{"id":330633,"date":"2020-02-07T18:32:16","date_gmt":"2020-02-07T21:32:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=330633"},"modified":"2020-02-18T17:53:41","modified_gmt":"2020-02-18T20:53:41","slug":"la-carrera-por-los-indicadores-de-excelencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-carrera-por-los-indicadores-de-excelencia\/","title":{"rendered":"La carrera por los indicadores de excelencia"},"content":{"rendered":"<p>La autonom\u00eda financiera conquistada en 1989 por la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), la de Campinas (Unicamp) y la Estadual Paulista (Unesp) permiti\u00f3 que estas se hicieran un lugar entre las mejores instituciones\u00a0 de educaci\u00f3n superior y de investigaci\u00f3n del mundo. La garant\u00eda de un porcentaje fijo de la recaudaci\u00f3n del Impuesto sobre la Circulaci\u00f3n de Mercanc\u00edas y Servicios (ICMS) incentiv\u00f3, por ejemplo, a que la producci\u00f3n cient\u00edfica de las tres instituciones se multiplicase por 16 durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os, y a que la cantidad de doctores graduados creciera siete veces. Un reflejo de esta inversi\u00f3n pudo observarse el d\u00eda 17 de julio, cuando la revista inglesa <em>Times Higher Education<\/em> (<em>THE<\/em>) dio a conocer la \u00faltima edici\u00f3n de su encuesta de reputaci\u00f3n de las universidades, basada en la opini\u00f3n de 11 mil investigadores y acad\u00e9micos de distintos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La USP fue la \u00fanica instituci\u00f3n brasile\u00f1a que figur\u00f3 entre las 100 de mayor prestigio del mundo, formando parte del pelot\u00f3n del 81\u00ba al 90\u00ba puesto junto con la Universidad de California, en Santa Barbara, la Universidad Libre de Berl\u00edn y la Universidad de Ciencia y Tecnolog\u00eda de Hong Kong, entre otras. Los entrevistados apuntaron a las 15 instituciones m\u00e1s destacadas con respecto a la investigaci\u00f3n y la ense\u00f1anza; la mitad de la lista est\u00e1 ocupada por universidades estadounidenses. \u201cLa autonom\u00eda financiera y administrativa fue una divisoria de aguas para las universidades p\u00fablicas paulistas\u201d, afirm\u00f3 el actual rector de la USP, Vahan Agopyan. \u201cLogramos programar el futuro por medio de planes econ\u00f3mico plurianuales y esto produjo una mejora en todos nuestros indicadores\u201d. La encuesta de reputaci\u00f3n es uno entre los diversos componentes del <em>ranking<\/em> de las mejores universidades que divulga anualmente la revista <em>THE<\/em>, cuya metodolog\u00eda tambi\u00e9n contempla indicadores de ense\u00f1anza, investigaci\u00f3n, internacionalizaci\u00f3n, innovaci\u00f3n y empleabilidad. En ese <em>ranking<\/em> general, la USP aparece entre las 300 mejores del mundo. La Unicamp se clasific\u00f3 entre las 500 mejores y la Unesp entre las mil.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/24\/la-construccion-del-futuro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La construcci\u00f3n del futuro<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/28\/herramientas-para-planificar-el-futuro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Herramientas para planificar el futuro<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/02\/11\/combustible-para-la-innovacion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Combustible para la innovaci\u00f3n<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/02\/13\/la-multiplicacion-de-estudiantes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La multiplicaci\u00f3n de estudiantes<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>En opini\u00f3n de Jacques Marcovitch, rector de la USP entre 1997 y 2001, la autonom\u00eda tuvo un impacto notable en la gobernanza de las tres instituciones. \u201cAument\u00f3 la responsabilidad de los dirigentes sobre la construcci\u00f3n del futuro de las universidades, pues no hab\u00eda forma de responsabilizar a terceros por las dificultades y desaf\u00edos que las instituciones iban a enfrentar\u201d, afirma. Las universidades se preocuparon por medir su desempe\u00f1o, al principio por medio de indicadores sencillos, como el n\u00famero de art\u00edculos publicados, y m\u00e1s recientemente a trav\u00e9s de m\u00e9tricas que ata\u00f1en a la evaluaci\u00f3n de impacto cient\u00edfico, econ\u00f3mico y social de su producci\u00f3n. \u201cLas diferentes \u00e1reas del conocimiento, que daban pesos distintos a las actividades de ense\u00f1anza, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n, terminaron construyendo valores comunes que a\u00fanan esas tres dimensiones\u201d, explica Marcovitch, quien lidera un proyecto tendiente a crear un sistema de indicadores de desempe\u00f1o de las tres universidades capaz de mensurar su influencia en el desarrollo del estado y del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las comparaciones internacionales suelen ser \u00fatiles para mostrar los