{"id":330708,"date":"2020-02-07T18:34:58","date_gmt":"2020-02-07T21:34:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=330708"},"modified":"2020-02-12T14:03:44","modified_gmt":"2020-02-12T17:03:44","slug":"una-diaspora-de-hace-25-millones-de-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-diaspora-de-hace-25-millones-de-anos\/","title":{"rendered":"Una di\u00e1spora de hace 2,5 millones de a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Arque\u00f3logos y ge\u00f3logos de universidades brasile\u00f1as afirman haber descubierto los m\u00e1s antiguos indicios de la salida de hom\u00ednidos de \u00c1frica, continente considerado la cuna de la humanidad. Las capas geol\u00f3gicas en las que se han encontrado guijarros tallados y lascas, oriundos de excavaciones realizadas entre 2013 y 2016 en el valle del r\u00edo Zarqa, en Jordania, han sido datadas mediante tres m\u00e9todos diferentes y muestran uba edad m\u00e1xima de aproximadamente 2,5 millones de a\u00f1os. Si estos datos est\u00e1n correctos, esos artefactos l\u00edticos habr\u00edan sido producidos por las manos de humanos arcaicos pertenecientes a poblaciones de <em>Homo habilis, <\/em>la primera especie conocida del g\u00e9nero<em> Homo, <\/em>400 mil a\u00f1os antes del registro considerado hasta ahora como el m\u00e1s antiguo de la presencia de hom\u00ednidos fuera del continente africano. \u201cNuestro estudio modifica la historia de la humanidad en casi medio mill\u00f3n de a\u00f1os\u201d, afirma el bioarque\u00f3logo Walter Neves, del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEA-USP), coordinador del equipo que realiz\u00f3 las investigaciones en Jordania y escribi\u00f3 un art\u00edculo cient\u00edfico sobre los hallazgos. El \u00e1rea del valle del r\u00edo Zarqa donde se encontraron las piedras talladas dista alrededor de 40 kil\u00f3metros de Am\u00e1n, la capital jordana, y est\u00e1 actualmente circundada por proyectos agr\u00edcolas y ciudades.<\/p>\n<p>La dataci\u00f3n y la caracterizaci\u00f3n de las piezas l\u00edticas de Jordania, pol\u00e9micas como casi todos los descubrimientos que ata\u00f1en a los albores del hombre, se publicaron <em>online<\/em> el d\u00eda 9 de julio en el peri\u00f3dico cient\u00edfico <em>Quaternary Science Reviews<\/em>. Adem\u00e1s de posiblemente hacer retroceder en el tiempo la salida de los humanos arcaicos de \u00c1frica, esos vestigios de piedra tallada tambi\u00e9n constituir\u00edan un indicio de que la primera especie de hom\u00ednido que abandon\u00f3 el continente madre puede no haber sido el <em>Homo erectus<\/em>, tal como sostiene la hip\u00f3tesis m\u00e1s aceptada actualmente. Hace 2,5 millones de a\u00f1os \u2013la edad de los sitios de Zarqa\u2013 exist\u00eda tan solo una especie de hom\u00ednido que trabajaba la piedra tallada: el <em>Homo habilis, <\/em>cuyo nombre se deriva justamente de la habilidad de haber sido el primer humano arcaico en tallar fragmentos de roca. Por eso, Neves y sus colegas deducen que la autor\u00eda de los artefactos de Zarqa puede pertenecer a esa especie. La presencia de agua en la regi\u00f3n, un atractivo para la vida, detectada por medio de indicios geol\u00f3gicos, se remonta al menos al per\u00edodo en el cual fueron trabajados esos guijarros.<\/p>\n<p>El <em>H. habilis<\/em> es la especie m\u00e1s antigua que se conoce del g\u00e9nero <em>Homo<\/em>. Sus individuos alcanzaban una altura m\u00e1xima de 1,4 metro (m) y el volumen de su cerebro era de aproximadamente 650 cent\u00edmetros c\u00fabicos (cm<sup>3<\/sup>), mientras el de un chimpanc\u00e9 var\u00eda entre 300 y 500 cm<sup>3<\/sup>. El <em>H. erectus<\/em>, en cambio, m\u00e1s desarrollado, surgido probablemente alrededor de 1,8 millones de a\u00f1os atr\u00e1s en \u00c1frica, pod\u00eda medir entre 1,60 y 1,80 m de altura y ten\u00eda un cerebro de al menos 850 cm<sup>3<\/sup>, volumen cercano al del hombre moderno, el <em>H. sapiens<\/em> (de al menos 1.100 cm<sup>3<\/sup>).<\/p>\n<div id=\"attachment_330709\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-2-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-330709 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-2-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-2-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-2-1140px-250x115.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-2-1140px-700x322.