{"id":326524,"date":"2020-01-24T18:19:28","date_gmt":"2020-01-24T21:19:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=326524"},"modified":"2020-01-24T18:22:40","modified_gmt":"2020-01-24T21:22:40","slug":"de-la-guerra-al-espacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/de-la-guerra-al-espacio\/","title":{"rendered":"De la guerra al espacio"},"content":{"rendered":"<p>Las disputas pol\u00edticas y militares fueron el motor de los avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos que llevaron al hombre al espacio y, hace 50 a\u00f1os, a la Luna. El domingo 20 de julio de 1969, los astronautas estadounidenses Neil Armstrong (1930-2012) y Edwin Aldrin dejaron el m\u00f3dulo de mando y servicio bajo el control de Michael Collins y, horas m\u00e1s tarde, a bordo del m\u00f3dulo de aterrizaje \u00c1guila, descendieron en el mar de la Tranquilidad, en la cara lunar siempre visible desde la Tierra. Siguieron esa haza\u00f1a hist\u00f3rica millones de personas del mundo, v\u00eda transmisi\u00f3n televisiva, y el hecho marcaba el fin de la carrera espacial entre Estados Unidos y la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, las dos potencias econ\u00f3micas y militares de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>El apogeo de la carrera espacial requiri\u00f3 una inversi\u00f3n pesada en el desarrollo de tecnolog\u00edas que permitiesen construir un cohete lo suficientemente potente como para vencer la gravedad terrestre e impulsar a una c\u00e1psula a alrededor de 40 mil kil\u00f3metros por hora m\u00e1s all\u00e1 de la \u00f3rbita del planeta. La c\u00e1psula deb\u00eda estar preparada y ser resistente a punto tal que, en el regreso, fuera frenada por la fricci\u00f3n de la atm\u00f3sfera terrestre y calentada a algunos miles de grados Celsius sin fre\u00edr a sus ocupantes. Desde el punto de vista operativo, fue necesario un intenso entrenamiento f\u00edsico y emocional del equipo que har\u00eda los viajes, en general expilotos de aviones cazas. As\u00ed nacieron programas como el Mercury, el Gemini y el Apollo, del lado estadounidense, y varios secretos (entre ellos el Zond), del lado sovi\u00e9tico. El objetivo era preparar a los astronautas u cosmonautas para resistir a las condiciones del viaje y, de ser necesario, operar y hasta hacerles reparos a las naves durante el vuelo. Solamente el programa Apollo, el m\u00e1s conocido, habr\u00eda consumido 163 mil millones de d\u00f3lares, en valores de 2008, entre 1960 y 1972.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/24\/el-regreso-a-la-luna\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">El regreso a la Luna<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/24\/mision-lunar-brasilena\/\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">Misi\u00f3n lunar brasile\u00f1a<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>Todo ese esfuerzo empez\u00f3, empero, un cuarto de siglo antes, como resultado de una aguda disputa pol\u00edtica y militar entre Estados Unidos y Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Ambos pa\u00edses hab\u00edan salido pol\u00edtica y tecnol\u00f3gicamente m\u00e1s fuertes de la guerra, en la cual fueron aliados contra Alemania y los otros dos pa\u00edses del Eje, Jap\u00f3n e Italia. Con la capitulaci\u00f3n alemana, el 8 de mayo de 1945, los cuatro pa\u00edses que ocupar\u00edan el territorio germ\u00e1nico luego de la Conferencia de Potsdam, en agosto, estaban interesados en los espolios de guerra. Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ten\u00edan particular inter\u00e9s en un arma alemana que, m\u00e1s tarde, ayudar\u00eda al ser humano a llegar al espacio. Esa arma era el cohete V-2 (<em>Vergeltungswaffe Zwei<\/em>, arma de la venganza dos), un misil de 14 metros de altura, capaz de viajar por encima de la velocidad del sonido y llevar 1 tonelada de explosivos a centenas de kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<p>Su creador era el joven y talentoso ingeniero alem\u00e1n Werner von Braun (1912-1977), quien se convertir\u00eda en el mayor desarrollador de cohetes del mundo, incluso de los que llevar\u00edan al hombre a la Luna. Von Braun y sus colaboradores empezaron a trabajar para el ej\u00e9rcito alem\u00e1n en 1932, antes de la ascensi\u00f3n de Hitler, y, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, ya hab\u00edan dise\u00f1ado los primeros misiles impulsados por cohetes. En 1937, el grupo cre\u00f3 el V-2, del cual se produjeron 6 mil unidades en los dos \u00faltimos a\u00f1os de la guerra, en gran parte a manos prisioneros de campos de concentraci\u00f3n. Una cuarta parte de ellos fue lanzada contra Inglaterra y otro tanto contra otros pa\u00edses, causando da\u00f1os considerables. A principios de 1945, con la aproximaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos aliados, von Braun se dio cuenta de que la guerra estaba perdida y decidi\u00f3 entregarse a los estadounidenses con los documentos t\u00e9cnicos sobre los misiles.<\/p>\n<p>\u201cLa Segunda Guerra Mundial lo cambi\u00f3 todo en el terreno del desarrollo de cohetes\u201d, escribe Roger D. Launius, historiador jefe de la Nasa de 1990 a 2002, en el libro <em>The Smithsonian history of space exploration<\/em>, de 2018. \u201cAntes del conflicto, el progreso en el \u00e1rea de cohetes hab\u00eda sido err\u00e1tico, pero la inminencia de la guerra sirvi\u00f3 para destacar el potencial militar de la tecnolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Tras la derrota alemana, oficiales de la inteligencia estadounidense pusieron en marcha r\u00e1pidamente la operaci\u00f3n Clip de Papel, que llev\u00f3 hacia Estados unidos a cient\u00edficos y t\u00e9cnicos alemanes altamente capacitados, incluida parte del equipo de von Braun. En septiembre, un mes despu\u00e9s que Estados Unidos lanzaran bombas at\u00f3micas sobre Hiroshima y Nagasaki, en Jap\u00f3n, von Braun y casi 120 colaboradores ayudaron a los estadounidenses a rearmar y probar los V-2 llevados desde Alemania. Naturalizados estadounidenses, los alemanes empezaron, algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, a proyectar misiles m\u00e1s avanzados y de mayor alcance, como el Redstone, utilizado posteriormente en el entrenamiento de los primeros astronautas.<\/p>\n<div id=\"attachment_326525\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-8-1140px-abre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-326525 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-8-1140px-abre.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"855\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-8-1140px-abre.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-8-1140px-abre-250x188.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-8-1140px-abre-700x525.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-8-1140px-abre-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nasa<\/span><\/a> Gerald Griffin, Eugene Kranz y Glynn Lunney (<em>en primera fila, a partir de la izq<\/em>.), directores de vuelo de la Apollo 13, celebran el aterrizaje de los astronautas en el agua<span class=\"media-credits\">Nasa<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El inicio de la carrera<\/strong><br \/>\nAunque hab\u00edan ocupado la parte oriental de Alemania, donde estaban las f\u00e1bricas de V-2, los sovi\u00e9ticos fueron m\u00e1s lentos. En su libro, Launius relata que, enseguida despu\u00e9s del fin de la guerra, el l\u00edder sovi\u00e9tico Josef Stalin (1878-1953) envi\u00f3 a la Alemania ocupada un equipo coordinado por Sergei Korolev (1907-1966) para entrevistar a ingenieros y t\u00e9cnicos que hab\u00edan participado en la producci\u00f3n del V-2 y que no hab\u00edan sido capturados por los otros aliados. Los sovi\u00e9ticos recuperaron material para reconstruir 12 misiles y, en octubre de 1946, se llevaron a cerca de 200 alemanes que hab\u00edan trabajado en la producci\u00f3n del V-2 a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En octubre del a\u00f1o siguiente, los sovi\u00e9ticos probaron su primer misil.