{"id":327640,"date":"2020-01-28T17:35:40","date_gmt":"2020-01-28T20:35:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=327640"},"modified":"2020-01-29T16:04:31","modified_gmt":"2020-01-29T19:04:31","slug":"la-amenaza-de-los-microplasticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-amenaza-de-los-microplasticos\/","title":{"rendered":"La amenaza de los micropl\u00e1sticos"},"content":{"rendered":"<p>Desde la fosa de las Marianas, en el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, hasta los Alpes; desde las playas de Fernando de Noronha hasta las grandes metr\u00f3polis. Los micropl\u00e1sticos est\u00e1n por todas partes, en general sin ser vistos. Los an\u00e1lisis cada vez m\u00e1s detallados apuntan el car\u00e1cter omnipresente de estos fragmentos, esferas, piezas de pel\u00edculas o de fibras pl\u00e1sticas de hasta 5 mil\u00edmetros de di\u00e1metro o extensi\u00f3n y a menudo microm\u00e9tricas. Ya se los ha encontrado no solo en el aire que se respira, en ambientes terrestres, marinos y reservas de agua dulce, sino tambi\u00e9n en el agua que sale por el grifo y la embotellada, en la sal marina, en la miel, la cerveza, los mariscos y los pescados que los humanos consumen y, como consecuencia de ello, en sus excrementos.<\/p>\n<p>Los micropl\u00e1sticos como tema de estudio son algo relativamente nuevo y han adquirido impulso s\u00f3lo en este siglo, con mayor \u00edmpetu en los \u00faltimos a\u00f1os. Aunque su presencia en los oc\u00e9anos se conoce desde los a\u00f1os 1970, s\u00f3lo en 2004 este t\u00e9rmino se incorpor\u00f3 a la literatura cient\u00edfica de la mano del investigador brit\u00e1nico Richard Thompson, docente de biolog\u00eda marina en la Universidad de Plymouth, Inglaterra. La mayor\u00eda de los estudios recientes proviene de investigaciones sobre la biota y el medio marino, ya que los oc\u00e9anos son el dep\u00f3sito de buena parte de los micropl\u00e1sticos producidos en tierra, al recibir el agua de r\u00edos, arroyos y desag\u00fces.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/28\/el-planeta-plastico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El planeta pl\u00e1stico<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/28\/reutilizar-reemplazar-degradar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Reutilizar, reemplazar, degradar<\/a><\/div>\n<p>&#8220;Los micropl\u00e1sticos tienen un gran potencial para cambiar la biota y el ecosistema oce\u00e1nico de nuestro planeta en su conjunto&#8221;, dice el f\u00edsico Paulo Artaxo, del Instituto de F\u00edsica de la USP y miembro de la coordinaci\u00f3n del Programa FAPESP de Investigaciones sobre los Cambios Clim\u00e1ticos Globales. &#8220;Este tipo de contaminaci\u00f3n tiene efectos que a\u00fan no han sido plenamente comprendidos y cuantificados. Necesitamos mucha investigaci\u00f3n cient\u00edfica para caracterizar el material y estudiar el alcance de su distribuci\u00f3n, sus concentraciones, sus efectos en los ecosistemas y en los seres vivos y c\u00f3mo removerlos del medio ambiente&#8221;.<\/p>\n<p>Una iniciativa conjunta entre instituciones europeas y brasile\u00f1as pondr\u00e1 a disposici\u00f3n 10,5 millones de euros a partir del pr\u00f3ximo a\u00f1o para la investigaci\u00f3n sobre cuatro cuestiones principales relacionadas con las fuentes, la distribuci\u00f3n y el impacto de los micropl\u00e1sticos en el medio marino. La convocatoria de propuestas es el resultado de una asociaci\u00f3n entre el Consejo Nacional de las Fundaciones Estaduales de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (Confap, en portugu\u00e9s) y de la plataforma intergubernamental JPI Oceans, vinculada a la Uni\u00f3n Europea (UE). Adem\u00e1s de Brasil, 14 naciones europeas participan en este proyecto. La FAPESP espera tener el equivalente a 600.000 euros para los proyectos, a\u00fan no seleccionados.