{"id":324252,"date":"2020-01-20T16:23:01","date_gmt":"2020-01-20T19:23:01","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=324252"},"modified":"2020-01-23T12:31:53","modified_gmt":"2020-01-23T15:31:53","slug":"el-dilema-de-la-tabla-periodica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-dilema-de-la-tabla-periodica\/","title":{"rendered":"El dilema de la tabla peri\u00f3dica"},"content":{"rendered":"<p>En 1869, un profesor de la Universidad de San Petersburgo, el ruso Dmitri Mendel\u00e9yev (1834-1907), ide\u00f3 un diagrama en el cual ordenaba alrededor de 60 elementos qu\u00edmicos, por ese entonces conocidos en funci\u00f3n de su masa respectiva. Esa fue la primera versi\u00f3n de lo que luego se conocer\u00eda como la tabla peri\u00f3dica moderna, actualmente compuesta por 118 elementos, ordenados en 18 grupos (columnas) y 7 per\u00edodos (l\u00edneas). En la actualidad, los elementos est\u00e1n organizados en forma creciente en funci\u00f3n de su n\u00famero at\u00f3mico \u2013la cantidad de protones en su n\u00facleo\u2013 y aquellos que pertenecen a un mismo grupo presentan propiedades similares. En su sesquicentenario, esta herramienta a\u00fan resulta indispensable para explicar (y prever) las interacciones qu\u00edmicas e inferir las caracter\u00edsticas de los elementos, tales como reactividad, densidad y disposici\u00f3n de los electrones en torno al n\u00facleo at\u00f3mico, donde adem\u00e1s de los protones est\u00e1n los neutrones. \u201cHoy en d\u00eda, la tabla peri\u00f3dica puede considerarse como la enciclopedia m\u00e1s concisa que existe. Aquel que sabe usarla encuentra mucha informaci\u00f3n en una \u00fanica hoja de papel\u201d, dice Carlos Alberto Filgueiras, qu\u00edmico e historiador de la ciencia de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). \u201cNo existe nada igual en otra \u00e1rea del conocimiento\u201d.<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1940, no fueron las expediciones de campo lo que hicieron que la tabla peri\u00f3dica incrementara su tama\u00f1o, sino los experimentos llevados a cabo en aceleradores de part\u00edculas. Hace 80 a\u00f1os que la ciencia no descubre ning\u00fan nuevo elemento en la naturaleza; el \u00faltimo fue el francio (Fr), cuyo n\u00famero at\u00f3mico es 87, hace exactamente 80 a\u00f1os. Desde entonces, los casi 30 nuevos elementos que se agregaron a la tabla fueron producidos en primera instancia a partir de reacciones nucleares, aunque algunos, como en el caso del plutonio, tambi\u00e9n se detectaron en la naturaleza despu\u00e9s de haber sido elaborados artificialmente en instalaciones de Europa, Estados Unidos y Asia. Brasil no integra el selecto club de pa\u00edses que disponen de equipos capaces de generar nuevos elementos. Las dificultades para fabricarlos \u2013cada vez m\u00e1s pesados, o sea, con m\u00e1s protones en su n\u00facleo at\u00f3mico, y con vida media (decaimiento radioactivo) fugaz, de fracciones de segundo\u2013 conducen a algunos cient\u00edficos a indagar hasta qu\u00e9 punto ser\u00e1 posible expandir la tabla y admitir elementos con comportamiento distinto.<\/p>\n<p>Uno de los cient\u00edficos que se plantea esa cuesti\u00f3n es alguien muy particular. El f\u00edsico nuclear Yuri Oganessian, de 85 a\u00f1os, del Instituto Unificado de Investigaci\u00f3n Nuclear (JINR, seg\u00fan su sigla original en ingl\u00e9s), en Dubn\u00e1, una localidad ubicada alrededor de 120 kil\u00f3metros de Mosc\u00fa, es la segunda persona viva cuyo nombre fue utilizado como inspiraci\u00f3n para designar a un elemento. En la versi\u00f3n actual de la tabla peri\u00f3dica, el elemento m\u00e1s pesado, que figura en su esquina inferior derecha, es el oganes\u00f3n (Og), cuyo n\u00famero at\u00f3mico es 118. Hace sesenta a\u00f1os que este cient\u00edfico ruso se dedica a producir nuevos elementos superpesados, aquellos cuyo n\u00famero at\u00f3mico es superior a 92 que es el que le corresponde al uranio (U), los denominados transur\u00e1nicos, y particip\u00f3 del descubrimiento de alrededor de una decena de elementos.<\/p>\n<\/div><a name=\"#277_tabela_es\"><\/a><iframe id=\"277_tabela_es\" style=\"overflow: hidden; width: 100%; height: calc(100vh - 200px)\" data-ratio_760=\"0.912\" data-ratio_1190=\"0.912\" class=\"resizable\" data-ratio=\"1.30\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/revista_embeds\/277_tabela_es\/index.html?1960693600\"  scrolling=\"no\" noborders><\/iframe><div class=\"post-content sequence\">\n<p>El oganes\u00f3n fue producido a partir de tan solo un pu\u00f1ado de \u00e1tomos en un experimento realizado en 2006 en el acelerador de part\u00edculas del Laboratorio Flerov del JINR. Este elemento se obtuvo por medio de colisiones en condiciones especiales, que promovieron la fusi\u00f3n de \u00e1tomos del elemento 20 \u2013el calcio\u2013 y del 98, el californio. En funci\u00f3n de la m\u00ednima cantidad de \u00e1tomos que se produjeron y de su promedio de vida demasiado breve, al d\u00eda de hoy los cient\u00edficos a\u00fan no han logrado determinar las propiedades qu\u00edmicas del oganes\u00f3n. En el caso de que el mismo corresponda a lo que se espera por su posici\u00f3n en la tabla peri\u00f3dica (grupo 18), se tratar\u00eda de un gas noble, como el helio, con baja reactividad. Con todo, por ahora es poco lo que se conoce sobre sus propiedades.