{"id":327508,"date":"2020-01-28T17:47:29","date_gmt":"2020-01-28T20:47:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=327508"},"modified":"2020-02-10T18:43:55","modified_gmt":"2020-02-10T21:43:55","slug":"las-vinchucas-llegan-al-gran-sao-paulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-vinchucas-llegan-al-gran-sao-paulo\/","title":{"rendered":"Las vinchucas llegan al Gran S\u00e3o Paulo"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos cinco a\u00f1os, equipos de la Superintendencia de Control End\u00e9mico (Sucen) han encontrado 135 insectos transmisores del protozoario causante de la enfermedad de Chagas en los municipios del Gran S\u00e3o Paulo. De ellos, el 30,8% estaba infectado. Por ahora, el riesgo de contaminaci\u00f3n es peque\u00f1o. Todav\u00eda no hay casos de la enfermedad registrada en humanos, pero las pruebas de laboratorio en Sucen indicaron que los insectos capturados, conocidos como <em>barbeiros<\/em> en Brasil, o vinchucas, que se alimentan de sangre humana y de animales tales como aves, roedores, zarig\u00fceyas, perros y gatos. &#8220;Tenemos que estar atentos para evitar la transmisi\u00f3n a las personas&#8221;, advierte el bi\u00f3logo Rubens Antonio da Silva, investigador cient\u00edfico y coordinador t\u00e9cnico del programa de control de la enfermedad de Chagas de la superintendencia.<\/p>\n<p>Al identificar a una vinchuca en Pirapora do Bom Jesus, a 61 kil\u00f3metros (km) de la ciudad de S\u00e3o Paulo, y otra en Tabo\u00e3o da Serra, a 18 km de la capital, en el 2015, Silva y su equipo pensaron que podr\u00edan ser episodios espor\u00e1dicos. Pero la conclusi\u00f3n se deshizo cuando atendieron otros llamados de residentes de Tabo\u00e3o da Serra en los a\u00f1os siguientes y, en 2018, tambi\u00e9n de Carapicu\u00edba, Embu das Artes, Itapecerica da Serra y barrios de la regi\u00f3n oeste de S\u00e3o Paulo. En 2019, Juquitiba y Santana de Parna\u00edba reforzaron la lista de municipios con relatos de vinchucas.<\/p>\n<p>En Carapicu\u00edba, los investigadores identificaron colonias con 57 insectos que viv\u00edan en nidos de zorrillos en el techo de tres casas de condominios rodeadas de bosques, pero ninguno de ellos estaba infectado. Sin embargo, el 47% de las vinchucas encontradas en Tabo\u00e3o da Serra estaban infectadas con <em>Trypanosoma<\/em> <em>cruzi, <\/em>el protozoo causante de la enfermedad de Chagas. En una casa de Embu das Artes, hab\u00eda hembras con huevos debajo del colch\u00f3n sobre el que dorm\u00edan los residentes, que no fueron contaminados, seg\u00fan los ex\u00e1menes realizados hasta ahora.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/057-059_Barbeiro_281-0-img-es.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"1278\" class=\"alignnone size-full wp-image-328104\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/057-059_Barbeiro_281-0-img-es.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/057-059_Barbeiro_281-0-img-es.jpg 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/057-059_Barbeiro_281-0-img-es-250x168.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/057-059_Barbeiro_281-0-img-es-700x471.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/057-059_Barbeiro_281-0-img-es-120x81.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mientras crece por primera vez en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo, la poblaci\u00f3n de vinchucas ha ca\u00eddo en el interior del estado: el n\u00famero total de insectos capturados disminuy\u00f3 de unos 6.000 en 2007 a aproximadamente 2.000 en 2018, como Silva describe en un art\u00edculo publicado en abril de 2019 en la revista <em>Brazilian<\/em> <em>Journal<\/em> <em>of<\/em> <em>Health<\/em><em> Review.<\/em>\u00a0 Seg\u00fan el Ministerio de Salud, el Estado de S\u00e3o Paulo registr\u00f3 s\u00f3lo un nuevo caso de enfermos de Chagas en 2016 y dos en 2017. En estos dos a\u00f1os, el n\u00famero de nuevos casos pas\u00f3 de 20 a 320 en Par\u00e1 y de 3 a 24 en Amap\u00e1, Estados que concentran la mayor\u00eda de los relatos.