{"id":327613,"date":"2020-01-28T17:37:53","date_gmt":"2020-01-28T20:37:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=327613"},"modified":"2020-02-10T18:44:13","modified_gmt":"2020-02-10T21:44:13","slug":"silvia-pimentel-los-derechos-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/silvia-pimentel-los-derechos-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Silvia Pimentel: Los derechos de la mujer"},"content":{"rendered":"<p>Silvia Pimentel naci\u00f3 en Belo Horizonte (Minas Gerais) y creci\u00f3 en una casa dise\u00f1ada por el arquitecto Jo\u00e3o Batista Vilanova Artigas (1915-1985), en el barrio de Pacaembu, en S\u00e3o Paulo. Hija de un matrimonio que valoraba la educaci\u00f3n y la cultura, cuando ten\u00eda 16 a\u00f1os pas\u00f3 diez meses viajando por Europa, con sus padres. &#8220;Tuve dos hermanas, una de ellas ten\u00eda una peque\u00f1a discapacidad intelectual. Sab\u00eda sumar, pero no multiplicar y dividir. Debido a esta situaci\u00f3n, mi impresi\u00f3n es que mis padres se esforzaron para que yo tuviera la mejor formaci\u00f3n posible&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>A pesar de la vida c\u00f3moda que el padre le proporcion\u00f3 a la familia, desde ni\u00f1a se preocupaba con los problemas sociales, especialmente con las dificultades enfrentadas por las mujeres. Atenta a lo que m\u00e1s tarde se llamar\u00eda \u201cdesigualdad de g\u00e9nero\u201d, Pimentel descubri\u00f3 el feminismo a finales de la d\u00e9cada de 1970, cuando ya estaba separada del primer marido, con quien vivi\u00f3 una d\u00e9cada y tuvo cuatro hijos, que le dieron siete nietos. Le atribuye al soci\u00f3logo Octavio Ianni (1926-2004) su formaci\u00f3n marxista \u2013en sus clases ley\u00f3 <em>El Capital<\/em> (1867)\u2013. En la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), donde construy\u00f3 su carrera acad\u00e9mica, aprendi\u00f3 con el profesor y exgobernador Andr\u00e9 Franco Montoro (1916-1999) a pensar &#8220;la noci\u00f3n de lo justo como esencial al derecho&#8221; y el derecho de utilizar m\u00faltiples perspectivas. &#8220;Al final de cada cap\u00edtulo de su libro <em>Introdu\u00e7\u00e3o \u00e0 Ci\u00eancia do Direito, <\/em>\u00e9l inclu\u00eda ideas filos\u00f3ficas y jur\u00eddicas que eran muy distintas a su l\u00ednea de pensamiento&#8221;, recuerda. &#8220;Muchos de estos fragmentos fueron traducidos por m\u00ed, del ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano y espa\u00f1ol.&#8221;<\/p>\n<p>Hace 35 a\u00f1os que est\u00e1 casada con el m\u00e9dico Fernando Proen\u00e7a de Gouv\u00eaa, y en esta entrevista, la entusiasta defensora del apoyo militante de los grupos de mujeres \u2013&#8221;siempre tuve una noci\u00f3n muy clara sobre la importancia del colectivo feminista&#8221;\u2013 habla de su participaci\u00f3n en la Asamblea Nacional Constituyente, de la actuaci\u00f3n en el Comit\u00e9 para la Eliminaci\u00f3n de la Discriminaci\u00f3n contra la Mujer de las Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (Cedaw-ONU) y del feminicidio. &#8220;El marco te\u00f3rico-conceptual de g\u00e9nero nos muestra c\u00f3mo la violencia contra las mujeres es relacional e implica relaciones de poder&#8221;, observa. &#8220;S\u00f3lo a trav\u00e9s de una acci\u00f3n conjunta, nosotras, las mujeres, podremos salir de esta situaci\u00f3n estructural de subalternidad&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Usted estudi\u00f3 en un colegio de monjas e hizo su facultad y posgrado en la PUC. \u00bfHasta qu\u00e9 punto la religi\u00f3n orient\u00f3 sus decisiones profesionales?