{"id":323749,"date":"2020-01-20T16:17:49","date_gmt":"2020-01-20T19:17:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=323749"},"modified":"2020-01-23T12:32:02","modified_gmt":"2020-01-23T15:32:02","slug":"francisco-de-assis-costa-las-multiples-facetas-de-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/francisco-de-assis-costa-las-multiples-facetas-de-la-amazonia\/","title":{"rendered":"Francisco de Assis Costa: Las m\u00faltiples facetas de la Amazonia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-0-1140px-abre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1716\" class=\"alignright size-full wp-image-323750\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-0-1140px-abre.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-0-1140px-abre.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-0-1140px-abre-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-0-1140px-abre-700x1054.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-0-1140px-abre-120x181.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Irene Almeida<\/span><\/a>En sus art\u00edculos y libros, que combinan historia, econom\u00eda, modelado matem\u00e1tico, sociolog\u00eda y antropolog\u00eda, el economista Francisco de Assis Costa explora la diversidad de estructuras y agentes productivos de la Amazonia. Docente e investigador del N\u00facleo de Altos Estudios Amaz\u00f3nicos (Naea) de la Universidad Federal de Par\u00e1 (UFPA), Costa hace hincapi\u00e9 especialmente en la producci\u00f3n extractiva y agr\u00edcola de un campesinado que se remonta al siglo XVIII y que a\u00fan hoy en d\u00eda constituye una de las bases de la econom\u00eda regional. Ese campesinado es un concepto clave de su trabajo, y \u00e9l lo define como un conjunto de trabajadores rurales que se organizan en unidades productivas familiares. Para el investigador, la diversidad de variantes de la producci\u00f3n rural y, de manera general, de los agentes econ\u00f3micos, tiene implicaciones pr\u00e1cticas en la instauraci\u00f3n de pol\u00edticas de sostenibilidad en la Amazonia.<\/p>\n<p>El economista naci\u00f3 en Pedro Avelino, un poblado del interior de Rio Grande do Norte que actualmente cuenta con unos 5 mil habitantes, est\u00e1 casado con una abogada y es padre de otras dos abogadas. En febrero de 2019 public\u00f3 su libro m\u00e1s reciente, intitulado <em>A brief economic history of the Amazon: 1720-1970<\/em>, y este mismo a\u00f1o tambi\u00e9n publicar\u00e1 otro, que saldr\u00e1 por la misma editorial, Cambridge Scholar Publishing, en el cual abordar\u00e1 el frustrado intento de la compa\u00f1\u00eda Ford de producir caucho en la Amazonia a comienzos del siglo XX. En la entrevista que se lee a continuaci\u00f3n, que concedi\u00f3 al final del mes de febrero en el despacho de su casa en Belem, Costa analiza la historia, las perspectivas y los equ\u00edvocos que signaron la econom\u00eda desde los tiempos coloniales en la Amazonia.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 70 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nEconom\u00eda y planificaci\u00f3n agraria<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Federal de Par\u00e1<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado en la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (1971), maestr\u00eda en la Universidad Federal Rural de R\u00edo de Janeiro (1981) y doctorado en la Universidad Libre de Berl\u00edn (1988)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><br \/>\n84 art\u00edculos cient\u00edficos y 26 libros, entre ellos <em>A brief economic history of the Amazon: 1720-1970<\/em>, de 2019 <\/div>\n<p><strong>Usted viv\u00eda en Bel\u00e9m, pero se march\u00f3 a Alemania para estudiar la Amazonia en 1982. