2218638292017992092&amp;ei=IYEgXvC7C4jDmAGztKMo&amp;scisig=AAGBfm0s4uglsdMLHUBgIce9TXetUi9cOQ\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Detrital zircon U-Pb geochronology constrains the age of Brazilian Neogene deposits from Western Amazonia<\/a>. <strong>Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology<\/strong>. v. 516, p. 64-70. 15 feb. 2019.<br \/>\nCIDADE, G. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/scholar.google.com\/scholar_url?url=https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0895981118303699&amp;hl=pt-BR&amp;sa=T&amp;oi=gsb&amp;ct=res&amp;cd=0&amp;d=3492972185478415409&amp;ei=L4EgXo_FHq3JsQLN-bEo&amp;scisig=AAGBfm0x4coShxJm1ELqPAC8lGH8driUtw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The crocodylomorph fauna of Cenozoic of South America and its evolutionary history: a review<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 90, p. 392-411. On-line. 27 dic. 2018.<br \/>\nLATRUBESSE, E. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/scholar.google.com\/scholar_url?url=https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0012825210000140&amp;hl=pt-BR&amp;sa=T&amp;oi=gsb&amp;ct=res&amp;cd=0&amp;d=4095795156593489681&amp;ei=PoEgXpGLDbKMy9YPhaKaKA&amp;scisig=AAGBfm2_cdSo7UeZQ28RlY9dBof8-3Fy7A\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The late Miocene paleogeography of the Amazon basin and the evolution of the Amazon river system<\/a>. <strong>Earth-Science Review<\/strong>. v. 99, p. 99-124. May. 2010. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un nuevo f\u00f3sil eleva a 31 la cantidad de especies de ese grupo de reptiles que vivi\u00f3 en Am\u00e9rica del Sur hace entre 23 y 5 millones de a\u00f1os ","protected":false},"author":16,"featured_media":323495,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324],"coauthors":[105],"class_list":["post-323490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323490"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323948,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323490\/revisions\/323948"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/323495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323490"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=323490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}