{"id":331207,"date":"2020-02-11T17:42:16","date_gmt":"2020-02-11T20:42:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331207"},"modified":"2020-02-13T16:34:16","modified_gmt":"2020-02-13T19:34:16","slug":"marcia-cristina-bernardes-barbosa-por-mas-espacio-para-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/marcia-cristina-bernardes-barbosa-por-mas-espacio-para-las-mujeres\/","title":{"rendered":"M\u00e1rcia Cristina Bernardes Barbosa: Por m\u00e1s espacio para las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>No es una novedad que la f\u00edsica carioca M\u00e1rcia Barbosa, radicada en Porto Alegre, lucha contra los prejuicios y la discriminaci\u00f3n en relaci\u00f3n con las mujeres en la ciencia. Esa labor la inici\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970, siendo a\u00fan estudiante de la carrera de f\u00edsica en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), cuando decidi\u00f3 competir por la presidencia del centro de estudiantes. Su trabajo cobr\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n en 1999, cuando para entonces como docente del Departamento de F\u00edsica de la UFRGS, se sum\u00f3 a un grupo de trabajo de la Uni\u00f3n Internacional de F\u00edsica Pura y Aplicada (Iupap, en ingl\u00e9s) que analizaba la participaci\u00f3n femenina en el \u00e1rea, y lleg\u00f3 a su apogeo \u2013aunque parece estar lejos de acabarse\u2013 en 2013, cuando recibi\u00f3 el Premio L\u2019Or\u00e9al-Unesco para Mujeres en la Ciencia.<\/p>\n<p>Al recibir el premio en la Universidad de Par\u00eds IV Par\u00eds-Sorbona, ella dijo que la ciencia es un trabajo que entusiasma, aunque todav\u00eda eran pocas las mujeres cient\u00edficas, en comparaci\u00f3n con los varones. Y compar\u00f3 a la instancia de un descubrimiento cient\u00edfico con un orgasmo: \u201c\u00a1Imag\u00ednense lo triste que es prohibirle a un 50% de la poblaci\u00f3n que experimente una sensaci\u00f3n tan maravillosa!\u201d.<\/p>\n<p>Entre aplausos y muecas de desd\u00e9n, la cient\u00edfica, quien durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os estudi\u00f3 las propiedades f\u00edsicas del agua, advirti\u00f3 al respecto de la situaci\u00f3n de las mujeres investigadoras, cuya participaci\u00f3n decrece a lo largo de la carrera cient\u00edfica, mientras que la de sus colegas varones va en aumento. La competencia de las mujeres deja de reconocerse en funci\u00f3n de prejuicios que ya deber\u00edan haber sido eliminados, tal como ella sostiene apasionadamente en esta entrevista que le concedi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en su laboratorio de la UFRGS.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 59 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nF\u00edsica te\u00f3rica<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS)<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nT\u00edtulo de grado (1981), maestr\u00eda (1984) y doctorado (1988) concedidos por la UFRGS<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><br \/>\n136 art\u00edculos<\/div>\n<p><strong>Sus padres quer\u00edan que usted fuera m\u00e9dica o ingeniera, pero decidi\u00f3 ser f\u00edsica. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nCuando yo ten\u00eda 15 \u00f3 16 a\u00f1os, el profesor Eberhardt Frank, director del Colegio Estadual Marechal Rondon, en Canoas [Rio Grande do Sul], donde estudiaba, me invit\u00f3 a que le ayudara a crear un laboratorio de ciencias, acaso vislumbrando en m\u00ed una inclinaci\u00f3n hacia esa \u00e1rea. Estudiaba en el turno de la tarde y durante un a\u00f1o trabaj\u00e9 por las noches en el montaje del laboratorio, junto a los docentes de qu\u00edmica y de f\u00edsica. La convivencia fue muy enriquecedora. El profesor Milton Zaro, de f\u00edsica, me tra\u00eda problemas para resolver. Un d\u00eda, me propuso construir un horno el\u00e9ctrico con ladrillos y una resistencia el\u00e9ctrica. Despu\u00e9s, quiso que yo ideara un dispositivo de efecto fotoel\u00e9ctrico [emisi\u00f3n de electrones por materiales iluminados por frecuencias espec\u00edficas de ondas electromagn\u00e9ticas] en vac\u00edo, algo que era muy dif\u00edcil. Descubr\u00ed que la f\u00edsica era un campo de experimentaci\u00f3n, aventura y descubrimiento. As\u00ed fue como decid\u00ed que quer\u00eda estudiar f\u00edsica y ser cient\u00edfica. No me ve\u00eda siguiendo profesiones tradicionales, tales como medicina o ingenier\u00eda, que era el anhelo de mis padres. Al principio fue dif\u00edcil, pero con el tiempo ellos aceptaron mi decisi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1970, \u00bfc\u00f3mo era la participaci\u00f3n de las mujeres en la carrera de f\u00edsica?