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos de poder de destrucci\u00f3n a distancia, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estaba atr\u00e1s de Estados Unidos. Reci\u00e9n en 1949 los sovi\u00e9ticos hicieron las pruebas de su primera bomba at\u00f3mica, que, aparte de ser m\u00e1s pesada, exig\u00eda el uso de aviones, buques o submarinos para llegar a Am\u00e9rica del Norte y alcanzar el pa\u00eds que se convert\u00eda en su principal oponente. Con el empeoramiento de las relaciones con los antiguos aliados,\u00a0 Stalin cre\u00f3 un programa de desarrollo de misiles de largo alcance, coordinado por Korolev, un habilidoso ingeniero y gestor. A partir del V-2, los sovi\u00e9ticos dise\u00f1aron misiles cada vez m\u00e1s potentes, hasta llegar al R-7, el primer misil bal\u00edstico intercontinental. El R-7 era capaz de llegar hasta Estados Unidos, pero solo podr\u00eda ser lanzado desde algunos puntos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Mientras Estados Unidos comenzaba a usar los misiles en investigaciones sobre los efectos de la actividad solar en la Tierra, planeaba lanzar un sat\u00e9lite para recabar datos geof\u00edsicos de la Tierra e iniciaba programas con miras a llevar a seres humanos al espacio, Korolev vislumbr\u00f3 una jugada de <em>marketing<\/em>. Convenci\u00f3 a Nikita Krushev (1894-1971), sucesor de Stalin, a substituir el material explosivo de un R-7 por un sat\u00e9lite simple y ponerlo en el espacio. El 4 de octubre de 1957, se lanz\u00f3 el Sputnik 1, el primer objeto artificial catapultado a la \u00f3rbita del planeta. El sat\u00e9lite esf\u00e9rico de 84 kilogramos emit\u00eda un bip rastreable en todo el mundo por operadores de radio. \u201cEsa proeza tuvo un impacto simb\u00f3lico importante\u201d, explica el ingeniero mec\u00e1nico Jos\u00e9 Bezerra Pessoa Filho, investigador jubilado del Instituto de Aeron\u00e1utica y Espacio (IAE), con sede en la localidad paulista de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, y estudioso de la historia y de la pol\u00edtica de la carrera espacial. \u201cLe demostr\u00f3 a Estados Unidos que la uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estaba en condiciones de alcanzarlo con armas nucleares en media hora\u201d.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s del Sputnik, los sovi\u00e9ticos lanzaron un cohete con la perra Laika a bordo, poniendo al primer ser vivo en el espacio. Ellos as\u00ed anotaban su segundo gol antes de que Estados Unidos lograra poner en \u00f3rbita su primer sat\u00e9lite, el Explorer 1, en enero de 1958.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-0-es-tablet.jpg\" data-tablet_size=\"1900x1183\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-0-es-desktop.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-0-es-tablet.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-027_CAPA_Lua_280-0-es-mobile.jpg\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p><strong>Un largo recorrido<\/strong><br \/>\nMolesto con el avance del pa\u00eds comunista, el entonces presidente estadounidense, el general Dwight Eisenhower (1890-1969), cre\u00f3 la Nasa el 1\u00ba de octubre de 1958, unificando bajo la administraci\u00f3n de una agencia civil todos los proyectos relacionados con el sector espacial. Menos de una semana despu\u00e9s, Eisenhouer estableci\u00f3 como meta para la agencia poner a un estadounidense en el espacio.