{"id":324869,"date":"2020-01-22T19:08:46","date_gmt":"2020-01-22T22:08:46","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=324869"},"modified":"2020-01-23T15:13:31","modified_gmt":"2020-01-23T18:13:31","slug":"la-parte-joven-de-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-parte-joven-de-la-amazonia\/","title":{"rendered":"La parte joven de la Amazonia"},"content":{"rendered":"<p>Los territorios ubicados en la parte central y oeste de la Amazonia pueden haberse formado en buena medida hace aproximadamente 45 mil a\u00f1os. Seg\u00fan un estudio publicado en marzo en la revista <em>Quaternary Science Reviews<\/em>, la formaci\u00f3n del bosque no inundable, la llamada tierra firme de la Amazonia central, es producto del cambio en el curso de los r\u00edos y del achicamiento de la zona llana anegable. Entre 250 mil y 45 mil a\u00f1os atr\u00e1s, el \u00e1rea de vega puede haber sido cuatro veces mayor que el \u00e1rea actual, equivalente a una vez y media el estado de S\u00e3o Paulo. Como consecuencia de ello, el bosque con \u00e1rboles de hasta 20 metros (m) de altura, que viv\u00edan bajo el agua una buena parte del a\u00f1o, pereci\u00f3 y la tierra firme que lo rodeaba, con mayor riqueza biol\u00f3gica y \u00e1rboles de hasta 60 m, avanz\u00f3. <a href=\"#amazonia_278_ESP\">Este movimiento, seg\u00fan los autores del estudio, habr\u00eda originado el paisaje actual en esta regi\u00f3n de la Amazonia<\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>&#8220;El proceso de remodelaci\u00f3n de los cursos de los r\u00edos, la reducci\u00f3n de las praderas inundables y la formaci\u00f3n de tierra firme deben haber ocurrido varias veces en los \u00faltimos 2 millones de a\u00f1os en esa regi\u00f3n de la Amazonia&#8221;, afirma el ge\u00f3grafo Fabiano Pupim, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (UNIFESP), <em>campus<\/em> Diadema, quien coordin\u00f3 el estudio. Las conclusiones se obtuvieron determinando la edad del soterramiento de sedimentos recolectados en 25 puntos a lo largo de mil kil\u00f3metros de las orillas del r\u00edo Solim\u00f5es, entre las ciudades de Manaos y Santo Antonio do I\u00e7\u00e1, en octubre de 2015, y podr\u00eda reflejar fen\u00f3menos que ocurrieron en un \u00e1rea de 1 mill\u00f3n de kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>), lo que equivale a alrededor del 20% de la superficie forestal que ocupa la regi\u00f3n norte de Brasil y parte de los pa\u00edses vecinos. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/03\/20\/para-entender-el-origen-de-la-selva\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El trabajo est\u00e1 integrado en el programa <em>Biota Dimensions<\/em>, promovido por FAPESP y la <em>National Science Foundation of the United States<\/em>, que re\u00fane brasile\u00f1os y estadounidenses en busca de una visi\u00f3n integrada de los fen\u00f3menos naturales<\/a>.<\/p>\n<p><a name=\"amazonia_278_ESP\"><\/a>Los resultados refuerzan las conclusiones del grupo coordinado por la ge\u00f3loga Dilce Rossetti, del Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n Espacial (INPE). En una serie de an\u00e1lisis, iniciados en 2005 con un art\u00edculo en <em>Quaternary Research<\/em><em>,<\/em> el equipo de Rossetti, basado en 250 muestras de sedimentos, descubri\u00f3 que la tierra sedimentaria de la Amazonia central se habr\u00eda formado en los \u00faltimos 380 mil a\u00f1os. &#8220;La selva de la Amazonia central es realmente muy joven, no tenemos m\u00e1s dudas&#8221;, afirma. En colaboraci\u00f3n con los bi\u00f3logos, Rossetti constat\u00f3 que hubo varias fases en las cuales el bosque de tierra firme, pr\u00f3ximo a la regi\u00f3n central del r\u00edo Madeira, se expandi\u00f3 entre 6.000 y 920 a\u00f1os, tal como fue detallado en un art\u00edculo publicado en 2018 en la revista <em>Ecosphere.