{"id":323588,"date":"2020-01-20T16:03:00","date_gmt":"2020-01-20T19:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=323588"},"modified":"2020-01-20T16:03:00","modified_gmt":"2020-01-20T19:03:00","slug":"tesoros-en-la-estanteria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tesoros-en-la-estanteria\/","title":{"rendered":"Tesoros en la estanter\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Era un d\u00eda com\u00fan de atenci\u00f3n al p\u00fablico en la biblioteca de la Universidad de Caxias do Sul (UCS), en el estado de Rio Grande do Sul, cuando un hombre entr\u00f3 al sal\u00f3n en busca de un ejemplar del libro <em>De incantationibus seu ensalmis<\/em>, de Manuel do Vale de Moura (<em>circa <\/em>1564-1650). La ansiedad del usuario, que hab\u00eda viajado m\u00e1s de 400 kil\u00f3metros para tener acceso al t\u00edtulo en lat\u00edn, pronto se transform\u00f3 en revelaci\u00f3n: \u00e9l cont\u00f3 que hab\u00eda localizado un pote de oro en las cercan\u00edas de la frontera con Argentina y necesitaba el libro para poder desenterrarlo. Como conocedor de la leyenda que remonta a los primeros tiempos del per\u00edodo colonial, el hombre sab\u00eda que los indios de la regi\u00f3n del R\u00edo de la Plata hab\u00edan enterrado un tesoro que solo se podr\u00eda retirar de la tierra con el auxilio de un rezo. El ritual, aseguraba el cazador de tesoros, estar\u00eda descrito en la obra publicada en el siglo XVII, en \u00c9vora, Portugal. La bibliotecaria lo ayud\u00f3 como pudo. Con la ayuda de un profesor de lat\u00edn de la universidad, revisaron todo el libro buscando el tal rezo. No tuvieron \u00e9xito.<\/p>\n<p>No se sabe si el hombre logr\u00f3 finalmente desenterrar lo que quer\u00eda, pero el hecho es que, en la b\u00fasqueda de la oraci\u00f3n, termin\u00f3 encontrando otro tesoro: el propio libro, una publicaci\u00f3n de 610 p\u00e1ginas, encuadernada con pergamino y con un escudo de armas reales en la portada. Marcia Carvalho Rodrigues, que era la bibliotecaria de la UCS durante aquella primera d\u00e9cada de los a\u00f1os 2000, rememora ese momento con cari\u00f1o. \u201cEstudiar libros que tienen caracter\u00edsticas especiales y las historias que est\u00e1n asociadas a ellos me realiza profesionalmente\u201d, afirma ella, que actualmente es profesora de biblioteconom\u00eda en la Universidad Federal de Rio Grande (Furg).<\/p>\n<p>Obras raras como la solicitada en la UCS pueden encontrarse en todas las regiones del pa\u00eds, en instituciones p\u00fablicas y privadas, pero todav\u00eda necesitan ser catalogadas. En 2017, en un esfuerzo por mapear la colecci\u00f3n existente en Rio Grande do Sul, Marcia Rodrigues decidi\u00f3 investigar el tema. Empez\u00f3 por las bibliotecas universitarias. Doce de las 19 instituciones confirmaron que dispon\u00edan de obras raras en sus colecciones. Cuando lleg\u00f3 a las bibliotecas p\u00fablicas, sin embargo, las averiguaciones se trabaron. Solo 19 de las 533 instituciones del estado registradas en el Sistema Nacional de Bibliotecas P\u00fablicas (SNBP) contestaron, todas negativamente. \u201cPreguntamos si las bibliotecas ten\u00edan o no obras raras. Lo \u00fanico que logramos concluir es que tendremos que cambiar el instrumento de investigaci\u00f3n\u201d, explica Rodrigues, desconfiada de que la desactualizaci\u00f3n de la base de datos podr\u00eda haber contribuido para la escasez de respuestas.