{"id":325759,"date":"2020-01-24T17:05:06","date_gmt":"2020-01-24T20:05:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=325759"},"modified":"2020-01-27T13:03:27","modified_gmt":"2020-01-27T16:03:27","slug":"la-primera-tierra-de-los-dinosaurios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-primera-tierra-de-los-dinosaurios\/","title":{"rendered":"La primera tierra de los dinosaurios"},"content":{"rendered":"<p>A comienzos de a\u00f1o, la paleontolog\u00eda brasile\u00f1a aport\u00f3 otra pista concreta de que los dinosaurios podr\u00edan haber surgido en Am\u00e9rica del Sur, lo que, por mucho, constituye la hip\u00f3tesis m\u00e1s factible en vista del conjunto de f\u00f3siles disponibles en la actualidad. As\u00ed equilibr\u00f3 una disputa informal en la que desde hace m\u00e1s de medio siglo llevaban casi siempre ventaja holgada los argentinos: ahora cada pa\u00eds cuenta con seis especies de dinosaurios extremadamente antiguos que estuvieron entre los primeros en dejar sus huellas sobre la Tierra. En febrero de 2019, un equipo coordinado por el paleont\u00f3logo Max Langer, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en su campus de Ribeir\u00e3o Preto, describi\u00f3 un peque\u00f1o carn\u00edvoro b\u00edpedo, con un tama\u00f1o m\u00e1ximo de 1,5 metros (m) de largo que vivi\u00f3 hace 233 millones de a\u00f1os en el \u00e1rea donde actualmente se encuentra el municipio de Santa Maria, en el centro del estado de Rio Grande do Sul, aproximadamente a 300 kil\u00f3metros (km) de la ciudad de Porto Alegre.<\/p>\n<p>Con <em>Nhandumirim waldsangae<\/em>, el nombre cient\u00edfico impuesto a la especie que se dio a conocer al p\u00fablico en un art\u00edculo en la revista <em>Journal of Vertebrate Paleontology<\/em>, Brasil pas\u00f3 a contar con media docena de dinosaurios extra\u00eddos de rocas de la edad Carniense, la primera etapa de la \u00e9poca denominada Superior o Tard\u00eda del per\u00edodo Tri\u00e1sico, que abarca el per\u00edodo comprendido entre 237 y 227 millones de a\u00f1os atr\u00e1s. \u201cHallamos el f\u00f3sil durante un trabajo de recolecci\u00f3n realizado en febrero de 2012, cuando un colega tropez\u00f3 con un hueso del dedo del animal que estaba expuesto en las rocas de un yacimiento paleontol\u00f3gico conocido de la regi\u00f3n\u201d, recuerda el paleont\u00f3logo J\u00falio Marsola, primer autor del art\u00edculo cient\u00edfico, quien estudi\u00f3 la nueva especie durante su doctorado, que defendi\u00f3 el a\u00f1o pasado en la USP. Adem\u00e1s de Brasil y Argentina, ning\u00fan otro pa\u00eds posee f\u00f3siles tan antiguos reconocidos formalmente como dinosaurios.<\/p>\n<p><a name=\"capa_279_ESP\"><\/a>Junto al reci\u00e9n descubierto <em>Nhandumirim<\/em>, forman parte de ese sexteto primordial las especies denominadas <em>Staurikosaurus pricei<\/em>, el primer dinosaurio hallado en Brasil y descrito en la literatura cient\u00edfica en 1970, <em>Saturnalia tupiniquim<\/em>, hallado por Langer al final de la d\u00e9cada de 1990, y otras tres especies que se identificaron en esta d\u00e9cada: <em>Pampadromaeus barberenai<\/em>, <em>Buriolestes schultzi<\/em> y <em>Bagualosaurus agudoensis<\/em>. La mayor\u00eda eran carn\u00edvoros u omn\u00edvoros (com\u00edan de todo). Tan solo <em>Bagualosaurus<\/em> y, en menor medida, <em>Pampadromaeus<\/em> presentaban una dentici\u00f3n que parec\u00eda m\u00e1s adaptada a un r\u00e9gimen predominantemente herb\u00edvoro.