<\/strong><br \/>\nDe los 80 alumnos que ingresaron conmigo en f\u00edsica en 1978, solo ocho \u00e9ramos mujeres. Al graduarnos, yo era la \u00fanica mujer, porque mis compa\u00f1eras fueron abandonando en el transcurso de la carrera. En general, la deserci\u00f3n era considerable. Tambi\u00e9n not\u00e9 que no hab\u00eda mujeres al mando en el \u00e1rea de la f\u00edsica. Tan es as\u00ed que fui la primera presidenta del centro de estudiantes. Cuando decid\u00ed competir, mis compa\u00f1eros se opusieron con una firmeza extremadamente machista. Us\u00e9 como lema algo as\u00ed como \u201cfrente amplio\u201d y ellos difundieron carteles con dibujos de mujeres sin camisa. Ve\u00eda que algo estaba mal, pero en lugar de escapar decid\u00ed cambiar esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo hizo?<\/strong><br \/>\nMe di cuenta de que el primer paso para modificar la condici\u00f3n opresiva de las mujeres en la f\u00edsica consist\u00eda integrar comisiones formales de la universidad y participar en debates y decisiones. Al principio padec\u00ed una invisibilidad muy desagradable. Pero cuando a una no se la tiene en cuenta, tambi\u00e9n puede actuar sin que la gente lo note. Cuando era la representante de los alumnos en el Departamento de F\u00edsica, particip\u00e9 en una reuni\u00f3n en la que se elaborar\u00eda la lista de candidatos a docentes reemplazantes. En aquella \u00e9poca, la selecci\u00f3n estaba subordinada a los intereses de los investigadores s\u00e9nior, que eleg\u00edan a los alumnos que ellos supervisaban y no a los que podr\u00edan dar buenas clases. Al salir de la reuni\u00f3n, convoqu\u00e9 a los estudiantes de doctorado y les inform\u00e9 c\u00f3mo se confeccionaba la lista. Y se escandalizaron. En la reuni\u00f3n posterior para elegir a los sustitutos, los profesores se preguntaban c\u00f3mo hab\u00eda trascendido la lista. Yo era tan invisible que nadie pens\u00f3 en m\u00ed. A veces, la invisibilidad trae beneficios.<\/p>\n<p><strong>El Premio de L\u2019Or\u00e9al, en 2013, termin\u00f3 de golpe con su invisibilidad, \u00bfcierto?<\/strong><br \/>\nEl impacto fue inmenso. Advert\u00ed que esa era una posibilidad para transformar el galard\u00f3n en militancia. Adquir\u00ed mucha visibilidad y cada vez que conced\u00eda una entrevista hablaba de los fen\u00f3menos f\u00edsicos del agua, de la falta de agua en el mundo, de la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero y de la mujer en la ciencia. En la entrega del premio, en la Universidad de La Sorbona, dispon\u00eda de dos minutos para hablar. Dije que la ciencia era algo maravilloso, pero que hab\u00eda pocas mujeres cient\u00edficas en Brasil y en el mundo. Relat\u00e9 que, en cierta ocasi\u00f3n, un periodista me pregunt\u00f3 qu\u00e9 sent\u00eda alguien cuando realizaba un descubrimiento. Le respond\u00ed que era una sensaci\u00f3n similar a un orgasmo: \u201c\u00a1Imaginen lo triste que es prohibirle al 50% de la poblaci\u00f3n que experimente una sensaci\u00f3n tan maravillosa!\u201d. El p\u00fablico de La Sorbona explot\u00f3. La presentadora dijo: \u201cHace calor ac\u00e1, \u00bfcierto?\u201d. Despu\u00e9s, el presidente de L\u2019Or\u00e9al me llam\u00f3 y me dijo que tendr\u00eda que pedirles a sus empleados un orgasmo por d\u00eda. Al a\u00f1o siguiente, tal vez a causa del premio, me eligieron para ingresar en la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias. Como no tengo el perfil tradicional de los miembros de esa instituci\u00f3n, muchos se sintieron molestos. Uno de los comentarios que me refirieron que circulaba era que fui elegida porque uso faldas cortas.