puntos fuertes y vulnerables de las universidades y los resultados de sus esfuerzos para mantenerse competitivas. Las universidades p\u00fablicas paulistas aparecen bien evaluadas en los indicadores de la producci\u00f3n cient\u00edfica y de formaci\u00f3n de profesionales de alto nivel, pero pierden puntos a la hora de contabilizar el impacto internacional de la investigaci\u00f3n que realizan, es decir: las citas en general han crecido en una velocidad bastante menor que la cantidad de art\u00edculos. Seg\u00fan Clarivate Analytics, entre 2011 y 2016, el impacto de la producci\u00f3n de la Unicamp fue de 0,94, el de la USP de 0,93 y el de la Unesp de 0,79, inferiores al promedio global, igual a 1. \u201cEl mayor reto para las universidades consiste en transformar su productividad sumamente alta en alto impacto de citas, a pesar de la ausencia de pol\u00edticas p\u00fablicas robustas que valoren el impacto sobre la productividad, como vemos en otros pa\u00edses, como China\u201d, asevera Marcovitch.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-0-en-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1083\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-0-en-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-0-en-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-0-en-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>La tendencia aparece de forma clara en el <em>ranking <\/em>producido por el Centro de Estudios en Ciencia y Tecnolog\u00eda (CWTS) de la Universidad de Leiden, en Holanda, que se basa en indicadores tales como el n\u00famero de art\u00edculos publicados en ingl\u00e9s y la cantidad de citas. La USP aparece en un honroso 8\u00ba lugar en el <em>ranking<\/em> general, que tiene en cuenta el n\u00famero de art\u00edculos entre 2014 y 2017, al frente de instituciones estadounidenses como las universidades de Stanford o de California en Los Angeles. En cambio, en la lista que enfatiza los art\u00edculos de mayor impacto \u2013la cantidad de trabajos de cada instituci\u00f3n que est\u00e1 entre el 10% m\u00e1s citado del mundo\u2013 la posici\u00f3n de la USP cae al 81\u00ba lugar. La Unicamp aparece en 183\u00ba lugar en n\u00famero de art\u00edculos y en 322\u00ba entre el 10% de art\u00edculos m\u00e1s citados. \u201cLa calidad de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a es heterog\u00e9nea y las universidades paulistas tienen que avanzar en la internacionalizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n y en la ampliaci\u00f3n de las colaboraciones internacionales, aunque todas est\u00e1n invirtiendo y obteniendo progresos, afirma Jos\u00e9 Augusto Chaves Guimar\u00e3es, docente del Departamento de Ciencia de la Informaci\u00f3n del campus de Mar\u00edlia de la Unesp, quien hasta recientemente integraba la Comisi\u00f3n Institucional para la Evaluaci\u00f3n de los Rankings de esa universidad.<\/p>\n<p>En la competencia internacional, no basta mantener la excelencia. Es necesario acompa\u00f1ar o superar la velocidad con la que progresan los rivales. Al contrario de lo que sucede en Brasil, los gobiernos centrales de varios pa\u00edses invierten concentradamente en grupos selectos de universidades para mantenerlas en el listado de las mejores do mundo. Alemania lanz\u00f3 en 2005 la Iniciativa de Excelencia, para estimular a las instituciones a competir por recursos y promover colaboraciones. Ya se han invertido 4.600 millones de euros y 14 universidades se llevaron el sello de elite, lo que implicaba para estas una asignaci\u00f3n extra de recursos. En la clasificaci\u00f3n de <em>THE<\/em>, hab\u00eda nueve universidades alemanas entre las 200 mejores del mundo en 2005. Actualmente son 22. China, por su parte, cre\u00f3 en los a\u00f1os 1990 la Liga C9, una asociaci\u00f3n de nueve universidades que re\u00fanen el 3% de los investigadores, reciben el 10% de las inversiones de investigaci\u00f3n y son responsables del 20% de las publicaciones y del 20% de las citas del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Renato Pedrosa, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Unicamp y coordinador del Programa FAPESP de Indicadores de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo, se\u00f1ala otra tendencia: la emergencia de instituciones de porte menor y con el enfoque en la innovaci\u00f3n y la tecnolog\u00eda. \u00c9l menciona el ejemplo de dos universidades surcoreanas: el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnolog\u00eda da Corea (Kaist), que es p\u00fablico, y la Universidad de Ciencia y Tecnolog\u00eda Pohang (Postech), privada. De acuerdo con el Academic Ranking of World Universities (Arwu), producido por la Universidad de Shangh\u00e1i, las dos instituciones coreanas aparec\u00edan entre las 400 mejores del mundo a principios de los a\u00f1os 2000 y actualmente despuntan en el pelot\u00f3n entre la 76\u00aa y la 100\u00aa posici\u00f3n. \u201cSon instituciones j\u00f3venes, fundadas en la misma \u00e9poca en que nuestras universidades conquistaron la autonom\u00eda, extremadamente din\u00e1micas y enfocadas en la competencia internacional. Esto se refleja en el avance en los <em>rankings<\/em> internacionales.