{"id":330727,"date":"2020-02-07T18:36:39","date_gmt":"2020-02-07T21:36:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=330727"},"modified":"2020-02-07T18:51:35","modified_gmt":"2020-02-07T21:51:35","slug":"el-homo-sapiens-en-el-peloponeso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-homo-sapiens-en-el-peloponeso\/","title":{"rendered":"El <em>Homo sapiens<\/em> en el Peloponeso"},"content":{"rendered":"<p>En 1978, un equipo de investigadores de Atenas encontr\u00f3 dos cr\u00e1neos incompletos de hom\u00ednidos en la cueva de Apidima, situada en la costa de la pen\u00ednsula de Mani, en el sur de Grecia. Desde entonces, ese material, fragmentado y extra\u00eddo en un ambiente geol\u00f3gico de dif\u00edcil dataci\u00f3n, no hab\u00eda sido objeto de trabajos de gran impacto. Pero el mes pasado, un art\u00edculo publicado en la revista <em>Nature <\/em>por el equipo de la paleoantrop\u00f3loga griega Katerina Harvati, de la Universidad de Tubinga, en Alemania, ubic\u00f3 a uno de los cr\u00e1neos, denominado Apidima 1, en el centro de una pol\u00e9mica: ese pedazo de esqueleto pertenecer\u00eda a un <em>Homo sapiens<\/em> que habr\u00eda vivido en la regi\u00f3n del Peloponeso hace 210 mil a\u00f1os, seg\u00fan el estudio.<em>\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>De estar correcta, tal hip\u00f3tesis confiere a Apidima 1 el estatus de m\u00e1s antiguo vestigio del <em>H. sapiens<\/em> fuera de \u00c1frica, donde se habr\u00eda originado el hombre moderno hace aproximadamente 350 mil a\u00f1os. Actualmente, el f\u00f3sil m\u00e1s antiguo fuera del continente africano atribuido a un <em>H. sapiens, <\/em>aunque sin consenso absoluto, es una mand\u00edbula de 190 mil a\u00f1os encontrada en la cueva Misliya, en Israel. Apidima 2, el otro cr\u00e1neo, ser\u00eda de un neandertal, que habit\u00f3 el Mediterr\u00e1neo 170 mil a\u00f1os atr\u00e1s. Conformando una especie de hom\u00ednidos que ocup\u00f3 parte de Eurasia antes que los <em>H. sapiens<\/em>, con quienes convivieron durante algunos per\u00edodos y lugares, los neandertales se extinguieron hace alrededor de 40 mil a\u00f1os.<\/p>\n<p>Harvati y sus colegas digitalizaron los dos fragmentos de esqueletos \u2013Apidima 1 consiste en la parte de atr\u00e1s de un cr\u00e1neo; Apidima 2, la fracci\u00f3n facial\u2013 e hicieron reconstituciones de c\u00f3mo habr\u00eda sido el formato de ambos mediante el empleo de t\u00e9cnicas de modelado tridimensional. \u201cAunque Apidima 1 est\u00e9 m\u00e1s incompleto, su parte de atr\u00e1s es distinta a la de los neandertales y hom\u00ednidos anteriores\u201d, explica la paleont\u00f3loga. \u201cRealizamos an\u00e1lisis estad\u00edsticos completos de su forma y todos los resultados apuntan a la conclusi\u00f3n de que ser\u00eda un <em>H. sapiens<\/em>. Tambi\u00e9n nos sorprendieron los descubrimientos y es natural que haya alg\u00fan escepticismo entre los colegas\u201d. Con respecto a los neandertales, esa parte del cr\u00e1neo de los humanos modernos es m\u00e1s redondeada, un rasgo presente en Apidima 1. En el otro cr\u00e1neo, Apidima 2, las reconstituciones indican que su due\u00f1o ten\u00eda arcos superciliares, las protuberancias \u00f3seas situadas por encima de las \u00f3rbitas de los ojos, bastante desarrolladas, una caracter\u00edstica propia de los neandertales.<\/p>\n<div id=\"attachment_331024\" style=\"max-width: 1910px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-1-en.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331024 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-1-en.jpg\" alt=\"\" width=\"1900\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-1-en.jpg 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-1-en-250x118.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-1-en-700x332.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/050-055_Arqueologia_282-1-en-120x57.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Foto\u2002HARVATI, K. <em>et al<\/em>. Nature. 2019 | Mapa\u2002Alexandre Affonso<\/span><\/a> Apidima 1, parte de atr\u00e1s del cr\u00e1neo encontrado en una cueva griega que pertenecer\u00eda a un <em>Homo sapiens<\/em> que habr\u00eda vivido hace 210 mil a\u00f1os<span class=\"media-credits\">Foto\u2002HARVATI, K. <em>et al<\/em>. Nature. 