<\/p>\n<p><strong>Un comentario prejuicioso y mis\u00f3gino.<\/strong><br \/>\nClaro, porque mis polleras les molestan a muchos. Durante una reuni\u00f3n para elegir la jefatura del Departamento de F\u00edsica, cuando estaba organizando una lista para competir, uno de mis colegas hizo menci\u00f3n a mi falda corta. Es algo que resalta. Y es por eso que las uso. Quiero que la gente me acepte como voy vestida. En el mes de marzo estuve de visita en El Cairo, en Egipto, exactamente como estoy ahora [con falda corta] y consegu\u00ed que Brasil fuera elegido como sede del Foro Mundial de Mujeres en la Ciencia en 2020. Por supuesto que no fue por ello, sino por la argumentaci\u00f3n que brind\u00e9.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo empez\u00f3 a abogar por una mayor participaci\u00f3n de las mujeres en la ciencia?<\/strong><br \/>\nEn 1999, en el marco de la asamblea general de la Iupap, que agrupa a las sociedades de f\u00edsica, se discuti\u00f3 por qu\u00e9 no hab\u00eda mujeres en el \u00e1rea de la f\u00edsica en general y particularmente en esa instituci\u00f3n. Se organiz\u00f3 un grupo de trabajo para debatir el tema y quien entonces era el presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de F\u00edsica, Humberto Brandi, sugiri\u00f3 mi nombre. Yo no hab\u00eda escrito nada sobre eso, pero \u00e9l me design\u00f3 para formar parte del grupo porque sab\u00eda que yo era, digamos, alguien que molestaba. La primera reuni\u00f3n congreg\u00f3 a mujeres de distintos lugares del mundo en un hotel en Washington. Los presidentes de las otras sociedades designaron a cient\u00edficos de renombre. Yo era una extra\u00f1a en ese nido: pollera corta, m\u00e1s joven, locuaz.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue el resultado de la reuni\u00f3n?<\/strong><br \/>\nDecidimos hacer una conferencia internacional en la Unesco [la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura], en Par\u00eds, sobre el tema de las mujeres en la ciencia, y me eligieron para coordinarla. Congregamos a 300 representantes de 65 pa\u00edses, el 85% mujeres. Esa fue la primera Conferencia Internacional de Mujeres en la F\u00edsica, que se llev\u00f3 a cabo en 2002. Recabamos datos que revelan que las mujeres van desapareciendo a lo largo de la carrera. Llevamos esos datos a la Iupap planteando que deber\u00edamos ser m\u00e1s las mujeres en la instituci\u00f3n. Las cosas empezaron a cambiar, lentamente. Hoy en d\u00eda, todo aquel que solicita dinero a la Iupap para organizar un encuentro cient\u00edfico ya sabe que tendr\u00e1 que responder: \u00bfcu\u00e1ntas mujeres hay en el comit\u00e9 organizador del evento y entre los disertantes invitados? Se cre\u00f3 un comit\u00e9 de g\u00e9nero en la instituci\u00f3n y, algunos a\u00f1os despu\u00e9s, una mujer, la sueca Cecilia Jarlskog, ocup\u00f3 por primera vez la presidencia de la Iupap; yo fui una de las personas que lleg\u00f3 a la vicepresidencia.<\/p>\n<blockquote><p>Mi falda incomoda a muchos. Pero deseo que la gente me acepte tal y como voy vestida<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLa situaci\u00f3n de las mujeres en las ciencias humanas, exactas y biol\u00f3gicas es similar?<\/strong><br \/>\nExiste un problema com\u00fan. A medida que las mujeres avanzan en la carrera van desapareciendo porcentualmente. En el \u00e1rea de ciencias biol\u00f3gicas, el porcentaje de graduadas es de al menos un 50%, pero esa cifra disminuye en la maestr\u00eda, en el doctorado y en la participaci\u00f3n en el cuerpo docente de la universidad. En las academias de ciencias nacionales, el promedio es de un 25%. El primer gran problema radica en que la mujer rara vez alcanza la cima. Hay otro problema que es espec\u00edfico del \u00e1rea de la f\u00edsica. La carrera ya arranca con un bajo porcentaje de alumnas, aunque los directivos y docentes varones se nieguen a reconocer esa situaci\u00f3n. Hab\u00eda colegas en el Departamento de F\u00edsica de la UFRGS que dec\u00edan que casi la mitad de los cursantes eran mujeres, cuando solamente hab\u00eda