{"id":324634,"date":"2020-01-20T16:29:00","date_gmt":"2020-01-20T19:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=324634"},"modified":"2020-01-23T12:31:41","modified_gmt":"2020-01-23T15:31:41","slug":"los-rostros-de-la-violencia-domestica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-rostros-de-la-violencia-domestica\/","title":{"rendered":"Los rostros de la violencia dom\u00e9stica"},"content":{"rendered":"<p>Brasil ostenta un \u00edndice de 4,8 homicidios por cada 100 mil mujeres, el quinto en el mundo, seg\u00fan datos recabados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). La mayor\u00eda de los asesinatos son cometidos dentro del hogar, con frecuencia por personas cercanas a las v\u00edctimas. La cantidad de denuncias de agresiones tambi\u00e9n espanta. Tan solo en 2017, el Sistema de Informaci\u00f3n de Denuncias de Agresiones (Sinan, en portugu\u00e9s) del Ministerio de Salud registr\u00f3 230.078 casos de agresi\u00f3n f\u00edsica dom\u00e9stica contra mujeres, involucrando con frecuencia a personas con bajo \u00edndice de escolaridad y que registran un uso abusivo de bebidas alcoh\u00f3licas y drogas il\u00edcitas. M\u00e1s recientemente, otros estudios indagaron en factores socioecon\u00f3micos que posiblemente est\u00e9n relacionados con los casos de violencia dom\u00e9stica contra las mujeres en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En uno de ellos, que sali\u00f3 publicado a comienzos de enero en la revista <em>PLOS ONE<\/em>, un equipo integrado por investigadores brasile\u00f1os y canadienses analiz\u00f3 3.559 informes m\u00e9dicos y policiales de episodios de violencia dom\u00e9stica registrados en Campina Grande entre 2012 y 2014. Esa ciudad es la segunda m\u00e1s populosa del estado de Para\u00edba, con 410.332 habitantes, y constituye uno de los principales polos econ\u00f3mico e industrial de la regi\u00f3n nordeste del pa\u00eds. Los datos reunidos por los investigadores provienen de casos de mujeres que registraron denuncias por agresiones en los libros de registros policiales y fueron sometidas a revisiones para constatarlas. Esa documentaci\u00f3n conten\u00eda datos tales como edad, estado civil, nivel educativo, ocupaci\u00f3n y domicilio de las v\u00edctimas y de sus agresores.<\/p>\n<p>Con base en el an\u00e1lisis de esas informaciones se comprob\u00f3 que entre los casos denunciados, los episodios de violencia f\u00edsica perpetrada por varones ocurr\u00edan a menudo9 dentro del hogar y contra mujeres. De manera general, de cada diez v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica, ocho eran mujeres. Casi todas en una franja entre los 19 y 39 a\u00f1os de edad. \u201cLos agresores eran con frecuencia individuos con alg\u00fan grado de parentesco con la v\u00edctima, sobre todo parejas o exparejas\u201d, explica el odont\u00f3logo Kevan N\u00f3brega Barbosa, del Departamento de Odontolog\u00eda Social y Preventiva de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y uno de los autores del art\u00edculo.<\/p>\n<blockquote><p>En 2017 se registraron en Brasil 230.078 casos de violencia contra mujeres<\/p><\/blockquote>\n<p>A diferencia de lo que ocurri\u00f3 en estudios anteriores, el equipo de investigadores tambi\u00e9n logr\u00f3 identificar pautas geogr\u00e1ficas y socioecon\u00f3micas posiblemente relacionadas con esos casos de violencia dom\u00e9stica. Con base en los datos de los registros m\u00e9dicos y policiales mapearon el domicilio de 2.563 v\u00edctimas, constatando que la mayor\u00eda viv\u00edan en la zona oriental de Campina Grande. Esa regi\u00f3n est\u00e1 signada por su alta densidad poblacional, la falta de saneamiento b\u00e1sico y residentes con bajo nivel socioecon\u00f3mico. \u201cMuchos de esos habitantes viven con menos de un sueldo m\u00ednimo por mes\u201d, resalta N\u00f3brega Barbosa.