<\/strong><br \/>\nFui estudiante del Sacre Coeur de Marie y luego estudi\u00e9 en Des Oiseaux. La preocupaci\u00f3n de mis padres no era la religi\u00f3n. Buscaban la mejor escuela para m\u00ed. Cuando ten\u00eda 12 o 13 a\u00f1os, aprensiva por o\u00edrme decir que no cre\u00eda en Dios, una de las monjas me llev\u00f3 a hablar con la Madre Superiora, que quer\u00eda saber la raz\u00f3n de mi incredulidad. Le contest\u00e9 que hab\u00eda aprendido que Dios era omnipotente en bondad, pero que no ve\u00eda eso en el mundo. Yo percib\u00eda mucha tristeza y mucha desigualdad. En particular, me impresionaban las dificultades que pasaban las mujeres, como las que trabajaban en nuestra casa, que hab\u00edan dejado a sus hijos en el noreste para ganarse la vida. No entend\u00eda qu\u00e9 sociedad injusta era esa, que casi la mitad de los hijos de una mujer se mueran y que ella tenga que abandonar a los sobrevivientes para irse a cuidar otra casa, en otra ciudad. La Madre Mar\u00eda Inez de Jes\u00fas era muy inteligente. Despu\u00e9s de escucharme, me dijo: &#8220;Eres tan jovencita, perteneces a una familia cat\u00f3lica y estudias en una escuela cat\u00f3lica. Esa es una cuesti\u00f3n que no ser\u00e1 f\u00e1cil para ti. Te opondr\u00e1s a todos, en la escuela y en la familia. \u00bfQu\u00e9 piensas de suspender por un tiempo esa pregunta? Gu\u00e1rdatela para ti y despu\u00e9s la retomas\u201d. Estuve de acuerdo. En ese colegio, Dios era amor. Lo que hab\u00eda de m\u00e1s hermoso, en t\u00e9rminos de religi\u00f3n, estaba all\u00ed. Pero sigo siendo agn\u00f3stica y no s\u00e9 si mi compromiso con la vulnerabilidad y el sufrimiento humano tiene que ver con esta formaci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 79 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nTeor\u00eda y filosof\u00eda del derecho y derechos de las mujeres<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nPontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nCarrera de grado (1970) y doctorado (1977) en Derecho, PUC-SP<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong><br \/>\n13 libros escritos o compilados, 31 cap\u00edtulos de libros<\/div>\n<p><strong>Aparte de derecho, \u00bftambi\u00e9n estudi\u00f3 psicolog\u00eda?<\/strong><br \/>\nMi padre quer\u00eda que una de sus tres hijas estudiara derecho. En su mente, el derecho era una profesi\u00f3n masculina, era &#8220;una verdadera profesi\u00f3n&#8221;. Me gradu\u00e9 en dos etapas. Hice los primeros tres a\u00f1os, me cas\u00e9, pas\u00e9 seis a\u00f1os sin estudiar, tuve mis cuatro hijos e, inmediatamente despu\u00e9s del nacimiento del m\u00e1s joven, volv\u00ed para concluir la graduaci\u00f3n. Hice un posgrado en psicolog\u00eda antes de inscribirme en las disciplinas de la maestr\u00eda en derecho. Fueron tres a\u00f1os de estudios. Roberto Aguiar, que fue asistente del profesor Montoro en la Facultad de Derecho de la PUC, me dec\u00eda: &#8220;No es posible que pr\u00e1cticamente rasgues tu t\u00edtulo de abogada. \u00bfPor qu\u00e9 no haces entonces psicolog\u00eda de la educaci\u00f3n y te quedas aqu\u00ed con nosotros como asistente de ense\u00f1anza?&#8221; Fue quien me convenci\u00f3 a no descartar los cinco a\u00f1os de derecho. Y fue as\u00ed como trabaj\u00e9 con ambos en la PUC.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo concili\u00f3 la maternidad con la vida acad\u00e9mica?<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s de casarme, me fui a vivir a una casa lejos del centro, sin tel\u00e9fono y sin coche. A cada 16 meses tuve un hijo. Para no interrumpir mi formaci\u00f3n intelectual, establec\u00ed que tendr\u00eda un tiempo exclusivamente para m\u00ed todos los d\u00edas. Durante este per\u00edodo, le dedicaba una hora a la m\u00fasica cl\u00e1sica y otra hora para leer los cl\u00e1sicos. Le\u00ed todo Tolstoi [1828-1910], Shakespeare [1564-1616] y Dostoievski [1821-1881].<\/p>\n<p><strong>En 1977, al final de su doctorado en derecho, usted defendi\u00f3 la tesis titulada &#8220;La evoluci\u00f3n de los derechos de la mujer \u2013 norma \u2013 hecho \u2013 valor&#8221;. \u00bfPor qu\u00e9 eligi\u00f3 este tema?