{"id":331228,"date":"2020-02-11T17:46:04","date_gmt":"2020-02-11T20:46:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331228"},"modified":"2020-02-18T17:53:56","modified_gmt":"2020-02-18T20:53:56","slug":"combustible-para-la-innovacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/combustible-para-la-innovacion\/","title":{"rendered":"Combustible para la innovaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Los 30 a\u00f1os de autonom\u00eda financiera de las tres universidades p\u00fablicas paulistas coinciden con el per\u00edodo en el cual las mismas ampliaron la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual generada por sus investigadores, multiplicaron la cooperaci\u00f3n con el sector productivo y estimularon la creaci\u00f3n de empresas de base tecnol\u00f3gica. En la d\u00e9cada de 1980, ya eran frecuentes las colaboraciones de investigaci\u00f3n entre las empresas y las universidades de S\u00e3o Paulo (USP), de Campinas (Unicamp) y Estadual Paulista (Unesp). Pero el logro de la asignaci\u00f3n, en 1989, de un porcentaje fijo de la recaudaci\u00f3n del Impuesto sobre la Circulaci\u00f3n de Mercader\u00edas y Servicios (ICMS) para financiar al tr\u00edo de instituciones, influy\u00f3 en su capacidad de producci\u00f3n de innovaciones con impacto econ\u00f3mico en la sociedad. \u201cUna condici\u00f3n esencial para que una universidad pueda cooperar con empresas radica en disponer de una estructura de investigaci\u00f3n pujante. Y la autonom\u00eda financiera result\u00f3 clave para ampliar la producci\u00f3n cient\u00edfica de las universidades estaduales paulistas\u201d, dice el f\u00edsico Marcos Nogueira Martins, director de la Agencia USP de Innovaci\u00f3n, en referencia al aumento del n\u00famero de publicaciones cient\u00edficas de las tres instituciones, que se increment\u00f3 16 veces en el transcurso de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea m\u00e1s:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/24\/la-construccion-del-futuro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La construcci\u00f3n del futuro<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/28\/herramientas-para-planificar-el-futuro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Herramientas para planificar el futuro<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/02\/07\/la-carrera-por-los-indicadores-de-excelencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La carrera por los indicadores de excelencia<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/02\/13\/la-multiplicacion-de-estudiantes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La multiplicaci\u00f3n de estudiantes<\/a><br \/>\n<\/div>\n<p>Datos sobre la ciencia producida en colaboraci\u00f3n con empresas demuestran esa evoluci\u00f3n. En 1989, poco m\u00e1s del 0,5% de la producci\u00f3n cient\u00edfica de la USP indexada en la base Web of Science registraba como coautores a investigadores vinculados con empresas. En tanto, en 2017, esa proporci\u00f3n era del 2,7% (<em>vea el recuadro en la p\u00e1gina 37<\/em>). En cuanto al \u00edndice registrado en la Unicamp, el mismo evolucion\u00f3 del 1,5% al 2,5% en ese mismo per\u00edodo, mientras que la Unesp parti\u00f3 de cero en 1989 y lleg\u00f3 a alrededor del 2% de art\u00edculos en coautor\u00eda con investigadores de empresas en 2017. A los efectos de dimensionarlo en forma comparativa, en Estados Unidos ese promedio se ubic\u00f3 en un 2,8% entre 2015 y 2017, mientras que el de los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea fue inferior al 2,5%, con Francia y Alemania superando el 4%. En el mes de mayo, se publicaron datos sobre coautor\u00eda entre investigadores de las universidades paulistas y empresas en el libro intitulado <em>Innovation in Brazil: Advancing development in the 21<sup>st<\/sup> century<\/em>, en un cap\u00edtulo firmado por el director cient\u00edfico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz, quien abord\u00f3 las formas de evaluar ese tipo de colaboraci\u00f3n en el pa\u00eds. El trabajo revela que la participaci\u00f3n de empresas en la financiaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica super\u00f3, en los casos de la USP y de la Unicamp, el desempe\u00f1o de grandes universidades del exterior. Las erogaciones privadas para investigaci\u00f3n en la Unicamp fueron equivalentes a alrededor del 13% de los contratos firmados con agencias de fomento p\u00fablicas en 2016. Ese \u00edndice es ligeramente mayor que el que registr\u00f3 la USP, que se ubic\u00f3 en el 12%. Ese rendimiento es similar al de instituciones tales como la Universidad Yale o la Universidad de California en San Francisco, ambas de Estados Unidos.