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-0-es-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x833\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-0-es-desktop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-0-es-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-0-es-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Si se los compara con sus primos de Argentina, los dinosaurios de la edad Carniense de la regi\u00f3n de Santa Maria a\u00fan son poco conocidos incluso entre los paleont\u00f3logos. \u201cVarios de ellos fueron hallados y descritos en los \u00faltimos a\u00f1os. Para m\u00ed, entre los nuevos descubrimientos, ellos son, de hecho, los m\u00e1s importantes para ayudarnos a entender el origen y la evoluci\u00f3n inicial de los dinosaurios\u201d, opina el paleont\u00f3logo estadounidense Steve Brusatte, de la Universidad de Edimburgo, en Escocia. Adem\u00e1s de investigar acerca de las primeras formas de dinosaurios que surgieron en el planeta, Brusatte se dedica a divulgar masivamente la saga de estos reptiles. \u00c9l fue el principal consultor cient\u00edfico del filme <em>Caminando con dinosaurios<\/em>, una producci\u00f3n de 2013 de la red brit\u00e1nica BBC, y public\u00f3 seis libros para legos sobre el tema. La traducci\u00f3n al idioma portugu\u00e9s del m\u00e1s reciente de ellos, intitulado <em>Ascens\u00e3o e queda dos dinossauros: Uma nova hist\u00f3ria de um mundo perdido<\/em> (editorial Record), sali\u00f3 este mes en Brasil.<\/p>\n<p>No es posible datar directamente f\u00f3siles de millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad como los de los dinosaurios y otras formas de vida del pasado remoto, cuyos tejidos biol\u00f3gicos se transformaron literalmente en piedra con el paso del tiempo. Se trata de una situaci\u00f3n diferente a la de los vestigios humanos o de animales que vivieron a lo sumo hace algunas decenas de miles de a\u00f1os. Para esa escala del tiempo mucho menor, todav\u00eda puede encontrarse en los f\u00f3siles alg\u00fan vestigio de col\u00e1geno, una prote\u00edna que puede utilizarse para su dataci\u00f3n mediante el m\u00e9todo habitual del carbono 14. Frente a hallazgos paleontol\u00f3gicos tan antiguos como son los de dinosaurios, la \u00fanica alternativa consiste en tratar de establecer alguna cronolog\u00eda del estrato rocoso en donde fueron hallados y as\u00ed, inferir su antig\u00fcedad probable.<\/p>\n<p>Los f\u00f3siles de las seis especies halladas en Rio Grande do Sul provienen de la formaci\u00f3n Santa Maria, que designa a la unidad geol\u00f3gica ubicada en la regi\u00f3n en la que se encuentra la ciudad hom\u00f3nima y alberga rocas carnienses. Todos eran animales de peque\u00f1o porte. <a href=\"#capa_279_ESP\">El mayor de ellos, <em>Staurikosaurus<\/em>, ser\u00eda el \u00fanico estrictamente carn\u00edvoro y med\u00eda 2,5 m de largo, pero su altura apenas llegaba a la cintura de una persona adulta<\/a>.<\/p>\n<p>Las seis especies de dinosaurios m\u00e1s antiguos de Argentina, que hist\u00f3ricamente posee una paleontolog\u00eda m\u00e1s activa y con m\u00e1s dep\u00f3sitos de f\u00f3siles que Brasil, tambi\u00e9n vivieron hace alrededor de 230 millones de a\u00f1os. Todos pertenecen a rocas carnienses de la formaci\u00f3n Ischigualasto, en las provincias de San Juan y La Rioja, ubicadas a m\u00e1s de mil kil\u00f3metros al noroeste de Buenos Aires. Los m\u00e1s conocidos son <em>Herrerasaurus ischigualastensis<\/em> y <em>Eoraptor lunensis<\/em>. El primero era un b\u00edpedo carn\u00edvoro descrito en 1963 y su talla era de al menos el doble de las dimensiones del <em>Staurikosaurus<\/em>, con quien comparte algunos rasgos anat\u00f3micos. El segundo era otro b\u00edpedo carn\u00edvoro, solo que como m\u00e1ximo llegaba a 1 m de largo y fue ampliamente divulgado en 1993 por el paleont\u00f3logo estadounidense Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, uno de sus descubridores.