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfSer\u00e1 cierto que el elemento 118 se asemeja a un gas noble? Con frecuencia, la respuesta para ello es negativa\u201d, dijo Oganessian en el marco de un encuentro de cient\u00edficos famosos para celebrar los 150 a\u00f1os del trabajo de Mendel\u00e9yev, organizado en Par\u00eds, en los \u00faltimos d\u00edas del mes de enero, por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco). \u201cCreo que el elemento 118 probablemente formar\u00eda parte del 18\u00ba grupo de la tabla. En la transici\u00f3n del elemento 118 al 119, espero ver cambios, que posiblemente ser\u00e1n detectados, si bien en forma d\u00e9bil\u201d. Sin embargo, ese optimismo no se extiende mucho m\u00e1s all\u00e1. \u201cEstimo que, en los elementos 120, 121 \u00f3 123, la diferencia entre los grupos ser\u00e1 bastante menor o bien desaparecer\u00e1 por completo\u201d, dice Oganessian. \u201cA partir de ese punto, \u00bfla tabla peri\u00f3dica deber\u00eda cambiar?\u201d<\/p>\n<p>La pregunta del ruso indaga m\u00e1s all\u00e1. Si hasta ahora todo lo que se conoce de la qu\u00edmica respeta las reglas de la tabla peri\u00f3dica, \u00bfqu\u00e9 raz\u00f3n hay para sospechar que su diagrama puede tornarse obsoleto en funci\u00f3n de nuevos hallazgos? Ese fantasma que se cierne sobre la tabla tiene nombre y apellido: Albert Einstein y su teor\u00eda de la relatividad especial. Oganessian explica que, cuanto mayor es la masa de un n\u00facleo at\u00f3mico (donde se encuentran los protones con carga el\u00e9ctrica positiva), mayor es la atracci\u00f3n que ejerce sobre los electrones, con carga negativa, ubicados en la primera capa formada por esas part\u00edculas que orbitan el n\u00facleo. Esos electrones comienzan entonces a moverse m\u00e1s r\u00e1pido y, en el caso de los n\u00facleos de elementos superpesados se acercan bastante a la velocidad de la luz. Este escenario provoca que los electrones, que en condiciones normales presentan una masa 1.800 veces menor que la del prot\u00f3n, se tornen m\u00e1s pesados. De esa manera, acaban por alterar la masa final del \u00e1tomo y ello desordena el esquema de las \u00f3rbitas de los electrones, uno de los par\u00e1metros que explica la tabla peri\u00f3dica actual.<\/p>\n<blockquote><p>La producci\u00f3n de elementos superpesados que duran m\u00e1s tiempo constituye un desaf\u00edo para la investigaci\u00f3n en f\u00edsica nuclear<\/p><\/blockquote>\n<p>Incluso antes de que ese problema se detecte experimentalmente, algunos te\u00f3ricos ya se est\u00e1n encargando de elaborar una tabla peri\u00f3dica relativista. En ella, la relatividad de Einstein tambi\u00e9n cobra un papel relevante en la descripci\u00f3n del \u00e1tomo, anteriormente definido solamente por las fuerzas electromagn\u00e9ticas y nucleares, que se explican a partir de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. No obstante, pocos cient\u00edficos osan realizar afirmaciones categ\u00f3ricas sobre lo que podr\u00eda detectarse en los aceleradores de part\u00edculas.<\/p>\n<p>La simulaci\u00f3n matem\u00e1tica de un n\u00facleo at\u00f3mico de un elemento superpesado, con m\u00e1s de 100 protones y casi 200 neutrones a\u00fan es una tarea imposible. No existe poder computacional disponible para eso, y el abordaje estad\u00edstico no resulta confiable para la descripci\u00f3n de ciertas propiedades. \u201cPor lo tanto, necesitamos utilizar instrumentos matem\u00e1ticos que permitan tratar un problema al menos en forma \u2018no tan errada\u2019, y la descripci\u00f3n que obtendremos evidentemente ser\u00e1 una aproximaci\u00f3n\u201d, explica Alinka L\u00e9pine-Szily, del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IF-USP).