un 20%. Ocurre lo mismo en otras \u00e1reas de las ciencias exactas. Hice un estudio con mis colegas y descubrimos que el \u00e1rea de la energ\u00eda en Brasil cuenta solamente con un 14% de mujeres en puestos de liderazgo, un porcentaje exiguo y mucho menor que el 30% de las ingenieras que se grad\u00faan cada a\u00f1o. Por eso, mi preocupaci\u00f3n siempre pas\u00f3 por dejar claro, en primer lugar, que ten\u00edamos un problema, que es la baja representatividad de las mujeres. Al observar los logros y la situaci\u00f3n en otros pa\u00edses, mi desesperaci\u00f3n cund\u00eda al o\u00edr a mucha gente decir que en Brasil no ten\u00edamos ning\u00fan problema de ese tipo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo hizo para lidiar con esa negaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nComo era improductivo debatir sin datos concretos, me propuse realizar estudios, dado que no hab\u00eda ninguno. La primera dificultad \u2013que por s\u00ed sola ya refleja la discriminaci\u00f3n contra las mujeres\u2013 reside en que el CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] no dispon\u00eda de informaci\u00f3n tabulada por g\u00e9nero en la Plataforma Lattes. Para realizar ese mapeo, tuve que abrir los curr\u00edculos uno por uno, mirar el nombre de la persona y cotejarlo en internet cuando ten\u00eda dudas acerca de si se trataba de un var\u00f3n o de una mujer. A partir de ese informe pudimos revelar, por ejemplo, que las mujeres en el nivel m\u00e1s bajo de la carrera de investigadora en f\u00edsica ten\u00edan, en promedio, 20 art\u00edculos m\u00e1s que los varones. Eso era algo absurdo. Significaba que ellas eran de mayor edad que ellos, no progresaban en la carrera y acumulaban art\u00edculos. En esa primera etapa trabaj\u00e9 mucho con datos.<\/p>\n<div id=\"attachment_331208\" style=\"max-width: 650px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-031_Entrev-Marcia-Barbosa_283-1-600px.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-331208 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-031_Entrev-Marcia-Barbosa_283-1-600px.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-031_Entrev-Marcia-Barbosa_283-1-600px.jpg 640w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-031_Entrev-Marcia-Barbosa_283-1-600px-250x375.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/026-031_Entrev-Marcia-Barbosa_283-1-600px-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> La cient\u00edfica en la entrega del Premio L\u2019Or\u00e9al-Unesco para Mujeres en la Ciencia, en 2013<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfY actualmente c\u00f3mo est\u00e1 eso?<\/strong><br \/>\nYa se admite la baja participaci\u00f3n de las mujeres en la ciencia en Brasil. Pero el acceso a cargos directivos a\u00fan es dif\u00edcil. En ciencias exactas, incluyendo a la ciencia de la computaci\u00f3n, seguimos siendo minor\u00eda. Una alumna de doctorado est\u00e1 concluyendo un trabajo que muestra que el panorama, en realidad, se ha deteriorado. La situaci\u00f3n estaba mejorando, pero el perfil de los profesionales del \u00e1rea de la ciencia de la computaci\u00f3n cambi\u00f3 mucho. En sus albores, en la d\u00e9cada 1980, era un trabajo glamoroso, elegante, casi como el de una secretaria. A medida que la inform\u00e1tica evolucion\u00f3 como una profesi\u00f3n de estatus y dinero, los varones lo acapararon y se impusieron.<\/p>\n<p><strong>Si bien lentamente, pero hay avances, \u00bfcierto?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. Como fruto de la labor con grupos feministas en las \u00e1reas de ciencias humanas, la licencia por maternidad para las becarias de maestr\u00eda, doctorado, posdoctorado y de productividad e investigaci\u00f3n fue aprobada en el Congreso Nacional y se convirti\u00f3 en ley. Tambi\u00e9n como resultado de nuestra movilizaci\u00f3n, el CNPq, con la participaci\u00f3n de acad\u00e9micas, organiz\u00f3 un concurso para que las chicas de la ense\u00f1anza media de las escuelas p\u00fablicas pudieran investigar en el \u00e1rea de ciencias exactas en la universidad. A partir de eso, en 2013 se crearon