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nEn 1978, luego de haber hecho la maestr\u00eda en el Centro de Posgrado en Desarrollo Agr\u00edcola de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas de R\u00edo de Janeiro [CPDA-FGV], retom\u00e9 el cargo de coordinador t\u00e9cnico en la Comisi\u00f3n Estadual de Planificaci\u00f3n Agr\u00edcola en Bel\u00e9m. Redact\u00e9 la tesina de maestr\u00eda sobre el experimento de la compa\u00f1\u00eda Ford para producir caucho en la Amazonia y medit\u00e9 acerca de la posibilidad de hacer el doctorado en Estados Unidos, por entonces, el destino preferido de los economistas. Pero all\u00e1 hab\u00eda pocas alternativas para realizar un abordaje m\u00e1s abierto de la econom\u00eda pol\u00edtica que era lo que yo estaba buscando. El profesor Hor\u00e1cio Martins de Carvalho, docente en esa \u00e9poca en el CPDA, estaba entusiasmado con el trabajo de Elmar Altvater (1938-2018), de la Universidad Libre de Berl\u00edn, un importante economista pol\u00edtico de Europa, y me sugiri\u00f3 que fuera a hacerlo en Alemania. Yo no sab\u00eda ni una palabra de alem\u00e1n, pero asist\u00ed a clases diariamente, redact\u00e9 el proyecto y se lo envi\u00e9 a Altvater y a Manfred Nitsch, tambi\u00e9n de la Universidad Libre de Berl\u00edn, y ambos me aceptaron. Arrib\u00e9 all\u00e1 en mayo de 1982 con la intenci\u00f3n de proseguir mis estudios sobre las grandes empresas en la Amazonia y confrontarlos con la din\u00e1mica campesina. Yo ya sab\u00eda que la formaci\u00f3n de los campesinos ya hab\u00eda sido explicada por los soci\u00f3logos que estudiaban la Amazonia en aquella \u00e9poca, entre los que figuraban Jos\u00e9 de Souza Martins en la USP [Universidad de S\u00e3o Paulo], Octavio Ianni [1926-2004], en la PUC-SP [Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo] y Ot\u00e1vio Guilherme Velho en el Museo Nacional, pero luego me di cuenta que ellos solamente hab\u00edan analizado a los campesinos recientes. Los an\u00e1lisis hist\u00f3ricos y econ\u00f3micos no se hab\u00edan hecho. Entonces dej\u00e9 a un lado al gran capital y me centr\u00e9 en el campesinado, y eso deriv\u00f3 en un libro de 450 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue lo que descubri\u00f3?<\/strong><br \/>\nDescubr\u00ed que los campesinos se originaron en el siglo XVIII, en el marco de estructuras preexistentes, que eran las de los poblados religiosos. Los misioneros efectuaron la aculturaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas, induciendo la conformaci\u00f3n de n\u00facleos familiares. En su organizaci\u00f3n se instauraron muchos de los h\u00e1bitos occidentales europeos, tales como vestirse con ropas, la caza con escopeta, el uso de la p\u00f3lvora y la utilizaci\u00f3n de sal en los alimentos. Las familias comenzaron a valerse del conocimiento de la naturaleza para satisfacer sus nuevas necesidades y se elabor\u00f3 un proyecto colonial mercantilista articulado con una estructura campesina. De aqu\u00ed sal\u00eda el cacao, aceites, zarzaparrilla, aj\u00edes, clavo de olor y otros sustitutos de las especias de Oriente. Como moneda de cambio, los campesinos, que en realidad eran abor\u00edgenes aculturados, recib\u00edan p\u00f3lvora, ropa y sal, por ejemplo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se conecta su tesis con su \u00faltimo libro, <\/strong><strong><em>Brief history<\/em>, que tambi\u00e9n trata acerca de los campesinos?<\/strong><br \/>\nA lo largo del tiempo fui acopiando datos para estudiar los fen\u00f3menos de los cuales me di cuenta en la tesis. En el libro, describo c\u00f3mo funcionaba el sistema econ\u00f3mico que coordinaban los religiosos. Los poblados atend\u00edan sus necesidades unos a otros. Los que se hallaban m\u00e1s cerca de las selvas m\u00e1s ricas se especializaban en la b\u00fasqueda de lo que se denominaban drogas del sert\u00f3n, mientras que los otros, como en el caso de los de la regi\u00f3n de Salgado, en el estado de Par\u00e1, se dedicaban a la producci\u00f3n de harina, pescado o sal; en Maraj\u00f3, ganado; en Moju, aguardiente. Los jesuitas llegaron a disponer de una econom\u00eda usuraria, porque acumularon un volumen de ahorro sustancial y hac\u00edan pr\u00e9stamos con inter\u00e9s. Tambi\u00e9n comprob\u00e9 que la conformaci\u00f3n de un campesinado cholo en la Amazonia se aceler\u00f3 a partir de 1755, en el segundo quinquenio de la administraci\u00f3n del marqu\u00e9s de Pombal [Sebasti\u00e3o Jos\u00e9 de Carvalho e Melo, 1699-1782], que expuls\u00f3 a los jesuitas. Cuando esas aldeas fueron disgregadas, los integrantes de esos n\u00facleos familiares ya no volvieron a vivir como abor\u00edgenes. Se transformaron en campesinos y empezaron a comerciar con los mercaderes fluviales, un tipo de comerciantes que tambi\u00e9n era nuevo, que vend\u00edan e intercambiabas sus productos pr\u00e1cticamente en cualquier punto de los r\u00edos, canalizando la producci\u00f3n local hacia el mercado mundial.