<\/strong><br \/>\nMi directora de tesis, Hayd\u00e9e Maria Roveratti, era soci\u00f3loga del derecho. No sab\u00eda exactamente con qu\u00e9 tema iba a trabajar y ella me dio este: elige un tema que se conecte mucho con tu coraz\u00f3n y con tu intelecto. Entonces decid\u00ed estudiar la evoluci\u00f3n de los derechos de la mujer.<\/p>\n<p><strong>Esa elecci\u00f3n defini\u00f3 su carrera profesional\u2026<\/strong><br \/>\nFue una respuesta a lo que mi coraz\u00f3n y mi intelecto deseaban. Inclusive porque yo recib\u00eda una carga personal de violencia psicol\u00f3gica muy fuerte, lo que me convenci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s sobre la importancia de comprender la situaci\u00f3n de la mujer. En aquella \u00e9poca, a nadie le importaban los derechos de las mujeres. Como sujeto de ley, la mujer era invisible. S\u00f3lo no hab\u00eda invisibilidad en relaci\u00f3n al &#8220;castigo&#8221; en delitos como adulterio, por ejemplo, hasta el 2005, cuando fue retirado del C\u00f3digo Penal.<\/p>\n<p><strong>La mujer era invisible con relaci\u00f3n a sus derechos, pero sus supuestos deberes eran siempre recordados \u00bfno?<\/strong><br \/>\nExactamente. Para aprehender esta realidad, part\u00ed de la teor\u00eda tridimensional del derecho, desarrollada por Miguel Reale [1910-2006], que critica al positivismo jur\u00eddico y sostiene que el derecho no es s\u00f3lo la norma positiva, sino la integraci\u00f3n dial\u00e9ctica de hecho, valor y norma. Seg\u00fan esta teor\u00eda, la norma jur\u00eddica es la resultante de la tensi\u00f3n existente entre el hecho y el valor. A menudo, de esta tensi\u00f3n se origina una nueva norma, o una norma que viene a revocar otra, que perdi\u00f3 su raz\u00f3n de ser en relaci\u00f3n a los valores que van surgiendo y de las nuevas relaciones f\u00e1cticas. Esta teor\u00eda me permiti\u00f3 identificar que la definici\u00f3n de la condici\u00f3n de la mujer, como ser jer\u00e1rquicamente inferior, es el resultado de un conjunto de circunstancias hist\u00f3rico-econ\u00f3micas-sociales.<\/p>\n<div id=\"attachment_327618\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-1-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-327618 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-1-.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"719\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-1-.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-1--250x158.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-1--700x441.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-1--120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> M\u00e1rio Covas, Franco Montoro y Silvia Pimentel en la sala del teatro Ruth Escobar, en 1982<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Parece que usted se siente muy c\u00f3moda al declararse feminista. \u00bfEs as\u00ed?<\/strong><br \/>\nEmpec\u00e9 mi activismo justo despu\u00e9s de defender la tesis. Soy una de las fundadoras del Frente de Mujeres Feministas, cuya gran l\u00edder fue Ruth Escobar [1935-2017]. Nunca, en ning\u00fan momento, dej\u00e9 de presentarme como feminista. Inclusive como acad\u00e9mica feminista. Alda Facio, jurista costarricense, habla sobre esto con mucha propiedad. Ninguna de nosotras, que somos estudiosas feministas, somos puramente te\u00f3ricas. Al estudiarse una ley o una norma, de este o de otro pa\u00eds, tenemos una mirada comprometida con la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p><strong>Adem\u00e1s de la filosof\u00eda del derecho, tambi\u00e9n ense\u00f1a una materia optativa, interdisciplinaria, abierta a los estudiantes de todas las carreras, llamada Derecho, g\u00e9nero e igualdad. \u00bfEs importante ense\u00f1ar g\u00e9nero en la universidad?