<\/p>\n<p>Los hallazgos llevaron al equipo conjeturar que los factores socioecon\u00f3micos podr\u00edan estar asociados con la frecuencia de casos de violencia dom\u00e9stica en la regi\u00f3n, en sinton\u00eda con lo que se observ\u00f3 en otros trabajos. En uno de ellos, que sali\u00f3 publicado en abril de 2016, investigadores del Departamento de Odontolog\u00eda de la Universidad Estadual de Para\u00edba (UEPB) analizaron las caracter\u00edsticas sociodemogr\u00e1ficas de las mujeres v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica denunciada oficialmente tambi\u00e9n en Campina Grande. En el estudio, coordinado por el profesor S\u00e9rgio D\u2019\u00c1vila Cavalcanti, se analizaron 1.704 registros m\u00e9dicos y policiales elaborados entre enero y diciembre de 2012. La mayor\u00eda de las v\u00edctimas eran amas de casa con edades entre 20 y 39 a\u00f1os y bajo nivel educativo y socioecon\u00f3mico.<\/p>\n<blockquote><p>El hogar fue el lugar principal donde ocurrieron los casos de violencia contra mujeres<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Un mismo perfil<\/strong><br \/>\nLos resultados registrados en ambos trabajos coinciden con las estimaciones oficiales. Entre los casos denunciados, la mayor\u00eda de las mujeres v\u00edctimas de agresi\u00f3n f\u00edsica y femicidio en Brasil presenta un mismo perfil. Los datos constan en el estudio elaborado por el Ministerio de Salud, que se basa en informaciones de las Actas de Denuncia Individual de Violencia Interpersonal y Autoinfligida registradas en el Sinan entre 2011 y 2016. El informe completo ser\u00e1 publicado este mes.<\/p>\n<p>Los investigadores sostienen que, en conjunto, la baja escolaridad y una condici\u00f3n socioecon\u00f3mica precaria pueden contribuir para que las v\u00edctimas sean econ\u00f3micamente dependientes de sus parejas \u2013que casi siempre, tambi\u00e9n son sus agresores\u2013 y por eso sean menos proclives a denunciarlos. Algunos estudios ya hab\u00edan notado que las mujeres con empleos remunerados tienen m\u00e1s posibilidades de ser financieramente independientes y menos tolerantes a los comportamientos agresivos, posiblemente, porque tambi\u00e9n est\u00e1n m\u00e1s informadas sobre sus derechos.<\/p>\n<p><a name=\"info_violencia_277_ESP\"><\/a>Sin embargo, la interpretaci\u00f3n de las cifras informadas en esos trabajos debe tener en cuenta que ellos se refieren al universo de los incidentes de violencia dom\u00e9stica oficialmente denunciados. <a href=\"#box_violencia_277_ESP\">Un estudio reciente apunta que la mayor\u00eda de los incidentes de esa naturaleza no son oficialmente denunciados, siendo el grado de subnotificaci\u00f3n mayor que el promedio entre las mujeres con nivel de escolaridad superior, presumiblemente tambi\u00e9n con un nivel socioecon\u00f3mico superior<\/a>. Para la soci\u00f3loga Giane Silvestre, que realiza una pasant\u00eda de investigaci\u00f3n posdoctoral en el N\u00facleo de Estudios de la Violencia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (NEV-USP), los resultados registrados pueden ser \u00fatiles para formular pol\u00edticas p\u00fablicas de prevenci\u00f3n de la violencia contra la mujer, pero deben interpretarse con precauci\u00f3n para no estigmatizar todav\u00eda m\u00e1s a los sectores m\u00e1s pobres, que ya viven en una situaci\u00f3n de vulnerabilidad. Ella recuerda que la violencia dom\u00e9stica es un problema ampliamente extendido en todas las clases sociales \u201cporque involucra cuestiones sociales y culturales que tienden a encuadrar a la mujer no como individuo sino como una propiedad\u201d. Seg\u00fan el an\u00e1lisis de la investigadora, el problema tambi\u00e9n tiene que ver con el rol hist\u00f3rico asignado a la mujer en la sociedad.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/082-086_Violencia-domestica_277-0-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1603\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/082-086_Violencia-domestica_277-0-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/082-086_Violencia-domestica_277-0-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/082-086_Violencia-domestica_277-0-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>A nivel mundial, una de cada tres mujeres es o fue v\u00edctima de violencia dom\u00e9stica, seg\u00fan datos divulgados por la OMS. La agencia de las Naciones Unidas estima que, en Brasil, las denuncias de muertes violentas que involucran a mujeres han aumentado alrededor de un 230% en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. La situaci\u00f3n es peor entre las negras, para quienes ese \u00edndice pas\u00f3 de un 22,9% en 2003, a un 66,7% en 2013, seg\u00fan datos del Mapa de la Violencia divulgados en 2015 por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la ONU Mujeres.