<\/p>\n<blockquote><p>Si suprimimos las diferencias, estaremos describiendo un mundo cient\u00edficamente incorrecto y socialmente injusto<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo define usted al campesinado?<\/strong><br \/>\nUn campesinado es un conjunto de campesinos de un territorio definido. [Alexander] Chayanov [economista, 1888-1937] propuso una teor\u00eda muy interesante sobre la econom\u00eda campesina. Mencionaba a la empresa campesina para referirse a un n\u00facleo familiar campesino, integrado por el padre, la madre y los hijos. Para \u00e9l, lo que diferencia a la empresa campesina es el hecho de ser, simult\u00e1neamente, familia, es decir, una unidad de consumo, y empresa, o sea una unidad de producci\u00f3n. Como empresa, una familia campesina solo se emplea a s\u00ed misma y se reparte entre sus miembros el lucro obtenido. Esas singularidades dan lugar a una econom\u00eda muy particular, orientada por el consumo. Al comienzo de la colonizaci\u00f3n de la Amazonia no hab\u00eda campesinos, tan solo estaban las tribus con familias numerosas y las fincas de los colonos, due\u00f1os de lotes de terrenos v\u00edrgenes, basadas en el trabajo esclavo. Los religiosos congregaron a los ind\u00edgenas en aldeas e impulsaron la formaci\u00f3n de n\u00facleos familiares porque ese era el ideal cristiano de la familia. M\u00e1s tarde, durante el per\u00edodo pombalino, se incit\u00f3 el mestizaje en n\u00facleos familiares integrados por portugueses e ind\u00edgenas. Cuando se tornaron aut\u00f3nomas, esas familias comenzaron a funcionar como n\u00facleos familiares campesinos en el sentido aludido por Chayanov. Al fusionar los conocimientos y necesidades abor\u00edgenes y europeos, se convirtieron en unos campesinos bastante peculiares, a los cuales denomin\u00e9 campesinado cholo amaz\u00f3nico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos campesinos todav\u00eda son importantes en la econom\u00eda de la Amazonia?<\/strong><br \/>\nEn efecto, y se trata de una base que casi nunca se tiene en cuenta en los an\u00e1lisis econ\u00f3micos. En los \u00faltimos 15 a\u00f1os incluso ha ido resurgiendo la agricultura familiar. En el Censo Agropecuario de 2006, considerando las \u00e1reas productivas con una superficie menor a 200 hect\u00e1reas y con predominancia de trabajo familiar, los campesinos estaban a cargo de 429.840 establecimientos sobre un total de 444.622 de la regi\u00f3n norte, con una fuerza laboral total de 1.088.441 personas. En los resultados preliminares del Censo de 2017, los campesinos figuraron con 500.618 unidades productivas y 1.398.366 trabajadores familiares. Otra comparaci\u00f3n: en 2006, los n\u00facleos campesinos representaban el 75% del Valor Bruto de Producci\u00f3n [VBP] rural de la regi\u00f3n norte de Brasil. Los resultados preliminares de 2017 a\u00fan no calcularon el VBP.<\/p>\n<p><strong>En <\/strong><strong><em>Brief history<\/em> usted critica la perspectiva de los ciclos econ\u00f3micos, como el del caucho. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nEsa perspectiva oculta una diversidad estructural que debe visualizarse, por el riesgo de incurrir en impropiedades hist\u00f3ricas e injusticias sociales. La historiograf\u00eda tradicional se centra en el cacao de la Amazonia y en la ca\u00f1a de az\u00facar del nordeste como productos claves, que vinculaban al Brasil Colonial con el mundo, y lo que se produc\u00eda a la par, que aportaba productos para el mercado interno, se ocultaba. En el libro, muestro c\u00f3mo las actividades de exportaci\u00f3n se combinaban con la producci\u00f3n para el mercado interno, garantizando el proceso productivo en la Colonia. Esto es fruto de la forma en que investigo la historia econ\u00f3mica y de mi insistencia por vislumbrar todo el abanico de actores y de fundamentos productivos en el sistema colonial como un todo. Con el caucho nos topamos con el mismo problema. La literatura cl\u00e1sica sobre el caucho, incluyendo a Arthur C\u00e9sar Ferreira Reis [historiador, 1906-1993] y Euclides da Cunha [1866-1909], habla de \u201cun enorme cauchal\u201d, pero eso no es real. Fueron los campesinos surgidos en el siglo XVIII quienes comenzaron a producir caucho y por s\u00ed solos acapararon la producci\u00f3n entre 1850 y 1880, 30 a\u00f1os en los que solo hab\u00eda campesinos cholos produciendo caucho y casi nadie habla de ellos. Reci\u00e9n a partir de 1880 comenz\u00f3 a instaurarse el gran cauchal. La crisis de precios de 1910 destruy\u00f3 ese segundo ordenamiento productivo, el de los grandes productores, pero la estructura campesina perdura.<\/p>\n<div id=\"attachment_323754\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323754 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1342\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-2-1140px-250x294.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-2-1140px-700x824.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-2-1140px-120x141.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Costa, recibiendo la espada de oficial de la Marina de Guerra, en 1972<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo hizo para arribar a esas conclusiones?<\/strong><br \/>\nSolo puede demostrarlo a partir del Sig-Fundi\u00e1rio [el Sistema de Integraci\u00f3n de Datos Agrarios y Ambientales, coordinado por la UFPA y el Ministerio P\u00fablico de Par\u00e1]. Estudi\u00e9 4.125 registros de posesi\u00f3n de tierras asentados entre 1892 y 1986 en los archivos del Iterpa [el Instituto de Tierras del Estado de Par\u00e1] incorporados al Sig-Fundi\u00e1rio. As\u00ed pude mapear la estructura agraria, porque las declaraciones de propiedad conten\u00edan informaciones sobre la cantidad de caucheros de cada propiedad. Los campesinos representaban el 52% de la capacidad productiva de caucho de todo Par\u00e1 al comienzo del siglo XX. La producci\u00f3n volvi\u00f3 a aumentar en los a\u00f1os 1930, con la venta de l\u00e1tex a las empresas de S\u00e3o Paulo. El campesinado tambi\u00e9n conserv\u00f3 la base de la exportaci\u00f3n del cacao y de la casta\u00f1a de monte; el caucho solo era uno de los productos propios en cartera. En la d\u00e9cada de 1970 ya exist\u00edan diferentes formas de campesinado, el extractivista, el agr\u00edcola nordestino, el japon\u00e9s y otros. Cada uno de ellos posee distintas trayectorias tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 son las trayectorias tecnol\u00f3gicas?<\/strong><br \/>\nEse es un concepto que adapt\u00e9 del economista italiano Giovanni Dosi para entender la econom\u00eda de la Amazonia. Son diferentes convergencias de sistemas productivos, tanto campesinos como patronales, que conducen a distintos modelos de ganader\u00eda, de agricultura y de sistemas agroforestales, con sus formas m\u00e1s amigables o m\u00e1s hostiles de uso de la tierra. Los modelos productivos tienen una dimensi\u00f3n estructural relevante en la cual se destacan las distintas formas de apropiaci\u00f3n de la tierra, del acceso al conocimiento y al cr\u00e9dito. El modo en que se trabajan esas nociones permite vislumbrar el conjunto de las cosas. La tendencia de la econom\u00eda tradicional radica en ver las cosas como si los agentes econ\u00f3micos fuesen \u00fanicos y todas las personas y estructuras estuviesen guiadas por los mismos principios. Las familias campesinas toman sus decisiones a partir de las necesidades de sus integrantes, mientras que el productor rural y el latifundista se orientan exclusivamente por el mercado. Esas son diferencias fundamentales, que repercuten en la econom\u00eda y es por eso que deben tenerse en cuenta. Si hay una contribuci\u00f3n que pretendo dejar en mi \u00e1rea es esa, la de demostrar que se puede analizar a una econom\u00eda considerando esa diversidad, a la que yo llamo diversidad estructural profunda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se trata exactamente?