<\/strong><br \/>\nM\u00e1s que nunca. Desde hace alg\u00fan tiempo ha quedado claro que el concepto de g\u00e9nero constituye un importante instrumento anal\u00edtico para comprender mejor la situaci\u00f3n de inferioridad de la mujer. La materia utiliza la misma estructura de la entrada de Derecho y g\u00e9nero que escrib\u00ed para la <em>Enciclopedia Jur\u00eddica<\/em> de la PUC, digital. Nos ocupamos del origen del concepto de g\u00e9nero, las tres oleadas de feminismo, la intersecci\u00f3n del g\u00e9nero con otros marcadores sociales de diferencia y desigualdad, como clase, raza y etnia, por ejemplo, y la praxis contempor\u00e1nea. Porque el concepto de g\u00e9nero es din\u00e1mico y se encuentra en constante reconstrucci\u00f3n. En el curso tambi\u00e9n trabajamos con la relaci\u00f3n entre g\u00e9nero y derecho, a nivel nacional e internacional. En ese sentido, mi paso por la ONU fue muy estrat\u00e9gico. De hecho, surgi\u00f3 la idea de la disciplina porque particip\u00e9 durante 12 a\u00f1os del Comit\u00e9 para la Eliminaci\u00f3n de la Discriminaci\u00f3n contra la Mujer, el CEDAW.<\/p>\n<p><strong>Fueron tres mandatos de cuatro a\u00f1os en el Comit\u00e9 CEDAW. \u00bfC\u00f3mo se dio su elecci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEn 2005, mi nombre fue propuesto por el movimiento de mujeres al Ministerio de Relaciones Exteriores. El gobierno brasile\u00f1o se comprometi\u00f3 y me nombr\u00f3 candidata. Fui tres veces a Nueva York para hablar con los representantes de la parte de los Estados de la Convenci\u00f3n de CEDAW. Tengo facilidad con idiomas, pero lo que m\u00e1s les agrad\u00f3 a mis interlocutores, lo supe despu\u00e9s, fue mi militancia a favor de los derechos de las mujeres en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu participaci\u00f3n en la Asamblea Constituyente ser\u00eda un ejemplo?<\/strong><br \/>\nLos grandes hitos de mi trayectoria, que valieron para que fuese elegida, fueron la participaci\u00f3n en la modificaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil y en la Constituyente. Desde 1980 trabaj\u00e9, con mi amiga la jurista feminista Florisa Verucci [1934-2000], en la redacci\u00f3n de una propuesta para cambiar el c\u00f3digo de 1916. Nuestro c\u00f3digo civil era casi una r\u00e9plica del C\u00f3digo Civil franc\u00e9s, napole\u00f3nico, de 1805. Dos art\u00edculos eran particularmente problem\u00e1ticos. El 233, que se ocupaba de los derechos y deberes del marido, de la direcci\u00f3n de la sociedad conyugal, que inclu\u00eda el derecho a autorizarle la profesi\u00f3n a la mujer, y el art\u00edculo 380, que establec\u00eda que durante el matrimonio el marido, como jefe de la familia, ejerc\u00eda el poder patrio. Es decir que, en cualquier situaci\u00f3n de la vida de los hijos, la \u00faltima palabra era la del padre. Nuestra propuesta, de un nuevo Estatuto Civil de las Mujeres, fue entregada al Congreso Nacional en 1981.<\/p>\n<blockquote><p>Nunca, en ning\u00fan momento, dej\u00e9 de presentarme como feminista. Incluso como acad\u00e9mica feminista<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfUstedes se sent\u00edan optimistas con relaci\u00f3n a la propuesta?<\/strong><br \/>\nLa propuesta no fue votada de inmediato, pero termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en, por lo menos, diez proyectos de ley, unidos al proyecto del nuevo C\u00f3digo Civil, que funcionaba desde 1975 y fue aprobado en 2002. En el c\u00f3digo actualmente en vigor se encuentran nuestras formulaciones, de modo literal.