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos oficiales del Sisan del Ministerio de Salud, las denuncias de violencia dom\u00e9stica tambi\u00e9n aumentaron. Entre 2009 y 2014 se triplicaron: de 6,4 por cada grupo de 100 mil habitantes en 2009, a 18,1 en 2014. Los estados de Mato Grosso do Sul, Tocantins, Minas Gerais, Rio Grande do Sul y Paran\u00e1 sobresalen con las tasas m\u00e1s altas: hay 50 casos por a\u00f1o o m\u00e1s por cada 100 mil habitantes. Los resultados figuran en el estudio publicado en 2017 en la revista <em>Ci\u00eancia &amp; Sa\u00fade Coletiva<\/em>.<\/p>\n<p>La odont\u00f3loga N\u00e1dia Cristina Pinheiro Rodrigues, de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica Sergio Arouca de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en R\u00edo de Janeiro, una de las autoras del estudio, dice que este confirma lo que se verific\u00f3 en investigaciones anteriores acerca de los episodios de violencia contra las mujeres: casi siempre involucran el uso abusivo de bebidas alcoh\u00f3licas y drogas il\u00edcitas, as\u00ed como un f\u00e1cil acceso a las armas de fuego.<\/p>\n<blockquote><p>Las parejas fueron los agresores en el 36,5% de las denuncias de violencia contra mujeres con edades entre 20 y 29 a\u00f1os<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Las posibles explicaciones<\/strong><br \/>\nLos investigadores no saben cu\u00e1les son las razones para el aumento de las denuncias de violencia contra la mujer en Brasil ni si esas denuncias representan la realidad de los casos en el pa\u00eds. Una explicaci\u00f3n plausible para el aumento de las denuncias es su registro obligatorio. \u201cA partir de 2011 el registro en el Sinan es obligatorio para los casos en que hay sospecha o confirmaci\u00f3n de violencia dom\u00e9stica y sexual contra las mujeres, independientemente de la franja etaria\u201d, explica la m\u00e9dica Maria de F\u00e1tima Marinho de Souza, directora del Departamento de Monitoreo de Enfermedades y Trastornos no Transmisibles y Promoci\u00f3n de la Salud del Ministerio de Salud. \u201cPuede que esto haya sacado a la luz miles de casos anteriormente no registrados\u201d, dice la investigadora, que es la coordinadora del estudio del Ministerio de Salud. Seg\u00fan ella, desde 2011 en adelante se registraron 856.006 denuncias de violencia contra ni\u00f1as y mujeres de entre 10 y 59 a\u00f1os en Brasil. Si se tienen en cuenta tan solo los datos de las v\u00edctimas comprendidas dentro de esas edades, en 2017 las denuncias registraron un aumento mayor al 200% si se las compara con las de 2011.<\/p>\n<p>Seg\u00fan analizan algunos estudiosos, ese incremento tambi\u00e9n estar\u00eda relacionado con la entrada en vigencia de la Ley Maria da Penha, sancionada en agosto de 2006 con la premisa de prevenir, contener, punir y erradicar todo y cualquier tipo de violencia contra la mujer. A juicio de N\u00e1dia Rodrigues, esa ley otorg\u00f3 respaldo jur\u00eddico a las mujeres que as\u00ed, pasaron a sentirse m\u00e1s seguras para denunciar a sus agresores. A partir de eso, cada vez m\u00e1s v\u00edctimas han roto el silencio sobre los abusos contribuyendo para que salgan a la luz nuevos casos.<\/p>\n<blockquote><p>En el 37% de las agresiones contra mujeres adultas se sospecha del abuso de alcohol por el agresor<\/p><\/blockquote>\n<p>Para la antrop\u00f3loga Guita Grin Debert, del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp), uno de los puntos positivos que encierra la ley fue el hecho de que la misma ha excluido la posibilidad de audiencias de conciliaci\u00f3n entre el acusado y la v\u00edctima. En otras palabras, a partir de 2006, el reo es procesado independientemente de la voluntad de la agredida. \u201cLa nueva ley tambi\u00e9n transform\u00f3 los casos de violencia dom\u00e9stica en delito de lesi\u00f3n corporal e instituy\u00f3 un sistema procesal aut\u00f3nomo para los delitos previstos en el C\u00f3digo Penal cuando fueran practicados contra mujeres por motivaci\u00f3n de g\u00e9nero, en el \u00e1mbito dom\u00e9stico y familiar o en un contexto de relaci\u00f3n \u00edntima afectiva\u201d, explica. Hasta entonces, estos casos se clasificaban como cr\u00edmenes pasionales, supuestamente de menor potencial agresivo. Para Debert, quien coordin\u00f3 el N\u00facleo de Estudios de G\u00e9nero Pagu de la Unicamp, entre 2007 y 2009, eso descalificaba a la agresi\u00f3n, perpetuando el comportamiento violento del agresor.