<\/p>\n<p>En el 2006, Brasil recibi\u00f3 de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), la certificaci\u00f3n internacional por haber eliminado pr\u00e1cticamente a la vinchuca<em> Triatoma<\/em> <em>infestans, <\/em>la principal especie que transmite la enfermedad, ahora restringida a las regiones de Bah\u00eda y R\u00edo Grande do Sul. Sin embargo, como resultado de la intensa transmisi\u00f3n hasta mediados del siglo XX, se estima que entre 1,2 y 4,6 millones de personas en Brasil tengan la forma cr\u00f3nica de la enfermedad de Chagas, con alrededor de 6.000 muertes al a\u00f1o, principalmente por insuficiencia card\u00edaca, que afecta a alrededor del 30% de las personas con el par\u00e1sito, seg\u00fan informa la OMS.<\/p>\n<p>Actualmente el tipo de vinchuca o chinche que m\u00e1s preocupa es la <em>Panstrongylus<\/em> <em>megistus, <\/em>pudiendo vivir tanto en bosques como en espacios dom\u00e9sticos. La <em>P.<\/em> <em>megistus<\/em> tiene el cuerpo marr\u00f3n con manchas rojas y 2,5 a 4 cent\u00edmetros de largura. Atra\u00eddo por la luz, el insecto puede entrar en las casas por puertas o ventanas abiertas. Las vinchucas se infectan con <em>T.<\/em> <em>cruzi <\/em>al alimentarse de la sangre de los animales que lo albergan sin desarrollar la enfermedad, los llamados reservorios naturales, tales como zarig\u00fceyas, murci\u00e9lagos, armadillos, monos, perezosos, carpinchos, pacas, perros y gatos.<\/p>\n<p>Hasta ahora los registros de <em>P.<\/em> <em>megistus<\/em> en la regi\u00f3n metropolitana de S\u00e3o Paulo eran escasos. De 1999 a 2017, 15 espec\u00edmenes fueron capturados en la ciudad de S\u00e3o Paulo. S\u00f3lo se examinaron dos insectos: el recolectado en 2011 en Jabaquara, al sur, estaba infectado con <em>T.<\/em> <em>cruzi<\/em>, y el de 2014 en Sacom\u00e1, en la regi\u00f3n sureste, no ten\u00eda el par\u00e1sito, seg\u00fan una investigaci\u00f3n realizada por el bi\u00f3logo Walter Ceretti Junior, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP, publicada en julio de 2018 en la <em>Revista del Instituto de Medicina Tropical de S\u00e3o Paulo.<\/em>\u00a0 &#8220;Con la deforestaci\u00f3n, los roedores y zorrillos se acercan a los hogares en busca de refugio y comida&#8221;, dice Ceretti J\u00fanior. &#8220;La posibilidad de la transmisi\u00f3n del par\u00e1sito salga del ciclo silvestre y se expanda hacia las zonas urbanas es, como m\u00ednimo, preocupante&#8221;, dice el m\u00e9dico epidemi\u00f3logo Guilherme Werneck, profesor de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<blockquote><p>El par\u00e1sito se transmite principalmente a trav\u00e9s de alimentos o bebidas contaminadas con heces de insectos<\/p><\/blockquote>\n<p>En 2018 y 2019, los equipos de Sucen registraron <em>P.<\/em> <em>megistus<\/em> en zonas cercanas a bosques de cuatro barrios en el oeste de la capital: Jardim Amaralina, Cohab Raposo Tavares, Jardim Esmeralda y Butant\u00e3. Examinando los lugares de aparici\u00f3n de las vinchucas en los \u00faltimos a\u00f1os, se concluy\u00f3 que los insectos pueden estar movi\u00e9ndose, aprovechando las conexiones de bosques y parques, desde la regi\u00f3n abarcada por las carreteras R\u00e9gis Bittencourt y Raposo Tavares. &#8220;Si realmente hay una expansi\u00f3n territorial de los insectos transmisores, la situaci\u00f3n tiende a empeorar&#8221;, dice Silva. Seg\u00fan \u00e9l, si la hip\u00f3tesis es correcta, como los insectos se reproducen m\u00e1s intensamente en el verano, a fines de 2019 los residentes de barrios en la zona norte como Tucuruvi, cerca del Parque Cantareira, y la zona sur, cerca del zool\u00f3gico de S\u00e3o Paulo, probablemente encontr\u00e1n insectos cerca o dentro de sus hogares. El plan de acci\u00f3n de Sucen incluye la comunicaci\u00f3n con los residentes de Cotia, Osasco, S\u00e3o Bernardo do Campo, Santo Andr\u00e9 y Ribeir\u00e3o Pires, posibles zonas vulnerables.