<\/strong><br \/>\nEsa diversidad pone sobre el tapete las razones de m\u00faltiples actores, porque existen campesinos de varios tipos, aquellos que saben lidiar con la selva y los que solo conocen de agricultura. Tambi\u00e9n hay modelos empresarios bastante dis\u00edmiles. Si suprimimos las diferencias estaremos describiendo un mundo erigido a imagen de un solo tipo de agente o estructura, algo que es cient\u00edficamente incorrecto y socialmente injusto. Ese derrotero conduce a pol\u00edticas adecuadas a las necesidades de algunos grupos sociales, desmereciendo las necesidades de otros. Y las cualidades que se le atribuyen a los grupos privilegiados no siempre superan a las de los que no son tenidos en cuenta. Desde la \u00f3ptica del desarrollo sostenible, un grupo social cuyas habilidades se enfocan en la preservaci\u00f3n de los recursos ecosist\u00e9micos no puede ser tratado como at\u00e1vicamente atrasado y, por lo tanto, pasible de ser eliminado en nombre del progreso, aunque eso es lo que se piensa de los campesinos con trayectorias tecnol\u00f3gicas extractivistas o agroforestales. Eso a lo que se le llama atraso podr\u00eda ser una forma sofisticada de combinar supervivencia social con la preservaci\u00f3n de los ecosistemas. La pol\u00edtica deber\u00eda fortalecer esas trayectorias, bregando para que la supervivencia de los actores involucrados sea digna y ciudadana. Por las mismas razones, no resulta adecuado considerar a los grupos sociales cuyas posturas solo se traducen en econom\u00edas de aniquilaci\u00f3n de los recursos ecosist\u00e9micos como intr\u00ednsecamente modernos, pero as\u00ed es como se procede en relaci\u00f3n con los productores en las trayectorias de <em>commodities<\/em> tradicionales como la soja y el ganado. La pol\u00edtica deber\u00eda transformarlos en algo efectivamente moderno, ecol\u00f3gicamente prudente y socialmente correcto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 lugar ocupa la industria en su investigaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEstudio el rol de la industria local, que tambi\u00e9n fue soslayado. Luego de la crisis de los precios del caucho, cuando se perdi\u00f3 la capacidad de comprar afuera, se desarroll\u00f3 un parque industrial diversificado para atender la demanda reprimida de productos textiles, de alimentos, etc. En el libro demuestro que la industria pas\u00f3 del 1,7% cuando comenzaba el siglo XX al 18% de la econom\u00eda regional en los a\u00f1os 1940. He realizado una labor con mi grupo de investigaci\u00f3n para estudiar el proceso de desarrollo industrial en torno al asa\u00ed y a la producci\u00f3n de aceites, f\u00e1rmacos y cosm\u00e9ticos. Esas soluciones productivas tienen un componente industrial articulado con la diversidad productiva rural y las m\u00faltiples formas de los sistemas agroforestales. Con mis colegas del grupo de investigaci\u00f3n en el Naea y en el posgrado en econom\u00eda de la UFPA entendemos que esos ordenamientos son estrat\u00e9gicos para poder pensar en el desarrollo de la regi\u00f3n con miras a lograr una sostenibilidad ambiental e inclusi\u00f3n social.<\/p>\n<div id=\"attachment_323758\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-3-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-323758 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-3-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-3-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-3-1140px-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-3-1140px-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/030-035_Entrevista-Francisco-Costa_277-3-1140px-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Costa (<em>a la der.