<\/p>\n<p><strong>Y en la Constituyente, \u00bfc\u00f3mo fue su actuaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nDesde 1986, muchas mujeres se reunieron bajo la coordinaci\u00f3n de la soci\u00f3loga Jacqueline Pitanguy, por entonces presidenta del Consejo Nacional de los Derechos de la Mujer. \u00c9ramos poqu\u00edsimas abogadas. Viajamos por todo el pa\u00eds, buscando escuchar a las mujeres de todas las regiones. Mucha gente nos dijo: &#8220;Ustedes son abogadas, ustedes saben lo que hay que hacer&#8221;. Les contest\u00e1bamos: &#8220;Nosotras le vamos a dar forma, pero el contenido lo dan ustedes&#8221;. Las mujeres hablaban mucho sobre educaci\u00f3n, salud, dificultades que ten\u00edan sobre la propiedad de sus propias tierras. Para darle forma, le ped\u00ed a otra amiga, Sylma Correa, que investigara constituciones de otros pa\u00edses, en busca de art\u00edculos que mostraran avances para las mujeres.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstaba buscando inspiraci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, quer\u00eda ejemplos que le dieran base a nuestra discusi\u00f3n. Ella consigui\u00f3, en varios consulados, casi dos docenas de constituciones. Eran de Alemania, Angola, Argentina, Bulgaria, Canad\u00e1, China, Cuba. Hice una especie de estudio comparativo con un recorte peculiar, que termin\u00f3 transform\u00e1ndose en el librito<em> La mujer y la Constituyente: una contribuci\u00f3n al debate, <\/em>simplemente porque fueron los textos a los que r\u00e1pidamente pod\u00edamos tener acceso. En la Constituyente insistimos en la igualdad entre el hombre y la mujer. Mis compa\u00f1eros de la PUC, que segu\u00edan el proceso constituyente, me criticaron por querer repetir, en el art\u00edculo 226, que trata sobre la familia, una noci\u00f3n ya explicada en el art\u00edculo 5. Dijeron que yo no parec\u00eda una jurista. Pues bien, la Constituci\u00f3n no es s\u00f3lo un documento jur\u00eddico. Es un documento pol\u00edtico y jur\u00eddico. Y mis estudios ya hab\u00edan mostrado la gran discriminaci\u00f3n existente con relaci\u00f3n a la mujer, en el n\u00facleo familiar. As\u00ed fue como incluimos el p\u00e1rrafo 5\u00ba, estableciendo que &#8220;los derechos y deberes relacionados con la sociedad conyugal se ejercen igualmente entre el hombre y la mujer&#8221;. Y tambi\u00e9n incluimos el p\u00e1rrafo 8\u00ba, indicando que es responsabilidad del Estado cohibir la violencia dom\u00e9stica y familiar.<\/p>\n<p><strong>Usted tambi\u00e9n particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de la ley Maria da Penha. \u00bfC\u00f3mo fue ese proceso?<\/strong><br \/>\nEs importante traducir cu\u00e1nto estos avances en la legislaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds provienen de los movimientos de mujeres. Durante mis 12 a\u00f1os en la ONU tuve la oportunidad de conocer diferentes movimientos de mujeres. El Movimiento de Am\u00e9rica Latina y el brasile\u00f1o, en particular, son ejemplares. Supieron combinar la necesidad de modificar las leyes, pero tambi\u00e9n las mentalidades, a trav\u00e9s de grupos de atenci\u00f3n y formadoras de opini\u00f3n. La ley Maria da Penha surgi\u00f3 del liderazgo de Leila Linhares Barsted que, durante m\u00e1s de un a\u00f1o, reuni\u00f3 siete organizaciones no gubernamentales [ONG] en R\u00edo. Era un consorcio de ONG y yo representaba al Comit\u00e9 Latinoamericano y del Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer, el Cladem. Trabajamos inspiradas en la Convenci\u00f3n Interamericana para Prevenir, Castigar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, de 1994, y la Convenci\u00f3n sobre la Eliminaci\u00f3n de Todas las Formas de Discriminaci\u00f3n contra la Mujer. Esta convenci\u00f3n es de 1979, pero en el momento de su aprobaci\u00f3n no hab\u00eda condiciones para que los avances propuestos se incorporaran a la legislaci\u00f3n. En este sentido, las normas internacionales no dejan lugar a dudas: la superaci\u00f3n de la violencia s\u00f3lo se dar\u00e1 cuando cuidemos la violencia en la perspectiva de g\u00e9nero, como la violencia estructural y estructurante, en sociedades desiguales y patriarcales. Combatir la violencia contra las mujeres es luchar por su inserci\u00f3n en una sociedad democr\u00e1tica. Es empoderar a la mujer.