grupos en todo Brasil. Otra iniciativa fue Ellas en Exactas, asociada al fondo social Ellas, de Unibanco, en 2017, que organiz\u00f3 grupos que promueven eventos maravillosos. Uno de ellos fabrica circuitos electr\u00f3nicos con material reciclado en escuelas de los suburbios de R\u00edo de Janeiro. Esos programas seleccionan a muchachas de la ense\u00f1anza media con talento para la ciencia y las orientan para su ingreso a la universidad. El grupo Meninas na Ci\u00eancia [Chicas en la Ciencia] de Carolina Brito, aqu\u00ed en la UFRGS, lleva la rob\u00f3tica a las escuelas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ve usted a Brasil, en comparaci\u00f3n con Estados Unidos y Europa?<\/strong><br \/>\nAc\u00e1 tenemos otra forma de resolver los problemas. En Estados Unidos los investigadores van cambiando de instituci\u00f3n durante su carrera, algo que acent\u00faa la preocupaci\u00f3n por la familia. All\u00e1 no hay licencia por maternidad y los jardines maternales son car\u00edsimos. Hace poco, cuando participaba en un congreso en Estados Unidos, una colega f\u00edsica me cont\u00f3 que quer\u00eda tener un hijo, pero no pod\u00eda porque donde ella vive no hay guarder\u00edas, en un laboratorio de investigaci\u00f3n del gobierno en medio del desierto. Sus padres viven del otro lado del pa\u00eds. Una de las ganadoras conmigo del Premio L\u2019Or\u00e9al, la estadounidense Deborah Jin, se trajo a sus padres jubilados a vivir cerca de ella para que la ayudaran con sus hijos. En algunos pa\u00edses de Europa, tales como Portugal y Espa\u00f1a, donde se cuenta con el apoyo de la familia, la situaci\u00f3n es un poco mejor. En Alemania, m\u00e1s all\u00e1 de la falta de jardines de infantes, persiste el enfoque de que la mujer debe cuidar a sus hijos hasta que cumplan 2 a\u00f1os. En los pa\u00edses \u00e1rabes, hay muchas mujeres en la universidad, pero el problema es la carrera. Ellas no tienen acceso a cargos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted cree que habr\u00eda progresado m\u00e1s r\u00e1pido en la carrera si hubiera sido var\u00f3n?<\/strong><br \/>\nCiertamente, \u00a1pero tambi\u00e9n hubiera progresado con mayor lentitud si no fuera tan locuaz! El g\u00e9nero y la personalidad no deben ser tan importantes; el criterio que deber\u00eda tenerse en cuenta es \u00fanicamente la capacidad. Empero, al darme cuenta de mi facilidad de palabra, de mi tenacidad y al disponer de m\u00e1s tiempo que otras mujeres dado que no tengo hijos ni familia, tuve una ventaja, si bien menor, que decid\u00ed utilizar para que la pr\u00f3xima generaci\u00f3n de investigadoras no necesite ser tan locuaz ni var\u00f3n para progresar en la carrera. Mi anhelo, como cient\u00edfica, es producir una ciencia mejor y m\u00e1s justa, con diversidad y con ideas nuevas y complementarias.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opina al respecto del acoso moral o sexual en la universidad y en las instituciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><br \/>\nEso es algo de lo que se habla poco, porque reci\u00e9n ahora ha empezado a d\u00e1rsele su dimensi\u00f3n. Un estudio del Instituto Avon revel\u00f3 que el 50% de las chicas entrevistadas en la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos [UFSCar] refirieron haber padecido acoso sexual o de g\u00e9nero. Es necesaria una diferencia jer\u00e1rquica o el uso de la fuerza para reconocerlo como acoso. Pero tambi\u00e9n puede ocurrir cuando, por ejemplo, un docente o t\u00e9cnico es el \u00fanico que sabe operar un determinado dispositivo y apela a esa circunstancia para forzar una situaci\u00f3n de intimidad con alguna alumna que necesita los datos que provee ese aparato.<\/p>\n<p><strong>Usted misma fue objeto de acoso sexual en la d\u00e9cada de 1990. \u00bfC\u00f3mo sucedi\u00f3?