<\/p>\n<p>La lista de grandes empresas que mantienen colaboraciones en investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) con las universidades p\u00fablicas paulistas es extensa: Petrobras, Basf, Cargill, LG, Pirelli y Natura son algunas de las m\u00e1s asiduas. Seg\u00fan el economista Renato Garcia, las tres, USP, Unicamp y Unesp, estaban bien posicionadas al momento en que las empresas salieron en busca de ayuda externa para sus esfuerzos de I&amp;D. \u201cHasta los a\u00f1os 1990, la innovaci\u00f3n en las empresas brasile\u00f1as se llevaba a cabo intramuros y generaba un conjunto de productos y procesos capaces de garantizar competitividad. Durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os eso se torn\u00f3 insuficiente y las universidades se transformaron en un canal privilegiado para abastecer de conocimiento e innovaci\u00f3n a las empresas\u201d, explica Garcia, del Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-0-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1633\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-0-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-0-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-0-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<p>Un estudio que encarg\u00f3 el a\u00f1o pasado la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de la Propiedad Intelectual (ABPI) con base en 4 millones de curr\u00edculos de la Plataforma Lattes revel\u00f3 que, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2020\/01\/20\/un-mapa-de-los-obstaculos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">de un total de 15.600 cient\u00edficos brasile\u00f1os que informaron actividad en el campo de la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual, m\u00e1s del 84,5% exhib\u00edan una productividad acad\u00e9mica elevada, con un promedio de 27 art\u00edculos publicados<\/a>. Las tres estaduales paulistas sobresalen en ese estudio: de los 11.400 investigadores e inventores de todo el pa\u00eds que a los cuales se les concedi\u00f3 alguna patente, un 7,3% trabajaban en la USP, un 4% en la Unicamp y un 2,3% en la Unesp.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada pasada, la creaci\u00f3n de agencias de innovaci\u00f3n en las tres universidades ayud\u00f3 a organizar la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual, a identificar resultados de investigaciones de inter\u00e9s para empresas y a acordar contratos de transferencia de tecnolog\u00eda. La Unicamp lanz\u00f3 su agencia Inova en 2003, un a\u00f1o antes de que se promulgara la Ley de Innovaci\u00f3n, que estableci\u00f3 que todas las instituciones de ciencia y tecnolog\u00eda del pa\u00eds formaran N\u00facleos de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (NIT) para la gesti\u00f3n de sus pol\u00edticas de innovaci\u00f3n. La universidad siempre se destac\u00f3 en los <em>ranking<\/em> brasile\u00f1os de pedidos de patentes. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/12\/17\/los-nexos-con-el-sector-productivo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En la \u00faltima lista divulgada por el Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI), que refleja los registros de 2017, la Unicamp se ubicaba en el primer puesto del <em>ranking<\/em> general, con 77 dep\u00f3sitos de patentes<\/a> y tan solo una empresa, CNH Industrial, figur\u00f3 dentro de los 10 primeros lugares del escalaf\u00f3n, dominado por las universidades. Con m\u00e1s de mil patentes activas, la universidad ostenta un buen desempe\u00f1o en transferencia de tecnolog\u00eda: en 2018 hab\u00eda 115 contratos activos de licenciamiento con empresas que le generaron a la universidad ingresos por regal\u00edas que sumaron 1,7 millones de reales. Tan solo en 2018 se firmaron 22 nuevos contratos de licencia.