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-2-1140px-120x55.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giancarlo Scardia\/ Unesp<\/span><\/a> Visi\u00f3n general del \u00e1rea donde se encuentran los sitios estudiados<span class=\"media-credits\">Giancarlo Scardia\/ Unesp<\/span><\/p><\/div>\n<p>En las excavaciones de Jordania no se identificaron f\u00f3siles de osamentas de hom\u00ednidos, una limitaci\u00f3n que dificulta la confirmaci\u00f3n de la presencia de poblaciones de <em>H. habilis<\/em> en el \u00e1rea durante la prehistoria remota. Los investigadores han encontrado tan solo vestigios de algunos animales que vivieron, en diferentes per\u00edodos de la prehistoria, en la regi\u00f3n de Zarqa, como un mamut, un b\u00f3vido (uro) y restos de caballo. \u201cEs muy raro encontrar esqueletos humanos en sitios paleol\u00edticos\u201d, comenta el arque\u00f3logo italiano Fabio Parenti, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), otro miembro del equipo y coautor del trabajo. \u201cCuando no tenemos huesos, hablamos de las piedras [talladas por el hombre].\u201d Seg\u00fan los investigadores, los aproximadamente 2 mil artefactos l\u00edticos obtenidos en Zarqa presentan caracter\u00edsticas inequ\u00edvocas de haber sido hechos por manos humanas y no de forma natural, debate que siempre surge cuando se encuentran nuevas evidencias arqueol\u00f3gicas con potencial de \u201creescribir\u201d la prehistoria. \u201cHemos sido muy conservadores a la hora de seleccionar las piezas para el estudio\u201d, asevera Parenti.<\/p>\n<p>Los cantos tallados y las astillas obtenidas en Zarqa ser\u00edan caracter\u00edsticos de la llamada industria l\u00edtica olduvayense, muy primitiva y asociada al <em>H. habilis<\/em>, que habr\u00eda tenido lugar en \u00c1frica hace al menos 2,4 millones de a\u00f1os. Se trata b\u00e1sicamente de guijarros a partir de los cuales se produjeron lascas. Lo que distingue las piezas de esa industria es su formato m\u00e1s angular (los guijarros de origen natural son m\u00e1s redondeados), con esquinas talladas en \u00e1ngulos menores que 80 grados. \u201cEncontramos en una barranca de 120 metros que excavamos una concentraci\u00f3n anormal de artefactos de piedra\u201d, subraya el arque\u00f3logo Astolfo Ara\u00fajo, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda (MAE) de la USP, otro miembro del equipo. \u201cLos hom\u00ednidos no cazaban en esa \u00e9poca. Esas astillas probablemente se usaban para pelar carro\u00f1a\u201d, sugiere Neves. Los investigadores explotan los afloramientos que aparec\u00edan en las paredes de las terrazas, cavando en los cortes verticales en el suelo \u00e1rido y compactado de la regi\u00f3n, abiertos por proyectos agr\u00edcolas. \u201cEl suelo all\u00ed es tan duro que usamos hasta un martillo neum\u00e1tico en las excavaciones\u201d, relata Ara\u00fajo. As\u00ed fue como tuvieron acceso a al contenido depositado en las capas superpuestas de sedimentos fluviales.<\/p>\n<blockquote><p>Jordania forma parte de un corredor de paso por el cual los hom\u00ednidos habr\u00edan salido de \u00c1frica<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Hallazgos en China y en Georgia<\/strong><br \/>\nEl resultado de las excavaciones de Jordania, donde se encontraron posibles artefactos de piedra tallada, aunque no f\u00f3siles de los autores de esas piezas, se asemeja a otros descubrimientos recientes de la paleoantropolog\u00eda, especialidad que re\u00fane el conocimiento de la arqueolog\u00eda y de la etnolog\u00eda para estudiar los or\u00edgenes y el desarrollo de los primeros humanos. En el pasado, una noticia similar provino del extremo Oriente. Investigadores chinos publicaron, en julio de 2018, un art\u00edculo en la revista <em>Nature <\/em>en el cual relatan el descubrimiento de piezas de la industria l\u00edtica \u2013que es como los arque\u00f3logos denominan a los artefactos de piedra trabajados por manos humanas\u2013 datadas en 2,1 millones a\u00f1os en la localidad de Shangchen, en el centro-este de ese pa\u00eds asi\u00e1tico. Antes de las piedras talladas de Zarqa recientemente descritas, esas piezas de China se consideraban las evidencias m\u00e1s antiguas de hom\u00ednidos fuera de \u00c1frica. Como en Jordania, las excavaciones de Shangchen no revelaron huesos humanos fosilizados.