{"id":324692,"date":"2020-01-22T14:39:17","date_gmt":"2020-01-22T17:39:17","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=324692"},"modified":"2020-01-23T14:25:14","modified_gmt":"2020-01-23T17:25:14","slug":"un-limite-contra-el-acoso-sexual-en-los-laboratorios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-limite-contra-el-acoso-sexual-en-los-laboratorios\/","title":{"rendered":"Un l\u00edmite contra el acoso sexual en los laboratorios"},"content":{"rendered":"<p>En una sucesi\u00f3n de tuits, el genetista Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, anunci\u00f3 el 28 de febrero que se investigaron 24 casos de acoso sexual involucrando a coordinadores de proyectos financiados por estos durante el \u00faltimo a\u00f1o. Como resultado de dicha denuncia, 14 investigadores principales vinculados a varios laboratorios y universidades fueron destituidos de la coordinaci\u00f3n de los proyectos y reemplazados por otras personas, mientras que 21 fueron sancionados o despedidos por las instituciones que los hab\u00eda empleado. Los institutos liderados por Collins constituyen la principal agencia de Estados Unidos que apoya la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica y de salud p\u00fablica. Su presupuesto en 2018 fue de 37 mil millones de d\u00f3lares, invertidos en proyectos realizados en universidades y hospitales, y tambi\u00e9n en los 27 centros administrados por la agencia, que emplean 1200 investigadores. Del mismo modo, hubo registros de acoso sexual en el <em>staff<\/em> de los institutos. Seg\u00fan la declaraci\u00f3n presentada, fueron abiertas 35 investigaciones administrativas en las que participaron miembros de los equipos de los NIH, que dieron lugar a 10 sanciones disciplinarias, incluyendo reprensiones y despidos.<\/p>\n<p>Fue la primera vez que la direcci\u00f3n de la agencia revel\u00f3 el espectro de casos de acoso y sus respectivas sanciones. Sin embargo, los nombres de los involucrados no fueron revelados. \u201cEl acoso sexual da\u00f1a la carrera de sus v\u00edctimas y puede dejar cicatrices profundas y da\u00f1os psicol\u00f3gicos que perduran a lo largo de la vida\u201d, tuite\u00f3 Collins. &#8220;Para todos los que han sufrido estas experiencias, lamentamos haber tardado tanto en reconocer y enfrentar un ambiente y una cultura que causaron tanto da\u00f1o. Nos preocupa que los NIH hayan formado parte del problema. Estamos decididos a formar parte de la soluci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Collins reconoci\u00f3 p\u00fablicamente la importancia del trabajo de la neur\u00f3loga Bethann McLaughlin de la Universidad Vanderbilt, en Nashville. Ella lider\u00f3 una campa\u00f1a contra el acoso, difundida en las redes sociales con el <em>hashtag <\/em>#MeTooSTEM, que instig\u00f3 a estudiantes e investigadoras de ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1tica a denunciar episodios de acoso sexual. Mclaughlin cre\u00f3 una petici\u00f3n <em>online<\/em> pidi\u00e9ndole a los NIH que les prohibieran a los cient\u00edficos, responsables de investigaciones de acoso, recibir fondos de la agencia y lleg\u00f3 a criticar directamente a Collins. &#8220;Le agradezco especialmente a Bethann McLaughlin, cuyo liderazgo en el movimiento MeTooSTEM les dio voz a las v\u00edctimas del acoso. Su activismo tuvo un gran valor para calibrar la discusi\u00f3n de los NIH sobre c\u00f3mo fortalecer nuestras acciones&#8221;, dijo el director de los NIH. En febrero, la investigadora fue escuchada por un grupo de trabajo de los institutos creados para discutir y analizar el tema del acoso sexual, que deber\u00e1 revelar sus an\u00e1lisis y conclusiones en junio.<\/p>\n<p><strong>Nuevo vigor<\/strong><br \/>\nEl debate sobre el acoso sexual en el \u00e1mbito acad\u00e9mico de Estados Unidos ha ganado espacio en los \u00faltimos dos a\u00f1os a ra\u00edz de una serie de esc\u00e1ndalos, como el que involucr\u00f3 al paleoantrop\u00f3logo Brian Richmond, quien renunci\u00f3 al cargo de curador de la secci\u00f3n Or\u00edgenes Humanos del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/11\/28\/dimensiones-del-abuso-en-el-ambito-academico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">acusado de haber acosado a una colega en un hotel y de haber tenido un comportamiento inapropiado con alumnas durante el trabajo de campo<\/a>. Fueron realizados varios estudios para encarar el problema. El m\u00e1s reciente de ellos, publicado en marzo por una organizaci\u00f3n que re\u00fane a investigadores del campo de la econom\u00eda, American Economic Association, entrevist\u00f3 a 9.000 miembros. Dentro de ese universo, 100 mujeres reportaron haber sufrido agresiones sexuales de colegas. Un estudio exhaustivo fue publicado el a\u00f1o pasado por las Academias Nacionales de Ciencia, Ingenier\u00eda y Medicina de Estados Unidos y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/17\/para-afrontar-el-acoso-sexual-en-las-universidades\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">mostr\u00f3 que coexisten tres tipos diferentes de acoso: comportamientos hostiles contra alumnas e investigadoras, oferta de tratamiento favorable a cambio de retribuciones sexuales, y acosos<\/a>.