<\/p>\n<p>&#8220;Los grandes desaf\u00edos de los oc\u00e9anos no pueden ser resueltos por un solo pa\u00eds&#8221;, dice la bi\u00f3loga marina Isabelle Schulz, de JPI Oceans y del Consorcio Alem\u00e1n de Investigaci\u00f3n Marina, recordando que las aguas oce\u00e1nicas conectan todos los continentes. &#8220;Es importante tener un enfoque integrado para la investigaci\u00f3n y seguimiento de los micropl\u00e1sticos. Esta convocatoria conjunta promueve la salud y la productividad de los mares y oc\u00e9anos. Tambi\u00e9n se ocupa de la presi\u00f3n ejercida por los impactos humanos y del cambio clim\u00e1tico sobre estos ecosistemas&#8221;, dice la investigadora alemana. &#8220;Los conocimientos logrados podr\u00e1n convertirse en pol\u00edticas p\u00fablicas, adem\u00e1s de productos y servicios provechosos.&#8221;<\/p>\n<\/div><a name=\"#018-031_CAPA_Plastico_281-6-es\"><\/a><iframe id=\"018-031_CAPA_Plastico_281-6-es\" style=\"overflow: hidden; width: 100%; height: calc(100vh - 200px)\" data-ratio_760=\"1.561\" data-ratio_1190=\"1.561\" class=\"resizable\" data-ratio=\"1.678\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/revista_embeds\/018-031_CAPA_Plastico_281-6-es\/index.html?794009949\"  scrolling=\"no\" noborders><\/iframe><div class=\"post-content sequence\">\n<p><strong>Impactos diversificados<\/strong><br \/>\nLos desaf\u00edos de la investigaci\u00f3n est\u00e1n relacionados con la diversidad de tipos, fuentes, formas y tama\u00f1os de los pl\u00e1sticos. Adem\u00e1s de los fragmentos microsc\u00f3picos, existen los que tienen una dimensi\u00f3n en escala nanom\u00e9trica (menos de 1 mil\u00e9sima de mil\u00edmetro), capaces, en teor\u00eda, de entrar en la corriente sangu\u00ednea y llegar a \u00f3rganos como el h\u00edgado, los ri\u00f1ones y el cerebro. &#8220;Hoy tenemos grandes dificultades para entender el mundo de las nanopart\u00edculas&#8221;, dice Alexander Turra, profesor del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP. &#8220;No tenemos tecnolog\u00eda para monitorear estas part\u00edculas ni conocimientos sobre sus efectos en los ecosistemas y la biodiversidad&#8221;.<\/p>\n<p>Turra integra, desde el 2012, un grupo internacional de investigaciones independientes que asesora a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), el Gesamp (<em>Group of Experts on the Scientific Aspects of Marine Pollution<\/em>).\u00a0 Su preocupaci\u00f3n se centra en los principales desaf\u00edos planteados por los pl\u00e1sticos y los micropl\u00e1sticos. En marzo, el grupo present\u00f3 un informe con directrices que orientan a los pa\u00edses sobre c\u00f3mo monitorear y evaluar los residuos en el mar, incluy\u00e9ndose a los micropl\u00e1sticos.<\/p>\n<p>Un estudio dirigido por Turra descubri\u00f3 en 2014, en la regi\u00f3n de Santos, en la costa del estado de S\u00e3o Paulo, <em>pellets, <\/em>peque\u00f1as esferas utilizadas para producir materiales pl\u00e1sticos, enterrados hasta 2 metros de profundidad en la arena de la playa, lo que indica un problema mucho mayor de lo que se pensaba hasta entonces, cuando se cre\u00eda que se limitaban a quedarse en la superficie. En la misma regi\u00f3n, el 75% de los mejillones ten\u00edan un registro de ingesti\u00f3n de micropl\u00e1sticos. La investigaci\u00f3n basada en experimentos de laboratorio indica que las part\u00edculas de pl\u00e1stico pueden afectar el crecimiento, la reproducci\u00f3n, el desarrollo e incluso la supervivencia de los organismos marinos.<\/p>\n<p>Otro trabajo, coordinado por la Agencia Ambiental de Austria y la Universidad M\u00e9dica de Viena, revel\u00f3 que las muestras de heces de ocho voluntarios de diferentes pa\u00edses ten\u00edan cantidades variables de micropl\u00e1sticos. A pesar del peque\u00f1o muestreo, el estudio piloto, con gran repercusi\u00f3n internacional, fue el primero con este enfoque en el mundo. &#8220;Los pl\u00e1sticos son invasivos en la vida cotidiana, y los seres humanos est\u00e1n expuestos [a ellos] de innumerables maneras&#8221;, le coment\u00f3 el coordinador del estudio Philipp Schwabl a la agencia de noticias alemana <em>Deutsche<\/em> <em>Welle.