<\/p>\n<p>Existen tambi\u00e9n unos pocos sitios que parecen contar una historia m\u00e1s completa sobre el inicio de la dispersi\u00f3n de los humanos arcaicos fuera de \u00c1frica, con la presencia de artefactos de piedra y f\u00f3siles de hom\u00ednidos. El caso m\u00e1s conocido y paradigm\u00e1rtico es el de la ciudad de Dmanisi, a aproximadamente 90 kil\u00f3metros de Tiflis, capital de la rep\u00fablica de Georgia, en el C\u00e1ucaso, punto de encuentro entre el este europeo y el oeste asi\u00e1tico. Adem\u00e1s de revelar una industria l\u00edtica y f\u00f3siles de animales, las excavaciones realizadas en la regi\u00f3n encontraron fragmentos de esqueletos de hom\u00ednidos datados en 1,8 millones de a\u00f1os. Son las osamentas de hom\u00ednidos m\u00e1s antiguas descubiertas en otro continente que no el africano. Entre los hallazgos georgianos, cobran relieve cinco misteriosos cr\u00e1neos, de tama\u00f1o y caracter\u00edsticas diferentes, extra\u00eddos en excavaciones realizadas en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Hasta el d\u00eda de hoy no hay consenso sobre a qu\u00e9 especie, o especies de hom\u00ednidos pertenecieron esas osamentas, si al <em>H. erectus<\/em> (la hip\u00f3tesis m\u00e1s difundida), a una forma local de humano arcaico o incluso al <em>H. habilis<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/mapa-282-esp.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"1067\" class=\"alignnone size-full wp-image-331089\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/mapa-282-esp.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/mapa-282-esp.jpg 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/mapa-282-esp-250x140.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/mapa-282-esp-700x393.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/mapa-282-esp-120x67.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a><br \/>\nA diferencia de los sitios de Dmanisi, los del valle del r\u00edo Zarqa, en Jordania, son poco conocidos. Pese a que fueron excavados por franceses e italianos hace entre 30 y 40 a\u00f1os (Fabio Parenti particip\u00f3 en trabajos de campo en dicha \u00e1rea a finales de la d\u00e9cada de 1990), son objeto de pocas publicaciones cient\u00edficas. El equipo de Neves decidi\u00f3 trabajar en esa regi\u00f3n porque Jordania, en Medio Oriente, formar\u00eda parte de un corredor de paso natural para que los hom\u00ednidos salieran de \u00c1frica hacia Asia. Sin embargo, casi no existen registros antiguos de la presencia de hom\u00ednidos en Medio Oriente. \u201cNos sorprendimos mucho cuando nuestras dataciones nos dieron como resultado 2,5 millones de a\u00f1os para las capas geol\u00f3gicas m\u00e1s antiguas con artefactos l\u00edticos\u201d, reconoce el ge\u00f3logo italiano Giancarlo Scardia, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Rio Claro, experto en paleomagnetismo y primer autor del estudio. \u201cPero creo que no hay c\u00f3mo cuestionar nuestras dataciones\u201d. Los tres m\u00e9todos usados para determinar la edad de la formaci\u00f3n Dawqara (capa geol\u00f3gica) en la que estaban los artefactos de piedra fueron la dataci\u00f3n por is\u00f3topos de elemento arg\u00f3n, el decaimiento del uranio al plomo y el paleomagnetismo. Los resultados de los an\u00e1lisis nos llevan a pensar que la regi\u00f3n habr\u00eda sido habitada por hom\u00ednidos durante un per\u00edodo continuo de 500 mil a\u00f1os, hace entre 2,5 y 2 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Desde 2017, Neves, Parenti, Ara\u00fajo y Scardia ven\u00edan intentando publicar el art\u00edculo con los datos de Jordania en un peri\u00f3dico cient\u00edfico. Lo remitieron sin \u00e9xito a cuatro revistas. En diciembre de 2018, Scardia present\u00f3 un resumen del estudio en un congreso de la Uni\u00f3n Estadounidense de Geof\u00edsica. Al final de su intervenci\u00f3n, uno de los editores de <em>Quaternary Science Reviews<\/em> lo invit\u00f3 a publicar el trabajo en su revista. \u201cEnfrentamos mucha resistencia\u201d, recuerda Scardia. \u201cSe me ocurre que, de haber tenido a un investigador conocido de una gran universidad del exterior como coautor del trabajo, habr\u00edamos logrado publicar el art\u00edculo con m\u00e1s facilidad\u201d. Neves prev\u00e9 que el art\u00edculo ser\u00e1 objeto de muchas cr\u00edticas provenientes del exterior. Hasta ahora, el trabajo no ha tenido mucha repercusi\u00f3n fuera de Brasil, al menos en la prensa. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/02\/07\/el-homo-sapiens-en-el-peloponeso\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Quiz\u00e1 haya estado opacado por otro art\u00edculo, publicado durante la misma semana que el trabajo sobre Jordania, acerca del posible descubrimiento del m\u00e1s antiguo f\u00f3sil de <em>H. sapien<\/em>s fuera de \u00c1frica<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_330713\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-3-1140px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-330713 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-3-1140px.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"760\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-3-1140px.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-3-1140px-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-3-1140px-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-3-1140px-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves  <\/span><\/a> R\u00e9plica de un cr\u00e1neo de <em>Homo habilis,<\/em> una especie humana arcaica que puede haber producido las piedras talladas encontradas en el valle del r\u00edo Zarqa<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves  <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl equipo que realiz\u00f3 las excavaciones en Jordania es muy cualificado; no veo razones para dudar de los resultados\u201d, pondera la arque\u00f3loga Ni\u00e8de Guidon, directora presidenta de la Fundaci\u00f3n Museo del Hombre Americano (Fumdham), de S\u00e3o Raimundo Nonato, en el estado de Piau\u00ed. \u201cTodo est\u00e1 enterrado y, a medida que se realizan nuevas excavaciones, surgen nuevos descubrimientos\u201d. Adem\u00e1s de docentes de universidades brasile\u00f1as, firman tambi\u00e9n el art\u00edculo donde se relatan los descubrimientos realizados en el valle de Zarqa los investigadores Daniel P. Miggins, de la Universidad del Estado de Oreg\u00f3n, en Estados Unidos, y Axel Gerdes, de la Universidad Goethe, de Alemania, a quienes Scardia present\u00f3 a Neves. Alrededor de un 80% de los trabajos del equipo cont\u00f3 con financiaci\u00f3n en el marco de proyectos de la FAPESP, y el resto con aportes de la Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research, de Nueva York.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEvoluci\u00f3n biocultural hom\u00ednida del valle del r\u00edo Zarqa, en Jordania: Un abordaje paleoantropol\u00f3gico (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85023\/evolucao-biocultural-homininia-do-vale-do-rio-zarqa-jordania-uma-abordagem-paleoantropologica\/?q=13\/22631-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/22631-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Walter Neves (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 208.048,98.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nSCARDIA. G.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0277379119302847\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Chronologic constraints on hominin dispersal outside Africa since 2.48Ma from the Zarqa Valley, Jordan<\/a>. <strong>Quaternary Science Reviews<\/strong>. v. 219, p. 1-19. sep. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Artefactos de piedra tallada encontrados en Jordania constituir\u00edan un indicio de la salida de \u00c1frica de los humanos arcaicos 400 mil a\u00f1os antes de lo que se pensaba ","protected":false},"author":13,"featured_media":330721,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[271,324],"coauthors":[101],"class_list":["post-330708","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-arqueologia-es","tag-paleontologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=330708"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330708\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331409,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330708\/revisions\/331409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/330721"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=330708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=330708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=330708"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=330708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}