<\/em>) en un estudio de campo junto a productores de asa\u00ed, en 2017<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Otro de sus aportes fueron las cuentas sociales alfa. \u00bfEn qu\u00e9 consisten?<\/strong><br \/>\nSe trata de una metodolog\u00eda de producci\u00f3n de matrices de insumo-producto a partir de la matem\u00e1tica de Leontief [Wassily Leontief, economista, 1906-1999]. Esas matrices describen las interacciones sectoriales de la agricultura, de la industria y de los servicios y se emplean, por ejemplo, para calcular los valores agregados de la producci\u00f3n de un pa\u00eds. Las cuentas alfa describen esas relaciones invirtiendo la direcci\u00f3n del c\u00e1lculo, partiendo de la informaci\u00f3n m\u00e1s elemental a nivel del productor hasta el nivel de una econom\u00eda local o regional. Con ello puedo describir econom\u00edas locales resguardando su diversidad estructural. Apliqu\u00e9 esa metodolog\u00eda para describir econom\u00edas locales, como la del sudeste paraense, incorporando la miner\u00eda, a la par de diversas estructuras rurales, interactuando con los sectores urbanos, observando los impactos ambientales derivados de las diferentes actividades y de la diversidad de formas de producci\u00f3n rural. M\u00e1s recientemente apel\u00e9 a las cuentas alfa para analizar la econom\u00eda del asa\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 estado se encuentra la econom\u00eda del asa\u00ed?<\/strong><br \/>\nEst\u00e1 creciendo mucho, aunque con escaso apoyo del gobierno. En 2017, mi grupo advirti\u00f3 una nueva trayectoria tecnol\u00f3gica-industrial compitiendo con la que se desarrolla localmente desde hace tiempo. El m\u00e9todo tradicional consiste en batir el asa\u00ed sin afectar la capa de tanino que envuelve a las semillas, que deja un gusto desagradable. Esa precauci\u00f3n result\u00f3 fundamental en el desarrollo de la tecnolog\u00eda local, porque si se golpea las semillas con mayor fuerza, se arruina el sabor del asa\u00ed de los cultivos locales. Sin embargo, el uso de una tecnolog\u00eda gen\u00e9rica para la producci\u00f3n de pulpa de frutas no repara en ese cuidado y bate al asa\u00ed con mayor fuerza, lo cual le confiere un sabor distinto. Las m\u00e1quinas son m\u00e1s r\u00e1pidas, por lo tanto m\u00e1s rentables, y las empresas productoras las han adoptado para cubrir sus demandas sin tener en cuenta el sabor del cultivo local al cual se lo considera como el del verdadero asa\u00ed. El consumo de asa\u00ed que se populariz\u00f3 recientemente en muchos lugares est\u00e1 orientado por su condici\u00f3n de superalimento: las mol\u00e9culas de antocianina son lo que importan; el sabor, derivado del contenido de l\u00edpidos, no cuenta. A partir de ese contraste se establecen los principios de una competencia que podr\u00eda decidir aspectos importantes de esa econom\u00eda. \u00bfEl asa\u00ed ser\u00e1 una <em>commoditie<\/em> gen\u00e9rica o conservar\u00e1 el valor ligado a su <em>terroir<\/em>? Esta \u00faltima posibilidad exige que le ense\u00f1emos al mundo lo que es un buen asa\u00ed, tal como los franceses e italianos hicieron con sus vinos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece la intervenci\u00f3n de los grandes capitales en la Amazonia?<\/strong><br \/>\nLa d\u00e9cada de 1970 representa una nueva instancia en la historia de la Amazonia. La dictadura militar [1964-1985] comenz\u00f3 a implementar un proyecto de ocupaci\u00f3n para la Amazonia, buscando atraer al capital de grandes empresas del sudeste para los proyectos agropecuarios en la regi\u00f3n. El experimento de Ford, consistente en establecer una <em>plantation<\/em> de \u00e1rboles del caucho en los a\u00f1os 1920, revel\u00f3 que las plantaciones homog\u00e9neas en esa regi\u00f3n son muy vulnerables. Para el segundo a\u00f1o los \u00e1rboles de hevea estaban infectados por hongos. Les llev\u00f3 ocho a\u00f1os hallar una t\u00e9cnica para contener al hongo, mediante tres injertos. La homogeneidad sigue siendo un