<\/em> &#8220;Es muy probable que, durante las diversas etapas del procesamiento de los alimentos, o durante el envasado, los mismos est\u00e9n siendo contaminados por el pl\u00e1stico&#8221;.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Plastico_281-2-rev-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x683\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Plastico_281-2-rev-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Plastico_281-2-rev-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Plastico_281-2-rev-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>A pesar de haber sido detectadas en organismos de todos los niveles de la cadena alimentaria, a\u00fan no existen evidencias de que las part\u00edculas se bioacumulan y biomagnifican a lo largo de la misma, se\u00f1ala Turra. La bioacumulaci\u00f3n es un proceso mediante el cual las sustancias se asimilan y se acumulan en los tejidos de los organismos, mientras que la biomagnificaci\u00f3n es un fen\u00f3meno relacionado con la acumulaci\u00f3n progresiva de sustancias de un nivel a otro a lo largo de la cadena alimentar. &#8220;A diferencia de otros contaminantes, en los que hay una mayor concentraci\u00f3n en los depredadores de la parte superior de la cadena alimentaria y no en la base, en el caso de los micropl\u00e1sticos lo mismo no parece suceder&#8221;. Aparentemente, las part\u00edculas asimiladas por los organismos, se excretan tarde o temprano.<\/p>\n<p>Es lo que parece haber ocurrido con los individuos que participaron en el estudio austriaco y tambi\u00e9n con an\u00e9monas de mar utilizadas en un experimento de laboratorio realizado por investigadores de <em>Carnegie Institution for Science,<\/em> en Stanford, California. Todas los que ingirieron microfibras de pl\u00e1stico, ofrecidas con o sin camarones, sus presas naturales, eliminaron las part\u00edculas. El punto es que, con el cambio clim\u00e1tico, los organismos ya est\u00e1n bajo un fuerte estr\u00e9s y terminan tardando m\u00e1s para expulsarlas. &#8220;La constante exposici\u00f3n de las an\u00e9monas a los micropl\u00e1sticos puede agravarse en presencia de otros factores estresantes, aumentando sus efectos adversos&#8221;, sugiere la ocean\u00f3grafa brasile\u00f1a Manoela Roman\u00f3 de Orte, una de las autoras del estudio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, se estima que alrededor del 90% de los micropl\u00e1sticos presentes en los ecosistemas costeros, se encuentran en forma de microfibras \u2013y, de este total, una gran parte proviene del lavado de ropa sint\u00e9tica\u2013. &#8220;Esto se debe a que el 60% de la ropa est\u00e1 fabricada con fibras de pl\u00e1stico, principalmente nylon, acr\u00edlico y poli\u00e9ster. Cuando lavamos esta ropa, se liberan miles de fibras y muchas escapan de los filtros de las lavadoras y de las plantas de tratamiento de aguas residuales y van a parar a los r\u00edos y oc\u00e9anos&#8221;, dice Orte, que trabaja en el Departamento de Ecolog\u00eda Global de <em>Carnegie Institution for Science<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_327645\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Pl\u00e1stico_281-4-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-327645 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Pl\u00e1stico_281-4-.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"855\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Pl\u00e1stico_281-4-.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Pl\u00e1stico_281-4--250x188.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Pl\u00e1stico_281-4--700x525.