<\/p>\n<p><strong>La dataci\u00f3n con circ\u00f3n<\/strong><br \/>\n\u201cResulta imposible determinar cu\u00e1l de esos dinosaurios, brasile\u00f1os y argentinos, es el m\u00e1s antiguo\u201d, comenta Langer, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/24\/max-langer-como-clasificar-la-vida-prehistorica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">coautor de los trabajos cient\u00edficos que describieron cinco de los seis dinosaurios brasile\u00f1os oriundos de las rocas carnienses<\/a>. El a\u00f1o pasado, Langer public\u00f3 un art\u00edculo cient\u00edfico con dataci\u00f3n por cristales de circ\u00f3n de rocas carnienses de la formaci\u00f3n Santa Maria, para las cuales determin\u00f3 una edad m\u00e1xima de 233 millones de a\u00f1os. Ese es el m\u00e9todo m\u00e1s preciso para establecer la geocronolog\u00eda de rocas tan antiguas como las del Tri\u00e1sico Superior. \u201cLas rocas carnienses de la formaci\u00f3n Santa Maria son 1,5 millones de a\u00f1os m\u00e1s antiguas que las de Ischigualasto, seg\u00fan las dataciones que disponemos. Pero en la pr\u00e1ctica, dir\u00eda que hay un empate t\u00e9cnico en la edad de los dos lugares\u201d, explica el paleont\u00f3logo de la USP.<\/p>\n<p>En el mismo trabajo, tambi\u00e9n se determin\u00f3 la edad m\u00e1xima de las rocas de la formaci\u00f3n Caturrita, que usualmente recubre Santa Maria y a veces se confunde con ella. La dataci\u00f3n indic\u00f3 que el estrato m\u00e1s antiguo de Caturrita tiene 225 millones de a\u00f1os, 8 millones de a\u00f1os menos que los estratos m\u00e1s remotos de Santa Maria. Tambi\u00e9n se han hallado f\u00f3siles interesantes en Caturrita, tales como los tres ejemplares de un nuevo g\u00e9nero y especie de dinosaurio herb\u00edvoro descubierto en un mismo bloque rocoso y denominado <em>Macrocollum itaquii<\/em>. Fue descrito el a\u00f1o pasado en la literatura cient\u00edfica como el registro m\u00e1s antiguo de un dinosaurio de cuello largo, siendo que la longitud total del reptil era de alrededor de 3,5 metros, de los cuales 1 metro correspond\u00eda al cuello.<\/p>\n<p>Existen registros controvertidos de f\u00f3siles m\u00e1s antiguos o contempor\u00e1neos a los dinosaurios de la edad carniense hallados en Brasil y en Argentina. El reptil <em>Nyasasaurus parringtoni<\/em>, cuyos f\u00f3siles extremadamente fragmentados fueron hallados en Tanzania, vivi\u00f3 hace 243 millones de a\u00f1os, tal como lo indican las rocas de la edad Anisiense, una etapa del Tri\u00e1sico Medio, donde se encontraron esos vestigios. Algunos autores llegaron a considerarlo un verdadero dinosaurio, pero actualmente figura con afinidades inciertas en casi todas las clasificaciones.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-1-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1517\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-1-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-1-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-1-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Hay mucha incertidumbre en la clasificaci\u00f3n de los primeros dinosaurios. Hasta hace poco tiempo, el peque\u00f1o herb\u00edvoro argentino <em>Pisanosaurus mertii<\/em>, que vivi\u00f3 hace 228 millones de a\u00f1os, estaba considerado como el representante m\u00e1s antiguo de los ornitisquios, uno de los linajes principales en los que se clasifican los dinosaurios. Los ornitisquios tienen la estructura de la pelvis parecida a la de las aves (el otro linaje primordial es el de los saurisquios, cuya cadera se asemeja m\u00e1s a la de los lagartos). En la actualidad, algunos autores consideran a <em>Pisanosaurus<\/em> como un siles\u00e1urido, un grupo cercano a los dinosaurios. Para otros expertos, los siles\u00e1uridos ser\u00edan dinosaurios ornitisquios. Otro peque\u00f1o herb\u00edvoro del sur de Brasil, pero en este caso proveniente de la formaci\u00f3n Caturrita, <em>Sacisaurus agudoensis<\/em>, est\u00e1 considerado como un siles\u00e1urido. En el hemisferio norte tambi\u00e9n existen registros antiguos de animales de dif\u00edcil clasificaci\u00f3n filogen\u00e9tica, que ser\u00edan antepasados cercanos de los primeros dinosaurios. Uno de ellos es <em>Saltopus elginensis<\/em>, un b\u00edpedo carn\u00edvoro de 60 cent\u00edmetros que vivi\u00f3 hace aproximadamente 230 millones de a\u00f1os en lo que hoy es Escocia.