<\/p>\n<p>Otra explicaci\u00f3n posible, sugiere Rodrigues, de la Fiocruz, involucrar\u00eda las transformaciones en relaci\u00f3n con el rol de la mujer en la sociedad. En estudios recientes pudo comprobarse que el comportamiento familiar femenino en los \u00faltimos 40 a\u00f1os se modific\u00f3, independientemente de la clase social, con avances significativos en cuanto a su autonom\u00eda, lo que implica un mayor control sobre el propio cuerpo, capacidad de generar ingresos y de administrar esos recursos. \u201cEstos procesos est\u00e1n induciendo un aumento en el n\u00famero de divorcios\u201d, dice Rodrigues. Hoy en d\u00eda, en Brasil, casi la mitad de los femicidios los cometen exparejas, disconformes con la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el estudio coordinado por Souza tambi\u00e9n llaman la atenci\u00f3n los datos preliminares de 2017, que apuntan que en aquel a\u00f1o, <a href=\"#info_violencia_277_ESP\">espec\u00edficamente las denuncias de violencia contra mujeres adultas con edades entre 20 y 59 a\u00f1os aumentaron alrededor de un 30% en comparaci\u00f3n con 2016<\/a>. \u201cEstamos asistiendo a la naturalizaci\u00f3n de la violencia contra las mujeres en Brasil\u201d, dice la m\u00e9dica, quien junto a su equipo analiza los datos referentes a 2018 con miras a verificar si esa tendencia de crecimiento se confirma.<\/p>\n<blockquote><p>La mayor\u00eda de las j\u00f3venes y de las mujeres adultas fallecidas como consecuencia de las agresiones pose\u00eda baja escolaridad<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Cohibir e intimidar<\/strong><br \/>\nLa violencia contra la mujer es ampliamente reconocida como un grave problema de salud p\u00fablica, que impacta sobre la condici\u00f3n f\u00edsica y mental de las v\u00edctimas. En general, aquellas que padecieron violencia dom\u00e9stica son m\u00e1s propicias a desarrollar trastornos psiqui\u00e1tricos tales como ansiedad, depresi\u00f3n o pensamientos suicidas. Seg\u00fan el estudio del Ministerio de Salud, las brasile\u00f1as que denunciaron episodios de violencia en los servicios de salud p\u00fablicos corren 151,5 veces mayor riesgo de morir por suicidio a partir de un cuadro de depresi\u00f3n en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n femenina en general.<\/p>\n<p>\u201cEs necesario apuntar a abordajes que ayuden a prevenir y sancionar de manera m\u00e1s incisiva los casos de violencia dom\u00e9stica en Brasil\u201d, resalta N\u00e1dia Rodrigues. Esto implica cierta capacitaci\u00f3n de los profesionales de la salud, que no siempre logran identificar los casos de agresi\u00f3n contra las mujeres. En ese sentido, una iniciativa es la Ronda Maria da Penha, en la que la polic\u00eda militar realiza operaciones en \u00e1reas cercanas al domicilio de las v\u00edctimas como medida de resguardo decretada por la Justicia.<\/p>\n<p><a name=\"box_violencia_277_ESP\"><\/a>Ese proyecto, creado en marzo de 2015, funciona en los estados de Bah\u00eda, Rio Grande do Sul y Amazonas. \u201cA partir de una colaboraci\u00f3n con el Poder Judicial, la polic\u00eda identifica a las mujeres que sufrieron violencia dom\u00e9stica y para las cuales se ha decretado protecci\u00f3n, y las contacta para saber si les gustar\u00eda que la polic\u00eda hiciera una ronda peri\u00f3dica por su barrio\u201d, explica Giane Silvestre, del NEV-USP. Esa pr\u00e1ctica est\u00e1 ayudando a intimidar a los agresores que continuaban amenazando a sus v\u00edctimas.