<\/em><\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amazonia_278-0-es-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x1167\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amazonia_278-0-es-desktop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amazonia_278-0-es-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amazonia_278-0-es-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture>\n<p><strong>Los trayectos de los r\u00edos<\/strong><br \/>\nEn el Instituto de Geociencias de la USP, el ge\u00f3logo Renato Paes de Almeida, que trabaja con Pupim, abre en su ordenador una imagen del Google Earth y muestra una serie de l\u00edneas sinuosas blancas en forma de abanico, que se abre sobre el actual curso del r\u00edo Solim\u00f5es y del de uno de sus afluentes, el Juru\u00e1. Las l\u00edneas corresponden a canales a trav\u00e9s de los cuales el agua corr\u00eda en un pasado remoto y que posteriormente fueron abandonados. &#8220;El dise\u00f1o actual de los r\u00edos de la regi\u00f3n central y occidental de la Amazonia tiene menos de 45.000 a\u00f1os&#8221;, nos explica.<\/p>\n<p>En las investigaciones no se descartaron otros cambios m\u00e1s recientes. Rossetti verific\u00f3 que algunos tramos del r\u00edo Madeira se movieron 30 km hacia el este durante los \u00faltimos 40.000 a\u00f1os y un trecho del r\u00edo Branco se conect\u00f3 con otro r\u00edo, convirti\u00e9ndolo en un afluente del Negro, hace unos 18.000 a\u00f1os aproximadamente. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/01\/19\/rios-con-voluntad-propia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Grandes cambios en los cursos de los r\u00edos pueden ser vistos, a\u00fan en menos tiempo, en la regi\u00f3n del Pantanal, como el r\u00edo Taquari, cuya desembocadura mud\u00f3 de lugar unos 100 km en menos de 20 a\u00f1os<\/a>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Rossetti, los cambios derivan tanto de variaciones en la cantidad de lluvias, que interfieren en el volumen de sedimentos transportados por los r\u00edos, como de los movimientos de las capas de rocas que forman la cuenca amaz\u00f3nica, el llamado Tectonismo. &#8220;En Humait\u00e1, en el sur del estado de Amazonas, vimos dep\u00f3sitos sedimentarios que se formaron despu\u00e9s de un movimiento s\u00edsmico, hace unos 1.800 a\u00f1os&#8221;, dice la investigadora. &#8220;Los movimientos tect\u00f3nicos generalmente rebajan los terrenos, aumentan las \u00e1reas inundadas y causan mortandad de vegetaci\u00f3n en grandes cantidades.&#8221;<\/p>\n<div id=\"attachment_324870\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amaz\u00f4nia_278-1-800px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-324870 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amaz\u00f4nia_278-1-800px.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1202\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amaz\u00f4nia_278-1-800px.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amaz\u00f4nia_278-1-800px-250x376.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amaz\u00f4nia_278-1-800px-700x1052.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/050-052_Paisagem-da-Amaz\u00f4nia_278-1-800px-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Tramo del selva ocupado por un r\u00edo, cerca de Manaos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ambos grupos \u2013USP\/Unifesp e INPE\u2013 encontraron muestras de granos de polen de plantas de bosques m\u00e1s fr\u00edos, como el de los Andes, de los g\u00e9neros<em> Podocarpus, Ilex <\/em>y <em>Alnus, <\/em>en los sedimentos de la regi\u00f3n central de la Amazonia. Para la ge\u00f3loga austriaca Andrea Kern, del grupo de la USP, la diversidad de polen indica cambios en la estructura de la vegetaci\u00f3n. Rossetti a\u00f1ade: &#8220;Las especies de plantas subandinas fueron capaces de adaptarse en la selva amaz\u00f3nica, antes del pico glacial, entre 38 mil y 32 mil a\u00f1os atr\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la biolog\u00eda, la implicaci\u00f3n m\u00e1s visible de esos cambios fue la reducci\u00f3n de las \u00e1reas de los dos tipos de bosques inundados: las que permanecen inundadas incluso cuando los r\u00edos bajan, inundadas peri\u00f3dicamente por los r\u00edos de aguas negras, como la del Negro, y claras, como la del Tapaj\u00f3s; y las de praderas anegadizas, inundadas estacionalmente por los r\u00edos de agua blanca o fangosa, como la del r\u00edo Solim\u00f5es. En su lugar creci\u00f3 el bosque de tierra firme, que no sufre inundaciones.