<\/p>\n<p>La Biblioteca Nacional (BN), por medio de su Plan Nacional de Recuperaci\u00f3n de Obras Raras (Planor) identifica, recolecta, re\u00fane y disemina informaciones sobre colecciones raras en Brasil desde 1995. No obstante, su Cat\u00e1logo del Patrimonio Bibliogr\u00e1fico Nacional (CPBN), disponible <em>online<\/em>, todav\u00eda no contempla todas las colecciones del pa\u00eds. Por ser una plataforma colectiva, depende de las informaciones enviadas por las instituciones. Mientras estas no tengan condiciones de identificar sus colecciones raras, las lagunas permanecer\u00e1n. Actualmente son 386 las instituciones con patrimonio raro identificadas en Brasil, y 235 de ellas ya constan en el CPBN.<\/p>\n<div id=\"attachment_323593\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-1-2280px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323593 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-1-2280px.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1855\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-1-2280px.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-1-2280px-250x203.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-1-2280px-700x570.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-1-2280px-120x98.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n BN Digital<\/span><\/a> <em>Los desastres de la guerra<\/em>, de Francisco Goya, es una de las preciosidades guardadas en la Biblioteca Nacional<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n BN Digital<\/span><\/p><\/div>\n<p>De acuerdo con Ana Maria de Almeida Camargo, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el tema a\u00fan es incipiente. \u201cTenemos investigaciones sobre el libro como objeto, sobre las editoriales, sobre la lectura, pero sobre el libro raro, el libro especial, todav\u00eda falta mucho, sobre todo bibliograf\u00edas. Llegamos al siglo XXI sin un conocimiento exhaustivo de lo que hemos publicado\u201d, observa la historiadora, experta en archivos, que trabaj\u00f3 en el proyecto de identificaci\u00f3n del acervo bibliogr\u00e1fico de la USP, donde est\u00e1, por ejemplo, <em>Compendio<\/em>, obra sobre los sacramentos religiosos, de autor\u00eda desconocida, publicada en 1541. Lo m\u00e1s curioso es que no siempre ha sido as\u00ed. \u201cPor incre\u00edble que parezca, el 1881 hubo una exposici\u00f3n en la Biblioteca Nacional que fue considerada, por bibli\u00f3filos de todo el mundo, el mejor y m\u00e1s elaborado trabajo sobre el tema\u201d, informa Camargo, refiri\u00e9ndose al <em>Catalogo da Exposi\u00e7\u00e3o de Historia do Brazil<\/em>, de autor\u00eda del entonces director de la instituci\u00f3n Ramiz Galv\u00e3o (1846-1938). Seg\u00fan ella, el <em>Catalogo<\/em> relaciona m\u00e1s de 20 mil t\u00edtulos referentes a Brasil, representando, en opini\u00f3n del historiador carioca Jos\u00e9 Hon\u00f3rio Rodrigues (1913-1987), \u201cuna publicaci\u00f3n de extraordinaria importancia en la historiograf\u00eda brasile\u00f1a, no solamente por haber sido \u00fanica en su \u00e9poca, en t\u00e9rminos universales, sino porque no se constituy\u00f3 nada mejor en Brasil despu\u00e9s de ella\u201d.<\/p>\n<p>Parece estar directamente asociada a la escasez de conocimiento cient\u00edfico sobre el tema una duda com\u00fan entre los responsables de acervos: \u00bfc\u00f3mo identificar una obra rara? La antig\u00fcedad de una obra, el contenido, sus ilustraciones, las marcas de propiedad, el tipo de papel utilizado o su encuadernaci\u00f3n, ejemplares con anotaciones manuscritas, \u00fanico o con tiradas reducidas, o de autores renombrados, son algunos de los criterios de clasificaci\u00f3n aceptados internacionalmente. Existen tambi\u00e9n las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de cada acervo. Para componer una colecci\u00f3n de libros raros, es preciso considerar m\u00faltiples aspectos, explica Ana Virginia Pinheiro, que desde 2004 lidera la Divisi\u00f3n de Obras Raras de la BN. \u201cLa antig\u00fcedad es el m\u00e1s evidente, por las caracter\u00edsticas artesanales que impone al libro\u201d, observa, refiri\u00e9ndose a papeles de trapo, grabados y t\u00e9cnicas primevas de impresi\u00f3n. \u201cPero la unicidad es el m\u00e1s criterioso, porque exige mucha preparaci\u00f3n de parte del curador de la colecci\u00f3n, dado que considera las caracter\u00edsticas que personalizan el ejemplar, como encuadernaciones art\u00edsticas o marcas de lectura por parte de lectores de renombre\u201d, indica.