<\/p>\n<p>A juicio del f\u00edsico Newton Frateschi, director de la agencia, la estabilidad en la financiaci\u00f3n que propici\u00f3 la autonom\u00eda tuvo un efecto transformador para la Unicamp. \u201cA partir de una fuente fija de recursos, las universidades estaduales pudieron invertir en planificaci\u00f3n. La Unicamp, que siempre estuvo interesada en interactuar con el sector productivo, pudo ejecutar estrategias de transferencia de tecnolog\u00eda e intensificar el acceso de las empresas a sus innovaciones\u201d, refiere. El coordinador cient\u00edfico del N\u00facleo de Pol\u00edtica y Gesti\u00f3n Tecnol\u00f3gica de la USP, Guilherme Ary Plonski, tambi\u00e9n vislumbra una relaci\u00f3n entre autonom\u00eda e innovaci\u00f3n, aunque en forma indirecta. \u201cAl trazar una comparaci\u00f3n con la trayectoria de las universidades federales, que no conquistaron la autonom\u00eda financiera, sospecho que el desempe\u00f1o de las estaduales paulistas en el campo de la innovaci\u00f3n hubiera sido m\u00e1s endeble si no hubiese salido el decreto de 1989\u201d, dice Plonski. \u201cEl caso es que, al final de la d\u00e9cada de 1980, hab\u00eda un <em>zeitgeist<\/em>, una expresi\u00f3n que alude al esp\u00edritu de un tiempo, favorable tanto a la autonom\u00eda como a la innovaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo\u201d.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-1-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x833\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-1-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-1-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-1-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Plonski recuerda que cuando se firm\u00f3 el decreto de la autonom\u00eda, la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual en la USP ten\u00eda un sesgo marcadamente jur\u00eddico. El Grupo de Asesoramiento al Desarrollo de Invenciones (Gadi), creado en 1986, estableci\u00f3 que la mitad de lo recaudado por la comercializaci\u00f3n de la propiedad intelectual le corresponder\u00eda al investigador\u201d. \u201cEse era un reparto generoso. Hoy en d\u00eda, lo normal es de un 30% para el investigador\u201d, dice. El Gadi fue incorporado a la Coordinaci\u00f3n Ejecutiva de Cooperaci\u00f3n Universitaria y Actividades Especiales (Cecae), y en 2005 dio origen a la agencia de innovaci\u00f3n de la universidad. En los primeros a\u00f1os de autonom\u00eda, Plonski recuerda que la USP se enorgullec\u00eda de mantener acuerdos con grandes empresas, hasta que al comienzo de los a\u00f1os 1990 se le reclam\u00f3 que ampliara esa participaci\u00f3n. \u201cRecuerdo que el rector Roberto Lobo [1990-1993] sol\u00eda mostrarles a sus interlocutores una edici\u00f3n especial del <em>Jornal da USP<\/em> que describ\u00eda las colaboraciones de la universidad con empresas tales como Petrobras o Metal Leve\u201d, dice Plonski. \u00c9l comenta que en cierta ocasi\u00f3n, Lobo fue interpelado al respecto de la contribuci\u00f3n de la universidad a las peque\u00f1as empresas. \u201cDe ese requerimiento surgi\u00f3 la idea de crear un canal en el cual cualquier emprendedor o empresario pudiera recurrir a la USP y saber c\u00f3mo podr\u00edan colaborar sus cient\u00edficos\u201d, dice Plonski. Como en esa \u00e9poca el medio de comunicaci\u00f3n dominante era el tel\u00e9fono, surgi\u00f3 el programa Llame Tecnolog\u00eda [<em>Disque-Tecnologia<\/em>, en portugu\u00e9s), de asistencia a demandas tecnol\u00f3gicas de empresas. El servicio, que actualmente funciona v\u00eda internet, se brinda en colaboraci\u00f3n con el Servicio Brasile\u00f1o de Respuestas T\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>La USP dispone actualmente de 1.300 patentes que abarcan tecnolog\u00edas y productos desarrollados por sus investigadores, pero la cantidad de contratos de licencia pactados hasta ahora es de algunas decenas. As\u00ed y todo, en 2018 los ingresos por regal\u00edas de contratos de explotaci\u00f3n fueron de 3,4 millones de reales. El 90% de ese monto proviene de una \u00fanica licencia, la del medicamento Vonau Flash, que se utiliza para el control de n\u00e1useas y v\u00f3mitos y fue desarrollado en la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP en colaboraci\u00f3n con la empresa Biolab Sanus. El director de la Agencia USP de Innovaci\u00f3n, Marcos Nogueira Martins, atisba cierta exageraci\u00f3n en el n\u00famero de patentes que mantiene la instituci\u00f3n. \u201cEl costo de mantener una patente activa es alto y realizar el dep\u00f3sito solo compensa cuando existen buenas perspectivas de licenciarlas. Pero tampoco es sencillo renunciar a las patentes, porque los organismos de control las consideran patrimonio de la instituci\u00f3n y suman puntos en el desempe\u00f1o de la universidad en los <em>ranking<\/em> internacionales\u201d.