<\/p>\n<blockquote><p>En un pa\u00eds tan desigual como Brasil, no hay necesidad de ir a la ONU para constatar la diversidad y las dificultades que atraviesan las mujeres<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Dentro de esa perspectiva, \u00bfc\u00f3mo pensar el femicidio?<\/strong><br \/>\nA partir de relaciones afectivas, por ejemplo. Todos sabemos lo dif\u00edcil que puede ser una ruptura afectiva. \u00bfSer\u00e1 que las mujeres no experimentamos un sufrimiento muy fuerte en estas ocasiones? Claro que s\u00ed. El sufrimiento es inherente a los seres humanos. Por otro lado, en t\u00e9rminos morales, los varones no son peores que las mujeres. Pero est\u00e1n insertos en la sociedad que los educ\u00f3 y muchos se arrogan el derecho de golpearles y matarlas a las mujeres. \u00bfPor qu\u00e9? Solo encontramos una raz\u00f3n: est\u00e1n imbuidos de lo que les es permitido. En el derecho romano, el poder del <em>pater<\/em> <em>familias<\/em> [padre de familia] es <em>vitae<\/em> <em>necisque<\/em> <em>potestas, <\/em>es decir, poder de vida y de muerte. Por supuesto, no fue el derecho romano el que invent\u00f3 la violencia contra la mujer. La humanidad fue construyendo hist\u00f3ricamente esta violencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo puede el conocimiento cient\u00edfico ayudar a romper ciclos de violencia, como la dom\u00e9stica?<\/strong><br \/>\nEl emprendimiento es multidisciplinar y va m\u00e1s all\u00e1 de la criminolog\u00eda. Exige esfuerzos de diferentes \u00e1reas. La ley puede colaborar, pero para garantizar los derechos de las mujeres se hacen necesarias, m\u00e1s que nada, pol\u00edticas p\u00fablicas basadas en un conjunto normativo preventivo, protector, punitivo y reparador, como la ley Maria da Penha. Es muy importante que tengamos pol\u00edticos con suficiente formaci\u00f3n para que entiendan que la mujer no es diferente del hombre s\u00f3lo porque biol\u00f3gicamente naci\u00f3 con caracter\u00edsticas diferenciadas, sino porque vivimos en una sociedad donde hay roles tradicionalmente asignados a las mujeres y roles tradicionalmente asignados a los hombres. Es all\u00ed donde entra la noci\u00f3n de g\u00e9nero y todo el conocimiento acumulado sobre el tema, con los aportes de Simone de Beauvoir [1908-1986], Kate Millett [1934-2017], Gayle Rubin, Joan Scott, Judith Butler, Heleieth Saffioti [1934-2010], Lourdes Bandeira, Lia Zanotta Machado, entre otras. Y es ese instrumental te\u00f3rico el que nos permite sacar el tema de la violencia contra la mujer de la esfera individual, para entender realmente el lugar que la mujer ocupa en la sociedad, que est\u00e1 estructurado por clase, raza, g\u00e9nero. Sin considerarlo, es imposible un tratamiento eficaz en t\u00e9rminos de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p><strong>El sistema de las Naciones Unidas ha desempe\u00f1ado un rol relevante en esta construcci\u00f3n. En 2015, durante su gesti\u00f3n en el CEDAW, se dio otro paso importante con la aprobaci\u00f3n de la Recomendaci\u00f3n General 33. \u00bfC\u00f3mo fue posible?