{"id":331267,"date":"2020-02-11T17:53:06","date_gmt":"2020-02-11T20:53:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=331267"},"modified":"2020-02-11T17:53:06","modified_gmt":"2020-02-11T20:53:06","slug":"mas-mutaciones-asociadas-a-la-baja-estatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mas-mutaciones-asociadas-a-la-baja-estatura\/","title":{"rendered":"M\u00e1s mutaciones asociadas a la baja estatura"},"content":{"rendered":"<p>Cuando un pediatra detecta d\u00e9ficit de crecimiento en un ni\u00f1o en un grado que puede derivar en problemas de adaptaci\u00f3n en su vida adulta inicia un proceso de investigaci\u00f3n para diagnosticar la raz\u00f3n de la baja estatura. En caso de no identificar la causa, algo que ocurre la mayor\u00eda de las ocasiones, el caso se registra como idiop\u00e1tico. El m\u00e9dico determina que la baja estatura del paciente no tiene un motivo espec\u00edfico y, eventualmente, puede recomendarle un tratamiento hormonal, generalmente basado en el uso de hormona del crecimiento (GH). Sin embargo, estudios recientes que comprendieron test gen\u00e9ticos m\u00e1s abarcadores con ni\u00f1os que ten\u00edan ese perfil est\u00e1n logrando revelar el origen para una parte significativa de los casos que antes quedaban relegados a la incertidumbre cl\u00ednica. En algunos casos, la identificaci\u00f3n de la causa del problema puede evitar un tratamiento innecesario para aquellos ni\u00f1os en los cuales la GH no funciona.<\/p>\n<p>El trabajo que llev\u00f3 a cabo el equipo del endocrin\u00f3logo Alexander Jorge, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), publicado en el mes de junio en la revista <em>Journal of Clinical Endocrinology and Metabology<\/em>, constituye un ejemplo de que vale la pena averiguar las causas gen\u00e9ticas en casos inciertos. \u00c9l y sus colaboradores realizaron test gen\u00e9ticos a 55 ni\u00f1os diagnosticados con baja estatura idiop\u00e1tica. Estos generalmente forman parte del 2% m\u00e1s bajos de su sexo y su franja etaria y, cuando el patr\u00f3n de crecimiento se mantiene durante la infancia y la adolescencia, puede que lleguen a la vida adulta con una estatura m\u00e1xima de 1,60 metros (m), en el caso de los varones, y de 1,50 m entre las mujeres. La mayor\u00eda de los casos son ni\u00f1os sanos, aunque pueden ser objeto de burlas y desarrollar traumas emocionales a causa de su estatura. Muchos de ellos se recuperan espont\u00e1neamente, luego de una etapa inicial de crecimiento reducido.<\/p>\n<p>De las 55 personas que participaron en la investigaci\u00f3n, ocho ten\u00edan baja estatura porque presentaban mutaciones en genes ya descritos en la literatura cient\u00edfica como importantes para el crecimiento. Ese resultados se sum\u00f3 a las evidencias aportadas por un estudio realizado al final de 2017, coordinado por investigadores del Instituto de Gen\u00e9tica Humana de la Universidad de Erlangen-N\u00faremberg, en Alemania, que monitore\u00f3 200 casos similares y detect\u00f3 explicaciones gen\u00e9ticas relevantes para 31 de ellos.<\/p>\n<p>Los dos art\u00edculos indican que el conocimiento gen\u00e9tico actual puede explicar el 15% de los casos de d\u00e9ficit de crecimiento anteriormente considerados sin causas espec\u00edficas. Se arrib\u00f3 a ese resultado mediante la adopci\u00f3n de un test que busca mutaciones en un conjunto (panel) de centenas de genes. El an\u00e1lisis cuesta alrededor de 800 reales en los centros de investigaci\u00f3n y puede llegar a costar 2.500 reales en institutos privados. \u201cLa baja estatura idiop\u00e1tica es una descripci\u00f3n cl\u00ednica y no necesariamente un problema de salud\u201d, relata Jorge.<\/p>\n<p>El tratamiento para los ni\u00f1os con baja estatura, cuando se recomienda, consiste en el suministro de hormona del crecimiento. Generalmente es seguro, pero caro: puede costar m\u00e1s de 3 mil reales por mes con una duraci\u00f3n de al menos cinco a\u00f1os. Tambi\u00e9n exige la aplicaci\u00f3n diaria de inyecciones y la tasa de abandono puede llegar al 20%, porque la terapia no siempre brinda un beneficio significativo. \u201cUno de cada cuatro ni\u00f1os con baja estatura idiop\u00e1tica no presenta una respuesta satisfactoria al uso de la hormona del crecimiento\u201d, informa el investigador.<\/p>\n<p><strong>Medicina personalizada<\/strong><br \/>\nLos test gen\u00e9ticos, seg\u00fan algunos expertos, pueden ayudar a develar la causa de la baja estatura y a personalizar el tratamiento, evitando, por ejemplo, el uso de hormona del crecimiento en los casos de alteraciones gen\u00e9ticas que est\u00e1 comprobado que no responden a ese compuesto. Tambi\u00e9n permiten la b\u00fasqueda de terapias que act\u00faen espec\u00edficamente sobre los genes alterados, generando una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los pacientes y reducir los gastos en an\u00e1lisis innecesarios y terapias ineficaces.