<\/p>\n<p>La Colecci\u00f3n Especial de Obras Raras de la Biblioteca Nacional es una referencia en Brasil. \u201cSon m\u00e1s de 2 mil metros lineales de art\u00edculos\u201d, informa Ana Pinheiro. All\u00ed est\u00e1n guardadas preciosidades como la primera edici\u00f3n de <em>Los lusiadas,<\/em> lanzada en 1572 por el poeta portugu\u00e9s Lu\u00eds Vaz de Cam\u00f5es (1524-1580), y <em>Las cr\u00f3nicas de Nuremberg<\/em>, publicadas en 1493 por Hartmann Schedel (1440-1514), considerado el libro m\u00e1s ilustrado del siglo XV, con 645 grabados diferentes.<\/p>\n<blockquote><p>Identificar una obra rara constituye un desaf\u00edo para los investigadores del \u00e1rea<\/p><\/blockquote>\n<p>La Biblioteca P\u00fablica del Estado de Pernambuco es una de las que se sabe que alberga obras raras. En esa categor\u00eda, est\u00e1n almacenados cerca de 15 mil t\u00edtulos entre libros y revistas. El m\u00e1s antiguo es <em>El manual de confesores y penitentes<\/em>, de Mart\u00edn Azpilcueta Navarro, de 1560. Poliana do Nascimento e Silva, jefa del Sector de Colecciones Especiales de la instituci\u00f3n, observa que la lengua en la que se public\u00f3 la obra puede se un obst\u00e1culo para su identificaci\u00f3n. \u201cAdem\u00e1s de los criterios de raridad, el idioma del libro puede dificultar la catalogaci\u00f3n. Tenemos obras el lat\u00edn, alem\u00e1n, holand\u00e9s, franc\u00e9s, ingl\u00e9s\u201d. Para salvar la escasez de determinado conocimiento ling\u00fc\u00edstico, una soluci\u00f3n ha sido la de acceder a bases de datos bibliogr\u00e1ficos, con obras de dominio p\u00fablico. Eso nos viene ayudando en la identificaci\u00f3n de informaciones de raridad\u201d, relata Silva. \u201cLas bibliotecas m\u00e1s importantes del mundo ya permiten consultas a sus cat\u00e1logos digitales de obras raras\u201d.<\/p>\n<p>No solo de libros se constituyen los acervos raros. El Archivo Hist\u00f3rico de S\u00e3o Paulo, por ejemplo, re\u00fane documentos que cuentan la historia de la ciudad desde 1555. Son registros de actos de los sucesivos alcaldes y dem\u00e1s autoridades del Poder Ejecutivo, adem\u00e1s de las actas de la C\u00e1mara Municipal. En el Archivo est\u00e1n guardadas preciosidades como un acta de la C\u00e1mara de S\u00e3o Paulo con fecha de 1562 y otra, de la C\u00e1mara de Andr\u00e9 da Borda do Campo, de 1555. \u201cCada p\u00e1gina preservada puede revelar aspectos culturales de la ciudad\u201d, destaca Lu\u00eds Soares de Camargo, director del Archivo. Gracias a la preservaci\u00f3n de un petitorio de vecinos, elaborado a fines del siglo XIX fue posible entender mejor el debate acerca del cambio de nombre del barrio Bixiga. \u201cSiempre hab\u00eda imaginado la vinculaci\u00f3n del primitivo nombre \u2018<em>bixiga\u2019<\/em> con la viruela, una de las enfermedades m\u00e1s contagiosas que afect\u00f3 al pa\u00eds. Con gran satisfacci\u00f3n tom\u00e9 contacto con un petitorio firmado por los vecinos del barrio que solicitaban el cambio de nombre a Bela Vista. El antiguo nombre no les tra\u00eda \u2018buenos recuerdos\u2019\u201d, relata.