<\/strong><br \/>\nMe candidate\u00e9 al tercer mandato en el Comit\u00e9 CEDAW porque estaba comprometida con la idea de que era importante hacer una recomendaci\u00f3n general, por lo tanto, a todos los Estados miembros del sistema, sobre el acceso de las mujeres a la Justicia. Estoy convencida de que los derechos sustantivos, las constituciones y la legislaci\u00f3n infraconstitucional no son suficientes. Es innegable que, en el mundo entero, realmente hubo un avance formal muy grande. Pero eso no basta. Aunque exista una legislaci\u00f3n constitucional e infraconstitucional que garantice y refuerce la igualdad de g\u00e9nero, no tenemos sistemas de justicia accesibles para la poblaci\u00f3n. Y ese es uno de los grandes problemas del Derecho, para quienes no lo vemos s\u00f3lo como un conjunto formal de leyes, sino como un sistema vivo, sirvi\u00e9ndole efectivamente a la propia sociedad. La Recomendaci\u00f3n General 33, que conseguimos aprobar, trata sobre la importancia de que las autoridades y los sistemas de justicia tengan en cuenta cu\u00e1n diferente es la inserci\u00f3n de la mujer en la sociedad, en comparaci\u00f3n con la del hombre. Al llamar la atenci\u00f3n sobre el cumplimiento de las normas sobre el tema, la recomendaci\u00f3n aborda los componentes esenciales del acceso a la Justicia, adem\u00e1s de poner en relieve la necesidad de informar a la poblaci\u00f3n sobre los derechos de las mujeres y la urgencia de promover la perspectiva de g\u00e9nero entre los operadores del Derecho.<\/p>\n<p><strong>Su trayectoria profesional evidencia una gran capacidad de di\u00e1logo con otras \u00e1reas del conocimiento.<\/strong><br \/>\nNo se puede trabajar el derecho de la mujer apenas en el plano jur\u00eddico. Los estudios de g\u00e9nero trabajan el pensamiento de Claude L\u00e9vis-Strauss [1908-2009] y pasan mucho por Michel Foucault [1926-1984]. Porque es necesario entender eficazmente qui\u00e9n es el sujeto mujer y c\u00f3mo se inserta en la sociedad. Los estudios interdisciplinarios han servido para ampliar, dentro del movimiento feminista, la noci\u00f3n de que no se trata de un concepto universal y abstracto de mujer, sino de las mujeres en concreto y en su diversidad.<\/p>\n<p><strong>Son las mujeres.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, en plural. Esta es una construcci\u00f3n del propio movimiento. En un pa\u00eds tan desigual como Brasil, no hay necesidad de ir a las Naciones Unidas para constatar la diversidad y las dificultades que atraviesan las mujeres. En la reflexi\u00f3n acad\u00e9mica, hoy incluimos mujeres que no nacieron biol\u00f3gicamente como mujeres y todas aquellas que no viven lo que llamamos de heterosexualidad. En nuestras materias, trabajamos la cuesti\u00f3n LGBTI, utilizamos la teor\u00eda <em>queer, <\/em>que se ocupa de la construcci\u00f3n y fluidez de roles y comportamientos. Al trabajar con este instrumental, tambi\u00e9n colaboro con un principio superior, que me es muy caro, el de la inclusi\u00f3n social. Gran parte de las mujeres brasile\u00f1as son negras y provienen de sectores econ\u00f3micamente desfavorecidos. Es imposible ignorar estos dos grandes vectores sociales, que llamamos marcadores sociales. No se puede estudiar la tem\u00e1tica femenina sin buscar necesariamente esta perspectiva interdisciplinaria e interseccional.<\/p>\n<div id=\"attachment_327622\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-2-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-327622 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-2-.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-2-.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-2--250x153.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-2--700x429.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/032-037_Entrev-Silvia-pimentel_281-2--120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Department of Information Services, Executive Yuan<\/span><\/a> Silvia Pimentel y otros miembros del comit\u00e9 internacional, durante una reuni\u00f3n de evaluaci\u00f3n de informes de la Rep\u00fablica de China, en Taiw\u00e1n, 2018<span class=\"media-credits\">Department of Information Services, Executive Yuan<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1990, usted desarroll\u00f3 una investigaci\u00f3n titulada &#8220;La figura\/personaje mujer en los procesos familiares&#8221;. \u00bfCu\u00e1l fue el principal hallazgo?