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/018-031_CAPA_Pl\u00e1stico_281-4--120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">@5gyres<\/span><\/a> Fragmentos de productos pl\u00e1sticos en la arena de la playa<span class=\"media-credits\">@5gyres<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La contaminaci\u00f3n qu\u00edmica<\/strong><br \/>\nAdem\u00e1s de los efectos f\u00edsicos, tales como la posible obstrucci\u00f3n del tracto digestivo de organismos m\u00e1s peque\u00f1os, los cient\u00edficos est\u00e1n preocupados por los efectos qu\u00edmicos de las micropart\u00edculas ingeridas o inhaladas por humanos y animales, ya que pueden ser vectores de microorganismos y contaminantes, como los org\u00e1nicos persistentes (POP), compuestos sint\u00e9ticos resistentes a la degradaci\u00f3n en el medio ambiente. Hay dos tipos de sustancias asociadas a las part\u00edculas: las que ya vienen con el pl\u00e1stico en s\u00ed, com\u00fanmente utilizados para conferirle propiedades especiales como ftalatos y bisfenol A, ambos conocidos disruptores endocrinos, es decir, con la capacidad de alterar el funcionamiento del sistema hormonal; y las sustancias adsorbidas por micropl\u00e1sticos, que pueden incluir metales pesados y POP.<\/p>\n<p>Los ftalatos son un tipo de plastificante utilizado para hacer que el PVC sea flexible. Seg\u00fan Miguel Bahiense Neto, presidente de Plastivida, Instituto Socioambiental de Pl\u00e1sticos, se utilizan en una peque\u00f1a fracci\u00f3n de este tipo de pol\u00edmero.\u00a0 Pero el bisfenol A es la materia prima de los policarbonatos. &#8220;Estos pl\u00e1sticos se utilizan en la fabricaci\u00f3n de productos de larga duraci\u00f3n, como los electr\u00f3nicos y el material de construcci\u00f3n&#8221;, dice Bahiense.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la qu\u00edmica Cassiana Carolina Montagner, investigadora del Laboratorio de Qu\u00edmica Ambiental del Instituto de Qu\u00edmica de la Unicamp, los POP abundan en el medio ambiente y pueden acumularse en los organismos. Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os que Montagner estudia los contaminantes denominados emergentes, lanzados al medio ambiente a trav\u00e9s del uso de f\u00e1rmacos, pesticidas, hormonas, productos de higiene personal y drogas il\u00edcitas, y descubri\u00f3 que, en lo que respecta a estas sustancias, las concentraciones existentes en los r\u00edos de S\u00e3o Paulo que ella estudi\u00f3, estaban al mismo nivel de las aguas residuales no tratadas.<\/p>\n<p>Actualmente, con la financiaci\u00f3n de FAPESP, la investigadora inici\u00f3 un trabajo sobre los micropl\u00e1sticos y la capacidad de adsorci\u00f3n de estos contaminantes en el ciclo del agua urbana \u2013la adsorci\u00f3n es el proceso mediante el cual las mol\u00e9culas o iones se retienen en la superficie de los materiales s\u00f3lidos a trav\u00e9s de interacciones qu\u00edmicas o f\u00edsicas\u2013. Mucho antes de llegar al oc\u00e9ano, recuerda Montagner, el r\u00edo recibe aguas residuales, que pasan por plantas de tratamiento y una parte termina yendo hacia el suministro p\u00fablico. &#8220;Especialmente en las regiones sur y sureste, donde hay una densidad urbana muy grande, \u00bfcu\u00e1n efectivas son las plantas de tratamiento de agua y alcantarillado para eliminar estos contaminantes? \u00bfC\u00f3mo asegurarse de que no son una fuente de micropl\u00e1sticos para los oc\u00e9anos y para la poblaci\u00f3n en general? Nuestro estudio tratar\u00e1 de responder estas cuestiones&#8221;, dice la investigadora.<\/p>\n<p>En el estudio realizado hace dos a\u00f1os por Orb Media, una organizaci\u00f3n period\u00edstica sin fines de lucro con sede en Washington, Estados Unidos, fue mostrado que los micropl\u00e1sticos est\u00e1n presentes en el agua que sale de los grifos del mundo entero. De las 159 muestras recogidas en los cinco continentes, y analizadas por investigadores de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, el 83% conten\u00eda micropl\u00e1sticos. En el estudio se incluyeron diez muestras de la capital del estado de S\u00e3o Paulo, y nueve estaban contaminadas por las fibras pl\u00e1sticas. El a\u00f1o pasado, en otro estudio de la misma entidad, relativo al agua mineral comercializada, se lleg\u00f3 a conclusiones similares.