<\/p>\n<p>En sus or\u00edgenes, los dinosaurios eran un grupo discreto y no muy abundante de reptiles de peque\u00f1o porte que ocupaban un puesto muy distinto de ese estatus de amos de la Tierra o de la imagen del pin\u00e1culo de la grandiosidad y ferocidad popularizada en los filmes de ficci\u00f3n. Surgieron como coadyuvantes en un mundo cuyas formas de vida atravesaban por un gran proceso de reacomodamiento. Los paleont\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo en que los dinosaurios aparecieron algunos millones de a\u00f1os (nadie sabe exactamente cu\u00e1ntos) despu\u00e9s de la mayor extinci\u00f3n masiva que se haya registrado en la Tierra, que ocurri\u00f3 durante el paso del per\u00edodo P\u00e9rmico al Tri\u00e1sico, hace 252 millones de a\u00f1os. Ese cataclismo, que pudo haber sido causado por un calentamiento anormal de la atm\u00f3sfera y una acidificaci\u00f3n excesiva de los oc\u00e9anos, extingui\u00f3 a alrededor del 95% de las especies marinas y el 70% de las terrestres del planeta. En la \u00e9poca en que surgieron los primeros dinosaurios todos los continentes estaban unidos en un \u00fanico supercontinente, Pangea, que se caracterizaba por sus desiertos y un clima \u00e1rido. La mitad del norte se denominaba Laurasia y la del sur, Gondwana. Am\u00e9rica del Sur estaba unida a \u00c1frica y ocupaba el centro-sur de Gondwana, donde la humedad habr\u00eda sido un poco mayor.<\/p>\n<div id=\"attachment_325768\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-325768 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"641\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-2-1140px-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-2-1140px-700x394.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-2-1140px-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">\u00c1tila Da-Rosa<\/span><\/a> Fragmentos de huesos de los dedos de <em>Nhandumirim waldsangae <\/em><span class=\"media-credits\">\u00c1tila Da-Rosa<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>F\u00f3siles raros<\/strong><br \/>\nDurante todo el per\u00edodo Tri\u00e1sico, que comprende entre 251 y 201 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, la forma dominante entre los vertebrados terrestres fue la de los arcosaurios, un vasto grupo de reptiles a partir del cual evolucionaron los dinosaurios, los cocodrilianos y los pterosaurios. \u201cTan solo un 5% de los f\u00f3siles que encontramos en la formaci\u00f3n Santa Maria pertenecen a dinosaurios\u201d, explica el paleont\u00f3logo Fl\u00e1vio Pretto, del Centro de Ayuda a la Investigaci\u00f3n Paleontol\u00f3gica de Quarta Col\u00f4nia (Cappa), una unidad de la Universidad Federal de Santa Maria (UFSM) inaugurada en 2013 y ubicada en S\u00e3o Jo\u00e3o do Pol\u00easine, en el centro exacto de la franja de 250 kil\u00f3metros que comprende la formaci\u00f3n Santa Maria (y tambi\u00e9n la Caturrita). En las colecciones del Cappa se conservan alrededor de 200 f\u00f3siles de reptiles y premam\u00edferos antiguos catalogados pero a\u00fan no estudiados. \u201cTenemos otros 200 en lista de espera para catalogarlos\u201d, dice Pretto.