<\/p>\n<p>Desde el a\u00f1o 2008, la f\u00edsica de la USP forma parte forma parte de la Comisi\u00f3n de F\u00edsica Nuclear de la Uni\u00f3n Internacional de F\u00edsica Pura y Aplicada (Iupap, en ingl\u00e9s). El grupo que arbitra las reivindicaciones de los hallazgos de nuevos elementos producidos en laboratorio, denominado Joint Working Party (JWP), lo eligen los directorios del Iupap y de la Uni\u00f3n Internacional de Qu\u00edmica Pura y Aplicada (Iupac). Los experimentos suelen generar evidencias indirectas de la existencia de un nuevo elemento superpesado, como es el caso de la emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n alfa, en lugar de un registro directo de la producci\u00f3n de \u00e1tomos. Una vez que el JWP reconoce el descubrimiento, el proceso pasa a la \u00f3rbita del Iupac, al que le cabe incluir al elemento en la versi\u00f3n oficial de la tabla peri\u00f3dica.<\/p>\n<div id=\"attachment_324261\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-2-1200px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-324261 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-2-1200px.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"873\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-2-1200px.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-2-1200px-250x182.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-2-1200px-700x509.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-2-1200px-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Vpro\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> El elemento m\u00e1s pesado de la tabla peri\u00f3dica fue denominado oganes\u00f3n como tributo al f\u00edsico ruso Yuri Oganessian<span class=\"media-credits\">Vpro\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>La expansi\u00f3n de la tabla, por ahora en comp\u00e1s de espera, podr\u00eda ser factible a partir del dominio de nuevas t\u00e9cnicas de fusi\u00f3n nuclear capaces de generar variantes (is\u00f3topos) de elementos superpesados que sean m\u00e1s estables. Todos los is\u00f3topos de un elemento presentan la misma cantidad de protones (por ende, tienen el mismo n\u00famero at\u00f3mico), pero difieren en el n\u00famero de neutrones en su n\u00facleo. En los elementos naturales leves, el n\u00famero de protones es igual al de los neutrones. En los m\u00e1s pesados, hay m\u00e1s neutrones que protones, una tendencia que va en crecimiento conforme aumenta el peso del \u00e1tomo. Para los superpesados, los c\u00e1lculos te\u00f3ricos contemplan la existencia de n\u00facleos m\u00e1s estables, denominados \u201cislas de estabilidad\u201d. Esos elementos ser\u00edan m\u00e1s duraderos que aquellos que han sido producidos hasta ahora en los aceleradores de part\u00edculas. \u201cAlgunos de esos is\u00f3topos podr\u00edan tener una vida media de horas o d\u00edas, o bien, seg\u00fan los m\u00e1s optimistas, incluso de millones de a\u00f1os\u201d, comenta L\u00e9pine-Szily. \u201cEl problema radica en que los experimentos que hoy son capaces de crear elementos superpesados, tal vez a\u00fan no logren agregar neutrones en cantidad suficiente como para llegar a la isla de estabilidad\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, hay progresos relativos en ese sentido. A pesar de que el tiempo de decaimiento radioactivo decrece con el aumento de protones en el n\u00facleo, parecer\u00eda haberse observado un cambio de comportamiento en los \u00faltimos elementos agregados a la tabla peri\u00f3dica. En colaboraci\u00f3n con los laboratorios nacionales estadounidenses de Oak Ridge y de Lawrence Livermore, el grupo de Oganessian cre\u00f3 is\u00f3topos superpesados de los elementos con n\u00famero at\u00f3mico 115, 116 y 117 con un tiempo de decaimiento radioactivo que se mantiene en torno a decenas de milisegundos. En el convenio con el Flerov, los estadounidenses proveen los objetos de metales radioactivos, tales como el berkelio (Bk), el elemento 97, que en el laboratorio ruso son bombardeados por haces intensos de \u00e1tomos livianos de uno de los is\u00f3topos del calcio. El \u00faltimo elemento que se produjo a partir de este m\u00e9todo fue el teneso (TS), en 2010, cuyo n\u00famero at\u00f3mico es el 117.<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n ruso-estadounidense es la favorita en la pugna por la producci\u00f3n de elementos dentro de la \u201cisla de estabilidad\u201d, pero tambi\u00e9n hay laboratorios competitivos en Jap\u00f3n, como el Instituto Riken, y en Alemania, que cuenta con el GSI. Para mitad de a\u00f1o, Oganessian y sus colegas de Dubn\u00e1 dispondr\u00e1n de un nuevo centro, la F\u00e1brica de Elementos Superpesados, que cost\u00f3 60 millones de d\u00f3lares, para la prospecci\u00f3n de elementos de ese tipo. Los nuevos aceleradores de part\u00edculas ser\u00e1n capaces de operar con haces de iones mucho m\u00e1s intensos. Este mismo a\u00f1o se realizar\u00e1n dos experimentos de 50 d\u00edas de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque la f\u00edsica nuclear no logre producir el oganes\u00f3n con la misma facilidad con la que produce plutonio, hay mucho para investigar a partir una cantidad