2019 | Mapa\u2002Alexandre Affonso<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las conclusiones de este estudio est\u00e1n lejos de ser consensuales. En julio de este a\u00f1o, poco antes de la publicaci\u00f3n del art\u00edculo en <em>Nature<\/em>, la paleoantrop\u00f3loga francesa Marie-Antoinette de Lumley, del Instituto de Paleontolog\u00eda Humana, de Par\u00eds, lanz\u00f3 un cuadernillo de 78 p\u00e1ginas sobre los dos cr\u00e1neos del Peloponeso. En \u00e9l, clasific\u00f3 a Apidima 1 y Apidima 2 como representantes de un grupo de <em>Homo erectus<\/em>, una especie de hom\u00ednidos m\u00e1s arcaicos que los humanos modernos, que estaba evolucionando para convertirse en una poblaci\u00f3n de neandertales. La dataci\u00f3n de Lumley de los dos cr\u00e1neos fue de aproximadamente 160 mil a\u00f1os, 50 mil a\u00f1os menos que la obtenida por el equipo de Harvati para Apidima 1.<\/p>\n<p>Otros investigadores tambi\u00e9n consideraron exagerada la edad de 210 mil a\u00f1os asociada al supuesto fragmento de cr\u00e1neo de <em>H. sapiens. <\/em>Los autores del trabajo en la revista <em>Nature<\/em> usaron un m\u00e9todo de dataci\u00f3n basado en la presencia de ciertas formas de los \u00e1tomos de los elementos uranio y torio en el hueso fosilizado. La t\u00e9cnica permite datar materiales de hasta 300 mil a\u00f1os. Seg\u00fan Warren Sharp, experto en dataciones que con el elemento uranio e investigador de la Universidad de California en Berkeley, los resultados de los an\u00e1lisis de partes de Apidima 1 no fueron conclusivos y suministraron fechas que variaron entre 300 mil y menos de 40 mil a\u00f1os. \u201cLas fechas aparentes abarcan un gran per\u00edodo y no sabemos si alguna de ellas es realmente confiable\u201d, declar\u00f3 Sharp a la revista <em>Science<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/02\/07\/una-diaspora-de-hace-25-millones-de-anos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La b\u00fasqueda de vestigios de diferentes especies de hom\u00ednidos que, en momentos diversos de la prehistoria, dejaron el continente africano \u2013desde las formas m\u00e1s arcaicas como el <em>Homo habilis<\/em> y el <em>Homo erectus<\/em>, hasta la m\u00e1s moderna, el <em>H. sapiens<\/em>\u2013 es un tema sujeto a revisiones y debates seg\u00fan nuevos hallazgos, casi siempre controvertidos<\/a>. Los fragmentos de cr\u00e1neos del Peloponeso, en especial Apidima 1, constituir\u00edan uno m\u00e1s de esos casos. Para el arque\u00f3logo brasile\u00f1o Mark Hubbe, de la Universidad del Estado de Ohio, en Estados Unidos, las evidencias encontradas avalan las conclusiones del trabajo de Harvati. \u201cDebemos siempre tener en cuenta que el f\u00f3sil de Apidima 1 est\u00e1 compuesto solamente por parte del neurocr\u00e1neo\u201d, pondera Hubbe. \u201cNo dudo de que sea realmente un humano moderno. Pero, en ese caso, es dif\u00edcil decir c\u00f3mo se compara con otros f\u00f3siles de <em>H. sapiens<\/em> de \u00c1frica.\u201d<\/p>\n<p>La arque\u00f3loga Mercedes Okumura, del Laboratorio de Estudios Evolutivos Humanos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), sostiene una postura similar. \u201cEl trabajo tiene algunas limitaciones insuperables, como el contexto geol\u00f3gico en el se encontraron los f\u00f3siles, el problema de las dataciones y el hecho de que el supuesto f\u00f3sil de <em>H. sapiens<\/em> est\u00e1 bastante incompleto\u201d, comenta Okumura. \u201cNinguna de esas limitaciones\u00a0 es \u2018culpa\u2019 de los autores del estudio y pienso que ellos han hecho un buen trabajo al analizar un material tan arduo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un fragmento de cr\u00e1neo de 210 mil a\u00f1os hallado en el sur de Grecia ser\u00eda el vestigio m\u00e1s antiguo de la presencia de humanos modernos fuera de \u00c1frica","protected":false},"author":13,"featured_media":330728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[271,300,306],"coauthors":[101],"class_list":["post-330727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-arqueologia-es","tag-evolucion","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=330727"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331081,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330727\/revisions\/331081"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/330728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=330727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=330727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=330727"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=330727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}