<\/p>\n<p>El protagonismo que cobr\u00f3 para la paleontolog\u00eda nacional la b\u00fasqueda de los dinosaurios m\u00e1s antiguos del planeta obedece a las inversiones que se hicieron durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os para la conformaci\u00f3n de equipos de investigadores, especialmente en Rio Grande do Sul, pero tambi\u00e9n en otros estados brasile\u00f1os, y al aumento de las incursiones de campo para el estudio de afloramientos del Tri\u00e1sico que potencialmente albergar\u00edan f\u00f3siles. Para el ge\u00f3logo y paleont\u00f3logo \u00c1tila Da-Rosa, del campus central de la UFSM en Santa Maria, la implementaci\u00f3n del proyecto Pro-Gua\u00edba, al comienzo de los a\u00f1os 1990, patrocinado por el gobierno <em>ga\u00facho<\/em> con fondos aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el estudio del ambiente de la cuenca hidrol\u00f3gica del r\u00edo Gua\u00edba, posibilit\u00f3 el inicio de la exploraci\u00f3n de \u00e1reas importantes que albergaban sitios de la prehistoria remota. \u201cTodo comenz\u00f3 aproximadamente en esa \u00e9poca, sobre todo, en funci\u00f3n de la labor de los paleont\u00f3logos de la Fundaci\u00f3n Museo de Zoobot\u00e1nica (FZB) de Rio Grande do Sul\u201d, comenta Da-Rosa.<\/p>\n<div id=\"attachment_325776\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-4-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-325776 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-4-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"615\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-4-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-4-1140px-250x135.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-4-1140px-700x378.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-4-1140px-120x65.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jorge Blanco<\/span><\/a> Reconstrucci\u00f3n art\u00edstica de <em>Nhandumirim waldsangae <\/em><span class=\"media-credits\">Jorge Blanco<\/span><\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de los cient\u00edficos de la FZB, que actualmente corre el riesgo de ser disuelta por el gobierno <em>ga\u00facho<\/em>, paleont\u00f3logos de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC-RS), de la Universidad Luterana de Brasil (Ulbra) y tambi\u00e9n de instituciones de otros estados, tales como la USP y la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), comenzaron a realizar expediciones regulares durante las \u00faltimas d\u00e9cadas para estudiar y recolectar f\u00f3siles en afloramientos de las formaciones Santa Maria y Caturrita. La proximidad del campus central de la UFSM y del Cappa, que est\u00e1 ubicado a menos de 50 kil\u00f3metros de la ciudad de Santa Maria, posibilita en la actualidad un acceso r\u00e1pido y sencillo a los principales afloramientos con f\u00f3siles de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Cappa cuenta con tres paleont\u00f3logos (Leonardo Kerber, Rodrigo Temp M\u00fcller y Fl\u00e1vio Pretto), un empleado administrativo y un autom\u00f3vil a disposici\u00f3n. Ellos se encargan de monitorear los enclaves prehist\u00f3ricos en los nueve municipios ubicados al este de Santa Maria que forman parte del \u00e1rea denominada Quarta Col\u00f4nia. \u201cEstamos a media hora de viaje en auto de la mayor parte de esos sitios y podemos visitarlos cada semana\u201d, explica Pretto. El centro tambi\u00e9n dispone de un alojamiento para 10 personas que puede recibir a cient\u00edficos extranjeros que participen en alg\u00fan trabajo de campo en la regi\u00f3n. En el Departamento de geociencias ubicado en el campus central de la UFSM, en Santa Maria, los paleont\u00f3logos \u00c1tila Da-Rosa y S\u00e9rgio Dias-da-Silva se ocupan de estudiar los sitios que est\u00e1n en Santa Maria y en las localidades vecinas ubicadas al oeste de esa ciudad.