m\u00ednima de \u00e1tomos de esos elementos superpesados. \u201cLa t\u00e9cnica disponible actualmente en los modelos de ordenamiento experimentales y el conocimiento acumulado acerca de las propiedades de los elementos permiten que se estudie la interacci\u00f3n particular de un \u00fanico \u00e1tomo o i\u00f3n de elementos superpesados con varios otros elementos\u201d, dice Jadambaa Khuyagbaatar, del grupo de qu\u00edmica de elementos superpesados del GSI, en una entrevista que este realiz\u00f3 v\u00eda <em>e-mail<\/em> con Pesquisa FAPESP. \u201cEl campo de investigaci\u00f3n en elementos pesados no se ocupa solamente de sintetizar nuevos elementos. Tambi\u00e9n estudiamos las propiedades de muchos n\u00facleos pesadoss y superpesados e intentamos hallar soluciones para problemas fundamentales de la ciencia\u201d.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>El patriarca del litio<\/strong><br \/>\n<em>Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio de Andrada e Silva encontr\u00f3 el mineral que se utiliz\u00f3 para extraer este elemento<\/em><\/p>\n<p><div id=\"attachment_324257\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-1-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-324257 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-1-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1361\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-1-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-1-1140px-250x298.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-1-1140px-700x836.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/060-063_Tabela-peri\u00f3dica_277-1-1140px-120x143.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons  <\/span><\/a> El mineralogista De Andrada e Silva identific\u00f3 el mineral petalita (o castorita), que contiene litio<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons  <\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>El tercer elemento m\u00e1s liviano de la tabla, el litio, fue identificado en un\u00a0 mineral descrito por Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio de Andrada e Silva (1763-1838), a quien se los conoce como el Patriarca de la Independencia de Brasil por su intervenci\u00f3n en el movimiento de 1822 junto a Pedro I. Famoso por su actividad pol\u00edtica, este paulista de Santos tambi\u00e9n fue un respetado mineralogista. En 1800, public\u00f3 descripciones de la petalita y del espodumeno, dos minerales que descubri\u00f3 en el marco de una expedici\u00f3n a la isla sueca de Ut\u00f6. El litio en s\u00ed fue purificado por primera vez a partir de la petalita, en 1817, por el sueco Johan August Arfwedson, su \u201cdescubridor\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDe Andrada e Silva fue el primer cient\u00edfico brasile\u00f1o eminente a nivel internacional\u201d, dice Carlos Alberto Filgueiras, qu\u00edmico e historiador de la UFMG. \u201c\u00c9l vivi\u00f3 en Brasil hasta los 19 a\u00f1os, cuando parti\u00f3 hacia Portugal. Circul\u00f3 por Europa hasta los 56 a\u00f1os y tuvo una carrera cient\u00edfica exitosa, con pasos por Alemania, Suecia, Dinamarca e Italia\u201d. Falleci\u00f3 en 1838, tres d\u00e9cadas antes de la publicaci\u00f3n de la tabla peri\u00f3dica. No obstante, le transmiti\u00f3 su pasi\u00f3n por la qu\u00edmica a don Pedro II, de quien fue tutor entre 1831 y 1836.<\/p>\n<p>Uno de los registros m\u00e1s antiguos que mencion\u00f3 en Brasil a la tabla de Mendel\u00e9yev fue obra del propio emperador. \u201cSe trataba de un pedazo de papel arrugado, sucio y rasgado escrito por don Pedro II, quien le puso fecha de 1879, solo 10 a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la tabla peri\u00f3dica\u201d, relata Filgueiras, que estudi\u00f3 ese documento, que se conserva en la Fundaci\u00f3n Maria Luisa e Oscar Americano, en S\u00e3o Paulo.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Al cumplir 150 a\u00f1os, el diagrama que agrupa los elementos qu\u00edmicos por sus similitudes se topa con dificultades para seguir creciendo","protected":false},"author":583,"featured_media":324253,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[328],"coauthors":[1546],"class_list":["post-324252","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/583"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324252"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324252\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325542,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324252\/revisions\/325542"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/324253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324252"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=324252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}