problema. Analizando el pasado y lo que se est\u00e1 haciendo ahora, parece ser que las tecnolog\u00edas basadas en la mec\u00e1nica y en la qu\u00edmica, que presuponen homogeneidad y extensi\u00f3n de los cultivos, tienen una vida \u00fatil bastante m\u00e1s corta en la Amazonia que en otras regiones de Brasil y del mundo. Y si se tiene en cuenta la fragilidad de los suelos de la regi\u00f3n, esas tecnolog\u00edas imponen dificultades enormes de regeneraci\u00f3n ecol\u00f3gica. La agricultura intensiva en la Amazonia trajo consigo un riesgo social a largo plazo que, pese a las advertencias, insistimos en no evaluarlas correctamente.<\/p>\n<blockquote><p>Debemos ense\u00f1arle al mundo lo que es un buen asa\u00ed, como hicieron los franceses con sus vinos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 usted se opone a la idea del vac\u00edo demogr\u00e1fico en la Amazonia?<\/strong><br \/>\nLa dictadura difundi\u00f3 la noci\u00f3n de que la Amazonia era un vac\u00edo demogr\u00e1fico para justificar sus acciones. Si eso era as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 se deber\u00eda haber hecho? Ocuparlo, llenar ese vac\u00edo. Solo que no hab\u00eda vac\u00edo en ning\u00fan lado. Lo que hay son diferentes formas de ocupaci\u00f3n, los ind\u00edgenas poseen grandes extensiones, los campesinos extractivistas ocupan vastas \u00e1reas. Solo pudo decirse que la Amazonia era un gran vac\u00edo porque tanto a nivel acad\u00e9mico como en el seno de la sociedad en general no se demostraba la ocupaci\u00f3n. Los habitantes ribere\u00f1os, que no figuran en el mapa, porque no talan, est\u00e1n all\u00ed desde hace tres siglos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fueron sus experiencias como parte del gobierno?<\/strong><br \/>\nEntr\u00e9 en la ADA [la Agencia de Desarrollo de la Amazonia] en 2003 como parte de un esfuerzo para hacer que la agencia volviera a ser una nueva Sudam [la Superintendencia de Desarrollo de la Amazonia]. Luego de asumir mi cargo, discut\u00ed con el directorio la posibilidad de considerar a la econom\u00eda regional a partir de su emprendimientos productivos locales, que contemplan la econom\u00eda a partir de la concentraci\u00f3n de los distintos actores. Recorrimos los estados de la regi\u00f3n, detectamos alrededor de 40 arreglos productivos locales y seleccionamos cuatro a los que ayudar\u00edamos inmediatamente; el primero era el del asa\u00ed. Nos estaba yendo bien, cuando entonces se suscitaron varios problemas entre los pol\u00edticos y empezaron a atacarme por mis ideas. Entonces renunci\u00e9. A\u00f1os despu\u00e9s, en 2011, me invitaron a asumir uno de los cargos directivos del Ipea [el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada]. Instal\u00e9 una serie de debates para mostrarles a los economistas del instituto, la mayor\u00eda muy bien calificados, que ellos no reparaban en las distintas regiones, a causa de las teor\u00edas y metodolog\u00edas que adoptaban. Les mostr\u00e9 que podr\u00edamos tener en cuenta la diversidad de las estructuras econ\u00f3micas, y poco a poco consegu\u00ed aliados y comenzamos a planificar el modo de hacer diferentes lecturas por regiones. Est\u00e1bamos realizando esa labor prometedora cuando nuevamente surgieron problemas y contiendas pol\u00edticas. Una vez m\u00e1s, renunci\u00e9 y me fui a ocuparme de mi vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 recuerda de Pedro Avelino, su ciudad natal?