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n de las \u00e1reas inundables probablemente tambi\u00e9n afect\u00f3 otros procesos de transformaci\u00f3n de la regi\u00f3n. &#8220;De vez en cuando, las comunidades de plantas y animales sufren cambios importantes, de acuerdo con la extensi\u00f3n de las regiones inundables y las de tierra firme&#8221;, dice la bi\u00f3loga Camila Ribas, investigadora del Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n Amaz\u00f3nica (INPA) y coautora del art\u00edculo publicado en la <em>Quaternary Science Reviews<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ribas, la variaci\u00f3n en la conectividad entre las poblaciones de animales y plantas adaptadas a diferentes ambientes, moldea la distribuci\u00f3n de las especies, provocando su aislamiento o, por el contrario, su expansi\u00f3n. &#8220;Las aves de tierra firme han ganado espacio en la Amazonia central, mientras que las de la vega se han retirado&#8221;, ejemplifica. &#8220;Las transformaciones del paisaje habr\u00edan causado muchos cambios en la distribuci\u00f3n de las especies en los \u00faltimos tiempos, lo cual explica la gran complejidad biol\u00f3gica que vemos hoy en d\u00eda en la Amazonia&#8221;.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Reconstrucci\u00f3n de los cambios en el sistema fluvial de la Amazonia durante el Cenozoico tard\u00edo (&lt; 5 Ma) mediante la integraci\u00f3n de an\u00e1lisis por luminiscencia \u00f3pticamente estimulada (OSL) y nucle\u00eddos cosmog\u00e9nicos (TCN) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/156137\/reconstrucao-de-mudancas-no-sistema-fluvial-da-amazonia-durante-o-cenozoico-tardio-5-ma-por-meio\/?q=14\/23334-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00b0 14\/23334-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Becas en Brasil, Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Andr\u00e9 Oliveira Sawakuchi (USP); <strong>Becario<\/strong> Fabiano do Nascimento Pupim; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> 156.196,89 reales.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Estructuraci\u00f3n y evoluci\u00f3n de la biota amaz\u00f3nica y su entorno: un enfoque integrador (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/55077\/estruturacao-e-evolucao-da-biota-amazonica-e-seu-ambiente-uma-abordagem-integrativa\/?q=12\/50260-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00b0 12\/50260-6<\/a>). <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto tem\u00e1tico; Programa Biota; <strong>Investigadora responsable<\/strong> L\u00facia Garcez Lohmann (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> 6.297.928,48 reales<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nPUPIM, F.N. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0277379119300034\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Chronology of Terra Firme formation in Amazonian lowlands reveals a dynamic Quaternary landscape<\/a>. <strong>Quaternary Science Reviews<\/strong>. v. 210, p. 154-63. 15 abr. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El territorio central de la selva puede haberse formado hace solo 45 mil a\u00f1os, debido a la retracci\u00f3n de las zonas anegadas","protected":false},"author":17,"featured_media":326426,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[308],"coauthors":[5968],"class_list":["post-324869","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324869"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324869\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":326430,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324869\/revisions\/326430"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/326426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324869"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=324869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}