<\/strong><br \/>\nJunto con Beatriz Di Giorgi y Fl\u00e1via Piovesan, encontramos una presencia muy fuerte de estereotipos y prejuicios en relaci\u00f3n a nosotras, las mujeres, por parte de los operadores del Derecho. Los estereotipos y prejuicios de g\u00e9nero existen universalmente, est\u00e1n presentes en todas las culturas, profundamente inculcados. Por lo tanto, son absorbidos por los operadores y reflejados en su pr\u00e1ctica jur\u00eddica. Unos a\u00f1os despu\u00e9s desarroll\u00e9, con Ana L\u00facia Schritzmeyer y Val\u00e9ria Pandjiarjian, una reflexi\u00f3n m\u00e1s alentadora, en el libro <em>Violaci\u00f3n: \u00bfCrimen o &#8220;cortes\u00eda&#8221;? <\/em>\u00a0<em>Enfoque sociojur\u00eddico de<\/em> g\u00e9nero.<\/p>\n<p><strong>La ambig\u00fcedad sugerida en el t\u00edtulo de este libro es muy impactante.<\/strong><br \/>\nEl t\u00edtulo fue extra\u00eddo de los autos de un proceso de violencia sexual. Un estudiante de Derecho me trajo un recorte period\u00edstico con la manifestaci\u00f3n de un fiscal del Ministerio P\u00fablico de R\u00edo de Janeiro, quien argumentaba que el acusado no deb\u00eda ser declarado culpable porque la v\u00edctima, una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os, lo acos\u00f3 hasta el final. Dec\u00eda textualmente: &#8220;\u00bfEs justo, entonces, que el acusado Fernando Cortez, reo primario, trabajador, sufra una sanci\u00f3n enorme y que tenga su vida arruinada debido a un hecho sin consecuencias, que proviene de una falsa virgen? Despu\u00e9s de todo, esta v\u00edctima, cari\u00f1osa con otros j\u00f3venes, lo seguir\u00e1 siendo. A Cortez, lo acos\u00f3 hasta que se entreg\u00f3 (fls.) y lo que le hizo Cortez en represalia fue una cortes\u00eda&#8230;&#8221; En los casos de violencia sexual a\u00fan hoy en d\u00eda prevalece la m\u00e1xima <em>in dubio pro<\/em> <em>stereotypo<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Usted ha logrado algo que muchos investigadores s\u00f3lo desean: utilizar el conocimiento cient\u00edfico para transformar la realidad. \u00bfC\u00f3mo se siente?<\/strong><br \/>\nA meses de completar mis 80, esta edad avanzada me permite, afortunadamente, sentir alegr\u00eda por haber hecho algo en t\u00e9rminos de justicia. Me siento privilegiada. Pero al mismo tiempo, s\u00e9 que no fue tanto. Porque queda mucho por hacer, para que las mujeres conquisten efectivamente una situaci\u00f3n de igualdad. He o\u00eddo a j\u00f3venes del \u00e1mbito de la ley decir que se consideran juristas feministas inspiradas por mi trabajo. Es interesante ver c\u00f3mo mi producci\u00f3n no reverber\u00f3 tanto en los a\u00f1os 1970 y 1980, pero hoy en d\u00eda parece estimular a la nueva generaci\u00f3n. Sigo encantada con mi tema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La jurista que presidi\u00f3 el m\u00e1s importante Comit\u00e9 Internacional para la Defensa de los Derechos de la Mujer habla sobre sus m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas de docencia, investigaci\u00f3n y militancia","protected":false},"author":522,"featured_media":327614,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[389],"coauthors":[1319],"class_list":["post-327613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-derecho","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/522"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327613"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":327626,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327613\/revisions\/327626"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/327614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=327613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327613"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=327613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}