<\/p>\n<p>De 1958 a 1963, siete pilotos de cazas se entrenaron para ir al espacio en el marco del proyecto Mercury. Menos de un mes antes de que el astronauta Alan Shepard (1923-1998) hiciera el primer vuelo hasta la alta atm\u00f3sfera, los sovi\u00e9ticos volvieron a sorprender. El 12 de abril de 1961, el cosmonauta Yuri Gagarin (1934-1968) complet\u00f3 una \u00f3rbita alrededor de la tierra a bordo de la nave Vostok 1. Enseguida despu\u00e9s del vuelo, el presidente estadounidense John Kennedy (1917-1963) hizo un discurso felicitando a los sovi\u00e9ticos y reconociendo la desventaja de su pa\u00eds. \u201cEstamos atr\u00e1s&#8230; y las noticias van a empeorar antes de mejorar, y llevar\u00e1 cierto tiempo para alcanzarlos, sostuvo Kennedy.<\/p>\n<p>El vuelo de Shepard, en mayo de aquel a\u00f1o, no alcanz\u00f3 la \u00f3rbita, as\u00ed como el vuelo siguiente, realizado en julio por Virgil Grissom (1926-1967), cuya c\u00e1psula, tras el retorno, se hundi\u00f3 en el oc\u00e9ano (a \u00e9l lo rescat\u00f3 a tiempo un helic\u00f3ptero). Reci\u00e9n en febrero de 1962, los estadounidenses volver\u00edan a enorgullecerse. John Glenn (1921-2016), a bordo de la c\u00e1psula Friendship7, complet\u00f3 tres vueltas alrededor de la Tierra. En junio del a\u00f1o siguiente, los sovi\u00e9ticos molestar\u00edan nuevamente, llevando a la primera mujer al espacio, Valentina Tereshvova.<\/p>\n<p>En sus primeros meses de gobierno, Kennedy pasaba adem\u00e1s otros tragos amargos, como el apoyo al frustrado intento de invadir Cuba. A\u00fan en abril de 1961, le pidi\u00f3 a su vice, Lyndon Johnson (1908-1973), que consultara a la Nasa sobre la posibilidad de realizar una proeza dif\u00edcil de ser alcanzada por los sovi\u00e9ticos. Con la garant\u00eda del equipo de von Braun de que ser\u00eda posible llevar un hombre a la Luna y traerlo de vuelta, el 25 de mayo de aquel a\u00f1o, Kennedy hizo un discurso impactante. \u201cCreo que esta naci\u00f3n debe comprometerse a alcanzar la meta, antes que esta d\u00e9cada termine, de llevar un hombre a la Luna y traerlo de regreso en forma segura a la Tierra\u201d, declar\u00f3 ante el Congreso. Y prosigui\u00f3: \u201cNing\u00fan proyecto espacial en este per\u00edodo ser\u00e1 m\u00e1s impresionante para la humanidad, o m\u00e1s importante para la exploraci\u00f3n del espacio al largo plazo. Y ninguno ser\u00e1 tan dif\u00edcil y caro de realizar\u201d. Era el inicio del programa Apollo.<\/p>\n<p>En simult\u00e1neo al proyecto Mercury, dado por terminado en 1963, la Nasa entren\u00f3 a los astronautas en el proyecto Gemini para realizar maniobras de acoplamiento en \u00f3rbita, necesarias para ir a la Luna y regresar desde ella. En el \u00ednterin, Estados Unidos y Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica enviaron misiones rob\u00f3ticas al sat\u00e9lite de la Tierra, nuevamente con los sovi\u00e9ticos saliendo a la delantera.<\/p>\n<p>En enero de 1967, en un vuelo simulado en suelo, la Apollo 1, que se lanzar\u00eda semanas m\u00e1s tarde, se prendi\u00f3 fuego y mat\u00f3 asfixiados a los astronautas Virgil Grissom, Edward White (1930-1967) y Roger Chaffee (1935-1967). Con ese rev\u00e9s, la Nasa cambi\u00f3 los planes y realiz\u00f3 una serie de vuelos sin tripulantes, con la nave controlada en forma remota. Reci\u00e9n el 21 de diciembre 1968, los astronautas Frank Borman, James Lovell y William Anders abandonar\u00edan el planeta a bordo de la Apollo 8 y, el d\u00eda de Nochebuena, entrar\u00eda en la \u00f3rbita lunar. En una de las 10 vueltas alrededor de la Luna, Anders sac\u00f3 una foto que se volver\u00eda ic\u00f3nica: la Tierra emergiendo en el horizonte lunar, que qued\u00f3 conocida como Salida de la Tierra). Antes de cerrar las transmisiones al mando de la misi\u00f3n aquella noche, los tres astronautas enviaron un mensaje navide\u00f1o a quienes los segu\u00edan en tierra. Turn\u00e1ndose, leyeron los primeros versos del G\u00e9nesis, dejando en silencio y con los ojos inundados los integrantes del comando de las misi\u00f3n, en Houston.