<\/strong><br \/>\nFue algo horrible. Esa persona, un profesor extranjero, ya se jubil\u00f3. Yo era muy joven y siempre fui muy comunicativa. Durante un evento, le prest\u00e9 bastante atenci\u00f3n y se confundi\u00f3. Me dijo que ten\u00eda que dejar algo en la habitaci\u00f3n del hotel y me atrap\u00f3. Yo reaccion\u00e9 y lo pagu\u00e9 por a\u00f1os porque, naturalmente, \u00e9l me aborreci\u00f3 por el resto de su vida. En otro evento, \u00e9l dijo en una ronda de colegas: \u201cBarbosa es perfecta, no tiene pecados\u201d. Eso fue un mensaje. Y yo le respond\u00ed: \u201cNo, es que yo elijo muy bien mis pecados\u201d. \u00c9l era una eminencia en mi \u00e1rea y, por supuesto, eso tuvo costos a nivel cient\u00edfico. Cuando cuento esto siempre hay alguien que piensa \u201c\u00bfqui\u00e9n la oblig\u00f3 a ella a acercarse al cuarto de \u00e9l?\u201d. Para muchos, la mujer siempre es la culpable. Yo no acepto eso. No tengo la culpa. Muchas mujeres han abandonado la ciencia a causa de estos cretinos. Y sabemos qui\u00e9nes son. Convivimos con ellos todos los d\u00edas y no podemos hacer nada porque para eso no hay una legislaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 deber\u00eda hacerse?<\/strong><br \/>\nDebemos contar con reglas de conducta al respecto de c\u00f3mo tratar a las personas dentro de la instituci\u00f3n, con sanciones ejemplares. Ning\u00fan docente puede atormentar a una alumna. Los trastornos mentales en los alumnos de posgrado pueden agravarse no solo como resultado de las presiones de la carrera, sino tambi\u00e9n debido a la manera en que se los trata en la universidad. En otros pa\u00edses hay c\u00f3digos de \u00e9tica y de conducta. El docente sabe que no debe atender a ninguna alumna a puertas cerradas, ni tocarla, ni invitarla a tomar un caf\u00e9. Las reglas son exageradas, pero necesarias. Necesitamos un <em>me too<\/em> en la ciencia [en referencia al movimiento internacional contra el acoso y los ataques sexuales surgido en el medio art\u00edstico]. Aunque no haya leyes, este a\u00f1o ya hubo tres casos de renuncias de profesores por denuncias de acoso, en las universidades federales de Goi\u00e1s [UFG] y Fluminense [UFF], que solo se produjeron porque hab\u00eda pruebas s\u00f3lidas, tales como grabaciones, y porque los administradores fueron firmes. Aqu\u00ed en la UFRGS, registramos frases machistas y discriminatorias de docentes y alumnos para mostrar que son inadmisibles. Abrimos una cuenta de correo electr\u00f3nico, un <em>e-mail<\/em>, para recibir denuncias y elaboramos un cuestionario para medir el alcance del acoso sexual y moral.<\/p>\n<blockquote><p>Necesitamos reglas de conducta, con sanciones claras acerca de c\u00f3mo tratar con las personas en un marco de diversidad<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 debe hacer quien sufre el acoso de un docente en la universidad?<\/strong><br \/>\nDebe presentar la denuncia en una comisar\u00eda y en la defensor\u00eda de la universidad, que debe iniciar un proceso administrativo disciplinario para averiguar lo ocurrido. Es importante que quien sufri\u00f3 acoso re\u00fana pruebas, tales como correos electr\u00f3nicos o grabaciones, y busque al menos a otra persona que haya sido acosada, caso contrario ser\u00e1 su palabra contra la del docente. Todav\u00eda son pocos los casos que llegan al sector que se encarga de ese tipo de denuncias, y el proceso puede durar a\u00f1os. Para que eso vaya m\u00e1s r\u00e1pido se necesitan voluntad pol\u00edtica y leyes. Mientras tanto, las mujeres se defienden de otras maneras, pas\u00e1ndose informaci\u00f3n entre ellas de los nombres de los docentes y empleados acosadores y evitando conversaciones y reuniones que revistan riesgos.<\/p>\n<p><strong>Como investigadora, \u00bfpor qu\u00e9 se dedic\u00f3 a estudiar el agua?<\/strong><br \/>\nEn 1990, al retornar luego de un posdoctorado con Michael Fisher, en la Universidad de Maryland, Estados Unidos, y convertirme en docente del Departamento de F\u00edsica de la UFRGS, necesitaba escoger qu\u00e9 camino iba a seguir. Ven\u00eda del \u00e1rea del estado s\u00f3lido, sin nada de agua, y empec\u00e9 a estudiar mezclas del tipo tensioactivo, tal como lo hab\u00eda hecho en Maryland. Comenc\u00e9 a trabajar con pol\u00edmeros, ADN, todo en soluci\u00f3n acuosa, y not\u00e9 que esos sistemas generaban interrogantes interesantes y mal planteados. Todav\u00eda se tomaba al agua como un coadyuvante, si bien ya hab\u00eda comenzado a revelarse que podr\u00eda cumplir otras funciones. En aquella \u00e9poca nadie del departamento se enfocaba en l\u00edquidos y mont\u00e9 un grupo de investigaci\u00f3n de fluidos complejos, enfocado en los l\u00edquidos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo estaba conformado ese grupo?