<\/p>\n<div id=\"attachment_325772\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-3-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-325772 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-3-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"758\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-3-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-3-1140px-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-3-1140px-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-023_CAPA_Dinos_279-3-1140px-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Laboratorio de Paleontolog\u00eda\/ USP Ribeir\u00e3o Preto <\/span><\/a> Afloramiento en el sitio paleontol\u00f3gico Janner, en Agudo, estado de Rio Grande do Sul, donde se hallaron los f\u00f3siles de dos dinosaurios: <em>Pampadromaeus barberenai<\/em> y <em>Bagualosaurus agudoensis<\/em><span class=\"media-credits\">Laboratorio de Paleontolog\u00eda\/ USP Ribeir\u00e3o Preto <\/span><\/p><\/div>\n<p>Uno de los planes de los investigadores de la UFSM y del Cappa consiste construir un museo como resguardo de los principales hallazgos paleontol\u00f3gicos de la regi\u00f3n y profundizar el trabajo de educaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. Por ahora, esa meta todav\u00eda no se alcanz\u00f3. \u201cNuestra sociedad no valora como deber\u00eda el hecho de disponer de los dinosaurios m\u00e1s antiguos del planeta\u201d, dice el paleont\u00f3logo Luiz Eduardo Anelli, del Instituto de Geociencias de la USP, que public\u00f3 16 libros de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica sobre ese grupo de reptiles y otros espec\u00edmenes de la fauna prehist\u00f3rica brasile\u00f1a. \u201cSi esos f\u00f3siles hubieran sido hallados en Europa o en Estados Unidos, ellos ya habr\u00edan creado algo as\u00ed como el \u2018parque de los primeros dinosaurios\u2019, que ser\u00eda visitado por nuestros turistas\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nOrigen y difusi\u00f3n de los dinosaurios en Gondwana (Neotri\u00e1sico \u2013 Eojur\u00e1sico) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85231\/a-origem-e-irradiacao-dos-dinossauros-no-gondwana-neotriassico-eojurassico\/?q=14\/03825-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/03825-3<\/a>); <strong>Investigador responsable<\/strong>\u00a0Max Langer (USP);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 2.411.452,01<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nMARSOLA,\u00a0 J. C. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/02724634.2018.1531878\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A new dinosaur with theropod affinities from the Late Triassic Santa Maria Formation, South Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Journal of Vertebrate Paleontology<\/strong>. 14 feb. 2019.<br \/>\nPRETTO, F.\u00a0 A., LANGER, M. C. y SCHULTZ C. L. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/zoolinnean\/article-abstract\/185\/2\/388\/5003418\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A new dinosaur (Saurischia: Sauropodomorpha) from the Late Triassic of Brazil provides insights on the evolution of sauropodomorph body plan<\/a>. <strong>Zoological Journal of the Linnean Society<\/strong>. 25 may. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El centro del estado de Rio Grande do Sul, en Brasil, constituye junto con Argentina el refugio de los f\u00f3siles m\u00e1s antiguos de esos reptiles que surgieron hace 230 millones de a\u00f1os","protected":false},"author":13,"featured_media":325760,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[324],"coauthors":[101],"class_list":["post-325759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-paleontologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325759"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":327239,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325759\/revisions\/327239"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/325760"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325759"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=325759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}