<\/p>\n<p>La experiencia de la Unesp es la m\u00e1s reciente. La universidad cre\u00f3 su agencia de innovaci\u00f3n en 2010 y hoy en d\u00eda cuenta con una cartera de 361 dep\u00f3sitos de patentes, con 13 tecnolog\u00edas licenciadas, entre las cuales hay un sistema para el c\u00e1lculo de cr\u00e9ditos de carbono y un suero para combatir la intoxicaci\u00f3n por picaduras de abejas, esta \u00faltima en la etapa de firma del contrato. \u201cHemos tardado en invertir en una cultura de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual y estamos desarrollando formas alternativas para la transferencia de tecnolog\u00eda a la sociedad, dado que muchos de nuestros investigadores generaron innovaciones de inter\u00e9s social, pero que no despiertan el inter\u00e9s de empresas\u201d, dice el bi\u00f3logo Wagner Cotroni Valenti, director de la Agencia Unesp de Innovaci\u00f3n. Uno de los nuevos frentes de actuaci\u00f3n de la universidad es el programa Doctorado Acad\u00e9mico para Innovaci\u00f3n, que fue lanzado este a\u00f1o y ofrece 10 becas para interesados en hacer el doctorado en temas de inter\u00e9s de empresas. La investigaci\u00f3n se realizar\u00e1 dentro de las empresas colaboradoras, tales como Moinho Nacional, en la localidad de Assis, y la f\u00e1brica de pinturas Ticon, de Sorocaba.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-2-es-tablet.png\" data-tablet_size=\"1900x1667\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-2-es-desktop.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-2-es-tablet.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/036-039_Autonomia_283-2-es-mobile.png\" \/>\n  <\/picture>\n<div class=\"box\"><strong>La generaci\u00f3n de empresas<\/strong><br \/>\nUna forma de medir el impacto de la innovaci\u00f3n que producen las universidades consiste en contabilizar la cantidad de empresas de arranque fundadas a partir del conocimiento generado por sus egresados. La USP reclama el t\u00edtulo de \u201cemporio de unicornios\u201d de Brasil, a partir de que un estudio de la consultora KPMG revelara que en esa universidad se graduaron 10 fundadores de empresas brasile\u00f1as que alcanzaron un valor nominal de mil millones de d\u00f3lares incluso antes de la apertura de capital, entre las cuales figuran Nubank, 99 y Gympass. Un estudio de la USP tambi\u00e9n registr\u00f3 que muchos de sus exalumnos se convirtieron en empresarios. De un global de 180 mil alumnos que se graduaron entre 1974 y 2014, 31 mil figuraban registrados en la Junta Comercial por haber fundado empresas de comercio (un 11,3%), salud (un 7,9%), construcci\u00f3n (un 7,2%) y servicios financieros (un 6,2%), entre otros rubros.<\/p>\n<p>La Unicamp gener\u00f3 alrededor de 700 \u201cempresas hijas\u201d, de las cuales m\u00e1s de 600 siguen en actividad. Las empresas hijas son emprendimientos generados por alumnos, exalumnos e individuos vinculados con la instituci\u00f3n, as\u00ed como negocios cuya actividad deriva de la licencia de una innovaci\u00f3n creada por la universidad o bien, empresas que surgieron de su incubadora tecnol\u00f3gica. En conjunto, facturan alrededor de 4.800 millones de reales al a\u00f1o y generan m\u00e1s de 30 mil puestos laborales, y entre ellas hay multinacionales, tales como CI&amp;T, que se especializa en soluciones digitales, y Movile, l\u00edder latinoamericana en desarrollo de plataformas comerciales y contenido m\u00f3vil. La Unesp tambi\u00e9n cuenta con sus empresas hijas. Son alrededor de 150. La joya de la corona es Predilecta Alimentos, en el municipio de Mat\u00e3o, la mayor procesadora de guayaba del planeta, fundada en 1970 por un exalumno del Instituto de Qu\u00edmica de Araraquara.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La estabilidad financiera estimul\u00f3 a las universidades p\u00fablicas paulistas a invertir en la cooperaci\u00f3n con empresas y la transferencia de tecnolog\u00eda","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[303],"coauthors":[98],"class_list":["post-331228","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-financiacion","keywords-autonomia-universitaria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331228"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331228\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":333812,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331228\/revisions\/333812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331228"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}