<\/strong><br \/>\nMe acuerdo de todo. Estuve all\u00e1 en enero de 2018, para el festejo por los 150 a\u00f1os de la ciudad, en el interior de Rio Grande do Norte, y la alcald\u00eda me invit\u00f3 a hablar en el Concejo Deliberante. Aprovech\u00e9 esa oportunidad para hablar de mi generaci\u00f3n, que se benefici\u00f3 enormemente de la gu\u00eda que ejerciera el padre Antonio Antas [1918-1975]. El cura Antas apostaba al conocimiento para situar a los j\u00f3venes en otro tipo de ambiente. \u00c9l fund\u00f3 su escuela, que brindaba una formaci\u00f3n m\u00e1s completa que la escuela p\u00fablica. Cuando un ni\u00f1o llegaba al final de la primaria, \u00e9l les dec\u00eda a los padres que ten\u00edan que enviarlos a estudiar en otra escuela, buscaba vacantes en los colegios religiosos de Natal para aquellos que necesitaban hacer el secundario y as\u00ed ayud\u00f3 a muchos. Fui monaguillo, pens\u00e9 que ser\u00eda buena la posibilidad de imitar al padre Antas y a los 10 a\u00f1os entr\u00e9 al Seminario S\u00e3o Pedro, en Natal. Pero cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde me di cuenta que eso no era para m\u00ed y me cambi\u00e9 a un colegio laico. Mi padre, que era comerciante, coste\u00f3 mis estudios. Cuando ingres\u00e9 en la facultad de econom\u00eda en Natal, se produjo una inundaci\u00f3n en Pedro Avelino y mi pap\u00e1 perdi\u00f3 gran parte de sus mercader\u00edas. No logr\u00f3 recuperarse econ\u00f3micamente nunca m\u00e1s. Por suerte, simult\u00e1neamente, hice una licenciatura corta en matem\u00e1tica, aprob\u00e9 en un concurso p\u00fablico para docente de primaria y, por ser estudiante de econom\u00eda, pude dar clases en el colegio p\u00fablico m\u00e1s importante de Natal, el Atheneu Norte-Riograndense. As\u00ed pude sostenerme y ayudar a mis hermanos que sal\u00edan de Pedro Avelino y mi familia pudo salvarse de la ruina total.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY su paso por la Marina?<\/strong><br \/>\nMe gradu\u00e9 en econom\u00eda en 1971, trabaj\u00e9 en una empresa de confecciones de Natal, pero no estaba contento con el sueldo y me present\u00e9 a concurso para el cuadro complementario de oficiales de la Marina, destinado a graduados en universidades civiles. Estuve un a\u00f1o en R\u00edo de Janeiro y vine para el astillero de la Marina ac\u00e1 en Bel\u00e9m. Ah\u00ed fue que conoc\u00ed la Amazonia. Llegu\u00e9 a las 2 de la madrugada y ni bien se abri\u00f3 la puerta del avi\u00f3n sent\u00ed ese aroma, que nunca hab\u00eda experimentado. Era el mes de octubre, el m\u00e1s c\u00e1lido en Bel\u00e9m. El taxi me condujo por un camino que era casi todo de favelas, con palafitos amedrentadores. Esa noche no pude dormir. A las 5 de la ma\u00f1ana estaba en la ventana del hotel y vi la ciudad. Una ciudad hermosa, aunque muy sufrida, signada por un extenso per\u00edodo de estancamiento. Mi vida como oficial de la Marina dur\u00f3 dos a\u00f1os, hasta que entend\u00ed que aquello no val\u00eda la pena. Era un \u00e1mbito muy r\u00edgido que sumado a la l\u00f3gica organizativa del astillero donde trabajaba me molestaban. Ped\u00ed el retiro y empec\u00e9 un curso de seis meses de especializaci\u00f3n en planificaci\u00f3n agr\u00edcola que impart\u00eda el Sistema Nacional de Planificaci\u00f3n Agr\u00edcola [SNPA]. Y luego el SNPA me ofreci\u00f3 un puesto como coordinador t\u00e9cnico en la Comisi\u00f3n Estadual de Planificaci\u00f3n Agr\u00edcola que se estaba formando en Bel\u00e9m. Luego regres\u00e9 a R\u00edo para estudiar en el CPDA-FGV. Esa fue una etapa extraordinaria de mi formaci\u00f3n. A partir de entonces estuve en condiciones de reunir m\u00faltiples perspectivas te\u00f3ricas y hallar metodolog\u00edas para articular diferentes formas de describir la realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El economista pone de relieve la diversidad de estructuras productivas y el rol de los campesinos, que emergen en el siglo XVIII","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[267,270,294,310,1169,330],"coauthors":[5968],"class_list":["post-323749","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-agronomia-es","tag-antropologia-es","tag-economia-es","tag-historia-es","tag-matematica-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323749"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323749\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":323762,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323749\/revisions\/323762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323749"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=323749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}