<\/strong><br \/>\n\u00c9ramos el profesor Paulo Netz, dos doctorandos y yo. Pens\u00e9 que pod\u00edamos elaborar pol\u00edmeros cargados por electrolitos [sustancias con cargas el\u00e9ctricas cuando est\u00e1n disueltas en un l\u00edquido]. Escrib\u00ed algunos art\u00edculos en esa \u00e1rea, pero despu\u00e9s arrib\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que tendr\u00eda que modificar el enfoque de mi investigaci\u00f3n. En esa \u00e9poca surgieron algunas coincidencias. Al comienzo de 1996, durante un congreso en M\u00e9xico, conoc\u00ed a Eugene Stanley, uno de los mayores estudiosos del agua en el mundo, de la Universidad de Boston, en Estados Unidos. Y me enamor\u00e9 de esa \u00e1rea. Otra coincidencia fue la llegada de Paulo Netz, quien hab\u00eda realizado un doctorado en pol\u00edmeros en Alemania y todav\u00eda no hab\u00eda resuelto qu\u00e9 iba a investigar. Yo se lo suger\u00ed y \u00e9l acept\u00f3 que empecemos a estudiar el agua.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 se propon\u00edan estudiar?<\/strong><br \/>\nCuando comprim\u00edamos los sistemas de carga el\u00e9ctrica, como en el caso de los pol\u00edmeros, ADN y prote\u00ednas, aparec\u00edan cosas extra\u00f1as. La metodolog\u00eda que supon\u00eda que el agua era un medio uniforme no funcionaba. El agua se comportaba de maneras diferentes, dependiendo de la densidad de los otros materiales. Decid\u00ed abocarme al estudio del agua durante meses, para entender todo y volver a poner agua en los sistemas cargados. Esos meses ya llevan 15 a\u00f1os, porque hice descubrimientos interesant\u00edsimos. El agua tiene m\u00e1s de 70 comportamientos posibles, distintos a los de cualquier otro material, y no son comportamientos an\u00f3malos permanentemente, sino solamente bajo ciertas condiciones de presi\u00f3n y de temperatura.<\/p>\n<blockquote><p>Mi anhelo como cient\u00edfica es poder hacer una ciencia mejor y m\u00e1s justa, con diversidad e ideas novedosas<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el origen de esos comportamientos?<\/strong><br \/>\nTodo radica en que el agua forma un dipolo: el \u00e1tomo de ox\u00edgeno y los dos de hidr\u00f3geno conforman una uni\u00f3n qu\u00edmica de tipo covalente en forma de V, con una distribuci\u00f3n peculiar de electrones en el v\u00e9rtice de la V. Esto permite que las mol\u00e9culas del agua se atraigan, constituyendo, en funci\u00f3n del formato en V, hasta cuatro uniones de hidr\u00f3geno. Las uniones entre los \u00e1tomos de la mayor\u00eda de las otras mol\u00e9culas siempre son lineales. Mi trabajo de investigaci\u00f3n consiste en construir modelos computacionales m\u00ednimos para entender el origen de la anomal\u00eda a partir de ingredientes muy peque\u00f1os. La anomal\u00eda m\u00e1s frecuente, que sirve para orientar el modelo computacional, es la de la densidad. La disminuci\u00f3n de la temperatura provoca una reducci\u00f3n del volumen en casi todos los materiales, pero con el agua ocurre lo contrario: a temperaturas por debajo de los 4 \u00baC, ella comienza a expandirse. Cuando se congela y se transforma en hielo, se expande a\u00fan m\u00e1s. El hielo flota en el agua gracias a esa anomal\u00eda de la densidad, porque se torna m\u00e1s voluminoso y menos denso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s le interes\u00f3 del estudio de las anomal\u00edas del agua?