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos meses, los NIH han enfrentado una presi\u00f3n cada vez mayor para combatir el acoso de una manera m\u00e1s asertiva. En septiembre, Collins hab\u00eda anunciado la creaci\u00f3n de un canal para recibir quejas relacionadas a los empleados de los institutos, pero no modific\u00f3 la pol\u00edtica que involucraba a investigadores de universidades y hospitales, financiados por la agencia, alegando que no ten\u00eda apoyo legal para interferir en otras instituciones.<\/p>\n<p>Esta aparente vacilaci\u00f3n contrasta con la iniciativa de la National Science Foundation (NSF), la principal agencia de apoyo a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica en Estados Unidos. En octubre, la NSF comenz\u00f3 a exigir que fuese obligatorio notificar cualquier caso comprobado de acoso relacionado con proyectos que \u00e9sta financiase. Aproximadamente 2.000 universidades e instituciones apoyadas por el \u00f3rgano tambi\u00e9n fueron convocadas a informarle a la NSF qu\u00e9 tipo de sanciones recibieron los investigadores incriminados. Otras acciones est\u00e1n siendo estudiadas. &#8220;La NSF no considera cerrado su trabajo para hacerle frente al acoso sexual&#8221;, dijo en su \u00e9poca, la astrof\u00edsica France C\u00f3rdova, directora de la fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A comienzos de 2019, el Congreso de Estados Unidos empez\u00f3 a discutir formas de fortalecer la lucha contra el acoso sexual en el \u00e1mbito cient\u00edfico. Eddie Bernice Johnson, diputada por el Partido Dem\u00f3crata y presidenta del Comit\u00e9 Cient\u00edfico de la C\u00e1mara de Representantes present\u00f3 junto con el tambi\u00e9n diputado Frank Lucas, del Partido Republicano, un proyecto que prev\u00e9 varias medidas para enfrentar el acoso. Una de las mismas propone que la Oficina de Ciencia y Tecnolog\u00eda del gobierno establezca reglas comunes que sean seguidas por todas las agencias federales financiadoras cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Johnson, la pol\u00edtica adoptada por NSF constituye uno de los orientadores del proyecto. &#8220;El acoso sexual est\u00e1 alejando de las carreras de investigaci\u00f3n a algunas de nuestras mentes m\u00e1s brillantes, en el momento en que m\u00e1s las necesitamos&#8221;, explic\u00f3 Johnson al presentar el proyecto. &#8220;Resulta inaceptable que los contribuyentes financien a los investigadores culpables de acosar a mujeres estudiantes o colegas&#8221;, dijo Frank Lucas. &#8220;Reducir la mala conducta sexual es una prioridad y estamos orgullosos de que este proyecto de ley sea uno de los primeros presentados en el actual per\u00edodo legislativo&#8221;, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Disparidades en la financiaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Entre los principales investigadores que recibieron por primera vez cr\u00e9ditos para proyectos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) entre 2006 y 2017, las mujeres ganaron, en t\u00e9rmino medio, 39.100 d\u00f3lares menos que los varones. Mientras que el valor promedio de las subvenciones de los investigadores de sexo masculino lleg\u00f3 a 165.700 d\u00f3lares, el de las mujeres fue de 126.600. Estos datos fueron publicados en un art\u00edculo de la edici\u00f3n de marzo del <em>Journal of the American Medical Association <\/em>(<em>Jama<\/em>). No fueron encontradas diferencias de rendimiento que justificasen dicha discrepancia, tales como cantidad de art\u00edculos publicados o citaciones de autor, y el problema se observ\u00f3 incluso entre los investigadores de las universidades m\u00e1s prestigiosas de Estados Unidos, tales como Harvard, Cornell, Yale y Princeton. Esta tendencia no se observ\u00f3 \u00fanicamente en valores m\u00e1s significativos y concedidos durante un per\u00edodo de tres a cinco a\u00f1os, como las <em>grants <\/em>R01, consideradas m\u00e1s competitivas: en este caso, las mujeres recibieron 16.000 d\u00f3lares m\u00e1s que los varones. En una declaraci\u00f3n al <em>New York Times<\/em>, la direcci\u00f3n de los NIH dijo que est\u00e1 trabajando para lidiar con las disparidades de financiaci\u00f3n y otras desigualdades de g\u00e9nero en la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica. &#8220;Apoyamos continuamente los esfuerzos destinados a comprender las barreras que deben enfrentar las cient\u00edficas y para implementar intervenciones que sean capaces de superarlas&#8221;.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En EE.UU., los Institutos Nacionales de Salud refuerzan el compromiso de sancionar a los investigadores, mientras que el Congreso discute normas para las agencias cient\u00edficas de fomento federales","protected":false},"author":11,"featured_media":282185,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[98],"class_list":["post-324692","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324692"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":326401,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324692\/revisions\/326401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/282185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324692"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=324692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}