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de manuscritos y libros, \u00edtems como mapas, fotograf\u00edas y grabados tambi\u00e9n pueden componer colecciones de obras raras, lo cual hace m\u00e1s compleja la gesti\u00f3n de los acervos. En el caso de la Biblioteca Nacional, no toda obra rara queda en la divisi\u00f3n hom\u00f3nima. &#8220;El documento de la firma de la Ley \u00c1urea es una de las raridades que est\u00e1 en la Divisi\u00f3n de Manuscritos. Por su parte, el primer samba grabado en el pa\u00eds en el pa\u00eds, <em>Pelo telefone<\/em>, de Donga (1889-1974), de 1916, queda guardado en la Divisi\u00f3n de M\u00fasica\u201d, explica Diana Ramos, jefa de la Divisi\u00f3n de Iconograf\u00eda de la instituci\u00f3n. Cerca de 440 piezas son consultadas, cada mes, en el sector que alberga fotograf\u00edas, litograf\u00edas y dibujos sueltos. Entre las 250 mil piezas que componen el sector est\u00e1n grabados de importancia mundial, como la serie <em>Peque\u00f1a pasi\u00f3n<\/em>, de Albrecht D\u00fcrer (1471-1528), estudios de Eliseu Visconti (1866-1944) y la colecci\u00f3n de fotograf\u00edas de do\u00f1a Thereza Christina Maria (1822-1889), donada por don Pedro II (1825-1891).<\/p>\n<div id=\"attachment_323597\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-2-1000px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323597 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-2-1000px.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1462\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-2-1000px.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-2-1000px-250x366.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-2-1000px-700x1023.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/084-087_Obras-Raras_276-2-1000px-120x175.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Hist\u00f3rico de S\u00e3o Paulo<\/span><\/a> Petitorio sobre el cambio de nombre del barrio encontrado en el Archivo Hist\u00f3rico de S\u00e3o Paulo ampl\u00eda la comprensi\u00f3n sobre el pasado de la ciudad<span class=\"media-credits\">Archivo Hist\u00f3rico de S\u00e3o Paulo<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un patrimonio codiciado<\/strong><br \/>\nLas colecciones iconogr\u00e1ficas como las de la BN suelen estar entre los preferidos de los ladrones de raridades. Un inventario elaborado por la instituci\u00f3n indica que 14 documentos fueron hurtados en 2004, representando un conjunto de 102 grabados. En 2005, el a\u00f1o del \u00faltimo incidente registrado, se sustrajeron 1.096 piezas de iconograf\u00eda, adem\u00e1s de cerca de 500 men\u00faes y r\u00f3tulos. Tambi\u00e9n en 2004, la Biblioteca del Museo Nacional identific\u00f3 el robo de 51 obras: 12 de ellas fueron hurtadas y 39, mutiladas. De esos hurtos, solamente nueve obras fueron recuperadas. Las bibliotecas universitarias sufren igualmente con ese tipo de delito. Datos de 2017 indican que la Biblioteca Pedro Calmon, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), tuvo 364 obras raras hurtadas durante la \u00faltima d\u00e9cada. En un intento por localizar las piezas desaparecidas, Paula Mello, que preside el Comit\u00e9 para Obras Raras y Especiales de la Comisi\u00f3n Brasile\u00f1a de Bibliotecas Universitarias, busc\u00f3 la ayuda del <a href=\"http:\/\/www.artloss.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The Art Loss Register<\/a>, plataforma internacional que registra obras de arte hurtadas o desaparecidas, con el objetivo de impedir su comercializaci\u00f3n. \u201cDesde entonces, estamos en contacto casi diario, enviando informes y todas las informaciones bibliogr\u00e1ficas de los libros hurtados de la biblioteca\u201d, relata.