<\/p>\n<p>Hubo adem\u00e1s dos misiones de prueba \u2013una en la \u00f3rbita terrestre y otra en la lunar\u2013 antes que el hombre pusiera efectivamente sus pies en la Luna. El 16 de julio de 1969, la c\u00e1psula Apollo 11 parti\u00f3 desde Florida, impulsada por el cohete Saturno 5, proyectado bajo el comando de von Braun, llevando a los astronautas Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins hacia la Luna. Collins permaneci\u00f3 a bordo del m\u00f3dulo en la \u00f3rbita lunar, mientras que Armstrong y Aldrin descendieron a la superficie del sat\u00e9lite en el m\u00f3dulo bautizado \u00c1guila. \u201c[Es] un peque\u00f1o paso para [un] hombre, un gran salto para la humanidad\u201d, dijo Armstrong al pisar el suelo lunar.<\/p>\n<p>En dos horas, Aldrin y \u00e9l plantaron la bandera estadounidense, recolectaron rocas y sacaron fotos. Al partir, dejaron una parte del m\u00f3dulo con el mensaje: \u201cAqu\u00ed, los hombres del planeta Tierra pusieron los pies en la Luna por primera vez, en julio de 1969. Vinimos en paz en nombre de la humanidad\u201d.<\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os siguientes, otras seis naves fueron a la Luna, de las cuales cinco aterrizaron. Una explosi\u00f3n en el tanque de ox\u00edgeno que damnific\u00f3 el m\u00f3dulo de servicio de la Apollo 13 y oblig\u00f3 a los astronautas James Lovell, Fred Haise y John Swigert (1931-1982) a retornar sin bajar en el sat\u00e9lite natural de la Tierra. Seg\u00fan el historiador Roger Launius, en las misiones siguientes se instalaron alrededor de 50 aparatos en la superficie lunar y se generaron datos publicados en m\u00e1s de 10 mil art\u00edculos cient\u00edficos. Desde las misiones tambi\u00e9n se trajeron 400 kilogramos de rocas, analizadas por casi 60 laboratorios. En la Apollo 15, los astronautas David Scott y James Irwin (1930-1991) encontraron una roca de 4 mil millones de a\u00f1os, hoy en d\u00eda conocida como Piedra G\u00e9nesis.<\/p>\n<p>El desinter\u00e9s del p\u00fablico y los cortes presupuestarios de principios de la d\u00e9cada de 1970, durante la Guerra de Vietnam, llevaron a la Nasa a suspender las tres misiones finales del programa.<\/p>\n<p>En diciembre de 1972, Eugene Cernan (1934-2017) y Harrison Schmitt, de la Apollo 17, fueron los \u00faltimos en pisar la superficie de la Luna. Desde entonces, nadie m\u00e1s ha vuelto. Con la muerte de Korolev en 1966 y los problemas para desarrollar el cohete N-1, capaz de alcanzar la Luna, los sovi\u00e9ticos nunca pudieron poner a un cosmonauta en ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El 20 de julio se cumplen 50 a\u00f1os de la llegada del hombre a la Luna, una saga tecnol\u00f3gica y militar con diversos giros","protected":false},"author":16,"featured_media":326529,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[274,304,297],"coauthors":[105],"class_list":["post-326524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-astronomia-es","tag-fisica-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326524"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":327127,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326524\/revisions\/327127"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/326529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326524"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=326524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}