\u201d<\/p>\n<p>Los <em>rankings<\/em> pueden ser \u00fatiles para comprender de qu\u00e9 manera el p\u00fablico externo ve las instituciones, acota el rector Vahan Agopyan, pero no tiene sentido para las universidades brasile\u00f1as orientar estrategias para subir puestos en esas listas. \u201cLos salarios de nuestros docentes necesitan respetar el techo de los empleados p\u00fablicos de los estados y yo no podr\u00eda contratar a un ganador del Premio Nobel para trabajar en la USP, cosa nos llevar\u00eda a subir posiciones en los <em>rankings<\/em>. Ni eso tendr\u00eda sentido. Con su sueldo puedo contratar a 100 j\u00f3venes investigadores talentosos que van a ayudar a mantener la excelencia de la instituci\u00f3n\u201d, alega.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-1-en-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x817\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-1-en-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-1-en-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-1-en-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Una caracter\u00edstica de las p\u00fablicas paulistas es su amplitud respecto a las \u00e1reas del conocimiento. \u201cEs m\u00e1s dif\u00edcil elevar indicadores en universidades con ese perfil, al contrario, por ejemplo, del Instituto Karolinska, de Suecia, que se dedica al \u00e1rea de salud e innovaci\u00f3n biom\u00e9dica y tiene alto reconocimiento internacional por eso\u201d, aduce Alu\u00edsio Cotrim Segurado, de la Facultad de Medicina de la USP, coordinador de la Oficina de Gesti\u00f3n de Indicadores de Desempe\u00f1o Acad\u00e9mico (Egida) de la universidad.<\/p>\n<p>La USP, la Unicamp y la Unesp obtienen un reconocimiento m\u00e1s destacado en listas que eval\u00faan el desempe\u00f1o en campos espec\u00edficos del saber. En el <em>ranking<\/em> Arwu, la USP aparece entre la 151\u00aa y la 200\u00aa ubicaci\u00f3n general, pero est\u00e1 entre las 50 mejores del mundo en \u00e1reas tales como ciencia y tecnolog\u00eda de alimentos (8\u00ba puesto), odontolog\u00eda (9\u00ba), agricultura (9\u00ba) y biotecnolog\u00eda (36\u00ba). La Unicamp, en el 300\u00ba puesto en el <em>ranking<\/em> general, despunta en 5\u00ba en ciencia y tecnolog\u00eda de alimentos y 50\u00ba en odontolog\u00eda, mientras que la Unesp exhibe resultados m\u00e1s expresivos en agricultura (29\u00ba puesto) y veterinaria (34\u00ba).<\/p>\n<p>Que las universidades estaduales paulistas despunten en ciencias agr\u00edcolas es f\u00e1cil de entender. La contribuci\u00f3n de Brasil en la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial se ubica alrededor del 2,8%, al tiempo que en ciencias agr\u00edcolas su participaci\u00f3n llega al 8%. \u201cLa inversi\u00f3n de S\u00e3o Paulo en ciencias agr\u00edcolas es antigua y dio origen a instituciones tales como el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas y la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, de la USP\u201d, comenta Renato Pedrosa, de la Unicamp. \u201cLa presencia de la Unesp en el interior del estado se relaciona con la excelencia de la universidad en veterinaria y ciencias agrarias\u201d, afirma Jos\u00e9 Guimar\u00e3es. En el caso de odontolog\u00eda y biotecnolog\u00eda, son \u00e1reas de la investigaci\u00f3n en medicina y salud, en la cual Brasil tambi\u00e9n ha invertido y formado investigadores de alto nivel y en buena cantidad. Para Pedrosa, la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a logr\u00f3 concentrar capacidades en diversas \u00e1reas en las cuales logra destacarse. \u201cEntre los pa\u00edses con m\u00e1s publicaciones sobre zika y microcefalia entre 2014 y 2018, Brasil aparec\u00eda en segundo lugar, detr\u00e1s solamente de Estados Unidos, y tambi\u00e9n ten\u00eda muchos de los art\u00edculos altamente citados\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>El tr\u00edo de universidades tambi\u00e9n se distingue por la intensidad con que se dedica a su nivel de posgrado. En 2017, de la USP salieron 3.078 doctores, desempe\u00f1o superior, en t\u00e9rminos cuantitativos, al de grandes universidades de investigaci\u00f3n del mundo: en Harvard fueron 1.528 doctores aquel a\u00f1o y en la Universidad de California en Berkeley, 1.182. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/28\/herramientas-para-planificar-el-futuro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La <em>performance<\/em> de la Unesp (1.227 doctores en 2017) y de la Unicamp (997) tambi\u00e9n fue expresiva<\/a>. \u201cJuntas, las tres universidades p\u00fablicas paulistas son responsables del 40% de los t\u00edtulos de doctorado de Brasil. Ning\u00fan otro pa\u00eds tiene un grupo restringido de instituciones con semejante peso\u201d, asegura Pedrosa.