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la contaminaci\u00f3n en el agua potable, la presencia de micropl\u00e1sticos en el aire tambi\u00e9n es un motivo preocupante. En la Facultad de Medicina de la USP, la profesora Tha\u00eds Mauad y el investigador Lu\u00eds Fernando Amato Louren\u00e7o, del Laboratorio de Contaminaci\u00f3n Atmosf\u00e9rica Experimental, planean evaluar la cantidad de estos fragmentos que se encuentran en el aire de S\u00e3o Paulo, analizar sus caracter\u00edsticas y sus efectos en la salud humana. En un estudio piloto, detectaron microfibras de pl\u00e1stico suspendidas en la avenida Dr. Arnaldo, una importante v\u00eda de comunicaci\u00f3n de la regi\u00f3n oeste de la ciudad. &#8220;Por ahora en Brasil no tenemos idea de la concentraci\u00f3n, de la caracterizaci\u00f3n qu\u00edmica, ni de lo que est\u00e1 conectado a estos micropl\u00e1sticos suspendidos en el aire&#8221;, dice Louren\u00e7o. Nuevas investigaciones tratar\u00e1n de entender mejor estos y otros temas durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Micropl\u00e1sticos transportados por el aire: detecci\u00f3n en muestras de aire ambiental, tejido pulmonar y efectos en las c\u00e9lulas epiteliales pulmonares cultivadas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/103614\/microplasticos-transportados-pelo-ar-deteccao-em-amostras-de-ar-ambiente-tecido-pulmonar-e-efeitos\/?q=19\/02898-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 19\/02898-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la investigaci\u00f3n \u2013 Sprint; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Thais Mauad (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> 40.930,00 reales.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Micropl\u00e1sticos como vectores de transporte de contaminantes org\u00e1nicos emergentes en matrices acu\u00e1ticas brasile\u00f1as (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/103226\/microplasticos-como-vetores-de-transporte-de-contaminantes-organicos-emergentes-em-matrizes-aquatica\/?q=18\/21733-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 18\/21733-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Cassiana Carolina Montagner Raimundo (Unicamp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> 155.494,47 reales.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nTURRA, A. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/srep04435\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Three-dimensional distribution of plastic pellets in sandy beaches: Shifting paradigms<\/a>. <strong>Scientific Reports<\/strong>. 27 mar. 2014<br \/>\nMONTAGNER, C. <a href=\"http:\/\/rvq-sub.sbq.org.br\/index.php\/rvq\/article\/view\/2974\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Micropl\u00e1sticos: Contaminantes de preocupaci\u00f3n global en el Antropoceno<\/a>. <strong>Revista Virtual de Qu\u00edmica<\/strong>. 2018.<br \/>\nDE ORTE, M. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0269749118354885\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Response of bleached and symbiotic sea anemones to plastic microfiber exposure<\/a>. <strong>Environmental Pollution<\/strong>. 6 mar. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fragmentos de pl\u00e1sticos con dimensiones microm\u00e9tricas est\u00e1n en todas partes y le imponen desaf\u00edos a su control","protected":false},"author":468,"featured_media":327641,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[269,328],"coauthors":[778],"class_list":["post-327640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-ambiente-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=327640"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":328409,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/327640\/revisions\/328409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/327641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=327640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=327640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=327640"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=327640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}