<\/p>\n<p>\u201cLleg\u00f3 la hora de cambiar el paradigma acerca de c\u00f3mo abordamos el diagn\u00f3stico de baja estatura\u201d, escribi\u00f3 el endocrin\u00f3logo Andrew Dauber, del Sistema Nacional de Salud Infantil de Estados Unidos, en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en julio, tambi\u00e9n en la <em>Journal of Clinical Endocrinology and Matabology<\/em>, en el cual comenta los estudios de la USP y de los alemanes. \u201cEl beneficio de los test gen\u00e9ticos supera con creces a los test hormonales tradicionales para esa poblaci\u00f3n de pacientes [idiop\u00e1ticos]\u201d. Seg\u00fan Dauber, esto plantea un interrogante acerca de cu\u00e1ndo los test gen\u00e9ticos deben tornarse an\u00e1lisis de primera instancia para los ni\u00f1os con trastornos de crecimiento que no manifiestan deficiencias hormonales y son sanos en otros aspectos. Si se los realiza al comienzo de la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica del paciente, podr\u00edan evitarse aquellos an\u00e1lisis a los cuales se somete normalmente a los ni\u00f1os con baja estatura, tales como los an\u00e1lisis de cariotipo (composici\u00f3n de los cromosomas), im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica y bater\u00edas de test hormonales.<\/p>\n<p>En el trabajo del grupo de la USP se analizaron las secuencias de 388 genes asociados a la baja estatura. Para algunos de los ni\u00f1os tambi\u00e9n se secuenci\u00f3 toda la porci\u00f3n del genoma que codifica prote\u00ednas, el exoma, en busca de mutaciones a\u00fan desconocidas que pudieran afectar el crecimiento. \u201cEs algo muy dif\u00edcil asociar un gen a la baja estatura\u201d, comenta la bi\u00f3loga Bruna Lucheze Freire, quien realiza un doctorado en endocrinolog\u00eda bajo la supervisi\u00f3n de Jorge y es una de las autoras del art\u00edculo. \u201cEn nuestro estudio, detectamos genes conocidos y otros genes candidatos a presentar tal asociaci\u00f3n\u201d. La idea es alentar, o no, la decisi\u00f3n de tratar con la hormona del crecimiento a un ni\u00f1o con baja estatura.<\/p>\n<p>Los investigadores de S\u00e3o Paulo descubrieron, por ejemplo, que la baja estatura de uno de los pacientes resid\u00eda en una mutaci\u00f3n en el gen <em>Acan<\/em>, causante de un problema en el cart\u00edlago del crecimiento que suele revertirse con dosis de GH. Otro caso estaba asociado a una mutaci\u00f3n en el gen <em>PTPN11<\/em> que provoca el s\u00edndrome de Noonan, que puede causar alteraciones (dimorfismos) en el rostro y problemas card\u00edacos, adem\u00e1s de baja estatura. Sin embargo, esa mutaci\u00f3n no responde bien al tratamiento hormonal. Un diagn\u00f3stico gen\u00e9tico precoz podr\u00eda haber apresurado la decisi\u00f3n de tratar con dosis de hormona del crecimiento en el primer caso y evitado el procedimiento en el segundo paciente.<\/p>\n<p>Otra constataci\u00f3n del trabajo indica que muchos de los genes implicados en casos que otrora se consideraban idiop\u00e1ticos est\u00e1n relacionados con el cart\u00edlago del crecimiento, localizado en las extremidades de los huesos de los ni\u00f1os y adolescentes. El conocimiento al respect\u00f3 del modo en que esos genes regulan el desarrollo de esos cart\u00edlagos puede ayudar en la identificaci\u00f3n de compuestos que sirvan para tratar el origen del d\u00e9ficit de crecimiento. \u201cUn medicamento que act\u00faa directamente sobre el cart\u00edlago del crecimiento ya sorte\u00f3 los test cl\u00ednicos iniciales y estar\u00e1 en el mercado a la brevedad\u201d, comenta Jorge. \u201cHay buenas posibilidades de que el mismo tenga efecto en la estatura de los pacientes con mutaciones en los genes asociados al cart\u00edlago del crecimiento, tales como el <em>Acan<\/em>\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nNuevos abordajes y metodolog\u00edas en la investigaci\u00f3n gen\u00e9tico-molecular de los trastornos del crecimiento y desarrollo puberal (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/84500\/novas-abordagens-e-metodologias-na-investigacao-genetico-molecular-dos-disturbios-de-crescimento-e-d\/?q=13\/03236-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/03236-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Alexander Augusto de Lima Jorge (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 3.358.799,81<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nFREIRE, B. L. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/jcem\/article-abstract\/104\/6\/2023\/5266855\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Multigene sequencing analysis of children born small for gestational age with isolated short stature<\/a>. <strong>Journal of Clinical Endocrinology and Metabology<\/strong>. v. 104, n. 6, p. 2023-30. jun. 2019.<br \/>\nDAUBER, A. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/jcem\/article-abstract\/104\/7\/2766\/5308415\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Genetic testing for the child with short sta\u00adture \u2013 Gas the time come to change our diagnostic paradigm?<\/a> <strong>Journal of Clinical Endocrinology and Metabology<\/strong>. v. 104, n. 7, p. 2766-9. jul. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Test de ADN revelan el origen del 15% de los casos de d\u00e9ficit de crecimiento sin causa conocida en ni\u00f1os","protected":false},"author":583,"featured_media":331268,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[305,306],"coauthors":[1546],"class_list":["post-331267","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-fisiologia-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/583"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=331267"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":331272,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/331267\/revisions\/331272"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/331268"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=331267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=331267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=331267"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=331267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}