<\/strong><br \/>\nEn principio, fue el fen\u00f3meno de la movilidad. Hab\u00eda experimentos que demostraban que con el aumento de la presi\u00f3n, el agua en regiones muy fr\u00edas, lo que se denomina agua superfr\u00eda, que no se congela, se mov\u00eda con mayor velocidad cuanto m\u00e1s se concentraban sus mol\u00e9culas, algo contraintuitivo. Al fin y al cabo, cuantos m\u00e1s veh\u00edculos hay en el tr\u00e1nsito, m\u00e1s lento se pone. En el caso del agua no ocurre lo mismo. Descubrimos que el coeficiente de movilidad aumentaba a la par del aumento en la densidad del sistema. Otro interrogante era cu\u00e1ntos vecinos pod\u00eda tener cada mol\u00e9cula de agua superfr\u00eda. En condiciones de temperatura normales, el agua efect\u00faa cuatro uniones de hidr\u00f3geno y, por lo tanto, pensamos que tendr\u00eda cuatro mol\u00e9culas vecinas, pero a menor temperatura esa cifra se incrementa. Tambi\u00e9n pretend\u00edamos verificar si al moverse, las uniones se romp\u00edan. En realidad no. Las cuatro uniones se mantienen incluso con la movilidad del agua. Sin embargo, en la zona de mayor movilidad hab\u00eda seis mol\u00e9culas vecinas y no cuatro, como era de esperarse. La fuerza de la uni\u00f3n entre los \u00e1tomos tambi\u00e9n es menor. El agua, al girar, debilita esa uni\u00f3n. Fue a causa del descubrimiento del mecanismo de esa anomal\u00eda en la difusi\u00f3n del agua que obtuve el premio de L\u2019Or\u00e9al. Pero \u00faltimamente, cada vez que me enfoco en un nuevo problema al respecto de las propiedades del agua, veo a decenas de grupos de investigaci\u00f3n en todo el mundo plante\u00e1ndose lo mismo, y con un poder computacional mucho mayor que el m\u00edo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo operan ustedes con esa limitaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEn lugar de trabajar con programas que exigen alta capacidad de procesamiento, comenc\u00e9 a desarrollar modelos m\u00ednimos. De igual forma, en lugar de trabajar con ox\u00edgeno e hidr\u00f3geno, simulo la complejidad del agua mediante esferas que representan efectivamente un tetr\u00e1mero de mol\u00e9culas con potencial para modelar el agua con menos poder computacional que los modelos complejos. Los cient\u00edficos de otros grupos podr\u00edan decir que eso es un modelo simplista, que no representa la realidad del agua. Para rebatir esas cr\u00edticas, desarrollamos modelos que representan la anomal\u00eda en la densidad y en la difusi\u00f3n del agua de manera satisfactoria. Con el modelo m\u00ednimo, observamos que el agua confinada en nanotubos de carbono fluye mil veces m\u00e1s r\u00e1pido de lo que deber\u00eda. Las ecuaciones de la hidrodin\u00e1mica que se usaron para explicar el flujo del agua no se aplican a aquello que ocurre en los nanotubos. Pero logr\u00e9 reproducir ese fen\u00f3meno y explicar el resultado en mi modelo reducido, que tambi\u00e9n sirvi\u00f3 para dilucidar el mecanismo ulterior de la anomal\u00eda del flujo del agua.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay aplicaciones para esos estudios?<\/strong><br \/>\nPretendo valerme de esas propiedades del agua para desarrollar procesos m\u00e1s eficientes de desalinizaci\u00f3n del agua del mar. Hoy en d\u00eda, los procesos de filtrado y destilaci\u00f3n sirven para cualquier l\u00edquido. Estamos elaborando simulaciones te\u00f3ricas con agua, sal y nanotubos de carbono, l\u00e1minas de grafeno y membranas de disulfuro de molibdeno. Nadie pudo descubrir a\u00fan un material que funcione bien, porque la sal se adhiere a los elementos filtrantes y menoscaba su desempe\u00f1o. Esa es solamente una de las aplicaciones posibles en funci\u00f3n de una mejor comprensi\u00f3n de las propiedades del agua.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La f\u00edsica, una estudiosa de las propiedades del agua, combate la discriminaci\u00f3n por g\u00e9nero en la ciencia","protected":false},"author":23,"featured_media":331212,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[304],"coauthors":[116],"class_list":["post-331207","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","tag-fisica-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331207"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331217,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331207\/revisions\/331217"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/331212"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331207"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}