<\/p>\n<p>Motivado por las denuncias de hurtos en varias bibliotecas y archivos del pa\u00eds y con el tema \u201cpol\u00edticas de seguridad y salvaguarda de acervos raros y especiales\u201d, el XIII Encuentro Nacional de Archivos Raros (Enar), realizado en la sede de la BN a fines de 2018, reuni\u00f3 especialistas y gestores de los acervos para discutir como protegerlos. \u201cMuchas instituciones han sido v\u00edctimas de hurtos recientemente, lo que vuelve relevante el intercambio de experiencias y el aprendizaje que esas situaciones dif\u00edciles terminan proporcionando\u201d, observa Ros\u00e2ngela Rocha Von Helde, jefa del Planor. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de eso, es importante la prevenci\u00f3n de todos los tipos de siniestros, como incendios, inundaciones y ataques biol\u00f3gicos.\u201d<\/p>\n<p>En las bibliotecas que han sufrido hurtos, las pol\u00edticas de seguridad se han reforzado, con el perfeccionamiento en la descripci\u00f3n de los \u00edtems y la adopci\u00f3n de protocolos de atenci\u00f3n a los investigadores. Existe la preocupaci\u00f3n de mantener un empleado presente durante todo el proceso de consulta a las obras. \u201cEl usuario no debe quedar solo con el material para evitar tanto los da\u00f1os causados por la manipulaci\u00f3n inapropiada como los hurtos\u201d, sostiene Rodrigues. En su investigaci\u00f3n, \u00e9l constat\u00f3 que tan solo cinco de las 12 bibliotecas que mantienen acervos raros en Rio Grande do Sul disponen de reglamento espec\u00edfico que oriente el uso de la colecci\u00f3n. Ninguna de ellas digitaliza sus piezas. El resultado es preocupante: \u201cinevitablemente, una parte de esas piezas posiblemente no existir\u00e1 dentro de algunas d\u00e9cadas debido a la ineficiencia con la que se ejecutan las pol\u00edticas de seguridad y salvaguarda de acervos raros en las bibliotecas del estado\u201d.<\/p>\n<p>Sumados a la digitalizaci\u00f3n, el aumento del n\u00famero de c\u00e1maras de vigilancia, la capacitaci\u00f3n de los equipos de seguridad y la realizaci\u00f3n de inventarios son algunas de las medidas consideradas b\u00e1sicas para la protecci\u00f3n de los acervos. La inclusi\u00f3n de registros y marcas de propiedad, en las obras, se ha mostrado fundamental. Cuando se registran debidamente, las p\u00e1ginas faltantes, manchas o tachaduras en determinado manuscrito o libro pueden posibilitar su reconocimiento. Nada de eso, empero, tiene mucho sentido si las obras no son consultadas. \u201cEl investigador que viene aqu\u00ed es quien va a producir conocimiento y beneficiar a otras personas\u201d, observa Ana Pinheiro. \u201cCuando ficho una obra, operacionalizo el poder y el deber del Estado de garantizar el acceso a la cultura, la educaci\u00f3n y la informaci\u00f3n y de preservar la memoria, personalizando cada ejemplar catalogado. Pero es la mirada del especialista la que ocasiona el descubrimiento\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Esparcidas por Brasil, las colecciones de obras raras demandan protecci\u00f3n y auguran descubrimientos","protected":false},"author":673,"featured_media":323589,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273],"coauthors":[2348],"class_list":["post-323588","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/673"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323588"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323601,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323588\/revisions\/323601"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/323589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323588"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=323588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}