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-2-en-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1333\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-2-en-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-2-en-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/032-035_Autonomia_282-2-en-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>En los programas de posgrado se desarrolla la mayor parte de la investigaci\u00f3n de las universidades. Eso ayuda a explicar por qu\u00e9 los investigadores de las tres p\u00fablicas paulistas participan del 35% de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a. La USP, la Unicamp y la Unesp, pilares del sistema brasile\u00f1o de posgrado creado en la d\u00e9cada de 1960, son responsables del 12% de los m\u00e1s de 4 mil programas de maestr\u00eda y doctorado del pa\u00eds. Seg\u00fan una reciente evaluaci\u00f3n de los programas realizada por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), 465 programas del pa\u00eds recibieron calificaciones 6 y 7, las m\u00e1s elevadas de la escala. El 30% corresponde a las universidades p\u00fablicas del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Pedrosa calcul\u00f3 el costo de mantener el sistema intensivo de posgrado en las p\u00fablicas paulistas, compar\u00e1ndolo con el de 15 grandes universidades que tambi\u00e9n tienen el 20% de sus alumnos en cursos de maestr\u00eda y doctorado. Mientras que el gasto promedio por inscripci\u00f3n de alumnos de grado y posgrado fue de 53 mil reales en la USP, de 56 mil reales en la Unicamp y de 38.900 reales en la Unesp, el mismo lleg\u00f3 a 328 mil reales en Harvard. \u201cCuanto m\u00e1s intensiva en posgrado, mayor la erogaci\u00f3n por alumno de la instituci\u00f3n. Pero lo que se ve es que las tres universidades estaduales paulistas no son caras, si se consideran las referencias internacionales\u201d, completa Pedrosa.<\/p>\n<p>El modelo de financiaci\u00f3n de la USP, la Unicamp y la Unesp es \u00fanico. \u201cLa idea de recibir un porcentaje de la recaudaci\u00f3n tributaria es fruto de una cultura muy espec\u00edfica que result\u00f3 en el estado de S\u00e3o Paulo, pero la estabilidad en la oferta de recursos que propicia est\u00e1 presente en las grandes universidades de investigaci\u00f3n\u201d, afirma Agopyan. En Estados Unidos, las universidades se financian por medio de fondos patrimoniales, resultantes de donaciones de exalumnos y empresas, de la competencia por recursos de investigaci\u00f3n y del cobro de aranceles a los alumnos, mientras que las p\u00fablicas reciben recursos en general vinculados a objetivos espec\u00edficos. El presupuesto de la Universidad de California en Berkeley, p\u00fablica y de incumbencia del estado de California, fue de 2.800 millones de d\u00f3lares en ejercicio fiscal de 2017 y 2018. Su origen es pulverizado: un 33% proviene de aranceles de inscripci\u00f3n, un 14% de recursos del estado, un 15% de agencias cient\u00edficas de fomento, un 9% de alianzas p\u00fablicas o privadas, un 10% de actividades educativas, un 10% de donaciones, un 5% de rendimientos y un 4% de otros ingresos.<\/p>\n<p>Francia, por su parte, aprob\u00f3 una ley en 2007 que dot\u00f3 de mayor autonom\u00eda a sus universidades p\u00fablicas: estas pudieron convertirse en propietarias de sus predios y usarlos como garant\u00eda para contraer pr\u00e9stamos. Pero se vieron obligadas a cumplir metas medidas cada cuatro a\u00f1os, y \u00fanicamente las que alcanzan el desempe\u00f1o esperado pueden ampliar su financiaci\u00f3n p\u00fablica. Para Vahan Agopyan, la experiencia internacional puede ayudar a perfeccionar el modelo de las universidades p\u00fablicas paulistas. \u201cPodemos mejorar nuestro sistema, pues la oscilaci\u00f3n en la recaudaci\u00f3n de impuestos le impone retos a nuestra gobernanza\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este es el tercer reportaje de una serie sobre los 30 a\u00f1os de la autonom\u00eda financiera de las universidades p\u00fablicas del estado de S\u00e3o Paulo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<em>Rankings<\/em> y comparaciones internacionales reconocen el desempe\u00f1o de las universidades p\u00fablicas paulistas, que apuntan a lograr un mayor impacto","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284,295],"coauthors":[98],"class_list":["post-330633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es","tag-educacion","keywords-autonomia-universitaria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=330633"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":333811,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330633\/revisions\/333811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=330633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=330633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=330633"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=330633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}