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>El silencio de las inocentes<\/strong><br \/>\n<em>Seg\u00fan un estudio, la mayor\u00eda de las brasile\u00f1as v\u00edctimas de violencia opta por no denunciar a sus agresores<\/em><\/p>\n<p>M\u00e1s de la mitad de las mujeres v\u00edctimas de abusos y agresiones no denuncia a sus verdugos, posiblemente porque son mal atendidas o las desmoralizan en las comisar\u00edas y en los servicios p\u00fablicos de salud. Esta conclusi\u00f3n consta en la segunda edici\u00f3n del informe <em>Vis\u00edvel e invis\u00edvel: A vitimiza\u00e7\u00e3o de mulheres no Brasil<\/em>, divulgado en febrero por el Foro Brasile\u00f1o de Seguridad P\u00fablica, en colaboraci\u00f3n con el instituto Datafolha.<\/p>\n<p>El estudio es el resultado de 1.092 entrevistas con mujeres a partir de los 16 a\u00f1os de edad en 103 municipios de todas las regiones del pa\u00eds. La muestra es representativa a nivel nacional e indica que aproximadamente 16 millones de mujeres, de todas las clases sociales, sufrieron alg\u00fan tipo de violencia en Brasil en 2018, una cifra que equivale a 1.830 casos registrados por hora.<\/p>\n<p>Casi la mitad de las mujeres sigue siendo v\u00edctima de episodios de violencia dentro de su hogar. Entre aquellas que decidieron enfrentarlo y denunciar a sus agresores, tan solo el 22,2% buscaron hacerlo en alg\u00fan organismo oficial, como la Comisar\u00eda de Defensa de la Mujer. El otro 29,6% prefirieron recurrir a la ayuda de la familia, amigos o de la iglesia.<\/p>\n<p>El mayor porcentaje de las v\u00edctimas son mujeres que se autoidentificaron como de raza negra, entre las cuales, un 28,4% afirmaron haber padecido alg\u00fan tipo de violencia en los \u00faltimos 12 meses. A continuaci\u00f3n vienen las que se declaran mulatas, con un 27,5%. Seg\u00fan los autores, esos datos hacen hincapi\u00e9 en la vulnerabilidad por la que atraviesan esos dos grupos de mujeres, que implica espacios y oportunidades precarias a nivel laboral y bajos \u00edndices socioecon\u00f3mico y de escolaridad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de acuerdo con ese estudio, las mujeres con un grado de escolarizaci\u00f3n m\u00e1s alto tienden a buscar menos ayuda. Entre las v\u00edctimas que poseen educaci\u00f3n superior, el 58,6% no hicieron nada en relaci\u00f3n con el episodio, pese a los avances recientes en cuanto a la creaci\u00f3n de mecanismos institucionales para afrontar la violencia contra las mujeres.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los coordinadores del trabajo, los datos presentados evidencian los desaf\u00edos pendientes e indican la necesidad de adoptar estrategias orientadas a la prevenci\u00f3n de la violencia contra las mujeres, con el femicidio como hecho culminante, pero que comprende toda una vasta gama de acciones, tales como amenazas, tortura psicol\u00f3gica, agresiones verbales y violencia f\u00edsica y sexual. El informe completo puede consultarse en <a href=\"http:\/\/www.forumseguranca.org.br\/publicacoes\/visivel-e-invisivel-a-vitimizacao-de-mulheres-no-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">bit.ly\/2JQ6v8l<\/a>.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En diversos estudios se indaga sobre el perfil de las mujeres v\u00edctimas de episodios violentos en el hogar en Brasil","protected":false},"author":346,"featured_media":278153,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1638,329,330],"coauthors":[662],"class_list":["post-324634","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-demografia-es","tag-salud-publica","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324634","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324634"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324634\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325557,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324634\/revisions\/325557"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/278153"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324634"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324634"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324634"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=324634"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}