<\/p>\n<p>&#8220;Tenemos que evitar la formaci\u00f3n de colonias, como en Ara\u00e7atuba&#8221;, comenta Silva. En 2017, fueron recogidos 565 adultos y 1.183 ninfas de vinchucas de la especie <em>Rhodnius<\/em> <em>neglectus<\/em> encontrados en docenas de palmeras de las calles y plazas de esta ciudad en el NO del Estado de S\u00e3o Paulo. Seg\u00fan \u00e9l, aunque las vinchucas no est\u00e1n infectadas, lo que se teme es que un zorrillo contaminado, por ejemplo, se suba a las palmeras en busca de huevos de p\u00e1jaros y les transmita el par\u00e1sito a los insectos. &#8220;La identificaci\u00f3n de vinchucas en zonas urbanas refuerza la necesidad de alertar sobre el riesgo, aunque peque\u00f1o, de transmisi\u00f3n a los seres humanos&#8221;, dice el bi\u00f3logo Jos\u00e9 Eduardo Tolezano, director del Centro de Parasitolog\u00eda del Instituto Adolfo Lutz (IAL).<\/p>\n<p>La llamada transmisi\u00f3n vectorial, a trav\u00e9s de insectos infectados por protozoos, representa hoy el 9% de los casos humanos registrados en el pa\u00eds por el Ministerio de Salud. En el 18% de las denuncias, la forma de transmisi\u00f3n del par\u00e1sito no fue identificada. Actualmente predomina la transmisi\u00f3n oral (72%), a trav\u00e9s del consumo de alimentos o bebidas con heces de insectos contaminados con el par\u00e1sito. En abril de este a\u00f1o, un estudio de la Fundaci\u00f3n de Medicina Tropical, publicado en <em>Emerging Infectious Diseases<\/em><em>,<\/em> inform\u00f3 sobre 10 casos de personas que presentaron los s\u00edntomas iniciales de la enfermedad de Chagas \u2013fiebre, dolor de cabeza y debilidad\u2013 despu\u00e9s de haber tomado jugo de a\u00e7a\u00ed contaminado con <em>T.<\/em> <em>cruzi, <\/em>en 2017 y 2018.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en abril de este a\u00f1o, fue relatado un episodio de origen a\u00fan incierto. De un grupo de 77 personas que participaron en un retiro religioso durante la Semana Santa en Ibimirim, en el interior de Pernambuco, 31 fueron diagnosticadas con la enfermedad de Chagas, posiblemente contra\u00edda por alimentos o bebidas contaminadas. Comenzaron a ser tratados con el f\u00e1rmaco benznidazol, eficaz en el control de la fase aguda de la enfermedad, pero con fuertes efectos secundarios: reacciones al\u00e9rgicas en la piel, n\u00e1useas y v\u00f3mitos.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nSILVA, R.A. de. <a href=\"http:\/\/brjd.com.br\/index.php\/BJHR\/article\/view\/1210\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Estado actual de vigilancia entomol\u00f3gica de la enfermedad de Chagas en el Estado de S\u00e3o Paulo<\/a>. <strong>Brazilian Journal of Health Review<\/strong>. v. 2, n. 2, p. 742-55. mar.-abr. 2019.<br \/>\nCERETTI J\u00daNIOR, W. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0036-46652018005000219&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Occurrences of triatomines (Hemiptera: Reduviidae) and first reports of Panstrongylus geniculatus in urban environments in the city of S\u00e3o Paulo, Brazil<\/a>. <strong>Revista do Instituto de Medicina Tropical de S\u00e3o Paulo<\/strong>. v. 60, p. e33. 19 jul. 2018.<br \/>\nSANTANA R. A. G. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6302584\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Oral Transmission of <em>Trypanosoma cruzi<\/em>, Brazilian Amazon<\/a><strong>. Emerging Infectious Diseases<\/strong>.\u00a0v. 25, n. 1, p. 132-5. ene. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desde 2015, m\u00e1s de 100 insectos han sido capturados y el 30% ten\u00edan el protozoo que causa la enfermedad de Chagas","protected":false},"author":17,"featured_media":327509,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-327508","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327508"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":328108,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327508\/revisions\/328108"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/327509"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=327508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327508"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=327508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}